Siempre tú y yo

Por Sumire-chan

Capítulo 24: "Siempre... Siempre..."

Era temprano por la mañana, Misao estaba ya instalada en un hermoso hotel de Roma, de buena categoría y al parecer, con buenas referencias. Donde conocían a Soujiro, él no quería ir con su familia, por una razón que ella desconocía y de la que hablaron mucho después. Ambos estaban desayunando.

- Mis padres decidieron tomar en cuenta una antigua tradición de Japón y conseguirme una mujer, porque ya estoy en edad de casarme según ellos. Y me comprometieron con una muchacha italiana de buena familia, que es muy inteligente y llena de virtudes que yo no conozco. Que tampoco tengo. Cuando les expliqué que mi corazón y yo mismo estaba comprometido con otra mujer quisieron conocerla, pero no pudimos viajar y sólo pudimos mandar fotografías y contarles nuestra historia. La parte actual por cierto.

- ¿y ellos que dijeron? - preguntó Misao con voraz apetito, comiendo su octava factura, deliciosa.

- No la quieren. Pero a mí no me importa, por eso Sayo no quiso venir al viaje... B-bueno, por otras cosas también. Quiso que yo viniera solito, quizás antes de irme, haga una visita a mis padres, pero no tengo muchos deseos.

- Me parecería bien que los visitaras, ante todo son tus padres y creo que tu hermana querría verte.

- ¡Yumi solo quiere que la lleve de compras! Siempre hace lo mismo - sonrió - pero yo sí quiero verla.

- Mmm... esto está delicioso.

- ¿Cómo puedes tener tanta hambre? El desayuno del vuelo fue bien cargado.

- Uh sí, pero no importa - otra dona más.

Una gruesa gota de sudor bajó por la frente de Tekken. Luego, salieron a recorrer Roma. Era una ciudad muy bonita, llena de fuentes y con museos encantadores. Misao sufrió un desmayo antes de pedir un deseo en la fuente de David, y Soujiro tuvo que llevarla a comer algo antes de ir a la pensión donde estaba Aoshi.

Pobre Sou, Misao le hizo pagar.

- Oye, Misao-chan, no lo tomes a mal, pero... ¿segura que quieres cometerte todo eso?

Próximamente, Soujiro aprenderia a callar. Se sobó el golpe que ella le dio y rato más tarde emprendieron el camino a la casa de Shinomori.

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Aoshi y Fatima estaban saliendo de la casita, ella le comentaba, en Italiano, por supuesto, que ella adoraba Japón, porque cuando fue allá todos le trataron muy bien. Además, había conocido gente muy interesante. De pronto, Aoshi se quedó con la mirada perdida... pensando, seguramente, en japón, pero más precisamente, en su Misao.

- Aoshi, yo pienso que... Come si dice? que tu amor es muy grande, per questo tu estás tan triste. Scusa mi japonés, no soy muy buena.

- No te preocupes, Fatima, sé que lo intentas. ¡Misao era mi mujer! Pero yo hice lo mejor, ella debe ser feliz ahora.

Fatima rodeó con sus brazos el cuello del musculoso Shinomori y apoyó su cabeza en su hombro.

- Io me siento tan triste per ti, perche... sò che tu ami molto a quella ragazza. Mà... Perchè no luchaste per lei?

- Porque... sentí que lo mejor era dejarla - susurró.

- ¡Aoshi!

Él soltó a Fatima y volteó encontrándose con unos ojos esmeraldas aguados, una mueca que no esperaba ver, tan triste, llena de sentimientos que traspasaban por las aguas verdosas y, a su lado Soujiro le había gritado y le miraba con resentimiento.

- ¡Lo siento! - exclamó Misao corriendo.

- ¡Misao espera! - gritó Soujiro. Aoshi corrió rápido hacia él y Tekken le entregó un papel de golpe - es la dirección del hotel, estaremos allí. Creo que hay cosas que debes enfrentar, pero también tienes que saber que ella luchó mucho por ti.

El muchacho de cortos cabellos castaños se alejó corriendo rápido.

- era lei?? Quella ragazza?

- Sí, era Misao. - miró directo a los ojos de Fatima y ella asintió con una amplia sonrisa.

Aoshi subió hasta su cuarto, preparó un bolso, y se despidió de ellas con tranquilidad, pues iba camino a reunirse con su amada. El hotel no quedaba muy lejos, pero tuvo tiempo para pensar en lo que haría. ¿porqué todo había resultado tan mal? Él suponía que su próximo encuentro con Misao sería doloroso, pero no contaba con algo así.

Llegó a las puertas del hotel, todo estaba lujosamente limpio y se sintió, horriblemente, sucio.

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- ¡¿Porqué no dejaste que te explicara?!

- ¡Por favor! - exclamó astiada - ¡Se estaba abrazando con una chica! ¿Acaso pretendes que me quedara a ver como se besaban? Es obvio que él se ha olvidado de mí, tiene otra vida.

- Misao...

De pronto, ella se mareó y se sentó en la cama, de fondo, sonó el teléfono. Soujiro fue a antender, asintió y se disculpó con la muchacha.

- Voy a atender unas cosas, ¿quieres que te traiga algo?

- Llamaré el servicio al cuarto, ¿puedo?

Gota...

- Tengo hambre, ¿Qué?

- No quiero ganarme otro golpe, ya vuelvo.

Misao suspiró mientras metía la mano entre sus cosas, sacó una bolsa de caramelos y comió uno, quizás se le había bajado la azucar, el dolor de cabeza era intenso y seguramente estaba pálido. Entonces, recordó que tenía los análisis.

La puerta del cuarto volvió a abrirse.

- ¡Qué rápido vuelves! - exclamó sin voltear - Me siento mal, creo que tengo una baja de azúcar, pero para confirmar tengo los análisis. Me acompañas, no creo que sea nada...

- Misao.

Los ojos de Makimachi se clavaron en la figura que estaba en la puerta. Y los sucesos vividos llegaron golpeando su pecho. ¿Por qué lo había encontrado tan pronto? ¿Por qué él estaba con esa chica? Sintió que algo pesaba mucho en sus hombros y estuvo a punto de caer, pero los reflejos de ninja de Aoshi, evitaron que lo hiciera. La tomó rápidamente en sus brazos y la llevó a la cama donde se acostó junto a ella.

- Misao - susurró a su oído - ¿Porqué te fuiste?

- No quería ver cómo te besabas con ella - explicó muy suavecito.

- pero yo no iba a hacer eso. Justo entonces, hablabámos de ti, mi amor. Te quiero, mi vida, y yo le decía a Fatima que jamás podría olvidar a mi mujer.

- Pero Aoshi... yo...

- Lo sé. Sé que pensaste otra cosa. ¡Pero no te olvides que te amo! No voy a traicionarte, jamás lo haría.

- Es que yo, Aoshi. ¿Porqué te fuiste? ¡Ni siquiera me preguntaste que opinaba yo de aquel viaje! Yo jamás iba a hacerlo, ni siquiera lo había pensado, pues realmente no quería perderte.

- Misao... jamás volveré a irme de tu lado.

Bajó su rostro hacia ella y tomó sus labios posesivamente, ¡cuánto los había extrañado!!!! Se movió con delicadeza, acariciando su cuerpo con su mano, su mano se veía tan grande en ese cuerpo, notó que estaba un poco más gordita que antes y sonrió pues no iba a decírselo, ella sería capaz de matarle. Aún así se arriesgo...

- Misao, creo que tendrías que ver esos análisis. Sabes, estás un poco más gordita, no creo que estés anémica o algo así. Debe ser la azúcar.

- Aoshi... - gruñó - ¿Porqué me llamas gorda? Después de todo lo que hice para venir hasta acá, me dices gorda!!!

- Maa Maa - imitó la muletilla de su hermano pelirrojo.

- Uh, no... creo que no funciona, Himura utiliza un tono demasiado pacífico para ti, mi hermoso hombretote. Ah! Ahora que lo recuerdo, tengo un sobre de Kaoru.

Sacó de uno de sus bolsillos la carta y rompió rápidamente el sobre acercándose más a su hombre, a su querido Aoshi, su Shinomori y okashira de tiempos atrás. Aoshi-sama. No podía creer que ese maravilloso sujeto fuera ese Aoshi-sama frío de la era Meiji. Extrajo un papel azul y lo leyó.

- "Queridos Misao y Aoshi, sabemos que están juntos ahora leyendo esto, pues tanto Kenshin como yo confiamos en que se quieren lo suficiente como para estarlo. Quizás Italia sea una buena salida para ambos, para que pasen el tiempo allá y recuperen estos días separados. Les deseamos suerte. Pero también queremos invitarles a Tokio, el 7 de Julio, para la fecha de Tanabata, donde vamos a unirnos y rezar porque nuestro amor dure por siempre, y sin separaciones. Les esperamos y les queremos mucho. Por favor, escriban."

- hermana... - susurró Misao con una sonrisa en los labios.

- Ellos merecían esta oportunidad.

- Sí, era hora.

Misao abrió entonces el sobre con los análisis, con la mirada perdida. Había olvidado el tipo de análisis que Megumi le había hecho hacer, pues estaba demasiado mareada en esos días, cuando sus ojos releyeron varias veces el papel, que fue siendo estrujado lentamente, comenzó a llorar. Aoshi la miró desde atrás, pero él no comprendía, la acercó a su cuerpo.

- ¿qué pasa? Cariño, ¿qué dice?

- Aoshi... yo... Yo me he sentido mal porque, pues yo... estoy esperando un hijo tuyo, mi Aoshi-sama.

Él sufrió millones de encantamientos mientras se perdía en esa hermosa mirada esmeralda, sus labios se curvaron en una sonrisa que se desvaneció entre la boca de su Misao. Mientras le desmotraba de la mejor manera cuanto la amaba, cuanto la deseaba y había extrañado.

Ella sentía desvanecerse en sus labios, inquieta, y Aoshi besaba su vientre con amabilidad, sabiendo que allí se resguardaba una vida hecho por ambos. ¡eran tan felices!

- te amo, te amo...

Aoshi no dejaba de repetírselo por si la okashira llegaba a tener alguna duda, bajo los destellos de la luna que entraban por una ventana, el viento acariciando sus cuerpos desnudos, se prometieron intensos sentimientos, se desearon con locura y dijeron palabras al oído, mientras eran uno solo... mientras eran sólo ellos dos.

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- Ken.

Su Ken... Ella se volteó a ver el rostro de Himura, tan pacífico. Como siempre había sido. Porque él había luchado mucho y protegido una era que había llegado a formar. Entonces, sólo quería la paz. Y ahora ya la había encontrado.

Kaoru se sentía tan tranquila entre sus brazos, undió el rostro en la cabellera rojiza, si hubiese pensando en otras épocas sentirse tan feliz habría desvanecido sus sueños al recordar que ellos dos no podían estar juntos. Que él la veía como su hermanita menor, y que había muchos peleando en contra de ellos.

Pero ahora, se sentía demasiado bien. Se acurrucó más cerca de él y besó su cuello, su mejilla. Tan limpia. Hermosamente limpia, demostrando que todos sus pecados habían sido borrados. Ya una vez la había visto así en Meiji, lamentablemente, no pudo verla por mucho tiempo pues ella también había muerto. Sin embargo, ahora la contemplaría eternamente, hasta los fines de sus días, y se regordearía observando sus ojos violetas, su cabello como fuego, sintiendo sus besos.

- Siempre Ken... eternamente estaremos juntos, porque te amo tanto... y porque se que jamás me dejarás.

- Jamás lo haré, mi señorita Kaoru - susurró el pelirrojo acercándola hacia su pecho.

Ella recordó la forma en que la llamaba en Meiji y soltó una risita.

- Siempre... siempre... - murmuró durmiéndose.

- Sí, siempre tu y yo.

Y besó sus labios, escuchando la llamada de esa voz que le envolvía en una tela y le llevaba al mundo de los sueños, que le conducía a los brazos de la Kaoru de su mente, para dormir, y soñar con los angelitos...

FIN

BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH!!!!!!!! No querría que terminara, quizás el final fue algo extraño, pero yo queria que Kaoru reflexionara, después de todo, el fic estuvo dedicado a esta parejita. Ken, siempre siempre, estará con su Kaoru-dono o señorita Kaoru, en sueños y en la realidad. El amor así es algo intenso, eso es lo que quise expresar. Quizás podría haber mostrado a Sano-Meg y a Yahiko-Tsubame o quizás a los otros personajes, pero decidí que mejor terminarlo y mostrar a las parejas principales, después de todo, los demás ya arreglaron sus cosas en los otros caps.

Ahora sí, vamos a los reviews:

Hada: lamento la tardanza, pero ha acabado, espero que te haya gustado y me dejes un review. Nos veremos muy pronto, quizás, en otro fic, tengo planeado uno de RK llamado "El reinado de Fuego" que es del género fantástico y otro "Watashi wa Tanuki-chan desu" que es de corte romántico. Pero no estoy muy segura... ya veré cuando termine el otro fic "Hechiceros y demonios" cuando subirlos. Besos.

Gaby (hyatt: pues estaba con la italiana,pero ella no tenia nada que ver!! Misao reaccionó mal, aunque todo terminó bien, digamos que las embarazadas son peligrosas, jeje.

Blue Ningyo: No eran cinco, eramos siete, jejeje, pero al final, quede conforme con la competencia, amigui. Ya se ha resuelto todo y espero que te haya gustado, viste tenías razón con lo de Misao, jajaj, era de esperarse. Besos. Gracias por tu apoyo durante el fic.

M. S. Arashi Sumeragi: jajaja, yo estudio Italiano y con este fic me pude demostrar que algo sé, jajaja. Tampoco es que sea muy difícil. Que bueno lo del ninjitsu, debe ser emocionante, especialmente si uno se enfrenta a un ex, jajaa. Gracias por tu apoyo y tus reviews, nos vemos amiguis!!!!!!!

Ahora me despido, nos veremos pronto, o quizás no, pero ahora al fin he terminado este fic que ha durado tanto tiempo, me alegro haber recibido tan hermosos reviews y el apoyo de ustedes, me he superado durante el fic y aprendido muchas cosas. Ahora les dejo... espero que lean mis otros fics y bueh!!!!! Hasta la proximaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!

BESOS!!!!!!
Suu-chan

Naitemo iiyo donna kanashimimo tsubasa ni kawarunosa sono mune de