*A las dos horas Candy llegó del hospital, en cuanto abrió la puerta vio a Albert sentado en el salón principal del departamento. Sus ojos verdes y los ojos azules de Albert se encontraron.

*Candy dejó sus apuntes en un mueble cercano, y fue corriendo hacia Albert, él se puso de pie en señal de respeto a una dama y ella lo abrazó, Albert no correspondió el abrazo porque Anthony estaba cerca.

-¡Albert es un sueño! ¡Estás en Londres!

-Pequeña vamos a charlar, demos una vuelta por la ciudad.

-¿Y mi mamá?

-Está en su habitación con mi hermana Rosemary.

-¡Está Rosy aquí? Quiero saludarla.

-Candy, luego la saludarás, tendrás todo el tiempo del mundo para hacerlo.

-Él se dirigió a la puerta, ella lo alcanzó y lo agarró por el brazo, ambos bajaron las escaleras hacia la salida del edificio.

*Albert la ayudó a subirse al carruaje y se sentó frente a ella.

-Candy, Rosemary y Anthony se quedaran en Londres contigo, tu mamá se regresará en mi compañía a Chicago, partiremos mañana.

-Si mi mamá va a Chicago, yo también tendría que ir con ustedes.

-No Candy, tú tienes que continuar con tus estudios, es posible que en Diciembre te la pases aquí en Londres con Rosemary y Anthony.

-¿Pasa algo Albert?, todo me parece tan irreal.

*Albert y Deborah habían acordado que le dirían a Candy sobre el incendio de Chicago porque de seguro se sabría en Londres, pero no le dirían que los Huber se vieron afectados.

-Candy, en Chicago pasó algo terrible, un incendio acabó con tres cuartas partes de la ciudad, todo se ha vuelto una locura, mucha gente se quedó en la calle, ahorita es una ciudad sin ley, tu papá quiere que tu mamá esté cerca de él, es por eso que se irá conmigo a América, decidimos tu padre y yo que Anthony y tu deben convivir más, a fin de que su amor se reafirme, y en un futuro…

-¡Yo no amo a Anthony, Albert! ¡No puedes forzar al amor! ¡Yo siento que al que amo es a ti!

-¡No sabes lo que dices niña!

-Quizás todavía no tenga aspecto de una mujer joven, pero lo que siento.…

-¡Lo que sientes es una pasión de adolescente! Sólo estás confundida

-Yo no siento que sea confusión. Albert ¿no te gusto tan siquiera un poquito?

*Albert se sobresaltó y la miró pensando: ¿Qué si no me gusta? Desde que la vi en la puerta desee besarla pero me abstuve por Anthony y porque sería una perversidad de mi parte hacerlo.

-Te debo un beso Albert

-No pienso cobrármelo, eso sería perversión de mi parte.

-¡yo quiero dártelo!

-¡Yo no quiero recibirlo!

*Candy se cambió de lado de él en el carruaje, ella cerró los ojos y se quedó en posición para que la besara, Albert no hizo nada sólo se quedó estático, mirando su rostro.

*Candy abrió los ojos, vio que Albert la miraba, ella se paró un poquito y se acercó al rostro de Albert, el sintió su aliento cerca, Candy entreabrió los labios, Albert dejó que se acercara más, ella rozó sus labios con su boca, Albert no pudo resistirse más y se apoderó de sus labios con frenesí, la abrazó acercándola a su cuerpo y usó su lengua para hacer que Candy se apasionara, Candy sintió que todo su cuerpo temblaba de emoción, Albert rozó su espalda con sus dedos, de pronto el recuperó la cordura y la alejó de manera segura pero no con brusquedad.

*Albert trató de recuperarse de su reacción.

-No vuelvas hacerlo Candy, no sabes de lo que puedo ser capaz, no podría detenerme.

*Candy regresó a su lugar y se sintió emocionada, ella pensó: ¡Sí! es un beso de amor apasionado, tal como lo soñé, como lo imaginé tantas veces, no son como los besos de Anthony, no me sentí asqueada como cuando me besó David, sino cada poro de mi cuerpo, deseó más, ¡Sí! te amo Albert desde que Abigail me presentó contigo.

-Almorzaremos en un lugar céntrico Candy, luego regresaremos a tu departamento.

*Estaban almorzando en el restaurante, cuando entró Mark Spencer con su mamá.

*Ellos se acercaron a Candy.

-Candice, ¡Qué raro encontrarte con un caballero sin la compañía de tu mamá!- dijo la Marquesa Spencer.

*Albert se puso de pie se inclinó a la Marquesa y Candy la saludó con un beso en la mejilla, Mark Spencer agarró la mano de Candy y se la besó, a Albert se le oscureció la mirada por los celos.

-Marquesa, él es mi prometido el Señor William Albert Andrew

-¿Este es tu prometido? Y el muchachito que te acompañó en la navidad pasada ¿Quién era entonces?

-Es sobrino de él. Albert él es Mark Spencer el hijo de la Marquesa.

*Albert no pudo disimular su disgusto al conocer a Mark Spencer.

-¿Podemos acompañarlos a comer?- preguntó la Marquesa

*Candy miró a Albert y él contestó: Lo siento mucho Marquesa pero Candy y yo estamos acabando de almorzar y tengo que llevarla con Deborah porque nos dieron poco tiempo para estar juntos a solas.

-Entiendo, Candice dile a Deborah que la espero mañana al tomar el té.

-Se lo comentaré

-Nos despedimos de ustedes espero que la próxima vez, podamos acompañarnos para comer.

*Mark Spencer le dijo a Candy en Francés : ¡Vaya Candice! Me sorprendió tu prometido, se ve fuerte, espero que no se quede mucho tiempo en Inglaterra.

Albert comentó: Es de mala educación dirigirse a la prometida de otro caballero, creo que debe de abstenerse en hablarle.

-Disculpe usted Señor Andrew, Candice y yo sólo somos amigos, no tiene porqué ofenderse.

-Le pido que en el futuro se abstenga de acercarse a mi prometida cuando no haya gente alrededor de ustedes, Candy y yo nos casaremos cuando ella termine sus estudios de enfermería y no me gusta que tenga la amistad de otros caballeros.

*La Marquesa Spencer comentó: ¡Parece que tu prometido no tiene educación Candice! ¡Ha sido un disgusto conocerlo, nos retiramos!

*Candy sintió una leve alegría porque pensó que Albert había actuado por celos.

*Albert después que se fueron le dijo a Candy: ¡Te prohíbo que vuelvas a dirigirle la palabra a Mark Spencer!

-No le volveré a dirigir la palabra cuando no tengamos gente a nuestro alrededor.

-¡Ni cuando estés acompañada! – dijo Albert alterado

-Será como dices Albert.

*El luego comentó: No quiero que Anthony se sienta herido Candy, si te prohíbo esto es para evitar que mi sobrino sufra por celos, Albert notó que Candy tenía en su cuello la cadena con el dije grabado con sus iniciales y se calmó.

*Regresaron al departamento, Anthony estaba esperándola ansioso.

*Entraron y Deborah ya estaba más calmada.

-Hija, mañana viajaré a Chicago con William.

-Lo sé, me lo dijo William, yo deseaba ir con ustedes.

-Tienes que seguir con tus estudios.

-Candy desde mañana tendrás vigilancia, contraté una persona para que cuide de ti y otra para que cuide de Anthony- comentó Albert.

*Al día siguiente Anthony, Rosemary y Candy fueron a despedir al muelle a Deborah y Albert.

*Candice abrazó a su mamá.

-Hija pórtate bien, hazle caso Rosemary en todo.

-si mami, no seré rebelde.

*Candy se acercó a Albert , él la sujetó por los hombros y le dijo: Niña, sigue estudiando, recuerda que tienes prohibido acercarte o dejar que se te acerquen otros caballeros que no sean Anthony.

*Candice sonrió y dijo: Soy y seré para ti solamente Albert.

*Albert pensó en forma egoísta y dijo: Tampoco le des muchas alas a Anthony, si dices que serás sólo para mí.

*Ella sonrió.

*Albert y Deborah zarparon en el barco hacia América.

Hola Chicas un capítulo extra por el fin de semana.