CAPITULO 25: Navidad, verde y roja Navidad...
Cuando Hermione entró en el cuarto en el que iba a dormir con Ginny, el corazón le iba a mil por hora. Recordaba las manos de Malfoy intentando retenerla por la cintura y como el rubio había ladeado la cabeza queriendo alargar el beso...como le había lamido los labios con la intención de asaltarle la boca con la lengua. Y recordaba cómo había apoyado sus manos en el pecho de él y se había escapado de entre sus brazos. Recordaba con nitidez la expresión de sorpresa y deseo con la que él la había mirado y no podía dejar de reír. No sabía exactamente por qué había sentido la necesidad de huir y ni porque lo había hecho...porque no se había quedado sucumbiendo a las exigencias que su cuerpo le estaba imponiendo.
Aunque en cierto modo si lo sabía. Puede que ese no fuera su primer "beso" con Malfoy...pero ninguno había sido...ninguno había sido de verdad. Quería besarle...lo sabía, lo sentía en sus entrañas. Pero quería besarle ella. No le parecía bien compartir eso... no porque la pelirroja que la estaba mirando ahora mismo y se reía con histeria lo hubiera orquestado todo
-Ginny...esta me la pagas...- le espetó sulfurada
-De nada Herms...ha sido todo un placer...
No se sabe quién lanzó la primera almohada...ni quien media hora después había sido la ganadora de la guerra de pijamas. Pero cuando se sintieron más calmadas y se tumbaron en sus respectivas camas, Ginny fue la primera en hablar.
-Bueno,... ¿me lo cuentas?
-Ginny fue un besito bajo el muérdago.
-Vale... ¿pero me lo cuentas?- insistió picarona la pelirroja
-Buenas noches Ginny- Hermione se tapó hasta la cabeza con la manta y se giró para ignorar las quejas de su amiga. Y tras unos minutos más de insistencia y risas, ambas sucumbieron al cansancio acumulado.
Un par de puertas más abajo, Draco no podía dormir. El sabor de la boca de Hermione le ardía en los labios. Y el pecho le dolía al pensar en cómo ella había apoyado las manos en su pecho y lo había empujado para huir de su abrazo. Su risa como si lo tentara a que la persiguiera. Y lo habría hecho si se hubiera podido mover.
La castaña lo confundía. Se le acercaba y lo sorprendía con caricias y atenciones. Y luego huía de su lado cuando él le correspondía. Lo volvía loco. Nunca tenía claro que quería ella, o cuando o porque lo quería. Pero aun así...la tentación de complacerla...de tenerla... Draco sonrió para sus adentros. Siempre le habían gustado los desafíos, aunque en este ponía en juego su corazón. Bueno...pensó...sin dolor no hay gloria...ninguna lucha que se precie te libra de morder el polvo. El amor no podía ser muy diferente, ¿no?
La noche fue pasando, y cuando Draco se despertó eran pasadas las 12 de la mañana. Había dormido bien pero no conseguía quitarse el sueño de encima, y decidió bajar a tomarse un té bien cargado. Se le había olvidado como siempre ponerse las zapatillas y se encaminó como de costumbre, con los bóxers rojos oscuros asomándosele por la cinturilla de su pantalón de pijama, que esta vez era de un azul marino.
Y así, rascándose la nuca y estirando los brazos por encima de la cabeza para desperezarse, salió al pasillo y se encaminó a las escaleras, ajeno a las dos figuras que ahora salían por su habitación; una de ellas lo miraba boquiabierta.
-Herms...esto no me lo habías contado...por Merlín... ¿tu le has visto bien?- La pelirroja no dejaba de pasear su mirada arriba y abajo del atontado rubio que se alejaba escaleras abajo
-Si bueno...él duerme así...y hasta que no se toma algo con mucha cafeína por las mañanas no es persona...-rió la castaña, la verdad era que a ella le encantaba verlo así, adormilado y encantador, con el torso desnudo y con los ojos parpadeando intentando deshacerse del amodorramiento.
-Chica...eres mi nueva heroína...no sabes cómo envidio los "buenos días" que ese puede darte...
-No seas bruta Ginny...-se escandalizó la ojimiel.
Abajo en el salón los elfos domésticos conocían los excéntricos despertares de su amo y lo estaban esperando con la camisa del pijama, la bata y las zapatillas. Y por supuesto, con una tetera llena de un espeso té tan cargado que parecía brea. Draco sonrió tomando su rebosante taza, nadie hacia el té como unos elfos domésticos que te conocen desde hace años...
Por su parte las dos chicas corretearon por el pasillo llamando a la puerta de Harry y Ron y acabaron entrando y despertándolos a las bravas, sacándolos de la cama a tirones. Todos acabaron en el salón desayunando. Primero en silencio y luego con una animada charla, a medida que el sopor iba cediendo ante la agresiva invasión de cafeína que aquel té provocaba en sus cuerpos.
Aun estaban todos comiendo pastelitos y galletas cuando llamaron a la puerta. Cuando Draco se dirigió a abrir, para su sorpresa todos le acompañaron.
Al otro lado del umbral, una sonriente Pansy Parkinson lo miraba con alegría.
-Hola cielo...-ronroneó
-Pansy... ¿qué haces aquí?- A Draco se le acababa de cortar el desayuno en la boca del estomago
-Vamos vamos...no pensarías que pese a nuestra pequeña discusión del otro día iba a dejar que pasaras solo las Navidades...esta enorme casa puede ser muy fría...-añadió en un susurro lascivo que al rubio hizo que se le revolvieran las tripas. Había estado mucho tiempo con Pansy y le sorprendió que lo que antaño le excitara ahora le repelía con la misma intensidad.
-No estoy solo Pansy...
-Vamos vamos, Draco, a mi no tienes porque engañarme...-la mano de Pansy hizo un ademan de ir a acariciarle la cara a lo que el muchacho hizo un gesto para evitar el contacto.- ¿pero que te pasa ahora?
-¡Que no te está engañando!- dijo una voz femenina desde dentro de la casa- ¡No está solo!
Draco se giró en redondo y vio a una sonriente pelirroja en pijama de flores con los brazos en cruz a su espalda. Por encima del hombro de Ginny, se asomaba Hermione con curiosidad y los ecos de las voces de Potter y Weasley se oían de fondo gritando "¿quién es?" "¿quién ha venido?" "¿qué está pasando?"
-¿qué hacen ESAS aquí?- masculló Pansy asqueada
-Son mis invitadas Pansy, ya te lo dije, no estoy solo
-Pensaba que tenías mejor gusto Draco, me decepcionas...
-Pansy...-Draco se talló el puente de la nariz cansado- ¿A que has venido?
-Visto lo visto su gusto ha mejorado notablemente, creo yo...-comento Ginny lo bastante bajo como para que pareciera que hablaba con Hermione y lo bastante alto como para que la chica que estaba en la puerta lo oyera.
-Había venido a verte y a hablar contigo para arreglar lo nuestro- Dijo la morena ignorando la grosería de aquella descarada Weasley
-No hay nada que arreglar Pansy, ya no hay nada entre nosotros. Y si tienes algo más que decir, dilo y punto.
-¿No vas a dejarme entrar?- ronroneó ella esperanzada, pero al ver la expresión de la cara de Draco cambio de opinión- Blaise y Theo han desaparecido. Así que… ¿qué vas a hacer al respecto?
-Primero...-dijo un sorprendido Draco- ¿qué quieres decir con que han desaparecido? Y segundo... ¿porque tendría YO que hacer algo?
-Pues eso Draco...se habían quedado en Hogwarts a pasar las navidades y han desaparecido, nadie sabe donde están. Y pensaba que te interesaría...y ¿porque tendrías tú que hacer algo? Pensé que te preocuparías con tus amigos...
-Me preocupa Pansy...pero no soy omnipresente y omnisciente y mucho menos todopoderoso...y seguro que están de juerga en algún bar. Ya aparecerán. Y si no tienes más que hacer aquí...
-Antes nunca me habrías echado de tu casa sin ni siquiera haberme dejado entrar, Draco...
-Antes no te veía tal y como eres, Pansy...
Airada, la morena se dio la vuelta y se alejo a zancadas por el camino del jardín. Draco sencillamente cerró la puerta y miró a Ginny.
-Sabes...cada día me caes mejor...-le sonrió de medio lado
El resto de la mañana se lo pasaron registrando en las viejas cajas de decoración navideña, y recargando la salita y el salón con espumillones, bolas de colores y todo lo que encontraron. Incluso Draco insistió en ir a conseguir un árbol y cuando lo trajeron, las chicas no pararon de chillar histéricas llenándolo de figuritas de ángeles, hadas y estrellas de cristal. Se lo pasaron genial hasta que volvieron a llamar a la puerta antes de la hora de comer.
Draco volvió a abrir, y allí estaban Zabinni y Nott, ambos con unas ojeras terribles.
-Vaya... ¿no se supone que estabais desaparecidos?- apuntó sarcástico el rubio
-Menos bromas Draco...tenemos que hablar, es importante.- Que Zabbini dijera eso era preocupante, y el ojigris se hizo a un lado dejándolos pasar.
Cuando los dos tres Slytherins hicieron acto de presencia en el salón, Harry, Ron, Hermione y Ginny se los quedaron mirando sorprendidos.
-Mejor obviamos las preguntas evidentes de que hacen estos aquí...-masculló Nott- ¿Podemos hablar a solas contigo Malfoy?
-No, legalmente no puedo hablar a solas con vosotros, así que lo que tengáis que decir, decidlo- fue la respuesta del rubio que se sentó como si la cosa no fuera con él en un sillón acolchado.
Blaise y Theo se miraron como si no supieran que hacer y terminaron por rendirse a la negativa de Draco y se sentaron en el sillón.
-Tenemos que saber cómo lo hiciste Draco, la cosa se está complicando mucho- dijo Zabbini.
-Específica...-el rubio no tenía ganas de descifrar galimatías
-Como escapaste del señor oscuro Draco...- a Nott se le atragantaron las palabras
Draco los miraba en silencio, como si esperara que dijeran más. Los minutos se sucedieron, incómodos para todos, hasta que Zabinni se dio por vencido.
-Oye, sé que no tienes motivos para confiar en nosotros, pero por algún sitio hay que empezar...-se levantó y fue directo hacia Draco, sacó su varita haciendo que los cuatro Gryffindor se tensaran, y tomándola por la punta, se la ofreció a Malfoy por el mango. Nott se puso en pie, y colocándose junto a Blaise hizo lo mismo. Draco entendió el gesto. Le estaban entregando sus armas, quisieran lo que quisieran, iban en serio si estaban dispuestos a hacer tal gesto de confianza y rendición. Con parsimonia y siguiendo el ritual social, tomo ambas varitas y se las guardo en la manga. El protocolo dictaba que solo se las devolvería o bien al terminar la conversación, o bien si decidía confiar en ellos. Les daría al menos la oportunidad de exponerse.
-Vale...ahora que os parece si empezamos desde el principio, ¿chicos?- El tono de Draco se había suavizado mucho
-Antes de eso ¿podríamos abusar de tu cortesía y pedirte una taza de té? Nos ha costado horrores llegar hasta aquí y no hemos tomado nada caliente desde... ni me acuerdo, ¿y sabes el frio que hace ahí fuera?- Zabinni empezaba a sonar como...bueno, como Zabinni.
Draco llamo a los elfos y en apenas unos minutos Nott y Zabinni estaban dando buena cuenta del desayuno. Todos los presentes estaban sorprendidos. Parecía que no hubieran comido nada en varios días. Cuando hubieron terminado de comer, se repantigaron en el sofá visiblemente más tranquilos y cómodos. Daba la impresión de que se habían quitado un peso de encima.
-Si ya estáis mejor, ¿os parece que empecemos con las explicaciones?- Draco no podía dejar de mirarlos con estupefacción
-Vale...supongo que querrás que empecemos por el principio, ¿verdad?- Era Nott quien hablaba. Se le veía muy a gusto al lado de la chimenea. Parecía un gato moreno y oscuro al que solo le faltaba lamerse las zarpas y comenzar a frotarse las orejas.
-Estaría bien, la verdad...
-Pues verás...hace un par de semanas, el señor oscuro empezó a moverse de nuevo. Llamaba a los mortífagos...pero no todos a la vez, si no uno a uno,...poco a poco, por lo que sabemos, quería asegurarse de la lealtad de cada súbdito... ¿entiendes? Uno por uno...y los que son llamados no vuelven Draco...-Zabinni tuvo un escalofrío- está reclutando a su ejército, Quien Tu Sabes se está empezando a mover...y a nuestros padres ya los han llamado...y necesitamos saber cómo escapaste porque no tardará en llamarnos a nosotros y si no acudimos...-Miró a Nott como pidiendo ayuda sin saber cómo continuar- no sabemos qué hacer, Draco, y tu eres el único que le dio la espalda y sigue vivo...
-Supongo que tuve suerte Zabinni...-susurró Draco comprendiendo el miedo de sus dos viejos amigos- Pero de todas formas...no sé porque habéis venido aquí...no sé qué puedo hacer yo para...
-¡Joder Draco! porque no tenemos a donde ir, ¿lo entiendes? ¡No podemos volver a casa porque nos encontrarían! ¡No podemos ir al ministerio porque si contamos esto nos detendrían! ¡No podemos volver al colegio porque nos vigilan! y como nos encuentren aquí pidiéndote ayuda ¡estamos muertos!- Zabinni se veía muy abatido y Nott agachó la cabeza sombrío. Ambos se veían deprimidos y decaídos- Creímos que tu podrías ayudarnos...tu entiendes lo que es estar a la sombra de un padre Mortífago y seguirle los pasos porque crees que es lo que debes hacer y cuando te das cuenta de lo que está pasando te encuentras de mierda hasta el cuello y no sabes que hacer o a donde ir...
Se hizo de nuevo el silencio. Draco se movió lentamente y tomando las varitas de Nott y Zabinni se las devolvió.
-Voy a seros sincero...no sé cómo ayudaros, y no sé como podría hacerlo, pero si a ellos les parece bien- señaló a los Gryffindor que estaban boquiabiertos ante la revelación de las dos serpientes- podéis quedaros aquí todo el tiempo que queráis. Además tengo la sospecha de que esos cuatro pueden ayudaros más que yo...creo que se han enfrentado bastantes veces al Señor Tenebroso...
Theo y Blaise se giraron como un único ser hacia los leones y los miraron con caras de cordero. Necesitaban ayuda y no iban a permitir que algo como el orgullo les costara la vida.
-Eh...-Harry no sabía que decir, y Ron a su lado aun menos
-No les iréis a echar ¿no?- Ginny miraba a su no-exactamente-novio y a su hermano como una madre a unos niños que no hacen más que decir tonterías
-Venga chicos... ¡no podemos dejarlos tirados!- Hermione apoyaba a Ginny. Nunca se había podido resistir a una petición de ayuda y esta no iba a ser la excepción.
-Eh...bueno, esta es la casa de Malfoy no es mi decisión...-Harry se rascó la nuca con timidez, la situación le estaba venciendo, y si lo que decían esos dos era cierto, el asunto de los horrocruxes que había olvidado temporalmente le volvió a la cabeza con vergüenza por haberlo apartado de la memoria
-Siempre podemos cooperar...-Dijo Nott encogiéndose de hombros
-Cooperar implica aportar por ambas partes Theo...-le corrigió el rubio ojigris
-Vamos vamos...calma todos...el aquí presente Theo y yo estamos aquí de buena voluntad intentando salvar el pellejo y recuperar un poco el libre albedrio en nuestras vidas...estamos dispuestos a "comprar" ese privilegio- Al ver la cara escandalizada de Ginny y Hermione se apresuro a añadir- ¡Y no me refiero a dinero! Sabemos que le habéis puesto la zancadilla más de una vez al señor oscuro y que gracias a vosotros ha tenido que esconder la cabeza durante un tiempo, pero ahora se mueve de nuevo, y la cosa pinta muy fea para todos, y estamos aquí capitulando y dispuestos a aportar nuestro granito de arena
-Recapitulemos...-dijo Ron- estáis aquí dispuestos a prestar ayuda a cambio de que os salvemos el culo, ¿no?
-Es una forma un tanto escueta de resumirlo...pero a grandes rasgos sí, es eso- Zabinni le dedico una radiante sonrisa
-Y eso sin contar que en el momento que nos escapamos de Hogwarts y renegamos del Señor Oscuro estamos en su lista de "pendientes de torturar y matar"- añadió Nott- Viniendo aquí no tenemos nada que perder, si nos encuentran estamos muertos. Pero si tenemos mucho que ganar, y mucho que ofrecer.
-Comprendéis que cuesta un poco aceptar algo así de buenas a primeras después de todo lo que ha pasado, ¿no?- les dijo Draco.
-Estamos dispuestos a jurar lo que sea necesario Malfoy- Dijo Blaise, y Theo cabeceo de acuerdo- o hacer un contrato mágico o una vinculación o un fidelis o lo que prefiráis. Lo que sea para convenceros de que vamos en serio
Draco miró a los Gryffindor y se encogió de hombros
-Son mis viejos amigos, pero la decisión es vuestra.
-¿Tú no tienes nada que decir?- Hermione estaba atónita
-En este caso no... Ni siquiera tendría que estar hablando con ellos, y si aun recuerdas la última visita de Moody...tendrías que estar presente siempre que esté con ellos. Veo justo que seáis vosotros quienes decidáis.
Los cuatro leones se miraron y se sonrieron.
-¿Un contrato mágico como el que hicimos con el ejercito de Dumbledore? Pero algo un poco más serio que meros granos...- insinuó Ginny
-Y un lengua atada...-aporto Ron
-Obviamente un fidelis también...-comento Harry
-¿Un juramento inquebrantable ya de paso?-comento Zabinni divertido. La verdad era que no le importaría hacerlo si se lo pedían, estaba demasiado aliviado de que lo hubieran aceptado.
Todos rieron ante la insinuación. Y al cabo de un buen rato, lo que tardaron en prepararlo todo, Blaise y Theo firmaron el contrato, se sometieron al fidelis y ataron sus lenguas para no hablar con nadie lo que oyeran cuando estuvieran con el quinteto. Los dos Slytherin insistieron en serio de realizar el juramento inquebrantable, pero los demás no se lo permitieron.
La hora de comer los sorprendió a todos, y al principio, cuando estaban todos sentados a la mesa, se sentían algo incómodos. Si tener a una Slytherin en un grupo de Gryffindors ya era raro, tener a tres era todo un hito en la historia de las cuatro casas del colegio. Cuando iban por el segundo plato, Zabinni no pudo contenerse más. Se limpio teatralmente los labios con la servilleta y se puso en pie tomando una copa y un tenedor y haciendo clink clink clink llamando la atención de todos.
-Señores, señoras,...creo que ya es suficiente. Me temo que hemos empezado con mal pie. Ya que estamos todos aquí, y aquí nos vamos a quedar...bueno...creo que deberíamos empezar desde el principio y hacerlo bien...- paseo la mirada por todos los presentes y sonrió de ese modo encantador y cálido que solo el conocía- Así que sin mas dilación...hola a todos, me llamo Blaise Zabinni, soy de la casa de Slytherin
Theo no pudo evitar reírse y se levantó
-Ya que estamos...hola a todos también, me llamo Theodore Nott y soy el mejor amigo de este exhibicionista sin sentido del ridículo
Ginny se levanto de su silla riendo alegremente
-Encantada de conoceros Theo y Blaise, me llamo Ginny Weasley y es un placer teneros aquí...
-Parecéis de alcohólicos anónimos...- masculló Harry antes de empezar a soltar risotadas
Cuando llegaron a los postres, el salón era una algarabía de conversaciones, como si los siete se conocieran de toda la vida.
-Bueno chicos...creo que deberíamos hacer la sobremesa en el salón- Dijo Draco aguando la fiesta a todos- y después de todas estas risas y amenas charlas...creo que debemos tener una conversación seria. Me lo estoy pasando bien...todos nos lo pasamos bien...pero creo que hay cartas que deben ser puestas sobre la mesa, no creéis?
Todos se fueron arrastrando los pies a la pequeña salita, y Zabinni, como si estuviera en su casa se dedico a asaltar el armario de los licores
-Espero que no te importe Draco...-dijo mientras se servía una copa de Índigo
-Solo si me sirves otra a mí y a quien quiera una...-le sonrió el rubio
Una vez estuvieron todos servidos, sentados y cómodos frente a la chimenea, quedo claro que el tema serio ya no podía ser aplazado más tiempo.
-¿Por dónde queréis que empecemos?- soltó Nott a bocajarro, dispuesto a saltarse todos los preámbulos
-¿Que ha estado pasando últimamente?- Era Harry quien hablaba
-Es difícil de explicar. Después de lo que pasó en el despacho de Dumbledore...y que capturaran a Draco y a la mayor parte de los mortífagos que asaltaron Hogwarts, la mayoría de los mortífagos fueron arrestados. Draco, hasta lo que sabemos, dio lugares y nombres y muchos fueron capturados. A algunos los mandaron a Azkaban y a la mayoría les dieron el Beso del Dementor...y el Lord Tenebroso tuvo que esconderse de nuevo hasta reagrupar sus fuerzas...
La voz de Nott era sedante y modulada, y fue desgranando la historia con naturalidad.
-También habría que decir- intervino Zabinni- Que en los últimos meses se ha movido mucho por el mundo. Despacio, sin ser visto...pero se rumoreaba que iba a lugares inhóspitos y lejanos y que estaba reuniendo un montón de artefactos mágicos que nadie sabe que son y los ha reubicado o algo así.
-¡Mierda!-masculló Ron- ¡Y ahora que hacemos Harry! si están hablando de lo que creo ya no podemos hacer nada!
Todos le miraron estupefactos
-¡De que habláis?- Pregunto Zabinni
-Las explicaciones luego, seguid...-insistió Harry
-Vale... ¿por donde iba? Ah! sí...después de los rumores de los artefactos...pues bien, cuando volvió a Gran Bretaña de esos viajes, empezó a reunir a los supervivientes mortifagos y los que habían escapado de las redadas...y los empezó a convocar uno por uno. Crabbe y Goyle acudieron a la llamada la semana pasada, y mi padre también...-Zabinni pareció perder su alegría por un instante- con los que son convocados o bien no se vuelve a saber de ellos, o bien aparecen solo los cuerpos...así que ya os imagináis como va esto, y fue cuando Nott y yo nos asustamos y decidimos escapar. Te buscamos a ti porque eres el único que ha salido vivo tras dar la espalda a toda esta mierda, Draco...no queríamos meterte en esto, pero no sabíamos donde ir...
-Lo comprendo Blaise...- Draco parecía realmente afectado por lo que estaban contando sus amigos- Pero si lo que decís es cierto, no estaremos ninguno a salvo por mucho tiempo...
-¿Que quieres decir Malfoy?- Ginny estaba empezando a asustarse por el cariz que tomaba la conversación
-Que aquí, en esta sala, estamos tres mortifagos que renegaron del señor oscuro, el niño que sobrevivió y sus dos mejores amigos, que por cierto, le han hecho la vida imposible y han frustrado todos sus planes durante años...por no decir que vosotros cuatro sois miembros de la orden del Fénix, del ejercito de Dumbledore...y no se... ¿me estoy dejando algo?- Draco estaba contando los hechos que enumeraba con los dedos- Creo que todos estamos en su lista negra, por decirlo de algún modo...y creo que Blaise y Theo tienen razón en algo, como más seguros estaremos es juntos.
-Dicho así da miedo...- Ron se froto los brazos incomodo- Además,...por ahora todo va bien...aquí en la mansión, escondidos y a salvo...todos juntos, pero ¿que pasara cuando terminen las vacaciones? ¿Tendremos que volver a Hogwarts, no?
Todos se miraron incómodos, nadie había pensado en eso embriagados por el espíritu navideño y la repentina sensación de seguridad que habían experimentado.
-Deberíamos cruzar ese puente cuando lleguemos al rio...-comento Hermione distraídamente
-¿qué puente?- Preguntó Blaise
-¿qué rio? -Preguntó Nott
-¿de qué diablos hablas Herms?- masculló Ron
Hermione puso los ojos en blanco exasperada
-Es un dicho Muggle, ¿vale? Calmaos todos...quiere decir que nos preocupemos de los problemas de uno en uno...
-Por cierto...-dijo el rubio ojigris como si se acabara de acordar de algo- ¿que ha pasado con Pansy? Vino esta mañana poco antes que vosotros...
-Yo no me fiaría mucho de ella Draco...-comentó Nott- ¿que te dijo?
-Quería que volviéramos a estar juntos y me dijo que habíais desaparecido y que que pensaba hacer al respecto...
-Será arpía...-espeto Blaise- ella sabía que no habíamos desaparecido, sabía que nos habíamos largado. Le propusimos que viniera con nosotros e ¡intento atacarnos! ¡quería detenernos! nosotros elegimos un bando, y Pansy...Pansy eligió el suyo...-Blaise parecía triste con esa idea
-¿Sabéis algo mas de lo que estaba buscando Quien Ya sabéis? ¿Esos artefactos?- Hermione quería devolverlos al aquí y al ahora
-No mucho más. Solo que consiguió lo que buscaba y nadie sabe que hizo con ellos o para que los quería. Nadie sabe si quiera que eran
-Eran Horrocruxes...-susurró Hermione
Después de varias explicaciones sobre el término, se hizo un pesado silencio.
-¿Y pensabais ir a buscarlos? ¿Y destruirlos?- Theo no podía dejar de mirar a los Gryffindor con los ojos como platos. O son increíblemente valientes o son indeciblemente estúpidos...
-Era el plan...pero las pocas pistas que teníamos sobre sus paraderos se han perdido si los ha rehubicado o los tiene con él...- Ron se sentía realmente desanimado
-No seria necesario...-Draco parecía estar pensando en voz alta
-¿Que quieres decir?- Harry lo miró con una ceja levantada
-Que si todo eso que decís es cierto, y lo que planeabais iba en serio, y cuando digo en serio, me refiero a que estáis dispuestos a todo...hay algo a nuestro favor.- Draco seguía susurrando sumido en sus pensamientos.
-¿Draco de que diablos hablas?- Theo no dejaba de mirarlo como si su amigo estuviera loco.
-Que el Sr. Tenebroso ha usado magia muy, muy antigua y muy, muy oscura...feo asunto ese de dividir el alma...pero es magia con la que se puede luchar si se sabe como y estas lo bastante loco como para intentarlo.
-Draco, no seas idiota, muy poco ha sobrevivido del conocimiento sobre los horrocruxes y el Sr. Tenebroso lo habrá hecho desaparecer todo...y si hablas de lo que creo que hablas...ademas de ser la locura mas gorda que te he oído decir, y eso que he vivido contigo seis años, es imposible. Se perdió todo en las primeras guerras mágicas...-Zabinni perdió convicción a medida que hablaba cuando vio la sonrisa ladeada de Draco
-¿De que cojones estáis hablando?- Preguntaron casi al unisono los Gryffindor
-No...no no no no- Zabinni seguía mirando a Draco, y al rubio la sonrisa se le iba ensanchando- ¡Maldito seas! ¡no me lo creo! ¡no puede ser!
-¿No puede ser el qué? ¿de que estáis hablando?- Ron estaba perdiendo los nervios, todos los demás giraban la cabeza hacia Blaise y hacia Draco como si fuera un partido de tenis con reglas que nadie entendía salvo los jugadores
-Draco Lucius Abraxas Malfoy... ¡no me jodas que tienes un Abisalis!
Como única respuesta, Draco le miró a los ojos con una mirada traviesa y una sonrisa tan amplia que podría haber iluminado la habitación.
Corregido, leído, disfrutado y editado por Loonydraconian, que todos los trabajos sean tan placenteros como éste. Y si veis algún fallo, tiradme de las orejas, que siempre me han gustado las de Dumbo ^^
