Capitulo 25: Un campo de confusión.
El domingo muy temprano por la mañana, el equipo de Raimon había tomado el autobús con rumbo al estadio de la ciudad de Inazuma "Nohara chūritsu-sen", donde se disputaría el último encuentro de la semana. Su rival era el Namihazureta Jū, uno de los veinte equipos de la Yuushuuna Akademi, de la cual no tenían mayor información además de ser la escuela más grande del país y su fútbol completamente desconocido.
Todos se alistaban para el partido, pero la ausencia del estratega de Raimon hacía sentir nerviosos a algunos jugadores.
Shorinji: Kido no regresó a los entrenamientos y no creo que venga a jugar.
Kurimatsu: al parecer no alcanzó a mejorarse para el partido, será una baja notable en el campo, mucho más al enfrentarnos a un equipo del que no sabemos nada.
Kazemaru: tendremos que reforzar nuestras líneas en el mediocampo para evitar perder la posesión del balón, pero confío en que tendremos un buen juego por nuestro entrenamiento.
Tras finalizar el calentamiento previo, el entrenador reunió al equipo para darles las últimas indicaciones para el partido y mencionar a los jugadores que irían al campo.
Entrenador kudo: Que Kido no se encuentre en el campo de juego no debe considerarse como una debilidad para Raimon, esta es la oportunidad para que demuestren su determinación, los titulares del equipo para este juego son: delanteros: Goenji, Shadow, Someoka; defensas: Kurimatsu, Kabeyama, Kazemaru, Sombra; Mediocampistas: Handa, Shorinji, Echizen; portero y capitán: Endo.
Echizen se sorprendió al escuchar su nombre entre los titulares, a la vez que Goenji frunció el ceño por la noticia y su nombramiento tampoco fue ajeno al resto del equipo que lanzó una mirada de desconcierto al nuevo miembro, quien no había mostrado sus habilidades de juego y tan solo en ese instante se enteraban que jugaba en esa posición.
Mientras el grupo completo salía del camerino, entre las sombras un visitante oculto los observaba dudoso de acercarse, quien al estar tan concentrado en evitar ser visto por estos no se percató que Meiji se aproximaba por su espalda.
Meiji: ¿Qué hace usted aquí espiando a Raimon?-sorprendió al intruso tomándolo por el hombro.
Intruso: no soy un espía, he venido a apoyar al equipo pero no puedo acercarme-explicó con voz nerviosa.
Meiji: pues tiene actitud de ser una persona sospechosa, llamaré a los de seguridad del estadio para que le saquen.
Intruso: ¡no hagas eso Meiji!, mírame soy yo, Kido-mostró su rostro a la luz para que el otro pudiera observarlo mejor.
Meiji: ¿Kido? Pues no lo pareces, ¡no te creo! iré por seguridad-el rostro descubierto de Kido que casi nunca se revela, era desconocido y extraño para el menor que no dudo en colocarse en marcha para ir en búsqueda del personal de seguridad, siendo detenido por su brazo derecho por el otro.
Intruso: ¡Espera! ¡Espera!- saco de uno de sus bolsillos unas gafas de sol que permitieron que el menor lo identificara fácilmente al volver a ocultar sus ojos-mira que soy Kido.
Meiji: ¡Oh! Es cierto que eres tu Kido-se impresionó al reconocer al estratega-¿qué le paso a tu cara?, se ve…rara…como que le falta algo…quizás…deberías seguir disfrazándola con las gafas.
Kido: ¡MI CARA NO ES RARA! ¡TAMPOCO ME DISFRAZO CON MIS GAFAS!- volvió a quitarse los lentes oscuros-quería saludar a Endo y darle ánimos al equipo antes del partido, pero no es correcto.
Meiji: ¿te arrepentiste?
Kido: No, sigo suspendido por el entrenador Kudo y no quiero provocar más problemas, ¿Qué haces tú también en el pasillo de los camerinos? Deberías ir con ellos.
Meiji: No estoy autorizado para quedarme con el equipo, así que vine a saludarlos y voy de regreso a casa, después de todo no es como que yo vea sus partidos.
Kido: ¿no ves los partidos de Raimon? Recuerdo que estuviste presente en los dos primeros.
Meiji: solamente llego unos cuantos minutos antes que terminen, la verdad es que no me gusta el fútbol-revelo el medio pelinegro.
A Kido le pareció extraño que a Meiji no le gustara el fútbol considerando todo el tiempo que permanecía en Raimon durante los entrenamientos y que se tomara la molestia de irlos a saludar en cada partido, sin embargo prefirió pasar por alto este hecho y concentrarse en el juego que estaba a punto de iniciar, no sin antes invitar al otro joven a observarlo juntos desde las gradas, petición a la cual accedió.
Desde la última banca del estadio, la más alta y solitaria, los dos jóvenes se sentaron mientras abajo en el terreno cada equipo ocupaba sus posiciones.
Kido: ¡Diablos! Debí traer unos binoculares, estoy tan acostumbrado a mis gafas que desde aquí no veo bien quienes van a jugar-en realidad sus gafas no tenían ninguna característica o funcionamiento especial, tan solo cumplían el propósito de limitar su campo de visión para agudizar su mente, pero el solo hecho de no llevarlas puestas generaba en él una extraña sensación de ceguera que desaparecería progresivamente transcurriera el tiempo.
Meiji: no hay mayores cambios en la formación del equipo, aunque…
Kido: dime ¿qué es lo que ves?
Meiji: Echizen está en el campo, para ser más preciso: Echizen está ocupando tu posición de mediocampista en Raimon. ¡Ah! Y shadow participa como delantero.
Kido: ¡QUE EL ENTRENADOR COLOCÓ A ECHIZEN EN MI LUGAR!-sobresaltándose de donde se encontraba sentado, si no hubiera estado tan arriba en las gradas, de seguro sus compañeros habrían escuchado su grito, aunque sí estuvo a punto de romper los tímpanos de Meiji.
Meiji: Si el entrenador lo coloco ahí, significa que conoce sus habilidades y cree que es capaz de aportar al equipo en tu ausencia-restregaba sus oídos adoloridos.
Kido: ¡Rayos! Endo solo me comentó que Echizen acudía a las prácticas diariamente y Goenji también me dijo que no hizo más que el entrenamiento básico para pases junto a Yoshiga, nada extraordinario vio en él.
Meiji: Shuuya estuvo muy intenso esos días, parecía un detective atento a cada movimiento suyo; pero no te alarmes, no es como que el entrenador esté planeando reemplazarte con Echizen solo porque te suspendió del equipo y a él no… y lo puso en tu lugar…y no podrás participar sino hasta dentro de dos juegos más…si es que después de hoy te vuelve a poner como titular…
Kido: tus palabras no me tranquilizan en lo absoluto-los ojos rojizos y puntiagudos que casi nunca ven la luz ahora se enfocaban en el menor haciéndolo sentir intimidado.
Meiji: entschuldigung bitte! -imploró en alemán. (¡Perdón por favor!)
Distraídos en su conversación, en el campo el partido daba inicio con el saque del décimo equipo de la Yuushuna Akademi, con movimientos rápidos y una secuencia de pases aprendidos de memoria, invadían el terreno contrario de Raimon pasando entre sus mediocampistas y manteniéndose en lucha por el esférico.
Kido: ¡son buenos!, manejan una gran velocidad y destreza es sus movimientos, entraron al partido decididos a ganar demostrando sus habilidades desde los primeros minutos, pero todas sus jugadas desde aquí se ve que son programadas. Tienen muy bien estudiados nuestros movimientos por eso les es fácil encontrar espacios y atacarnos.
Meiji: Así que tú también participaras en este juego, sólo que lo harás desde las gradas.
El partido no se desarrolla en comodidad para Raimon entre constantes y frustrantes intentos por sobrepasar el mediocampo, el rival presiona al onceno relámpago que se limita a batallar en su propia zona de juego.
Kido: Están presentando serios problemas, no han logrado avanzar al campo del rival y siguen sin poder jugar fluidamente.
Meiji: eso es porque los jugadores del equipo contrario interrumpen en los pases de Raimon, es como si supieran hacia donde van a lanzar el balón y están posicionados para recibirlo ellos. Aunque hacen un buen trabajo en recuperarlo, de nada sirve porque tan pronto intentan cambiar de zona o hacer un pase lo vuelven a perder.
Kido: lo más preocupante es que cada vez están más cerca de la portería y estamos perdiendo el ritmo del juego en medio de la frustración de los pases.
Meiji: han pasado los primeros veinte minutos de partido y están embotellados ahora en la defensa, el desorden empieza a aparecer y si no tienen cuidado les anotaran el primer gol.
Kido: con Endo cuidando la portería no les será tan fácil anotarnos, lo mejor será que busquen volver a tener el control del partido y luego lanzarse al ataque.
Meiji: eso tendrían que hacerlo los mediocampistas, pero a decir verdad…Handa y Shorinji están dando su mejor esfuerzo pero no parece ser suficiente, en cuanto a Echizen ni siquiera se ha movido de su posición.
Kido: ¡ESE INÚTIL SOLO ESTÁ DE PIE EN EL CAMPO COMO SI FUERA UNA ESTATUA! ¿Qué demonios cree que hace? Debe apoyar en la recuperación del balón.
Meiji: después de todo no les marcaran gol mientras Endo esté al frente de la portería, pero y ¿si llega a salir?
Kido mira con extrañeza a Meiji tras su insinuación, el partido sigue avanzando y aunque el marcador se mantiene en cero para ambos equipos, es evidente las dificultades por las que está pasando Raimon.
Kido: ahora Goenji y Shadow bajaron también a pelear por el balón, dejando solo a Someoka arriba para algún contraataque.
Meiji: es claro que hay caos en el equipo, no saben a dónde conducir el balón y por eso se han enfrascado a su propia zona de juego.
Kido: pronto acabara el primer tiempo, lo más conveniente será ir al descanso para que puedan rearmar la estrategia de juego.
Meiji: ¡la defensa se ha abierto! ¿Cómo pudieron dejar sola el área para un remate?
Kido: ¡maldita sea! ¿Qué creen que hacen? Están completamente descoordinados, por fortuna Kazemaru tiene la suficiente rapidez como para desbaratar el ataque.
Meiji: aún no ha terminado la amenaza Kido, la ofensiva no cesa y el equipo contrario pareciera que todos sus jugadores se convirtieron en delanteros, nadie puede salvar a Raimon de esta arremetida.
Kido: ¡Te equivocas! Tenemos a Endo, él puede controlar esta situación solo es cuestión de que se dé la oportunidad. ¡Allí! APODERATE DEL BALON ENDO.
Meiji: Nooo, ¡es una trampa!
El grito de gol se sintió en todo el estadio que quedo silenciado al ver cómo fue vencido el portero de Raimon luego de salir a atrapar lo que parecía ser un balón perdido, pero que no fue más que un señuelo para obligarlo a abandonar su posición de guarda y mientras ello ocurría retomar la posesión del esférico, hacer un pase a un jugador sobre el cual no había marca alguna y finalmente anotar el primer punto en contra del relámpago; así se daba por terminada la primera parte del juego.
Cabizbajos y confundidos por el desenlace inesperado, regresaban al camerino los jugadores de Raimon, mientras Kido aun trataba de encajar en su cabeza las piezas para los vacíos incomprensibles del equipo y cómo superar al rival, aunque fuera inútil puesto que no podía entrar al campo de juego.
Meiji: el entretiempo servirá para que el entrenador les de las instrucciones para salir a ganar en la segunda mitad, de seguro que estarán más tranquilos y concentrados-ofrecía una bebida al de rastas, quien en su rostro se notaba la preocupación.
Kido: gracias Meiji, nunca creí que ver un partido de Raimon desde las gradas fuera tan tensionante, mucho más que si me encontrara en el campo; la impotencia de no poder hacer nada y solo confiar en que lo resolverán, es frustrante.
Meiji: ¿no has pensado que esa la razón por la que el entrenador te suspendió del club? Si intentas solucionarlo todo por ti mismo, perderás la visión de lo que quieres proteger y terminarás equivocándote, cargar con toda la responsabilidad sin pedir la ayuda de nadie lo único que hace es alejarte de quienes deseas salvar y los desamparas, al final ni pudiste protegerlos a ellos y en su lugar te destruiste a ti, ¿acaso eso no es traición?-el semblante de Meiji tornó a una expresión lúgubre, aunque se mantuvo impasible.
Kido: tal vez…Echizen tiene razón, las cosas malas que hice para alcanzar la cima será algo que jamás podré borrar ni compensar, sin embargo, no me daré por vencido; tampoco me apartare del camino que he decidido escoger asumiendo las consecuencias de mis actos pasados. La oportunidad que me dieron en Raimon no la desperdiciaré, arrepentirme no cambiara los hechos ni sanara las heridas; reconozco que soy orgulloso y egoísta, pero por lo menos esta vez quiero luchar por algo que no es por mi propio interés, no soy tan noble como Endo ni siquiera podría pensar en compararme con la gentileza de Goenji, tan solo quiero compartir un rato más el camino junto a todos ellos-su reconfortado espíritu ahora no caería en las garras de la desesperanza, puesto que el estratega sabía muy bien que aun en la victoria o la derrota, tenía a sus amigos incondicionalmente.
Meiji: ¿así suena Kido sin gafas?-había recobrado su estado habitual-lo que dices suena como si tuvieras muchas penas que pagar, pero no veo que Kido seas una mala persona y aun si fue así, todos tenemos el derecho a equivocarnos, "caer está permitido, levantarse es una obligación". Creo que antes de pedir perdón a alguien más, debemos reconciliarnos con nosotros mismos y si eres capaz de considerar a tus amigos, es porque algo de nobleza hay en ti; incluso para aceptar que no somos fuertes se requiere de una gran valentía y para pasar los momentos amargos y tristes de la vida lo único que se necesita es…SCHOKOLADE!-elevando en sus manos las barras del oscuro dulce como si fueran un trofeo, ofrecía una al joven sin gafas.
Kido: ¡Te has desviado por completo del tema!
Disfrutando de la golosina ambos chicos veían como abajo el campo era otra vez ocupado por los jugadores de los equipos en competencia.
Kido: me pregunto si habrán podido corregir los errores en la organización del juego para esta segunda mitad.
Meiji: de eso solo nos daremos cuenta una vez empiece el partido, aunque no hay ningún cambio.
Togashi: será interesante ver cómo se las ingenian sin el estratega del equipo para salir de este problema, aunque para Raimon no es extraño ir perdiendo encuentros que logran remontar con facilidad, la diferencia en esta ocasión consiste en que no cuentan con su cerebro.
No se habían percatado de la presencia del tercer joven sino hasta cuando hablo a unas cuantas sillas de distancia de ellos, cómo había llegado y cuánto tiempo llevaba ahí eran hechos que desconocían.
Kido: parece que viene muy seguido a observar los juegos de Raimon, ¿acaso eres un seguidor del equipo?-indago curioso.
Togashi: no soy aficionado de ver cómo juegan otros.
Kido: entonces es un jugador de futbol, ¿A qué escuela asiste?-el joven vestía con ropa casual que no daban indicio de su procedencia.
Togashi: ¿Esto es un interrogatorio o usted hace parte del club oficial de fans de Raimon para una membresía?
Kido: No, lo lamento. Es que me causo intriga ver como analizaba la situación de Raimon. Dice usted que ellos no cuentan con su "cerebro", pero en realidad lo que trató de decir es que no tienen la capacidad suficiente para ganar este partido.
Togashi: Más intriga me causa su respuesta, al descubrir el significado real de mis palabras. ¡Eso me agrada! Así que se lo comentare de manera clara y honesta: Raimon no tiene potencial alguno para ganar este torneo. Estudiando la participación de Raimon el año pasado y tan solo echando un vistazo al primer tiempo puede cualquier persona llegar a esta básica conclusión; Raimon es un buen equipo, un equipo común y corriente que cuenta con algunos buenos jugadores sobre los cuales se ha fundamentado su éxito. Empezando por su capitán Endo, el apoyo moral que ofrece impulsa a los otros jugadores y no se puede desconocer que hace un excelente trabajo como guardametas, pero ello solamente oculta los problemas defensivos de sus compañeros, sin mencionar que antes de que se uniera Goenji era el único jugador que valía la pena. Entonces se aparece el afamado goleador, al que no importa en qué equipo grande o pequeño coloques, siempre brillará e incluso opacara a quienes tenga a su alrededor tal como les paso a los hermanos Mukata, convirtiéndose en dos piezas claves, pero entre la portería y la delantera hay mucho espacio y desorden, Goenji podría marcar mil goles y Endo detener mil más, pero eso no los convertiría jamás en un equipo ganador, fue cuando milagrosamente la tragedia de otros los lleva a la cima.
Kido: ¿la tragedia de otros? ¿Cómo podría Raimon beneficiarse de otro equipo de semejante manera?-colérico reprochó.
Togashi: Eso fue lo más sencillo, Kido ingresó a Raimon abandonado al Instituto Imperial. El principal rival de Raimon y el obstáculo del futbol nacional siempre fue y será el Instituto Imperial, es verdad que cayeron de manera humillante ante la Secundaria Zeus, pero es bien sabido que ellos usaban sucias artimañas para tener mayor poder en medio de los partidos, a diferencia del Instituto Imperial que tenía un estilo de juego brutal pero aun así era autentico, su fuerza, sus estrategias y sus jugadas. Al estar acorralado ante la derrota, Kido decidió unirse al que parecía ser el mejor aliado para obtener su venganza y Raimon era ideal porque ya había obtenido una victoria justa ante ellos, así surge el ganador del torneo: la combinación excepcional de estos tres sujetos arrastraron a Raimon a alcanzar la meta, aún si el resto de jugadores no contaba con la capacidad necesaria para estar a su nivel, lo harían a la fuerza. Kido le dio sentido al equipo, pero su esquema de juego ya no sorprende, incluso el mismo genio perdió parte de su esencia cuando dejo el Instituto Imperial, hay equipos pueden hacer frente a sus estrategias y vencer en sus habilidades a Raimon- el ex capitán de la Academia Yokohama había escuchado las palabras de Sakata y averiguo sobre la trayectoria de Raimon durante los últimos diez años, no encontrando información más relevante que la mágica aparición en escena como campeones del torneo anterior. Togashi no tenía ningún interés por volver al futbol, pero debido a la reciente popularidad que ganó la escuela relámpago, quiso comprobar con sus propios ojos el resplandor que decían desprender, pero su sensación fue de decepción ante lo ocurrido en la primera parte del juego.
Kido: Raimon es un equipo que cuenta con las suficientes capacidades para ganar este torneo, no depende de solo dos o tres jugadores, no puedes dar tu opinión del equipo juzgándolos únicamente por el primer tiempo. Hay partidos que se ganan y otros que se pierden, pero la constancia de Raimon, su fuerza propia, su voluntad, no puedes echarla a la basura tan fácilmente-la indignación se notaba en el tono de voz del estratega.
Togashi: ¿Por qué te molestas tanto? ¿De qué manera te afecta la situación de Raimon? ¡Ya entiendo!, tú debes ser estudiante de la escuela.
Togashi no había descubierto que ese era el mismísimo Kido, aunque no podía exigírsele tal hazaña puesto que el rostro revelado del estratega era un enigma para el resto del mundo. Dándose cuenta de esto y para evitar que el extraño se marchara, la rápida mente del genio pensó en una identidad diferente para presentarse.
Kido: disculpe mis modales, hace un rato pregunte de donde venía, pero antes de preguntar a alguien más quién es, lo correcto es presentarse. Soy estudiante de Raimon y mi nombre es Yuu Pengin- el nombre pareció tan jocoso que la discreción y diplomacia de Meiji no pudieron hacer resistencia a la carcajada que le provoco, sorprendiendo a los otros dos-¿Por qué te estas riendo Meiji?-cuestionó ruborizado.
Meiji: es habitual hacerlo cada que te presentas, ¡disculpa!
Togashi: ese es un nombre muy peculiar sin duda. Permítame presentarme, soy Togashi; no importa a la escuela a la que pertenezco, no soy jugador de futbol asi que es irrelevante para ti Pengin.
Meiji: Togashi, para no ser jugador de fútbol le has dado mucha importancia al juego de Raimon, pero esa es solo la opinión de alguien que ve el equipo desde una posición ajena que no conoce nada. Raimon no es un equipo perfecto, ni su fútbol lo es, porque es un equipo conformado por humanos, humanos que no saben lo que es rendirse, su habilidad no es física, es su espíritu. Mira ese campo-señalo con su dedo-abre muy bien tus ojos, es momento que veas la magia del campeón nacional y que Raimon te cierre la boca de una vez- el menor sabia de primera mano el esfuerzo de todos los miembros: el lograr correr un metro más, el hacer una sentadilla extra, el gastar un minuto menos en la carrera, todas esas pequeñas victorias conseguidas por el esfuerzo incansable por mejorar, Meiji era testigo diario de ello.
Con una mirada retadora y altiva que dirigió al otro joven, observaban como iniciaba la arremetida de Raimon en el campo de juego. El avance en el mediocampo lo comandaba Handa, con un grupo más organizado ya no permitían que el contrario les arrebatara el balón, la clave: pases cortos entre los jugadores que se acompañaban en dúos, por fin conseguían entrar en la zona de defensa del equipo rival. Bastó con un pase directo a Goenji y con una distracción de este, pasó a Someoka quien sin dudarlo envío un tiro directo con su Impacto Dragón logrando anotar el empate para Raimon. Los minutos siguientes del partido se podrían resumir en el desmoronamiento de la estrategia del rival, la certera ofensiva de Raimon y la nula contribución de Echizen en la construcción de juego. El encuentro terminó con un marcador de tres a uno, habiendo marcado cada goleador de Raimon un tanto. Con la satisfacción del buen desempeño del equipo en la segunda mitad, Kido y Meiji esperaban ansiosos una corrección por parte de Togashi.
Togashi: después de todo iban a ganar-aseveró sin importancia.
Kido: ¡retráctate de tus palabras!-exigió.
Meiji: ¡Ardido!-añadió.
Togashi: Les reconoceré que tienen voluntad- se pone en pie- seguiré los pasos de Raimon para ver hasta donde son capaces de llegar. (O Hasta que nos crucemos en el camino)- pensó para sí, ya lo había decidido en su mente: regresaría al fútbol exclusivamente para enfrentar a Raimon.
Habiéndose marchando Togashi, ahora Meiji y Kido festejaban chocando sus manos de alegría.
Kido: creí que habías dicho que no te gustaba el futbol.
Meiji: es cierto, no voy a Raimon por el deporte, es porque me gusta estar ahí. Las cosas terminaron resultando bien para el equipo aunque fue difícil.
Kido: no fue tan malo después de todo estar desde las gradas viendo a Raimon, aprendí mucho del equipo, ahora lo que me queda es recuperar mi puesto.
Meiji: creo que si intentas siendo Yuu Pengin te puede ir mejor-arqueaba una sonrisa burlesca en su rostro.
Kido: ¡Ni se te ocurra comentarle algo de eso a alguien!
Meiji: ¡Cálmate Kido! Tienes el mejor disfraz de camuflaje que es quitarte las gafas y pasar por una persona normal.
Kido: ¡Que no me disfrazo con las gafas! ¿Estas insinuando que soy anormal?
Luego de salir del estadio, decidido a reunirse con Goenji y Endo después del partido, Kido les envió un mensaje a ambos para encontrarse en el lugar donde habitualmente se reunían para hablar del equipo. Por su parte Meiji que se había quedado hasta la culminación del partido, prefirió irse con el grupo de futbolistas.
Meiji: ese fue un buen partido, anotaste un gol impresionante Shadow. ¡Bien jugado! Tú y Goenji materializaron la victoria del equipo.
Someoka: ¿de qué diablos hablas? Yo anoté el gol del empate.
Meiji: Así es, ustedes dos son grandes goleadores-ignoraba las palabras del superior.
Someoka: deja de ignorarme pálido enano-estrujaba por el cuello al menor.
Goenji: ¡ya bastan ustedes dos! ¿De dónde sacaste esas gafas Shinichi?
Meiji: me las prestó Pengin.
Goenji: ¿Quién es Pengin?
Meiji: un nuevo amigo que hice hoy.
Luego de llegar a Raimon y cada jugador dirigirse a sus casas, Endo y Goenji aún tenían que cumplir el compromiso con Kido. En la torre de la ciudad Inazuma, el estratega los esperaba.
Kido: ¡por fin llegaron!
Endo: ¿Quién eres tú? Pensé que nos reuniríamos con Kido pero solo veo un extraño-fingiendo no reconocerlo, bromeaba por la apariencia poco frecuente del mediocampista.
Goenji: Te equivocas Endo, nuestra reunión es con Pengin- también aprovechaba la ausencia habitual de las gafas del otro para molestarlo.
Kido: muy malos los chistes de los dos, ¡maduren! ¿De dónde rayos sacaste lo de Pengin? Meiji no se sabe guardar ningún secreto.
Goenji: me lo acabas de confesar tú y tampoco había que pensar mucho quién escogería semejante nombre.
Kido: concentrémonos en lo importante: el partido de hoy. Tuvieron demasiados problemas para poder organizar el medio campo durante el primer tiempo, aunque lo resolvieron con éxito; el asunto que me obliga a reunirnos es: Echizen. Los problemas personales que existan entre nosotros no importan, pero ¿cómo pudo permanecer todo el partido sin ayudar al equipo? Además de eso les estorbo en el juego, no quiso receptar los balones y los puso en aprietos, al final es como si hubieran jugado con tan solo diez jugadores.
Goenji: el entrenador lo está protegiendo, es indignante que se rehusara a jugar en pleno partido, esto no puede quedarse así-la actitud hostil del goleador no había desaparecido, por el contrario parecía aumentar.
Endo: debido a eso la situación se agravo, otros compañeros también cuestionaron la decisión del entrenador Kudo de mantenerlo todo el partido a pesar de la dificultad que significo para el equipo, pero yo quiero creer que no lo hace para fastidiarnos, alguna razón debe existir para ello.
Goenji: ninguna razón servirá para justificar lo que hizo, ¡debe salir del equipo!
Endo: no seas tan radical Goenji, hay que darle otra oportunidad a Echizen.
Goenji: eres demasiado condescendiente Endo, ¿preferirás el bienestar de un extraño sobre el del equipo? ¡Echizen se tiene que marchar a cualquier costo!
Endo: ¡eso no lo decides tú!
Los ánimos empezaban a caldearse entre portero y delantero.
Kido: ¡basta de discusiones ustedes dos!
Goenji: ves lo dañino que es Echizen, provoca peleas incluso entre nosotros.
Endo: es porque tú eres demasiado cabeza dura.
Kido: Goenji no le daré la razón a Endo pero deja a Echizen en paz, todavía estoy suspendido del equipo así que no puedo asumir el control de la situación, aunque eso no significa que me quedare de brazos cruzados. Buscaré la verdad de cuáles son los motivos por los que Echizen entró a Raimon, en cuanto a ustedes dos deben seguir manteniendo la unidad en el equipo, esta vez soy yo quien se los pide: confíen en mí.
