CAPITULO 21: "DEBERAS GANARTE NUESTRA CONFIANZA"

Al día siguiente tal y como lo habían prometido la noche anterior, los chicos estaban presentes en la habitación de su mejor amiga Avril; la cual aún no despertaba de su terrible estado de coma.

― ¡Vaya!… esto… sencillamente es horrible… aún no puedo creer que esto esté pasando ― Musitó Nick viendo tristemente el cuerpo tendido de Avril.

― Pues créelo Nick… porque pasó… ― Recordó Hanon un tanto neutral.

― ¡No me gusta ver a Avril así! ¡Esto no es justo! ¡No debió pasarle a ella! ― Exclamaba la pequeña Jenny sentada en una silla a lado de la camilla, con la voz algo entrecortada. De inmediato Nick colocó una mano en su hombro para confortarla. De pronto, el Dragón verde, giró su cabeza cayendo en cuenta que les faltaba alguien.

― ¿Oigan y Kevin? ― Cuestionó viendo a Hanon.

― Aún sigue en su habitación ― Respondió Hanon. Al instante los menores agacharon su cabeza. ― Iré por él ― Ante esto la pareja asintió, mientras Hanon salía con dirección al cuarto de Kevin.

HABITACION DE CHICOS

Hanon se encontró con un Kevin absorto golpeando sin cesar un enorme saco de box. La chica suspiró apoyándose en el marco de la puerta.

― Hola… ―

Al oír su voz, Kevin sólo giró media cabeza sin dejar de golpear. Cuando vio que era Hanon volvió nuevamente su atención al saco.

― Hola, Hanon ― Dijo cortante.

― ¿Por qué no viniste a ver a Avril con nosotros? ― Cuestionó, o más bien regañó al momento que se cruzaba de brazos.

― No quiero… me duele verla en ese estado… ― Respondió entre golpes.

― ¿Y eso qué? ― Interrogó Hanon, alzando los brazos entrando a la habitación. La respuesta era bastante tonta, la Dragón quería saber la verdadera razón. ― A nosotros también nos duele, debe haber otra razón ¿Cuál es? ― Ordenó quitando el saco del alcance de Kevin para que éste le prestara atención.

Ante esta pregunta y los ojos fulminantes de Hanon, Kevin simplemente dio un suspiro de frustración, se quitó los guantes de box tirándolos al azar, para después sentarse en la orilla de su cama tapándose la cara con las manos.

― Porque esto fue mi culpa…― Musitó.

― ¿Qué? ― Cuestionó la chica sin comprender. ― ¿A qué te refieres? ― Dijo acercándose al chico, pero este se puso de pie rápidamente para darle la espalda.

― ¡Yo soy el culpable de que esto pasara! ― Exclamó a los cuatro vientos. Hanon lo veía de lejos, después de todo, lo mejor ahora era que se desahogara. ― Mike tuvo razón debimos de haber impedido que Avril fuera, ahora mira cómo está, yo debí interponerme, yo como el tercero al mando pude tomar esa decisión, pero no lo hice ― Argumentó exaltado. Para después mirar a Hanon ― ¿Sabes cómo me hace sentir eso? Avril es como mi hermana menor y no hice nada por cuidarla y me hace sentir peor haber excluido a mi mejor amigo de esta situación, todo esto es lo que me tiene mal ― Concluyó al borde del llanto.

― Lo siento… Kevin… yo… ― Intentó decir la chica acercándose.

― ¿Sabes? Avril es estupenda, siempre sabe cómo hacerme sentir mejor, siempre confió en mí… y ahora… y ahora yo… yo le fallé… ― Argumentó sumamente triste. Agachando la cabeza.

― Kevin… ― Musitó la chica detrás de Kevin para después poner una mano en su hombro. ― Tú no le fallaste… ella siempre creerá en ti y ahora no es la excepción… sabes cómo es ella, nadie la iba a detener fue su decisión, ella lo hizo para protegernos… para protegerte… y sabes ¿Por qué? ―

Ante esto Kevin levantó el rostro y dio una mirada confusa.

― Porque los ama… ―

Ante esto Kevin simplemente se arrojó a los brazos de Hanon con unas lágrimas.

ENFERMERIA

― Jenny, ven es hora de comer ― Dijo Nick, acercándose a su novia. Han estado ahí desde muy temprano, estaba claro que estaba preocupado por su amiga, pero ambos tenían que comer, o sería Dragones fuera de combate.

― No tengo hambre ― Respondió cortante la menor.

― Jenny… por favor… no quiero que te enfermes ― Comentó el chico agachándose para a su novia a los ojos de forma suplicante. De inmediato Jenny se limpió la lágrimas y miró a su novio.

― No… este… enserio… estoy bien… es sólo que no tengo hambre… iré más al rato ― Aseguró forzando una sonrisa.

― ¿Segura? ―

― Si… te lo prometo ―

Ante es esto el chico le dio un beso en la mejilla y se alejó cerrando la puerta detrás suyo, dejando a una sola y pequeña Jenny.

COMEDOR

Mientras tanto, Nick se dirige al comedor cuando se encuentra con Mike, el cual aún estaba desayunando, por lo que él se sentó a su lado e hizo lo mismo…

― ¡Hola! Mike ―

― ¡Hola! ¿Cómo está todo? ―

― Pues lo que era de esperarse… Avril aún no despierta… y todo aquí parece un velorio…―

― Era lo lógico, todo esto apesta ―

― ¿Sabes? Avril es cómo nuestra hermana mayor, siempre lo ha sido desde que éramos niños… y ahora que ella no está aquí, se siente como si le hubieran quitado su mamá a un niño ¿Entiendes? ― Intentó explicar Nick

― Sí… ustedes de verdad la quieren ¿No es así? ― Cuestionó Mike algo enternecido por lo confesado por su amigo inteligente.

― Demasiado… ― Admitió sin siquiera parpadear. ― Sólo espero que todo vuelva a la normalidad pronto.

Ante esto ambos asintieron y terminaron de desayunar.

AZOTEA

Luego del desayuno Mike esperaba obtener algo de aire fresco. Pero ese deseo se vio arruinado con la presencia de alguien.

― ¿Sabes que todo esto es tu culpa verdad Zegers? ―

Al oír esa voz, el mencionado que fijaba su mirada al horizonte, se dio la vuelta para enfrentar al dueño de aquella voz.

― Si, lo sé ¿Cuántas veces más me lo vas a restregar en la cara? ― Cuestionó Tay acercándose al chico.

― Las veces que sean necesarias ¿Te das cuenta lo que hiciste? ― Interrogó Mike señalándolo.

― Sí… ― Respondió Tay, alejando el dedo acusador de Mike de su rostro para darle la espalda. ― Lastimé gravemente a mi mejor amiga de toda la vida ―

― No sólo eso… también lastimaste los sentimientos de tus demás amigos porque también están sufriendo lo que le hiciste a Avril y lo que es peor no sólo la lastimaste sino que además le rompiste el corazón, se trataba de confianza… cosa que tú olvidaste… y que ahora perdiste… de todos… ― Argumentó Mike con rabia. Tay se mantenía dándole la espalda pero lo escuchaba. ― Si tan sólo pudiera golpearte para aliviar mi furia… yo… yo no sé lo que haría… ― Musitó el chico nuevo apretando sus puños.

Ante todo esto Tay se sintió mal, nunca se puso a pensar en sus amigos… él fue un idiota, no sólo la perdió a ella si no que también a los demás. El chico simplemente tenía la cabeza gacha y hacía un puño con furia.

― Si… tienes razón… yo soy el monstruo aquí… vamos golpéame, me lo merezco, sí te hace sentir mejor ¡Hazlo!… yo… yo no me defenderé ― Argumentó Tay.

Sin decirlo dos veces Mike se abalanzó sobre Tay empujándolo contra la pared mientras lo sostenía del cuello de la camisa.

― Aunque me muero de ganas de hacerlo… ― Mike hablaba entre dientes amenazado al Dragón con su puño sobre la cara. Luego de un suspiro se calma y fue bajando poco a poco ese puño ― Sé que no estaría bien… golpearte no solucionará nada… fuiste muy lejos está vez… y no lo arreglarás… ― Argumentó el chico más calmado alejándose de Tay, éste último estaba sorprendido por aquel cambio. ― Mereces vivir con este sufrimiento, porque es tú culpa que todos estemos así, mejor aléjate de mí porque te juro que la próxima no me contendré ― advirtió el chico alejándose sin decir palabra, dejando a un triste y asombrado Tay. El Dragón rojo volvió a posarse en el barandal que daba vista a la ciudad.

― Enserio… yo… yo lo arruiné… ― Murmuró el chico agachando su cabeza.

― Al parecer si… ― Pronunció una voz detrás suyo. Obligándolo a observar.

― ¿Señor? ¿Qué está haciendo aquí? ― Cuestionó el chico, conforme Cricher se acercaba a él.

― Vine a hablar contigo ¿Te molesta si me uno? ― Preguntó ya estando cerca de su cadete.

― No, para nada ¿De qué quiere hablar ― Pidió el Dragón ya cuando su Comandante estaba a lado suyo mirando la enorme ciudad.

― Pues… ¿Por dónde empiezo? ― Pronunció el hombre pensativo dándole una media sonrisa al Dragón.

ENFERMERIA

― Ay… Avril… por favor despierta… no me gusta verte así… por favor… yo sólo quiero verte aquí… no me gusta estar sola… y tú lo sabes… ― Decía la menor de los Dragones entre sollozos. A lado de la camilla de la que fuera su mejor amiga… su hermana mayor.

― ¿Y qué hay de mí Jenny? ―

Al oír esas palabras, rápidamente Jenny volteó su rostro revelando a…

― ¡Hanon! ¿Qué haces aquí? ― Cuestionó la chica rápidamente limpiándose las lágrimas. ― Creí que seguías con Kevin… ― Comentó más calmada.

― Lo que pasa es que ya terminé de hablar con él y pues vine a ver a Purrot ― Respondió la recién llegada.

― ¿Por qué? Si ni siquiera te agradamos ― Comentó la menor con el ceño levemente fruncido.

― Yo nunca he dicho eso ― Debatió Hanon acercándose más. ― Además recuerda que ya soy parte de la familia y como tal también me preocupa Purrot ―

― Está bien… como quieras… ―

Ante esto Hanon se puso en una esquina de la habitación con los brazos cruzados observando a Jenny y a Avril, mientras que la pequeña no dejaba de sostenerle la mano y llorar…

― ¿Sabes? No tienes que sostenerle la mano, ella no se va ir ― Comentó Hanon. Ante esto Jenny soltó un suspiro de frustración, para encarar a la Dragón morada.

― ¿No sabes nada, cierto? ―

― No… pero si me dejaras… ― Empezó a decir Hanon conforme llegaba a la orilla de la camilla para ver a Jenny. ― Me gustaría saber ― Al ver su "repentino" interés, Jenny optó por explicar.

― Avril y yo hacemos esto desde que éramos niñas, cuando tenía miedo, ella me sostenía la mano para hacerme saber que ella estaba ahí conmigo ― Confesó la menor, sus ojos nuevamente se llenaban de lágrimas.

― Yo… yo no sabía ― Admitió Hanon, descolocada por aquel comentario.

― No importa… después de todo fue cuando ya te habías ido… ― Respondió Jenny de manera tranquila. Ante esto, todo se volvió silencio nuevamente, se estaba poniendo incómodo. ― ¿Sabes? Luego de que te fuiste ella y yo nos hicimos muy unidas. Ella siempre estuvo ahí cuando más la necesité, ya llevábamos tres años aquí y yo aún no podía acostumbrarme a la idea de estar sin mi mamá, sin mi familia… y ella… y ella siempre me hacía sentir mejor… me decía que yo no estoy sola, que la tengo a ella y a todos… porque somos una familia…― Luego de relatar esto, la pequeña Jenny volvió a llorar desconsoladamente.

― Vamos Jenny… no llores ― Rogó la Dragón morada un tanto afligida por el estado de la menor.

― Es que… no tienes idea de cómo me siento en este momento ¡Es horrible!… siento… como si… como si me hubieran quitado algo… me siento sola… ―

Ante esto, Hanon se acercó lentamente a la Dragón de la Tierra y al estar frente a ella la abrazó; al momento esta acción sorprendió a Jenny, por tanto no correspondió el abrazo, pero tampoco se negó, después de esto, Hanon la miró a los ojos llorosos de la pequeña.

― ¿Sabes? No te culpo por estar triste, a veces está bien llorar. Sé que quieres a Purrot como a una hermana y créeme que sé cuando te digo que a ella no le gustaría verte así, tenemos que tener fe en que ella va a despertar y cuando lo haga no le agradaría que su mejor amiga no esté bien, trata de levantar un poco tu ánimo y verás que todo mejorara ― Argumentó Hanon de la manera más comprensiva y sensible que cualquiera jamás pudo imaginar. Ante aquellas palabras, Jenny no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa mientras se limpiaba sus lágrimas.

― Sí… es cierto… tienes mucha razón, Avril es mi mejor amiga y siempre ha estado conmigo en las peores circunstancias, es por eso que ahora no la entristeceré más ya no voy a llorar y voy a ser fuerte para ella ― Prometió con determinación.

― ¡Así se habla Jenny! ― Exclamó Hanon separándose de la pequeña. Pues incluso a ella le había sorprendido tanta amabilidad de su parte. ― Bueno… ahora que estás mejor sería bueno que me fuera, ya sabes para dejarlas solas a las amigas ―Luego de esto Hanon estaba dispuesta a irse, cuando una voz la hizo voltear.

― ¡Hanon! ¡Espera!… Gracias ― Mencionó Jenny con una sonrisa sincera.

― No hay de que… ― Respondió Hanon ya en el marco de la puerta.

― ¡Oye!… ― Llamó captando la atención de la mayor. Y con nerviosismo empezó a hablar. ― Mmm… verás antes del accidente siempre le cepillaba el cabello a Avril… ¿Quieres ayudarme?... digo… ahorita que está en cama no es bueno que se vea así… y pues… a mí me gusta cepillarle su cabello… y yo… ― Explicaba difícilmente, pues creía que lo que acababa de ocurrir con el "abrazo" fue simplemente un desliz de la morada, quizás no debió mencionar eso último.

― ¡Claro!… yo te ayudo ― Respondió con simpleza la morada con una sonrisa de medio lado. Jenny, no lo podía creer, así que simplemente asintió.

Luego de esto ambas chicas, con mucho cuidado comienzan a cepillarle el cabello a su amiga, y después, con ayuda de Mina, le cambiaron los vendajes, en el momento Jenny estaba muy agradecida por la ayuda de Hanon, al comienzo se sentía incómoda con su presencia, pero todo eso se fue… quizás no estaba del todo sola…

AZOTEA

― Señor, lo arruiné y demasiado ― Murmuró débilmente Tay.

― Lo sé… pero es parte de la vida ― Respondió Cricher de manera tranquila.

― ¿Qué? ― Cuestionó Tay sin comprender.

― Cometer errores… es parte de la vida… ― Repitió el hombre.

― Si… pero no todos dejan en coma a tu mejor amiga ― Agregó Tay demasiado triste.

― No digo que todos los errores sean iguales ― Corrigió llamando la atención de Tay. ― Existen unos más graves que otros pero a fin de cuentas son errores y tienes que afrontarlos ―

― ¿Cómo? Esto es horrible, lo que le hice a Avril no tiene perdón si tan solo pudiera regresar el tiempo en el momento nada de esto habría pasado ― Decía el chico lamentándose.

― Pero no puedes… lo hecho está hecho… ya no puedes cambiar el pasado pero si lo que viene, trata de hablarlo con tus compañeros y cuando despierte habla con ella ― Sugirió Cricher.

― Pero todos ahora me odian y no los culpo… por mí están así, si no hubiera sido tan estúpido, ahora perdí su confianza ―

― Nunca dije que sería fácil hablar con ellos, sólo debes esperar el lugar y tiempo correcto, verás cómo todo cambiara, ahora no es posible porque todos están dolidos y no razonarías con ellos dales tiempo y date tiempo a ti de analizar las cosas ―

― Creo… que… creo que tiene razón Señor, ahora debo esforzarme para ganar nuevamente la confianza de todos ― Comentó el chico con entusiasmo.

― ¡Así se habla! ― Animó el hombre.

― ¡Gracias Señor! ― Ante esto el chico se lanza a los brazos de su mentor en un abrazo, mismo que Cricher corresponde gustoso.

Lo que no sabían era que una mujer había observado aquella escena mientras de sus ojos brotaban unas lágrimas y sostenía ambas manos ceca de su pecho…

― Oh… Dios mío, se ven tan lindos juntos… si… si tan solo… si tan solo supieran la verdad… ― Luego de susurrar esto la mujer se limpió sus lágrimas y se fue de ahí sin ser detectada por lo hombres.

POR LA NOCHE - ENFERMERIA

Una sombra vestida con pijama morada se desliza por el lugar llegando al pie de la cama de Avril, la misma sombra (N/A: ¿Saben de quién se trata no?) jala una silla para sentarse a lado de ésta.

― ¡Hola! Purrot ― Saludó en susurro Hanon. ― ¿Sabes? Tienes a todo el mundo muy triste, nunca pensé que podrías hacer eso, pero bueno ellos están muy preocupados… se nota lo mucho que te quieren… deberías despertar pronto o todo se volverá un caos… en fin…ah… bueno… te preguntarás ¿Qué estoy haciendo aquí a mitad de la noche? Jajaja pues… verás yo no puedo dormir y no puedo porque la culpa me está comiendo viva… si la culpa… es mí culpa que estés así… tal vez si yo no te hubiera impulsado a enfrentar a Tay… esto no hubiera pasado… ― Explicó la chica, pero al hacerlo se le hizo un nudo en la garganta. Pronto recordó lo que Jenny le había dicho esa tarde.

FLASHBACK

¿Sabes? No tienes que sostenerle la mano, ella no se va ir ― Comentó Hanon. Ante esto Jenny soltó un suspiro de frustración, para encarar a la Dragón morada.

¿No sabes nada, cierto? ―

No… pero si me dejaras… ― Empezó a decir Hanon conforme llegaba a la orilla de la camilla para ver a Jenny. ― Me gustaría saber ― Al ver su "repentino" interés, Jenny optó por explicar.

Avril y yo hacemos esto desde que éramos niñas, cuando tenía miedo, ella me sostenía la mano para hacerme saber que ella estaba ahí conmigo ― Confesó la menor, sus ojos nuevamente se llenaban de lágrimas.

FIN DEL FLASHBACK

La chica se mordió el labio inferior. Y después lentamente tomó la mano de Avril con la suya. Para después continuar hablando.― Sólo quiero que sepas que yo también estoy muy triste… no tengo a quien molestar y yo… ― La chica ya no pudo continuar porque las lágrimas la derivaron por completo, pero tomo una gran fuerza para continuar hablando. ― Quiero volver a agradecerte por aceptarme en la Familia… y quiero decirte que tú también ya formas parte de la mía, gracias por creer en mí y perdóname por las veces que te hice enojar por coquetear con Tay… sólo te pido que cuando despiertes no estés tan molesta con él después de todo tú y yo sabemos que no fue su culpa, él está sufriendo y mucho… porque no es fácil ver a la chica que amas herida ¿Sabes? ― Miró detenidamente a la chica inconsciente frente suyo como si esperara que ésta carraspeara del enojo. Recordar eso provocó que emitiera una leve risita. ― Decirte eso inconsciente me hace creer que estás de acuerdo en el amor que te tiene Tay, yo sé que tu amor por él no va a dejar que este tonto truco de Denese los separe ― Habló un poco más seria. ― Por ahora sólo te pido que despiertes…que aquí todos te estamos esperando ― Concluyó. Luego de esto Hanon arropó a la chica con las sábanas y estaba dispuesta a salir de la habitación, cuando giró la cabeza diciendo…

― Dulces sueños… amiga… ― Y después de decir dichas palabras salió de la enfermería dispuesta a dormir una merecida siesta.

ESPACIO EXTERIOR

Todo el mundo en la A.P.I. está devastado, pero en un lugar en la galaxia se encuentra una chica con su padre riendo sin parar…

― ¿Entonces el tonto del Dragón rojo hizo todo eso? ― Pidió Drug por enésima vez a su hija, pues escuchar como el Dragón había acabado con su equipo , era su nuevo cuento para dormir.

― Así es Padre, debiste de haber visto fue tan gracioso ver cómo la Dragón rosa le pedía que se detuviera ― Pronunció Denese débilmente, pues había perdido aire luego de tanto reír.

― Puedo imaginármelo hija ― Aseguró Drug.

― Lo malo fue la mocosa logró desvanecer el control mental sobre Zegers… pero al menos la dejó muy mal herida… ― Agregó orgullosa.

― ¿Tan mal está? ― Cuestionó el gobernador algo incrédulo.

― La pobre está en coma ― Respondió calmadamente. ― Pero aún así no puedo negar que es una gran oponente, algún día me vengaré de ella, aún así lamento no haber terminado la misión Padre ― Concluyó.

― Pero ¿De qué hablas cariño? ― Cuestionó Drug acercándose a su hija tomándola del rostro. ― Les quitaste a esos Dragones a sus líderes y ya no tienen confianza entre ellos… a mí me suena a que lo lograste… y te felicito ― Agregó palmeando la cabeza de la chica.

― Muchas gracias Padre ― Agradeció mostrando su caracterizada sonrisa.

― Pero ahora es el momento de la segunda fase… ahora que están separados… ¿Cómo pelearan ahora? Se acabó su trabajo en equipo Dragones ― Dijo el conquistador observando el espacio infinito. Con Denese a su lado.

Ante esto lo dos seres volvieron reír ante la idea de su próximo ataque ¿Cómo reaccionaran los Dragones ante esto?