Feliz fin de semana amigas nos leemos la siguiente semana con los dos capítulos finales .. Cuídense mucho!
Peligrosa Seducción
Capitulo 25
Después de ponerse al corriente con todos los deberes suponía que estaría tranquilo pero no era así, había un asunto que lo tenía preocupado, le hacía dar vueltas en la cama, desconcentrarse en la lectura, estar inquieto si se trataba de música, escuchar a medias lo que decían los demás. No podía seguir así.
"Primero en Escocia, después en la escuela y hace unos días en el cine...- Pensaba Terry mientras daba vueltas en su dormitorio. " - No puede estar Candy embarazada ¿o sí?. –Dejo en la pequeña cómoda el libro de francés - Lo mejor será llevarla a que la revise doctor, Candy tiende a ser siempre atolondrada con todo y mucho más cuando se refiere a su salud ... –Repasando, una de sus manos por su cabello, sonrió ampliamente, al imaginar lo que probablemente seria la causa de aquellos malestares - Si!.. Tengo que….hacerlo" - Pensaba el joven con determinación.
La mañana llego y muy temprano el se levanto con la resolución de saber bien que era lo que ocurría con su pecosa, después de haberse arreglado, al menos para sentirse presentable, sin perder mucho tiempo... tomo sus llaves y su chaqueta saliendo de la habitación con un objetivo en la mente.. ir al doctor
….
...
Hoy quería descansar, toda la semana había estado ajetreada, entre los deberes, Terry, su familia y sus amigas que no tuvo tiempo para ella misma.
Hoy sería ese día. Ese día, descansaría totalmente...
Candy bajo las escaleras aún en pijama, su camisón de algodón rosa, su cabello algo alborotado y mucha hambre. Se sorprendió al encontrar la casa vacía, seguramente habrían ido a algún familiar, últimamente les encantaba visitarlos con pretexto de la futura boda.
Bueno, de cualquier forma ella no iría, tenía otras cosas en mente.
Iba en camino a la cocina cuando el timbre de su casa se escuchó, malhumorada fue a abrir la puerta, solo para encontrarse con Terry que estaba afuera con su aire de supremacía de siempre, y unas gafas oscuras tan grandes que podía reflejarse en ellas ...
Terry que se las quito al verla y sin siquiera preguntar, paso a la casa de su novia y cerró la puerta, atrapándola entre esta y su cuerpo, para robarle un leve beso, y después ladeadamente sonreírle..
- Buen día! Pecosa mía... vine por ti – Le susurro en un tono ronco Terry, viendo a Candy enrojecer ya que aún estaba en pijama - Preciosa... ¿Qué no piensas cambiarte?
- Ahhh.. Bueno yo... –Ella no salía aun de la sorpresa..Pensaba en el desayuno sencillo que pensaba tomar en total facha ... - Bueno Terry.. ¿A dónde quieres ir? – preguntó Candy algo sorprendida
- Al hospital, ya me cansé de verte enferma, te llevare a que te revise un medico ahora que tenemos un poco más tiempo – Dijo Terry, en un tono más serio – Anda pecosa, vete a cambiar.
- Pero yo…
- Que vayas, no voy a darte otra opción Candy, sabes bien lo necio que soy, no me moveré de aquí sin llevarte a un chequeo...
- Pero yo!...
-Candy ¡!...
-Arrrghh! Terry! Eres un mandón!..- Mascullo Candy dándose la media vuelta – Ya voy
Después de algunos minutos Candy bajo vestida sencillamente con unos jeans, una delicada blusa azul que dejaba ver su figura a la perfección, no había puesto mucho empeño en su vestuario pero es que no tenía ganas de salir e Terry la estaba prácticamente obligando a ir al doctor, cosa que no quería.
-Ya estoy lista, pero tendrás que esperarte un poco Terry, ya que estaba por desayunar algo cuando tú llegaste. Así que dime gruñón, quieres algo en especial, para que me acompañes a comer...
Terry sonrió de lado y se apeno un poco ante el gruñido de su estomago- Lo que tu prepares estará bien.. no soy exigente pecosa..
-Bien! -Respondió Candy decidida – pensando el cómo hacerle una treta ..
Después de algunos minutos, abordaron el auto para ir al hospital. – Gruñón, no debes preocuparte tanto seguramente es algo muy sencillo – Canturreo Candy viendo el paisaje por la ventana
- De todos modos quiero estar seguro, Srta. Mona pecas – Dijo Terry, poniendo atención al camino—Eres poco fiable cuando se trata en cuidarte y no me gusta preocuparme, ya lo sabes..
- Vuelves a lo mismo... no sé qué piensas Terry , pero cuido bien de mí, no sea exagerado.…
- No me harás cambiar de parecer... Candy iremos al doctor te guste o no – Sentenció Terry dejando a Candy sin palabra alguna
Llegaron al Hospital que para Terry ya era conocido por su experiencia con Susana, esto le trajo recuerdos amargos pero decidió dejarlos atrás, estaba ahí para saber de la salud de Candy y no para estar recordando las tonterías cometidas por Susana.
En la admisión pido los estudios y pago el importe por ellos. Mas Candy, se sorprendió cuando escucho a su novio ex profesamente pedir la prueba de sangre. La más rápida y la más confiable.
Circulando por el hospital, se encontró con el galeno, que hubo atendido a Susana, mostrándose un poco tenso.
- Vaya joven, otra vez usted por aquí... si que tiene una vida activa ¿no? – Le pregunto al verlo con una joven diferente a la que había traído la última vez. Candy no sabía a qué se refería pero después lo pensó y se dio cuenta que se refería a Susana, y se molestó.
- Eso, solo era un mal entendido – Aclaró Terry – Estoy ahora aquí, porque mi prometida se siente mal.
-Bien si gusta, lo puedo atender. Pasen a mi consultorio..
-Si.. Claro –Contestaron al unisonó.
Después de haber ingresado a la habitación, esterilizada, el joven galeno comenzó a hacerle las preguntas de rigor a Candy.
-Bien, ahora podría comentarme señorita, cual es el problema que la trajo aquí? – Preguntó el doctor poniendo completa atención a Candy.
-Últimamente, está muy débil –contesto Terry antes de Candy, mientras esta le daba una mirada furiosa—Se marea mucho y ha estado vomitando..
El doctor le miro divertido, pues recordaba como se había comportado con la otra señorita meses atrás
-Es cierto eso señorita?..
- Bueno… últimamente me ha dado algunas nauseas…- recitó Candy
- ¿Le ha dolido el estomago.. Como si hubiera comido algo en mal estado? – Preguntó el doctor
- No... Para nada. Solo he tenido un poco de temperatura yo creo que me quiere dar gripa y por eso me mareo a veces – Contesto Candy, pensando en que quizás tenía alguna infección.
- Sin olvidar tus cambios de humor – Mascullo Terry sin pensarlo. Candy lo aniquilo con la mirada y este se sintió mal por lo que había dicho. En cambio el doctor sonrió...
- Debo de revisarla. Por favor pase a de este lado.
Después de revisarla y tomarle la temperatura comenzó a escribir una receta.
Le voy a recetar algunos vitamínicos, porque esta baja en su peso señorita. - El galeno anotaba en una receta - Logre escuchar en el pasillo que habían pedido unos exámenes, joven Grandchester usted sospecha que puede trararse de embarazo, si no me equivoco –
Si.. –Contesto Terry –
-Bien— puedo aplicarle una sencilla y rápida, Sabremos el resultado en 5 minutos y sobre de ello, podría yo
No.. no esperen …- Replico Candy y los dos hombres voltearon a verla...
-No lo creo necesario .. Yo..
- ¿Cuándo fue la última vez que le llegó su regla? – preguntó el médico. Candy se desconcertó con la pregunta
- Debe de llegarme entre mañana y pasado – Contestó.
- Entonces no quiere tomar la prueba para salir de dudas?..
-Candy negó con la cabeza—No lo creo necesaria.. en todo caso, puedo esperar un poco más, la prueba de sangre es mas confiable, que una hecha por orina.. No es verdad?
- Si, en eso tiene razón señorita..
-Candy.. – Mascullo Terry un poco frustrado por la decisión de ella..
Bien entonces nos veremos mañana, después del resultado, por lo pronto, le haré los análisis pertinentes y para ya sabremos con certeza lo que tiene, Joven Grandchéster,-El galeno miro hacia el castaño para infundirle un poco de confianza - No se preocupe de mas, puede ser una infección estomacal, un desorden hormonal… o….lo más obvio o por lo menos por lo que me inclino yo – Dijo el médico viendo con un brillo especial a la joven pareja – Lo más probable señorita es que usted podría estar embarazada
Candy sintió como su estómago creaba un vació, el color de su rostro se había desvanecido, sus manos le temblaban y no sabía que decir o qué hacer... ¿Ella embarazada? No podía ser, simplemente no. Tenía una carrera por terminar, aún no se había casado, estaba muy joven…
Terry recordó inmediatamente como se había sentido cuando Susana le había dicho que podría estar embarazada. Se había sentido desdichado e inmediatamente había pensado en Candy y como se sentiría al saber que había embarazado a otra chica.
Ahora era muy diferente lo que estaba sintiendo, una felicidad lo embrago, fue lo primero que sintió y después vinieron las inseguridades, ¿Qué pasaría con el bebe? ¿Tendría lo suficiente como para mantenerlo? ¿Sería un buen padre? ¿Candy estaría de acuerdo? Volteo a ver a Candy y la vio igual de confundida y asustada quizás un poco más. Solo atino a tomarle de la mano y apretarla.
- De igual manera no tienen por qué preocuparse hasta saber de los resultados – Continuo el doctor sin darse cuenta del estado emocional de los chicos. – Ahora vamos. Candy ven conmigo.
- Si claro – Contesto Candy como en automático. Se levantó y siguió al doctor a un consultorio junto al que estaban.
Terry se quedo esperando y pensando que es lo que le diría a sus padres cuando se enteraran que iban a ser abuelos. La primera vez no se pusieron muy felices que digamos, pero las circunstancias habían cambiado, ahora era la mujer con la que se iba a casar la que estaba embarazada.
Ahora que lo pensaba, había hecho todo más de prisa que su hermano mayor. Tener hijos, era algo que Albert para su edad se podría pensar que ya tendría y al contrario de él.
El doctor regresó con Candy que venía más pálida de cómo había ido. Terry la tomo del brazo y la ayudo a sentarse en la silla, preocupado volteo a ver al doctor que tenía una afable sonrisa.
-"No se preocupe la sangre le puso algo enferma, se recuperará en unos minutos"—Contesto el doctor a Terry que no estaba muy seguro de eso.
Su pecosa, se notaba, muy pero muy mal..
Pero como el doctor había dicho Candy se recupero momentos después...
Cuando ya estaban camino a la casa de Candy, Terry se sintió obligado a decir algo entonces.
- ¿Cómo te sientes pecas? – preguntó viendo de reojo a la chica
- Bien ya pasaron las nauseas – Contesto escueta
- Eso ya lo sé, Candy, me refiero con lo del otro asunto, ya sabes.. Cabe la probabilidad de – Término por decir Terry sin mencionar el hecho de que estaba posiblemente embarazada.
- Ah!.. Sobre eso..- Contesto entendiendo a que se refería. – No lo sé…no me lo esperaba..Usamos protección…¿o no?
- Si, pecosa la usamos, pero hubo una vez que no lo hicimos. Además ¿Quién nos asegura que la protección no falló?
- Si.. Puede ser - Mascullo Candy – Bueno… no hay que sacar conclusiones antes de tiempo, mañana entregaran los resultados y entonces no habrá dudas de que es algo más.
- Claro…- Contesto Terry – Aunque, no me importaría tener un pequeño rebelde contigo Candy.
- Tampoco a mí, pero creo que es muy pronto – Contesto Candy a Terry y este solo asintió con la cabeza.
- Esperemos a mañana entonces – dijo Terry cuando llegó a la casa de Candy.
….
...
La ansiedad se había apoderado de ella, habían pasado cuatro días y nada de nada. Ella era muy puntual en cuanto su periodo, y ahora… sudaba frió de tan solo pensarlo, aunque todavía guardaba la esperanza de que fuera un desorden hormonal.
Terry no le había presionado nada, para ir nuevamente al doctor, esperando a que ella decidiera ir.. Al menos sabia que le daría un día más.. Sabía que fingía estar igual que siempre, pero ella bien sabía que estaba preocupado por ella.
Terry llegó poco tiempo después con la comida. Habían elegido comer en un restaurante de comida rápida ese día.
-Toma pecosa, tu hamburguesa – Le dijo mientras comenzaba a comer la suya - ¿Qué tienes?
- Nada – le respondió Candy sonriendo
- SAbias candy, que eres muy mala mintiendo – Refirio Terry que cambió su semblante a uno serio - ¿ Ya… te bajo? – preguntó
- No – le dijo Candy suspirando – Seguramente es un desorden hormonal, yo soy muy puntual y…
- Candy…- le dijo Terry tomándola de la mano – No hay que mentirnos a nosotros, sabemos perfectamente que la repuesta más obvia es que estés embarazada
- Pero…- decía Candy conteniendo algunas lágrimas que amenazaban con salir
- No te preocupes princesa pecas, todo va a salir bien – Le dijo Terry a Candy viéndola sinceramente con amor
- Eso espero – dijo Candy suspirando.
Entonces, estas lista para salir de dudas.. Vayamos ahora te parece..
Ella asintió...
- Terminando de comer, tengo que ir al banco, – Le dijo Terry a Candy – Hoy es cuando pago la colegiatura ya sabes
- Ah…si – le dijo Candy A Terry recordando que en esa fecha efectivamente siempre pagaba la colegiatura
- Después de eso, vamos por los resultados y si sale positivo, preguntaremos al doctor, sobre el control que debemos llevar a nuestro embarazo
-Claro.. Si nuestro bebé está aquí ahorita, cuidaremos muy bien de él.. –Contesto ella, ya más tranquila
-Mucho pecosa... cuidaremos tanto de el, que saldrá igual o mas bonito que yo..
-Terry!.. No seas tan ... -Terry sonrió y la acerco mas a el...
Minutos después salieron del restaurante camino al banco cercano al campus de la escuela.
Candy dudo en bajarse o no pero si había mucha gente tendría que quedarse esperando sola y eso no le gustaba. Entraron al banco y afortunadamente había una fila corta. Terry la tenía agarrada de la mano mientras veía distraído a las demás personas.
De pronto las puertas principales se abrieron de par en par , cinco hombres vestidos de negro y con mascaras entraron al banco.
-" Todos al suelo" -gritó uno de ellos con un gran arma en las manos al igual que los otros cuatro.
Terry reaccionó inmediatamente y de la cabeza obligo a Candy a bajar hasta el suelo, cubrió su espalda con el brazo derecho intentando calmarla pero podía sentir como temblaba.
Las cajeras sacaban el dinero de prisa mientras los otros hombres asustaban a los clientes. Terry rogó por que tomarán el dinero y se fueran de inmediato.
Las sirenas de las patrullas comenzaron a escucharse, Terry agradeció al cielo por que llegaron pronto, alcanzó a divisar por un gran ventanal que solo eran dos patrullas, seguramente los refuerzos aún no llegaban.
Uno de los hombres asustado apuró a otro de sus compañeros para que salieran de ahí. Estaba seguro que todo pasaría pronto.
Pero todo paso muy rápido. Uno de los hombres lo levantó del suelo jalándolo de la camisa y otro a Candy.
Sintió como algo frío y metálico le apuntaba la cabeza y sin necesidad de voltear sabía que era un arma. No quiso voltear para no ver a Candy de la misma forma.
-Déjenla con un rehén es suficiente" - Grito tratando de negociar pero los hombres lo empujaron para que saliera y se negaron a dejar a la chica
- Dos rehenes son mejores que uno.
Los patrulleros vieron con horror como los ladrones traían dos rehenes. No alcanzaron a decir ni hacer nada, los ladrones subían a la camioneta.
Terry fue aventado al interior de la camioneta y Candy enseguida que el. Mientras otro arrancaba fue amarrado de manos y pies y por más que hubiera querido luchar la vida de Candy estaba involucrada y decidió aceptar todo lo que dijeran.
Los policías perdieron de vista la camioneta no sin antes tomar las placas y mandar a que otras patrullas siguieran a la camioneta.
La persecución comenzó. Había dos patrullas tras de la camioneta, pasaban entre calles llenas de gente y carros, se pasaban altos y provocaban más de un accidente a su paso.
Terry trataba de ver a Candy pero lo habían colocado a sus espaldas. Pronto le taparon los ojos y supo que a Candy también.
Después de unos cuantos golpes, vueltas peligrosas se dejaron de escuchar las patrullas y supo que los habían perdido de vista.
Se lamento por ello.
Ahora sabía que todo estaba en sus manos y que tenía que encontrar la manera de que Candy saliera ilesa, por ella y por su hijo.
...
...
Continuara...
Sakurai-Alighieri
