I Gave It All
Jade sentía una molestia que nada podía igualar. No era ira, era una incertidumbre mezclada con sus dudas y su desazón. Apenas su mamá dejó su cuarto, ella fue directo a su computador y busco todas las fotos que tenía guardadas de cuando era niña. Al menos la mitad de su colección, eran de ella sosteniendo los peces que había pescado en el lago, su papá siempre orgulloso a su lado mirándola con esa sonrisa que ella ya había olvidado. Habían muchas de ambos en el bosque, de ella en sus hombros y, cuando creció demasiado, en su espalda. También habían videos de ella y su mamá bailando en la fogata mientras su papá las filmaba y les decía que eran lo más hermoso que había visto en la vida. Le pareció tierno recordar que Tori constantemente le decía lo mismo. Inmediatamente esa corta alegría se desvaneció con una pregunta: ¿Por qué había cambiado todo los últimos años?
Y ahí estaba él, su hermano Julian. Un bebé gordo y blanco, con los mismos ojos azules que ella y su padre, con el cabello castaño casi rubio.
Después de esas fechas, casi no tenía fotos con su padre y definitivamente él ya no sonreía, ya no la mimaba como antes, ya no iban al bosque, ya no era el hombre que ella tanto amaba. Charles se volvió un ser serio y distante, en ocasiones inaccesible. Al menos eso es lo que ella recordaba, pero era así.
Lo pensó por un momento, ¿era buena idea lo que estaba por hacer? ¿O sería mejor ignorar la visita de esa tarde y continuar con su plan?
—Hey, creo que tenemos que hablar —dijo a la persona que acababa de llamar por teléfono. Recibió un «Okey» de respuesta y un lugar de encuentro.
Con algo de nostalgia le dio una mirada más a la foto que tenía en mano y la dejó con delicadeza sobre la mesa. Antes de tomar una decisión, debía asegurarse de que su padre no le mentía. Agarró su chaqueta de la silla de su escritorio y fue directo en busca de las llaves del auto.
—Volveré en un rato, mamá —le dijo sin más explicaciones antes de salir y condujo hacia una cafetería en el centro de la ciudad.
Allí esperó en una de las sillas de afuera. Tenía tantos recuerdos atorados en su cabeza que ni siquiera se preocupó por pedir un café.
Pronto una mujer que ni siquiera le doblaba la edad, llegó con dos en sus manos y deslizó uno de ellos hacia la chica quien, hasta ese momento tenía la vista perdida en la nada.
—Te ves más grande… Adulta, quiero decir —le dijo tomando asiento de enfrente—. Americano cargado con dos de azúcar.
—Hmm, todavía lo recuerdas—dijo la chica regresando a ver a su madrastra. Alzo el vaso y bebió su primer sorbo—. Ha pasado más de un año de no vernos.
—Hay cosas que no cambian —le respondió Susan, intentando lucir tan normal como siempre. Mas, fue cuando su sonrisa se perdió en los ángulos decaídos de sus labios que Jade notó que algo no estaba bien.
La inspeccionó rápidamente con la mirada. La esposa de su padre lucía cansada, desanimada, hasta un tanto angustiada y nerviosa. Si algo quedaba claro con esa imagen, era que su papá no le había mentido, no inventó una excusa para robarle el poco tiempo que tenía con Tori antes de su mudanza a Europa. Estaba enfermo y era grave.
Susan no se percató de como la chica la analizaba, tampoco de que realizaba un movimiento circular con su vaso de café sin beberlo, absolutamente perdida en sus preocupaciones, desvinculada del momento. Fue cuando la realidad se posó por completo sobre los hombros de la gótica, tanto que hasta se sentía pesado.
Ahí estaba esa mujer con la que había compartido tan poco desde que la conoció, sufriendo por la inminente posibilidad de perder a su esposo para siempre, el amor de su vida. Y del otro lado estaba ella, conmocionada por la separación de Tori en apenas unas semanas y por esos planes que no quería dejar de lado por nadie o nada en el mundo.
Increíblemente, eso, no fue lo peor. De repente, Jade entendió a perfección las palabras de su madre: «Con Tori, al menos, tienes la certeza de un futuro», con su padre no. Jade afrontaba la misma realidad que aquella mujer que tanto repudiaba. Su padre, ese que vio en decenas de fotos apenas unos minutos atrás, ese que creó con ella tantos buenos momentos en su infancia, se encontraba al borde de la incertidumbre.
"Papá", pensó dejando ese peso convertirse en un vació que invadió su cuerpo en pocos segundos. Quizá no habían tenido la mejor de las relaciones desde que sus padres se divorciaron, pero él seguía siendo su padre y, por más de la mitad de su vida, fue uno perfecto.
—¿Cuál es el plan? —le preguntó Jade a Susan, forzándola a detener el movimiento oscilante de sus manos.
—¿El plan?
—¿Qué dijo el doctor?, ¿cómo van a manejar el tratamiento?
—Oh… —respondió Susan sacudiendo la cabeza—. Charles salió hoy con permiso de enfermedad y pasará lo que resta de esta semana y la siguiente con Julz en casa. El viernes lo enviaremos donde mis padres en Boston y el sábado tu papá… él esperaba viajar contigo al bosque por el fin de semana, antes de ingresar al hospital el lunes para la operación.
—¿Esperaba? Lo dices como si me hubiese dado una opción.
—Sí, me contó que perdió la paciencia contigo hoy en la tarde y se puso absurdamente estricto.
—Estricto, ajá.
—Está preocupado, Jade. Trata de entenderlo —le dijo con pena su madrastra—. Su intención nunca fue obligarte a ir con él y, si no quieres hacerlo, puedes decirle que no.
—¿Julian sabe lo que le pasa a papá?
—No, Charles prefiere no decírselo y yo concuerdo con él. Julz es muy chico y no va a entender. Primero veremos cómo nos va con la operación y el tratamiento inicial —suspiró la mujer cerrando instantáneamente los ojos—… ya veremos después.
—Yo… Hablaré con Tori —le propuso Jade, dejándole saber que aceptaba el viaje con su padre.
La mujer sintió un leve alivio y le sonrió agradeciéndole.
—Susan, ¿hay la posibilidad de que…? ¿Puedo pasar la siguiente semana con papá y Julian en tu casa?
La mujer asintió ligeramente con gusto y le respondió que sería un placer tenerla después de tanto tiempo, que su hermano menor preguntaba constantemente por ella y todos la extrañaban.
Al siguiente día en la escuela, Jade vio a Tori llegar con su hermana y decidió acercarse para intentar hablar sobre lo que había decidido. La idea era llevarla a un algún lugar más privado y así poder explicarle que no viajaría con ella a Nueva York.
—¿Me acompañas a la terraza? Necesito hablar contigo
—¿Puede ser en el receso? Debo correr a la oficina de Helen para pedirle su firma en varios certificados que tengo que entregar en la embajada hasta mañana.
Jade la dejó ir sin reprocharla, entendía su apuro y esperó al receso para que pudieran hablar con calma.
«Jade, lo siento de nuevo», le escribía Tori en medio de su clase de matemática. «Apenas toque el timbre salgo a la embajada. Mamá acaba de escribirme diciendo que me esperan con urgencia».
Parecía que no podrían tener esa conversación después de todo, lo que hacía que Jade sintiera cada vez más culpa de cancelar sus planes. El viaje era en dos días, el baile de graduación la siguiente noche. Si no hablaban esa tarde, temía arruinarle ese último recuerdo de colegio a la latina, ese para el que se había estado preparando con tanta emoción.
«¿Puedo ir contigo?», le preguntó la gótica. Si le daba un aventón podrían hablar en medio del tráfico.
«¿Faltarás al seminario de Sikowitz?».
"Maldición, la clase maestra del loco", pensó Jade, recordando que su querido maestro había organizado un taller para darles consejos sobre sus carreras y facilitarles contactos con sus conocidos en el medio.
«¿Qué tal si vienes a mi casa en la noche? Mamá saldrá con Trina a comprarse algo de ropa y papá tiene un festejo del departamento de policía, estaremos solas».
«Hecho», le escribió Jade y se apoyó de espaldas a la pared a lado de su casillero, dejándose caer hasta el piso.
¿Podían las cosas ser peor? Parecía que la vida se adelantaba a su partida para separarlas.
Prefirió no contestarse.
Nota:
Lo sé, una semana y más desaparecida. Perdón, lo sé pueden matarme, pero no es que no escribí. Vengo escribiendo seis veces el mismo capítulo y no terminaba de convencerme. El poco tiempo tampoco ayudó. Finalmente, con esos seis capítulos sin terminar escribí tres que ya están listos para publicar.
Va el primero y, si me dicen que sí, hoy mismo publico los otros dos. De o contrario, mañana a primera hora está subido el siguiente y el lunes el tercero.
La canción de este capítulo es: I Gave It All de Aquilo.
VBJTDEPT: Es una enfermedad dura, yo perdí a mi abuela con cáncer y mi papá pasó tratamiento, está en remisión. Y a veces es como: ah, ¿debería escribir algo con eso en medio? Y pienso, no, no debería, porque yo sufrí mucho con eso y seguramente alguien más también o lo está viviendo. y luego pienso, pero es algo que muchos vivimos y nos cambia y nos permite encontrar respuestas a cosas que no sabíamos. Y al final decidí ponerlo. Espero no haber molestado con eso. ¡Que tengas una linda tarde y buena suerte!
Driwling: No creo que lo vea así. Siento que cuando uno es adolescente mira las cosas de una forma muy diferente a lo que podría si se pusiera en los zapatos de su papá. Pero qué adolescente lo hace, mucho ni siquiera pueden con sus propios zapatos. pero igual hay otras cosas que tienen que venir en los próximos capítulos. A ver si es que jade tomó o no la mejor decisión. ¡Gracias por escribir y suerte, una linda tarde!
Kuroneko: Pues sí, yo creo que la gente que se guarda estas noticias a veces siente miedo de irse, de ya no estar y prefieren que todo siga como normal. Pero llega un momento en que o lo enfrentan o adiós, nada más. A mi abuela por ejemplo, le mintieron porque tenía diabetes y obesidad y no podían operarla. Ella tuvo cáncer al hígado y la radiación o quimioterapia era mucho para ella. Así que la pusieron en un tratamiento para el dolor únicamente y le dijeron que tenía un tumor y el tratamiento era para eso. Aunque no lo creas, vivió varios años después del diagnóstico, y al final sufrió mucho, porque por más sedativos que le dieran el dolor y la incomodidad eran demasiados. Me acuerdo que no podía ni dormir porque pensaba que hormigas se le subían al cuerpo y ella intentaba rascarse, pero ya era la enfermedad avanzada. Le afectó hasta en su visión de la realidad. confundía lo que veía en la televisión con la vida real y ya casi no hablaba. fue duro verla así, claro que te quedan esos momentos en los que de la nada, 9 meses antes, en año viejo, se levantó a bailar con sus nietos y a reírse y hasta lo hizo sin bastón. Son momentos raros, pero tan preciados. Bueno, me alargué :P. ¡Que tengas una linda tarde y buena suerte!
Marilinn: Yo creo que si alguien me importa y nos alejamos por uno u otro motivo, quizá si intentaría acercarme, al menos si es mi familia, en este caso un hijo. Al menos es aprovechar una oportunidad. no es lo mejor, pero al menos no dejas que no te importe hasta el final. ¡Gracias por leer y mucha suerte, una linda tarde para ti!
erivip7: Da mucha impotencia, definitivamente. Con mi papá yo me alejé un poco. Me daba miedo verlo mal cuando el siempre ha sido mi roca. El tuvo tratamiento por un tiempo y durante esas semanas casi no lo vi. Se que estuvo mal, pero a veces uno también toma decisiones equivocadas por miedo. Por suerte se recuperó y ahora lo veo a diario, pero si volviera a suceder tomaría otra decisión. Gracias por leer y por el review. ¡Suerte siempre y una linda tarde y noche!
LenyRehim: Quería contestarte desde antes, pero ni he entrado a la página estos largos días. Gracias por todos los reviews y me alegra mucho que te hayas recuperado. A veces la vida nos da la vuelta, pero es bueno saber que ya estás mejor y sigues ahí, estudiando y luchando. Gracias por cada uno de tus comentarios, he leído todos con mucho gusto. Sobre la capásula del tiempo, yo tengo un par de diarios, agendas, cuadernos diarios que hice a los 16-17 y 18. Es una locura leerlos, una persona puede cambiar tanto. El capítulo en el que Tori se rompe y le confianza a Jade que la ama es de los que más me ha gustado escribir. Creo que es un lindo análisis que me gustaría intentar en un oneshot largo. ya lo pensaré. Y, sobre el último capítulo, es complejo, porque tengo pensado algo para uno de los siguientes que siento que explicará mucho del proceder del papá de Jade y de su relación. Gracias por leer, gracias por cada palabra y espero que cada vez estés mejor. ¡Suerte en los estudios, en la vida y que tengas una linda tarde!
Ellie: Sí… ja ja ja. Si no me equivoco este review ya lo pusiste antes, ¿no? Bueno, en todo caso, sí eso mismo. ¡Suerte y una linda tarde para ti!
bash07: ¡Oh! Gracias, me alegra que te haya gustado y espero que si no es así, también me lo hagas saber. ¡Suerte siempre y una bonita tarde!
Wind White: ¡Hola! Creo que una de mis palabras favoritas es: asdfghjkl. Expresa tanto con tan poco. Gracias por el review y por leer. Me alegra que te guste el fic y espero que tengas una linda tarde. ¡Suerte!
A todos gracias por leer y nos estamos leyendo.
