Capitulo 25 La leyenda de la Dama Roja

Capitulo 25 La leyenda de la Dama Roja.

-Yo…..- fue lo único que Ron pudo decir.

El y Hermione estaban pasmados, ninguno digería muy bien que es lo que había pasado, todo había sido tan rápido, unos momentos antes apenas se había levantado y buscaba su varita, lo que paso después fue tan sorpresivo, Snape había lanzado la maldición asesina a la castaña, Ron no había encontrado su varita, corrió para tratar se interceptar la maldición, pero apenas llego atrás de la castaña vio que la maldición rebotaba contra un escudo y cayo al suelo.

Hermione estaba mas confusa que Ron, ella cerro los ojos cuando vio que no había nada que hacer para evitar la maldición, pensó en Ron y de pronto no sintió nada raro, abrió los ojos y vio que Snape caía sin vida y que detrás de ella ron se arrodillaba.

-¿Ron…..mi hermano el heredero?- dijo Fred.

-No puede ser- dijo George.

Ginny solo abría y cerraba los ojos viendo fijamente a Ron mientras apretaba la mano de Hermione como tratando de comprobar de que realmente su amiga estuviera viva.

Remus se sentó y vio el libro que traía en las manos, Tonks miraba a Ron y recordaba lo que vio.

Apenas había logrado derrotar a Bellatrix, ella y los gemelos voltearon y vieron a Snape lanzando la maldición asesina, Ron corría tratando de salvar a Hermione, Harry estaba en el suelo, de pronto una varita estaba en las manos de Ron y un resplandor dorado cubría a Hermione y a Ron, la maldición rebotaba y le daba a Snape que se derrumbaba sin vida.

-Nadie se lo habría imaginado- dijo Harry.

-Imposible- dijo Neville.

-Ustedes no se darían cuenta de la verdad aunque esta les diera de lleno en la cara- dijo Draco –Longbottom y Potter podrían pasar por un campo lleno de flechas señalando la ubicación de un horcrux y no darían con el-

Los gemelos rieron al escuchar lo que Draco había dicho.

-Oye- dijeron Harry y Neville ofendidos.

-desde que Ron y Tonks lucharon hubo algo raro- dijo el rubio.

-¿Raro?- dijo Fred.

-¿Ron siempre ha sido raro?- dijo George.

-Tu debes de haberte dado cuenta- dio Draco a Ron.

-Yo……ese día……-

Ron cerro los ojos y recordó los últimos segundos del duelo, el no encontraba su varita y de pronto esta estaba en su mano y había logrado derrotar a Tonks.

-apareció en mi mano…mi varita- dijo el pelirrojo.

-¿Qué?- dijo Remus.

-Eso, que en el duelo contra Tonks ella mando su varita muy lejos y de buenas a primeras el ya la tenia en la mano- dijo Draco.

-Ron……- chillo Hermione –no es la primera vez que paso, recuerdas el duelo contra la Orden, ahí paso mas o menos lo mismo-

El pelirrojo recordó la primera vez que había logrado transformarse en animago, no tenia varita, estaba desarmado y la necesitaba y sintió calor en su pecho y pudo transformarse.

-Es cierto- dijo el pelirrojo.

-Pero….eso que tiene que ver con que un Weasley sea el heredero de Gryffindor- dijo Luna.

-La respuesta que sea estoy segura que estará aquí- dijo Remus mostrándole a los demás el libro.

Remus abrió el libro en la primera pagina, se trataba de un diario que no tenia nombre ni firma, pero hablaba del pueblo de Pluckley, una población muggle en donde apenas vivían unas pocas familias mágicas que habían permanecido conviviendo con los muggles sin revelar su secreto.

"Algo raro ha pasado en el pueblo, desde hace una década que vivo aquí siempre había sido un lugar apacible, hay solo dos familias mágicas que tienen años habitando aquí, han logrado pasar inadvertidas, y tratan de ayudar a las familias muggles cada que pueden, sin embargo hace días las cosas comenzaron a cambiar, han desaparecido Derek y Wilbur, ellos son miembros de la familia Pucker, ambos son magos y bastante buenos, no sabemos nada de ellos, son jóvenes, pero no creo que abandonaran a sus padres sin despedirse"

"Anne Stewart también ha desaparecido, ella es una joven casada con Robert Stewart ella esta embarazada, y sin embargo desapareció sin dejar rastro desde hace una semana, Robert esta muy preocupado, los chicos Pucker tampoco han aparecido y ya van tres semanas, parece que algo muy malo se avecina"

"Robert también desapareció sin dejar rastro, todos los días salía para buscar a su esposa junto con Englebert Pucker que buscaba a sus hijos, sin embargo Robert jamás regreso, mi esposo Gerard se ha unido a la búsqueda, ahora también los muggles se han unido".

"La situación es cada día mas mala, Gerard debía de haber regresado hace horas y aun no aparece, no hay noticias ni de el, ni de Englebert"

En la habitación todos se miraban, pues sabían que las desapariciones siempre presagiaban lo pero, así había pasado dos décadas antes cuando surgió Voldemort y así pasaba ahora con el resurgimiento del señor tenebroso.

-¿Creen que sea un mago tenebroso?- pregunto Draco.

"Encontraron los cuerpos de los chicos Pucker y el de Anne Stewart, no tenían ni gota de sangre, Sara Pucker, mi pequeño hijo Gareth y yo somos las ultimas personas mágicas que quedamos, ella ha venido a verme hoy, esta segura de que Robert, Englebert y Gerard han corrido la misma suerte, yo desgraciadamente también lo adivino, mi esposo esta muerto"

"Los muggles están muy asustados y se niegan a salir de noche, creen que hay demonios afuera y les temen, han escuchado historias de viajeros que les hablan de los no muertos, los que han escapado del infierno y están condenados por sed de sangre eterna, les han contado que con crucifijos, sal y ajo podrán mantenerlos fuera de casa, pero Sara y yo sabemos que eso no funcionara, después de todo los vampiros no se matan tan fácilmente, se esconden en lugares oscuros y salen por las noches, solo hay una cosa que los mata, la luz del sol"

"envié una lechuza a los padres de Gerard para que vengan a ayudarnos, el problema es muy grave, los Vampiros generalmente no atacan a magos ni brujas, pero en esta ocasión lo hicieron, deben de querer atacar el pueblo, y si es un aquelarre grande podrían matarnos a todos, ni Sara ni yo seremos capaces de protegerlos y tampoco queremos dejarlos solos, Sara me ha dicho que use la aparición y escape con Gareth pero no puedo dejar que los muggles y ella se queden solos, solo espero que Andrew y Eleannor lleguen con ayuda pronto"

"Han desaparecido ya varios muggles, lo peor es que han desaparecido en sus propias casas, nos hemos refugiado en la iglesia, sabemos que el tiempo se nos agota, solo espero que la ayuda llegue pronto".

-Este es el fin del diario- dijo Remus.

Hermione se lo quito de las manos y comenzó a buscar hojas mas adelante y encontró que había muchas páginas cortadas y que se formaba un hueco donde había una pequeña botella.

-Harry rápido- chillo la castaña –ve por el pensadero-

había muchas personas en la iglesia, los hombres rodeaban a las mujeres y estaban armados, habían rociado sal en las ventanas y en la puerta, las mujeres estaban al centro, no podían dormir, escucharon conversaciones, parecía que tres familias habían desaparecido la noche anterior y todos se habían refugiado en la iglesia, todos miraban fijamente a las personas, hasta que encontraron a dos mujeres que tenían escondidas en su ropa varitas mágicas.

-Los padres de Gerard ya tenían que haber venido con ayuda – dijo una de las brujas que era muy hermosa de piel blanca y ojos cafés. Verla hacia recordar a las princesas de los cuentos de hadas.

-Ni usando la magia seremos capaces de salir de esta- dijo la otra mujer que debía ser Sara, era una mujer madura de aparentemente unos 50 años.

-No vamos a sobrevivir- dijo la otra bruja aferrandose a un bebe que tenia entre sus brazos –no…tenemos que sobrevivir…tu tienes que sobrevivir Gareth- dijo ella al bebe.

El nerviosismo era palpable, el ambiente se podía cortar con cuchillo, todos estaban esperando que algo malo sucediera, había un silencio casi sepulcral, se podía escuchar el aletear de una mosca, de pronto se escucharon algunos pasos, ambas brujas se aferraron fuertemente a sus varitas, de pronto la puerta de la iglesia se abrió de par en par había al menos mas de una docena de vampiros, el hombre mas cercano a ellos ataco al primero con una hoz, pero no le hizo ningún daño ya que su piel era dura como el mármol, el vampiro sonriendo lanzo su mano extendida contra el vientre del hombre y lo atravesó, tres hombres mas se unieron al ataque pero el resultado fue el mismo, Sara fue la primera en levantarse y atacarlos con su varita, apenas un movimiento y un vampiro se retorcía de dolor en el suelo, sin embargo ellos eran muy rápidos y ella con los años se había vuelto mas lenta, una vampiro se le acerco tomo su varita y la partió.

-Solo quedan dos y el pequeño- dijo la vampiro mas joven.

-Tómenlos, comenzaremos por ellos- dijo el que parecía ser el líder.

-Nooo- bramo la mujer que se ponía de pie frente al bebe que había dejado en el suelo.

Todo paso muy rápido, la bruja extendió los brazos con las palmas apuntando a los vampiros que se acercaban y cerro los ojos, un brillo descomunal los cegó a todos, se escucharon gritos agónicos y alaridos de sorpresa, cuando los ojos se acostumbraron a la luminosidad se dieron cuenta que el brillo salía de las palmas de la bruja, una vez que el brillo se extinguió la bruja cayo al suelo, no tenían siquiera que voltear a ver que era lo que había pasado, los vampiros eran mas que vulnerables a la luz, y aunque no podían oler nada, estaban seguros que la iglesia debía de tener un olor a quemado ya que los vampiros fueron incinerados por la luz del escudo, Sara que aun estaba lastimada se acerco a la bruja y comprobó que estaba muerta, todo comenzó a dar vueltas y de pronto estaban en el cementerio de la iglesia, el pueblo se había reunido para enterrar a la mujer que los había salvado, la habían vestido de rojo y la habían puesto en un ataúd de metal, Sara estaba con el pequeño Gareth en brazos, el clérigo rezo, pero en ningún momento dijo el nombre de la misteriosa mujer, solo lo supieron hasta que vieron la leyenda que había en la tumba.

Dania de Derring, la mujer que acabo con el mal que asolaba Pluckley.

-Aun no entiendo que tiene que ver con Ron- dijo Harry.

-creo tener una idea- dijo la castaña.

-Yo también, y creo que pronto lo sabremos- dijo draco señalando a seis pelirrojos que se acercaban a Sara.

-Somos los padres de Gareth- dijo el mayor.

-Lamentamos no haber llegado antes- dijo la mujer –la lechuza no fue lo suficientemente rápida para encontrarnos-

-tu debes ser el pequeño Gareth- dijo una pelirroja muy joven.

-Nosotros lo cuidaremos- dijo el padre –Gareth Weasley, te gustara tu nuevo hogar-

La escena se disolvió y todos volvieron al refugio.

-Pero…..ella no era Gryffindor- decía Fred.

-El apellido Gryffindor se perdió, pero no por eso quiere decir que su sangre dejo de existir- dijo Draco.

Hermione corrió a buscar unos libros, minutos después regreso.

-Aquí esta, cuando estudiamos la genealogía de Gryffindor, una Gryffindor se caso con un Derring, la bruja que vimos debe de ser descendiente de el- dijo la castaña.

-Podemos buscar en el árbol genealógico de los Weasley- dijo Tonks –aunque sea una tarea titánica-

-Pero….¿por que yo?- dijo Ron aun incrédulo y mirándose las manos.

-Por que el don paso…recuerda la leyenda del unicornio negro, la varita aparecerá cuando mas la necesites y así ha pasado contigo, Gryffindor encontró la forma en que el don pasara a alguno de sus descendientes y que fuera usado cuando mas lo necesitabas- dijo Hermione.

-Y así ha sido- dijo Draco.

-Yo….el heredero- decía Ron.

-Potter…siempre has contado con la ayuda del heredero- dijo Draco.

-Debemos ir a la madriguera- dijo Remus –Molly y Arthur estarán mas que sorprendidos con el giro que la situación ha dado-

El licántropo miraba a Ron e imaginaba lo que sus padres dirían, si bien era cierto Ron ya estaba demasiado inmerso en la batalla contra Voldemort, esto lo cambiaba todo, ahora era uno de los principales protagonistas en esta batalla, junto con Harry y el mismo Voldemort.