Gracias por leer!
si lo repito, parezco disco rallado diciendo siempre lo mismo, pero de verdad gracias por leer y dejar sus comentarios, en especial a mi buen amigo el alquimista arcano y no voy a olvidar a Angelofdead, curiosamente los dos son mis escritores favoritos por como toman nuevos elementos y los ocupan dentro de sus creaciones, les recomiendo mucho que vean sus historias "la llegada del viajero" y "veinte años de nada" bueno, espero que este cap les guste y espero sus comentarios, las cosas que les gusten y las que no, las criticas son bien recividas y espero haber corregido mi horrografia... bueno eso espero, gracias a todos, las observaciones que me hagan se las agradeceré mucho.
"al pueblo bárbaro denle pan y circo"
Phineas y Ferb (c) Dan Povenmire and Jeff Marsh
El viajero es creación y propiedad de Alquimistaarcano77
Marie es propiedad de angelus19
estos personajes no me pertenecen mi único propósito al usarlos es demostrar mi admiración por sus respectivos creadores y espero usarlos con el respeto que merecen.
Date y la historia son los únicos elementos que me pertenecen.
Capitulo 25
La huida.
Había sido suficiente… la personas parecían haber perdido la razón, durante días Phineas e Isa creían que sería normal que la gente los tratara con cierta admiración… pero habían sobrepasado los límites… no entendían como habían cruzado la línea de la admiración a la locura total, el estrés, el duelo, la desesperación de saberse encerrados en su propia ciudad no podían explicar porque los trataban como los trataban, desde quitar todo objeto que estuviera frente a ellos, derribar cajas para que no les estorbaran, que nunca se les cuestionara nada, no poder caminar por la calle sin que se juntara una multitud a su alrededor, pero este día fue el día que cayó la gota que derramo el vaso, primero la falta de escrúpulos al haber acecinado a Candace frente a su familia, la enorme estatua de ellos dos que ahora estaba en el centro de Danville… y quien sabe que negras intensiones tenían al llevarlos a esa residencia para dejarlos solos en ese ostentoso cuarto, pero aun más infame… plantar el cuarto con cámaras, micrófonos… y todo un equipo de grabación propio del set de una película, Phineas no estaba dispuesto a tolerarlo, para su fortuna o su desgracia las personas habían sacado sus cosas de su casa y las habían guardado en ese cuarto, igual Isabella tenía todas sus pertenencias en un tocador en esa habitación, los dos se habían puesto de acuerdo en que no tolerarían mas esa situación, habían tocado fondo, en sus mochilas fueron poniendo lo más elemental que necesitaban y se preparaban para irse lo más lejos posible, Phineas tomo sus mochilas y las puso junto a la puerta… miro a Isabella que buscaba con desesperación otro método para salir de allí que no fuera la puerta principal… Phineas abrió lentamente la puerta y comenzó a buscar en el exterior…
-¿Al señor se le ofrece algo?- se escucho una tosca voz en medio de la obscuridad del exterior.
-HAAAAHHGGG- grito el pobre Phineas al percatarse que no estaban tan solos como lo esperaba, afuera de la puerta… bueno, prácticamente frente a la puerta, estaba aquel sujeto con pinta de mayordomo que habían visto antes.
-Naaa… nada… sabes no se me ofrece nada- contesto Phineas tratando de que no adivinara el nerviosismo, Isabella no supo como lo logro, pero se había sentado al pie de la cama escondiendo las mochilas preparadas mientras fingía una sonrisa al mirar al extraño mayordomo entrando por la puerta sin que Phineas pudiera hacer algo por evitarlo, aquel mayordomo miro los destrozos causados por Isabella descargando su ira contra los reporteros… ni una sola pizca de sorpresa en su inexpresivo rostro… miro a Isabella y a ella le incomodo la mirada de ese sujeto, ella desvía la mirada y un marcado color rojo aun estaba en las mejillas de "la comandante suprema" el mayordomo camina junto a Phineas y lo jala para decirle al oído.
-desea el señor una bebida "energética para esta noche"-
-¡SI! ¡SI! Eso precisamente estaba buscando al momento de salir… digo ni que quisiera escapar o algo por el estilo… Creo que sería bueno si le trae una a ISABELLA ¿verdad Isa?- pobre Phineas no tenía la menor idea de lo que había dicho, aquel mayordomo puso los ojos más grandes que un platón y comenzó a toser para tranquilizarse.
-¿la señorita también desea una "bebida energizarte"?- ella sonrió nerviosa y sin saber porque esa platica del mayordomo la estaba incomodando aun más, solo quería que se fuera y los dejara buscar una manera de salir de allí lo más pronto posible, así que meneo la cabeza afirmando nerviosamente sin saber siquiera a que se refería el mayordomo… pero sea lo que sea el tipo se iría lejos y podrían escapar… pero no fue así… aquel mayordomo solo camino un paso fuera de la habitación y con una mano jalo un carrito de servicio cubierto con un mantel blanco, de allí saco varias botellas con un dudoso contenido y las mesclo frente a ellos, una vez terminado, les dio a cada uno un vaso y se quedo parado muy atento a ellos…
-¿y bien?- decía el mayordomo esperando a que ellos bebieran.
-heeee ¿no tendrá algo para comer…? nosotros aun no hemos cenado nada y pues…- dijo Isabella buscando un modo de distraer a su "servicial mayordomo"
-por supuesto señorita… iré a la cocina a traerles su cena… disculpen mi torpeza- dijo el "mayordomo" dirigiéndose a la salida, Phineas e Isa estaban felices de que él se fuera… pero se detuvo antes de salir.
-saben señores… es… vergonzoso… pero por desgracia esta casa aun no tiene cristalería… me apena pedirles sus vasos para poder traerles las bebidas que acompañaran su cena, Phineas e isa los tomaron sin respirar hasta terminar el contenido de aquellos vasos, extrañamente tenían muy buen sabor, recordaba a una mescla de cítricos, incluso pudo identificar fruta tropical sin saber exactamente que seria, le dieron los vasos al mayordomo… y el rostro de aquel anciano parecía desfigurarse con cada nueva expresión de sorpresa en su rostro, tomo los vasos y salió escaleras abajo con rumbo a la cocina dispuesto a preparar la cena a sus nuevos señores, Isabella miraba por sobre el barandal al piso inferior y cuando la sombra del mayordomo desapareció… ella y Phineas tomaron sus mochilas y corrieron con todas sus fuerzas fuera de esa casa.
-creo que no se dio cuenta de que salimos- decía Phineas mientras corría a la par de Isabella.
-sí, lastima parecía un buen hombre- dijo Isabella mientras se detenían a mirar el exterior, había una pequeña barda alrededor de la residencia… al ir rumbo a la barda ella tomo una garrocha que algún obrero había dejado recargada de un árbol y la uso para saltarla, Phineas por su parte escalo la barda con la ayuda de unos ladrillos faltantes en la misma con una velocidad que lo sorprendió.
-¡cielos! Ese señor decía la verdad sobre su bebida "energizante"-
Isabella al ver bajar a Phineas le hizo la seña que debían ser mas silenciosos, pero al estar cerca el uno del otro ella le contesto.
-tienes razón… me siento mal por haberlo engañado… cuando regrese al cuarto y lo encuentre abandonado se desperdiciara lo que preparara para que cenemos-
Pero aquel mayordomo estaba muy tranquilamente sentado en la barra de la cocina, tomando un trago de Whisky en las rocas mientras encendía la radio.
-pobres chicos… son tan inocentes… los entiendo por tener tanto miedo esta noche… pero más lastima me da el haberles preparado esa bebida… haaaa pobres chicos… tendrán tanta "energía" que podrán llegar corriendo a la frontera sin cansarse, lástima que solo tendrán esa habitación cerrada para ellos dos solos… un chico una chica… ojala fuera parís… si llego a subir a su habitación… no me abrirán la puerta por mas que les insista… pobres chicos… solo espero que puedan ser felices en esta jaula de mármol, oro y plata… si yo fuera ellos… escaparía a la primera oportunidad que tenga- El mayordomo se termino su trago y se dirigió a su habitación mientras los comandantes supremos corrían por las desiertas calles de Danville.
-¡Isabella acabo de recordar algo!-
-¿Qué cosa Phineas?-
-¿Dónde está Perry?-
mientras tanto en el techo, Perry miraba a su dueño escapar con Isabella cada vez más lejos, bajo de su puesto de vigilancia… levanto la garrocha que el mismo había dejado para que la usaran, tapo los huecos por donde Phineas subió la barda… regreso al interior de la residencia… cerró las puertas que su dueño había dejado abiertas en su carrera… miro el cuarto destrozado y camino hasta la cama, de un salto se recostó sobre ella… y activo el modo de auto-masaje, comenzó a vibrar mucho mientras se relajaba para descansar, en la habitación del mayordomo se escuchaba el ruido que generaba Perry al vibrar, el hombre subió el volumen de su radio y dijo.
-la juventud de hoy en día esta desbocada… necesita más… menos… no sé qué es lo que les hará falta-
Dicho esto se puso unos audífonos y se dispuso a dormir sin escuchar más que sus pensamientos y música campirana, mientras tanto, Isabella se sentía en su elemento al estar moviéndose por las calles de Danville en las penumbras, ella guiaba a Phineas al lugar que ellos mismos habían planificado desde el principio, entraron lo mas sigilosamente posible a un callejón, pusieron su mirada atrás para asegurarse de que nadie los seguía… y Phineas se golpeo de frente con algo… o alguien…
-¿a dónde creen que van?-
Al saber de quién es la voz ellos se tranquilizaron
-¡ADYSON!- dijeron los dos al mismo tiempo, e Isa abrazo a su amiga –¡que gusto nos da verte!- le dijo Isabella mientras se separaba de su amiga.
-¿y que a nosotros no nos toca uno?- dijo una voz desde atrás
-¡Baljeet!- dijo Phineas al verlo, y atrás de Jeet, Ginger sus tres amigos estaban allí cerrándoles el paso.
-perdónenos amigos pero es que ya no podemos seguir aquí… no tienen idea de lo que ha pasado-
Decía Phineas mientras se rascaba la cabeza.
-lo sabemos… toda la ciudad estaba pendiente a la transmisión cuando ustedes la descubrieron-
Isabella y Phineas no lo podía creer… ¿toda la ciudad? ¿¡Qué rayos estaba ocurriendo!? Baljeet camina y abraza a su amigo, solo entonces Phineas nota que todos ellos llevaban unas mochilas.
-¿Qué ocurre? ¿Por qué llevan esas mochilas?-
-Por el mismo motivo que ustedes mis amigos, sin los reclusos especiales me he quedado sin trabajo, y Ginger y yo queremos apoyarlos en todo-
Decía Baljeet sonando muy orgulloso de decirlo, Isabella miro a su amiga Adyson porque quería saber su motivo.
-¿yo? Pues… ¿recuerdas que me prometiste ser tu madrina de bodas? Y… ¡quiero estar allí cuando eso pase!-
Pero Ginger la golpeo en el hombro.
-¿no será que todos los chicos lindos ya tienen novia?-
Adyson tomo a su amiga y metió los dedos índices dentro de la boca de Ginger comenzando a jalarla en direcciones contrarias
-¡ESO NO TIENE NADA QUE VER!-
Phineas e Isa estaban a punto de reír y no lo hicieron solo porque estaban escapando, Isabella se acerco a su amiga y la abrazo.
-no te preocupes Adyson que estoy segura que allá afuera hay alguien especial para ti-
Pero lo que ninguno de ellos noto… fue que en un rincón una extraña silueta se movía, una mescla entre sombra y serpiente… se arrastraba por entre las sombras más obscuras del callejón… al estar sobre el suelo atrás del grupo esta comenzó a incorporarse… era negra… fría y tenebrosa… ojos rojos que parecían mirar a nuestros amigos con sed de venganza…
-no tienes idea de que tan "afuera" esta esa persona para ella… si pudiera encargarme de estos tres aquí y ahora… en esta dimensión tendré la victoria asegurada y yo…-
Aquella sombra colapso sobre el suelo como si se tratara de humo… parecía haber desaparecido… pero aun estaba allí… solo que muy débil para poder mantener una forma solida, Adyson miro atrás de ellos como si hubiera sentido que estaban en peligro… pero no vio nada.
-¿ocurre algo?- pregunto Isabella
-no… nada en realidad… solo creí que había alguien atrás de nosotros- le contesto la niña de ojos verdes.
-no podemos quedarnos aquí… debemos de llegar al estadio de Danville-
El grupo de amigos continúo su marcha, dejando a aquella sombra tendida en el suelo sin haberse enterado de su presencia en aquel lugar.
-los maldigo…- decía esa sombra –aun estoy muy débil de mi última batalla contra esos malditos viajeros… pero esta ciudad me está alimentando con su odio… rencor… deseos de venganza… y su locura… solo tengo que esperar… y encontrar a estos sujetos otra vez en esta corta edad… aquí los podre derrotar-
Aquella sombra se puso a reír macabramente, moviéndose entre las sombras ese lugar esperando a recuperar sus fuerzas… sobre esa sombra… una ventana abierta… la sombra de un tentáculo entra por ella y se aproxima a un hombre que se quedo dormido viendo la Tv… esta entra a la habitación… avanza por el suelo y sube por el sillón hasta llegar a su oído… después de un rato esta sale…
-aun tengo hambre de mas- dijo la sombra mientras buscaba otra víctima… aquel sujeto… se retorcía y sudaba mucho… estaba teniendo una pesadilla… un ruido… se abre una puerta… entra una niña y lo va a despertar.
-¡Papa! Te quedaste dormido otra vez en el sillón… vamos te llevo a tu cama…- aquel hombre se despertó… y tubo una terrible sensación en el oído… sintió como si un liquido saliera de su interior… y no estaba muy equivocado… una especie de liquido negro salió del interior de su oído y siguió corriendo hasta encontrarse con aquella sombra extraña, *es muy poco… pero las demás semillas que plante pronto estarán maduras… y podre recuperar mis fuerzas… este sujeto no fue ni un tentempié* la sombra salió rápidamente de allí, mientras el hombre miraba a su hija extrañado.
-¿Qué ocurre papi?- dijo la niña
-nada Saly… solo fue una pesadilla-
-¿y de que era tu pesadilla?-
-que perdía a lo más valioso del mundo… a ti hija, pero llegaste justo a tiempo para despertarme… si no lo hubieras hecho… esa pesadilla me habría enloquecido…-
-¿Cómo las personas que fueron groseros con los comandante supremos?-
-Si Saly, como ellos, por fortuna yo aun te tengo… si hubiera perdido a mis hijos en la ocupación… no sé qué pasaría conmigo-
El padre levanta a su hija del suelo y la abraza como si no la hubiera visto en meses, él y la niña se van a acostar y apagan las luces… mientras aquella sombra los veía desde la ventana *la verdadera belleza radica en el dolor y la muerte* decía en sus pensamientos esa sombra mientras se dirige para seguir sembrando mas semillas para alimentarse de mas personas en Danville…
En el estadio de Danville.
Los comandantes supremos han llegado a la plataforma de ejecuciones y sus amigos los miran confundidos.
-¿vienen a dejarle sus respetos a Candace?- pregunto confundido Baljeet
-no- contesto Phineas –este es nuestro camino fuera de Danville-
-Ok creo que ustedes también han enloquecido- dijo Adyson al ver a Isabella y Phineas tan sonrientes frente a la plataforma.
-heee chicos… si queremos escapar de Danville ¿no sería mejor vivos?-
Pregunto Baljeet mientras Isabella los empujaba a todos para subir a lo alto de la plataforma
Isa y Phineas se miran el uno al otro y sonríen.
-esto no es una plataforma para ejecuciones- dijo Isabella mientras Phineas se ponía a mover unos cables bajo la plataforma.
-es un tele transportador… solo que tiene "fuegos artificiales" para hacerlo más dramático- les contesto Phineas –ya los desactive así que no daremos el espectáculo de esta tarde-
Baljeet y sus amigas estaban incrédulos al escucharlo decir eso.
-entonces… ¿Candace sigue viva?- preguntaba Ginger.
-si lo están, ella y Doofenshmirtz están vivos, Phineas creó esta máquina para tele-transportarlos lejos de Danville, así que en realidad no los ejecuto, solo los desterró, ellos están vivos y muy lejos de aquí- les explicaba Isabella al estar todos arriba, se tomaron de las manos mientras la maquina era encendida, en solo unos segundos los cinco amigos habían desaparecido de la plataforma… después de terminar su función… la maquina comenzó una cuenta regresiva, y se auto destruyo, nunca sabrán como escaparon de Danville, muy lejos de la ciudad, en lo alto de una montaña desde donde se pueden ver las luces de Danville a lo lejos, aparecen los cinco sanos y salvos.
-¡eso fue muy aterrador!- dijo el doctor Baljeet.
-si… así es-
Le contesto Phineas, él e Isabella se tomaron de las manos y comenzaron a caminar sin un rumbo determinado, acompañados de sus únicos amigos, pero sintiéndose… al fin libres.
