N/A: Lamento el hecho de que desapareciera sin decir nada y aunque tenía aún algunas historietas que podía publicar siempre me olvidaba de ellas hasta que hace unos días una chica me encontró en tumblr y me envió un mensaje y entonces decidí que ya iba siendo hora de que hiciera al menos una aparición por aquí.
Supongo que se puede decir que he vuelto aunque tampoco puedo decir cuando volveré a subir una historieta. De todas formas, os dejo con esta que escribí el año pasado y que espero que os guste.

25. Final

Tiene miedo a que llegue el final.
A que desaparezcan todas sus metas, a que desaparezca la gente que quiere ver y seguir viendo día a día y que al final, al abrir los ojos, se encuentre sola.
Tiene miedo y no puede evitarlo. Ese sentimiento que hace que le cueste tragar, que parece que lleve un peso pesado encima, que parece que la va a matar y la dificultad de coger aire va apareciendo más a menudo como si le quisiera avisar de que eso que tanto miedo le tiene se va acercando y que cuando menos se lo espere se lo encontrará cara a cara.

A veces, le cuesta hasta evitar las lágrimas cuando Sai comenta que tenía ganas de que todo se acabara para perderlos de vista y ella espera a que sea una de sus estúpidas bromas pero el dolor, el sufrimiento y el miedo aún están allí.

Otras veces piensa en pararlo, en cogerlo de la mano y pedirle que no se vaya. Que Naruto, ella y los demás pueden hacerlo sin su ayuda, que no lo necesitan, porque mientras todos tienen alguna razón por la cual luchar y volver, sea para cumplir el sueño de ser Hokage, de volver a un principio donde todo iba bien o cualquier otra razón, dudaba de que Sai tuviera alguna razón por la que volver y si la tenía seguramente ni se había dado cuenta de ella.

Piensa que sería hasta capaz de encerrarlo a algún sitio donde no pudiera salir, piensa que lo haría si fuera necesario. Que por no perder a ningún amigo más haría cualquier cosa. Porque sí, se suponía que iban a traer a Sasuke, pero no había garantía alguna a parte de sus esperanzas y había ese miedo escondido de que en el intento de traer a alguien acabarían perdiendo a otro.
Y aún así, si todo acabara yendo bien, si todos volvieran sanos y salvos aún había el temor de que el equipo 7 se acabara separando. Porque seguramente Sai volvería a la vida que tenía antes de que se uniera al equipo, porque quizá Hokage decidiría que sería mejor que Naruto se ocupe en entrenarse para ocupar su lugar algún día y que Sakura ya tenía suficiente estudiando medicina.

Y si le dieran el permiso de ser egoísta, tan egoísta como era cuando aún era una cría, desearía que la misión de traer a Sasuke se quedara parada durante toda la vida, que solo fuera posible de hacerlo en el último día de sus días.
Era difícil mantener las esperanzas, cuando sabes, después de verlo, que el chico del que un día habías estado enamorada hasta los huesos ya no era la misma persona, que por mucho que consiguieras traerlo habían poquísimas posibilidades de que todo volviera a la normalidad. Si no acababa siendo castigado de la forma más cruel por todo lo que había hecho, lo más seguro es que aún se convirtiera en una persona más fría y callada de lo que era antes.
Y antes que eso prefiere no perder a la persona que, poco a poco, empezó a ocupar su lugar.

No quiere perder las esperanzas, no quiere perder a nadie, no quiere pensar que su corazón empieza a pensar que si tiene que elegir a uno prefiere mantener a Sai que recuperar a Sasuke, pero el miedo le avisa de que cuando abra los ojos el final ya habrá llegado y no se encontrará con ninguno de los dos.