A este capítulo le hubiese quedado mejor el título: "¡Ah que divertido es pelearnos!" o algo así... Por cierto, los personajes no son míos, pero eso todo el mundo lo sabe, si fuera JK les cobraría cantidades obscenas de dinero para que leyeran esto... y Hagrid hubiese muerto desde el cuarto libro jejeje...
Choque de Mundos
Cap. 25
Futuro Pasado Imperfecto
San Mungo era un verdadero caos, un ataque a Londres sólo podía significar un número escalofriante de heridos, cientos de muggles muertos o internados, otros siendo desmemorizados, mantener el secreto del mundo mágico si atacaban la capital del país no era fácil. En este total ir y venir de personas, largas colas de magos y brujas que exigían información acerca de sus familiares para saber si estaban vivos o no, Lily y Sirius aparecieron.
No se detuvieron a indagar mucho a pesar de que el aspecto general del lugar era devastador, no querían ni imaginarse como estaría la ciudad. Lily literalmente corría por los pasillos con Sirius detrás, este incluso sorprendido de que una chica mucho mas baja que él pudiera ser tan rápida, aunque no la podía culpar tampoco. Sabían exactamente donde buscar porque Dumbledore les había señalado el piso en su carta.
Cuando llegaron, Lily tan pálida que se veía espectral al contrastar con su cabello, miraron a Dumbledore y prácticamente se le lanzaron encima.
-Tranquilos, tranquilos –dijo Dumbledore con la calma de siempre –En estos momentos esta con los medimagos, tendremos que esperar.
-¿Qué pasó? –preguntó Lily con un hilo de voz.
-Fue un gran ataque, incluso hubo rumores de que el mismo Voldemort aparecería, por eso hice acto de presencia. Eventualmente se fueron retirando, todo el ministerio vino, pero la ciudad no se ve bien –dijo sombríamente –Media Orden se encuentra en San Mungo, Henry Parrish y las gemelas Green no sobrevivieron, eso sin contar con los desaparecidos. –esos tres apenas y se habían incorporado a la Orden –Debo decir Lily que sin tu pócima no hubiésemos llego a tiempo con James.
Dumbledore se disculpó para atender un llamado del Ministerio. Lily cerró los ojos y se dejó deslizar por la pared hasta quedar sentada en el piso, se cubrió la cara con las manos recargando la cabeza en la pared.
-Lily, sería mejor si te sentaras en una silla –intentó decir Sirius con una leve sonrisa, pero lo cierto es que no estaba mejor que ella.
-No gracias –le respondió en voz baja –prefiero el piso.
-No te preocupes, va a estar bien, claro que va a estar bien –aunque por la manera en que lo decía parecía que no sólo quería convencer a Lily sino a si mismo. Lily suspiró.
-Lo se –musitó. Un silencio pesado se formó entre ellos –Sirius¿Qué fue lo que pasó en la batalla a la que fuiste?
Sirius la miró desconcertado.
-¿Por qué me preguntas eso? –por lo demás el no parecía creer que ese fuese un tema a discutir en ese momento. Lily retiró sus manos de sus ojos para revelar que sus lindos ojos verdes estaban enrojecidos.
-Porque si no me distraigo con cualquier cosa me voy a derrumbar, y estoy intentando evitarlo.
Sirius la miró con tristeza, se sentó en el piso a un lado de ella y comenzó a contar lo que había pasado, todos los detalles que podía recordar, Lily parecía escucharlo con atención aunque no quitaba la mirada de la puerta detrás de la cual se encontraba James y por la cual entraban y salían magos y brujas, pero ninguno les decía nada. A Sirius se le acababa la voz cuando veía la puerta abrirse, pero luego continuaba su relato, ni una sola vez Lily lo interrumpió, tal vez en verdad no lo escuchaba sino que su mente y corazón estaba muy lejos de ahí, acompañando a James. O tal vez le había pedido que contara eso para que también él se relajara y no sintieran tanto la tensión de la espera. Una espera que oprimía el pecho y ahogaba. Así, después de un largo tiempo, Sirius terminó contar, Lily seguía en silencio y Sirius lo respetó, no es que tuviera el ánimo de comentar nada mas de todas formas.
-¿Oíste lo que dijo del mecanismo que utilizaban para encontrarla? –Sirius se sobresaltó al oír la voz de Lily, quien seguía sin mirarle y hablaba con una extraña y mecánica voz.
-Si... de que esta en el Departamento de Misterios –respondió un poco aliviado de que el silencio se rompiera.
-¿Crees que sea el mismo aparato? El que... –se detuvo un momento porque era difícil pronunciar el nombre de James en ese momento –¿Por el que James pone en riesgo su empleo cada dos por tres?
-Es una posibilidad –dijo Sirius levantando las cejas, la verdad es que cuando había oído ese punto en la historia pensó exactamente lo mismo –Pero sin una descripción no podemos saberlo, aunque me inclino a pensar que si.
-James había mencionado que el encargado de ésta era... ¿cuál era su nombre? –intentó recordar –Tobias Rodin, creo. ¿Será un exterminador de los que hablaba Atha? Pero también dijo que era su abuelo el que se hacía cargo de eso¿su apellido es Rodin? –era consciente de que Sirius conocía esos detalles dado que Atha se lo había reprochado.
-No, se apellida Hopkins, lo cual se me hace muy raro –seguían hablando en voz baja y con un tono ausente. De pronto Sirius pareció recordar algo –Un momento... ahora que lo recuerdo... si, ese apellido... el nombre de soltera de la madre de Atha era Rodin. ¡Debe ser él, debe ser su abuelo!
-Si... –murmuró Lily sin mucha emoción
-Cuando James se ponga bien seguro que le encantará enterarse de para que sirve esa pirámide, lleva siglos buscando una respuesta.
-No es correcto contar los secretos ajenos –habló Lily con voz baja, no había hecho ningún comentario sobre el optimismo de Sirius. –Pero se que aunque te diga eso igual lo harás, así que por favor por lo menos pídele su consentimiento a Atha.
Sirius miró el rostro desencajado de Lily, era una mujer fuerte para mantener esa aparente y perturbadora calma. Miró hacia la puerta, detrás de ella estaba alguien que era el hermano que nunca tuvo, tenía que estar bien, claro que lo sabía, si no hubiese sido así los chicos del futuro ya lo sabrían, James todavía tenía que estar ahí porque todavía tenían que impedir que se cumpliera el destino. Se removió inquieto, había algo que también le perturbaba desde hacía un buen rato.
-Lily... –musitó Sirius bajando la mirada, la pelirroja tan sólo hizo un ligero sonido de que lo escuchaba –Esto que le pasó a James... ¿tu crees... crees que Harry tuviese razón y no debí acompañarlos¿Qué tal vez debía estar con James en la batalla? –Lily no respondió enseguida, parecía buscar la respuesta en la puerta frente a ellos.
-No. –respondió finalmente –Tu lugar era en esa batalla, sino hubieses ido tu, hubiese ido yo. Debo admitir que me quedé mucho mas tranquila sabiendo que estabas ahí con los chicos, no debes culparte, esto no fue culpa de nadie y se que James pensará lo mismo. No podíamos esperar menos del padrino de nuestro hijo ¿no crees?
Sirius se sintió inmensamente agradecido, Lily tenía un don extraño para llegar al corazón de la gente, una manera única de comunicarse. Pero también sabía que su temperamento era de temer cuando se lo proponía. Muy a su pesar sonrió.
-¿Sabes? –dijo ligeramente divertido –No me hubiese gustado estar en los zapatos de Harry cuando lo derribaste. Va a estar realmente molesto cuando despierte.
Los ojos de Lily se abrieron en todo su esplendor, luego, por primera vez desde que esa situación había comenzado, giró su rostro hacia Sirius y sonrió tímidamente.
-Si... va a estar de verdad furioso.
-o-
Harry daba vueltas por la habitación con un rostro mas que furioso, había despertado completamente confundido, pero esta confusión había desaparecido después de cinco segundos para ser reemplazado por una mezcla de ansias, preocupación y mucha, pero mucha rabia. Se hubiese desaparecido ahí mismo si Hermione y Ron no hubiesen estado haciendo guardia desde hacía rato previendo del estado en el que Harry estaría.
Les tomó toda la paciencia del mundo el evitar que una furia morena y ojiverde se desapareciera valiéndole un comino la seguridad que rodeaba el hospital, ni que hubiese miles de personas que lo podrían ver, incluyendo posibles mortífagos y mucho menos hiciese caso a la escalofriante amenaza de Lily de convertirlos en salamandras, cuando por demás todos la creían capaz de cumplirla. No fue sino hasta que Ron le dijo que tenía que esperar como ellos mismos habían hecho cuando su padre fue mordido por la serpiente, que Harry comenzó a ceder un poco, repitió buena parte del discurso de Sirius de ese entonces y le rogó que esperara hasta que alguien trajera noticias, si algo malo hubiese ocurrido probablemente ellos serían los primeros en saberlo, de alguna manera el futuro cambiaría.
Pero eso no evitaba que Harry hiciera un firme intento de abrir un canal en el piso de madera, tal vez si seguía recorriendo el mismo camino pronto tendrían un bonito surco. Le habían intentado persuadir para que bajara a desayunar pero Harry se sentía incapaz de probar bocado. Finalmente se dejó caer en una de las camas mientras extendía los brazos y miraba el techo, cerca de él estaban Ron y Hermione, convencidos de que debían quedarse cerca antes de que Harry hiciera oídos sordos a sus peticiones.
-Me estoy volviendo loco –murmuro malhumorado aún acostado
-Harry, tienes que entender que no puedes andar por ahí ¡es peligroso! –le riñó Hermione.
-¡Peligroso¡Peligroso! No he oído otra cosa desde que se de la magia –se quejó Harry aún desde su posición. Afortunadamente desde hacía un rato Hermione había puesto un hechizo silenciador en el cuarto –Soy un prisionero en mi tiempo y ahora también lo soy en el pasado ¡Fantástico!
-Sabes que es por tu bien.
-Ahórrate el sermón, lo he oído mil veces, tanto de ti como de todo el mundo y ya me esta cansando. No tengo 6 años ¿sabías?
-Pues a veces parece que esa es tu edad
Tal vez en otras circunstancias, Hermione hubiese reconsiderado lo poco conveniente que era entablar una discusión con Harry cuando este estaba bastante alterado, pero el problema era que la chica tampoco estaba precisamente en su mejor día y habían varias cosas que ya había dejado pasar y que ahora amenazaban con salir.
-Hermione, tranquila –Ron intentaba mantenerse al margen, su cabeza se mantenía mas fría y sabía que era mas fácil que Hermione entrara en razón que Harry y preveía la tormenta que se avecinaba.
-Harry, llevas días haciendo cosas peligrosas y que ponen en peligro...
-¡Claro! –vociferó Harry poniéndose de pie -¡No cambiar el maldito futuro¡No lo cambien¿A quien le importa? En fin que sólo al estúpido huérfano de Harry Potter le beneficiaría eso.
-¡Sabes que eso no es lo que pienso! –dijo Hermione elevando la voz pero aún sin gritar –Conoces perfectamente los riesgos y las condiciones que tuvimos que aceptar para tomar esta misión, sobre todo considerando que todos estamos comprometidos con las historias que ocurrirán, ya sea que nos afecten a nosotros o a nuestros amigos.
Harry resopló con furia, Hermione tenía razón, sabía que la tenía, pero su sentido común estaba bastante bloqueado por la incertidumbre y la impotencia de no poder hacer algo. No quería aceptar el punto de Hermione por mucho que supiese que ellos no eran opción para esa misión, por muchas razones siendo la principal él mismo. Mandar a Harry Potter a una misión desconocida justo en la época en que su vida daba un giro completo era una locura, algo insano, pero finalmente cedieron, no habían dicho del todo porque pero buena parte de las razones consistían en que él había jurado y perjurado que no haría absolutamente nada que alterara el tiempo, por muy doloroso y desesperante que fuera, nunca debía decir palabra de lo que se ocurriría, ni de las muertes, ni nada que alterara un solo evento de los que él conocía. El problema es que eso se estaba convirtiendo en misión imposible desde que su identidad se había revelado.
A pesar de lo peligroso que parecía ser Harry en ese momento, tomando en cuenta que había vuelto a su casi religiosa obsesión de abrir un tragaluz para el piso de abajo, Hermione se arriesgo a seguir hablando ignorando los ademanes de Ron que parecía tener un sistema de identificación de ira peligrosa mejor que el de su amiga. Pero la verdad era que si Hermione no sacaba todo lo que llevaba días guardando la explosión sería peor.
-Mira, Harry –dijo un poco mas calmada, o cuanto era posible con Harry resoplando –no estoy diciendo que le retires la palabra a tus padres o a Sirius, pero es que esta mal que de pronto te desaparezcas sin decirle a nadie, mas si al parecer te entran aires de detective para investigar a cierta bruja elemental junto con tu padrino y seguramente sin máscara.
-¿Cómo...? –Harry se había detenido y miraba estupefacto a Hermione, no era el único, también Ron la miraba igual. Harry no había dicho absolutamente nada de lo que había estado haciendo el día anterior, y de Sirius dudaba que lo hubiesen escuchado.
-No soy tonta ¿sabías? –le dijo ella con actitud de "es lo mas obvio de este universo" –No hay que ser un gran sabio para descubrir que después del incidente con Atha te fugaste para investigar sobre ella, no se que sabías ni que fuera tan importante para que tu curiosidad fuera mas que tu sentido común, pero te conozco lo suficiente para saber que era lo que, evidentemente, harías. Luego cuando apareciste también llegó Sirius y casualmente también sabía bastante de Atha para ese entonces cuando la noche anterior estaba tan sorprendido como nosotros. Sólo había que sumar dos y dos. –respiró mientras Ron y Harry se miraban sorprendidos –Lo que me lleva a la siguiente pregunta ¿Cómo se te ocurre salir junto con Sirius y sin tu máscara¿En que cabeza cabe?
-¿Para que diablos querría Hermione cursar adivinación? –dijo Ron anonadado –Esta mujer es psíquica.
-No me puse de acuerdo con él para vernos –se excusó Harry malhumorado –Suena raro, lo se, pero fue casualidad que nos encontráramos.
-Lo cual no quita importancia al hecho de que estuviste con él todo el día sin máscara. ¡Se pudo haber dado cuenta de algo!
-¿Tienes la mas remota idea de lo difícil que es tener a mis seres queridos tan cerca y no decir nada¿Crees que me ando buscando estas situaciones? –le dijo en voz baja y peligrosa -¿Qué podía hacer¿Salir huyendo en cuanto lo ví? Eso sería mas sospechoso. Soy muy cuidadoso, Hermione, no digo nada. Desde que esto se descubrió no digo absolutamente nada de nosotros ni del futuro.
-Eso es a lo que quiero llegar, tus sentimientos pudieron haberte ganado y entonces ¿qué íbamos a hacer? –Harry estaba inmóvil dándole la espalda -Harry, si tus recuerdos te superan ¿qué vamos hacer?
Un silencio pesado siguió a esto, sólo roto por la fuerte respiración de Harry quien parecía luchar contra algo o contra si mismo.
-Sin importar el dolor, Harry, tienes que evitar que te vean, que lean tus expresiones... limitar el tiempo que pasas con ellos. Si no, probablemente sucumbirás.
El estruendo los hizo brincar de sus lugares, Harry pateó con tanta fuerza una silla que la hizo pedazos, seguía sin mirarlos, se puso la máscara y sin decir una sola palabra o sin que Ron o Hermione vieran un solo gesto, Harry salió de la habitación con pasos grandes azotando la puerta tras de si.
-¿No crees que le pides demasiado? Nunca mas, después de esta misión, podrá verlos –dijo Ron con voz baja, unos segundos después, estaba muy serio y miraba con atención la puerta.
-Lo se –susurró Hermione, su rostro, antes firme, se había descompuesto un poco –Solo intento que sufra menos, porque si yo estuviese en su lugar hace mucho que me hubiese quebrado...
-o-
Había anochecido. Un pequeño grupo de personas estaban reunidas frente a la habitación marcada con el número 4 en una de las alas del hospital. A pesar de que San Mungo estaba todavía ocupada por una cantidad abrumadora de pacientes, algunos contactos bien establecidos y ciertos privilegios habían logrado que James tuviese su propia habitación, el problema era que hasta el momento no dejaban entrar a nadie.
Nadie con excepción de Lily, que llevaba horas dentro; la puerta permanecía cerrada y sin ninguna noticia concreta. James no despertaba, eso era todo lo que sabían, que tan mal estaba y en buena parte su verdadera situación se dejarían ver una vez que despertara y nadie podía asegurar con certeza cuando ocurriría eso, por lo menos no por el momento. Todo lo que habían hecho desde entonces era esperar.
-¿Cuándo despertará? –murmuró Peter mientras bostezaba sonoramente
-Si lo supiera no estaría aquí sentado ¿no crees? –le contestó de mal talante Sirius cuyo mal humor era directamente proporcional a su frustración.
-Peter –comenzó Lupin pasándose una mano para masajearse el cuello –si estás tan cansado puedes irte a tu casa. En cuanto algo pase te avisaremos.
-No, no –respondió este parpadeando –Sólo he tenido un largo día. Iré por un café ¿alguien quiere algo?
Ambos negaron con la cabeza y Peter se alejó, tenía fuertes razones para estar ahí en vigilia junto con los demás pero nadie las conocía, razones oscuras por lo demás. Sirius se frotó los ojos con cansancio, estaba comenzando a tener una fuere jaqueca. Lupin lo miró de reojo.
-Sirius, estas aquí desde anoche y te ves bastante cansado ¿Por qué no duermes un rato?
-No –le respondió con sequedad. Lupin suspiró y se armó de una infinita paciencia.
-¿Con quien se quedó Harry?
Sirius lo miró un momento de manera muy curiosa para luego entender a quien se refería el licántropo.
-Esta en el cuartel... al cuidado de Atha y los chicos –no quería decir nada mas, tenía buenas razones, en particular la de creerlo un traidor, sin embargo Lupin lo miró extrañado.
-¿En el cuartel¿Con ellos? –se rascó la cabeza –Discúlpame si me equivoco pero¿no se suponía que no confiaban en ellos y no se que mas¿De que me perdí?
Ah, si el supiera...
-La... situación a cambiado –dijo evasivamente. El problema es que uno no crece con un amigo sin que este aprenda a leer entre líneas, como era el caso de Lupin.
-¿Ya saben quienes son? –Sirius mantuvo una expresión de fría neutralidad, la había practicado durante todos sus años en Hogwarts y la usaba cuando intentaban no ser culpados de algo.
-No. –mintió –Además, por el momento no teníamos con quien dejarlo. Y no es la primera vez que se hacen cargo de él de todas formas.
-Pero creí que tu nunca dejarías a tu ahijado por ahí con gente que apenas conoces. –picó Lupin levantando una ceja, el también se conocía bien el numerito de indiferencia que practicaba Sirius.
-No es mi decisión por ahora y...
Pero Sirius se libró de la situación incómoda cuando la puerta de la habitación se abrió, ambos se pusieron de pie de un salto pues por la puerta asomó la cabeza de Lily, esta al darse cuenta de lo que esperaban sonrió con ligereza y con gesto cansado negó con la cabeza, al momento los dos jóvenes hicieron una imperceptible mueca de decepción.
-Sirius, necesito pedirte un favor –comenzó Lily, Sirius asintió con energía –necesito que vayas por un poco de ropa al cuartel, no se cuanto tiempo estaré aquí y no quiero alejarme por el momento. Además me sentiría mas tranquila si ves que mi Harry esta bien –luego miró rápidamente a Lupin para luego dedicarle a Sirius una mirada significativa –También sospecho que Harry no debe estar durmiendo, dile que todo esta bien ¿si?
Sirius entendió perfectamente el final del mensaje, Lily había comenzado a diferenciar a ambos Harry como "mi Harry" refiriéndose al de un año y como simplemente Harry al que venía del futuro. Lupin los miraba atentamente moviendo los ojos de uno a otro consciente de que había algo mas escondido entre frases pero era incapaz de saber exactamente que.
El moreno desapareció por el pasillo mientras Lily le sonreía con cansancio a Lupin quien a su pesar devolvió la sonrisa.
-Todo saldrá bien –la animó. Ella volvió a sonreír
-Si, pero la espera es terrible –se volvió a meter a la habitación.
Peter regresó interrogando a Lupin acerca del paradero de Sirius, pero, aunque Lupin se lo contaba a grandes rasgos su mente estaba muy lejos de ahí. ¿Porque ahora que lo pensaba le daba la ligera sensación de que hablaban de dos Harry diferentes?
-¡Ey, Remus! –lo sacudió Peter al darse cuenta que su amigo estaba en otro mundo -¿qué te pasa?
-Nada...
Y eso cortó los pensamientos de Lupin por el momento, mas cuando Peter comenzó a hablar de algunas vanalidades.
-o-
La casa ya estaba en silencio aunque Sirius ya había notado desde fuera que las luces de tres habitaciones aún estaban encendidas, eso no era raro, no era tan tarde como parecía aunque la noche ya estaba avanzada.
Cuando pasó por frente la sala, donde como siempre estaba prendido el fuego, notó una figura solitaria sentada frente a este. No tenía que pensar mucho para saber quien era. Se estaba comenzando a sorprender de cuanta razón parecía tener Lily o que tan bien conocía a este Harry a pesar del poco tiempo que lo había tratado cuando la voz del susodicho lo sobresaltó.
-¿Y? –dijo con voz baja y bastante grave sin moverse de su posición y sin verle de frente.
-Esta dormido –contestó Sirius en voz baja, no muy seguro de porque hablaba así, como si no quisiera romper el extraño ambiente de rabia y calma que se respiraba –Los medimagos creen que esta fuera de peligro pero habrá que esperar a que despierte para saber mas, aunque no saben cuando lo hará. –notó como Harry sufría un pequeño estremecimiento
-¿Esta completo? Físicamente hablando. –volvió a murmurar.
-No creo que le dejen subirse a una escoba por un rato, para su histeria, ni tampoco pienso que este bien que baile lambada o cosas similares, pero si, nada que no tenga arreglo. –apenas registró un ligero sonido provenir de Harry que calificó como una expresión de agrado pero que no pudo definir del todo. Dándose cuenta de que el silencio los envolvía siguió –Yo solo vine a ver que todo estuviese bien, a decirte eso y a buscar un poco de ropa para Lily.
Sirius miró que Harry hacía un vago gesto de asentimiento pero no contestó nada. Suspirando con resignación subió las escaleras rumbo a la habitación de sus amigos, pensando que Harry no estaba nada mas furioso, de verdad estaba colérico, y ese extraño comportamiento no le agradaba nada.
Cuando oyeron ruidos, varias cabezas emergieron y lo llenaron de preguntas, Sirius se limitó a contestar lo único que sabía que era precisamente lo mismo que le dijera a Harry, mientras preguntaba como estaba su pequeño ahijado, el Harry mayor pasó silenciosamente entre ellos, no dijo ni una palabra y entró a su habitación cerrando suavemente tras él, era como ver pasar un espectro.
-Lleva a si todo el día –murmuró Luna
-No me imagino el porque –ironizó Ron mirando de reojo a Hermione pero nadie lo noto.
-Si, me di cuenta abajo cuando me preguntó sobre James –contestó Sirius levantando las cejas –O creo que de eso me preguntaba porque es complicado unir frases cuando se usa el menor número de palabras posibles.
-No fue... sencillo convencerlo de quedarse aquí –se excusó Hermione –No es de las personas que tienen a esperar. Sobre todo en este tipo de casos.
-Y no lo puedo culpar por eso –dijo Sirius –Pero tiene que entender que no se puede aparecer ahí, no tendría caso y sería peligroso.
Irónico quien lo decía. Pero aunque varios lo pensaron no lo externaron, también sabían lo mucho que el padrino de Harry se preocupaba por su seguridad en el futuro.
La charla terminó con Atha asomándose por ahí también cuando oyó murmullos, ella también se enteró de lo de James y exigió un detallado informe de daños, por lo que no pudieron seguir conversando de Harry pues ella no sabía nada y esperaban que así se quedara. Ya demasiadas personas sabían del secreto.
Ayudaron a Sirius con las cosas y asegurándole que no debía preocuparse por el pequeño niño, en realidad era mas preocupante el adolescente. Para cuando se despidieron de Sirius y regresaron a sus cuartos, Harry estaba metido en la cama muy quieto y al parecer dormido o eso intentaba fingir, Ron solo negó con la cabeza y también se acostó. Conocía a Harry mejor que su propia mano y sabía que mejor no seguía moviendo el panal y le daba un poco de espacio para ordenar sus ideas.
-o-
Dos días mas pasaron sin novedades, hasta la mañana del tercero. Lily se había quedado dormida sobre una silla con la cabeza apoyada en la cama de James. Sintió un ligero apretón en la mano que la despertó, soñolienta y enfocando un poco mal distinguió el rostro de su esposo.
-Ey... –susurró él con media sonrisa
-Ey –le contestó ella sonriendo abiertamente, el alivio reflejándose en sus ojos mientras se los restregaba -¿Cómo te sientes?
-Como si hubiese estado en una batalla, dormido varios días y sin lavarme los dientes en ese tiempo. –hablaba con dificultad, lentamente pero optimista.
-Si eres capaz de bromear creo que no hay nada de que preocuparse –dijo Lily cerrando los ojos y acercándose a abrazarlo –Nos tenías muy preocupados.
-Ouch... –se quejó él suavemente aunque le desagradaba la idea de que Lily lo dejara de abrazar –Ya tranquila, tu sabes como dice el dicho "hierba mala nunca muere"
-Si, pero puede salir muy malherida.
Con James despierto se podía hacer un diagnóstico mas concreto y así se hizo. Lily no se separaba de él mientras le contaba todo lo que podía de lo que había ocurrido, James preguntó por su pequeño hijo y Lily le dijo que Sirius lo había logrado meter al hospital algunas veces pero que la mayor parte del tiempo estaba en el cuartel, que ella no había puesto un pie ahí y que finalmente había convencido a Sirius de irse a dormir y a trabajar pero que no dudaba que se apareciera por ahí en poco tiempo. También le contó quienes lo habían visitado, James no hizo mención de si ciertos jóvenes del futuro habían ido aunque sospechaba la respuesta y sus razones.
Tal y como Lily había previsto, Sirius apareció puntualmente a la hora de la comida, tal y como llevaba haciendo esos días para saber si había novedades. Su rostro se iluminó de alegría cuando vió que su mejor amigo lo recibía reprochándole que no trajera un enorme gorila de peluche (esto con falsa voz de dolor), que no hubiese metido algunas bebidas embriagantes (para horror de Lily) y que no podía ver la enorme pancarta de "Alíviate Pronto" que debería colgar mágicamente de su pared con música incluída.
-Mira que graciosito el "Jamie" –dijo con falsa voz infantil Sirius entrecerrando los ojos.
-Vuelve a decirme asi y "Jamie" te arranca los ojos y se los come en ensalada –le respondió el casi en el mismo tono, sólo que mas bajo y entrecerrando los ojos también.
-Nos levantamos con mal humor ¿eh?
Lo cual hizo que Lily se acordara de algo.
-James, tengo que ir al cuartel, avisar que ya despertaste, ir por un poco de ropa tuya y de paso ver como van las cosas, también extraño cargar a mi hijo. Igual logro meterlo de contrabando otra vez. –tomó su bolso –Sirius¿te puedes quedar con él?
-La pregunta ofende –dijo el sonriendo, aunque sospechaba otra razón por la que Lily se iba.
James asintió pero notó la extraña mirada de Lily aunque esperó que su pelirroja esposa saliera, luego miró a Sirius que también miraba la puerta con actitud pensativa.
-¿Es sólo impresión mía o hay algo que se me escapó? –preguntó interesado
-Es una laaarga y graciosa historia –dio Sirius sentándose en una silla –Creo que lo mejor será que esperes a que Lily regrese y te la cuente –James enarcó una ceja –Mientras hay algo mas importante que te gustaría saber: La utilidad de cierta pirámide que llevas tiempo investigando.
James abrió la boca y miró inquisitivo a Sirius, eso era mas interesante, por el momento, que lo que llevaba a Lily al cuartel, de todas formas tendría que esperar a que su esposa se lo contara.
-o-
Lo había pensado hacía tiempo atrás, llevaba dándole vueltas al asunto varios años pero ahora que la situación había cambiado y, aunque estaba confundida en un principio, su decisión estaba tomada, de todas formas ya no había nada que perder.
-No se porque tenía la sospecha de que querrías hablar conmigo.
Ignorando el comentario de Dumbledore, Atha cerró la puerta de su antigua casa después de dejarlo entrar, necesitaba hablar con él y el único lugar que se le ocurrió que fuese discreto era ese lugar abandonado por tantos años y del que prácticamente nadie sabía de su existencia, menos de que también le pertenecía a ella.
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Lily tomó una profunda respiración antes de entrar al cuartel, la verdad es que había estado evitando ir, Sirius ya le había contado la actitud que parecía haber tomado Harry y no podía negar que ya se lo esperaba. Era complicado explicar porque lo sabía pero es lo que ella hubiese hecho, aunque debía reconocer que fue un alivio que a pesar de todo no se apareciera en el hospital. Y ahora que James había despertado creía que era ella quien debía darle la noticia a Harry... algo le decía que iba a ser un poco complicado.
Normalmente Lily Potter era una mujer llena de paciencia y calma. El problema es que cuando estaba cansada, nerviosa y ligeramente alterada por lo que sabía se le venía encima, su autocontrol se iba al demonio.
En realidad Lily tenía mucha razón acerca de su hijo del futuro, a pesar de los días que habían pasado, la histeria de Harry, lejos de disminuir, seguía igual y se había unido a varios sentimientos mas entre los cuales sobresalía un resentimiento hacia Lily.
No es que quisiera tener esa clase de problemas con su madre, ya que pronto la perdería y todo eso, pero estaba dolido de que le negara el derecho de ir a ver a James cuando este era su padre, mas que nada su orgullo estaba herido, no esperaba que su propia madre le hubiese hecho eso. Tampoco quería reconocer que era en verdad peligroso ir al hospital y que se había detenido en buena parte por la prohibición de Lily y de sus amigos, pero también, levemente por su propia consciencia. En otros tiempos esto no hubiese importado mucho, pero Harry había madurado y se comenzaba a controlar, la vida le había dado golpes duros y había aprendido a ser precavido. Pero por el momento no se había puesto a reflexionar sobre ello, su frustración e impotencia llegaban a niveles peligrosos lo cual seguía nublando su sentido común y lo único que había logrado hilar con cierta seguridad era que Lily tenía buena parte de la culpa de que estuviese ahí confinado sin saber nada de su padre cuando el resto de su ser lo culpaba por no haber estado ahí para ayudarle.
Entró a la cocina para encontrarse a los seis chicos y a un bebé comiendo, era como si hubiesen visto una aparición porque todos se quedaron estáticos, expectantes, como si verla fuese la confirmación de una terrible noticia. Ella se dio cuenta de ese malentendido a pesar de que no le había quitado la vista de encima a Harry y fue cuando la desvió y les sonrió a todos con cansancio.
-Ya despertó –todos parecieron respirar, incluso Harry aunque se mantuvo en silencio mientras Lily tomaba a su pequeño en brazos porque había empezado a llorar nada mas la vio llegar. Algo en el corazón de Harry pareció asentarse.
-¿Y esta bien? –preguntó ansiosa Hermione
-Despertó bromeando así que creo que estará bien. –los tranquilizó con media sonrisa mientras jugaba con las manos de su hijo. Sin embargo su mirada se había vuelto a desviar hacia el otro Harry.
Hermione pareció notar esas miradas porque enseguida se puso de pie. Por demás sabía que hacia falta que esos dos hablaran porque ya estaba harta del mal humor de Harry, su estado taciturno y con ley del hielo que se había autoimpuesto. Sus nervios y el de los demás estaba en sus últimas.
-Nosotros tenemos algo que hacer asi que nos vamos –Ginny la miró un segundo pero también lo entendió. Cuatro chicos se pusieron de pie
-Pero todavía no termino de comer –se quejó Ron, Hermione lo fulminó con la mirada y eso que traía máscara
-Dije que teníamos algo que hacer –le dijo jalando de su manga con voz peligrosa, Ron pareció captar finalmente la indirecta y con una última triste mirada a su plato se puso de pie.
Harry no había dicho nada mas sin embargo había seguido a sus amigos con la mirada rehuyendo de la de Lily, la cual no podía leer sus expresiones debido a la máscara, pero ese silencio le decía mucho. Cuando los chicos estaban saliendo, Harry se puso de pie también y sin mirar a su madre y sin que esta hablara tampoco se cruzó con ella para irse. Lily hizo una fuerte inhalación mientras cerraba sus molestos y cansados ojos.
-No se si captaste del todo la indirecta pero creo que necesitamos hablar –le dijo dándose la vuelta hacia él con mala cara.
-¿Para qué? –le respondió él con mal talante –Ya se que no debo aparecerme en el hospital y que debo ser completamente indiferente al hecho de que mi padre estaba al borde de la muerte.
-Muy bien, deja de deformar la información ¿quieres? –le reclamó ella de mala gana e intentando mantener la calma, sobre todo porque estaba muy cansada por los anteriores días y además tenía un dolor de cabeza que comenzaba a acrecentarse. –Sólo siéntate.
-¿Por qué? –le contestó él girándose hacia ella -¿Si no me siento me piensas derribar como el otro día?
-Por ejemplo –le regresó ella con el dolor de cabeza en aumento. Respiró profundamente otra vez –Mira, se que no fue la manera mas ortodoxa de detenerte, pero no podía permitir que fueras a un hospital lleno de aurores.
-A pesar de lo que puedan pensar no soy tan estúpido, tengo una capa de invisibilidad y si no mal recuerdo esa es la manera en la que han llevado a ese Harry al hospital –le reclamó señalando al pequeño que los miraba.
-Si, tienes toda la razón del mundo –contestó a su vez la pelirroja con voz peligrosa –El problema es que si descubrían que él entraba de contrabando sólo nos ocasionaría una amonestación, pero si te hubiesen visto a ti una amonestación sería el menor de los problemas.
-Para eso existen las excusas –recitó Harry –Y no tienes ni idea de la cantidad de veces que he usado esa capa, no es tan fácil detectarme.
-¿Entonces porque no fuiste y te apareciste con un plan tan elaborado tal y como pregonas¿Eh? –retó ella elevando la voz.
Harry levantó el dedo y luego lo bajó, en realidad estuvo a punto de hacerlo pero la discusión con Hermione y su propio y algo mermado sentido común lo detuvieron.
-Tal vez si no hubieses amenazado a mis amigos con convertirlos en cucarachas...
-Salamandras –corrigió ella
-¡Lo que sea! –aceptó el molesto haciendo un gesto de impaciencia con las manos –Si tus amenazas de transformaciones no fueran tan intimidantes hubiese encontrado un poco mas de apoyo. –él también había comenzado a elevar la voz mas y mas.
-Ahora resulta que necesitas la aprobación de un consejo.
-¡SI! Sobre todo cuando hacen todo lo posible por mantenerte en el cuartel. No han sido precisamente los mejores días de la temporada.
-Información de último minuto¡Estos días para mi tampoco fueron miel sobre hojuelas! –dijo Lily mientras dejaba al pequeño Harry de nuevo en su silla de bebe y este los veía un poco asustado
-¡POR LO MENOS TU PODÍAS ESTAR AHÍ! –explotó Harry -¡Yo llevo días recibiendo información a cuentagotas y muriéndome de la preocupación!
-Pues no es que parecieras precisamente muy afectado –le recriminó ella –Por lo que se te la has pasado mucho mas concentrado en estar furioso que en otra cosa.
-¿Qué querías¡¿Qué fuera un mar de lágrimas!
-¡No seas exagerado! –el mal humor de Lily aumentaba, ni siquiera estaba con ánimos para discutir –Por lo menos no en la actitud ofendida que te cargas.
-¡Me lanzaste un hechizo cuando intente acompañarlos! –gritó Harry exasperado -¿Cómo rayos querías que estuviera¿Dando brincos de felicidad?
-¿Y supongo que si te hubiese dicho amablemente que te quedaras me habrías hecho caso!
-¡POR SUPUESTO QUE NO!
-¡Y ese es el punto señoras y señores! –dijo Lily extendiendo los brazos como si hablara con una multitud
Lily juntó sus manos sobre su cara para ordenar rápidamente sus ideas, mientras Harry comenzaba a dar vueltas en el mismo lugar enfadado también.
-Tengo toda la intención de mandarte, en lo que entre en mis posibilidades, en una pieza de regreso a tu tiempo, eso incluye alejarte lo mas que se pueda de lugares donde podrían reconocerte. Así que no seas cabeza dura y entiende.
-¡OH¡Pero claro que entiendo! –ironizó Harry –Toda mi maldita vida a sido lo mismo, "Harry quédate aquí" "No hagas nada peligroso" "No vayas a ver tu padre después de que fue herido" –Lily ni siquiera hizo comentario alguno sobre lo que Harry dejaba salir sin querer, en cambio tenía una mueca de desagrado y cansancio. –En este tiempo estoy por mi cuenta y nada mas saben quien soy se repite la historia ¡FANTÁSTICO!
-¡Caray¿Me pregunto el porque? –ironizó también Lily, en el mismo tono que su hijo -¡Tal vez porque eres un testarudo que parece querer retar el peligro ante la primera oportunidad! –siguió Lily a voz de grito -¿Te has puesto a pensar que tal vez porque soy tu madre y me preocupo hice eso?
-Mira que manera tan singular de expresar amor maternal –dijo Harry volteando los ojos y cruzándose de brazos.
-¡Ya te dije que acepto que fui muy poco delicada en la manera de detenerte pero también era la única que se me ocurrió, todos estábamos alterados ese día y era completamente normal, así que discúlpame! –dijo de corrido y muy alterada –Además, desafortunadamente para ti, soy la única madre que tienes.
Eso le cayó a Harry como balde de agua fría, en todos los sentidos de la palabra. Bajo los brazos al tiempo que intentaba decir algo pero sin éxito. Era muy cierto, Lily, precisamente esa Lily que tenía frente a él, histérica, enfadada y sobre todo muy joven, era la única madre que tendría la oportunidad de conocer, la única imagen que podría atesorar como verdadera, de la única que recibiría regaños, cariño o extrañas y poco sutiles muestras de sobreprotección.
Aunque su ira bajo varios grados, aún tenía el orgullo herido así respiró larga y profundamente antes de encararla nuevamente.
-Por favor –rogó Lily con tono hastiado y una mano en sus ojos –Sólo prométeme que te quedarás aquí y no irás al hospital
-¿Sabes que¡Esta bien! Me voy a quedar aquí, como siempre lo hago. Me voy a encerrar en mi capsulita de cristal –ironizó mientras hacia ademanes de tener algo pequeño en las manos y se daba la vuelta rumbo a la sala, luego extendió los brazos–En fin que es lo que siempre acabo haciendo, nunca por mi voluntad claro. ¡Todo sea en nombre de la seguridad! –a pesar de que estaba lejos de Lily, seguía gritando -¡A este paso voy a matar a Voldemort pero de aburrimiento¡Ese es mi gran plan¡Tengo que esperar a que sea un viejo decrépito porque soy demasiado estúpido hasta para meterme en un hospital!
Se dejó caer en una silla a espaldas de Lily mientras esta resoplaba con lo último que le quedaba de paciencia y hacia gestos con las manos en ira creciente moviendo sus dedos para que parecieran garras. Estuvo a punto de gritarle algo mas pero se contuvo, gruñó en frustración, tomó a su pequeño Harry y salió de la casa.
Harry no giró la cabeza hasta que la puerta de la casa se cerró con un portazo y regresó su mirada a la pared como si con verla la pudiera derribar.
Estaba enfurecido, rabioso contra Lily, por eso estaba sólo, no quería descargar su ira contra alguien mas... pero...
También porque no podía quitarse esa estúpida sonrisa de alegría del rostro y eso lo desquiciaba...
-o-
James lloraba, lloraba como no había llorado en mucho tiempo, cálidas lágrimas que le provocaban tanto dolor... como el mayor ataque de risa que había tenido en algún tiempo.
-¡JAJAJA , ouch, JAJAJAJAJA, ouch ouch, JAJA, ay... JAJAJAJAJAJA, JAJAJAJAJAJAJA! –reía y se quejaba el moreno con su pequeño hijo sentado en la cama con él.
-¿De que diablos te ríes! –gritó Lily con los ojos enfurecidos mirando a su ahora risueño y dolorido marido.
-Es que... Jajaja, ay... como duele reírse... ¿lo dejaste fuera de combate¿de verdad? Jajajajaja. Por favor dime que sacaste una foto. Ese fue un momento Kodack
-James...
-¿Y tuviste tu primera discusión familiar? Jajajajaja ¡que divertido!... –se sujeto una herida –si no me doliera tanto reírme lo sería aún mas.
-¿Podrías dejar de burlarte de mi y tomarme en serio!
-No si... jajajaja... te tomo muy en serio. –se secó las lágrimas mientras intentaba calmarse, pero es que cuando se acordaba le daban ganas de reírse otra vez –Pero no puedes negar que bonita estampa han de haber formado. Sobre todo tomando en cuenta que parecen todo menos madre e hijo.
-Yo no le veo la gracia –dijo ella entre triste y molesta
-Lily, cariño, tienes que darte cuenta que Harry tiene 17 años ¿esperabas que se quedara tranquilo sin rechistar¡Es un adolescente! Y tu, amor mío, no eres precisamente el reflejo de la adultez¿cuánto le llevas¿Cinco años? Tu y yo hubiésemos hecho exactamente lo mismo.
Lily desvió la mirada aceptando que James tenía razón, se dejo caer en una silla con actitud taciturna. Siendo sinceros James ni siquiera hubiese tenido tanta consideración de obedecer, aunque fuera de mala gana, como Harry.
-Tengo que reconocer que entre su edad y la mía mas que su madre parezco su hermana mayor. –suspiró –No se, supongo que esperaba que no fuese tan difícil.
-Nuestro hijo, este Harry, -dijo señalando al pequeño que se desvivía por su atención –tiene un año, Lily, este del futuro es bastante mayor por mucho que te desagrade la idea y por ende se comporta justo como tu y yo a su edad. Supongo que para él también es difícil verte como una figura de autoridad cuando te ves de su edad, ya ni hablar de seguir órdenes.
-Supongo que tienes razón –dijo ella en un murmullo bajo y molesto, odiaba cuando James sacaba a relucir su muy oculto y encerrado sentido común, mas cuando era acertado. Luego sonrió -¿Sabes? Tienes mucha razón, hubiese sido genial tomar una fotografía...
-o-
James recibió múltiples visitas James durante el día pues la noticia de que había despertado se corrió como polvora, aunque seguía sin entender muy bien que se traían Sirius y Remus porque cuando lo fue a visitar se vigilaban mutuamente, también recibió la importante visita de Albus Dumbledore. Este ya estaba informado de la batalla con los vampiros asi como de otros detalles que no iba a tocar frente a James. Sin embargo necesitaba saber de boca de James como había terminado tan herido.
No había mucho que explicar, o eso pensaba James, se había alejado del grupo de aurores y le habían tendido una trampa, como estaba sólo y era consciente de que no tendría oportunidad, lo único que se le ocurrió fue desaparecerse, desafortunadamente para él, dos maldiciones le dieron justo cuando desapareció, por lo menos parcialmente, lo cual logró herirlo y en ese estado lo encontraron. Herido durante su desaparición, esta se vio interrumpida y James no llegó al destino que quería, en lugar de eso quedo inconsciente en una zona alejada de todos y de todo. Eso era todo lo que podía recordar, no sabía quienes lo habían atacado, además de que eran mortífagos.
Dumbledore se guardó sus conjeturas para si, la mas evidente era que había sido un golpe de suerte para los mortífagos encontrar a James sólo y separado del resto, una oportunidad única pues sabían muy bien que era parte de la Orden del Fénix. No quería confundir su mente con otras posibilidades.
Ahora necesitaba hablar con Sirius y Lily. Esa mañana Atha le había confesado lo que había ocurrido durante la batalla, en particular el hecho de que había participado, lo cual, aunque Sirius había dicho que ella había estado ahí, no mencionó que utilizó sus poderes frente a ellos lo cual provocaba otro tipo de complicaciones. Eso, aunado a la petición que la joven le había hecho, exigía una charla con Sirius y Lily. No estaba muy preocupado con el grupo del futuro, por muchas razones, en realidad si las cosas seguían el rumbo que sospechaba tomarían (lo cual a su vez traía mas preocupaciones) que supieran la existencia de los magos elementales le evitaba algunas explicaciones.
-No tienes que preocuparte –le dijo Lily a Dumbledore mientras Sirius asentía –de todas formas no pensábamos decir nada y sabes que somos una tumba.
-Estoy completamente seguro de eso, Lily. Sin embargo hay otra cuestión que me inquieta. –miró para comprobar que el pasillo estaba vacío –Sucede que, como Atha ya les habrá explicado, ella no había tenido un verdadero contacto con la magia, por lo menos no tan intenso como vivir en el cuartel del movimiento anti-Voldemort junto con muchos magos. Lo cual ha despertado su vena mágica y me temo que reprimirla haga mas mal que bien.
-Insinuas que quiere aprender magia. Nuestra magia.
-Efectivamente –asintió Dumbledore –No puedo negar que me esperaba que tarde o temprano me pidiera eso, mas ahora que su secreto es conocido por un mayor grupo de personas y también debo aceptar que me sentiría mas tranquilo si supiera hacerla, así que accedí.
Lily y Sirius miraron al director, no entendían bien porque les decía eso a ellos.
-Atha es muy hábil con la magia normal, aprendió a aparecerse sin ninguna instrucción y no dudo que tenga facilidad para todo lo demás. El problema es que a pesar de que me gustaría enseñarle, me es imposible por el momento. –ambos jóvenes asintieron, el asunto comenzaba a tomar forma –Por eso quería pedirles de favor que le enseñen lo básico.
-¿Bromeas cierto? –cuestionó Sirius
-Yo se que no es precisamente una misión de la Orden pero es mas como un favor personal. Verán, Atha ha tenido muchos altibajos en su vida y siempre me he esforzado para que acepte su propia naturaleza mágica, siento que si sigue negando esa herencia sólo le traerá sinsabores y frustración a la larga, lo cual, dadas sus otras habilidades, no puede ser bueno para nadie y sobre todo para ella misma.
-Entendemos y con mucho gusto lo haremos –asintió Lily, Dumbledore sonrió, no esperaba menos para ser sincero –Pero temo que yo no voy a poder hacerlo por el momento, tengo a James herido y a parte a Harry, me es imposible.
Dumbledore y Lily miraron entonces a Sirius que ya se temía lo que venía.
-Pero yo tengo trabajar –Lily lo miró con cara de "a otro perro con ese hueso" –Esta bien, esta bien –suspiró –Yo me encargo por el momento.
-Entonces esta arreglado, le informaré a Atha para que este preparada. También necesito llevarla por una varita y para eso necesito ser muy cuidadoso por su seguridad.
Dumbledore se despidió y se retiró. Lo primero que hizo Sirius fue contarle a James, para desesperación de Lily, aunque esta se terminó resignando, de todas formas no había manera humana de impedir eso. Para ese momento James ya sabía los pormenores de muchas cosas alrededor de Atha, pero por intervención de Lily, había jurado y perjurado callar hasta que lograran sacar el permiso de la chica para contárselo a James. Lily hubiese preferido que se primero consiguieran la autorización y luego decírselo a su marido, pero ya mejor ni discutía, con esos dos era imposible.
-Bueno –comenzó James –te llevas bien con ella, entonces será divertido.
-Uy si... la mar de divertido –exclamó con desgana Sirius recargando su cabeza en su mano.
Pero ahora era James quien guardaba información, a pesar de que la explicación de Sirius acerca de la naturaleza de Atha había sido tanto sorprendente como educativa, no había dicho mi media palabra acerca de la activación de otra piedra, si gema azul que llevaba años emitiendo luz era señal de los poderes de Atha, el tenue resplandor de la gema roja solo podía significar que otro mago elemental había aparecido. Para confirmar tal teoría necesitaba hablar con la chica antes de estar seguro por completo, tenía que lograr que Atha diera su consentimiento para que él supiera la historia, una vez conseguido debía hablar con ello.
Si había otro mago elemental la que tendría mas problemas sería ella, pues una cosa era que tu abuelo te ocultara gracias a que el vigilaba la pirámide, y otra que el secreto se fuera por el caño si aparecía un segundo mago. Necesitaba hablar con ella para saber a que podía corresponder la piedra roja, mas cuando por el momento no creía prudente pedir ayuda de Rodin. Si se enteraba que seguía investigando esa pirámide y que ya sabía tanto le podría causar muchos problemas, muy pocos sabían que el formaba parte de la Orden del Fénix.
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OK, OK, no maté a James, pero es divertido hacerles pensar que pude hacerlo (o por lo menos sembrar la duda) . Y ahora, sin mas preámbulos, el siguiente capítulo: risas y momentos dramáticos, James estará en casa así que habrá interacción entre este y su hijo (quiera Harry o no), Atha comenzará sus accidentadas clases de magia, los chicos andarán como locos intentando dar con cualquier cosa del futuro dado el escaso tiempo que tienen y Harry se enterará de dos cosas: una, la identidad de sus abuelos paternos; y segunda, la verdadera razón de que su tía Petunia le tenga tanta aberración a su hermana y la magia. Nos vemos en "Aquellos que dejamos atrás"
Fe de erratas: en el capitulo anterior puse que la plaga fue hace 500 años, en realidad fue hace mas, pero ignórenlo je, je, je simplemente se me fue en ese momento. La peste negra ocurrió en el siglo XIV... por si les llega a interesar (eso creo…)
El rincón de Umbra
Veamos…
Olga: Jajaja, no en serio gracias! Pues ya ves, no fui tan malvada (pero advierto, eso no significa que no voy a matar a alguien… o a varios…) Sip, curiosa historia ¿no? Que hechizo? No se... uno para derribar? Jajajajaja! Noup, no eres tan preguntona y para eso estoy ¿no? Jajajaja OK hasta la próxima semana!
Cris: Hao! OK, no lo terminaste la primera vez, espero que esta vez si aunque ya con este capi pierde el chiste de dejarlos en ascuas jajaja! Pero se entiende, ojala hayas tenido un muy buen viaje! Feo? Por qué? Si son geniales mis amorfos vampirillos jajaja. Si luchó, le costó decidirse por miedo pero ya ves, lo superó. Bye!
Viktorpotter: Hao¿Te ha dado miedo? Por qué? JAjajajajaja si puedo ser muy mala pero no siempre (ah… si puedo serlo y mucho) Siendo sincera, los magos elementales son un recurso muy utilizado en fics pero yo ya tenía creada a Atha y no pude hacerme para atrás, y con mucho gusto leeré tu historia cuando la publiques (pero me avisas eh!)
Gracias! Pero por favor, que todo mundo guarde sus hachas, yo no dije que le faltan 10 capítulos! Que faltan diez para entrar a la parte final (la parte final dura un buen numero también porque pasan muchísimas cosas) Y si… le cuelga a esta historia, hace poco pasamos la mitad (es que la parte final es un tanto enredada) No te puedo decir si voy a cambiar las cosas…¿tu crees que sería bonito? Mucho cuidado con lo que deseas… jajajaja podría volverse tu peor pesadilla…
Oye, que actualizo rápido! El que sigue lo subiré hasta la próxima semana (mediados)
Ummm… cada cuanto actualizo… verás, hasta que llegue al capítulo 29 o 30 subiré capítulos mas o menos una vez por semana, después de eso me emparejaré con otra página y el asunto se complica porque trabajo.
Mi edad? 23 soy ya mayor que el promedio jajajaja!
Jajaja OK de nada, y gracias por leerme!
Alohopotter: Gracias! De quien? Poderes de quien? (si estas tan segura luego verás…) YA SE ENCENDIERON MAS CRISTALES… de hecho el rojo, ya lo puse en varios capítulos. Bye!
Vane: JAJAJAJAJA! Si, lo se, soy una desgraciada, pero ya ves no fui tan mala esta vez… habrá otras… y seré mala… JAJAJA! No te preocupes lograré que me odies (mi meta en la vida ¬¬) No me tardé tanto, una semanita exact
