Capitulo 25:
Riza abrió los ojos como platos mientras comprendía lo que el le decía. Entonces, sin darle oportunidad de decir nada, Roy le puso la mano en la cintura y la abraso. En cuanto sus labios tocaron los suyos, Riza sintió que el fallaban las piernas. Roy la beso con habilidad, con seguridad y soltura. Aquella pasión resultaba tan seductora que Riza temió caerse allí mismo, pero tirando antes de el para que continuar besándola sin moverse de donde estaban.
Roy la condujo al abrigo de la casa. Entre sus paredes el aire era caliente y quieto, pesado con la inminente tormenta. Roy le acariciaba la cintura donde la tela del vestido era más ceñida a su piel. Mientras el la besaba en el cuello. Riza empezó a desear más y más, como si se estuviera disolviendo. Echo al cabeza hacia atrás y sintió los labios de Roy en la base del cuello donde le latía el pulso, y su mano avanzando despacio por sus caderas con la mas gentil de las caricias. Riza emitió un leve gemido de anhelo y desesperación.
Roy la soltó y se miraron un momento; el deseo que había entre ellos era tan elemental como la fuerza de un relámpago.
-¿Cuando…?- susurro Riza.
El no fingió no entenderla.
-Mañana- dijo el-. Mañana pasare a buscarte y podremos irnos a algún sitio y estar a solas. Entra ahora, Elizabeth, antes de que me olvide totalmente de mi mismo.
Riza entro en el vestíbulo pero se detuvo allí para mirar por la ventana y ver a Roy, que se dirigía hacia la salida del jardín. Estaba excitada, impaciente y a punto de volverse loca. Las nubes se arremolinaban en el cielo y el vestíbulo estaba casi a oscuras.
Riza entro a al sala donde se encontraba Dante colocando en un jarrón unas rosas que Gracia cultivaba con precaución en el jardín de su casa.
-Gracia vino esta tarde- le confirmo Dante mientras se retiraba para admirar la colocación de las flores-. Quería hablar contigo, Elizabeth. Parece ser que ha recibido una carta de tu abuelo esta tarde- Dante hizo un gesto con la cabeza hacia la repisa de la chimenea-. También hay una carta para ti…
La sensación de angustia que la había sobrecogido un rato antes dio paso al miedo. Retiro la carta de la repisa y se acerco a la ventana. Tras los saludos convencionales, el general Grumman iba directo al grano.
Me alegra saber de tu compromiso con el Coronel Roy Mustang, aunque me habría gustado mas si el me hubiera pedido permiso antes…
Riza esbozo una leve sonrisa. Era lo más cercano a la aprobación que su abuelo podía expresar. Así que Roy no se había equivocado el matrimonio con un afamado mujeriego no era algo inaceptable para su familia teniendo en cuenta que tuviera un buen puesto en la milicia y buenos contactos. Riza sintió una oleada de ternura. Hasta que recordó que el compromiso era solo temporal.
Me gustaría de todos modos que vinieras el mes que viene a visitarnos a Central, a pesar de las desafortunadas circunstancias que han rodeado la cancelación del matrimonio de tu primo…
La sensación de miedo se el acento definitivamente en el estomago; bajo despacio la mano que sostenía la carta.
-¿Sabes que es esto de la boda de Guy, Dante?- dijo.
-Oh, si- exclamo Dante alegremente mientras cortaba un capullo que se había estropeado-. Gracia me lo ha contado. ¡No te lo puedes imaginar! La prometida de tu primo se caso en secreto con Frank Archer. Seguro que tu abuelo te lo dice en la carta.
Las líneas apretadas se volvieron de pronto borrosas. Tal vez su abuelo le hubiera relatado todo el asunto, pero no era capas de enterarse de lo que tenía delante. En ese momento solo era capas de ver a Roy saliendo del jardín, la personificación de todo lo que ella deseaba. Roy Mustang, el hombre con quien estaba prometida.
Solo que…
Riza se paso la lengua por los labios resecos. Solo que la boda había quedado cancelada y con ella también la necesidad de llegar a Central con su prometido provisional. Porque Archer se había casado con la novia, borrando de un plumazo las razones que la habían empujado a comprometerse.
Ojeo la carta de nuevo, tratando de volver a respirar con normalidad.
Al vivir tan próximos el uno del otro, asumimos que eso a dado pie a una intimidad en absoluto apropiada…
-Oh, Dios mío. Pobre Guy. Perder a su novia pocos días antes de casarse.
Dante negó con la cabeza.
-Ya se sabes que lo planes mejor trazados…
-Si, desde luego- respondió Riza pensativamente mientras se pasaba la mano por la frente-. Bueno, pues ya no tengo por que seguir fingiendo, supongo. Debo romper el compromiso con el coronel Mustang lo antes posible, supongo, y contárselo a mi abuelo.
Dante dejo las tijeras sobre la mesa y se quedo mirándola.
-Mi querida Elizabeth, no iras a hacer tal cosa, ¿verdad? Pero si apenas llevas tiempo prometida.
Riza frunció el ceño.
-¿Y para que voy a seguir así, Dante? No puedo continuar prometida con Roy con un pretexto falso.
Debes continuar prometida de momento- Dante dio la vuelta, se sentó en el sofá y miro a Riza con severidad-. Si rompes tu compromiso ahora, Elizabeth, todo el mundo pensara que eres una veleta. Peor aun, la gente empezará a hablar de escándalo.
-¡Pero no ha habido ningún escándalo!- Riza se paso la mano por la cabeza con agitación.
-Eso no tiene nada que ver- le dijo Dante-. Los cometarios maliciosos de la gente se producen aunque no haya fundamento. Es el pasatiempo nacional. Además si alguien sabe de tu anuncio en el periódico, me atrevo a sugerir que eso ya es lo suficientemente escandaloso como para darle tema de conversión a los habitantes de este pueblo durante meses.
Riza suspiro. Vio que lo que decía Dante tenia sentido, pero sabia que era imposible ocultarle la vedad a Roy. Eso seria engañarlo, y a la larga no tendría sentido; se vería obligada a decirle antes o después que la boda de Guy ya no se celebraría. Una profunda sensación de tristeza se apodero de ella. Siempre era mejor enfrentarse a las cosas desagradables lo antes posible.
Miro el reloj.
-No tenía pensado ir al teatro con Maes y García esta noche, pero parece que debo ir- dijo-. Se que Roy estará allí, y debo contarle la verdad de lo que ha pasado y preguntarle que desea hacer.
Dante negó con la cabeza.
-Jamás le preguntes a un hombre lo que quiere hacer- dijo-, porque tal vez recibas una respuesta que no te convenga.
De camino a su dormitorio Riza reflexiono. Solo veía dos opciones. Podría romper el compromiso inmediatamente o esperar un poco y romperlo en unas semanas. Ninguna de las dos opciones le agradaba. Era ella la que había instigado el compromiso falso, insistiendo que solo tendría una duración limitada. Sin embargo ya no quería que terminara. Sabia que tenia que analizar la razón de ese deseo, pero también sabia que no quería hacerlo. Sus sentimientos no tenían importancia, ya que pronto Roy conocería la verdad y muy pronto acabaría su breve y dulce relación.
"Mañana", le había dicho el. Pero ya ese mañana no le aportaba el éxtasis del place físico. Solo la esperaba el final de su noviazgo y el principio de un nuevo y más estéril periodo de su existencia. No estaba segura de poder soportarlo.
------------------------------------------------------0------------------------------------------
Roy solo había ido al teatro esa noche porque Jean había insistido para no ir solo y no quería ir con Maes y Gracia, aun así Roy había protestado. Jean era un admirador del teatro. Roy, no. Sin embargo cuando vio a Riza Hawkeye en el palco de lo Hughes, lo sorprendió el placer que sintió. Solo habían pasado unas horas desde que se había separado de ella, y sin embargo se alegraba tanto de verla como un chiquillo enamorado.
Claro que Roy ya había llegado a aceptar con resignación y humor que estaba perdidamente enamorado de Elizabeth Hawkeye, y que con cada día que pasaba se enamoraba un poco más. Estaba casi seguro de que ella también se estaba enamorando de el, pero no quería forzar nada por miedo a su rechazo. Había visto la cara que había puesto Riza el día del jardín cuando se había dado cuenta de que el había estado a punto de decirle que la amaba. Sin duda ella no estaba todavía preparada para aceptar una declaración. Le daba miedo romper el equilibrio del que gozaba en ese momento, perderlo y no poder recuperar jamás la felicidad que tenía al alcance de la mano.
Así que cuando Roy estudio el rostro de su amada esa noche se dio cuenta enseguida de que algo le pasaba; y a partir de ese momento no pudo pensar si no en ella y en la razón de su desasosiego.
A decir verdad, Roy no recordaba haberla visto tan taciturna y triste con anterioridad. En un momento dado ella lo miro con una expresión muy significativa en la mirada, y Roy le sonrió. Ella no le devolvió la sonrisa, sino todo lo contrario. Tenía el ceño fruncido y el ámbar intenso de sus ojos quedaba ensombrecido por una emoción que Roy no era capas de adivinar.
Cuado llego el descanso, se encontraron en el vestíbulo del teatro.
-Elizabeth- dijo Roy con cuidado conciente de las miradas curiosas de la gente que había a su alrededor.
Riza no parecía tan reticente, ya que se acerco a el y le puso una mano en la solapa de la chaqueta.
-Debo hablar contigo.
Roy vio la inquietud de su mirada, y para sus adentros decidió ignorar las miradas ajenas y puso su mano sobre la de Riza.
-Te iré a visitar por la mañana… -empezó a decir.
-No puedo esperar tanto tiempo- susurro Riza en tono urgente.
-¿Ha pasado algo?- le pregunto el con preocuparon.
-Algo horrible- dijo con labios temblorosos mientras le agarraba la solapa con fuerza-. La boda de Guy se ha cancelado.
Por un momento sus palabras no tuvieron sentido para Roy. Estaba mucho más conciente de su gesto íntimo o de lo atractiva que le resultaba su mirada. Sentía placer de que ella, hubiera recurrido a el en un momento de inquietud. Pero de pronto comprendió la implicación de lo que acababa de contarle.
-Tu primo ha cancelado la boda…
-Si, y lo peor de todo es que ha sido porque al novia se ha casado en secreto con Frank Archer.
A pesar de todo, Roy no pudo evitar sonreír. Las huidas apresuradas parecían estar a la orden del día en la familia de Riza. Se acerco todavía mas a ella. Su alieno le rozaba el cabello. Olía a rosas y a miel.
-Es una pena. ¿Pero que es lo que te tiene tan preocupada?
Ella lo miro un instante, antes de desviar la mirada.
-La necesidad de nuestro compromiso no parece tener ya sentido.
-¿Quieres decir que deseas romper porque la razón que nos llevo a prometernos no existe ya?
Roy sintió el temblor de sus dedos. Cabizbaja como estaba, no era capas de ver la cara que ponía. Deseaba poder agarrarla de la barbilla para poder verle la cara, pero eso era demasiado para el teatro.
-Creo que será lo mejor- dijo Riza en tono sereno-. Mi abuelo me insiste para que de todos modos vayamos a Central, ya que quiere hablar personalmente contigo. A no ser que quieras casarte conmigo en serio, sugiero que el digamos inmediatamente que todo fue un error.
Roy pensó con rapidez. Casarse con ella en serio era precisamente lo que deseaba, pero veía por al expresión de Riza que era demasiado pronto para ella. Maldijo para sus adentros. Las cosas habían ido muy bien. Demasiado bien. Había tenido apenas dos semanas para intentar conquistarla, y en el presente era demasiado pronto para hacerle una proposición matrimonial. Huiría de el, y el perdería todo el terreno que tanto trabajo le había costado ganar.
En realidad, se daba cuenta de que Riza ya estaba huyendo otra vez. Lo sentía. Ella retiro la mano, y a Roy le pareció que se le estaba escapando poco a poco.
-Si rompes el compromiso- le dijo Roy tras apartarse un poco con el fin de cortar las inquisitivas miradas de la gente-, entonces es probable que tu abuelo te insista para volver a Central- le recordó con suavidad-. Y tu tía siempre estará buscándote algún pretendiente.
Roy noto que ella se estremecía. ¿Acaso la idea del matrimonio le parecía tan horrible que ni siquiera pensaba en ella? Roy se tenia que tal ves fuera si.
-Ya se me ocurrirá un modo de salir de nuestra situación- dijo con obstinación-. No tienes porque continuar por obligación.
Roy estaba sumamente frustrado, ella ya no quería su ayuda, y toda vez que había servido su propósito, quería deshacerse de el, Se dio cuenta de que estaba a punto de perder la serenidad.
-¿Vas a urdir otro plan como este?- le preguntó en tono seco-. Has vito lo bien que ha salido este.
Riza le lanzo una mirada de curiosidad.
-Pensaba- dijo en tono frió- que la noticia te complacería. El matrimonio no puede ser algo atractivo para un hombre como tu.
Roy se acerco a ella y Riza retrocedió con la intención de alejarse de el. Pero no lo logro, porque Roy la siguió hasta que ella se pego contra una columna, y el se coloco delante para no dejarle pasar.
-¿Y que clase de hombre es ese?- le preguntó en tono agradable.
Ella abrió los ojos como platos, turbada tanto por su tono de voz como por su proximidad, a pesar de la gente que los rodeaba. Ella levanto entonces la barbilla y lo miro con desafió.
-¡Un mujeriego!
-------------------------------------------------0-------------------------------------------------
Ya chicas, ultimo chap de la semanas, espero les hay gustado y les recuerdo que nos leemos el lunes. Gracias a todas las que leen y por supuesto a las que dejan su opinión así que:
Xris: Amiga, estoy muy bien, llena de cosas, estudiando mucho y esperando con impacienta las vacaciones de invierno (dos semanas mas y estaré libre por un mes, que felicidad), y espero que tu también estés bien. Como ves las cosas se complicaron un poco en la relación de Roy y Riza, pero nada que no se pueda solucionar. Gracias por tu apoyo y nos leemos le lunes, ciao.
Sangosinha: Hola, como ves todo parece haberse complicado, pero ya encontrara Roy una polución. Gracias por el apoyo y nos leemos el lunes, ciao.
Rinsita- chan: Me alegra mucho que te haya gustado el chap, pero como ves a Roy se le esta complicando el panorama, pero ya encontrara una solución. Gracias por tu apoyo y espero que nos leamos el lunes, ciao.
Tenshi of Valhalla: Se que el chap no estuvo tan feliz, pero ya veras que Roy encontrara una solución para que Riza no se le escapa, gracias por el apoyo y nos leemos el lunes, ciao.
