CAPITULO 25: "Una decisión inesperada"
Los días que Mary permanecía en Japón se hacían cortos, el recuerdo de su llegada parecía el de un ayer fresco, es que la compañía de Hyde y de sus amigos era reconfortante, sentía un cariño inmenso de ellos, sobre todo de su novio que aprovechaba todo momento para abrazarla y decirle que la quería, y eso además resultaba inquietante. La oferta de trabajo que le había hecho la tía abuela de Hyde la tenían en un dilema. Ella quería aceptar, pero siempre con ese miedo enfermante que la limitaba a hacer todo lo que quería. Habló del tema con sus padres, y ellos lo dejaban en sus anos, no podían elegir por ella porque ya era mayor de edad y todo lo que le pasaba era parte de su vida, y tenia que tejerla sola, pero con buenos consejos. Y según esos consejos, debía...hacer lo que su mente y corazón le decían además de sus posibilidades de adaptación.
-¿Cómo estas?-Le preguntó Hyde por teléfono cuando ella estaba por irse a dormir.
-Bien¿Y tu?
-Bien..-Respondió con voz suave, aparentemente desanimado.
-Han pasado ya dos semanas...
-Sí... -Solo nos queda esta..-Dijo suspirando.
-Solo esta..-Repitió con voz más suave.
-Tu tía me invitó mañana a su casa.
-Por eso te llamaba¿Paso por ti?
-Si tu quieres...
-Debo...no puedo dejarte sola, además estoy invitado.
-Lo sé...
-¿A las doce del día?
-Sí, es buena hora.
-Buenas noches.
-Buenas noches.
Hyde ya tenia en la mente la decisión de Mary. Lo había definido en sus palabras del día, de la noche. Si rechazaba la propuesta de su tía seguramente sería el fin, ya no habría como remediarlo.
Al día siguiente Hyde llevó a Mary a la casa de su Tía a una hora del hotel, donde las casas eran de grandes patios, lleno de árboles espesos, de grandes troncos, donde el aire se respiraba puro y la tranquilidad era demasiada.
-Entonces...¿Has pensado en la respuesta?
-¿Qué respuesta?-Preguntó mirando por los vidrios del automóvil.
-Discúlpame..
-¿La respuesta también la quieres saber?
-Por eso te pregunto...
-Sí, tomé una decisión, y espero que no cueste nada... Hyde le dirigió una breve mirada de comprensión, adivinando una fatal respuesta por parte de ella, pero en cuanto dejó de mirarla ella desvió su rostro a la ventana y sonrió para si misma.
-Ya llegamos..-Dijo Hyde deteniéndose junto al portón de una gran casona antigua.-Mi tía venderá esta propiedad dentro de tres semanas, se irá a vivir cerca de la mía, para estar más ubicables.-Explicó abriéndole la puerta del vehículo.
-Pero esto es hermoso..
-Lo sé...pero ella manda.
-¿Porqué se demoraron tanto?-Pregunto la anciana recibiéndolos en la entrada.
-¿Y para qué más temprano?-Respondió Hyde con una nueva pregunta.
-Para acompañarme!
-Ella se levanta a las ocho de la mañana.-Le dijo a Mary en español, caminando de espaldas por el pasillo que llevaba a la sala.
-Que temprano! -Se ocupa de sus plantas, de coser, de cocinar, de aburrirse un poco...
-Ya veo... -No murmuren en idiomas que no conozco!
-Solo le decía lo madrugadora que eres!
-Mas te vale, muchachito! Mary vio una sala muy hermosa, decorada en tonos rojos oscuros, como a ella tanto le gustaba. La antigüedad, la madera oscura, las cortinas, los sillones oscuros, todo le parecía agradable.
-Si estas tan feliz es por algo..-Le dijo la anciana llevándosela a la cocina.
-¿Cómo puede saberlo...
-Se te nota niña.
-Es que...
-¿Ya tomaste una decisión?
-Sí..
-Ya se cual es...pero dejaremos a mi sobrino inquieto hasta después del almuerzo...¿Te parece?
-Sí, en caso contrario, no podrá comer... Hyde estaba sentado en la sala con las piernas cruzadas, una mano apoyando su cabeza, la otra sosteniendo un cigarro. Tanta espera lo estaba matando. Quería saber de inmediato si Mary aceptaba o rechazaba la propuesta de su tía, pero...nada lograba darle una pista de la decisión tomada.
-Mira, tu tía preparo verduras al vapor...-Llegó diciendo Mary en una actitud que de repente la hizo ver como una esposa, su esposa. -También prepare algo de arroz con curry...
-Si...-Suspiró viendo a Mary salir de la sala, hacia la cocina nuevamente.
-¿Qué te ocurre?
-Estoy esperando la respuesta..-Dijo serio, fumando desquiciadamente.
-Apaga ese vicio!-Le dijo su Tía tomando el cigarro y sumergiéndolo en un florero.
-La respuesta, quiero la respuesta..
-Yo respeto su decisión..-Dijo su tía.
-¿La respetas?-Pregunto asustado.
-Eso quiere decir que...
-Que tenemos hambre, ayuda a Mary con las cosas
-Pero...
-Ve!
Hyde no entendía nuevamente como era que su Tía congenió tan rápidamente con su novia. Primero enamorarse, luego el destino los unió en la calle, en un hospital, luego..esto...¿A que se debía? Todo se estaba creando de una manera inexplicable.
-¿Puedo hacerte una pregunta antes de que vayamos al comedor?-Le dijo Hyde deteniéndose a su lado, sujetando unas ensaladeras.
-¿Qué pregunta?
-¿Por qué te llevas tan bien con mi tía, se supone que ella odia a todas las enfermeras es una señora muy antipática, pero contigo...te acepto de inmediato, y eso no lo comprendo.
-No soy bruja, y no sé tampoco cómo llegue a esto, con tu permiso.. Mary paso a su lado con algunos platos, evitando cualquier roce de sus ropas. Todo estaba indicando algo bueno¿Qué más podría ser? Sí estaban así de bien las cosas...¿Mary había aceptado? En otro lugar del Japón, aunque en la misma ciudad, Ken conversaba con sus productores sobre unas entrevistas que querían hacerle al grupo de la revista "Japón", con fotografías alusivas de la entrevista, confidencialidades, de todo, para un especial completo sobre ellos, y sus nuevos éxitos.
-Eres el único ubicable del grupo, y queremos que acepten, están en su mejor momento, vendiendo discos por montones en varios puntos clave del mundo...
-Me parece una buena idea, pero tendría que hablar con el grupo, entre todos decidiremos.
-Esta bien, te damos algunos días para aceptar...¿De acuerdo?
-De acuerdo.
Hyde miraba a Mary con preocupación. No podía comer con esos nervios revolviéndose en su cuerpo de pies a cabeza, tenia que hablar, gritar golpear, pero ese ser paciente que lo caracterizaba lo detenía en su cuerpo, para que no hiciera nada desastroso.
-¿Qué te pasa?-Le pregunto Mary al darse cuenta de que la observaba con detención.
-¿No lo sabes?
-Hideto esta impaciente, por la respuesta..-Dijo la tía tomando agua.
-¿La respuesta? Hyde, yo no quiero decirte nada para que no te sientas mal.
-¡Pero si ya estoy mal, no puedo tragar nada!-Dijo tocándose el pecho.-Mi corazón se acelera bruscamente, no quiero que se detenga repentinamente y me de un infarto.
-Hyde...
-¿Por qué no me dicen de una vez lo que decidieron ambas? Ya no voy a aguantar un minuto más entre sus miradas.
-No puedes estar exigiéndole respuestas!-Dijo su Tía enojada.-Ella lo dirá cuando sea el momento, déjala en paz.
-Esta bien..-Acepto enojado, cruzando los brazos.
Los minutos pasaron con lentitud. Hyde se había enojado con ambas mujeres por ser tan reservadas en algo que a él le importaba considerablemente. Dejó que ellas se encargaran de limpiar lo del almuerzo, en una actitud bastante desagradable para cualquiera. Sólo hirvió agua para tomar un café y se puso a fumar una cajetilla completa de sus cigarros favoritos.
-A Hyde no le gusto que le guardara la respuesta...esta enojado.-Dijo Mary lavando la loza mientras la anciana la miraba sentada junto a la ventana de la cocina.
-Se ve pasivo, pero es muy terco.
-Ya me di cuenta de eso...pero...no me gusta verlo así...me gusta verlo divertido, bromeando...
-Creo que te falta conocer su lado malvado..
-Sé que existe uno, pero..me encantaría conocerlo..-Dijo con una sonrisa. La anciana compartió unas horas con sus invitados, y cuando ya eran las cuatro y media pidió el permiso para tomar una reparador siesta.
Era el minuto exacto para que Mary le dijera a Hyde lo que exactamente estaba pensando, pero Mary acompaño a la anciana hasta el dormitorio, demorando una hora con ella. El sol hacía su trayecto diario, estando ahora sobre la ciudad iluminado las salas principales. Era injusto que Hyde pasara cuatro horas esperando una respuesta, viendo a la joven hablar con leves sonrisas que lo inquietaban, sus ojos brillosos parecían tristes y eso lo mataba aun más en la espera. Mary apareció después de la hora con un suspiro interminable.
-Tu tía es muy simpática.-Le dijo sentándose frente a él.
-Eres la primera que me lo dice...
-Si..-Aceptó con las manos sobre sus rodillas.
-Mary...¿Puedes decirme cual fue tu decisión?
-¿Mi decisión?
-Sí..
-Bueno..-Trató de explicar asustada.
-Lo que decidí es que... -Mientras más rápido me lo digas, menos tiempo sufriré..será más fácil para ambos..
-A mis padres no les gusto la idea de que me alejará de ellos, que me quedara en un país que no conozco, ni siquiera el idioma... Hyde escuchaba con la mirada en el suelo, con una mano en su mejilla, muy preocupado, como si ya tuviera encima el "no" como respuesta.
-Pero...como tengo ya la mayoría de edad, todo quedó en mis manos y mi respuesta..ya se la día a tu tía, y ahora...te lo cuento a ti.. Hyde levantó la vista mirándola con ojos predispuestos a la locura.
-Me quedaré en Japón...siendo enfermera de tu tía..por un tiempo...-Le dijo con una sonrisa que traspaso las barreras de amargura de Hyde como un disparo en su corazón desalentado.
-Maldición, estuviste jugando conmigo!-Le dijo Hyde riendo, abalanzándose sobre ella para tomarla del rostro y besarla continuamente, de besos breves, fuertes y de amor./
