Disclaimers: Nada perteneciente al universo Potteriano me pertenece. Prohibida cualquier reproducción de esta historia.

Lamento la espera. Y FELIZ AÑO NUEVO A TODOS. Espero se la hayan pasado muy bien y mis mejores deseos a todos ustedes.

Estas vacaciones no fueron muy productivas en el terreno de la escritura, pues fueron unas vacaciones bastante ocupadas (¿de donde sale tanta familia?) y debo admitir, que ocupé tiempo para ponerme al corriente con los fics que leo, no todos x q la vdd no pude terminarlos, mi inconstancia agarra parejo, no es apropósito.

Intenté escribir pero no muchas cosas fueron las que tipeé. Peor la inspiración regresó de manera misteriosa y ha salido este capítulo. Espero entiendan y no se desilusionen, la vdd es algo que me preocupa mucho.

Disfruten.

***Capítulo 24***

STEHLE

Hermione carraspeó. Tanto la pelirroja como la rubia voltearon su mirada hacia la castaña.

-¿Por qué no pasamos a tomar una taza de té?- preguntó Hermione un poco tensa.- Harry no debe tardar en llegar.- miró el reloj.- Los niños ya casi salen del colegio.-

Ginny sin mirar de nuevo a Stehle caminó hasta la pequeña cocina mientras Hermione invitaba de nuevo a la rubia.

Hermione se dirigía a la cocina a preparar el té cuando Ginny la sujetó del brazo dándole a entender que ella se encargaba de eso.

Stehle era muggle, así que era el momento de Ginny para actuar.

La rubia y Hermione tomaron asiento en la mesa de madera rústica mientras Ginny ponía a calentar el agua.

-Así que… ¿fuiste novia de Harry?- preguntó Hermione y Ginny alcanzó a ver la sonrisa tranquila de Hermione mientras se sentaba.

La rubia asintió en silencio. Miró a Ginny ya no evaluándola sino con rencor, la pelirroja se estremeció.

¿Qué tanto había hablado Harry con Stehle? ¿No que la rubia era la que hablaba en la relación?

Pues algo había tenido que decir el moreno para que su rubia ex novia la mirara de esa forma.

-Tú eres la hermana de Ron, stimmt das?- preguntó de nuevo Stehle sin quitar su mirada azul de la pelirroja.

Ginny frunció el ceño pero aún así contestó.- Si. ¿Cómo sabes eso?- y luego fingió una sonrisa tonta sintiéndose estúpida al disimular empatía por esa chica.- Qué tonta, Harry debió haberte contado de su mejor amigo Ron.-

Stehle retuvo el aire y sus pálidas mejillas se colorearon un poco mientras bajaba la mirada con aspecto triste.

"Bien" pensó Ginny "Ahora me siento mal por ser tan basura"

Harry de verdad tuvo que haber sido un idiota con ella.

-Yo soy Hermione.- habló la castaña mientras extendía una mano a la rubia.- Disculpa mi grosería y no presentarme antes. Y como veo que Harry te platicó de Ron, déjame decirte que yo soy su esposa.-

Stehle le sonrió a Hermione amistosamente y estrechó su mano de forma breve pero energética.

-Un gusto Hermione.- habló la chica con mucho énfasis en la "r" de "Hermione".

Ginny se puso en pie y preparó el té con lentitud, ansiaba que Harry llegara y se llevara a Stehle; ya no aguantaba tanta tensión.

Acomodó las tazas frente a las dos mujeres y se sentó para llevarse la taza humeante de té a los labios.

Y fue cuando la puerta se abrió.

Selebi y Francis entraron corriendo a la cocina pero se detuvieron en seco al ver a la desconocida.

Hermione les sonrió a sus hijos.

-Estos son mis hijos… dos de ellos. Selebi y Francis.- dijo señalándolos a cada uno. Selebi un poco apenada besó a su madre en la mejilla y corrió a los brazos de Ginny quien la cargó con alegría. Stehle no despegaba los ojos de la niña.

-Niños, ella es Stehle, una amiga de su tío Harry.-

El pequeño de cabellos dorados se acercó lentamente a Stehle. La rubia lo miró sin comprender.

Hermione sonrió con ternura.- Quiere darte un beso.- aclaró la castaña.

La rubia sonrió con ternura y se inclinó hacia Francis para que pudiera darle su beso en la mejilla. El niño corrió de regreso a las faldas de su madre.

-Es muy bonita.- dijo Francis con las mejillas sonrojadas.

Selebi puso cara.

-Mi tía Ginny es más bonita.- sentenció la pequeña pelirroja.

Stehle y Ginny se miraron rápidamente.

El corazón de Ginny se sacudió. Ella no quería problemas.

-¡Hola familia!- entró Wesley a la cocina con expresión alegre y ya cambiado. Cuando vio a Stehle se detuvo.- ¿Visitas?-

Pero ni Ginny ni Stehle fueron capaces de escuchar la respuesta de Hermione pues por el umbral de la puerta apareció Harry.

Quien parecía haber entrado en Shock.

-¿Stehle?- preguntó el moreno sin poder creérselo.

La rubia se puso en pie.

-¿Te sorprende Harry? Ich weiß, dass Sie überrascht mich, aber ich konnte nicht verlassen, solche Dinge (Sé que te sorprende verme, pero no podía dejar las cosas así)-

Todos los presentes se perdieron lo último de la conversación. Wesley abrió la boca sorprendido.

-¿Acaso es alguna lengua muerta?- preguntó el chico después de salir de su asombro, tratando de cortar la tensión existente en el aire, pero nadie rió, tal vez en otras circunstancias lo habrían hecho.

No sabían qué era lo que le había dicho a Harry, pero al parecer el chico lo había entendido bien, pues asintió con la cabeza sumamente apenado.

-Es tut mir leid, wirklich. (Lo siento mucho, de verdad)- respondió el moreno.

Stehle le sonrió libre de presiones y fue cuando Ginny pudo ver a la verdadera Stehle.

Su cara brillaba como un sol: alegre, deslumbrante. Cada facción de su cara demostraba la alegría que sentía al ver a Harry y también el amor que le profesaba.

De pronto Ginny sintió pena por la chica. Harry la quería mucho, pero no lo suficiente como para haberse quedado y llevársela con él.

"No para echar a la borda todo" Tal y como había dicho Harry.

-Me alegro de haberte encontrado Harry.- lloró Stehle y corrió a acurrucarse a los brazos del moreno quien en seguida la rodeo con los suyos y acarició con delicadeza sus dorados cabellos.

Hermione sonrió de lado, Wesley miraba incrédulo a Harry, Francis solo observaba mientras Selebi abrazó con fuerza a Ginny.

Pero la pelirroja miró estupefacta a la pareja.

Hacían tan bonita pareja que casi dolía verlos.

¿Acaso Harry le había mentido y su relación con Stehle había sido más profunda de lo que él le había contado?

-Tenemos que hablar.- susurró Harry con delicadeza mientras quitaba sus brazos de la figura de la rubia.- Aún no e explico que haces acá y cómo diste con la casa de Ron.-

Stehle asintió y se separó de él.

-Gracias por el té.- Agradeció la rubia a Hermione. Ginny no pudo evitar hacer una mueca: Ella había hecho el té, no Hermione.

Pero la castaña no se molestó en aclarar las cosas y asintió con una pequeña sonrisa.

-Ésta es tu casa.- respondió la anfitriona.

Harry sonrió a los presentes y fijó su mirada en la de Ginny.

-No quiero problemas.- sentenció la pelirroja mientras le echaba un rápido vistazo a Stehle que ahora sujetaba el brazo de Harry.

Harry alzó una ceja incrédulo y en cierta parte sin entender a qué se refería Ginny, pero decidió dejarlo para después cuando vio las miradas que ambas mujeres se echaban.

Frunció el ceño. Así que Stehle había identificado a Ginny. ¿Cómo? Si solo había platicado de ella con la rubia el día que se iba.

Oh. Pensó el moreno.

Eso había sido más que suficiente.

Y se golpeó mentalmente. Esperaba que Stehle no hubiera hablado mucho. Le podía ir sumamente mal.

Pero él nunca hubiera creído que se fueran a conocer algún día. Definitivamente no.

Hermione pestañeó de repente y tratando de ignorar la situación se acercó a recoger los platos que se encontraban tirados en el suelo.

-¿Qué pasó mamá?- preguntó Weasley extrañado. Ellos acababan de llegar y no había hecho nada. No aún.

Hermione miró a Harry y dijo.

-No lo sé. Creo que ha sido el viento.-

Mientras Wesley miraba escéptico a su madre, Harry comprendió al indirecta y tomó a Stehle del brazo.

-Vamos a dar un paseo.-

Y sin siquiera decir adiós, salieron de la casa.

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El día estaba soleado y Harry solo veía a Stehle admirar todo.

-Este lugar es hermoso.- dijo la chica tras darse cuenta que Harry no iba a ser el primero en hablar.- Ahora entiendo por qué querías regresar.-

Pero Harry no tenía tiempo para distracciones.- ¿Cómo me hallaste? ¿Y qué tanto le has dicho a Ginny?-

Stehle detuvo su alegre andar y enfrentó a Harry.

-¿De verdad te preocupa lo que le haya podido decir a ella?- preguntó al rubia desafiante. Harry la miró sorprendido.

-No me malinterpretes.- dijo Harry suavizando su voz.- Pero ella parecía algo molesta con algo respecto a ti, ¿qué sucedió?-

Stehle alzó una de sus manos y acarició el rostro de Harry con ternura. El chico tomó su mano con delicadeza, y tratando de no verse muy rudo bajó la mano de la chica para soltarla unos segundos más tarde.

Stehle bajó la mirada llena de lágrimas. Harry dejó escapar el aire de sus pulmones de forma pesada y ruidosa. No quería que Stehle llorara pero…

-No quiero que te formes una idea errónea.- terminó sus pensamientos en voz alta el moreno de ojos verdes.- Yo no volveré a Alemania…-

Stehle levantó la mirada con valor mientras varias lágrimas caían por sus mejillas.

-¿Y si yo me quedo contigo?- inquirió al chica mientras colocaba sus manos en el pecho del moreno.- Tú sabes que me quedaría aquí por ti.-

Harry suspiró.

-Tienes familia…hermanos.-

-Pero mi vida sin ti no tiene sentido.- la chica suspiró, se secó las lágrimas y sonrió.- Podemos empezar de nuevo. Sin una guerra, sin presiones…-

-Stehle.- dijo Harry en forma de advertencia.- Te quiero, pero…-

Stehle sonrió y recitó una de las últimas palabras que tuvo con Harry antes de irse.

-¿Tal vez no seamos el uno para el otro?- la chica hizo una pausa, se puso de puntillas y besó los labios de Harry con apenas un roce.- Tal vez eso el tiempo lo dirá.- sonrió de nuevo.- A menos que me digas que la sigues amando a ella, y yo me regresaré a casa sin rechistar.-

Harry observó a Stehle unos segundos.

-¿Hablas de Ginny?- preguntó el moreno solo para aclarar las cosas aunque estaba seguro que la respuesta sería afirmativa, tal y como había asentido Stehle.- Mira… esto no tiene nada que ver con ella.-

-Pero está aquí.- recalcó Stehle.- Contigo. No en Francia.-

Harry suspiró. Decirle que Ginny estaba allí porque se había divorciado empeoraría las cosas. Además, ya había dado mucha información sobre su vida, peor, la vida de Ginny con él.

-Lo sé.- habló de nuevo el moreno.- Pero aún así, esto no tiene nada que ver con ella.-

-¿Entonces?- preguntó Stehle impaciente.

Harry se separó de la chica un paso.

-No puedo ofrecerte más que mi amistad Stehle. Lo que vivimos fue muy bueno, pero…-Harry frunció el ceño. ¿Cómo decirle que lo suyo no tendría futuro sin lastimarla? Él no estaba preparado para decirle a la rubia que era mago, no cuando no estaba seguro de querer compartir una vida con ella. Su vida en Inglaterra estaba llena de magia, él ahí era famoso.- Te mereces algo mejor, y que yo no te puedo dar.-

Stehle frunció el ceño mientras un nudo se le formó en la garganta. Tragó amargo.

-Solo contéstame algo, Harry.- habló la chica tratando de que la voz no se le quebrara.- ¿Todo este tiempo que estuvimos juntos…de verdad me quisiste? ¿Me quieres?-

-Por supuesto Stehle, te dije que nunca fuiste un juego, no lo fuiste.-

Stehle sonrió y tomó una de las manos de Harry para llevarla a su mejilla. Cerró los ojos.

-Entonces, déjame intentarlo.- abrió sus ojos azul cielo y le sonrió a Harry.- Si no la amas a ella, y me quieres a mi. Estoy segura que el tiempo nos permitirá comenzar de nuevo.-

-Stehle.- advirtió Harry.

La chica le sonrió.- No me voy a ir sin hacer el intento.- suspiró y besó la palma de la mano de Harry.- No cuando sé que todo puede salir bien.-

Stehle le sonrió de nuevo y regresó a la casa de Hermione.

Harry suspiró. Metió las manos en los bolsillos del pantalón.

Quién hubiera creído que Stehle estuviera tan decidida.

Él no.

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-Así que…se queda.- murmuró Ginny con una mueca.

Hermione le pidió perdón con la mirada y juntó sus manos en súplica.

-Es una buena chica.- trató de defenderla Hermione.- Debo admitir que un poco escandalosa cuando agarra confianza, pero es muy dulce.-

Ginny suspiró.

-No lo dudo Hermione, Harry también me lo dijo. Solo espero que cuando vaya a tu casa, no le salga su lado demoniaco y empiece a querer quemarme con la mirada.-

Hermione se carcajeó y se dejó caer completamente en el sofá de Ginny. La pelirroja solo alzó una ceja mientras se metía a la boca la última galleta del paquete.

Hermione suspiró y alzó la cabeza.- Lo único malo de tener una muggle en casa, es que mi hogar es una verdadera pocilga.- la castaña guardó silencio unos momentos.- Tendré que arreglármelas para sacar a Stehle de ahí más seguido-

Ginny saboreó su última galleta de limón.

-¡Qué ricas!- agitó el paquete y lo miró con lástima.- Deberías decirle a Harry que se la lleve a vivir con él.-

Hermione se sentó rápidamente.- ¿Celosa?-

Ginny rodó los ojos mientras tomaba un tazón lleno de palomitas con mucha salsa y se lo daba a Hermione.

-Claro que no. Solo que Stehle me irrita un poco.- admitió la pelirroja.

-Malditos antojos.- murmuró Hermione.- Harry aún se sigue quejando del chipote que tiene en la cabeza.- Entrecerró los ojos divertida hacia Ginny.- Tirarle ese libro de encantamientos no fue muy amable.-

-¡Se lo merecía!- saltó Ginny.- El muy estúpido le dijo a Stehle el por qué habíamos acabado…espero no haya dado muchos detalles porque sino el odio de esa chica será más profundo. Ah, y para su descaro me pidió no mencionar que estoy divorciada. Según él alteraría los nervios de la chica.- terminó Ginny bufando.

Hermione se puso seria.- La verdad no entiendo por qué Harry no habla claro con ella. Decirle que es mago y si la quiere, que empiecen de nuevo: sin guerra, sin secretos.-

La pelirroja le dio la razón a su amiga.- Lo sé.- suspiró y bajó el volumen de voz.- Lo que te voy a decir Hermione no tienes que repetírselo a nadie.-

La castaña dejó las palomitas a un lado.- Ginny no hables así, me asustas.-

La pelirroja la calló pidiéndole bajar el volumen de voz. Ginny corrió a su lado riéndose internamente para darle más dramatismo a la escena.

-¿Estás embarazada?- soltó la castaña con cara de susto fingido, aunque después de pronunciar esas palabras quiso tirarse de un puente.

Ginny sintió como si agua congelada recorriera su espina dorsal y se quedó estática justo antes de sentarse. La gravedad hizo su trabajo y cayó al sillón con un golpe sordo.

-¡Lo siento, lo siento!- se disculpó Hermione casi al borde de las lágrimas.- Fue una broma estúpida de mi parte… lo siento tanto Ginny, lo…-

Ginny le sonrió de una manera un tanto afectada.- No te preocupes Hermione, sólo que no la vi venir.-

Hermione negó con la cabeza tratando de enmendar su error, pero al pelirroja siguió hablando como si su castaña amiga jamás la hubiera interrumpido.

-Harry me ha hablado de Stehle.- dijo Ginny.- La verdad es que no me contó mucho de su relación con ella, sólo cómo la conoció y eso. Pero cuando el pregunté si la amaba, en fin, y que por qué no le decía simplemente que era mago, él dijo que no era, como para echar todo por la borda. Y la verdad, ahora que tocas el tema y que los vi juntos, no sé qué pensar. Si Harry no quiere decirle nada, debería dejar de darle falsas esperanzas o tal vez Harry es un gran mentiroso y piensa decírselo después.-

Hermione aspiró tratando de contener el llanto por su estupidez.

-No echarlo por la borda ¿eh?- inquirió Hermione, suspiró y se masajeó las sienes.- Harry ya está mayorcito para saber qué hace.-

Ginny la miró escéptica. Su amiga siempre estaba dispuesta a aportar su opinión sobre sus vidas, siempre dando consejos.

-No me malinterpretes.- se quejo Hermione, a quien Ginny no descubrió observarla.- Pero todos tenemos problemas y yo estoy muy abrumada con los míos como para encima calentarme la cabeza con los líos de falda que tiene Harry.-

Ginny alzó una ceja divertida.

-Me conformaré con que cada vez que tú y Stehle se vean, no trate de matarte con la mirada. Deberías encargarte de eso.- sugirió la embarazada.

-¡Si ni siquiera planeo pasarme por tu casa!- bromeó Ginny.- Cuando quiera morir, me tiraré frente a un camión, rápido y eficiente.-

Hermione se carcajeó.

-Ya le he puesto tarea a Harry también.- aclaró Ginny.- Así que cuando vaya a tu casa, no debo temer por mi integridad física. Pero dejemos eso… ¿qué problemas tienes tú Hermione?-

-¿No te parece suficiente que en dos meses empiecen las clases en Hogwarts? Ron está muy tenso…-

Ginny bufó y subió las piernas sobre el sofá.

-Eso tú te lo buscaste Hermione, y te lo advertí.-

-Gracias amiga.- contestó sarcástica la castaña.

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Una semana más había pasado. Las vacaciones en la escuela de los chicos habían comenzado y la casa del matrimonio Weasley que formaban Ron y Hermione era un verdadero campo de guerra.

Harry por otro lado, a partir de que había decidido adquirir un nuevo departamento y dejar la casa de Ron y Hermione, había terminado de amueblarlo.

Al menos con lo básico.

Ginny suspiró de nuevo al barrer por décima ocasión la cocina, pues esta vez Francis había entrado con los pies llenos de tierra.

-Mocosos.- murmuró Ginny con enfado al ver como Francis salía de la cocina con un vaso de jugo.

En momentos como ése, se arrepentía de tener un corazón tan blando y haber sentido pena por Hermione y su tonto plan por sacar a Stehle de su casa para poder usar magia y limpiar el desastre.

En época de clases era un plan que tendría éxito, pero teniendo dos monstruos por hijos en época de vacaciones, bueno, simplemente era el fracaso más grande de la historia de la humanidad.

Y como buena amiga, que no ha progresado mucho en la magia y que está acostumbrada al trabajo del aseo muggle. Estaba Ginny tratando de darle un aspecto decente al hogar de su hermano.

Unos pasos interrumpieron la labor de Ginny cuando Stehle irrumpió en la cocina.

Y como siempre que se veían, la rubia clavó su azulada mirada en la pelirroja.

Ginny suspiró con cansancio, siempre era lo mismo; era obvio que Harry había hecho un pésimo trabajo.

-¿Te puedes sentar? Quiero hablar contigo.- dijo Ginny tratando de usar un tono suave mientras señalaba la pequeña mesa de la cocina.

Stehle la miró sorprendida pero tomó asiento.

Ginny la siguió y fue directa al grano.- ¿Podríamos llevar la fiesta en paz? Nos vamos a ver muy seguido mientras vivas en esta casa y es muy desagradable no sentirte bienvenida.-

La rubia no se inmutó a pesar de lo cortante que sonó Ginny.

-Tú fuiste su novia.- sentenció al rubia arrugando el entrecejo.

Ginny suspiró.- No sé qué tanto te haya dicho Harry, pero sí, fui su novia hace mucho tiempo.-

Stehle frunció aún más el ceño. Ginny soltó un suspiro de frustración.

-¿Cuál es tu problema?- inquirió la pelirroja.

La rubia aspiró aire y habló con su voz suave y un tanto cantarina.- No entiendo como si Harry te amaba tanto, tú no quisiste casarte con él. Yo lo amo y nunca lo dejaría ir.-

Ginny contuvo el aire mientras Stehle no esperó por su respuesta y siguió hablando.

-Sé que él te amó. Y se suponía que estarías en Francia con tu marido y tal vez hasta hijos; pero estás aquí.-

-Veo que te ha contado más de lo que yo esperaba.- susurró Ginny aún estupefacta para luego alzar la mirada.- Pero de algo estoy segura. No tienes que preocuparte por mí. Harry y yo solo somos amigos. Nada más.-

Stehle dejó caer los hombros y se pasó, las manos por la cara.

-¿Por qué te atormentas por algo que pasó cuando Harry no te conocía?- inquirió Ginny un poco irritada. Era algo estúpido, se podía sentir celos de la ex novia, pero si ésta te está diciendo que no quiere nada con tu novio, aunque Harry ya no era novio de Stehle, ¿por qué seguir torturándose?

-Ginny.- murmuró.- ¿Acaso crees que puedo estar segura teniéndote aquí? Él te pidió matrimonio, él te amó, y yo que sepa, por fin se vuelven a ver en años… y no es como si viera a tu marido rondando por aquí.-

La pelirroja se mordió el labio al ver la preocupación de la chica y decidió ponerse en su lugar.

¿Qué pensaría ella, si Harry conviviera con su antigua novia (que como bien ella misma sabía, había sido una relación tan fuerte) quien curiosamente resulta ser la hermana de su mejor amigo?

Y si le agregaba lo que sabía de su relación entre Stehle y un Harry frívolo, que la deja sin decirle cómo encontrarlo.

Ginny suspiró al darse cuenta que en primeras ella jamás hubiera tenido una relación con alguien que le guardara tantos secretos, y en su defecto, si él la dejaba: él se lo perdía.

Ahora entendía más. Ella y Stehle eran sumamente diferentes.

Ginny extendió su mano y pasó la yema de sus dedos por las manos que cubrían la cara de la rubia. La muchacha alzó la mirada.

-Quiero que esto quede muy en claro, y por eso, te contaré mi pequeña historia con Harry…-dijo la pelirroja mirando con intensidad a la rubia.- Sabrás que no puedo darte muchos detalles, porque eso es algo que fue entre Harry y yo hace no sé… ¿nueve años? Ni yo misma recuerdo tantos detalles.- Ginny palmeó la mano de la rubia que ahora se encontraba sobre la mesa.

Stehle asintió y sonrió apenas perceptiblemente.

-Conocía Harry cuando tenía 10 años.- rió Ginny. Stehle la miró incrédula.

-¿Diez años? ¿Tan pequeña?-

Ginny asintió.- Mi hermano Ron y Harry se hicieron buenos amigos en el colegio, por lo que venía a pasar las vacaciones a casa. Al siguiente año, yo entré al mismo colegio que ellos.- hizo una pausa.- podría decirse que al principio sentía admiración por Harry, él era…- Ginny detuvo su relato, no podía decirle la verdad completa a Stehle, eso era algo que a Harry le correspondía.

No podía decirle. Lo admiraba porque era el héroe del mundo mágico.

-Era de los niños más famosos del colegio.- dijo Ginny y Stehle alzó una ceja mientras reía, a lo que supuso Ginny tratando de imaginárselo.- Ya sabes como son los niños en el colegio: los populares y los rechazados.- Stehle asintió.- Cuando crecimos, bueno, llegamos a ser novios y tuvimos una relación que duró muchos años.-

-Como seguramente Harry te dijo.- agregó Ginny con una mueca de enfado.- Un compañero del colegio.- Una basura, pensó la pelirroja.- trató de abusar de mi. Mi relación con Harry fue madurando…y bueno, maduró en muchos sentidos.-

Ginny hizo una pausa y suspiró con frustración, no el agradaba contarle todo eso a una extraña. Eran recuerdos que ya no le dolían, pero era su vida con Harry, que solo les concernía a él y a ella.

Pero tenía que contárselo a esa chica y así, poder vivir mejor.

-Cuando queríamos pasar de nivel…-continuó Ginny y Stehle la miró con enfado.- Fue cuando descubrí mi trauma ante el intento de violación. Empecé a ir a terapias, no se lo dije a Harry como muestras de una de las decisiones estúpidas que solemos tomar, y cuando él lo descubrió: fue de la peor manera.-

Ginny suspiró mientras a su mente volvían flashes llenos de recuerdos.

La pelirroja miró a Stehle que la observaba con atención.- El caso es que me gritó, le grité…en algún momento le dije que no le amaba, él se fue y yo me quedé allí…llorando.-

La cocina se quedó en silencio mientras ambas mujeres escuchaban el ruido que hacían los niños al correr en el piso de arriba.

-Pero se volvieron a ver.- sentenció Stehle.

-Claro.- sonrió Ginny.- Con odio declarado y todo. Después él se fue al extranjero a trabajar y yo me fui a Francia, varios años después me casé y a los otros tantos me divorcié.-

-¿Divorciada?- inquirió Stehle estupefacta. Lo que le contaba Ginny le parecía algo tremendo.

Ginny sonrió triste.- Recién divorciada.- suspiró.- Y todavía amando a mi ex esposo.- alzó la mirada hacia la rubia y agregó:- Lo importante aquí es que entiendas que así como duró mi relación con Harry, rápidamente acabó. Estuvimos peleados muchos años, pero antes que ser novios, fuimos amigos, era algo muy estúpido estar enojada toda la vida con el mejor amigo de tu hermano mayor; aunque el enojo duró mucho tiempo, cada quien siguió su vida. Y ahora somos amigos…justo como al principio.-

-¿Y qué hace la diferencia?-

Ginny la miró sorprendida.- ¿No se te hace suficiente?- exclamó Ginny.- Mira, te estoy contando la versión rápida y pública, pero créeme que Harry y yo vivimos como pareja todo lo que se tenía que vivir. Sufrimos mucho con todos nuestros problemas…y muchas cosas nos unen: no solo mi hermano y cuñada, sino también nuestro ahijado. Pero no tengo intención de ponerme en tu camino. Cada quien tiene su vida ahora. Ésa es la diferencia.-

Stehle suspiró.- Siento mucho haber sido tan maleducada contigo, pero…la única ocasión en que Harry me habló de él, fue justo antes de venirse y tú saliste en la plática.-

Ginny sonrió comprensiva.- ¿Y tu crees que no fue como una maldición para mi ver que mi ex novio al cual odiaba tanto se paseara por la casa solo porque era el mejor amigo de mi hermano?- Stehle rió y asintió.- Solo que, en cambio, yo nunca he sido muy buena ex novia y no soy de las que tratan de asustar a la "nueva". Soy inofensiva.-

-Gracias, Ginny.- agradeció Stehle.- Lo lamento mucho. Siempre soy tan tonta… Pero dime, ¿Harry te ha dicho algo sobre mi?-

Ginny sonrió ante la desaparición de la tensión. Ahora Stehle mostraba una cara agradable y llena de curiosidad, aunque sus ojos acuosos lo arruinaran un poco, se veía muy hermosa.

-Sólo me contó cómo se conocieron y lo idiota que fue dejándote.-sentenció con simplicidad Ginny.- Harry nunca ha sido muy comunicativo.-

Stehle sonrió y para sorpresa de Ginny, se puso en pie y la abrazó.

-Eres muy agradable Ginny, estoy segura de que seremos buenas amigas.-

Notas de la autora: ¡Me duele la espalda! Mugres trabajos de la facultad que ahora me han creado un problema crónico por estar sentada tanto tiempo en la Pc.

¡Hola a todos! Lamento de nuevo la espera, un mes y medio…no puedo decir que esté bien. Lo lamento. Pero sudo sangre, siempre salen más y más detalles en este fic. El capítulo estaba planeado para abarcar más cosas, pero creo que por hoy ha sido suficiente (léase que mi debilidad humana dice que mis dedos me duelen de tipear). He estado casi todo el día aquí, tipeando ideas.

Soy tan inconstante, pero no sé cómo de repente las ideas llegan así nada más y hay que aprovechar.

Espero les haya gustado. Mucho Stehle-Ginny, en mi mente hace unos meses la cosa parecía más interesante. El prox. Chap veremos a Ron que en este chap lo extrañé mucho y aparecerá lo que en éste no. Era necesario actualizar lo más pronto posible. Han esperado demasiado.

Muxas Grax x sus r/r, saben que son la fuerza de este fic, aunque no me lo crean, ya saben, sugerencias, ideas, háganmelo saber.

X cierto, he abierto una encuesta en mi profile, pasen por ahí y dejan su voto para saber su opinión, se trata sobre mi fic "Secretos" precuela de este fic, es que lo estaba leyendo y la vdd creo que le faltan unas correcciones. Grax.

A los Registrados a sus cuentas, a los anónimos, como siempre, aquí:

Sophia: Grax x el r/r. Si, quiero terminarla en Julio, aunque parezca imposible, lo intentaré, es como que propósito de año nuevo. ¡He terminado Amanecer! Desde Eclipse odio a Jacob, ahora lo odio menos, pero me sigue cayendo gordo. ¡Manipulador! Eso es lo que es. SuerT

GinnyPotterW Mis sentidos se calmaban, mi mente se enfriaba, mi corazón dejaba de sentir, mi alma descansaba; pensé que la pesadilla terminaba, pero tan solo dormía.

10-Enero-2009