Capítulo Vigésimo Cuarto:

Un Visitante Inesperado Y Las Consecuencias

Harry jamás pensó que sucediera tan rápido.

Pero así fue. Aquí estaba, sentado en la oficina de Snape mientras trataba de aparentar estar en total control de su persona a pesar de que sus dedos palpitaban con la ansiedad de tomar su varita y maldecir la triste existencia de su profesor de Pociones. Quizás si hacía explotar la jarra llena de cucarachas y ancas de rana sobre la cabeza de su profesor, quizás el vidrio perforaría su piel y lo mataría accidentalmente, lo que sería una buena coartada para Harry. Oh si, eso sería dulce venganza. Y no solo sería efectivo con Snape, sino también con Evans.

Harry estaba seguro de que evans era un gran tipo, en serio, tenía que estar dentro de la Orden en este universo para que Dumbledore lo llamara especialmente, y probablemente también era miembro en el Universo de Harry. Evans era, muy seguramente, un gran tipo, un hombre encantador y cortés, y que sin duda podía ganarse la confianza de todos. Pero Harry lo odiaba, lo ODIABA con cada célula de su cuerpo.

Todo comenzó por la mañana, después de su clase de Adivinación. No sabía exactamente porque sentía que Evans no lo observada, así que simplemente ignoró el hecho de que si lo seguía a todas parte. En lugar de ello se concentró en sus estudios de Runas Antiguas para olvidarse se su nueva sombra. Caminaba ajunto con Ron y Hermione al Gran Salón cuando lo sintió, esa suave caricia en su cicatriz que le indicaba que Voldemort estaba tratando de ver a través de sus ojos. Podía sentirlo ahora, donde la presencia del asesino de sus padres era más activa. Estaba tratando de entrar a la mente de Harry, y Harry no iba a dejarlo.

Harry comenzó a contraatacar la presencia, haciendo que su cicatriz comenzara a dilatarse con la energía de los dos magos tratando de ganar control de la situación. Hermione estaba discutiendo algo con Ron sobre la tarea cuando Harry lo vio. La imagen era tan vivida como si estuviera pasando frente a él, justo en sus narices. Voldemort estaba caminando hacia Hogwarts.

Corrió hasta la entrada de la escuela, ignorando a Hermione y Ron, quienes lo llamaban en vano. ¡Tenía que impedir que el infeliz entrara a la escuela! Saco su varita, preparada a lanzar la primera maldición que le viniera a la mente, pero no tuvo oportunidad de alcanzar la puerta, pues un hechizo se dirigía directamente a su rostro.

Algo lo empujó al suelo, y Harry sintió como el hechizo pasaba por su oreja antes de golpear sin efecto un muro detrás de él. Harry forcejeó con quien fuera que lo estuviera deteniendo y grito "¡Desmaius!" a lo que escuchó un gruñido y luego el sonido de un cuerpo cayendo al suelo. Liberándose del peso de Evans, caminó desesperadamente hacia la entrada. No había nadie allí.

Harry miró alrededor frenéticamente, tratando por todos los medios de ver a su atacante. Por pura suerte se tropezó con algo invisible, peor antes de poder reaccionar Evans ya estaba a su lado y sosteniendo con una mano algo en el aire. Con un tirón de su brazo, levantó la Capa de Invisibilidad para revelar a… ¿Draco Malfoy? quien fruncía la boca y miraba a Harry con un ardiente odio.

"¡Tu¡Infeliz bastardo¡Tu enviaste a mi padre a Azkaban!" gritó, tratando de alcanzar a Harry, con unas uñas largas y maltratadas.

Harry sintió como sus entrañas de congelaban al ver… al Malfoy de su universo. Pero… ¿Cómo es que estaba aquí? Simplemente no era… posible… ¿entonces como? Sabía que este simplemente no era el Malfoy de esta universo con solo contemplar esa mirada de odio concentrado en Harry, la forma en la que solo ponía su atención en él, sin aparente reconocimiento del resto del mundo; hasta podía sentirlo en sus huesos, este Malfoy deseba su muerte.

"¿Qué tal te gustó mi regalo Potter? Creía que los dos podrían empezar de nuevo. Además, el chico estaba tan dispuesto a venir conmigo para matarte." Dijo una siseante voz en la oreja de Harry.

"¡te matare Potter¡SUELTAME¡POTTER!" Malfoy continuaba forcejando frenéticamente, pero se veía cansado, hambriento y maltrecho, como si no hubiera hecho nada con su persona más que esperar a oportunidad de acabar con Harry, y por alguna razón, Harry supo que eso es exactamente lo que Draco había hecho. Se veía igual que Sirius cuando se le propuso terminar con Pettigrew. Si, ambos rostros eran idénticos.

Desmaius!" dijo Evans en voz baja, mientras presionaba su varita contra la frente de Malfoy. al principio nada ocurrió, pero eso no pareció molestarle a Evans. Realizó el mismo hechizos hasta que Malfoy se rindió y el hechizo protector alrededor de él de desvaneció, dejándolo inconciente. Harry se arrodilló para recoger la Capa de invisibilidad, mirándola cuidadosamente. Luego su corazón comenzó a arder dentro de su pecho; había una pequeña 'J' bordada en el interior. Jamás olvidaría esa marca ¡Esta era SU Capa de Invisibilidad!

"¡Este infeliz bastardo se robó mi Capa!" gruñó Harry, mientras apretaba la capa con sus dos manos. No podía evitar su enfado, no importa cuanto lo intentara. Esta capa era SUYA, un regalo de su padre, probablemente la UNICA cosa de su padre que poseía (además del aspecto físico, claro) "lo voy a matar." Dijo Harry con una voz gutural, sin especificar si hablaba de Malfoy o de Voldemort.

"Oh ¿hablas en serio, Potter? Quizás lo hagas… ¡o quizás yo mate a tus padres frente a tus ojos por segunda vez!" Voldemort soltó una de sus gélidas risas, al tiempo que aumentaban estas, aumentaba el dolor en la cicatriz de Harry. Él cerró sus ojos con fuerza, tratando de no gritar a pesar del conocido dolor. Su cicatriz, repleta de tanta presión mágica, no pudo más y comenzó a sangrar. La sangre comenzó a correr por los dedos de Harry, que trataban en vano de cubrir la cicatriz para frenar el dolor.

Evans miró a Harry y Lugo a Malfoy con una mirada pensativa. Harry, una vez que el dolor se desvaneció un poco, guardó la Capa en su bolsillo, mientras sus ojos se entrecerraban y miraba directamente al Bosque Prohibido. Un par de ojos, rojos y brillantes como el fuego de dos antorchas, lo miraban fijamente. Nagini se levantó un poco del suelo, siseando algo que Harry no pudo entender por al distancia. Pero sabía perfectamente quien, o de quien, era esa serpiente, y no había deseo más grande para Harry en este momento que cortar al insidioso reptil en pedazos.

"No te atrevas a salir Potter. No voy a ser amable si tengo que noquearte para que regreses a tus clases." Evans, levantó a Malfoy y lo cargó sobre su hombro mientras bajaba las escaleras y examinaba un poco el perímetro de la escuela. Harry lo miró marcharse, y luego volvió su vista al Bosque, pero Nagini ya no estaba. Tomando un gran respiro, siguió a Evans.

Continuaron caminando hasta que llegaron a un punto cerca del Sauce Boxeador, donde un ladrillo se veía un poco más hundido que el resto de la estructura. Evans comenzó a palpar al superficie hasta que asintió sin razón aparente, murmuró un hechizo y espero a que el muro se apartara revelando una entrada oscura y que se dirigía hacia abajo.

Así fue como llegó a la oficina de Snape. Entró a través del túnel.

Ahora Snape estaba sobre él, con los ojos ligeramente cerrados y los dientes apretados.

"¿Ahora Sr. Potter… hay algo que quisiera compartir con nosotros? Ha sido BASTANTE sospechoso este año y quizás sea de su mejor interés si nos informa al Sr. Evans y a mi que es lo que está pasando exactamente. Si se rehúsa claro, siempre puedo usar Veritaserum. O podríamos interrogar al Sr. Malfoy una vez que despierte, aunque sospecho que no es Draco Malfoy en realidad porque se ve muy mal nutrido y… no tan aseado. Ahora. ¿Qué nos esta ocultando Sr. Potter?"

Oh, como deseaba maldecir la cara de Snape. Esa sonrisa… arrogante y airosa. Su cicatriz comenzó a arder, y unas cuantas gotas de sangre corrían por su rostro pero no le importaba. Ni siquiera se molestó en limpiarlas o siquiera ocultar de sonde brotaban. Los ojos de Snape se dirigieron a la cicatriz, y ahora se veía menos amenazante. Incluso se podría decir que Snape se veía asustado; aunque lo ocultaba bastante bien, Harry podía sentir como el miedo emanaba de Snape… casi podía probarlo en la punta de su lengua. Evans se acercó con la varita lista. Esto no molestó a Harry, pues podía matar a Evans con una sola mueca.

En un extraño siseo dijo, "Yo soy Harry Potter, y tu estás en mi camino."

N/T: actualicé esto antes ya que estará haciendo mejoras el fin de semana, bueno, ellos dicen que solo el 30, pero uno nunca sabe ;D gracias a todos los que han comentado acerca de mi nueva traducción, me agrada saber que ahora les parece emocionante… porque la cosa se pone bizarra a partir de hoy!