Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a su autor Kishimoto-sama, este fic lo hice solo y únicamente como diversión.

Parejas: SasuxNaru, MinaxIta, GaaxSai y otras.

Advertencia: Este es AU (Universo alterno) Contiene Yaoi, Mpreg, además de algunos temas relacionados con la religión, violencia intrafamiliar, Tortura, Rape (Violación), Homofonía, racismo, entre otros.

Beta: Usarechan

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Capitulo 25.- Mirando al futuro parte II

Camil quedó sin palabras; en el umbral de su habitación se encontraba la persona que menos esperaba, aquella que suplicaba no volver a ver nunca más.

—Dominic… —murmuró sorprendido y en cierto grado preocupado. Aun estaba débil y no podía levantarse de la cama sin ayuda. Su corazón latía rápidamente, la adrenalina comenzaba a propagarse por todo su cuerpo.

—Me alegra saber que ya estas mejor —comentó avanzando hasta sentarse en la silla que poco antes ocupaba Naruto.

Los ojos del italiano tenían un extraño brillo que Camil no supo identificar, pero para él no era nada bueno.

— ¿Qué has venido a buscar? —lo cuestionó receloso. Seguramente había ido a matarlo y le preocupaba que alguien pudiera entrar en ese momento y terminara siendo una víctima más.

—Solo quería saber como estabas —respondió con parsimonia —. No te preocupes que no estoy aquí para dañarte a ti o tu… familia.

—No te creo —siseó mirándolo con el ceño fruncido. Dominic no le reprochaba tal hecho; él mismo desconfiaría de quien le había arrebatado a la persona que amaba y por poco su vida.

—Solo vine a traerte esto —habló dejando una pequeña cajita roja en las piernas del menor. Camil desvió la mirada tirando el objeto al suelo.

—No lo quiero —soltó molesto. Lo único que él quería en ese momento era que ese hombre lo dejara en paz.

—Ábrelo y si no lo quieres puedes tirarlo —dijo colocándolo nuevamente en sus piernas. Camil suspiró pesadamente convencido de que Dominic no se iría hasta que no hiciera lo que quería.

Abrió la pequeña caja revelando un hermoso camafeo antiguo con el grabado de la flor de Liz. Camil se llevó las manos a la boca con los ojos completamente nublados de lágrimas. No podía creer lo que veía… era el camafeo de su madre, el que le había regalado a Estéfano y creía perdido a causa de aquel maldito incendio. De pronto toda esa tristeza se convirtió en un odio tan profundo que parecía querer dejar su marca con fuego dentro de su pecho.

—Ustedes lo mataron —las palabras habían salido con tanta furia y odio que el italiano lo desconoció.

Era la verdad; el mismo italiano había sido el verdugo de su hermano ese funesto día; le había arrancado el precioso tesoro –que con tanto amor y recelo cuidaba –, de su inconsciente cuerpo antes de prenderle fuego a la casa.

Dominic no le respondió, tan solo se levantó dirigiéndose a la puerta sin pronunciar palabra alguna; sin embargo, antes de salir volteó a mirarlo y dijo:

—Mi hermano Camil ha fallecido… el que ocupa esta habitación es solo un desconocido —finalizó antes de salir.

Su hermana lo esperaba en la limusina con cara de pocos amigos; ella no estaba para nada de acuerdo con lo que su mellizo había estado haciendo.

—Debiste dejar las cosas como estaban —dijo en el momento en el que Dominic ingresó al vehículo.

—No podía hacerlo —respondió con parsimonia mientras el auto se ponía en marcha.

—Le salvaste la vida —le recordó con molestia —, no era necesario que también le visitaras.

Dominic había sido la persona que salvó a Camil y el asesino de Orochimaru; él también era el responsable de la desaparición de las dos balas en el cuerpo del menor y que el semen de sus violadores fuese no apto para análisis.

—No lo hice por él… —respondió sin mirarla. Diana suspiró pesadamente, ya habría oportunidad de castigar a su mellizo por su estupidez.

—Nuestros negocios han concluido y debemos regresar a Italia —anunció Diana.

—Espero que eso signifique que el esposo de Hajimi nos ha vendido las empresas Hajimi —la mujer sonrió con superioridad entregándole los documentos de su nueva adquisición.

Ese mismo día los Tribbiani abordaron su avión privado para nunca más regresar.

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Sasuke había llevado a Naruto a un restaurante mexicano. Camil lo había aconsejado diciéndole que cualquiera llevaba a su novio a un restaurante francés o italiano, pero no a uno de comida mexicana. Fue tan convincente que el Uchiha terminó haciéndole caso. Llevó a su rubio a un restaurante llamado "Los compadres"

Resultó ser un lugar bastante acogedor y agradable (sin mencionar colorido). Había fotografías en blanco y negro de diferentes épocas, algunas de ella de la época de la revolución, otras de artistas famosos de la época dorada del cine y también de algunos presidentes famosos (Benito Juárez, Porfirio Díaz, entre otros). Había también, maniquís con trajes típicos mexicanos; las meseras vestían con trajes de Adelita ostentando los colores de la bandera mexicana, había un grupo de mariachi que cantaba para las mesas que así lo desearan.

—Es un lugar muy bonito —comentó Naruto sonriendo, Sasuke le devolvió el gesto. Desde que el rubio habló con Camil (una semana atrás), había comenzado a perder su miedo, siempre tratando de mirar al futuro y olvidar el pasado… olvidar su miedo y concentrarse en el sentimiento por Sasuke que lentamente iba creciendo —. ¿Cómo es que conoces este lugar ttebayo?

—Camil —respondió simplemente. Naruto tan solo sonrió, Camil era un verdadero ángel de la guarda.

La mesera llegó enseguida entregándoles la carta y poniendo algo de totopos y guacamole en la mesa.

—Buenas tardes —saludó la mujer con una dulce sonrisa —. Nuestro platillo especial de hoy es el pozole verde y blanco y también chile relleno estilo puebla.

Naruto jamás había probado la comida mexicana y no sabía que pedir por lo que dejó que Sasuke fuera el que ordenara (tantos años conviviendo con el lunático francés fanático de la comida latina lo hacía casi un experto). Pidió pozole blanco mixto (con pollo y puerco), para ambos.

— ¡Está deliciosos ttebayo! —exclamó Naruto. Tal vez no era ramen pero aun así era delicioso. Sasuke le sonrió.

—Me alegra que te guste —le dijo con voz suave.

Tenían ya cuatro semanas desde que comenzaron a salir y Sasuke creía que ya era el momento indicado para formalizar su relación.

—Naruto —lo llamó después de terminar la comida. Sasuke se le notaba algo nervioso, lo que ciertamente preocupó al rubio.

— ¿Te encuentras bien? —le preguntó Naruto un poco preocupado. Sasuke ahorró palabras y lo besó con todo el cariño y amor que tenía.

— ¿Quieres ser mi novio? —preguntó el azabache sin separarse demasiado del rubio. Como respuesta, Naruto se lanzó contra él abrazándolo mientras gritaba "sí, si, acepto".

Por fin la vida comenzaba a mostrarse considerada con ellos permitiéndoles gozar de la felicidad que se les había negado pero, ¿Es en verdad el inicio de un cuento de hadas o sería uno de terror?

Continuará….

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Lizerg-chan: Bueno, el próximo capitulo será el último T.T

Youko Saiyo: De hecho serán dos contando el epilogo n_n

Lizerg-chan: Hasta la próxima n.n