Hola a todos, y una disculpa por la demora. Este capítulo tampoco esta beteado, así que seguro encuentran horrores gramaticales y posibles errores en la sintaxis.

fueron tiempos difíciles, y es por eso que ahora quiero aprovechar este medio para expresarme y dedicar este capítulo a un amigo muy preciado (mascota)... que se nos fue hace poco u.u

Este capítulo va in memoriam del pequeño Zero.

Gracias por compartir tu tiempo con nosotras, pese a que no fue mucho, yo he decidido quedarme con los buenos recuerdos... gracias Zero, gracias por regalarnos una parte de tu existencia.

Hermana querida, ojalá también decidas sólo atesorar las buenos momentos y olvidar las desventuras.

Por favor, les pido paciencia para el próximo capítulo, y mis sinceras disculpas por no contestarles personalmente sus amables reviews, espero me comprendan. Nos veremos en el próximo capítulo, me despido por ahora agradeciendoles una vez más sus comentarios, y que lean esta traducción.

sinceramente

fuyu no hana.

Bleach no me pertenece


Blanca Nieves


Lentamente la cortina de polvo se disipó.

Grimjow sonrió cuando pudo ver lo que antes había ocultado el polvo. Urahara Kisuke no era de aquellos que podías agarrar desprevenidos, y eso le había quedado muy claro durante la última guerra.

—Imposible… —murmuró alguien del grupo.

Increíblemente, la tienda estaba intacta, no tenía ni un rasguño.

Hueso Daga por su parte sonreía, no parecía afectado por el hecho de que su cero no causara el menor daño al objetivo, por el contrario, miraba con deleite a la persona que con temeraria actitud los saludaba desde el techo.

—¡Buenas noches, miembros del escuuudoooo! —chilló Urahara mientras se abanicaba—. Parece que mi pequeña barrera puede soportar cinco ceros, ¿impresionante, no lo creen?, ¡nada puede salir ni entrar a menos que yo lo permita! —agregó con aquella actitud burlona que le caracteriza.

—Estamos aquí para destruirte, Urahara Kisuke… a ti, y a Kurosaki Ichigo —replicó la voz de alguno de los sujetos encapuchados. Él enemigo se quitó la túnica, y reveló un oscuro rostro masculino, sus ojos estaban cubiertos por un antifaz hecho con los restos de su máscara de hollow.

—¡Oh no!, ¿por qué no mejor discutimos esto todos juntos? —apuntó Urahara alegremente.

Rukia apareció de repente, y no lo hizo sola, Ichigo también llegó pese a que se veía bastante mal y se apoyaba pesadamente sobre los hombros de la shinigami. El joven dejó escapar un quejido ante el esfuerzo que representó tomar asiento. Sin vacilación ambos shinigamis dirigieron sus ojos a las cinco figuras que levitaban en el cielo.

—Kuchiki-san…

Rukia se volvió hacia Urahara.

—¿Dónde está Yoruichi? —preguntó en un tono serio y poco característico; los ojos del tendero penetraron en la mirada de la chica.

—Ella se llevó a Tessai y a los niños a un lugar seguro, tal como lo pediste —contestó solemnemente—, pero este idiota que ves aquí insistió en quedarse —agregó cambiando su serio tono por uno de exasperación.

—Tche… aún puedo luchar —alegó Ichigo.

Rukia le golpeó en el pecho para descargar su furia, y el muchacho respondió frunciendo el ceño.

Urahara sonrió levemente, y de inmediato regresó la atención a sus invitados.

—¡Nosotros somos cinco, y ustedes sólo tres! —apuntó una mujer, al deshacerse de la túnica, quedó expuesto su rubio cabello, y los restos de su máscara que cubrían la parte inferior de su mandíbula— ¡Así que ríndanse!

Urahara soltó la carcajada, causando que la mujer le mirara confundida y ofendida.

—¡Vaya!, parece que ustedes no andan de suerte, ¡yo no pelearé! —espetó sonriente al tiempo que apoyaba perezosamente sobre una de sus manos—, y tampoco peleará Kurosaki-san.

—¡Espera, no!, ¿O a qué te refieres?, ¿acaso…?, no me digas que planeas dejar que Rukia se enfrente sola a cinco sujetos!

—Eres un idiota, ¿verdad? —resonó la voz de Grimjow interrumpiendo el parloteo de Ichigo.

El hombre de cabello azul y Nel Tu cogieron por el cuello a dos de sus camaradas. Los Arrancars atrapados en las manos de los ex espadas se movían histéricamente tratando de zafarse del agarre. La lucha parecía infructuosa.

El único que quedaba libre, ya no sonreía, observaba a los ex espadas con fulminante rabia.

—¡Traidores! —exclamó.

—Querías divertirte, ¿no es así?, ¡Imbécil! —vociferó Grimjow, e inmediatamente después desapareció junto con su presa.

—¡Nosotros nos haremos cargo de estos dos!, ustedes encárguense del último —gritó Nel desapareciendo también.

Hueso Daga se volvió hacia el grupo que estaba en el techo, sus ojos escarlata destellaban con furia. Sin no tardó en recuperar el temple, y la sonrisa de cara apareció de nuevo.

—Los mataré a los tres…, y después… ¡después me haré cargo de esos dos! —terminó su frase riendo cual maniaco.

—Kuchiki, espero que estés lista —dijo Urahara ladeando su sombrero, y dirigiendo una mirada de leve interés al Arrancar. Rukia asintió y desenvainó su espada, era el momento de comenzar la batalla. En ese instante Ichigo se levantó y se interpuso en su camino.

—¡No creo que esto sea buena idea! —gritó—, deberíamos luchar jun…

Rukia posó una mano sobre la del joven, y dijo sin mirarle de frente:

—Aún no te has recuperado completamente, tu cuerpo apenas despide leves rastros de reiatsu… —apuntó melancólica— si pelearas en esas condiciones… morirías…

A Ichigo le tomó por sorpresa la amabilidad en su voz.

—Aquellas palabras que dijiste antes… también las entiendo… —agregó, soltando su mano y acercándose hacia él— porque también me he dado cuenta de lo importante que eres para mí.

El shinigami se quedó sin palabras, ni siquiera pudo alegar algo cuando la muchacha se apresuró y de un salto se unió a la batalla. Miró la mano que antes había tomado ella, la empuñó y entonces pudo alzar la vista hacia el cielo. Miró fijamente a su compañera, y frunció el ceño como de costumbre, sólo que esta vez parecía también esbozar una sonrisa.

—¡No te atrevas a salir lastimada!, ¡estúpida minigami! —gritó soberbio. Rukia sonrió y continuó acercándose a Hueso Daga.

—¡Mae… sode no Shirayuki! —gritó Rukia blandiendo su espada con agilidad.

Hueso sonrió cuando tuvo a la shinigami frente a frente.

—Después de matarte… romperé esa barrera… —dijo apretando la empuñadura de su arma— y entonces, ¡me comeré sus almas! —agregó lamiéndose los labios.

Rukia sintió escalofríos al oír al Arrancar, hablaba con una sed de sangre, y con tanto entusiasmo que daba miedo.

—¡Ven pequeña! —dijo arremetiendo hacia ella. Sus armas colisionaron de inmediato, Rukia se había defendido con su espada y ahora estaba a centímetros del hollow, era escalofriante. Hueso Daga continuó riendo a carcajadas y arremetiendo contra la shinigami, desaparecía y volvía a aparecer en lugares insospechados.

Ichigo miraba atento la batalla, su rostro permanecía estoico, y no perdía detalle de nada. Las espadas seguían danzando, los contrincantes se repelían uno al otro sin usar ataques de kidou.

—No te preocupes por ella —interrumpió Urahara.

—Me está protegiendo… —protestó Ichigo—. Si sale lastimada en esta pelea…

Apretó fuertemente su puño.

—nunca me lo perdonaré…

El espectáculo seguía su curso en los aires, shunpos y sonidos sucedían uno tras otro, acompañados de ataques de la espada. Hubo un gran impacto, y la fuerza hizo que los contendientes se separan; en el momento en que Hueso era arrojado por los aires, apuntó un dedo hacia Rukia y liberó una poderosa energía casi instantáneamente.

—¡Boom! —gritó con sorna mientras liberaba una potente bala.

El ataque se desplazó a gran velocidad, la túnica de Hueso Daga se meció con la brisa causada por el impacto. La explosión cubrió todo de polvo, y por su parte, Ichigo miraba horrorizado la escena.

—¡Rukia!

Hueso daga rió de nuevo.

—¡Ah!, pero que débil ni…

Un rayo blanco surgió entre la nube de polvo, y atravesó el agujero donde debería estar el corazón de Hueso Daga. En ese momento la sonrisa desapareció de su rostro y en sus pupilas se reflejó la figura de su contendiente sujetando con firmeza su arma.

—No me subestimes —sentenció la joven. Ichigo no pudo evitar sonreir, al darse cuenta de que esa frase también iba para él.

La atmosfera a su alrededor comenzó a enfriarse y partículas de hielo aparecieron suspendidas en el aire.

—Tsugi no Mai, ¡Hakuren!

Una enorme onda de hielo colisionó contra Hueso Daga. Cuando la montaña de hielo estaba a punto de aplastarle el hollow sacó su espada e intentó frenar el ataque que le empuja violentamente. Su rostro esbozó una extraña mueca cuando el hielo amenazó con cubrirlo por completo. El hollow aún no se había dado cuenta, pero Rukia había usado el shunpo y ahora estaba a sus espaldas; la joven blandió su espada contra Hueso Daga, y la cuchilla resplandeció con un blanco más deslumbrante que la nieve.

—Saigo no mai, ¡Byakuya!

Un grito resonó en el momento en que una gran energía con forma de colmillo lunar terminó por colisionar contra el hollow. La avalancha mandó a volar fragmentos de hielo a los alrededores.

Ichigo seguía observando atento la batalla, estaba evidentemente sorprendido. Nunca antes había presenciado esa técnica, era un colmillo lunar de color blanco. Ella se había vuelto muy fuerte gracias a su entrenamiento; sus ataques y su sincronización habían mejorado al punto de que ahora estaba combatiendo un arrancar usando sólo su shikai.

Era sorprendente.

—¡Tú, maldita seas! —gritó Hueso Daga, emergiendo de entre la bruma, su túnica estaba hecha añicos al igual que su orgullo.

La batalla comenzó de nuevo, y las espadas se encontraron nuevamente. Luces comenzaron a rasgar el cielo cuando ambos pusieron en práctica sus técnicas de kidou. Las balas se cernían una tras otra sobre Rukia, y la joven las evadía usando el shunpo, para luego responder el ataque con su shakkahou.

El hollow aterrizó, movió su mano como para tomar impulso, la energía carmesí se concentró de inmediato, y Rukia supo lo que venía después.

—¡Cero!

La muchacha se aferró a su espada, y sonrió al bloquear el ataque. Después de blandir su arma, logró atravesar el cero cortándolo con su colmillo lunar. Le energía empujó a Hueso Daga hasta que logró tocar suelo, y pudo finalmente desviarla.

—Saigo no mai, ¡Byakuya! —gritó Rukia blandiendo su espada nuevamente y mandando otro ataque.

Hueso Daga apenas había logrado esquivar el primero, por lo que el segundo lo tomó por sorpresa. La fuerza del ataque lo arrojó unos metros, y cuando logró levantarse le faltaba el aire y portaba una gran herida en el pecho. Todavía no había terminado por asimilarlo cuando el danzar de una cinta blanca capturó su atención.

—Some no mai, ¡Tsukishiro! —exclamó Rukia atrapando al arrancar dentro de la columna de hielo. El hollow dejó escapar un grito antes de quedar atrapado.

La joven observó el cristalino pilar, y su mirada se hizo severa al descubrir que el hollow había creado una especie de caparazón para protegerse. Se alejó de un salto cuando el hielo comenzó a romperse.

Era obvio que el enemigo no se rendiría fácilmente, y eso significaba que ella tendría que atacar con todo.

—Es mejor que prestes atención… Ichigo… —dijo sonriente la shinigami. Era la primera vez que intentaría usar el bankai, pero sabía que no estaba sola.

Shirayuki estaba con ella en esta batalla.

Níveo reiatsu comenzó a emerger de la shinigami. La tierra bajo ella empezó a temblar y fragmentarse por la presión espiritual. Desde el cielo se podía apreciar como aquellas grietas formaban un patrón bien definido alrededor de la muchacha; el reiatsu blanco pareció fluir como un líquido y rellenó las fracturas del suelo para revelar la forma de un gran copo de nieve.

Al revelarse la figura, la blanca energía se disparó rumbo al cielo. En el centro de aquella especie de fuente, estaba Rukia apuntando su espada hacia el cielo, la cinta que colgaba de la empuñadura se mecía y arremolinaba con gracia mientras ella cerraba sus ojos.

—Bankai…

La empuñadura de la espada estalló y desprendió una cegadora luz. Todos los que veían la transformación tuvieron que cerrar los ojos hasta que la luz se disipó. Pronto el paisaje quedó cubierto por los remanentes de reiatsu que dispersados por el cielo daban la apariencia de copos de nieve.

Rukia apareció vestida de forma muy similar a Shirayuki. Las largas mangas de su blusa volaban etéreas mientras ella descendía su arma. La tsuba de la espada había cambiado, ahora en lugar del diseño habitual portaba una cruz muy parecida a la de Tensa Zangetsu, teniendo como única diferencia la orientación de sus puntas.

—"Teni no Shirayuki…" (天衣の白雪)

Ichigo no pudo más que mirar atontado mientras ella reaparecía transformada, por su parte Urahara parecía estarse divirtiendo con el espectáculo. La escena enfrente de ellos era realmente hermosa.

La shinigami se preparó para blandir su espada y el pilar de hielo frente a ella terminó por quebrarse, el ente atrapado dentro reapareció entre la fría bruma, sus ojos carmesí resplandecieron al tiempo que soltaba una carcajada frenética.

—¡Perfora!, ¡Diablo espinoso! (刺蜥蜴)

Gritó revelando su nueva forma. Ahora era casi dos veces más alto y estaba recubierto de una especia de armadura de hueso, a su espalda se podía percibir una enorme cola que ahora mecía maliciosamente. El hollow sonrió, y así quedaron al descubierto sus filosos y escalofriantes dientes.

—Bankai ¿eh? —dijo Hueso daga deshaciéndose de los restos de su ropa— veamos si es tan bueno como dicen.

Una fila de espinas emergió en su espalda mientras sonreía con suficiencia. No obstante, la expresión de su contrincante no cambió ni un poco.

—¡Carne cortadora! —exclamó, y las espinas de su espalda volaron hacía Rukia. La joven jaló su espada hacia sí.

—Saigo no mai, ¡Byakuya! —gritó enviando el colmillo lunar contra el hollow. Tras colisionar, ambas fuerzas lucharon por la supremacía.

—Sé perfectamente cuál es el alcance de este ataque, y no hay forma de que puedas detener mis espinas —soltó Hueso daga con suficiencia.

La joven le sonrió a manera de respuesta.

De pronto el colmillo lunar se expandió, y consumió el ataque del hollow, después siguió de largo sin detenerse, ante la mirada incrédula de su víctima. Partículas de hielo levitaron alrededor de Rukia cuando preparó su espada para un nuevo embiste.

—¡Tsugi no mai, Hakuren! —gritó, y una gélida onda estalló.

Ichigo y Urahara tuvieron que cubrirse el rostro cuando los fragmentos de hielo fueron a parar hasta donde estaban ellos. Hueso daga emergió de los escombros y pese a que no había salido ileso, evadió el último ataque; su mano estaba cubierta de hielo, y este comenzó a expandirse a lo largo de su brazo.

—¡Maldición! —soltó colérico, tratando de sacudirse el hielo. Sus ojos se clavaron en Rukia transmitiéndole así todo su desprecio; la cola a su espalda se meció como un látigo y en ese momento exclamó—: ¡Desollador!

La extremidad arremetió contra la shinigami, y la empujó fuertemente. La chica se defendía con su espada, pero el hollow intensificaba su ataque; al final, la ojivioleta fue lanzada con fuerza y aterrizó en medio de una explosión.

Las pupilas de la joven se ampliaron al percatarse de lo que venía.

—¡gran rey cero…!

El cúmulo de energía provocó un enorme estallido que destruyó todo a su paso.

—¡Rukia!

Al disiparse la bruma causada por la explosión se pudo ver la etérea figura de un copo de nieve, y tras él la silueta de la shinigami.

—Some no uta… shirotate… (白盾)

Urahara sonrió, y aquella expresión desató en Ichigo varias interrogantes.

—Pero que interesante Bankai, ¡ella está jugando con su enemigo! —soltó emocionado—. ¡Imagínate, la fuerza de este arrancar es comparable con la de siente de los de la última guerra!

—¿Interesante? —se atrevió por fin a cuestionar el joven.

—Se trata de compresión y expansión de kidou —explicó Urahara sin apartar sus ojos de la batalla—. Todos los shinigamis tienen un límite cuando se hablamos de la cantidad de reiatsu que pueden imprimirle a un ataque, este límite evita que su cuerpo resulte lastimado, sin embargo, el bankai de Kuchiki-san compensa este aspecto por medio de la compresión de reiatsu.

Ichigo miraba fijamente a su interlocutor, quien se dirigía hasta la orilla de aquella azotea sólo para obtener una mejor panorámica de la contienda.

—Gracias a esta compresión, sus ataques de kidou parecen haberse vuelto por lo menos diez veces más fuertes que los del shikai —sentenció Urahara ladeando su sombrero con misteriosa actitud—. Es la primera vez que yo veo algo como esto…

—Byakuya también dijo que mi bankai era una compresión —terció Ichigo

—Sí, pero de diferentes tipos. El comprimir tu reiatsu te permite optimizar el uso de tus habilidades tipo hakuda*, estamos hablando de velocidad y fuerza de ataque. En el caso de Kuchiki san, el comprimir su reiatsu le permite un mejor uso de sus habilidades tipo kidou, aumentando su potencia.

Ichigo escuchó atento la explicación de Urahara, pero al mismo tiempo no perdía detalle de la pelea que se llevaba a cabo. Urahara también devolvió su atención al espectáculo y una especie de sonrisa se dibujó en sus labios.

—Some no mai, ¡Tsukishiro! —dijo y un circulo de hielo emergió de la nada.

Hueso Daga pudo escaparse en el último minuto. Sus ojos se llenaron de espanto al percatarse que el círculo de hielo se hacía más grande y lograba atrapar una de sus manos dentro del gélido pilar. Cuando su extremidad se hizo añicos junto con el gélido pilar, se oyó resonar un grito de dolor.

—Tu maldita… —tuvo que detenerse a mitad de su oración pues sintió que su cuerpo había sido inmovilizado.

—Rikujoukourou —pronunció la joven y en ese instante seis barras luminosas se convirtieron en una prisión para el hollow. Rukia elevó su espada y apuntó hacia el cielo—. Esto se terminó Arrancar…

—Tsugi no uta, ¡Byakuten! (白天)

El cielo se cubrió de una capa de reiatsu blanco, la energía flotaba etérea como si de nubes se tratase; pronto pequeños copos de nieve se precipitaron lentamente, las blanquecinas figuras parecían flotar alrededor de Hueso Daga, el hollow sentía su piel desgarrarse al más ligero contacto con las níveas hojuelas. Un alarido irrumpió en aquel silencio cuando las partículas blancas se agruparon sobre él desintegrándolo al contacto.

Pronto no quedó nada más que la desgarrada túnica roja desperdigada por el suelo.

—¡Rukia!

Ichigo bajó de la azotea de un salto y corrió hasta ella; la morena hacía esfuerzos por recuperar el aliento pero el agotamiento la venció y se desvaneció en el acto, afortunadamente su compañero logró detener su caída y la tomó por los hombros viendo como su bankai desaparecía lentamente. Urahara también bajó del techo portando una sonrisa, a diferencia de Ichigo quien miraba a la joven con evidente consternación.

—Estará bien, sólo está cansada por usar tanto reiatsu —soltó Urahara echándole un vistazo a la joven.

El aludido asintió antes de levantarla con cuidado y llevarla de regreso a la tienda. Rukia abrió los ojos por un breve instante, y se encontró con un par de pupilas ámbar que le miraban afligidas.

—No me mires con esa cara de idiota… imbécil… —susurró la shinigami cerrando los parpados, y aferrando una de sus manos a la camisa de su compañero.

—¿Quién es el idiota? —replicó Ichigo igualmente en un murmullo.

Una sonrisa se dibujó lentamente en los labios de la ojivioleta, y se sujetó más fuerte al pecho de aquel a quien llamaba idiota. Él no pudo hacer otra cosa que no fuera sonreír.

—Sólo mira atenta, Rukia… —dijo más para sí mismo que para ella.

La sostuvo más fuertemente y continuó su camino hasta la tienda.

—Para protegerte… yo también me haré más fuerte…

X

X

X


N/A:

El nombre Teni no Shirayuki significa "vestiduras celestiales de nieve blanca" (天衣の白雪). Tuve muchos problemas tratando de crear el nombre para el bankai ya que pretendía conservar algo del nombre del shikai. Pero considerando que el nombre resultaría muy largo y que en japonés eso no tiene mucho sentido, decidí reemplazar hoja por otro nombre.

Respecto a los ataques…

歌(canción) es el kanji utilizado en los ataques de Rukia. La razón para esto es bastante menos profunda… verán… Shirayuki (Blanca Nieves)* baila y canta junto con los siete enanos…

Shirotate significa escudo blanco.

Byakuten significa cielo blanco.

Las 4 danzas y las 3 canciones son cada una más poderosa que la anterior, sus ataques están basados en kidou a diferencia de los de Ichigo basados en el combate cuerpo a cuerpo.

La cruz de la empuñadura:

Todos sabemos que la cruz en la empuñadura de Ichigo tiene el kanji (卍), ahora vayamos a los orígenes de este símbolo.

"este símbolo es usado en las escrituras budistas y en japonés se conoce como Manji (literalmente simboliza "la eternidad" 萬字 y representa el darma, la armonía universal, y el balance de los polos opuestos. Cuando el símbolo apunta a la izquierda representa amor y piedad. Cuando esta hacia la derecha representa fuerza e inteligencia y es llamado una manji . El balance entre ambas posiciones se suele encontrar al principio y final de las escrituras budistas (fuera de la india)

También:

La swastika* apuntando en dirección de las manecillas del reloj está reconocido como un emblema solar, en cambio si apunta en dirección opuesta (sauvastika) representa a la luna y es un símbolo femenino.

N/T:

*Shirayuki-hime. Es como se conoce a la princesa Blanca Nieves de aquel lado del mundo (la traductora murió cuando se enteró). Por lo tanto espero que entiendan el chiste del escritor sobre las canciones, las danzas y los 7 enanos u_uU.

Hoja* se refiera al filo de la espada.

Swastika* ¿Si les digo que en español le decimos "suástica" les queda más claro?

Bueno, respecto a la cruz suástica, Taka hace mención de la dualidad, la luna y el sol, lo femenino y lo masculino, Ichigo y Rukia, ying y yang etc… y del cómo se complementan el uno al otro.

También hizo hincapié en el hecho de que T.K aplicaba simbolismos en sus mangas y eso incluía las empuñaduras de las espadas de los personajes.

Taka al igual que TK decidió usar los simbolismos y quería dejarnos claro que con la cruz en las empuñaduras de Ichigo y Rukia, él hace referencia a que se complementan como el ying y yang.

El resto son más y más explicaciones dirigidas a un público en inglés.

En general el escritor pide una vez más que no intenten volver un canon su idea, y les pide que no intenten refutarlas, ya que esto es un fic, y el fin es pasar un rato divertido al leerlo.