Capítulo 24

Salió de la ducha, colocándose el cabello sobre su hombro desnudo, mientras las gotas de agua recorrían todo su cuerpo. Era un recorrido lento, que perfilaba su figura, mientras que sus ojos azules se clavaban en su propio rostro, reflejado en el cristal del baño, mordiéndose después el labio inferior.

Acababa de experimentar la mejor noche de su vida, sin lugar a dudas, y quería que eso siguiese siendo así. Quería estar con Kitty durante muchos días; deseaba poder despertarse a su lado y notar la mirada pícara de la animadora, además de su aliento antes de que se llegasen a besar.

Se había imaginado numerosas veces como sería la primera vez que viviese eso con ella. Se había imaginado como sería la primera vez en la que se besasen, sabiendo que aquello podría ir a más, sin Jake de por medio, y sin la excusa del alcohol que le permitiese a Kitty escabullirse, asustada. Había intentado suponer como sería estar con Kitty sin pensar que saldría corriendo. Incluso había tenido miedo que, después de esa impresionante noche, la mujer se hubiese escapado. Que se hubiese arrepentido de haber estado toda esa noche con ella. Pero no había sido así. Al contrario, había estado ahí, y de nuevo, había sentido lo que era poder tenerla entre sus brazos. Y lo había imaginado tantas veces, que casi no se lo creía. Pero lo más impresionante es que era mejor en la vida real que en su mente. Kitty lo había hecho eso posible.

Se envolvió el cabello en una toalla, mientras se colocaba unas bragas limpias, de encaje rosado. Notaba como le picaba un poco la tira en la piel, para, de soslayo, percatarse de que tenía ligeras marcas de arañazos en las caderas. Al darse cuenta de la posible razón por la que le molestaba la ropa, y era el hecho de que Kitty se había dejado llevar por el momento, se sonrojó notablemente, apartando la vista de ahí. Recordar sus besos, el como clavaba las uñas en su piel, y como recorría esta con sus manos, hacía que se sintiese tan especial que el rubor se apoderaba de ella; y no solo por eso, sino por como le había mordido, e incluso lamido. ¿Cómo, pese a que ya no lo estaba sintiendo, casi tenía la impresión de que fuese así? Como si aún sintiese al aliento de Kitty recorriendo todo su cuerpo desnudo.

Rememorar el tacto del roce de sus labios contra su abdomen, por ejemplo, se le hacía tan perfecto, en su mente, como lo fue en realidad, que casi creía que de verdad lo estaba haciendo. Por eso no pudo evitar llevar su mano al abdomen, realizando con los dedos un ligero círculo, como si fuese la otra muchacha, y después de dejó apoyar en el lavabo, con ambas manos, esbozando una sonrisa. No podía evitarlo. Kitty era la única que lograba que se le escapase una sonrisa sin querer.

La rubia apartó la vista del espejo, mientras se terminaba de colocar su camisón de color azul claro, casi como de cielo. Sus ojos verdes se clavaron en una foto suya, con los compañeros del Glee club. Ella se encontraba al otro extremo en el que se situaba Marley. Y se sorprendió al ver que su mirada se dirigía hacia la de la castaña, y como esta también la miraba de reojo, sonriendo. Y ella le sonreía de vuelta. Le resultaba curioso, puesto que no se acordaba de ese detalle, y nunca había caído en la cuenta. ¿Tal vez Marley y ella estaban hechas la una para la otra? Era confuso, porque ahora estaba sintiendo miedo.

¿Y si Marley no quería lo mismo que ella? Quería una relación seria, aunque quería ir despacio. Ir viendo como surgía las cosas entre ellas, para, si salía bien, comunicárselo a sus amigos y familiares. Pero no se quería apresurar, porque sabía lo que podía significar en su familia el hecho de que saliese con una mujer, y no quería perturbar nada hasta no estar segura. Cualquiera podría juzgarla por ello, pero quería ir despacio, además de disfrutar un poco de la intimidad que podría surgir entre ellas. Se le escapó una sonrisa al pensar en ello, al pensar en Marley y ella, en ambas, como una pareja seria, juntas por mucho tiempo, y eso le gustaba. Le encantaba la idea.

¿Quién le iba a decir que iba a querer estar con la castaña? Recordaba como al principio la detestaba, por apoderarse de lo que necesitaba para ser la mejor del instituto. Y en esos momentos, lo que quería era estar con ella. Solamente con ella. El poder estar a su lado pasara lo que pasase. Era extraño el cómo el destino hacía que la vida de una persona cambiase. Y aunque ella creía más en el poder de un Dios que en el destino en sí, pensaba que era cosa de ambas partes, pues Dios nunca hubiese hecho algo tan increíble. No. Estaba segura que era una fuerza del destino. Y aunque quedase tonto y romántico, así lo creía; y lo bueno es que nadie tenía que saber que eso era lo que creía.

Se colocó su melena hacia adelante, suelta, y sonrió para sí misma. Le quedaba bien el cabello suelto y largo. Era atractiva, y así se le veía un toque más dulce, más tierno, y menos intimidante, como su cabello recogido en la coleta alta. Y en ese instante, no se tenía que ver así. Quería verse accesible, que se podía conversar con ella. Respiró profundamente, y salió de la habitación.

Pero Marley no estaba allí, y se podía escuchar el ruido del secador, por lo que se intentó relajar, y se dirigió hacia el salón, sentándose en el sofá. Quería estar calmada, pero no podía evitar morirse de los nervios con solo imaginarse cómo podría surgir la conversación entre ellas dos. Se echó sobre el sofá, y se quedó mirando hacia el techo, pensativa.

En ese instante, dejó de sonar el secador, y la puerta del baño se abrió, dejando salir a una Marley que llevaba el cabello recogido en un moño, y que llevaba unos pantalones cortos azules claros, acompañados de una camiseta blanca, con un oso del mismo color que los pantalones en el centro. Kitty giró el rostro ante el ruido, incorporándose al verla. La castaña se sonrojó al ver como la animadora la observaba atentamente con sus ojos verdes esmeralda. Por primera vez, se había puesto a pensar en que los ojos de Kitty podrían ser tan hermosos como una esmeralda, o incluso más.

La joven se quedó sentada, como si la estuviese esperando. Tragó saliva, respirando profundamente, y se dirigió caminando lentamente hacia el centro, quedándose delante de ella, y al lado del sofá. Dudó un instante, mientras Kitty permanecía inmóvil, y dio unos pasos, pasando por su lado, notando la cercanía de la rubia al hacerlo, y se sentó a su lado en el sofá, girándose la otra hacia ella, para poder mirarse las dos a los ojos. Ninguna hablaba, y tampoco sabían cómo hacerlo. Había pasado del momento en el que estuvieron juntas a aclarar las cosas, y ninguna sabía en si dar el paso o no. Aunque, al final, siempre entre ellas podía la atracción y sus sentimientos, aunque quisiesen evitarlo.

―Yo...―empezaron ambas, echándose a reír cuando se percataron de que las dos habían hablado a la vez.

Era Marley la que mostraba más timidez y nerviosismo, aunque Kitty se sintiese igual que ella. Pero estaba acostumbrada a mostrar una actitud dominante, y la castaña, en cambio, era alguien que se dejaba guiar más. Pero a veces, en los sentimientos, era Kitty la que necesitaba ayuda, al contrario que Marley, que era más abierta a hablar sobre aquello, al menos si lo veía necesario, aunque también le costaba. Era alguien que mostraba inseguridad, y aunque la animadora en cierta manera era insegura, lograba sobreponerse.

―Esto es extraño―murmuró Marley, apartándose el cabello del rostro con la mano derecha, deslizando los dedos por el mechón que tenía suelto, nerviosa. A Kitty le gustaba ese tic nervioso de la castaña.

―Un poco...Nosotras, es extraño―señaló Kitty mientras la señalaba con el dedo, primero a Marley, luego a ella misma.

― ¿Te arrepientes? ―Quiso saber, insegura, al escuchar lo de que ellas dos eran extrañas, juntas. Tal vez Kitty se arrepentía de lo que había ocurrido entre ellas dos.

―No―respondió, frunciendo el ceño, para después relajar la expresión―. Me refería a que es extraño porque...Recuerdo la primera vez que te vi―Marley le prestó atención―. Me parecías una mosquita muerta.

― ¿Una mosquita muerta?

―Sí...Ya sabes. Que te hacías la santurrona, pero por detrás estabas llamando la atención de algunas personas. Conseguiste que mi novio me dejase por ti―se encogió de hombros al hablar―. Me parecías insoportable, tan buena y tan dulce...

―Soy así, supongo―se sonrojó al decirlo, aunque sonaba segura.

―Me gusta que seas así―fue directa, mirándola a los ojos―. Me parecías insoportable porque me parecías perfecta. Luego vi que no lo eras, y que tenías tus cosas malas, pero que eras una buena persona. Yo en cambio, no lo fui demasiado...―admitió―Y ahora que lo pienso, lamento mucho más como fui contigo en esos tiempos, Marley.

―Era otra época, y sé que en el fondo nunca quisiste que me pasase nada malo...No querías llegar al extremo, lo sé―susurró, tomando la mano de Kitty, aunque rápidamente intentó apartarla.

Pero la rubia se lo impidió, dando a entender que no le molestaba el gesto, sino al contrario. Notó como el pulgar acariciaba su dorso con cuidado, deslizando los dedos en la palma de la mano. Marley sonrió ante ello, clavando la vista en las manos unidas, casi sintiendo algo dentro de su interior. Era algo tan bonito para ella, ese instante, que no quería que desapareciese. Quería estar así durante todo el tiempo posible, y tenía la sensación de que Kitty tampoco quería que ese se rompiese. Que quería que eso perdurase entre ellas, envolviendo mejor su mano con los dedos, apretando esta ligeramente.

―No, pero no fui buena, y lo sabemos las dos―Marley se quedó en silencio. No le apetecía discutir a la animadora en ese momento―. Ahora intento ser mejor persona.

―Lo eres―susurró Marley, segura; de verdad creía que era así. Kitty sonrió como respuesta―. Eres distinta a como eras en el instituto, aunque al principio dijese que no―se sonrojó al recordar como al principio le costaba reconocer que la rubia, de verdad, estaba preocupada por ella. A Kitty se le escapó una leve carcajada.

―Supongo que era extraño ver que me preocupaba por ti―murmuró, con los ojos verdes clavados en los azules de la castaña―. Debía ser confuso ver que me mostraba amable.

―Sí...Y que te preocupases por mí―dijo en bajo, mordiéndose el labio inferior―. Aún me sorprende de que te preocupes por mí, y bastante, por lo que parece.

Ambas se quedaron mirándose a los ojos, en silencio en ese instante, con sus manos entrelazadas. Y no se querían soltar. Querían estar así. Y aunque no estaban diciendo nada, era como si se estuviesen comunicando con la mirada. Como si se estuviesen diciendo todo aquello que no eran capaces de transmitir con palabras.

―Me preocupo por ti. Creo que lo he hecho siempre, de alguna manera u otra, pero más ahora―remarcó lo último, acariciando el dorso con las yemas de los dedos, despacio―. Marley...

―Kitty, te amo―soltó, interrumpiendo a la rubia, que se quedó con los labios entreabiertos al escucharla―. Te amo. No sé cómo ha sucedido, pero me he enamorado de ti. Ha sido extraño. Cuando te vi por primera vez, fue como si sintiese una conexión. Me resultaba fácil, pese a nuestro pasado...―se quedó un instante callada―. Contigo la relación nunca ha sido fácil, pero sentía que era así. Que era todo más fácil de lo que siempre ha parecido―aclaró, con sus ojos fijos en los de la otra―. Y de repente, me encontré que me empezabas a gustar. Que me gustabas más de lo que me imaginaba, y eso me tenía confusa. Por un momento, creí que tal vez era porque me tratabas mejor de lo que me habías tratado nunca―mientras hablaba, dejaba leves caricias en su mano, como intentando con eso calmarse también a ella misma―. Pero no era eso. Y honestamente no creía que sucedería nada de lo que ha sucedido entre nosotras...Estabas con Jake, te ibas a casar con él y todo―Kitty se mordió el labio al escuchar eso, bajando la vista, como si estuviese avergonzada―. Pero eso no podía evitar que te amase, y si me iba a ir era porque necesitaba estar lejos de ti...Porque no ibas a estar conmigo, y no iba a soportarlo, aunque quisiese que fueses feliz.

― ¿Y ahora quieres estar lejos? ¿Te vas a ir? ―Preguntó intentando contenerse, pero sentía cierta ansiedad. No quería que Marley se marchase de la casa.

―No...Bueno, depende―añadió, con cierto temor.

― ¿Depende de qué? ―Quiso saber Kitty, mientras la miraba interesada.

―De lo que quieras tú, Kitty...―susurró, mordiéndose el labio inferior―De si quieres que me quede, de lo que buscas en esta relación...

―Mira, Marley―le interrumpió, aclarándose la garganta―. Te amo, ¿sabes? Y acabo de dejar a mí prometido por ti...Quiero algo serio, pero es cierto que no me siento preparada para ir contándolo, o ir diciendo a los cuatro vientos que estoy con una mujer. Sé que no es algo de lo que me tenga que avergonzar, pero quiero ir despacio, y necesito tiempo para contárselo a mis padres y todo...―aclaró, asintiendo Marley.

Entendía el punto de Kitty. Se imaginaba que sus padres tendrían una cultura firme, católica, y que posiblemente podría tener problemas. No todos los padres eran abiertos, y no solo los padres, sino la gente. Entendía que Kitty quisiese ir poco a poco; e incluso ella lo prefería así. No quería apresurarse tampoco, y necesitaba disfrutar un poco de todo aquello que estaba sucediendo entre ellas.

―Yo también quiero ir poco a poco...Disfrutar de lo que tenemos―susurró Marley. Sonrió levemente, sintiendo como Kitty se acercaba un poco a ella, quedando las dos cerca. Bastante cerca.

―Pero quiero algo serio...Y no quiero que ninguna de las dos salga con otras personas―confesó, sonrojándose un poco, aunque enseguida recuperó el color. Se iba acercando más y más, y suspirando y sintiendo casi el aliento de la castaña contra sus labios, quedándose las dos a apenas centímetros de distancia―. Solo quiero que seamos nosotras dos...―dijo contra sus labios en un leve susurro, con los ojos verdes clavados en los azules de la otra chica, que brillaban ante la cercanía.

―Estoy de acuerdo...Solo quiero ser yo―Marley se acercó más a ella.

―Bien, porque solo vas a ser tú, Rose...―murmuró de manera coqueta, rozando sus labios con los de la otra―Solamente tú―recalcó, sonriendo la castaña al escucharla.

Se acercó más, inclinándose, y atrapando los labios de Marley en un beso, despacio, lentamente, moviendo los labios contra los de la otra de una manera suave, compenetrándose la mujer enseguida, respondiendo cada gesto. Llevó las manos a su cuello, sosteniendo este con ambas, besando su boca todavía más, inclinándose mientras se apoderaba de su boca bien, casi como si la devorase en el beso. Pero este era lento, aunque apasionado a la vez. Y a Kitty se le hacía difícil no querer más, igual que a Marley. Le encantaría poder estar así durante todo el día con Kitty, besándose, abrazadas, acurrucadas en el sofá. Se fueron separando poco a poco, abriendo los ojos al notar la ausencia del contacto, encontrándose las miradas de ambas.

Marley y Kitty lo tenían claro.

Iban a ir poco a poco, pero la una con la otra. Y nadie más.


Holis holis holis, lamento la demora, pero se nota la llegada del veranuco jajajaja nuestras chicas se han re besado, se nota que se aman y ahora iremos viendo qué se opondrá, o no, entre ellas ;) A ver, antes de nada, voy a ir avisando...Me voy de viaje a ver a mi novia *Se suelta así como unas tiras por encima suyo y lo celebra bailando* y me voy a demorar en subir capítulos jajajaja no creo que tarde mucho, porque los voy a dejar puestos en mi foc Manager para actualizar, porque la tablet me la llevo, pero tal vez tardo porque bueno, voy a estar ocupada jijiji (? pero no voy a dejar de subir la historia, así que no os preocupéis, pero aviso por si algún día tardo más de la cuenta :3

angy: No, Marley no es la activa jajaja lo son las dos, o sea, van a cambiar el papel, pero si soy sincera, la dominante va a ser Kitty porque me cuadra por su carácter ;) pero Marley también va a sacar garras...

pkn150: Yo me hice shipper Karley en el momento del dueto porque lo de los trajes que parecía que podrían tener sexo lésbico en cualquier momento jajajajaja igual, me encanta Karley, me enamoran, y aunque digan que es como Faberry, no lo es, y asdfdasgsd KARLEY (L) Me alegra que te gustase el capítulo, y espero que esta aclaración de sentimientos te haya gustado más...KARLEY IS ON FIRE! jajajaja Un besuco y cuídate :3

dark: Espero que os siga valiendo la pena esta historia, porque os voy a dar muchos momentos, y creo que os puede gustar...Y siento que hayáis tenido que esperar, pero soy de ir lenta porque ir muy rápido me parece precipitado, y no se me hace natural, pero oye, al menos, momentazo Karley jajajaja me encanta que ames la historia...Un besuco y gracias :3