hola a todxs :) se que querrán matarme, pero al fin eh regresado.

solo les dejo que disfruten el próximo capítulo sin mas demoras :)

gracias por cada uno de sus rr! siempre son mi inspiración para seguir :)


Ran se despertó tan cómoda que no tenía ganas de moverse ni un milímetro.

Todo lo que había pasado el día anterior le parecía un sueño ¿acaso lo había sido?

No quería abrir los ojos y sentir que todo había sido producto de su imaginación. Al final sintió tanto calor y la luz del sol le molestaba los ojos que no le quedó más que abrirlos.

Por supuesto que lo de la noche anterior no había sido un sueño.

No pudo evitar sonreír divertida al ver la posición en la que se encontraban. Al parecer habían dormido abrazados y tan apretados que el calor de ambos se había echo notar porque las mantas habían desaparecido

Se encontraba con la cabeza en el pecho de Shinichi y el resto de su cuerpo enredado con el suyo que se encontraba tendido de espaldas y con un brazo alrededor de sus hombros mientras el otro se encontraba debajo de su almohada. Las piernas de ambos parecía un nudo que nunca se desataría.

A pesar de todo, nunca había estado tan cómoda.

Shinichi se veía tan tranquilo durmiendo. No pudo evitarlo y acarició suavemente su rostro con la punta de los dedos.

Rió levemente al verlo hacer muecas, pero al parecer no quería levantarse. Sin poder evitarlo se inclinó para besarlo suavemente en los labios pero decidió que no lo despertaría, Shinichi nunca dormía lo suficiente.

Ran se enderezó intentando no despertarlo y miró la hora en el reloj que se encontraba en su mesa de luz.

¡Las once la mañana!

¿Cómo era que hubieran dormido tanto sin que Yukiko los despertara?

Aunque tal vez, luego de todo lo que habían pasado el día anterior, había decidido dejarlos descansar.

Se volvió a ver a Shinichi que se revolvía como buscando su calor.

Y finalmente se giró y la miró unos segundos extrañado pero en seguida sonrió.

Su sonrisa en el rostro aún adormecido, enterneció a Ran.

—Con que al fin despiertas, dormilón. Buenos días. –se inclinó y volvió a besarlo, a lo que el no tardó en responder.

— Buenos días para ti también, mi hermosa prometida. Y feliz cumpleaños –le rodeó por el cuello para atraerla más hacia sí -¿Cómo dormiste?

Ella finalmente se recostó sobre él y apoyó sus brazos a ambos lados de su cabeza. La incomodidad y la vergüenza que había sentido antes al sentirlo tan cerca ya le parecía ridícula.

—Mejor que nunca, aunque ¿sabes? Pensé que todo lo de anoche había sido un sueño pero luego vi esto y… -no pudo evitar sonreír y sonrojarse como una tonta al volverse a ver su anillo que brillaba como nunca en su dedo anular.

—Me alegras que tengas sueños tan maravillosos y que sean conmigo-Shinichi se rió feliz al ver sus ojos brillantes-. Te amo.

Ella volvió a mirarlo y sus miradas se fundieron.

—Lo sé, y yo también te amo y nunca lo olvides –lo besó queriendo que ese momento nunca se terminara.

El le correspondió pero esta vez le rodeó la cintura con los brazos y la hizo rodar para quedar ella esta vez de espaldas.

—No creo que nunca lo olvide. Siempre estás en mi mente.

— Eso es lo único que deseo.

El beso que había comenzado suave se fue tornando peligroso. Shinichi no pudo evitar saborear con su lengua los suaves labios de ella y comenzó a meterla dentro de su boca a modo de dulce caricia.

Ella no tardó en hacer lo mismo.

– Mmm creo que no hay mejor manera de despertar que esta –él murmuró contra sus labios sonriendo, y como si sus manos se movieran por si solas comenzó a acariciarle la cintura, tentándola con sus manos.

–Pues yo creo que podía mejorar, si tu quisieras –sintiéndose atrevida atrapó las manos de él con las suyas y lo animó a que le levantara el camisón por la cintura pero como lo esperaba él la detuvo.

– ¿Acaso tus hormonas están en pleno plan de ataque? –Shinichi se rio de su cara de frustración cuando finalmente me separó de él quedando los dos sentados en la cama enfrentados.

– Tú sabes que es lo que quiero. Ambos queremos esto. ¿Por qué negarlo? Me lo debes como regalo de cumpleaños –no lo pudo evitar e hizo uno de sus pucheros, intentando de convencerlo

Shinichi lanzó otra carcajada y le acarició la mejilla con suavidad, pero Ran lo apartó malhumorada.

– ¿Con qué quieres más? ¿No te contentas con tener al detective más famoso de la historia a tu lado por siempre?

– Tú siempre tan arrogante –no pudo evitarlo y agarró una almohada para pegarle con esa –. Y yo que estaba hablando en serio… Nunca te tomas el tema con seriedad.

Él lazó una carcajada tratando de frenar sus golpes.

– Por supuesto que me lo tomo en serio, las cosas no son como tus crees. No te rechazo porque no quiera estar contigo, Ran –la tomó de los brazos y la miró serio

Ella trató de no distraerse y no apartó sus ojos de los de él.

– Entonces ¿por qué lo haces?

Shinichi le sonrió con ternura..

–. No puedes dudar de que en verdad te deseo, pero en verdad quiero que sea algo especial para nosotros.

– Pero ¿Qué más especial que todo esto? –Ran se señaló el anillo y la habitación –. Todo esto es un sueño. No sé a lo que quieres llegar. ¡Y ya deja de reírte!

—Lo siento pero la verdad es que hacer el amor con la mujer de vida en la casa de mi padres, no es muy tentador y menos en pleno día cuando mi madre puede interrumpirnos –volvió a acariciarle la mejilla con cariño –. Te prometo que esta noche te compensare ¿de acuerdo? Será una noche maravillosa para los dos.

– ¿Lo prometes?

– Tonta, por supuesto que sí y ahora mejor levantémonos y tomemos una ducha antes de que mis padres aparezcan –Shinichi se levantó y le tendió una mano para que hiciera lo mismo-.

Por lo visto él tenía ganas de torturarla, pensó Ran, pero no podía negar que sería incomodo si de repente entraba su madre y los encontraba en una situación vergonzosa.

Asintió y se dirigió a buscar su maleta y buscar algo adecuado que ponerse en ese día especial, porque no dudada de que Shinichi cumpliría su promesa.

Esta noche sería especial para ambos.

….

Shinichi finalmente se había ido a otra habitación a bañarse para dejarle unos minutos de intimidad.

Al final salió de la habitación y se lo encontró esperándola en el pasillo.

Lo miró unos segundos, al parecer con la elección de ese sencillo vestido rosa pálido (Regalo de Sonoko por supuesto) había logrado embobarlo.

Él como siempre se veía elegante con tan solo unos jeans y una camisa blanca y saco azul.

Le tendió la mano e inmediatamente tomó la de ella entre las suyas y le besó delicadamente el anillo de su mano izquierda.

— Ahora si puedo decir que al fin eres mía.

Ran se sonrojó pero de repente le entró la curiosidad.

— ¿Es que acaso tenías dudas de mi respuesta? –le sonrió burlona-. ¿Y así te haces llamar el mejor detective?

Estoy considerando seriamente en pensar que Heiji puede ser el mejor…

— ¿Qué dices? ¿Heiji? –Lanzó una carcajada que sorprendió a Ran-. Si crees que soy lento en estas cuestiones del amor, te puedo asegurar que Heiji me gana por lejos. ¿Acaso no te enteraste de lo que paso en Osaka? Al parecer sin querer Kazuha se le confesó al tonto de Hattori

Eso la tomó sorpresa,

— ¿Qué? ¿Cómo fue eso? Kazuha no me ha dicho nada. De hecho no me ha escrito hoy lo cual es raro en ella. No me digas que Heiji la rechazó. No, eso es imposible.

Para su alivió Shinichi negó pero estaba serio.

— Hattori no alcanzó a contármelo con lujo de detalles pero al parecer cuando Kazuha se le confesó fue en medio de una de sus discusiones tontas y ella huyó antes de pudiera reaccionar. El pobre no sabe que hacer y al parecer Kazuha se encerró en su casa y no quiere saber nada con verlo.

– Ese tonto… Me imagino cómo debe estar sintiéndose la pobre de Kazuha. Más tarde le escribiré para ver si pudo arreglar las cosas con el tonto de tu amigo.

Ambos se dirigieron hacia la planta baja tomados de la mano. A decir verdad se encontraba algo nerviosa. A pesar de conocerlos de pequeña no sabía que era lo que podían llegar a decir los padres de Shinichi cuando se enteraran de su compromiso.

Shinichi por otro lado estaba pensando en que tendría que soportar los gritos de emoción de su madre por unas cuantas horas y que no los dejaría en paz por un rato bastante largo... pero el tenía otros planes. Ese día nada de salidas con sus padres, solo pasaría ese día especial con Ran