Capitulo 24

Se habían reconciliado en el interior de una pequeña cámara por donde el tenue sol entraba y alimentaba a la vegetación, accesible por otra grieta que se abrió . Era un viejo cráter donde la lava se endureció por completo. Ahora solo era un mero agujero en el monte por donde las plantas se asentaron. Estaban de acuerdo con que, para seguir con la búsqueda de Entei, tenían que eliminar una primitiva valla de robustas y punzantes ramas atadas con lianas que impedía entrar a otra zona abierta por las convulsiones terrestres. Y lo encontraron.

Pero tenían un problema con aquel gecko de cola de pino. Ese reptil tomó aquel lugar como su territorio, y su intrusión lo desquiciaba. Cualquier movimiento lo interpretaba como un intento de arrebatarle su sitio, un ataque. Helio fue el primero en intentar capturarlo, y cuando iba a apuntar con la antena al reptil herbáceo, probó las finas hojas de su brazo.

El veloz ataque le dejó un fino corte en el costado algo superficial. No era grave, pero escocía. El golpe le hizo arrodillarse con la mano puesta en la herida.

-¡Helio!- Exclamó Gionna al ver que caía de rodillas. Antes de ir a socorrerlo, ordenaba a Kyumbreon:

-¡Asegúrate de que no se mueva, Kyu!

Pero antes de que Kyumbreon pudiera asentirle con palabras corteses, Soel interrumpió.

-No es necesario...

Soel sacó a Dressela de su pokémon, situándola delante de Kyumbreon. Dio la orden de usar sonmífero, y esta soltó su polen anestésico. El gecko inhaló los polvos soporíferos y cayó rendido bajo sus efectos.

-Bueno, y ahora que alguien lo capture. Ya hice bastante.

-¡Pero tenemos a un herido! ¡Y yo no tengo capturador! ¿¡No te da vergüenza mandar a otro que-!?

Helio le tendía el capturador de Selena que le había birlado para calmar a Charizard. Quería que ella lo capturara.

-Pero... pero...

-Dijiste que tomarías las responsabilidades necesarias.

-¡Pero estás herido!

-No es nada. Ala, ala, ves a capturarlo, anda.

-¡Pero-!

-Hazlo.

-Buf... Vale, vale.

Con brusquedad agarró el capturardor mientras temblaba cual hoja por los nervios. Quería acabar rápido con tal de tratar la herida de Helio en cuanto antes. ¡Pero, ah, malditas sean las prisas! No vigilaba el movimiento de su brazo, y sus círculos llegaban a ser demasiado pequeños para hacer seguidamente la captura. Pasaron ciento-veinte segundos, y Soel se impacientaba.

-Mira que te lo he puesto fácil, ¿eh? Trae.

Por segunda vez en su tiempo trabajando como ranger de Villaestío, Soel iba a utilizar el capturador. Un capturador olivoso de centelleante reflejo igual de tenue que la luz que llegaba. Antes de que el señor del cráter despertara de su letargo, Soel apretó el botón que haría que el aparato escupiera la peonza y retirar el otro disco. Hizo círculos amplios con su brazo, sujetando aquel cachivache, y cuando acabó con el reptil durmiente, este, aún con pereza, se levantaba.

-No te han enseñado a capturar, ¿eh?

-Oh, cállate, estaba ofuscada.

-Por favor, querida... Eso no es excusa. Te he dormido al Sceptile, ¡y aún así tuve que intervenir yo! ¿Qué clase de ranger cometería ese error?

Lo sentía. Esa actitud arrogante le bullía por dentro, y la olla ya sacaba el vapor por la boquilla. Era cierto, le puso a Sceptile en bandeja, y que no lo pudiera capturar bajo estas circunstancias le rabiaba. También era cierto que no coordinaba bien sus movimientos. Pero no iba a dejar que perdiera los estribos explosivamente como sus entrañas lo demandaban. Tenía que contraatacar.

-Bueno... quizá sea patosa con el aparato de marras... pero tú preferiste que otro acabara con su trabajo, aún teniendo a un compañero herido. Y ahora si me disculpas, tengo a un enfermo que atender.

-No es una herida muy profunda.- Dio el diagnóstico Kyumbreon. Visto que su objetivo fue tomado por Dressela, se le correspondió el trabajo de Soel a quien quería ver la herida y sabiendo que aún estaba afectada por los sucesos anteriores, se encargó de velar por su salud. -Y tampoco brota mucha sangre de aquel corte... se sanará.

-Pero la herida sangra.

-Eso dije.

-Puede infectarse.

Entre modestias por parte de Helio y reproches por Kyumbreon, pues era un contratiempo más, Gionna rebuscaba entre sus cosas el vendaje. Cogió un rollo y le pidió que se levantara un poco para que pudiera envolver el torso con esas tiras blancas de tela. Mientras envolvía con esas vendas a la vez que hacía un esfuerzo por poder tratarla sin desmayarse, con cara de suspicacia amorosa, Dressela y Soel se inclinaban para mirar esa perfecta escena de romance.

-Ala, ya está. Haz presión en la herida para retener el sangrado.

-Pero no creo que... Soel, ¿qué estáis mirando con estas caras?

-Nada... que... ¡Miraros, si sois la pareja perfecta! ¿Por qué no dormís en la misma cama?

¡Será posible! Por una vez que pone en práctica al fin sus conocimientos de primeros auxilios en una persona y los terceros ya insinúan que hay una relación entre Helio y ella. ¡No! Solo es un amigo suyo, y se sentía obligada a ayudarle en cuanto lo requería. Estaba crispada con él, y le hubiera regañado por ese comentario, pero eso sería alimentar al troll. Tenía que mantener la cabeza bien fría. Aunque Helio se lo tomó muy a pecho.

-¿¡Cómo puedes insinuar que hay una relación entre nosotros!? ¿¡A caso porque me quiera curar una herida tiene que quererme, eh, eh!?

-Cálmate, Helio.

-¡No, no me calmo! ¡Estoy harto, harto de este gay! ¡Harto!

-¿Eh? ¿Es gay?

El homófobo de Helio le reveló su secreto, todo y que no le hacía nada que se le revelara. Aunque puede ser que haya un rechazo. Ella también podría serlo. Lo miraba con cara seria, un poco incrédula. Pero luego una sonrisa se formó en su cara.

-Bueno, ya puedo estar tranquila.

-¿¡Qué!? ¿¡No te hace nada!?

-No, es más, me alivia, y no tengo por qué escandalizarme? ¿Pero por qué a ti sí te hace? ¿Tienes miedo de que te haga... eh... algo?

Justo en el clavo. Helio se ruborizó y echó la mirada hacia abajo, avergonzado.

-Aaaah, de modo que te fastidia que pueda hacerte cositas, ¿eh?- Para incordiarle aún más con tal de divertirse un poco, se acercó a Helio, se apoyó en su hombros y le miró con una tétrica sonrisa don juanesca. Helio pateaba en el suelo con tal de que le soltara, sin resultado, mientras Dressela se reía. Minun también le irritaba que le hiciera estas bromas, y chisporroteaba dispuesto a hacer que lo dejara en paz, también Kyumbreon, que desde que empezó esta discusión estaba impaciente. Gionna estaba por adelantarse, pero necesitaba a Sceptile, y sabía que no la seguiría. Harto de que se prolongaran estas disputas, el Umbreon alzó voz.

-¿¡Queréis perecer en este lugar o no!?

Todos se lo miraron asustados por ese vigoroso e imponente grito proveniente de su mente. No parecía enfadado, sin embargo. Su rostro sugería calma, pero su tono lo contradecía.

-¿Estando en situación crítica y discutís si lo que se sale de lo normal tendría que sorprenderos o no para luego reírse del que le escandaliza? Vosotros humanos sois extraños.- Hizo una pausa. Soel soltó a Helio y se disculpó, pero igual este no lo aceptaba como tal. Luego puso fin a su pequeño discurso. -Ya tenemos al reptil. Acabemos con esto de una vez.

Regresaron a la zona por donde burbujeaba el magma y se soltaban los vapores, de camino hacia la valla que encontraron. Dressela y Sceptile, como cualquier pokémon de tipo planta, caminaban con temor a que ardieran al mínimo contacto con una de las ascuas circundantes. Kyumbreon iba delante, para advertir de alguna irregularidad que se encontrara. Se fijó en la ausencia de un elemento que les impedía proseguir con la búsqueda más allá de las zonas por donde se situaban las cámaras de las pruebas del agua y fuego. El charco de lava que había en el suelo ya no estaba. Era raro; el agua ígnea no podía hacer más que ir en aumento, y ahora la grieta que dejaba que destruyera el suelo estaba cicatrizado por roca negruzca.

Era extraño, y sospechoso. Alguien con un pokémon de tipo agua había pasado por aquí. Ellos habían entrado a reclamar el fruto de sus esfuerzos.

-Esperen. Podemos seguir por este camino en vez de ir a aquella caverna bloqueada por la valla. Si Entei hubiera pasado por ahí, seguro que lo hubiera calcinado.

-¿Y para eso he atrapado a este Sceptile?- Este se le quedó mirando, como si acabara de recibir un desprecio de su parte. -Puedes irte, tranquilo. No creo que te vaya a necesitar...

Entonces este se retiró hacia su guarida, y ellos siguieron el camino. Llegaron hasta la grieta que conecta el interior del volcán con la reliquia, y siguieron caminando, subiendo por las escaleras dejadas por los que veneraban a la bestia del monte. A medio camino, se encontraron con un recluta acompañado de tres Slugmas que bloqueaba el paso.

-¡Pero, bueno, qué tenemos aquí! ¡Rangers! Sois vosotros los que provocasteis esto, ¿verdad que sí?

-¡No tenemos tiempo para que nos incordies!- Ya estaba hasta las orejas de contratiempos. Instantáneamente, Kyumbreon lanzó a las babosas llameantes con sus poderes psíquicos al candente lago de fuego espeso, devolviéndolos a su lugar de origen. El recluta, atónico, se quedó petrificado sin poder reaccionar.

-¿Quiere ser vos el próximo en fundirse con este infierno?

-Eh...

-¡Pues apártese y déjenos pasar!

El pusilánime miembro del equipo Go-Rock huyó despavorido por las amenazas del chacal, permitiéndoles seguir con su búsqueda. Se encontraron con más; Helio quería librarlos a todos capturándolos, pero Soel se ponía de por medio con Dressela y los dejaba fuera de combate al instante, ahorrándoles tiempo, pero crispando a Helio cada vez más. Kyumbreon también colaboraba, golpeando a los pokémon que estaban de por medio y haciendo explotar directamente sus súpercapturadores.

Llegados a un punto alto de las cuevas magmáticas, la tierra sacudió una vez más, esta vez de forma más violenta, a la vez que un bramido se escuchó en el fondo. Gionna casi se cae desde la colina; si no hubiera sido por el psíquico de Kyumbreon, se habría partido el cuello. La lava empezaba a burbujear con más violencia. Al menos aquel rugido les confirmó que fueron por buen camino. Pero tenían que apresurarse, por muy cerca que estuviera.

Entraron en aquella cámara. Siguieron recto hasta llegar a donde estaban reunidos los cuatro hermanos y a aquel hombre en frente del león con su bastón. Sus pasos fueron cruciales para que se percataran de que venían. El cuarteto se giró, y fue primero Emilio quién se quejó.

-¿¡Pero qué!? ¡El combo calamidad! No, espera, esto no es muy pegadizo... ¡La loca! ¡Sí, mucho mejor!

-Pero hermano... si ella no hizo nada, la pobre...- Defendía a Gionna mientras señalaba apasionadamente a Helio con su dedo acusador. - ¡Fue él quien lo hizo! ¡Monstruo! ¡Has robado a mi amor!

-Imbécil.- Masculló entre dientes su amada querida.

-¿¡A caso no paráis nunca!? Oh, ¡pero si habéis traído a ese tío bueno! ¿Qué tal, guapo?- Soel no contestó a esta pregunta. David se llevó la palma en la cabeza. Todos ellos estaban con sus manías. "¿Por qué siempre el mayor tiene que soltar todo el rollo?", se preguntaba.

-Je, pero que oportunos que sois. Habéis venido... ¡Tarde! Entei es ahora nuestro. Tengo que agradeceros vuestra colaboración. Sin vosotros no lo hubiéramos conseguido.

-Lo lograsteis a partir de la elocuencia para que haga vuestro trabajo. Un método eficaz... pero rastrero.- Rectificó Kyumbreon.

-Oh, ¿de dónde has salido tú, gatito? Eres demasiado inteligente para ser un pokémon.- Dijo David.

-¿Lo soy? ¿Te crees a caso que los humanos sois los únicos seres pueden poseer legítimamente el sentido de la razón? Al menos los animales y nosotros los pokémon no utilizamos nuestra fuerza destructiva para satisfacer innecesarias necesidades.

-¡¿Me estás llamando tonto?! David se sintió ofendido por ese comentario. Iba a mandar a un pokémon para que lo agrediera, mas el señor de pelo blanco le interrumpió.

-Bueno, bueno, bueno... Lo cierto es que yo tampoco os esperaba... Pero me importa lo más mínimo. Apartaros, hijos míos.

Estos se hicieron a un lado, y luego, aquel hombre volteó para mirar al trío.

-Mis... lacayos me han hablado mucho de vosotros dos. Sobre todo de ti. Te tienen mucha manía.- Se refería a Gionna con estas últimas dos frases. -¿Sabéis qué? Ahora mismo sois los que más dais pena de Floresta.

-¿Por qué me incluye a mí? ¡Yo no tuve nada que ver!- Replicó Soel.

-¡Silencio!- Ordenó Gordor. -Como líder del equipo Go-Rock, yo, Gordor, os explicaré mi plan. Es una muestra de mi agradecimiento.

Se rió de forma desagradable, colocando los brazos en tal posición que pareciera una cruz humana.

-Parece que la leyenda de La Reliquia de la Selva era cierta. ¡Gracias a un par de tontorrones-!

-Gracias.- Agradeció Soel por no incluirle esta vez. Esta vez nadie le hizo caso, porque Alberto intervino justo después para defender otra vez a su musa.

-Que ella no hizo nada, que fue ese pedazo de burro.

-Argh, pues gracias por un tontorrón, superó la cuarta prueba. ¡Como resultado, Entei despertó, y hubo una erupción! ¡Este, con toda su energía, ha tenido el honor de ser capturado con mi último modelo de súpercapturador! Y veo que mi experimento fue todo un éxito. Está a mi merced. ¡Aquel estruendo que habéis sentido antes de entrar es la prueba! ¡Y también de que el Equipo Go-Rock es superior a la Unión Ranger! ¡Dentro de poco usurparemos las funciones de los Rangers!

-¿Provocando un problema que nadie pueda solucionar para que la gente reaccione y luego vosotros os presentáis como los salvadores para conseguir vuestros propósitos?- Preguntó Gionna, para que luego exclame sugiriendo su poca originalidad. -¡Qué típico!

-Je. Eres perspicaz. No me extraña que te hayas llevado el odio de mi cuarteto favorito. Mira, os haré un último encargo como Rangers. Se apartó para que el león pudiera hacerles frente en cuanto se lo demandara.

-Si no se hace nada por evitarlo, este Entei causará otra erupción subterránea. No solo destruirá esta zona... este volcán está conectado con todo el subsuelo de Floresta, así que arrasará también con todo el ecosistema de Floresta y arruinará a sus habitantes. ¿No creéis que eso sería terrible? ¡Dejadme que os asigne vuestra última misión como rangers! Estas son mis órdenes... No, ¡haced lo que queráis, no importa! ¡Jua, jua, jua!

Mientras seguía con esas escandalosas risas, Entei rugía de dolor. Esto apenaba a Helio.

-Andáis muy confiado... Mas tus últimas palabras tambalean en una falta de orden y sentido. ¿Creéis que somos incapaces?

-¡Bien dicho! Y por muy legendario que sea... no creo que pueda con Dressela. ¿Verdad, querida?

Dressela estaba preparada. Asentía con energía después de que su dueño pronunciara esa seguridad.

-De modo que me retas... ¡Entei, a por él!

-¡Dressela, usa somnífero!

De nuevo, creó una nube de polen soporífero. Ya que Entei iba directo, no pudo evitar inhalar y caer por el sueño. Luego usó danza aleteo para asegurarse el debilitamiento al primer, o quizá tercer golpe. Cuando Soel se lo indicó, cargó su danza pétalo para lanzárselo a Entei, sin embargo, harto de ver tanto sufrimiento, Helio se lanzó a por Dressela.

Pilló al Lilligant incapaz de poder esquivar. Por consecuente, tuvo que recibir el golpe de lleno, sin poder mandar aquel tornado rosado hacia el legendario. Inoportunamente, Entei se levantó, y cuando Helio se levantó, le dio la oportunidad de azotarla con una potente ráfaga ígnea. Aunque danza aleteo potenció al máximo su resistencia ante ataques especiales, el fuego la dejó incapacitada para luchar más. Si no hubiera llegado a potenciar sus ataques, las llamas hubieran resultado mortales. Tuvo que devolver a Dressela a su pokéball.

-¡¿Pero qué haces?!

-¡No puedo dejar que hieras a más pokémon! ¡Estoy harto!

-¡¿Pero quieres que queme a toda Floresta?! ¡¿Es eso lo que quieres?!

-¡No! ¡Pero no creo que hiriéndolo sea la solución! Hay que calmarlo...

Helio, muy convencido de que así es como se tenía que hacer, sacó su capturador, sin recordar que los capturadores normales no iban a funcionar. De enseguida, otra vez Entei escupió fuego por su boca, directamente hacia la línea de captura. La energía sacada por el disco regresó de forma muy violenta, de tal forma que, aunque el capturador no había sufrido daños desde que acabó de capturar a Flygon, reventó en su mano, dejándole una dolencia más. Gordor se rió satisfecho.

-¡Jua, jua, jua, jua! Parece que este pequeño ajuste funciona muy bien. ¡He aquí un pequeño adelanto de lo que será mi proyecto final! Los súpercapturadores de los hermanos suben solo la mitad de su potencia... ¡Pero el mío la dobla, no, la triplica! Cualquier ataque que golpee a vuestros capturadores lo destruirá al instante. ¡Jua, jua, jua! Estáis acabados.

La situación acabó por dar un giro crítico. El charlatán de Gordor tenía su equipo de animadores y a una poderosa bestia, Soel no tenía a más pokémon, y no quería usar el capturador después de lo ocurrido. Helio tenía una quemadura extendida por la mano que le provocaba una hemorragia debido a la explosión de su aparato. El líder del equipo Go-Rock ya cantaba victoria. Pero esperaba a que la única que podía hacer algo actuara y cayera también en la derrota para así poder cometer su plan sin interrupciones.

Ya era tiempo de que al fin interviniera.

-Mi señora... Creo que llegó el momento de que actuemos. Cuando vos ordene.

Suspiró para intentar calmarse. Sabía lo que conllevaría un solo error. "En cuanto el guardián de los mares del averno sea liberado de sus ataduras sólidas, vegetación y vida perecerá en lumbre venida del subsuelo"...

Tenía que evitar que esa siniestra profecía se cumpliera.

-Procede.

Kyumbreon se lanzó a por Entei con velocidad. El legendario no tardó en volver a atacar con sus llamas, pero el felino de orejas largas bloqueó el ataque con protección. De todas formas, le llegaba aún el calor que emanaba. Ciertamente, era fuerte. Pero él también. Contraatacó con un psíquico que le resintió, no suficiente para que Gionna pudiera asegurarse de poder capturarlo.

Entei volvió a la carga rápido, esta vez haciendo que la lava se abriera paso sobre la roca. Pudo esquivar todas esas columnas explosivas y volver a atacar, esta vez con pulso umbrío. El ataque hizo que Entei retrocediera y que Kyumbreon le pueda propinar otro apretón de musculatura con su mente. En cuanto pudo volver a atacar, Entei empezaba a flaquear. El lanzallamas lanzado en este momento ya no quemaba tanto como para poder sentirse bajo su escudo. Al parecer, la salud del pokémon era un factor determinante para que la potenciación proporcionada bajo los efectos del súpercapturador pudiera surtir efecto.

-¡Empieza a resentirse! ¡Sus llamas son más frías!

-Bien.

Entonces soltó la peonza y la empezó a dirigir. Kyumbreon se apartó para que pudiera rodearlo sin tener ningún obstáculo de por medio. Entei corría por todos lados para evitarlo, pero sin duda el trazo de luz dejado por el disco capturador era más presto que él. Entonces este volvió a hacer uso de sus llamas, pero, por fortuna, lo que podría haber sido una traición por parte de su brazo fue una bendición que le ayudó a evitarlas. Ese desvío que hacía que el disco se fuera para abajo la ayudó a evitar la ráfaga. Esperó a que cesara y escupiera todo el fuego que tenía dentro para volver rodearlo.

Ya casi lo tenía. En cuanto trató de volver a intentar librarse de la molesta línea, ya terminó. Hizo regresar el disco y el halo lo oprimió expulsando ese mal que lo dominó. Entei zarandeó la cabeza y huyó de las personas que estaban presentes. Los hermanos y Gordor, todos, incluso ella misma quedaron estupefactos. Una vez más, esta logró superar las trabas que le pusieron. De nuevo, este soltó otro discurso.

-¡¿El Entei capturado?! Estoy más que sorprendido. Pero no importa. Mi experimento ha sido un éxito completo. Nada me detendrá. Mi plan sigue avanzando... ¡Puedo capturar incluso legendarios sin necesidad de entrenamiento! Aunque tengo que hacer unos ajustes...

Ya estaban cansados de tanta charla. No podían quedarse más en este horno. Tenían que marcharse y comunicar las buenas nuevas. Sin despedirse, y alegres porque habían superado la crisis, se marcharon.

-¡Eh! ¿¡A dónde vais!? ¡No he acabado!

-Viejo, déjales, no necesitan tantas explicaciones... Que se confíen.- Le dijo David.

-Es cierto, hijo. Igual... ¿sabes? Esta chica creo haberla visto en un periódico.

-¿Qué? ¿Qué quieres decir?

-Creo... que esta chica tiene algo que nos podría ser útil...