Capítulo 25: El reencuentro
Ante ellos se veían dos figuras una de un hombre de cabello largo y castaño, y la otra de un hombre de cabello largo y plateado, los dos con los ojos ámbares.
¿Sesshomaru? - pregunto Kagome con sorpresa. No se lo podía creer, su marido al que creía muerto estaba delante de ella vivo.
Si soy yo, por lo que veo Inuyasha no ha perdido el tiempo, dos meses sin mi mujer y ya querías quitarmela. Estoy contento, al menos, de que Kagome no haya querido besarte.
Hermano lo siento.
Dejate de excusas, tu siempre la has amado.
Si es cierto pero creíamos que estabas muerto.
Y has tardado solamente dos meses desde que creísteis que había muerto en tirarte encima de ella.
Por favor no os peleeis, Inuyasha no ha intentado nada hasta ahora. Sabe que no estaría bien.
Si lo sabe y aún así lo ha hecho.
Lo siento ha sido un impulso, no sabía lo que hacía. - dijo Inuyasha disculpandose.
Un momento. - dijo Kagome. - ¿Este no es Reiko? ¿Qué hace aquí? ¿Aún quieres matarme a mi y a mis hijos?
No Kagome, mi padre y yo hemos hecho las paces, no quiero haceros daño. Papa, ve a hablar con Inuyasha de esto que acaba de pasar, mientras me quedare con ella para contarle lo sucedido.
Bien. No te preocupes Kagome no te hará ningún daño.
De acuerdo.
Inuyasha y Sesshomaru se fueron a hablar y mientras Reiko se quedo con Kagome para contarle lo sucedido.
Kagome, ¿Es verdad lo que dijíste aquel día?
¿El qué?
Que podría quedarme con vosotros para tener el amor y el calor de una família.
Si, es cierto. - dijo ella, estaba un poco asustada, aunque Sesshomaru le dijera que no le haría daño.
No tengas miedo, te contaré lo que paso aquel día y lo que ha pasado estos dos meses.
Los dos se sentaron en el suelo y Reiko empezó a contarlo todo.
