Parece que se había quedado dormido.

Karkat estaba hacía unos momentos con Dave, leyendo libros de la biblioteca mientras él dibujaba comics. Lo cual era una costumbre que había recuperado hacía poco. Parecía que ya casi estaba completamente recuperado de su ruptura con Terezi, aunque Karkat sabía muy bien que tratándose de Dave, el parecer no era algo muy fiable. El caso es que había recuperado el hábito de dibujar cómics. Decía que si la tierra resucitara y subiera todas sus nuevas viñetas de golpe, explotaría internet y le contratarían para hacer una película. Con un contrato irónico, claro está.

Ahora ya no estaba en la susodicha biblioteca, sino en un sueño. Vamos, suponía que era un sueño. Porque no creía que en el meteorito se fuera a encontrar de pronto en la cubierta de un barco… Si, parecía ser un barco pirata.

Miró a su alrededor y vio a diversos trolls en la cubierta. Por lo visto estaban reunidos alrededor de una mesa y discutían sobre alguna cosa. Karkat distinguió entre las voces la de Vriska.

- ¿Dónde se supone que he aparecido? – dijo Karkat, interrumpiendo la discusión. Vriska se dio la vuelta y sonrió al verle.

- Mira por donde, si es Karkat. Cuanto tiempo sin verte. Bienvenido a mi galeón principal. – dijo sonriendo.

- ¿Tu galeón principal? ¿Qué narices es todo esto? ¿Un juego de rol masivo? – miró a su alrededor y vio muchos más barcos a su alrededor. Desde luego, la locura que fuera la que estaba organizando Vriska era enormemente importante.

- No, Karkat. No estamos para juegos. Estamos buscando un arma que en teoría podría derrotar a lord English. Y para ello he reunido a esta flota. Este es el galeón principal, donde estamos la gente importante, o sea, los alpha que me han decidido acompañar. Meenah, Aranea, Tavros, Aradia y Sollux.

- ¡¿Sollux?! – Karkat vio a Sollux entre los reunidos, con un parche en cada ojo. Por lo visto, volvía a ser ciego.

- ¿KK? ¿Estás ahí? ¿Te has muerto? – dijo Sollux, que no entendía del todo que pasaba, pero que había oído la voz de Karkat.

- No, gilipollas. Estoy vivito y coleando, pero me he quedado dormido. ¿Qué haces entre esta panda de locos? – se alegraba muchísimo de ver a Sollux, hacía literalmente años que no le veía, y siempre había sido su mejor amigo.

- No lo tengo demasiado claro. Aradia quería venir aquí, así que me quedé. Tampoco tenía nada mejor que hacer. – dijo Sollux, que mientras trataba de ubicar la posición de Karkat por la dirección de su voz.

- ¡Hola Karkat! Hacía mucho que no nos veíamos. – Aradia se acercó también a saludar a Karkat, guiando a Sollux.

- ¿Entonces estáis buscando un arma para derrotar a… Lord English…? – se quedó pensando- ¿Quién era Lord…? ¡Ah! ¿No era ese… – su cara palideció –…no era ese el que asesinó a un montón de fantasmas e hizo las grietas en el cielo y rompió una burbuja e hizo ese montón de mierda?

- Si, Karkat, pero tranquilo, no nos pasará nada. Estamos usando a montones de Fantasmas como cebo y para alejar a Lord English de nosotros – dijo Vriska

- ¡¿Qué?! – le parecía horrible, lógicamente, pero luego pensó que esa técnica estaba protegiendo a sus amigos y se lo pensó mejor – Eso suena bastante mal, pero bueno. Haré como que no he oído nada.

- ¿Y qué tal en vuestro meteoro? ¿Seguís viajando, verdad? – le preguntó Aradia, francamente interesada.

- Si, por supuesto. Las cosas están bastante moviditas, por aquí…

Todos se sentaron como estaban antes los demás, pero ahora Karkat estaba entre ellos también. Empezó a contarles todo lo que había pasado en el meteoro desde el inicio. Como ayudó a Eridan (lo cual le interesó a Sollux sobre todo), como empezó a salir Dave con Terezi, y cómo después lo hicieron Rose y Kanaya. Todo lo que había pasado con Gamzee, su cambio de personalidad y su pelea y ruptura con él. Al final llegó a cómo Gamzee empezó a salir con Terezi y cómo Dave y Terezi rompieron.

Por un rato, Karkat se sintió como si fueran otra vez un equipo y él fuera el líder y les diera instrucciones. Pero más que eso se sintió que volvía a ver a su grupo de amigos y que no recordaba cuantísimo les echaba de menos. Esa conversación fue como un soplo de aire fresco para él, y sintió que se llenaba de energía. Se sentía genial. Se sentía mejor de lo que se había sentido en dos años y medio.

Al final el momento de despedida llegó. No creía que les fuera a volver a ver hasta que llegara a la nueva sesión por lo menos. Cuando sus piernas comenzaron a desaparecer, chocó puños con Sollux, los cinco con Meenah y volvió al meteorito.

Lo único que sabía al despertar era que iba a llegar a la nueva sesión y a patear el culo a Jack.