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Descargo responsabilidades, Glee no me pertenece, su dueño es el Sr. Ryan Murphy.


-Hola Rachel, me alegra que me hayas recibido… - una mujer de unos cincuenta años entraba a la oficina de la morena, era mediodía del sábado y no acostumbraba a trabajar, pero por pedido de la mujer había accedido ya que era un tema importante.

R: se paraba de la silla - No te preocupes Vada, siempre es un placer recibirte – le estiraba la mano – Pero siéntate – la mujer asentía y se sentaba.

-Sabes porque estoy aquí ¿verdad? – parecía contrariada.

R: Leyla – la mujer asintió.

-No sé qué hacer con ella, ahora esta con la idea absurda de no querer terminar el reportaje de la obra sino contratamos a otra revista – negaba con la cabeza.

R: Siento mucho causarte este tipo de problemas – sabía que la rubia estaba haciendo la pataleta porque había "terminado" con ella.

-Sé que no es tu culpa, pero realmente necesito que hables con ella, esta situación está retrasando el proceso de la obra – le pedía suplicante la morena suspiro.

R: Esta bien, de ahora en adelante yo llevare todo lo relacionado con el reportaje – no le gustaba para nada la idea, pero no iba a permitir que por problemas personales, Leyla saboteara su trabajo.

-Gracias Rachel, eso me tranquiliza mucho – parecía aliviada.

R: Si…

El: Rachel… mira quienes están aquí – entraba con una sonrisa de oreja a oreja y atrás de ella venían una morena y dos rubias.

R: Hola… - nuevamente se paraba de la silla y miraba atentamente a una de las rubias.

El: Vada, un gusto verte – saludaba a la mujer – Te presento a unas amigas, Santana, Brittany y Quinn – señalaba a cada una de las chicas.

-Un placer chicas – les sonreía a las chicas y estas le devolvían el gesto – Bueno yo me tengo que ir – se paraba de la silla – Siempre es un placer hablar contigo Rachel – le estiraba la mano a la morena.

R: Lo mismo digo – le sonreía.

-Ahora si me voy, no olvides nuestro acuerdo – le recordaba a la morena y esta asentía – Adiós chicas - se despedía de las chicas y terminaba por salir.

El: No me digas ¿problemas con la Barbie? – le pregunto.

R: Si… – se pasaba una mano por la nuca, agarraba su teléfono y marcaba un numero – Leyla soy Rachel, necesito verte – miro disimuladamente a la rubia y tanto Santana, Britt y Elise se miraron entre ellas – Dentro de veinte minutos, en el restaurante de siempre, ok – corto la llamada y se quedó en silencio.

No esperaba ver a la rubia tan pronto, hace una semana que había hablado con ella y habían quedado en volverse a ver, pero cada vez que se decidía a llamarla, desistía.

El: Rachel… - llamaba la atención de la morena un poco preocupada.

R: ¿Nos vamos? las invito a comer – agarro sus cosas y camino a salida, mientras las otras se miraban entre sí.

Veinte minutos después la morena estaba sentada en una mesa sola, mientras Elise, Santana, Britt y Quinn estaban unas mesas más allá, cuando vieron entrar a Leyla, que parecía muy feliz y sonrió más cuando vio a la morena.

Ley: Sabia que me llamarías – se sentó en la mesa sin darse cuenta que cuatro personas más la miraban con cara de fastidio – Se ve que me extrañas – coloco una de sus manos encima de una de las manos de la morena, que desvió su mirada a Quinn y enseguida la aparto.

R: Decide o terminamos el reportaje o te sacan de la obra – fue directa y empezaba a jugar sus cartas.

Ley: ¿Qué? – fruncía el ceño.

R: Que si no te empiezas a comportar como una profesional y me dejas terminar el bendito reportaje, te despedirán de la obra– la miraba seriamente.

Ley: No pueden hacer eso – ahora parecía enojada.

R: Pregúntale a Vada, ella está al tanto de esta reunión y me pidió que te lo dijera - le estiro su teléfono y le sonrió. Leyla miro fijamente a la morena buscando en su rostro algo que le dijera que le estaba mintiendo, pero no encontró nada, sabía que la morena no jugaba con esas cosas.

Ley: Pues termina tu maldito reporte – la miro feamente, se paró de golpe de la silla y salió del lugar muy enojada, la morena sonrió triunfante y se acercó a la mesa de la otras chicas y se sentó al lado de Santana y frente a Quinn.

R: ¿Pedimos?…

El: ¿Todo bien? – la morena parecía demasiado feliz.

R: Mas que bien… - inconscientemente su mirada se cruzó con la de Quinn, que se sintió un poco cohibida y esto no paso desapercibido por Santana.

S: ¡Oh Dios volviste! – como pudo abrazo a la morena.

R: ¿Qué te pasa? – intentaba a apartar a su amiga.

S: Nada… nada… - le sonreía pícaramente a la rubia que esta vez se sonrojaba.

R: Bueno pidamos de una vez que tengo hambre – sugería y todas asentía.

El: Entonces Quinn ¿No dejaste ningún corazón roto en San Francisco? – le pregunto una vez que tuvieron los platos encima de la mesa, la morena enseguida miro a la rubia esperando una respuesta.

Q: Ah, no… no yo no deje a nadie… - le daba un sorbo a la copa del agua.

S: No lo creo, una mujer hermosa como tú debió tener por lo menos algún pretendiente – no había tenido oportunidad de preguntarle nada con referente a su vida privada.

Q: Si, pero nada importante – desviaba la mirada y la morena se empezaba a incomodar.

El: Eso me suena a salidas de una noche – alzaba las cejas de manera insinuante.

R: Debo ir al baño… - se paró de golpe de la mesa y todas se miraron confundidas.

S: Yo voy con ella – también se levantaba.

La morena entraba al baño de mujeres dando un un portazo, se paraba frente a lavamanos y me miraba en el espejo.

R: Esto no te puede estar pasando de nuevo Rachel, no de nuevo – negaba y sus ojos se ponían llorosos.

S: ¿Estás bien? – se paraba tras la morena y la miraba por el espejo.

R: Si no es nada, solo me duele un poco la cabeza – mintió y se giró para quedar frente a la latina.

S: Se cuándo mientes Rachel y esta vez lo estás haciendo…

R: ¿Por qué tenía que regresar a mi vida? dímelo ¿por qué? – le preguntaba contrariada.

S: Quizás el universo intenta decirte algo….

R: ¿Y eso sería?...

S: Eso debes averiguarlo por ti misma Rachel, aunque por lo que veo ya lo sabes, solo que no lo quieres ver – la morena agachaba la mirada.

B: De seguro se sintió mal – opinaba la rubia preocupada por la morena.

El: No lo creo – conocía demasiado bien a Rachel y sabía que algo de lo que había escuchado no le había gustado.

B: Pues…

-Elise, Quinn, Britt – una mujer se acercaba a la mesa.

Q: Dra. Richardson… digo Denisse – se corrijo y se sorprendió un poco al caer en cuenta que Leyla como Britt conocían a su jefa, no le habían dicho nada.

B: Hola Denisse – le hizo un gesto con la mano y la mujer le sonrió.

El: Denisse - susurro, parecía muy nerviosa y se pasaba la mano en la nunca - ¿No sabía que venias por aquí? – miraba a la mujer.

-Pues es uno de mis restaurantes favoritos, vine con mi esposo - señalo al hombre que estaba unas mesas más allá.

El: Genial… - dijo entre dientes.

-Por cierto, tenías razón cuando me dijiste que sería una buena idea tener a esta Señorita – miro orgullosa a la rubia – En mi equipo de trabajo – enseguida las dos rubias clavaron su mirada en Elise, que parecía que no sabía dónde meterse.

El: Claro… - sonreía nerviosamente.

-Bueno yo solo venía a saludarlas – les sonrió – Ahora si me voy – comenzó a despedirse – Cuídense y salúdame a Rachel – miro a Elise, esto sorprendió mucho más a la rubia - Ah me olvidaba, felicitaciones a las dos por la última edición de la revista, estuvo fenomenal….

El: Gracias, se lo hare saber… - desviaba la mirada, intentando esquivar la de la rubia.

-Ahora si me voy – Elise asentía - Nos vemos Quinn, Britt – le daba una última mirada a las dos rubias y se iba a su mesa.

El: Yo creo que voy al baño – se paraba de su silla con intenciones de irse, pero la rubia rápidamente se levantó y la agarro por el brazo evitando que diera un paso más.

Q: Ah no, tú de aquí no te vas, hasta que no me expliques que quiso decir la Dra. Richardson - la miraba seriamente.

El: Este… yo… yo - pasaba saliva sabiendo que no tenía escapatoria – Rachel no sabe nada Quinn – comenzó a hablar.

R: ¿Ocurre algo? – llegaba nuevamente al lugar junto con latina y logro percibir la tensión que había entre las otras dos y más por como la rubia tenia agarrada a su amiga, tanto Quinn como Elise se miraron no sabiendo que decir y Santana miraba a su rubia preguntándole que pasaba, pero esta solo se encogió de hombros…


Sor Rock tal y como querías, un beso para ti, espero tus dos bailes eróticos XD

Un saludo para mis acosadoras de Facebook, Gigita, Estefania Garcia Medina, Ariana Rodriguez, Veranito, Lizi Zombiegirl y Mary Lu Laos, Achele Pu, Karla y a mi Abu Marina :*

Un beso linda :*.

Un beso nena, espero que te guste, no ha llovido XD ;*.

Y un beso para todas mis lectoras ;*