-¿Estas bromeando no es cierto? Por favor dime que estas bromeando – pregunto Sakura aun confundida por el choque de emociones.
La mirada de Gaara era de profunda tristeza. Por su familia, por ella, por saber que el no seria suficiente para llenar el vacío que la perdida de sus padres implicaba.
La miro nuevamente con firmeza para negar sus suplicas con un gesto de cabeza.
-Me gustaría que así fuera- respondió con voz cortada al momento que negaba con la cabeza.
Sakura contuvo el aliento. Estaba pálida, confundida y mareada.
Tsunade por su parte la miraba angustiada y una mirada de enojo atravesó la mirada de Gaara.
-¡Como se te ocurre darle una noticia de esa magnitud en este estado! ¡Por Dios Gaara te creía una persona mas consiente caray!
-Ella merecía saberlo- explico el lo mas sereno que pudo, sin embargo sabia que la Hokage tenia todo el derecho a reprocharle.
-No tengo duda de eso Kazekage, pero no creo que ahora fuese….
-Deseo ir a casa- interrumpió Sakura quedamente.
No había lagrimas en su rostro, ni siquiera dolor, lo único que había era una expresión sombría de indiferencia que nunca antes había surcado su cara.
-Sakura, sabes que cuentas con mi apoyo ¿no es así?- indico Tsunade tocando delicadamente el hombro de la pelirrosa. – No debes hacerte la fuerte.
Sakura únicamente sonrió con debilidad hacia su maestra mientras negaba con la cabeza.
-Gracias Tsunade-sama, esta bien, solo quiero ir a casa.
Tsunade la miro no muy convencida, la reacción de Sakura era lo opuesto a lo que ella hubiese esperado de alguien tan emocional como su discípula. Quería que llorara, pataleara, rompiera cosas, sin embargo se encontraba inalterable con el único deseo de volver a su hogar.
-Tsunade tiene razón linda- intervino Gaara al tiempo que se acercaba a ella- creo que será mejor que te quedes a descansar.
Tomo el rostro de Sakura delicadamente entre manos y se inclino para besar su frente. La pelirrosa ni siquiera se movió, únicamente subió un de sus manos hasta las de Gaara e hizo que este volteara a verla.
-Por favor- pidió suplicante- necesito ir a casa.
La miro con tristeza sin saber que hacer para contener dentro de el lo que ella estaba sintiendo.
-Claro- dijo tomándola de la mano- vamos.
Sakura lo siguió, como siempre lo hacia cada vez que estaba con el. Únicamente que esta vez sus ojos no se iluminaron ni sus mejillas se sonrojaron al contacto. No esta vez ella se encontraba perdida en un lugar al que no podría alcanzarla. Miro a Tsunade quien le devolvió la mirada preocupada.
Ambos lo sabían y esto les preocupaba. Sakura era una bomba de tiempo, solo esperaba estar cerca cuando esta estallara.
-Karin- pidió Sasuke con voz firme- llama a Naruto en este instante, dile que es urgente.
La pelirroja ni siquiera reprocho, lo miro largamente una vez mas para después proceder a retirarse. Estaba a punto de perder a Sasuke de vista cuando algo en su interior la detuvo.
-Sasuke- dijo quedamente.
El chico únicamente la observo.
-Dile que lo siento.
Y sin mas abandono la casa en busca de Uzumaki, debía encontrarlo no por cariño a la pelirrosa, que a decir verdad seguía considerando como rival eterno si no por que comprendía el dolor que esta estaba sufriendo. No se lo deseaba a nadie.
-¿Puedes quedarte en mi departamento si lo deseas?- ofreció Gaara mientras acariciaba su mano.
-No- dijo ella negando con la cabeza- tienes muchas ocupaciones en la aldea.
-Puedo quedarme contigo si es necesario- insistió el.
-Llevas meses planeando lo que sea que estas planeando Gaara- explico ella con una débil sonrisa- estaré bien.
-Sabes que siempre estaré para ayudarte.
-Lo se.
El sonrió delicadamente.
-En serio lo siento Sakura.
La chica únicamente tomo su mano entre las suyas y le planto un beso delicado.
-También yo.
Para Karin encontrar a Naruto fue mas fácil de lo que esperaba. Se encontraba llegando a casa justo cuando Karin estaba por irse. La miro con recelo sin embargo noto la ligera preocupación en su rostro.
-Sasuke te busca- se limito a decir.
-Gracias- respondió el.
Sin mas, se adentro en la casa en busca del pelinegro. No lo veía en ningún lado por lo que decidió buscarlo en su habitación. Lo encontró recargado sobre la pared, con los brazos cruzados y ojos cerrados.
-¿Esta todo bien?- pregunto Naruto nervioso.
Sasuke negó con la cabeza.
-¿Es por Sakura?
Esta vez Sasuke levanto la vista para poder mirarlo y luego asintió.
-¿Se encuentra bien? ¿Volvió a recaer? ¿Por qué demonios no estas en el hospital con ella?- demando el Uzumaki casi a gritos.
Sin embargo Sasuke lo paro en seco implantase con firmeza frente a el.
-Cálmate Naruto, ella esta bien, por lo menos físicamente bien.
-¿A que te refieres con físicamente?
-Es por sus padres- continuo Sasuke pero fue interrumpido nuevamente por Naruto.
-¿Están ellos bien? ¿Los han encontrado?
-No- respondió Sasuke con molestia- ellos no están bien, ellos… murieron.
-Por un demonio!- exclamo Naruto.
Sasuke lo recrimino con la mirada.
-Lo siento, ¿cómo esta ella?.
-No lo se- respondió el Uchiha- no la he visto.
-¿Entonces como…?
-Karin me dio la noticia.
-¿Crees que ella lo sepa? Es decir Sakura.
-A estas alturas me parece probable.
-Debe estar destrozada.
-Hmp.
Ambos chicos se miraron en silencio, debatiendo por un tiempo.
-Te ves cansado- dijo Naruto en dirección a Sasuke.
-Me he visto peor- respondió este.
Ambos rieron.
-¿Qué haremos?- pregunto el rubio con voz preocupada.
-Estar ahí para ella- sentencio Sasuke.
Naruto asintió sabiendo que en estas situaciones era lo único que podían hacer ya. Demostrarle que no importara que pasaba, ella no se encontraría sola.
No paso mucho rato cuando la puerta de la entrada hizo ruido, Sasuke y Naruto reconocieron la presencia en seguida.
-Ve a ducharte- hablo Naruto antes de que su amigo pudiese reprochar – Yo me encargo.
Sasuke lo miro de una manera que Naruto casi creyó imaginar significaba gracias. Tomo sus cosas y se dirigido a la regadera.
Una vez que Sasuke abandono la habitación Naruto se dirigió a la entrada para recibir a los recién llegados, tomo aire y trato de tranquilizarse aunque debía admitir que el bueno para actuar con la cabeza fría era Sasuke no el, sin embargo esta vez debía esforzarse.
-Gaara- Saludo Naruto cortésmente mientras abría la puerta.
-Buenas noches Naruto- respondió este.
Detrás de el, escondida entre las sombras estaba Sakura, parecía una ninfa jugando entre la penumbra de la noche, tan silenciosa y frágil que Naruto tuvo que hacer uso de su autocontrol para no salir a agobiarla con preguntas y afecto.
-Ha sido un día cansado- explico Gaara.
-Ya me he enterado- respondió Naruto.
Gaara tomo el rostro de Sakura entre sus manos mientras la miraba con anhelo.
-Debo ir con el consejo- explico en casi un susurro.
-Lo se- respondió ella.
-Cualquier cosa no dudes en llamarme ¿de acuerdo?
-Estaré bien- dijo Sakura lo mas convincente que pudo.
-¿De acuerdo?- insistió el con su mirada firme en la de ella.
-Prometo llamarte si decido quebrarme.
En los labios de Gaara se dibujo una pequeña sonrisa al tiempo que los ojos esmeralda de Sakura lo inspeccionaban por completo.
-Te amo- dijo al tiempo que le dio un delicado beso en los labios.
-Y yo a ti- sonrió ella dulcemente.
Naruto por su parte pretendía que se distraía mirando a cualquier otro lado para no sentirse como un intruso en aquella delicada escena.
Gaara se alejo delicadamente de Sakura para después despedirse de Naruto con una ligera inclinación, Naruto respondió el gesto inclinándose de igual forma para luego mirar como se desaparecía entre las sombras.
Miro a Sakura quien aun se encontraba en el umbral de la puerta, y se percato de que ella también lo miraba.
-Hey- saludo la pelirrosa con una débil sonrisa.
-Hey- respondió el.
Se quedaron en silencio un rato hasta que Naruto no pudo resistir el impulso y la envolvió en un fuerte y delicado abrazo. Sakura se desconcertó en un principio por lo inesperado del movimiento sin embargo pasado unos segundos correspondió el abrazo de su amigo para hundir su rostro a la altura de sus hombros.
-Lo siento mucho- dijo Naruto con la voz cortada.
-Lo se.
Se adentraron en la sala, Naruto la seguía de cerca analizando sus movimientos.
-¿Qué pasa?- pregunto Sakura mientras se acomodaba en la cocina.
-Estas extraña- respondió Naruto.
-Hoy es el día que desperté de mi sueño eterno para enterarme que había perdido a mis padres. Caray, no me imagino por que podría estar diferente- respondió la pelirrosa con sarcasmo en su voz.
-Estas demasiado tranquila- apunto el rubio con seriedad.
-Solo estoy cansada- dijo Sakura al tiempo que se servía una taza de te caliente.
-Vamos Sakura hasta tu tienes que admitir que es extraño!
-Déjalo Naruto enserio necesito descansar- replico la pelirrosa con un toque de molestia al tiempo que salía de la cocina para dirigirse a su habitación.
-No, no, no- protesto Naruto mientras la seguía- Sakura, lo normal es que expreses lo que sientes en momentos como estos.
-Y eso es lo que vengo diciéndote todo este tiempo Naruto, estoy cansada, quiero estar sola.
Sin embargo Naruto no se iba a dar por vencido, sentía que su amiga tenia que sacarlo, gritar patalear, llorar cuando menos, no era normal que se reprimiera con una noticia tan fuerte como aquella.
-Habla conmigo Sakura.
-Por Favor Naruto no insistas- replico ella lo mas amable que pudo al tiempo que se metía en su habitación.
-¿Por qué no? créeme se exactamente como te sientes.
-No Naruto no lo sabes!- exploto Sakura.
-Se que parece que no, pero si lo hago y Sasuke también- insistió el rubio.
- Bien! Entonces explícame como mi vida paso de una noche tranquila, a un ataque de Akatsuki que acabo con mi familia, por que lo ultimo que yo recuerdo es haber estado feliz hasta ese ataque, desmallarme después de horas de lucha para despertar y enterarme, de la forma menos sutil posible que mis padres habían muerto!
Naruto se quedo tieso por la reacción de la pelirrosa. Sakura había pasado de una seriedad indescriptible a un enojo incontrolable. La chica miro a su amigo quien la observaba anonadado y se arrepintió de haber explotado con el, tomo aire para proceder a disculparse sin embargo algo en el rostro de Naruto la hizo detener sus palabras.
-Bien! Desahogalo ya estamos progresando- explico feliz el rubio mientras se cruzaba de brazos.
¿Disculparse? ¿Después de eso? Ni en un millón de años.
-Dios! Eres increíble, ni siquiera entiendes lo cansada que me siento!- resoplo Sakura exasperada.
-Ok, es abrumador si lo pones de ese modo- explico Naruto ya no tan seguro si debería de seguir hablando.
-Es abrumador de cualquier modo!- replico la pelirrosa, sin embargo recordó que Naruto no deseaba ningún mal solo estaba siendo Naruto.
-Por favor Naruto- pidió lo mas calmada que pudo- lo único que te pido es que me dejes descansar he tenido suficiente por el día de hoy.
El chico no parecía muy convencido sin embargo había prometido a Sasuke no alterarla y ya había roto con aquella parte del trato
-De acuerdo- accedió a regañadientes.
-Gracias.
Naruto suspiro derrotado mientras comenzaba a alejarse.
-Pero si quieres halarlo ya sabes donde encontrarme- contraataco antes de salir.
-Buenas noches Naruto.
-En serio, no importa que sea de madrugada.
Sakura tomo uno de sus cojines y se lo aventó a la puerta para que por fin la dejara relajarse.
-Considerare tu agresión como una reacción secundaria al dolor que estas sintiendo- grito Naruto desde la sala. Y aunque Sakura no quisiera aceptarlo por lo enojada que se encontraba con el en esos momentos, el comentario provoco una ligera sonrisa.
Sasuke salió de la regadera, con sus pantalones de pijama y una camisa azul doblada a la altura de los codos que le daba un toque despreocupado sin dejar de hacerlo guapo. Se paso la toalla por la cabeza mientras se dirigía a su cuarto únicamente para encontrarse con Naruto ahí.
-¿Debes hablar con ella?- soltó Naruto antes de que el Uchiha pudiese decir algo.
-No creo que sea lo mas adecuado- replico el con seriedad.
-Ella debe hablar de esto Sasuke.
-Lo hará cuando este lista- explico el mientras se acomodaba en uno de los sillones de su recamara- además si tanto te preocupa ¿por qué no hablas tu con ella?
-Lo he intentado. No funciono- explico Naruto desviando su mirada.
Sasuke dio un respingo de molestia. Una cosa le había pedido. No alterarla, y era lo único que el chico había logrado tras menos de 20 minutos de charla.
-¿Por qué no le dices a Gaara?- pregunto Sasuke con recelo.
-Por que no dejas de ser tan idiota- exploto Naruto con molestia.
Sasuke únicamente lo miro con seriedad.
-El ya lo intento y no obtuvo resultado grandísimo dobe. Si dejaras atrás tu maldito ego comprenderías por que te lo estoy pidiendo.
-Entonces explícamelo por que no lo entiendo.
-Puedes hacerte estúpido todo lo que quieras Sasuke pero tu y yo sabemos que si hay alguien a quien ella vaya a escuchar eres tu- apunto Naruto con firmeza mientras hacia un ligera pausa- bueno también posiblemente Tsunade pero sobre todo tu.
Sasuke cambio su postura, se inclino ligeramente hacia delante mientras cruzaba sus manos de manera reflexiva. Si quería ir con ella, simplemente no sabia como, ni por que, ni como controlar esas malditas ansias de abrazarla que surgieron desde que despertó en el hospital.
-Si no lo haces por hazlo por ella Sasuke- pidió Naruto con aire cansado- te necesita amigo.
Sasuke no respondió. Observo al rubio por unos instantes y recargo su cabeza contra sus manos mientras analizaba sus opciones. Naruto comenzó a removerse impaciente cuando de repente Sasuke se levanto con firmeza para sin siquiera dirigirle la palabra y abandonarlo en el cuarto. Naruto sonrió de medio lado agradecido por el efecto que Sakura podía causar. El efecto que ambos se causasen, quien sabe, tal vez y son dos piezas imperfectas destinadas a embonar después de todo.
Sakura se encontraba en su habitación, traía un largo suéter con el que se arropaba mientras de pie observaba a as estrellas por el enorme ventanal de su alcoba. No quería hablar con nadie, necesitaba relajarse para poder arreglar el embrollo de su mente y corazón. Necesitaba tiempo para estar sola. Sin embargo sintió una presencia acercarse, supuso que seria Naruto que insistiría en que hablaran por lo que soltó un suspiro resignada.
-Por favor entiende que no quiero hablar- replico sin voltear a mirar la cara de su acompañante.
-De acuerdo. No hablaremos- respondió Sasuke con voz ronca.
La chica se volteo y la sorpresa invadió su rostro, Sasuke se encontraba en el marco de su puerta, con las manos en los bolsillos observándola a la distancia.
-Sasuke…- susurro sin poder evitarlo.
El pelinegro se quedo en la distancia, indeciso, nervioso, como si no supiera cual debería ser el siguiente paso.
-Lo siento, puedo irme si lo…
Sin embargo antes de que pudiera terminar, Sakura ya había atravesado la distancia que los separaba, lo abrazo por la cintura al tiempo que hundía su rostro en su pecho. Sasuke estaba anonadado, como aquella mañana en el hospital en la cual no sabia donde deberían ir sus manos, el abrazo lo había tomado por sorpresa sin embargo esta vez se repuso mas rápidamente. La sintió estremecerse entre su pecho, sus respiraciones prolongadas y su pulso que comenzaba a acelerarse, la rodeo con ambos brazos deseando absorber el todo dolor que ella estaba sintiendo.
La sostuvo un largo tiempo, de manera fuerte y protectora, y ella por su lado se aferraba a su cintura sintiendo como poco a poco la barrera que había creado en su interior comenzaba a desmoronarse. Sakura se estremeció a lo que Sasuke únicamente apretó mas el abrazo al tiempo que con una mano comenzaba a acariciar sus cabellos de manera dulce y delicada. Así pasaron minutos que pudieron convertirse en horas, hasta que Sakura lentamente se separo lo suficiente para poder apreciar el rostro de Sasuke, sus ojos se toparon con aquellos pozos negros que la observaban de una manera diferente, delicada, y no pudo mas que sonreír ligeramente de medio lado al sentir el escalofrió que este hecho provocaba en ella.
-Todo el mundo esta a la espera de que me desmorone- explico con voz apagada.
Sasuke suspiro lentamente conmovido ante la actitud inocente de la chica. Sabia que aun cuando fuese ella la que debería estar sufriendo, se negaba a que los demás se dieran cuenta del dolor por el que pasaba, aguantando su pesar únicamente para no preocuparlos. Quería demostrar que era fuerte, que podía sobrellevarlo, si iba a sufrir, lo haría en silencio.
Siguió observándola detenidamente al tiempo que tomaba uno de sus mechones rosas para colocarlo detrás de su oreja.
-¿Sabes que no habría nada de malo si así fuera verdad?
-¿Qué me desmoronara?- pregunto la chica dudosa.
Sasuke asintió.
La pelirrosa medito sus palabras un momento para después soltar un largo suspiro de resignación.
-No estoy segura de lo que debería creer- se limito a decir.
-¿Qué te parece si te traigo una taza de te?- ofreció Sasuke sin entender realmente el motivo.
-Si, creo que eso seria bueno para empezar.
Sasuke se dirigió a la cocina, no sabia `por que había ofrecido aquella bebida sin embargo la respuesta pareció agradarle. Aun había muchas dudas en la cabeza del Uchiha, dudas que no se atrevía a tocar, por ejemplo, ¿cómo habían muerto sus padre? ¿sufrieron a caso? ¿Qué tenia que ver Akatsuki y Madara en todo esto?. Madara… Se sacudió los pensamientos de repente, aun no era tiempo para preocuparse por aquello.
Estaba a punto de llevar el te cuando una brillante idea le hizo imaginar quien podría ayudarle. Supuso que salir de sus dudas seria una buena forma de consolar a su compañera.
Tomo el teléfono y marco un numero que no pensó necesitar a la brevedad.
-¿Diga?- se escucho la voz de Karin del otro lado.
-Necesito saber algo.
-Sasuke!- la voz de Karin era de total alegría- Dime lo que sea.
-¿Sabes como murieron?
La alegría se fue por la borda.
-Es tarde para hablar de los padres de Sakura- replico dolida.
-Es una simple pregunta Karin.
La pelirroja suspiro, aunque quisiera, sabia que no podría negarle lo que quería por mucho tiempo.
-Estaban ayudando a alguien.
-¿A que te refieres?
-Estaban desalojando el condominio, había mucha gente, sin embargo ellos no se marchaban, estaban ayudando a ls mas convalecientes.
Sasuke guardo silencio al otro lado de la línea y Karin prosiguió.
-Al verlos, creo que entendí de donde Sakura había sacado su actitud salvadora. No se irían hasta que no quedara nadie.
-¿Y tu os viste?- indago Sasuke con firmeza.
Karin guardo silencio.
-Karin…
-Si- respondió temerosa- si los vi.
-¿Por qué no los ayudaste?- demando el Uchiha frustrado.
-Es que..
-¿En serio preferiste no hacer nada?
-Lo intente lo juro- explico dolida- pero no me escuchaban, me pidieron que me fuera y tuve miedo de quedarme así que me fui.
-Pudiste haberlos salvado- siseo Sasuke con veneno.
-En serio lo siento- resoplo ella con la voz cortada.
-Olvídalo- explico el tratando de calmarse, sabia que no podía culpar a Karin de querer salvarse sin embargo no quería hablar con ella en estos momentos.
-Sasuke…
-Déjalo Karin, luego hablaremos.
-Esta bien…
-Gracias, por contármelo- y sin decir mas colgó.
Bien, ahora conocía la historia, o algo por el estilo, sin embargo eso no hacia que contarla fuese tan fácil. Se revolvió el pelo intentando calmarse, mojo su rostro con un poco de agua del fregadero y partió junto con la taza de te al cuarto de la pelirrosa que lo esperaba.
La encontró hecha un ovillo a las orillas de su cama, abrazada a sus rodillas mirando por el ventanal que daba hacia la aldea. Se acerco sigilosamente para no asustarla y con la misma delicadeza se sentó en el piso junto a ella. Sakura sintió su presencia sin embargo no se inmuto, Sasuke le ofreció el te a lo que ello lo tomo al tiempo que agradecía con una sonrisa sin embargo entre los dos no salían las palabras.
Así estuvieron un largo rato, observando las estrellas que brillaban en el exterior. No habían hablado mucho desde que Sasuke le había traído el te para calmarla, ha decir verdad, no habían hablado nada.
Se limitaron únicamente a sentarse ahí, en aquella alfombra a las orillas de la cama, observando el firmamento desde las amplias ventanas de la pelirrosa. Ni una palabra, ni siquiera un sonido. Únicamente sus presencia reconfortando a la otra.
-No se si podre soportarlo – comenzó a hablar ella con voz pausada, a lo que Sasuke no respondió únicamente siguió dirigiendo su mirada al exterior.
- si hablara de mis padres seria sentir tanto dolor que no se si pueda soportarlo.
Lo había dicho. Por fin lo había sacado, sin embargo no sabia si eso seria suficiente para soportar el torbellino que podría desatarse.
-Podrás hacerlo- respondió Sasuke con voz firme pero serena- será difícil al principio pero podrás soportarlo.
-¿Cómo lo sabes?- pregunto Sakura al tiempo que dirigía su mirada hacia el.
Sasuke sintió aquellos ojos esmeraldas observándolo de manera suplicante a la espera de una respuesta.
-Porque eres fuerte Sakura- respondió aun sin mirarla.
-Lo dices solo para animarme- se burlo ella volviendo su mirada al vacío.
-No, lo digo en serio- reafirmo el esta vez con voz mas firme- No estoy hablando de fuerza física- Aunque de esa también tienes bastante- si no de una manera emocional. Has querido y perdido tanto y sin embargo nada en ti cambia. No dejas de dar lo mejor de ti ni de esperar siempre lo mejor de las personas. No importa lo que pase nunca te inclinas hacia las sombras. Sigues siendo Sakura y para mi eso te hace fuerte.
Sakura sonrió de medio lado conmovida por las palabras que Sasuke.
-Es raro cuando hablas tanto- explico al tiempo que se acomodaba de manera que pudiera recargar su cabeza sobre el hombro del azabache.
-Supuse que la ocasión ameritaba una explicación mayor que un par de silabas- explico virándose para por fin mirarla.
-Si, es cierto- acepto sonriendo con ternura al tiempo que alzaba su cabeza para encontrar su mirada.
Podían sentir sus respiraciones chocando una frente a la otra. Poca distancia los separaban en aquellos momentos, tan poca que aun en la oscuridad Sakura podía identificar cada uno de los pequeños rasgos en el rostro de Sasuke. El brillo escondido de sus ojos, sus facciones delicadas, la ligera curvatura de su boca. Esa boca, únicamente debía de alzar ligeramente la cabeza, eso era todo, un ligero movimiento para poder alcanzarla. Se percato de que el tampoco se movió, tal vez inclusive pensando lo mismo que ella, sin embargo no debía pensarlo, no ahora, no era correcto.
-No debes enojarte con Karin- dijo mientras recuperaba nerviosa su postura.
Sasuke dio un respingo sin moverme, mientras observaba como Sakura regresaba su vista al ventanal.
-¿A que te refieres?- pregunto un poco molesto.
-Escuche su conversación hace un momento- explico la chica con timidez.
Sasuke iba a resoplar sin embargo Sakura contigo hablando.
-No era mi intención entrometerme, es solo que no quería quedarme sola- explico con voz tenue.
-Tenia mis motivos para molestarme.
-Si, conozco su historia con mis padres Sasuke- explico Sakura tranquila.
El chico la miro con sorpresa.
-Se la conto a Gaara, fue ella la que le dio la noticia que el me transmitió después a mi.
-Así que fue el- refunfuño Sasuke molesto.
-No lo dijo con el tacto que requería pero tenia razón en que debía de saberlo- dijo Sakura por respuesta.
-Gaara me explico como fue que murieron mis padres, Karin se lo dijo y la verdad es que no la culpo- dijo Sakura volviendo a recargar su cabeza en el hombro del Uchiha, gesto que instintivamente tranquilizo la postura del muchacho.
-Mis padres murieron haciendo lo que creyeron correcto, no puedo molestarme con ellos por hacer lo que probablemente yo también hubiera hecho. Soy su hija después de todo- sonrió Sakura ligeramente mientras grandes lagrimas comenzaban a derramarse por sus ojos- Eran tan buenos, tan tercos, y no podría estar mas orgullosa.
Grandes lagrimas de dolor comenzaron a brotar, de dolor guardado, acumulado por el tiempo y el cansancio. La chica sollozaba lentamente mientras Sasuke pasaba su mano por sus hombros para consolarla.
-Me siento muy mal- confeso mientras expulsaba todo ese dolor reprimido.
-Lo se- explico el mientras la estrechaba.
-Es solo que, no estaba lista para despedirme- explico entre lagrimas- no estaba lista para este vacío que estoy sintiendo.
Sasuke siguió abrazándola, mostrándole su apoyo. No dijo ni una palabra, no tenia que hacerlo porque ¿qué dices en situaciones como aquellas? Nada de lo que te digan traerá ala persona de vuelta, el mejor que nadie lo sabia, solo quedaba esperar que la gente a tu alrededor te quisiera tanto como afortunadamente a el lo habían querido.
-Todo va a estar bien- susurro contra su cabello.
La dejo llorar hasta que sus lagrimas se agotaron, hasta que la sintió relajar sus palpitaciones y normalizar la respiración mientras la tenia en sus brazos. Se percato de verificar que estuviese mas calmada, inclusive casi dormida.
-Nunca vas a estar sola Sakura- dijo rompiendo el delicado silencio- Muchas personas que se preocupan por ti; Gaara- pronunciar el nombre del Kazekage casi le quemaba la garganta, sin embargo no podía dudar de los sentimientos del chico por la pelirrosa- también esta Ino, Tsunade, Kakashi.
-Sasuke…- quiso interferir Sakura sabiendo a donde el quería llegar y quería decirle que no era necesario, que ella lo sabia que únicamente estaba dejando fluir su pena. Sin embargo el chico continuo.
-Tienes a Naruto- hizo una pausa para asegurarse de estar mirándola a los ojos al pronunciar sus siguientes palabras- Me tienes a mi. Se que ahora no parece mucho pero te prometo que nunca te dejaremos sola.
Sakura sonrió y se acurruco a su lado.
El chico ni siquiera se movió, únicamente dejo que se acoplase a su figura lo cual no era difícil. Parecía que ambas piezas habían sido creadas para embonar, Sasuke no podía hablar por Sakura pero el había notando que cuando estaba con ella, todo en su interior, el coraje, las sombras, el miedo, todo lo que por dentro lo agobiaba se disipaba en cuanto lo acogía con su presencia.
-¿Qué pasa si de tanto dolor me rompo en mil pedazos?- pregunto la chica con voz cortada.
-Estaré ahí para armarlos.
