Hola ¡hola mis queridas hotsegguidoras! Acá hay ¡otro hotcapítulo! De nuestra culminante ¡hothistoria!.

Ah sido un placer para mi, mostrar esta faceta apasionada y lujuriosa de Diamante, espero la hayan disfrutado, muchas pero muchas gracias.

¡A un capi de acabar!

¡déjenme saber su parecer!¡con un espectacular REVIEW!

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo estas ocurrencias.

Regresando a las scouts.

Al regresar al Milenio de Plata, lo primero que nos sorprendió fue un grito y vi a la reina Serendi llegar corriendo con la velocidad de un chita y abrazar a mi princesa, de esa manera que las madres hacen, que parece una boa constrictor gigante.

¡temí por ti!¡temí por los 3!¡las chicas me dijeron! Exclamó casi al borde de las lágrimas, mi princesa acarició las largas cascadas de cabello morado de mi suegra.

-estoy bien, descuida, nada pasó, Díam me salvó. Dijo con calma, asentí –y suerte que tengo esa conección de alma gemela. Ella asintió.

- ¿Cómo puedo agradecerte? Preguntó –no es nad…pensándolo bien…si, hay una manera. Ella me miró.

-dime ¿Cuál? Zafiro me miró como diciendo: "no lo hagas"; lo ignoré y dije:

-que nos permitiera compartir un dormitorio, a mi princesa y a mi. Mi princesa abrió los ojos, anonadada - ¡Díam! Exclamó abochornada, la miré.

- ¿Qué? Pregunté pero mi suegra la relajó al reír –después de todo, ya ustedes pasaron la fase de novios castos, está bien Diamante, si lo podrás hacer, con una condición. Asentí con mi sonrisa ganadora.

-la que quieras, querida suegra. Dije feliz, ella sonrió con picardía –nada de jugar en: los jardines, la piscina y el trono ¿queda claro? Preguntó con voz angelical, ahogué un gemido y sujeté a mi princesa, Zafiro se ruborizó.

- ¿los atrapó su majestad? Preguntó –si, los atrapé Zafiro. Respondió ella –pe ¿pero como? Es ¿Cómo lo hizo? Pregunté, mi suegra dio una palmada.

-mi querido niño, las reconstrucciones de eventos con los cristales existen, espero lo recuerdes. Asentí mientras reía para ocultar la conmoción de que mi suegra fuera tan lista.

Lloré cuando entramos al sitio donde estaban los cuerpos de las chicas, Háruka, Michiru, Hotaru y Setsuna me acompañaban, cargaba mis ropas de princesa, alcé el cetro del cristal de plata.

-regresa a mis amigas, cristal de plata. La sala se llenó de un resplandor rosa y las chicas, comenzaron a moverse, la primera en abrir los ojos fue Amy –Se, Serena. Dijo - ¡oh Amy! Exclamé llorando nuevamente y abrazándola.

- ¿Qué pasó?¿donde está Darien? Preguntó Rey despertando –oh Rey. Dije corriendo hacia ella –estoy bien Serena ¿tu estás bien? Me preguntó, miró su alrededor.

- ¿Dónde estamos? Me preguntó confundida –larga historia. Dije, Lita despertó con un quejido, corrí hacia ella.

- ¡oh Lita!¡estás despierta! Exclamé –si, un poco confundida también ¿estás bien Serena?¿por que llevas las ropas de princesa?¿donde estamos? Le sonreí.

-les contaré todo lo prometo, pero esperemos que Mina despierte. Cuando me di la vuelta, ella ya estaba sentada –vaya, que bien. Dije mientras la abrazaba, las miré circunspecta.

-se rompieron los sellos. Me dijo Rey, asentí –si, lo se. Ella me miró - ¿Cómo se rompieron? Preguntó Amy confundida, suspiré.

-por el. Dije cuando las botas de mi príncipe se escucharon y el entró, las 4 se pusieron en poses defensivas - ¡Diamante! Exclamaron a coro –si, así me llamo, no lo gasten, gracias. Dijo mi príncipe.

- ¡atrapaste a Serena!¡la pagarás! Exclamó Lita - ¡no!¡deténganse! exclamé colocándome entre ellas y el, con la espalda hacia el y el frente hacia ellas, con los brazos extendidos.

-que groseras son tus sailors hermosa. Dijo mi príncipe despectivamente - ¡Díam basta!¡no le eches mas leña al fuego! Chicas, escúchenme, por favor, escúchenme. Amy fue la primera en abandonar la pose del fulgor del agua de mercurio y acercarse a mi, poco a poco, Rey, Lita y Mina la imitaron.

-de verdad, deben aprender a pensar primero y a actuar después. Dijo Háruka con un tono de desprecio idéntico al de Diamante, el asintió resppaldando su afirmación –totalmente de acuerdo con eso. Dijo con calma.

- ¡basta! Exclamé enojada –si siguen así, ambos se van. Háruka bajó la cabeza y mi príncipe tomó aire, pero mas no dijo –Serena, estoy confundida, verlo así a el, es ovbio que no estás bajo su poder, pero, pero…no entiendo nada. Dijo Amy, le sonreí.

-ya te lo explicaré. Dije con calma, caminé hacia la puerta y todos me siguieron, nos sentamos en el jardín, siempre me ha parecido que los mejores lugares para hablar de cosas tristes, son los mas bonitos, la naturaleza consuela.

-todo comenzó desde hace 3 meses, comencé a soñar con el, que nosotros…que nosotros hacíamos el amor, era un sueño constante y un día, me decidí, tras el último día de colegio me decidí y lo fui a buscar, fui a Némesis, lo regresé con el cristal de plata y me entregué a el. Las 4 ahogaron un grito.

-pe, pero Serena ¿Cómo pudiste entregarte a un desconocido? Preguntó Amy –en los sueños, me sentía enamorada de el, que lo amaba y muchas veces, me desperté llorando por las pesadillas, de cuando el salvó mi vida y murió, eso me hizo tomar la desición de ir al futuro sin decirle a nadie, para ver, y el…el que estaba a mi lado, no era Darien. Mina abrió los ojos, Lita ahogó un grito.

-así es, el verdadero amor de mi vida, es el, el príncipe Diamante. Rey asintió - ¿te entregaste a el? Asentí a su pregunta.

-fue por eso, que el sello se rompió. Explicó a las demás, que la miraron –ya lo recuerdo. Dijo Amy –si ellos se unían en cuerpo, alma y corazón, el sello se rompería. Mina asintió.

-pero aquella primera vez… mi príncipe la interrumpió –nos frenaron el adivino, Esmeralda y el maldito de Endimiun. Todas asintieron.

-fue por eso que fui y no me arrepiento, ha sido… dije mirándolo significativamente, todas se aclararon.

-recuerdo ese día, ese día, fue que lo vi todo. Dijo Rey –fuimos a enfrentarlo. Dijo Lita –mejor dicho, lo enfrentamos cuando no apareciste. Dijo Mina, Amy asintió.

-pero el comenzó a controlarnos con unas monedas negras. Mi príncipe asintió.

-las monedas del mal, y no solo hizo eso, las trató como sus cortesanas, hizo que intentaran matarla, no una sinó dos veces y al final, nos vimos obligados a matarlas, una por una. Las chicas se pusieron las manos en la boca y comenzaron a sollozar, miré a Diamante duramente.

-lo lamento hermosa, debían saberlo y no hay como hacerlo menos doloroso. Lo miré - ¡claro que si! Exclamé corriendo a abrazar a Rey, la cual, me aferró desconsolada.

A mi princesa, le llevó varios días, lograr que las sailors volvieran en si, les expliqué, les aseguré que realmente no quisimos hacerlo y poco a poco, volvieron en si, pasábamos los días en el palacio lunar, como había que hacer tanto allí, eso las mantenía distraídas,un día, me acerqué a las chicas, para pedir cun consejo, que solo las amigas saben dar.