Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia de Rosette-Cullen y la traductora de este capítulo XimEisenheim.
Moving On.
Capítulo 25.
A/N: Ultimo lemon de la historia. xD… Bueno, si no me encuentro a mi misma escribiendo más sexo ardiente entre Edward y Bella. :P
Sólo algo para pensar, escribí esto un mes antes de que saliera Amanecer. O.o Son muy similares.
El brillo matutino del lago contra la ventana de nuestra habitación era asombroso. El vidrio proyectaba un arcoíris en la piel de Edward y la mía propia, que bailaban a través de la habitación. Habíamos pasado toda la noche así, solo envueltos en los brazos del otro y la suave seda que se entretejía fuertemente alrededor nuestro. Nuestra piel se estaba tocando en todos los sentidos, sin separarse nunca porque, para mí, dejarlo era casi físicamente doloroso.
Habíamos relajado la noche en suaves abrazos y el suave arrullo de nuestro amor. Era suave, y yo tenía urgencia por mostrar más de nuestros instintos primitivos, pero esperaría pacientemente por otro momento. La verdad, no quería que me movieran de donde estaba.
Era vorazmente conciente de cada roce y caricia de la piel de Edward sobre la mía. Sus manos se deslizaron bajando por mi espalda, justo debajo del coxis y luego de regreso por mi espina dorsal. Me gustaba el ritmo y la sola textura de su piel sobre la mía. Nuestros pechos estaban apretados el uno contra el otro, como habían estado toda la noche. Podríamos habernos fundido juntos para ahora, pero para ser honesta, no creo que a ninguno de los dos nos hubiera importado.
"Quiero nadar," murmuro Edward en mi cabello. Su aliento frio bajo por mis mejillas, hasta mi cuello. El frio no me molestaba; principalmente porque apenas podía sentirlo, pero su aroma era algo que aún me aturdía. Se había vuelto mas fuerte y atrayente desde el cambio. Esme me había dicho que era la esencia de mi compañero. El puro olor volvía loco al otro.
Yo le había creído, por supuesto, era bastante obvio. La nariz de Edward esta siempre en mi cabello, directamente, y no tan discretamente, respirándolo. Él decía que era el mejor lugar para captar mi esencia; una mezcla de mis esencias humanas e inhumanas combinadas.
Mire a través de la ventana y hacia el sol brillando a través de ella. Era discreto en medio del bosque nadie nos vería, o escucharía en millas. Había querido sumergirme en ese pequeño lago al menos una vez mientras estuviéramos aquí. Mire de nuevo a Edward, quien tenía los ojos cerrados. De no haberlo sabido, hubiera pensado que estaba dormido. Apreté los labios tratando de esconder mi mueca.
"Está bien," reí antes de soltarme de su abrazo y correr al baño. Lo escuche soltar un gruñido audible y un arrastre antes de que terminara. Perfecto, el estaría afuera esperando.
No podía ocultar mi sonrisa mientras hurgaba dentro de la maleta blanca con negro. Saque múltiples conjuntos de ropa interior e hice una mueca cuando sentí lo que estaba buscando. Deslizando las piezas sobre mi cuerpo desnudo, amarre las tiras de mi sedoso bikini negro tratando de que mi busto no se saliera de ahí.
El negro contra mi piel iluminaba todos los lugares correctos. Era una de las pocas veces en que había vestido negro desde el cambio, pero no podía dudar que el efecto que tenía el contraste sobre nuestra piel. Después de apreciar cada superficie que tocaba el bikini, dejé de jugar con el halter (1) y tomé el pareo color marfil.
Había querido sorprender a Edward tanto como fuera posible en nuestra luna de miel, y mucho después, el resto de nuestra existencia. Alisé la pieza color marfil y trabaje en mi cabello para deshacerme de los rizos restantes del sexo de la noche anterior. Me mordí el labio al pensar en eso y terminé antes de salir.
Edward no estaba en la habitación cuando salí; una buena señal. No me molesté en ponerme zapatos mientras salía de la habitación y bajaba la grandiosa escalera de caracol hacia la habitación del candelabro y luego al vestíbulo. Me detuve para apreciar su belleza debidamente. No podía negar el genio arquitectónico necesario para construir el lugar.
Me encamine hacia la puerta principal y salí a la refrescante luz de la mañana. Estábamos lo suficientemente lejos de Forks para que el sol no se ocultara tanto detrás de las nubes. A veces deseaba poder vivir en algún lado cerca de alguna península, pero donde estuviera Edward, estaría yo también.
Podía ver a Edward relajándose en el agua, flotando sobre su espalda con una sonrisa en el rostro. Sus ojos se abrieron hacia el cielo y con un movimiento que sería imperceptible para un humano, se volteó y me miró. Contuve una sonrisa al mirar su rostro. Sus ojos recorrieron el brillante pareo y bajaron por mis piernas. Estaba agradecida de que la eternidad me hubiera hecho atractiva, pero no evitaba que me sintiera incomoda al ser comida con los ojos.
Su cabello cayó sobre sus ojos, y no pude evitar recorrer su pecho con la mirada, apreciando las brillantes gotas que resbalaban por sus abdominales y de vuelta al agua.
Edward se volteo, y yo subí la mirada justo a tiempo para ver su lengua lamiendo su labio inferior. Trague fuerte, el brillo en sus ojos era…erótico.
Di una vuelta para él en la pequeña playa, haciendo una reverencia mientras me chiflaba. Riendo, me desaté el pareo y me volví hacia él. ¿Porqué no hacer un espectáculo para él? Mis dedos soltaron la pequeña pieza que cayó en la playa a mis pies. Escuché una fuerte inhalación de aire antes de agacharme para tocar mis dedos y recoger la pieza.
No pude retener mi propio jadeo cuando sentí unas manos sobre mis caderas y algo presionando mi trasero. Sonriendo, me moví un poco, obteniendo un gruñido satisfactorio.
"Bella Cullen" siseó.
"¿Te gusta?" Pregunte inocentemente.
"Si, tendré que darle las gracias a Alice". Me giré para presionar mi pecho contra el suyo, olvidando el halter.
"Nuh-uh, yo lo elegí todo esta vez." Levantó una ceja y luego sonrió. "Tengo buen gusto, ¿eh?" Edward asintió fervientemente y yo me reí como una colegiala antes de correr al agua.
Pasamos mucho tiempo coqueteando y nadando. Yo lo provocaba, y el hacía lo propio, subiendo el nivel. Yo esperaba hasta que estuviera sexualmente frustrado y entonces lo atacaba por sorpresa. La mayoría de mis pensamientos permanecieron en la cultura submarina del lago en el que nadábamos. Los peces eran un arsenal colorido, para mi sorpresa.
La profundidad del agua era aún mas sorprendente, nos sumergimos más de lo que cualquier humano podría alcanzar y observamos a las misteriosas criaturas que nos rodeaban. La mayoría de los peces eran cafés o verdes, otros eran carmesíes y naranjas, y vimos pargos rojos comer de las algas.
Ni siquiera había notado que no estaba respirando, no había notado la falta de necesidad de aire. Edward y yo estuvimos sumergidos lo que me pareció horas, observando la vida submarina que era tan fácilmente olvidada. El cambiante sol daba diferentes luces y brillos. Pero nunca pudimos acercarnos mucho, los peces se portaron cautelosos, Y todavía más cerca de Edward. Era nuestra sensación natural primordial, y yo lo había notado solo con los gatos del vecindario.
Terminé sobre la espalde de Edward mientras flotaba en el agua, señalando cosas diferentes. Su mano descansaba sobre mis muslos, sus piernas eran lo suficientemente fuertes como para propulsarnos adelante. Yo había estado mirando a los distintos peces mordisqueando el musgo y las algas cuando sentí las manos de Edward deslizándose arriba y abajo sobre mi muslo, más arriba cada vez, hasta que tocaron la parte inferior de mi bikini.
Miré a Edward a la cara, encontrando sólo inocencia y asombro mientras miraba las profundidades bañadas por el sol. El era la imagen de la perfección, el sol destellaba en su piel, mezclándose con la mía, creando un arcoíris de luces a nuestro alrededor. No podía decir si a los peces les gustaba, solo ndaban y comían.
Sus dedos danzaron sobre mi piel de nuevo, pero esta vez, su mano fue por debajo de mi bikini. Mantuve la boca cerrada para no tragar agua. Sería como una piedra y caería al fondo si eso pasara. Me acerqué más a la espalda de Edward mientras su dedo me penetraba una vez.
Mis uñas se clavaron en su hombro, pero si él lo sintió, definitivamente no lo demostró. Me sacudí como una hoja con cada embestida y sentí la necesidad de gritar. Quería suspirar, jadear, poder hacer cualquier tipo de ruido, pero lo único que podía hacer eran ruidos de lamento en voz baja, en la parte trasera de mi garganta, como una ballena.
La boca de mi estomago obligaba a mis músculos a tensarse con cada movimiento que él hacia. Podía sentirme a mi misma acercándome, la necesidad de fricción, de sentirlo completamente dentro de mí era fuerte. Mis caderas empujando sin cesar contra su espalda y yo ya no podía resistirlo.
Saliendo rápidamente de su abrazo, nade a la superficie, a través de los peces y la luz que me rodeaban. Irrumpí en la superficie y jadee por aire, ya sin el sabor del aire viciado que había estado dentro de mí durante horas. Escuché risas detrás de mí y gruñí con fuerza.
"Que me ayuden Edward Cullen, si no terminas lo que empezaste, ¡lo haré yo misma!" intentó no sonreír, pero era obvio que eso le parecía divertido.
"¿Puedo ver?" Gruñí de nuevo y nadé hacia la orilla antes de sentir sus brazos rodeando mi cintura. "Estaba bromeando," me suspiró roncamente en el oído.
"¿Lo estabas?" Pregunté, sabiendo que ambos conocíamos la respuesta.
"Supongo que no," sacudió la cabeza. "El voyeurismo no suena tan mal si se trata de ti." Su risa emitió vibraciones atreves de mí, y al área donde frotaba mis muslos por fricción,
Su mano se deslizó bajo el top de mi bikini y pellizcó mi pezón, torciéndolo entre su pulgar y su dedo índice. Jadee y empujé mis caderas contra su ingle. Él gruñó y empujó igual de fuerte.
"Hazlo de nuevo," me gruñó en el oído. Sin pensarlo dos veces encerré su pelvis, empujando más fuerte sobre su traje de baño. Me estaba deleitando en lo que antes no podía, el jadeo y el gritar al aire. "Oh dios,"
La mano libre de Edward se deslizó bajo la parte inferior de mi bikini y no dudó en meter su dedo. Yo me retorcía con su tacto, necesitando más con desesperación. Con cada empuje de su dedo, yo aventaba mis caderas hacia atrás, y el empujaba las suyas hacia delante. Nos movíamos en sincronía hasta que él dejó salir un gruñido y me lanzó contra un árbol que colgaba sobre el lago.
Le gruñí en respuesta, sus dedos rasgaron los lados de mi bikini y el retaso fue lanzado aparte. Me mordí el labio inferior, con cuidado de no perforar la piel, en un intento por lucir seductora para el. Sus labios golpearon los míos con tal intensidad que podrían haber drenado el lago y yo no lo hubiera notado.
Tiré del cordón de su traje de baño y gruñí. "Esos tienen que irse," sus ojos color miel brillaron y guiñó un ojo.
"Acaba con ellos,"con su aprobación, rodee el elástico con mi dedo y los arranque de su perfecta, estrecha cadera y los aventé al agua. Lamiendo mis labios, enganché mi pierna mientras el me empujaba contra la corteza del árbol. Me gustaba durar más, simplemente me encantaba cuando Edward me tocaba como si no fuera una muñeca de porcelana.
"Si…" Sisee con cada pulgada que se adentraba en mí. La sensación de estar completa, de ser complementada, no parecía acabar cuando nos juntábamos. La sola magnitud de la manera en que nos mecíamos con sincronía y apremio hacían temblar todo mi cuerpo y a mis ya tirantes pezones endurecerse.
"Bella, Bella, Bella," gruñía Edward contra mi cuello con cada empuje preciso. Mis caderas encontraron las suyas, llevándolo más dentro y profundo de mí.
Los gruñidos primitivos de nuestras gargantas se transformaron en suaves y ligeros ronroneos con el incesante balanceo. Me encontré balbuceando su nombre, necesitando más de él, que me empujara más allá del límite y dejara que nuestros instintos mandaran. Podía sentirlo, aunque no sabía si lo hacía a propósito, él aún estaba siendo cuidadoso, aún tomando precauciones con mi cuerpo. Aunque estaba segura de que aún era más fuerte que él, mi estado de neófita aún tenía que aclararse.
"Más fuerte," chillé mientras se impulsaba dentro de mí. "¡Por favor! ¡Más fuerte! ¡Más rápido!" su gruñido era gutural mientras sus caderas empujaban contra las mías con una fuerza que no había usado nunca.
Mi espalda se arqueó y solté un grito silencioso, cada movimiento llevándome más cerca del orgasmo. "¿Así?" gruñó, pero yo podía escuchar la sonrisa en su voz. "No sabía que te… gustara…rudo."
Mis dedos enredaron su cabello y lleve sus labios a los míos, metió su lengua en mi boca. Su dedo acuñado entre nosotros – aunque cómo lo logró, yo no sé – y empezó a masajearme. El jadeo proveniente de mi garganta y el gruñido en mi pecho eran de otro mundo, una anomalía que hizo que me preguntara si podía hacer semejante ruido, pero lo ignore por el líquido pulsando debajo de mí.
Mis dedos se clavaron en la dura corteza del árbol y la desgarraron hasta que mi orgasmo me sacudió con una fuerza que llevó a Edward al final. Gritamos al unísono, nuestros gritos haciendo eco en el aire, rodeándonos. La sonrisa en mi rostro era imitada por la de Edward, nuestra respiración rasgada e inestable.
Desenganchando mis piernas de su cintura, Edward me colocó en el agua ahora a nivel de mi tobillo. Miré lascivamente su figura desnuda y me reí. Si hubiera podido sonrojarme lo hubiera hecho. Viéndolo completo, su anatomía larga y sus músculos perfectos, me sentía inadecuada.
Sus ojos seguían fijos en mí, mirando el top que aú traía puesto.
Con una mueca, lo arranqué de mi pecho y corrí hacia el agua.
"¡Vamos a nadar desnudos!"
N/A: Creo que éste es mi lemon favorito de la historia, y posiblemente uno de los mejores que he escrito…Y he escrito muchos lemons. Me pone triste decir que esta historia estará llegando al final en unos pocos capítulos.
1 Es un tipo de escote. Cuando dos tiras se unen en tu cuello :)
N/T: Si, soy una perra por no haber subido en mucho tiempo y todo eso. Pero mi vida ha sido como una carrera durante todo este tiempo y también tengo una vida que planear. Así que espero que sepan entender y no me abandonen justo ahora que solo queda un capítulo más.
Un aplauso para Xime y su infinita paciencia. Ella fue la traductora de este capítulo. Y a pesar de que casi me saca los ojos por ponerla a traducir un lemon, sé que te gusto picarona x)
Este tristemente es el penúltimo capítulo. Así que espero se inspiren y nos dejen un review :)
Gracias pipol
-Carolina.
