Esa noche Saori no pudo dormir. Una sombra oscura había cubierto sus pensamientos y su corazón. ¿Qué le ocurría a su novio? ¿Por qué huía de Ella? ¿Por qué no estaba yendo a los entrenamientos?

Todo lo que le había dicho Hikoichi la perturbaba de una manera impresionante. En especial por la preocupación que eso implicaba en Ella.

Al otro día se despertó y sintió el cansancio en su cuerpo. No había podido dormir bien, por eso con pereza se levanto y se dirigió a la ducha. El agua recorría su bello y torneado cuerpo alejando el sueño y la preocupación.

Al salir de la ducha busco algo de ropa linda para vestirse. Una falda color roja con cuadros, diseño escocés y una bella camisa blanca. Se recogió el cabello y se lo peino con una coleta.

Se miro al espejo y suspiro tristemente.

-Hablare hoy contigo Akira. Se en donde encontrarte. –dijo mientras se miraba al espejo.

Desayuno con su familia y salio a caminar sola. Con tranquilidad se dirigió al muelle.

Al llegar busco entre la gente a la persona que mas amaba y allí lo encontró. Con una expresión de preocupación y melancolía en el rostro. Sostenía su caña de pescar pero su mirada se hallaba perdida en el mar.

Ella suspiro al notar la perturbación en el rostro de su amado. Camino sigilosamente y se paro detrás de El.

-Akira. –lo nombro dulcemente.

El joven se giro asombrado y clavo sus ojos azules en los bellos ojos verdes de su novia.

-Saori… ¿Qué haces aquí? –pregunto sorprendido.

-Necesito hablar seriamente contigo. –respondió Ella mientras se ubicaba a su lado.

-¿Sobre que Saori? –pregunto el joven mas sorprendido.

Saori suspiro algo cansada y comenzó a hablar con tranquilidad:

-Dime ¿Qué esta pasando? ¿Por qué no estas yendo a los entrenamientos del equipo? ¿Por qué te estas alejando de mi? –pregunto tratando de contener las lagrimas por el miedo a que El no la amara mas.

Sendoh frunció el ceño y suspiro. Quería esperar un poco más para decirle a Saori su decisión pero finalmente pensó que ese seria el mejor momento para decirle la verdad.

-Saori. No se por donde empezar. –comento el joven mientras se rascaba nerviosamente la cabeza.

-Pues por el principio ¿No te parece? –respondió Ella con una débil sonrisa.

El sonrío ante lo dicho por Saori y siguió hablando:

-Antes de tu operación mi padre y tu padre me hicieron una propuesta para mi futuro. –comento ante una sorprendida Saori.

-¿Una propuesta para el futuro? –pregunto ella curiosa.

-Si, me propusieron viajar a Estados Unidos cuando termine la preparatoria. Para estudiar en UCLA y poder tener una oportunidad de ser jugador profesional allá. –comento el joven.

Saori abrió sus ojos desmesuradamente de la sorpresa.

-Y… ¿Qué has decidido? –pregunto al mismo tiempo que sentía una extraña puntada en su pecho.

El joven clavo su vista en Ella y frunció el ceño. Tardo unos segundos en responder, segundos que parecieron una eternidad para la joven.

-Iré. Iré a estudiar a Norteamérica. Para poder cumplir mí sueño de ser jugador profesional de basketball. –respondió decididamente el joven. – ¿Tu que opinas? ¿Estas de acuerdo con mi decisión?

Saori permaneció en silencio tratando de asimilar aquella noticia. Sentía como su corazón comenzaba a latir más rápidamente y su respiración también se aceleraba. No quería que se fuera pero era su futuro, su sueño. Y lo más importante ella lo amaba, por eso debía apoyarlo.

-Creo que es una buena decisión. –sonrío débilmente la joven. –Tendrás más oportunidad en Estados Unidos. Estoy segura de que allí cumplirás tus sueños. –opino con una sonrisa en el rostro.

-Tu padre me dijo que tú también estudiaras allí. Así que si hacemos cálculos solo estaremos separados por un año. No es mucho tiempo si te lo pones a pensar. –trato de arreglar la situación el joven.

-Akira. –suspiro ella. –Todo estará bien. –dijo al mismo tiempo que lo abrazaba.

-Todavía falta un año. Pero ya esta decidido iré a Estados Unidos. –dijo El con una sonrisa.

-Me parece bien. Y yo te apoyo en tu decisión. –respondió ella al mismo tiempo que tomaba las manos de su novio entre las suyas.

-¿Estas segura? –pregunto Akira algo curioso.

-Si, si. Estoy segura. Pero no me has respondido ¿Por qué no estas yendo a los entrenamientos? –pregunto ella con curiosidad.

El suspiro y la miro algo nervioso:

-¿Cómo supiste eso? –pregunto asombrado.

-Alguien vino a mi casa a hablar conmigo. Están todos preocupados por ti. Y ese alguien no quiere que otro sea el capitán mas que tu. –respondió Saori con una expresión de complicidad en su rostro. Akira suspiro y comprendió quien podría llegar a ser esa persona que fue a la casa de Saori.

-Saori… últimamente no podía concentrarme, estaba agotado y honestamente estaba harto. Necesitaba descansar un poco. Además ahora que soy el capitán todos esperan que los guíe a la victoria. Para eso debo estar en forma no solo físicamente sino también psíquicamente. –explico el joven.

Saori suspiro aliviada. Y le sonrío con dulzura a su novio:

-Esta bien. Me estabas preocupando Akira. –comento calmada.

El joven sonrío con afecto y la acerco a su pecho, abrazándola con todo su amor.

-Saori no tienes que preocuparte. Todo estará bien. –le susurro al oído.

Ella suspiro tranquila y se abrazo más a El.

-Akira… estaba pensando. ¿Por qué no vienes a Los Ángeles conmigo y mi familia? –pregunto mirándolo a los ojos.

El la miro sorprendido.

-¿Te refieres a ir a Los Ángeles a festejar Navidad y Año nuevo con tus tíos y primos?

-Si. Tú nunca has ido. Creo que es buena idea para que conozcas la ciudad. Además mi tía Jane es profesora en UCLA y puede mostrarnos la Universidad. –respondió animada Saori.

Sendoh sonrío animado y emocionado:

-¿De verdad tu tía puede mostrarnos la Universidad? Eso seria genial. –comento con alegría.

-Si. Seguro no tendrá problema. Además mi tía Jane es muy amable. –respondió Saori. – ¿Qué dices? ¿Te gustaría pasar Navidad conmigo y mi familia?

Sendoh se quedo pensativo por unos segundos. Y finalmente respondió:

-Si. Seria algo diferente y además no conozco a tus tíos y primos. Y tú si conoces a los míos. –comento con una sonrisa.

-Pero todos tus tíos y primos viven aquí en Japón. Por parte de mi padre no tengo tíos y por parte de mi madre todos viven en Norteamérica, excepto por mi tía Helena que vive en Inglaterra. –respondió pensativa Saori.

-¿En Inglaterra? –pregunto confundido el joven.

-Si, es profesora en la Universidad de Oxford. –respondió Saori con una sonrisa fingida.

-Increíble. –opino asombrado el joven.

-Entonces vienes conmigo a Los Ángeles. Será genial mis primos son muy simpáticos te llevaras bien con ellos. –comento animada. –Excepto por un par que son unos antipáticos pero no importa son solo dos. –dijo con una sonrisa.

Akira sonrío divertido y suspiro aliviado.

-Creo que debo hablar con mi padre. E informarle mi decisión. –dijo mientras se levantaba y guardaba sus cosas.

-Si, y debes ir al entrenamiento del equipo de basketball. –agrego ella con sus manos en la cintura.

-Si, no te preocupes Saori. –sonrío divertido Sendoh.

Como prometió Sendoh fue a entrenar con su equipo pero no fue solo, fue acompañado por Saori. Cuando sus compañeros y su entrenador lo vieron llegar una gran sonrisa ilumino sus rostros.

-Sendoh has regresado a entrenar. –comento con una sonrisa Uekusa.

-Si. –asintió el joven con una sonrisa amable.

-¡Sendoh! –grito el entrenador Taoka mientras se acercaba a El. – ¿Que paso contigo muchacho? Has faltado casi una semana a los entrenamientos. –lo regaño levanto su dedo en alto.

-Discúlpeme entrenador Taoka. Es que tuve un resfriado y no me sentía bien como para entrenar. –mintió el joven.

Saori se mordió el labio para aguantar la risa y miro hacia otro lado, agradeció que el entrenador estuviera lejos de ella. Por su parte Taoka lo miro confuso pero finalmente lo disculpo:

-Esta bien muchacho. Comienza a entrenar. –dijo el entrenador Taoka mientras se daba media vuelta.

Sendoh le guiño el ojo a Saori en forma cómplice y se dispuso a entrenar con sus compañeros. Hikoichi se acerco a ella.

-Señorita Saori muchas gracias por haber hecho que Sendoh-Senpai regresara. De verdad le estoy muy agradecido. –dijo emocionado el joven.

-No tienes nada que agradecerme. Además solo fue un resfriado Hikoichi Akira esta bien. Y seguirá entrenando, no te preocupes. –respondió Saori con una sonrisa.

El joven Aida sonrío complacido y feliz regreso al entrenamiento. Saori suspiro aliviada y luego de quedarse por unos minutos se despidió de su novio y de los demás jóvenes.

Fue a ver a alguien con quien necesitaba hablar. Llamo a la puerta de su hogar y ella la recibió con una sonrisa en su rostro.

-Saori que sorpresa. –dijo con amabilidad.

-Taka. –le sonrío Saori. – ¿Estas ocupada? ¿Podemos hablar? –pregunto curiosa.

-No, no estoy ocupada. Claro que podemos hablar. Pasa. –respondió la joven al mismo tiempo que Saori entraba en su casa.

La joven le ofreció una silla y Saori se sentó y apoyo sus manos sobre la mesa.

-¿Qué ocurrió con Sendoh-Senpai? ¿Hablaste con el Saori? –pregunto la joven mientras servia dos tazas de te y las ponía sobre la mesa.

-Gracias Taka. –comento Saori refiriéndose al te servido. –Si hable con El. No iba al entrenamiento porque estaba agotado física y mentalmente. –respondió la joven a la pregunta.

-Ya veo. –suspiro aliviada Taka. –Menos mal que no era nada grave. Hikoichi me preocupo.

-Si, a mi también. Pero Akira me dijo algo más. –comento Saori al mismo tiempo que bebía un sorbo de te.

-¿Algo mas? ¿Qué? –pregunto con curiosidad Taka.

-Me contó que su padre y mi padre le ofrecieron ir a estudiar a Los Ángeles para que pueda ser jugador profesional de basketball. Mis tías tienen muchos contactos dentro de UCLA y El podría estudiar allí sin problemas. –comento Saori con la mirada baja.

Taka abrió sus ojos y su boca de la sorpresa.

-Y… ¿Qué hará El? –pregunto asombrada.

-Irá. Cuando termine la preparatoria, es decir el año que viene, irá a estudiar a Los Ángeles. –respondió Saori cabizbaja.

Taka suspiro y guardo silencio por unos momentos. Miraba a Saori y ella lucia un poco abatida con esa noticia.

-Saori… tu también te iras a Los Ángeles al terminar la preparatoria. Solo estarán separados un año. –comento Taka tratando de calmar la situación.

-Lo se. Pero en un año las cosas pueden cambiar mucho. –respondió confundida Saori.

-Bueno… no tienen que cambiar. ¿Acaso no confías en El? –pregunto con una sonrisa bromista su amiga.

-¡Por supuesto que confío en El! –exclamo Saori.

-Entonces no debes torturarte mentalmente con lo que pasara en dos años. Debes dejar que las cosas pasen. Además, aquí entre tu y yo, estoy segura de que tu tía Jane y tus primos lo vigilaran bien en cuanto sepan que es tu novio. –dijo Taka entre risas.

Saori abrió sus ojos sorprendida y segundos después comenzó a reír a carcajadas.

-Es verdad. –dijo mientras se tapaba la boca de la risa.

-Entonces no te preocupes. Saori todo saldrá bien. –sonrío con ternura su amiga.

-Gracias Taka. Tienes razón. –asintió Saori con una sonrisa sincera.

-Y… ¿Qué le has dicho tú con respecto a esta decisión? –pregunto curiosa Taka.

-Le dije que lo apoyaría en todo lo El desee. Mas allá de mis inquietudes lo amo y quiero que el sea feliz. –respondió ella.

Taka sonrío dulcemente y asintió.

-Muy bien. Me parece genial lo que le has dicho a Sendoh-Senpai Saori. Fue muy maduro de tu parte. –opino su amiga.

-Gracias Taka. –se sonrojo Saori. –Pero es la verdad.

Taka asintió y sonrío amablemente. Saori se tranquilizo al escuchar los consejos de su amiga. Taka era su soporte y la persona en quien mas confiaba para contarle sus inquietudes y buscar consejos. Eran amigas desde la escuela primaria y no podía confiar mas alguien que no fuera ella.

Luego de estar unas horas con su mejor amiga Saori regreso a su casa. Al entrar llego y se puso cómoda, se soltó el cabello y fue a la cocina a servirse un vaso de agua. Allí se encontró con el medico que le había salvado su tobillo.

-Buenas tarde Saori. –la saludo amablemente.

-Jack. –sonrío alegre Saori. – ¿No trabajaste hoy? –pregunto curiosa.

El medico soltó una carcajada divertida y luego de reírse por unos segundos le respondió:

-¿No te lo ha dicho tu madre? –pregunto entre risas.

-¿Decirme que? –pregunto confundida la joven.

-Mañana en la noche tomare un vuelo de regreso a Los Ángeles. Ya te he operado, estas bien. He terminado mi misión aquí. –respondió el medico haciendo una mueca graciosa.

-Pero ¿No tenias otros pacientes? –pregunto confundida Saori.

-Solo fueron consultas, Saori. Ya termine aquí. Regresare a mi país. Además se acerca día de acción de gracias y si no estoy allí con mi familia mi madre me matara. –dijo bromeando el doctor Brennan.

Saori soltó una risita divertida, Jack era un joven muy simpático y elocuente.

-Comprendo. Muchas gracias Jack por haberme operado. –dijo Saori gentilmente.

-Ni lo menciones. No fue nada, Saori. –sonrío amablemente el medico.

-He oído por ahí Jack que eres muy amigo de mis tías Jane y Helena. –comento Saori con una mirada cómplice.

El medico la miro sorprendido y un leve rubor apareció en sus mejillas.

-Ah… si. Estudie con tu tía Jane y opere hace unos años a Helena. Conozco a casi toda tu familia Saori. –respondió el medico.

-Me sorprende que mi tía Helena tenga un amigo fuera del ámbito académico. Pero bueno siempre existen los milagros. –comento con ironía la joven.

-No seas mala con Helena Saori. Es altanera pero es porque tiene un C.I. de 187, es obvio que es presumida. Y la entiendo porque yo también soy un superdotado. –respondió el medico al mismo tiempo que empezaba a caminar alejándose de la cocina.

Saori lo siguió y continúo su charla con El:

-Pero tú eres amable y simpático. Y además no eres presumido. –comento Ella.

El medico se giro y la miro sorprendido:

-¿De verdad piensas eso? Me siento halagado gracias. –le sonrío gentilmente el medico.

Saori se sonrojo y respondió apenada:

-No digas eso Jack, es la verdad. Por cierto ¿a donde vas? –pregunto curiosa.

-A mi habitación. –respondió El con una sonrisa.

-Entonces creo que es mejor que no te acompañe. –dijo sonrojada la joven.

El medico soltó una carcajada divertida.

-Saori iré a preparar las maletas para mañana ¿quieres ayudarme? –pregunto arqueando una ceja.

-Si, y de paso me cuentas tu historia con mi tía. –respondió con una mirada cómplice la joven.

El medico volvió a reír divertido y asintió:

-Muy bien. Te lo contare. –respondió.

Ambos entraron a la habitación de Jack y Saori se sentó en una silla mientras El sacaba su ropa y la iba guardando en sus maletas.

-Cuéntame Jack. –pidió emocionada la joven.

-Bueno si tú quieres. Conocí a tu tía en UCLA cuando estudie genética molecular para que mi madre dejara de molestarme. –dijo el medico mientras arqueaba una ceja y miraba cómplice a Saori.

Saori se tapo la boca de la risa.

-Que malo eres con tu madre. –opino Ella.

-Eso lo dices porque no la conoces. –respondió el joven mientras acomodaba su ropa. –Y bueno allí conocí a Jane y fuimos pareja por unos años.

-Entonces te diré tío Jack de ahora en adelante. –bromeo Saori.

El medico volvió a reír a carcajadas.

-Hace ya unos años que no soy su novio. Verás al terminar la carrera universitaria me fui a Chicago a trabajar en un hospital y tu tía quedo como profesora en UCLA. Si que hace tiempo que no nos vemos.

Saori suspiro triste:

-Que lastima. Seria genial que seas mi tío político. –le guiño el ojo la niña.

-Seguro. Unos años después conocí a Helena, Jane me llamo para que la operara de una lesión en el codo. Y nos hicimos buenos amigos. A pesar de que yo le lleve unos ocho años mas o menos. Aunque hace muchos que no la veo. Ya sabes ella vive en Inglaterra, la veo de en cuando. Cuando ella regresa a Los Ángeles en Navidad. –contó Jack.

-Asombroso. –quedo boquiabierta Saori.

El medico soltó una risita divertida y se dispuso a cerrar sus maletas.

-Jack si tienes que elegir entre una de ellas te recomiendo a la tía Jane. Vamos vuelvan a ser novio así eres nuestro tío. –opino Saori con una expresión alentadora.

-Lo pensaré Saori. –asintió divertido el medico.

Ambos se miraron fijamente y comenzaron a reír a carcajadas.

-Sabes Jack. Cuando Akira termine la preparatoria irá a Estados Unidos para estudiar en UCLA. –comento la joven.

-Ah ¿Si? Me alegro por El. Si sueño es ser jugador profesional es la mejor decisión que pudo haber tomado. –opino el medico.

-Si. –asintió Saori con una sonrisa débil.

-Estas de acuerdo ¿Verdad? –pregunto curioso Jack.

-Si, por supuesto. –respondió Saori.

-Me alegro entonces. –asintió el medico con una sonrisa.

Saori y Jack Brennan se quedaron casi toda la tarde hablando animadamente.

Al otro día Saori fue a buscar a su novio al entrenamiento. Esta vez su amiga Taka y su amigo Koshino no estaban. Así que los dos jóvenes volvieron solos, caminando juntos de la mano. Saori le contaba a Akira todo lo que había hablado con Jack. Sendoh la miraba sorprendido y reía divertido al escuchar la historia del medico.

-Así que el doctor Brennan fue novio de tu tía Jane. Ahora entiendo porque se lleva tan bien con tu madre y se tienen tanta confianza. Además conoce a tu familia. Vaya… ahora comprendo todo. –dijo mientras reía.

-Si, yo también comprendo todo ahora. Lastima que El viva en Chicago y solo vaya a Los Ángeles por asuntos familiares. Seria divertido tenerlo como tío. –comento Saori con una sonrisa.

-Si. Me imagino que si. –respondió divertido el joven.

-También le conté sobre tu decisión. Dijo que era lo mejor que podrías haber decidido. –comento ella.

-¿De verdad? Bueno me quedo mas tranquilo que El esta de acuerdo. Jack sabe mucho más de estas cosas que yo. –respondió amable el joven.

-Podríamos ir a despedirlo al aeropuerto hoy. Se ira a las veinte horas. –dijo emocionada Saori.

-Es una buena idea. Vayamos a despedir a tu futuro tío. –dijo con una sonrisa el joven.

Saori sonrío divertida y ambos tomaron un taxi hasta el aeropuerto. Cuando llegaron se encontraron allí a la madre de Saori, a su padre, el señor Anzai y también a Koichi el hermanito menor de la joven.

-¡Akira! –lo saludo alegre el niño.

-Hola Koichi. –lo levanto en alto Sendoh.

-Saori, Akira ¿Han venido a despedir a Jack? –pregunto asombrada la doctora Gallagher.

-Si. –respondieron los dos al mismo tiempo.

-Vaya… me siento halagado. –comento Jack con una sonrisa.

En ese momento se anuncio el vuelo que debía tomar el doctor Brennan.

-Bueno los veré para Navidad. Cuídense, hasta pronto. –se despidió el medico.

Le dio un fuerte apretón de manos al señor Anzai.

-Buen viaje Jack. –lo despidió el padre de Saori.

-Gracias. Ha sido un gusto conocerlos. –respondió el medico.

Abrazo a su amiga Rose Gallagher:

-Cuídate mucho, nos veremos pronto. –lo saludo la madre de Saori, el medico sonrío amablemente, asintió y despeino al hermanito de Saori.

-Jack no hagas eso. –se quejo el niño mientras se abrazaba su pierna.

El medico sonrío divertido y se despidió de Saori.

-Te veré pronto Saori. Cuídate mucho. –le dijo mientras la abrazaba.

-Muchas gracias por tu ayuda Jack. Espero verte pronto. –se despidió Saori.

El medico sonrío y le tendió la mano a Akira.

-Ha sido un gusto conocerte. Te deseo lo mejor en tu carrera joven Akira. –le dijo mientras le daba un amistoso apretón de manos.

-Gracias. Que tenga buen viaje doctor Brennan. –respondió Akira.

El medico sonrío amistosamente, tomo sus maletas y comenzó a caminar para tomar el vuelo que lo regresaría a su país natal.

Mientras Akira lo veía alejarse su mente se remontaba a como podría ser su vida en Norteamérica, si realmente podría encajar allá. Y si realmente tendría la fortaleza para cumplir su sueño.


N/A: Espero que les haya gustado el capitulo y me disculpo por la tardanza en actualizar, les agradezco a todos los que leen mi fic, especialmente a mis colegas y amigas que me dejan sus reviews ;)

muchas gracias. Les mando un beso enorme, y nos leemos el proximo capitulo, suerte y saludos! =)