Hola hola que tal stan? espero que biien jejeje. Respuesta para Anto: Nora Roberts es una escritora estadounidense ella no es de FF y es mi idola jeje tiene las mejores historias que en mi vida he leido jeje. Y no te preocupes por el review pasado, es bueno aclarar que la historia no es mia y que solamente es una adaptacion jeje y tu como una buena lectora tienes todo el derecho de preguntar jejeje. Bueno espero sigas leendo ya que esta historia esta de lujo jeje Cuidate.
Bueno espero les guste.
Recuerden de que nada me pertenece. La historia pertenece a Nora Roberts y los personajes a Stephanie Meyer
Capítulo 25
La mañana siguiente, alrededor de las diez, Rosalie ya estaba terminando de pulir su propuesta para la posible visita de un escritor para combatir una insatisfacción sexual muy considerable. La noche anterior se había inmerso en el proyecto y no lo había abandonado hasta después de medianoche.
También había esparcido jengibre y caléndula por encima del borrador para conseguir el triunfo en la empresa. El romero debajo de la almohada la ayudó a descansar y a apartar el anhelo punzante.
Siempre había sabido canalizar sus energías y centrarlas en la actividad que exigiera su atención. Después de un periodo de duelo por Emmett, esa fuerza de voluntad le había servido de mucho en la Universidad, en su negocio y en la vida.
Durante años consiguió seguir adelante con asuntos tanto prácticos como placenteros, aun cuando sabía muy bien que la red que protegía su hogar iba debilitándose.
Sin embargo, a pesar de esa voluntad, había soñado con Emmett; con estar con él, tanto en el pasado como en el presente. El anhelo físico hizo que no parara de dar vueltas en la cama hasta acabar hecha una maraña con las sábanas.
Soñó con el lobo que acechaba en los bosques y aullaba desde su atalaya en los acantilados. También lo oyó gritar de dolor y rabia mientras ella, en sueños, pronunciaba el nombre de Emmett como si fuera una letanía.
A pesar de todo, había dormido y se despertó con un amanecer resplandeciente que presagiaba un día perfecto. Atendió las flores mientras el cielo se teñía con los rojos y dorados del alba. Presentó sus respetos a los elementos que le concedían la belleza de su jardín y el don de sus poderes.
Hizo una infusión de té de menta, para el dinero y la suerte, y se la bebió en el acantilado sobre el mar que batía contra las rocas. Allí se sentía más cerca de sus antepasados y podía percibir tanto la fortaleza más firme como la soledad más amarga y desgarradora.
A veces, cuando era muy joven, se quedaba allí mirando el mar con la esperanza de ver la esbelta cabeza de un silkie surgir entre las olas. Hubo un tiempo que creyó en la felicidad eterna y se imaginó la historia de cómo el amado de Fuego había vuelto para buscarla, y de cómo los espíritus de cada uno se habían encontrado y se habían amado para siempre.
Ya no creía en esas cosas y lo lamentaba, pero había aprendido, y lo había hecho bien, que algunas pérdidas te destrozaban en mil pedazos y te robaban el alma. Sin embargo, siguió adelante, se rehizo y recuperó el ánimo. Vivió. Si bien no había alcanzado la felicidad eterna, su vida sí fue bastante satisfactoria.
Fue en aquellos acantilados donde juró proteger todo lo que se le había confiado. Tenía ocho años y estaba muy orgullosa de ser lo que era. A partir de entonces, todos los años, en las noches de los solsticios de invierno y verano, iba al acantilado y renovaba el juramento.
Sin embargo, aquella mañana, Rosalie fue al acantilado y, sencillamente, dio gracias por la belleza del día, luego volvió a su casa para vestirse e ir a trabajar. No vaciló cuando tomó las curvas de la carretera de la costa, pero tampoco se distrajo.
Una vez en su mesa, releyó la propuesta para ver si había algún error o se había olvidado de algo. Frunció el ceño al oír los golpecitos en la puer ta. Aunque no les hizo caso intencionadamente, Alice entró.
—Estoy ocupada. Vuelve más tarde.
—Ocurre algo — a Alice no le importaban las formalidades ni le impresionaba un recibimiento más bien frío y se dejó caer en una butaca. Eso le molestó tanto a Rosalie que levantó la vista y vio a Bella en el umbral de la puerta.
—¿No es tu día libre, Bella?
—¿Crees que la habría arrastrado hasta aquí en su día libre si no fuera por algo importante? — replicó Alice antes de que Bella pudiera contestar.
—De acuerdo — Rosalie apartó el trabajo de mala gana —. Entra y cierra la puerta. ¿Has tenido una visión?
—Intento no tenerlas — Alice hizo una mueca —. Y no, esto no tiene nada que ver con esas cosas. Al menos, no directamente. Esta mañana he oído a Jasper hablar por teléfono aunque él hacía todo lo posible para que no le escuchara.
—Alice, no puedo mediar en tus disputas familiares cuando tengo tanto trabajo.
—Estaba hablando con Emmett. Bueno, eso te ha espabilado — comentó ella.
—No es tan raro que tuvieran una conversación — Rosalie levantó la propuesta, frunció el ceño y volvió a dejarla donde estaba —. De acuerdo. ¿De qué estaban hablando?
—No lo sé exactamente, pero Jasper estaba muy interesado. Incluso salió fuera con el teléfono como si no pasara nada, pero yo sé que lo hizo por que no quería que le oyera.
—¿Cómo sabes que era Emmett?
—Porque le oí decir que pasaría por la casita amarilla esta mañana.
—Muy bien, ¿te importaría ir al grano de una vez?
—A eso voy. Me despidió e intentó que no se notara que estaba dándome esquinazo. Un besito por aquí, una palmadita por allá, un abrazo... Yo me fui con la idea de pasar por la casa de Emmett en cuanto estuviera de patrulla, pero nada más entrar en la comisaría veo a Edward hablando por teléfono. Se detie ne en medio de una frase y me saluda por mi nom bre con un tono muy delator — al recordarlo frunció más el ceño —. Entonces comprendo que estaba ha blando con Emmett o con Jasper y empieza a asignarme toda una serie de tareas que me tendrían ocupada en la oficina durante dos o tres horas. Me dijo que tenía cosas que hacer. Yo he esperado hasta estar segura de que se había marchado y luego fui en coche hasta la casa amarilla. ¿Qué crees que he visto?
—Espero que me lo digas y que acabes con toda esta historia tan intrincada.
—El coche patrulla y el Rover de Jasper. He ido a buscar a Bella y hemos venido aquí, porque te aseguro que no están jugando al póquer ni viendo películas guarras.
—No, están tramando algo a nuestras espaldas —tuvo que reconocer Rosalie—. Algo demasiado varonil para las mujercitas.
—Si están haciéndolo —intervino Bella—, Edward va a lamentarlo.
—Vamos a comprobarlo —Rosalie sacó las llaves del coche de un cajón—. Le diré a Lulú que tengo que salir.
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Jasper, de cuclillas, manejaba su escáner portátil.
—Energía positiva por todos lados — confirmó —. No queda ni rastro de energía negativa. La próxima vez, llámame antes, podría tomar una muestra.
—Era un poco tarde para hacer experimentos científicos — se justificó Emmett.
—Nunca es tarde para la ciencia. ¿Puedes dibujármelo?
—Sólo puedo hacerte un dibujo con palotes. Era la misma imagen que describió Rosalie. Un lobo negro gigantesco con la señal del pentagrama.
—Fue una buena idea marcarlo cuando lo redujeron en la playa el invierno pasado —Jasper se sentó en los talones. —Facilita la identificación y disminuye su poder.
—Lo que te puedo asegurar es que lo de anoche no era una gatito — Emmett se llevó la mano al hombro.
—Seguro que absorbió la fuerza extra de algún lado, probablemente de ti. Estabas cabreado ¿verdad?
—¿Tú que crees? El muy cabrón intentó tirar a Rosalie por el acantilado.
—Creo que la confusión emocional que comentamos la otra noche es un elemento esencial de la ecuación. Si tú...
—Creo —interrumpió Edward— que habría que llevar a Emmett al médico para que le vieran el hombro. Luego, habría que dejarse de teorías e ir a buscar a ese cabrón. Si ha herido a Emmett, puede herir a cualquiera. No voy a permitir que ande suelto por la isla.
—No vas a poder seguirle el rastro y abatirlo como si fuera un perro rabioso —le dijo Jasper.
— Sí puedo intentarlo.
—No irá detrás de nadie que no esté conectado —Emmett miró el terreno impoluto con el ceño fruncido. Había pasado casi toda la noche dándole vueltas—. El caso es que no creo que pueda hacerlo.
—Exactamente —Jasper se levantó—. Este ente se nutre de la energía y las emociones de quienes tienen vínculos con el círculo original.
—Muchos isleños tienen vínculos con el círculo original, aunque estén más o menos difusos —señaló Edward.
—Sí, pero no los quiere a ellos. Ni los necesita.
—Tiene razón — le dijo Emmett a Edward —. Ahora só lo tiene un objetivo y no puede perder tiempo o energía con otras cosas. No tiene mucha magia, pero es astuto. Ya se nutrió con las emociones de Alice y ahora lo ha hecho con las mías. No volverá a pasar.
—Ya, siempre has sido un tipo con sangre fría — le replicó Edward —. Querías que fuera por ti.
—Funcionó — afirmó Emmett —. La cuestión es que no le hice suficiente daño. Si llega a atacarme otra vez lo habría metido en el círculo y podría haberlo retenido ahí.
—No es un asunto para ti — dijo sencillamente Jasper.
—A la mierda. No voy a quedarme de brazos cruzados mientras espera una oportunidad para abalanzarse al cuello de Rosalie. Es lo que quiere; es lo que noté. Primero tendrá que pasar por encima de mi cadáver y eso no sucederá. Rosalie puede hacer lo que quiera, pero, entretanto, yo voy a arrancar le el corazón.
—Lo dicho — insistió Edward al instante —. Todo él sangre fría.
—Que te den…
—Vale, vale — Jasper se interpuso y palmeó los hombros de los dos hombres —. No perdamos la cabeza.
—¿No les parece enternecedor? — la voz de Rosalie era puro empalago —. Los chicos han salido a jugar al bosque.
Hola hola espero esten biien jejeje. ke les parecio el capi? jeje por lo que se ve descubrieron a los muchachos jejeje ke le haran las chicas?
kieren saber jejeje reviewwws
Adelanto del capitulo 26...
—Tranquila, Rosalie — intervino Edward.
Rosalie lo atravesó con la mirada y el sheriff levantó las manos, se apartó al darse cuenta de que aquella mujer estaba dispuesta a arrancarle el corazón a un hombre. Decidió que Emmett tendría que apañárselas solo.
—¿Crees que necesito tu ayuda? — se volvió otra vez a Emmett y le golpeó con un dedo en el pecho.
—Deja de darme con el dedo Rosalie.
—¿Crees que porque no tengo pene no puedo defenderme? ¿Tienes que venir con tu estúpido aire de gran hombre y luego llamar a tus estúpidos amigos para comentar cómo pueden proteger a unas mujeres inútiles?
—Nunca la había visto así — susurró Bella mientras miraba fascinada cómo Rosalie empujaba otra vez a Emmett.— Ya me esta dando miedo.
—No pasa muchas veces — le contestó Alice entre dientes —, pero cuando ocurre no tiene desperdicio — miró al cielo y vio que se llenaba de nubes negras como la tinta del calamar —. Está muy muy cabreada.
—He dicho que dejes de darme golpecitos — Emmett le agarró el puño que estaba a punto de descargar sobre su pecho —. Si has acabado de decir sandeces... Cuidado — le avisó mientras retumbaba un trueno.
Jejeje wow ke kapitulo tan emocionante no? kieren leerlo? ejeje espero sus reviews y asi lo suubo jejeje.. Rose esta muuy molesta
byeee :)
