N/A:1ro. mil disculpas por estar ausente y por el atraso, complicaciones personales impidieron que actualizara antes, pero este es un capitulo largo en compensación (espero)

a mis queridas Verdelina, Leelee, Katygrey, gracias por preocuparse y escribir, y al que firmo como invitado tambien, y bueno sin mas nada que agregar aqui esta la historia, espero les guste este capitulo. ahh y no olviden revisar pinterest para tener idea de algunas partes.

la historia original y todo su contenido pertenece a ELJames, esta es mia y solo por diversión. Disfruten


Christian se quedo mirándola partir, cuando se perdió de su vista entró a la SUV.

-A donde Señor – preguntó Taylor mirando a su jefe por el retrovisor.

-A Escala – dijo cortante, mientras miraba pensativo por la ventana, en definitiva, no le gustaba para nada que ella fuera sola y estaba seguro que esta sería la última vez que esto sucedía.

Christian llegó a su departamento y sin perder el tiempo se dirigió al bar, se sirvió un vaso de bourbon y lo bebió de un golpe, volvió a servirse otro y con el vaso en la mano camino hasta el ventanal del salón en donde se puso a mirar la ciudad, había claudicado, contra su mejor juicio había dejado ir a Ana sola a NY, y esa sensación estaba por volverlo loco, tuvo que hacer un esfuerzo sobre humano para no pedirle a Taylor que regresaran al aeropuerto para que él pudiera detenerla, pero muy en el fondo sabía que eso no era posible.

Lo que no entendía era porque tenía estos sentimientos tan extraños, no quería separarse de ella, odiaba la idea de estar a tantos kilómetros de distancia, y principalmente odiaba la idea de no verla hasta el martes, ya que ella le había indicado que salía de NY a las 10 de la mañana del lunes, por lo que llegaría a Seattle a las 17hs, pero seguramente vendría muy cansada.

¿Porque tenía esa necesidad de estar cerca de ella?, ¿porque ahora que ella no estaba sentía que algo faltaba?, este tumulto en su pecho estaba por volverlo loco, necesitaba centrarse y controlarse, no podía seguir así, eran muchos días hasta el martes y si seguía así no viviría para contarlo, su mente vago nuevamente hasta el sábado por la noche y la sangre volvió a hervirle, ella iría a la cena en compañía de ese tipo con el que se quedo abrazada mirando la marina en noviembre, ella podrá decir que son solo amigos, pero era evidente que él quería otra cosa, la forma en que la miraba cuando bailaban, cuando estaban hablando, no había nada de amigos o nada inocente en él, saber que ellos estarían juntos solo lo hacía sentir peor, volvió a beber de golpe su trago y se dirigió nuevamente al bar, cuando estaba llegando, Taylor vino hasta el salón.

-Sr. la Sra. Lincoln está subiendo – Christian levanto la cabeza mirando al cielo como preguntándose porque…lo único que faltaba… Elena…, miro nuevamente a Taylor y le hizo un gesto con la cabeza, volvió a llenar el vaso y tomo asiento.

Elena entro al departamento y cuando diviso a Christian fue directo hacia él, cuando llegó al sillón se quitó el tapado en un movimiento sensual dejando al descubierto el vestido negro al cuerpo con el escote provocativo, se acercó hasta él y se inclinó para saludarlo, coloco sus manos en sus antebrazos le dio sus famosos besos de aire y le susurro en el oído.

-Hola Christian – dijo ronroneando, Christian volteo el rostro hacia la derecha, no le gustaba cuando ella se acercaba mucho.

-Elena – dijo cortante – ¿a qué debo tu visita?, ella se incorporó y se sentó frente a él, cruzo las piernas provocativamente y lo miro.

-Quería saber cómo estabas Christian, quedamos en que ibas a contactarme cuando eligieras a alguna de las chicas para una entrevista, pero como no me has llamado me quede preocupada – dijo mirándolo de pies a cabeza, él la miró y no contesto, volvió a beber de golpe su trago y se levantó para volver a llenarlo.

-¿Quieres una copa Elena? – dijo de pura cortesía, no tenía el mínimo interés de beber con ella

-Cariño me encantaría una copa de vino, pero debo conducir, y a qué se debe que estas tomando algo tan fuerte, no suele ser tu estilo – dijo melosa.

Christian la ignoró y volvió a llenar su vaso, miró su reloj y vio que eran pasadas las 10 de la noche, Anastasia ya estaba rumbo a NY, y este pensamiento le amargaba más, por lo que volvió a beber todo el contenido y llenó nuevamente el vaso

-Christian! – Exclamo Elena sorprendida – tu no sueles beber así, que te sucede? – dijo acercándose a él, cuando estuvo a su lado empezó a acariciar su brazo – si es estrés yo puedo ayudarte con eso, sabes que solo tienes que decir las palabras y me tienes en tu cuarto de juegos dispuesta – terminó ronroneando.

Christian se soltó de sus manos y la miró duramente, no tenía interés en volver a involucrarse con Elena, no quería estar con nadie, solo quería a Ana.

-Eso nunca va a pasar Elena –le dijo fríamente, Elena retrocedió un poco y oculto la molestia que le causaron sus palabras.

-Yo solo quiero ayudarte Christian, solo yo sé lo que quieres y necesitas, yo se tus gustos, yo se como hacert…-pero no termino su frase.

-SUFICIENTE! – dijo gritando – no quiero nada Elena, por favor vete, Taylorrrrr – volvió a gritar, el mencionado en menos de un minuto estuvo en el salón.

-Señor.

-Por favor acompaña a la Sra. Lincoln, ya se va – dijo Christian mirando a Elena con ojos fríos, ella estaba sorprendida, jamás se había comportado de esa manera, con toda la dignidad que pudo tomo su bolso y su tapado y se dirigió hacia la salida.

-Veo que estas de muy mal humor, cuando se te pase ya me llamaras-

-No cuentes con ello – dijo Christian en un susurro bebiendo su bourbon, Elena se quedo quieta al escuchar, pero trato de ignorar lo que dijo y se marchó, Taylor esperó que el ascensor bajara para volver al salón, a una distancia prudencial miraba a su jefe, sabía que era lo que lo tenía así, y lastimosamente la causa de su confusión estaba ahora en un avión camino a otra ciudad, sacudiendo la cabeza se retiró hacia su habitación, deseando que su jefe pronto se percatará del porqué de su angustia.

Christian miraba por la ventana cuando sintió su celular vibrar, al mirar la pantalla no pudo evitar la sorpresa y la sonrisa que apareció en su rostro, le había llegado un mensaje.

A: Gracias por traerme Sr. Grey, te avisaré cuando llegue a NY, cuídate, te voy a extrañar.

Leyó varias veces el mensaje pero no contesto, no sabía que poner,¿yo también te voy a extrañar? ¿No quería que te vayas?, no, nada parecía bueno, guardo su celular en su bolsillo y se dirigió a su habitación con la botella en su mano, sabía que mañana debía levantarse temprano, pero ahora mismo solo quería beber hasta no sentir ese dolor horrible que tenía en el pecho al pensar en Ana lejos con otro hombre.

A la mañana despertó sobresaltado por el grito que Taylor le dio, como pudo giro su cuerpo para observar el reloj de la mesita y se percató que eran pasadas las 8 de la mañana

-Mierda - grito y se incorporó y al hacerlo su cabeza latió fuertemente, se sentó en el borde de la cama y sostuvo su cabeza con ambas manos, y sin levantar la vista del suelo gruño a Taylor – porque mierda no me despertaste antes.

-Sr. desde las 7 de la mañana estoy intentando despertarlo, incluso la Sra. Bailey tuvo que llamar al departamento porque Ud. no respondía su celular.

Christian no dijo nada y se levanto rumbo al baño cuando se movió su pie golpeo algo, al mirar al piso vio la botella vacía de bourbon, ¿había vaciado la botella?, se sacudió la cabeza y el dolor latente volvió, sin mediar palabra se dirigió al baño a darse una ducha fría y tomar un analgésico que lo despejara.

Cuando terminó de vestirse salió al salón donde una sonriente Gail lo esperaba, no tenía tiempo ni estomago para desayunar, así que haciendo un gesto con su cabeza se despidió de ella sin probar bocado, Taylor lo seguía de cerca, mirando a su jefe se dio cuenta de que estaba de un humor de perros y era mejor no meterse con él hoy, cuando subió a la SUV revisó por primera vez su celular, encontró 5 llamadas perdidas de Taylor, 10 llamadas perdidas de Ros y un mensaje de texto, al abrirlo comprobó que había llegado a las 5:30 am.

A: Buenos días Sr. Grey, quería avisarte que llegue bien y estoy sana y salva, cuídate por favor…

El mensaje puso una sonrisa en su rostro que duró muy poco al recordar la distancia que los separaba y el tiempo en que no se verían.

C: Me alegro que hayas llegado bien, y tú eres la que debes cuidarte, hablamos más tarde estoy camino a una reunión. – quería decirle tantas cosas pero al final se decidió por algo escueto y simple, si se dejaba llevar era capaz de admitir más cosas de las que realmente quería.

Llegaron a GEH, Christian había recibido la llamada de Ros por el camino avisándole que hacía más de una hora que lo esperaban en la sala de juntas, sin decirle más que un ya llego corto, no estaba como para escuchar a nadie.

Cuando llegó a su piso divisó a Andrea y sin decirle buen día le dijo que inmediatamente le lleve un café negro fuerte a la sala de juntas y un analgésico, Andrea sin titubear lo hizo, su jefe no estaba de buenas.

Cuando entró a la sala de juntas, no se disculpó con nadie y se sentó directamente en la cabecera de la mesa, miró nuevamente su celular y vio que parpadeaba con la notificación de un mensaje.

A: siempre me cuido Sr. Grey, que tengas un lindo día, ya te extraño…..

"yo también te extraño" pensó Christian y frunció el seño, estaba siendo ridículo, no podía extrañarla no hacía ni 24 horas desde que se había marchado, sacudiéndose estos pensamientos concentro su atención a la reunión que estaba desarrollándose.

Christian salió de la reunió 20 minutos después de que empezará, todos lo sacaban de quicio y no quería escuchar las propuestas, cualquier cosa que decían le parecía ridícula e innecesaria, así que le dijo a todos que eran unos incompetentes y que la próxima vez que se presentaran sin estar preparados todos serían despedidos.

Cuando estuvo en su oficina, se sentó frente a su escritorio pero no podía concentrarse, Andrea y Olivia lo ponían nervioso ya que no eran capaces de seguir una simple orden que él daba, Ros le había dicho que necesitaba calmarse y él le dijo que si seguía hablando estaba despedida, así que para evitar una discusión ella se marcho a su oficina.

Para la tarde el ambiente estaba nefasto y caldeado, Andrea y Olivia estaban al borde de las lagrimas, nada de lo que hacían parecía calmar los ánimos de su jefe, al contrario parecía que buscaba escusas para descargar su mal humor en ellas, Olivia había salido como alma que lleva el diablo cuando este le grito que era una incompetente por no poder siquiera pedir correctamente su almuerzo, ella odiaba a Christian Grey pero sabía que necesitaba aguantar un poco más sus malos tratos y su humor debido a que era necesario. Mirándose al espejo suspiro, pronto todo este esfuerzo daría sus frutos, acomodo su ropa, respiro profundo y salió rumbo a su escritorio rogando por paciencia para no apuñalarlo con un abre cartas.

A las 5 de la tarde Christian decidió que había tenido suficiente, el dolor de cabeza no había cesado y ya no podía tolerar más ningún error, así que salió de su oficina rumbo a su casa, cuando estaba en camino se dio cuenta que no sabía que haría en cuanto llegará a su departamento, no tenía cabeza para trabajar y concentrarse y no quería hablar con nadie, así llamo a Claude Bastille su entrenador privado y le dijo que lo esperaba en el gimnasio en 1 hora, por lo menos trataría de descargarse con él.

A las 8 dieron por concluida la sesión, Claude había pateado su trasero muchas veces, si bien Christian estaba con rabia y atacaba con fuerza su concentración no estaba en el encuentro, su mente vagaba a kilómetros de distancia, hacía una joven de ojos azules.

Luego de bañarse y cambiarse, decidió cenar algo, Gail le había preparado macarrones con queso, pero esta noche se abstuvo del alcohol, la resaca de esta mañana había sido suficiente por lo que se conformo con agua con gas.

Para las 9 de la noche Christian vagaba por su departamento sin nada específico que hacer, no podía trabajar aunque lo intentara, su cuerpo estaba agotado del entrenamiento, pero su mente corría a gran velocidad, miraba su reloj en Seattle eran las 9:30hs. pero en NY ya eran las 12:30hs. muy tarde para llamarla, en todo el día no lo había hecho, no porque lo haya olvidado, sino porque tenía miedo de la forma en que le hablaría, al paso de las horas más le molestaba la distancia que había entre ellos y el tiempo que tardarían en volver a verse.

A las 4 de la mañana decidió levantarse para ir a correr, gran parte de la noche la paso girando en la cama, el sueño no acudía a él, y su mente no descansaba, pensaba que hoy por la noche ella estaría bailando con alguien que no era él, salió del departamento sin despertar a Taylor, era muy temprano y no quería compañía, salió a la calle y estaba desierta y empezó a correr primero lo hizo a un ritmo tranquilo pero conforme su cuerpo se fue acostumbrando empezó un ritmo de castigo, su mente vagaba a varios pensamientos y escenarios y en todos ellos estaba presente Ana, luego de 2 horas de trote volvió a su departamento cuando llegó Taylor estaba recorriendo el salón ofuscado hablando con alguien por teléfono, cuando lo vio colgó.

-Señor – dijo entre dientes – salió sin notificarme y sin su teléfono, cualquier cosa podría haberle sucedido.

Christian lo miró impasible, efectivamente había olvidado su celular, pero no necesitaba distracción, quería tener un momento a solas para meditar – no sucedió nada – espeto de mala gana -y no quería compañía por eso no te notifique

Taylor se mordió la lengua para evitar decir algo que pudiera desencadenar un conflicto, sabía que su jefe estaba al borde y no quería ser él quien lo empujara, asintió sin decir nada y cuando se dispuso a irse hacía su oficina Christian lo llamó.

-Te quiero en mi despacho en 20 minutos –dijo fríamente y se marcho a su cuarto, era muy temprano pero necesitaba hablar nuevamente con Flynn, sabía que estaba siendo más insoportable que de costumbre pero no podía evitarlo, necesitaba consejo urgente o se volvería loco y a todos a su alrededor.

Ana llegó a NY el viernes a las 8AM hora local, hacia mucho frio, pero cuando estaba llegando a la puerta vio una cara familiar en medio de la multitud.

-Ethan! – dijo y corrió a abrazar al chico rubio de amplia sonrisa que estaba esperándola

-Ana banana! – dijo él y la abrazo con fuerza, luego se separaron y la tomo de los brazos para mirarla bien, su amiga era una mujer muy hermosa, pero él nunca había albergado sentimientos que no fueran de hermandad hacía ella – te vez bien Steel para haber volado tantas horas – dijo burlándose, ella le golpeo brazo en broma

-Cállate, seguro que parezco una zombie toda demacrada y despeinada – y rio, el tomo su maleta y juntos se dirigieron al estacionamiento donde Ethan tenía el auto, cuando se encontraban ya en camino ella saco su celular y le envió un mensaje a Christian.

-Porque sonríes a la pantalla de tu celular Steel? – Ana se sonrojo y guardo rápidamente el teléfono, no esperaba una respuesta en Seattle eran apenas las 5 de la mañana.

-Por nada, le avisaba a Kate que ya llegue – mintió y miro por la ventana, la gente caminaba apresurada y muy abrigaba, le gustaba New York, pero amaba Seattle….

Cuando llegaron a su departamento Ana solo tuvo tiempo para darse una ducha rápida y cambiarse de ropa, a las 10 debían estar en el despacho de Mike para la firma de los contratos para la franquicia de los hoteles, Ana se decidió por un elegante traje estampado blanco y negro, una cartera de mano y zapatos negros, recogió el cabello en un rodete alto desprolijo se puso unos aros a juego, maquillaje sencillo y un tapado para el frio, cuando salió de su habitación Ethan que estaba en la sala le silbó.

-Guau Steel, luces excelente – Ana se ruborizó, quería causar una buena impresión a los inversionistas no quería que su edad ni su apariencia le hicieran parecer poco profesional.

-Tú crees que estoy exagerando?, no quiero que me tomen por improvisada o que les parezca muy joven y que por eso no deben hacer tratos conmigo, no quiero que… - pero fue interrumpida cuando Ethan la tomo de los brazos firmemente y le dijo mirándola fijo.

-Ana, todo estará bien, me tendrás a mí a tu lado y a Mike para cualquier duda que tengas, pero tengo plena confianza en ti, se que has aprendido mucho y que cualquier cosa que se presente podrás pasarla sin problemas, aparte Ana, a quien puedes no caerle bien – esta frase hizo que Ana automáticamente pensará en Christian, él le había dicho lo mismo, le hubiese gustado que él la acompañase.

Llegaron al despacho y fueron recibidos inmediatamente por Mike.

-Ana – dijo con dulzura y la abrazó fuertemente, ella le correspondió el abrazo, pero luego se sintió incomoda e inmediatamente vino Christian a su cabeza, no entendía porque, pero sentía que no podía abrazarlo sin sentirse culpable, se libero como pudo y le sonrió.

-Hola Mike, que gusto verte – le dijo sinceramente, él la miro con ilusión, estaba preciosa y hacia demasiado tiempo que no la veía.

-Cómo estás? Ha pasado mucho tiempo…estas preciosa Ana –Ella se sonrojo y desvió la mirada hacia Ethan, este sonreía tontamente y le hacía gestos con la cabeza, en el tiempo en NY Ethan y Mike se habían hecho amigos y este último le había confesado sus sentimientos por Ana, Ethan le dijo que luchara por lo que quería.

-Gracias Mike, ya están los inversionistas? – pregunto interesada alisando su saco, estaba nerviosa.

-Si pero no te preocupes, estoy seguro que con la reunión ira muy bien, su exigencia para conocerte es simplemente para saber con quién están tratando, saben que Ethan es el administrador pero quieren conocer a la dueña – Ana asintió y los tres se dirigieron hacía la sala de juntas.

Para el medio día terminaron las negociaciones y los contratos fueron firmados, Mike quedo en presentar todo en los registros el lunes a primera hora para que todo tuviera la legalidad necesaria.

-Viste banana, todo salió bien – le dijo Ethan dándole una palmada en el hombro, Ana sonrió Ethan había tenía razón.

-Si así mismo, por suerte los tenia a Uds., gracias chicos por su apoyo

-Que les parece si vamos a almorzar para celebrar – dijo Mike

-Claro - dijo Ana entusiasmada.

-Me encantaría pero debo pasar por el hotel del centro, hay cosas que debo finiquitar para volver a Seattle el lunes, pero podemos cenar todos juntos está noche si quieren.

-Claro, fantástico – dijo Ana – quieres que te acompañe – le pregunto interesada

-No Ana, ve con Mike – dijo Ethan haciendo una seña a su amigo.

Se despidieron y Ana y Mike se dirigieron hacia un restaurant, cuando estaban en el auto el teléfono de Ana sonó y sonrió cuando vio el mensaje, Mike la miraba de reojo

-Buenas noticias? – dijo él interesado, ella tipeaba la respuesta mordiéndose el labio, cuando termino lo miro.

-No, solo me respondieron un mensaje anterior – dijo sonriente.

-Ahhh, Kate? – preguntó interesado.

-No- fue todo lo que dijo ella y miro hacia la ciudad por la ventanilla, no quería hablar con Mike sobre Christian.

El almuerzo fue tranquilo, hablaron de varios temas, Ana le contó de la ayuda que estaba prestando a Grace, la ubicación y mejoras del nuevo local de Kids of Heaven, le contó sobre Kate y Elliot, y SIP.

-Me alegro que estés bien Ana, veo que has retomado tu vida en Seattle – dijo Mike no tan entusiasmado, muy en el fondo él deseaba que ella quisiera volver a NY.

-La verdad que sí, estoy cerca de mi padre, mis amigos y el trabajo que me gusta, puedo ayudar a Grace, programar cosas, aparte está el nuevo refugio y Chris….- se detuvo sonrojada, estaba muy entusiasmada por todo que no pudo evitar que el venga a su mente.

-Chris? –dijo Mike con duda.

-Christian…-dijo Ana en un susurro – es un amigo – "un amigo? Solo eso?"- pensó Ana.

-Ah ya, y como lo conociste? – pregunto curioso y un poco sospechoso

-Lo conocí aquí en NY y como él es de Seattle nos volvimos a encontrar - Mike abrió mucho los ojos, no necesito más para saber.

-Christian…asi como Christian Grey?

-Si – dijo y con eso Mike solo asintió y no dijo más nada su cara mostraba todo lo que las palabras no expresaban.

Al terminar de almorzar llevó a Ana a su departamento y él fue directo a su despacho estaba hecho una furia, por un momento pensó que podía intentar convencer a Ana de que volviera, pero al descubrir esto se sintió molesto y derrotado.

Después de mucho cavilar pensó que intentaría lo que dijo Ethan y tenía hasta el lunes para tratar de acercarse a ella y empezaría mañana por la noche, en la gala era la perfecta oportunidad, el ambiente y la cercanía los unirían y de alguna manera trataría de atraer a Ana y quien sabe con el tiempo ella podría volver.

A las 7 Mike llamo para avisar que no vendría a cenar, así que serían solo Ana y Ethan, ella se había pasado el día merodeando y esperando la llamada que Christian le dijo que haría, pero jamás llamo, pensó en ella llamarle, pero sentía que debían tener este tiempo separados, porque el comportamiento que él había tenido el día anterior había sido muy distinto al que ella había conocido, y quería darle espacio para que él encontrara su eje, deseaba que cuando volviera a Seattle pudieran tomar las cosas con más calma y disfrutar más de su compañía.

Ethan y Ana conversaron hasta casi la media noche, bebieron una botella de vino y rieron mucho recordando las hazañas de Kate, cuando Ana empezó a bostezar Ethan entendió la señal y se marcho para que su amiga pudiera descansar, luego de despedirse Ana se preparó para acostarse a dormir, ella miró nuevamente su teléfono, en Seattle serían casi las nueve de la noche, suspiro al no encontrar ningún mensaje y cerró los ojos pensando que tal vez él ya no quería contactar con ella.

El sábado por la mañana Ana se levantó temprano y se alisto para ir a Kids of Heaven, quería pasar el día con los niños y hablar con la Sra. Miller, cuando llegó fue recibida con mucho cariño por todos, jugo con ellos, compartió el almuerzo, cuando fue el medio día su teléfono se encendió indicando un mensaje.

C: Buenos días preciosa, discúlpame por no haberte llamado ayer y tampoco esta mañana, había cosas que necesitaba solucionar y aclarar antes de poder hablar contigo, pero son cosas que necesito decirte personalmente por lo que deberán esperar a que nos veamos, por favor no te molestes conmigo, como te explique esto es nuevo para mí, por favor cuídate…

Ana sonrió al mirar el mensaje y sin dudar disco su número, sonó una vez y luego fue directo a contestador, volvió a probar y pasó lo mismo, no quiso dejarle un mensaje de voz así que dijo que intentaría llamarlo más tarde, tal vez estaba en la oficina, Grace le había comentado que Christian siempre trabajaba los fines de semana.

A las 7 volvió a su departamento a alistarse para la gala que empezaba a las 9, esta vez no había un equipo de maquilladores y peinadores que la pondrían a punto, así que todo dependía de ella, después de bañarse, fue al closet a elegir un vestido para esta noche, no tenía a Kate para que la guiara, así que lo que a ella le gustara debería estar bien, estuvo mirando un rato cuando divisó uno que le llamo la atención, se lo probo por encima de la bata y pensó en el peinado que combinaría, luego de varias pruebas con su cabello se puso a la tarea, seco su cabello y lo dejo suelto con ondas peinándolo hacia un costado, eligió un vestido celeste agua largo de strapples semi entallado con un detalle en la cintura, una cartera de mano plateada y zapatos a juego maquillaje mínimo solo un poco de brillo labial y mascara.

Cuando termino de arreglarse salió al salón donde la esperaba Ethan de frac, era un muchacho muy atractivo pero para Ana siempre había sido como un hermano.

-Ana, estas preciosa – dijo Ethan acercándose para darle un beso en la mejilla, Ana se sonrojo.

-Tú también estas muy guapo – dijo riendo – Mike vendrá para irnos juntos?.

-No, me dijo que nos alcanzaría en el hotel, nos vamos? –dijo doblando el brazo para que ella lo tomara, Ana sonrió y se encaramó al brazo de Ethan y juntos se encaminaron a la cena.

Llegaron al hotel y les encanto la decoración, todo estaba muy bien hecho, cuando divisaron a los anfitriones se acercaron, Ana encontró a varias personas conocidas y se puso a conversar con ellos, Ethan también hizo lo mismo, al poco tiempo de estar en la fiesta Mike llegó, busco con la mirada y cuando la encontró fue directamente junto a ella.

-Ana – le dijo sonriente mirándola de pies a cabeza – como siempre estas preciosa – y se acercó a darle un beso en la mejilla-

-Hola Mike- dijo amablemente – que suerte que llegaste, ¿como estas?

-Ahora que te veo mejor –dijo con voz seductora, Ana solo hizo un movimiento de cabeza pero no contesto, su actitud la ponía incomoda, algo había pasado desde la última vez que hablaron, ella le había dejado en claro que solo eran amigos, pero parecía que ahora él no pensaba eso.

-Todo quedo muy bien – dijo ella tratando de cambiar de tema,

-Si la verdad – en eso se acercó Ethan saludó efusivamente a Mike y luego se dirigió a Ana.

-Los directores y algunos de los patrocinadores quieren conocerte y agradecerte por la donación del local – Ana asintió y lo siguió hasta donde estaban, hablaron un rato y luego de todos los agradecimientos y felicitaciones se retiraron a las mesas, Ana busco su nombre y encontró que estaban todos juntos pero que había un lugar vacio, le pareció extraño ya que en estos eventos se vendían todos los cubiertos, pero no le interesó averiguar más, fue hasta su mesa y tomó asiento, Mike rápidamente la acompaño y empezó a conversar con ella, cada vez que pasaban los minutos más incómoda se sentía ella con él, jamás en todo el tiempo en que se habían conocido se había sentido así, pero algo había cambiado en la actitud de Mike.

Estaban tan concentrados hablando, que no se percataron que de a poco los lugares se fueron llenando, cada persona iba ocupando su mesa, poco después el Maestro de Ceremonias le dio la bienvenida a todos y los invito a gastar en pos de los niños, habrían subastas, juegos de azar y algunas apuestas, y todo lo recaudado iría a la fundación organizadora, cuando él anunció que la cena iba a servirse, ya casi no había nadie parado, y la mesa de Ana casi estaba llena, había un lugar vacio a su lado, siguió hablando con Mike y Ethan cuando tuvo una sensación extraña, un poco después comprendió porque tuvo esa sensación, todo se aclaró cuando oyó una voz tras ella

-Buenas noches, está ocupado este lugar?

Ana volteó lentamente hacia la voz, y la respiración se le corto cuando se encontró mirando el rostro del hombre con el que soñaba desde hacía mucho, sin darse cuenta se levanto y una sonrisa se extendió por sus labios, Christian la miraba intensamente, desde que llegó la había buscado y cuando la divisó, le molesto encontrarla charlando con su abogado, así que sin perder el tiempo marcho directamente a la mesa, y ahora la tenía enfrente, habían pasado apenas 2 días de su ausencia pero él había sentido que era una eternidad, aunque al mirarla todo se disipó, estaba hermosa, radiante, el vestido que llevaba combinaba a la perfección con su piel y su cabello suelto le daba un aire natural y muy bello, al verla sonreír no pudo evitar imitarla, por sus ojos y su sonrisa se notaba que la sorpresa había sido de su agrado.

-Hola Anastasia – dijo él en un susurro tomando su mano y acercándose a darle un beso en la mejilla, se acerco hasta su oreja y con voz sexy susurro – estas preciosa

Ana cerro los ojos al sentir su aliento tan cerca, había deseado tanto que el viniera con ella que no podía creer que ahora lo tenía enfrente, cuando él se alejo ella levanto la vista – hola – fue todo lo que pudo susurrar estaba sonrojada y emocionada por su presencia.

Christian ladeo la cabeza y con un brillo de excitación en los ojos pregunto – Te gusto la sorpresa?

Ella sonrió más ampliamente y con voz suave respondió – me encanto - y se mordió el labio inconscientemente, Christian estiró la mano y con suavidad lo separó de entre los dientes, y negando con la cabeza dijo en un susurro

-Ahora no Srta. Steel, no aquí – ella afirmo con la cabeza y siguió perdida en su mirada.

Ethan y Mike observaban la escena en silencio como el resto de los ocupantes de la mesa, ellos estaban sumergidos en su burbuja personal, ajenos a lo que ocurría a su alrededor, Ethan miró a su amigo y al ver su rostro sintió pena por él, era evidente que Ana estaba deslumbrada por el hombre que tenían enfrente y al ver la expresión de Mike noto que él también se había dado cuenta.

-Viniste – dijo Ana asombrada todavía por su presencia, sabía que era real porque la mano que él estaba tomando, enviaba miles de descargas a su cuerpo – quería tanto que vinieras – dijo susurrando y sonrojándose.

Christian le acaricio el rostro con la mano que tenía libre – ¿y porque no me lo pediste? – le dijo él muy suave, tantas cosas se hubiesen evitado si ella le decía que quería que la acompañara.

-No quería que te sientas presionado ni obligado – dijo avergonzada bajando la mirada, Christian la tomo del mentón y suavemente levanto su rostro hasta que sus ojos pudieran encontrarse.

-Jamás pienses que estar contigo será por presión u obligación, siempre será todo un placer – y se acerco y le dio un casto beso en los labios, quería tomarla en sus brazos y no soltarla, pero sabia que no podía, ella le sonrió tímidamente y asintió, luego se volvió a su mesa y lo primero que vio fue la mirada dolida de Mike.

-Christian quiero presentarte – dijo con la voz caída, le dolía ver a su amigo lastimado, señalo primero a Ethan – él es Ethan Kavanagh, hermano de Kate y administrador del Holding Hoteles Nuar Blue, Ethan este es Christian Grey – Ethan se levanto y le ofreció una sonrisa sincera a Christian, por lo poco que vio Ana estaba muy entusiasmada con él, y para Ethan eso era lo único que bastaba, quería que su amiga sea feliz

-Sr. Grey es un placer conocerlo – dijo estrechando firmemente su mano.

-Igualmente Sr. Kavanagh – miró a Ethan fijamente, su sonrisa parecía honesta y en lo que observo a la distancia, él no parecía interesado amorosamente en Ana, pero todavía no descartaría la idea.

Ana giro su atención – Christian él es Mike Amold, abogado encargado de la parte legal de los negocios de NY y Europa, Mike es el Christian Grey – Mike se levanto, no sonrió y le paso la mano a Christian, no podía fingir una sonrisa que no había.

-Sr. Grey – dijo fríamente, no había hostilidad pero tampoco camaradería.

-Sr. Amold – dijo Christian y apretó su mano fuerte, su saludo si irradiaba hostilidad, no quería que este tipo esté cerca de Ana, pero no porque no confiara en ella.

-Por favor tome asiento Sr. Grey, en esta mesa justamente sobra un lugar. – dijo Ethan amablemente

-A decir verdad es mi lugar, yo pague por esta ubicación y pedí que se mantuviera en secreto, quería sorprender a Ana – dijo mirándola y dándole un suave beso en las manos, ella se sonrojo y sonrió, Christian le apartó la silla y ella se sentó, él ocupó el asiento de al lado y paso su brazo por el respaldo de su silla, como declarando algo.

Ana estaba feliz, nunca se hubiese imaginado que el volaría para estar con ella, miró de reojo a Mike y noto que su cara era de tristeza, no pudo evitar sentirse mal, pero sabía que no era su culpa, Ana siempre le aclaro que ella solo era su amiga.

Christian miraba de reojo a Mike también, no pensaba perderlo de vista ni un segundo, y si se salía con la suya, Anastasia nunca más se reuniría con él sola.

Ethan que veía hostilidad en Christian decidió alivianar el ambiente – Dígame Sr. Grey, sería mucha molestia que me reuna en algún momento con Ud. para revisar algunas cosas de los hoteles, si bien tengo la experiencia creo que me vendría bien el consejo de alguien que tiene mucho más conocimiento.

Christian sonrió – de mi parte Sr. Kavanagh ningún problema, siempre y cuando Ana no tenga inconvenientes, al final ella es la que debe decidir –dijo mirándola, ella sonrió, le encantaba que Christian le ayudara a Ethan y más todavía que él la tuviera en cuenta.

-De mi parte no hay ningún inconveniente – dijo sonriendo

-Y dígame Sr. Kavanagh, que es lo que querría ver.

-Por favor llámeme Ethan – y así empezaron una conversación sobre la bolsa de valores, índices de ocupación, inversiones, franquicias y otras cosas, Christian estaba en su elemento y también muy contento de poder intervenir en los negocios de Ana, él quería estar involucrado en todo aspecto de su vida, Ethan escuchaba atentamente y su admiración crecía por los conocimientos y la experiencia de Christian, eventualmente trataba de incluir a Mike en la conversación, pero fue inútil , no estaba de ánimos para compartir así que la mayor parte de la noche se quedo callado, Ana también intervenía en algunas ocasiones, haciendo preguntas o dando su opinión, Christian estaba sorprendido, para ser una persona cuya especialización era la literatura tenía comentarios muy agudos y observaciones muy acertadas, se notaba que aprendía y absorbía rápidamente, cuando llegó la hora de bailar, sin dudar Christian tomó la mano y la llevó hasta la pista, y cuando empezaron los acordes de "Something Stupid", ya no hubieron palabras entre ellos, se miraron profundamente y dejaron que la letra de la canción los inundara,

I know I stand in line
Until you think you have the time
To spend an evening with me
And if we go some place to dance
I know that there's a chance
You won't be leaving with me

And afterwards
We drop into a quiet little place
And have a drink or two
And then I go and spoil it all
By saying something stupid
Like I love you

sus miradas estaban conectadas y eran sus almas las que hablaban en un idioma que era inentendible en palabras ,

I can see it in your eyes
You still despise the same old lies
You heard the night before
And though it's just a line to you
For me it's true
It never seemed so right before

I practice everyday
To find some clever lines to say
To make the meaning come true
But then I think I'll wait
Until the evening gets late
And I'm alone with you

The time is right
Your perfume fills my head
The stars get red and oh, the night's so blue
And then I go and spoil it all
By saying something stupid
Like I love you

desde el primer momento que se vieron ellas se reconocieron y se conectaron, no importaba lo que se dijesen y ni poco tiempo transcurrido, en el fondo de su corazón ambos sabían que desde un principio este fue un trato cerrado y que no había vuelta atrás,

The time is right
Your perfume fills my head
The stars get red and oh, the night's so blue
And then I go and spoil it all
By saying something stupid
Like I love you

I love you, I love you

sus corazones latían a un mismo ritmo y sus almas susurraron entre ellos las palabras que todavía ellos no podían pronunciar.

I love you, I love you