Pasó erguida y orgullosa sin mirarla beso a su esposo en la mejilla y le comunicó que iría a tomar el té con unos vecinos, como si no existiera salió del lugar

- Me odia, más que antes – expresó con tristeza

- Quizá con el tiempo se le pase Candy, Rose tiene solo la idea equivocada y se niega a entender, pero algún día...

- Jamás me querrá, nunca me aceptara George su odio es más grande que todas las verdades – sus ojos se empañaron y se incorporó secándose las lágrimas que empezaban a brotar, se disculpó caminando hacia su habitación

- Resopló y se dirigió al despacho en donde lo encontró ausente y pensativo – Encontraras una situación peor con el consejo – sirvió dos tragos y le colocó uno frente a él – aún no saben que ella está embarazada así que tendrás que decírselos, no sé si apaciguará o acrecentará el juicio que te tienen preparado, solo sé que están furiosos y te están esperando para desbordar su enojo, como siempre estaré allí para estar de tu parte

- No me preocupa el consejo George, son los rumores los que hacen daño y Rose... No que que hacer para que entienda

- Debes darle tiempo William... Es difícil, ya venía con una idea equivocada de tu esposa y ahora todo esto hace que piense que siempre fue cierto, es confuso, los juzgaran a ambos por el pasado y por el presente

- No quiero que Candy sufra por esto... Me hubiese gustado quedarme en Wiltshire, fue todo tan bonito, como un sueño, lo que siempre quise...- tomo la bebida de un solo trago – haré lo que haga falta para que estén bien, mañana nos reuniremos con el consejo, no quiero preocuparla en su estado con cosas como estas, debe estar tranquila

En el enorme salón frente a él en la mesa ovalada estaba su familia, miembros del consejo que lo miraban con reproche, recordó sus propias palabras dichas unos años atrás a su sobrino, él lo juzgo con dureza y como si esperara algo parecido... "Anthony piénsalo bien una mujer no vale la enemistad con tu familia" le había dicho, sabía que era lo que pensaban ellos, que irónica es la vida por 20 minutos escucho improperios, injurias y propuestas descabelladas pero todas escondían la misma pregunta, ¿por que?

- Señores fue mi decisión, mi esposa sufrió en el pasado humillaciones por parte de la familia que fueron injustas y precipitadas, sabía que solo accederían a nuestra unión por su herencia, así que fue su condición para casarse conmigo y yo la acepte, el documento ni se impugnara ni cambiara, nuestros hijos que serán Andrew heredarán la fortuna, mientras tanto la manejaremos como la de cualquier cliente importante, juré ante dios y los hombres protegerla y amarla hasta el último día de mi vida y así pretendo hacerlo, por eso la he nombrado mi heredera universal, eventualmente todo pasara a manos de su futuro patriarca, quizá sea él quien esté en camino – suspiro – mi esposa está embarazada

Sus últimas palabras levantaron más revuelos, apenas hacia un mes de su matrimonio, y estaba claro que el bebé estaba desde antes, como lo supuso fue juzgado duramente por la irresponsabilidad y el escándalo que se cerniría sobre él que como cabecilla del clan debía cuidar su reputación, entraron en desesperación pensaron en el chantaje al que fue sometido por parte de la que ahora era su esposa, no sólo se sabría que ellos no obtuvieron la fortuna que ampliaría la suya si no que William Andrew había dejado embarazada a la hija de los White antes de casarse, la misma que protagonizó junto a su sobrino los rumores más espantosos de la última década, por el respeto y lealtad que le debían no se atrevieron a decir tan abiertamente lo que pensaban de ella pero demostraban su reproche ante la situación.

- ¿Para cuando está pautada la llegada de su primer hijo o hija William?

- Junio – y con su respuesta más ruido causó, era muy pronto y no habría forma de negarlo incluso escucho las exclamaciones pronunciadas de horror la suyo tenía mucho tiempo - asumo toda la responsabilidad de este asunto y enfrentaré las habladurías que se presenten, les pido que crean cuando les digo que lo que sucedió en el pasado es una herida muy profunda y fue injusta, todo lo causaron los malos rumores, yo necesito que esta vez se lleve con cautela este asunto, la gente puede decir lo que se le venga en gana, personalmente hablaré con nuestros clientes importantes pero dentro de la familia no quiero ningún comentario, ninguna mirada descalificativa a mi esposa o será como si lo hicieran conmigo y ella es ahora mi familia, lleva a un Andrew en su vientre, espero no tener que ver o escuchar de algún miembro del clan nada parecido a un rumor

Con molestia pero sin ninguna palabra en contra termino la reunión, había perdido credibilidad ante los suyos, a su manera de ver había faltado a la moral y caído en el chantaje de una mujer, debía buscar la manera de revertirlo. Había sido un día duro y largo, se sentía abrumado con las circunstancias pero su humor cambio cuando llegó a casa y la vio, ella le sonrió tímidamente y lo abrazo con ternura, como si lo supiera y quisiera reconfortarlo, dejo que sus brazos lo rodearan unos minutos

- La besó suavemente y pregunto en voz baja – ¿que tal tu día princesa? ¿Fuiste a ver a tu familia?

- Su sonrisa se desvaneció – si, mi madre casi pega el grito al cielo y mi padre movía la cabeza de un lado al otro, Tom no estaba pero ya se enterara por ellos, para ellos solo fue la confirmación de que seguía siendo una cabeza hueca, exclamaron que gracias a dios tú si te habías casado conmigo y al final mi mama dijo que mejor no saliera de casa, que rehusara cualquier evento y visitas de té hasta dentro de un mes entonces todos dirán que era normal porque estaba embarazada, lo que es cierto pero ninguno sabría de cuanto hasta que nazca, ya luego se pensara en algo – compuso una mueca - y creo que tiene razón, eso acallará los rumores por unos meses, ¿que tal con el consejo?

- Eso ya pasó mi vida, están furiosos pero se les pasara pronto, si consideras que debes quedarte está bien, no quiero que te sientas encerrada aún podemos ir a la mansión en las afueras de Londres, quiero que te sientas bien

- Su voz estaba apagada, sabía que había sido un día difícil – Estoy bien aquí y te tocara mucho trabajo ahora también auditar todo lo de los Callahan, para tener que conducir tanto, no quiero que te enemistes con ellos Albert, si quieres impugnamos el documento y...

- ¡No! Se hará así Candy y ellos respetaran mi decisión, no estamos enemistados, solo no coincidimos en puntos de vista, eso sucede a menudo – sonrío – no te preocupes por nada de eso, todo estará bien, lo único que quiero es que ustedes estén bien, lo demás lo solucionaré después, recuerda que siempre gano – acaricio su mejilla y volvió a sonreír apenas

- Sé que es difícil Albert y no quiero que estés solo en esto, yo contribuí mucho a que tuvieras problemas, a que tuvieras que casarte conmigo

- No, no me digas eso Candy, yo no tuve que casarme contigo quería hacerlo incluso antes de saber que estabas esperando este bebe – acaricio su vientre con cariño - quería ir a buscarte, no sabes lo desesperante que fue no encontrarte y no saber dónde estabas

- Eso no es lo que se dirá de nosotros

- Y qué importa lo que digan, ya estoy cansado de tantos rumores – suspiro y la abrazo dejando un beso fugaz en su cuello – no sabes cómo quisiera regresar a Wiltshire, solo prométeme que estarás bien y que si alguien de la familia te hace o dice algo me lo dirás

- Nadie va a lastimarme más con habladurías Albert, lo que no quiero es que tú caigas en provocaciones, para Anthony fue un tormento y...-lo miro de forma extraña – ¿de que te ríes ahora? – preguntó con una sonrisa

- Estás tan bonita, cada día más hermosa – tocó su vientre y acaricio su cabello – no me importa que pase afuera en este momento princesa, solo lo feliz que me hace llegar a casa y encontrarte - se acercó a sus labios dejando un tierno beso

Annie la visitaba a menudo, tenía unos planes para su boda estupendos, se llevaría unos meses llevarlos a cabo principalmente porque la apertura de su estética estaba en el bum! popular pero si había esperado tanto esa no era ninguna diferencia, se negó a salir más que para visitar a sus padres, Tom había ido a verla y su primera impresión fue abrir los ojos de par en par frunciendo los labios, volvió a decirle lo que su madre había planeado para no levantar murmuraciones y le aconsejo quedarse, luego de hablar por veinte minutos le sonrió mirando su cada día más abultado vientre. Froy y Vivián la visitaron también, él estaba inexpresivo, le preguntaba a cada hora si estaba bien, si era feliz y si algún miembro de se familia la había ofendido, con una sonrisa lo saco de sus preocupaciones mientras Vivián le sonreía con dulzura, la que estaba feliz era su hija, acariciaba su vientre y le hablaba con cariño, su ilusión también se hacía más grande a medida que avanzaba el embarazo

Cuando cumplió los 7 meses estaba enorme caminaba con más dificultad, como le recomendó su madre no salía casi de la mansión, pero tampoco era un encierro, había planificado una rutina de labores diarias, Patty iba con su bebe algunos días y pasaban alguna tarde entre risas en el amplio jardín, era un lugar enorme, caminaba por el lugar y solía hablar con el ángel de la fuerte como si fuera real, como si fuera él, rápidamente la servidumbre le tomó un verdadero cariño, algunos eran de los que la habían visto muchas veces cuando Anthony vivía, la cuidaban y consentían, el jardinero siempre cortaba algunas flores para ella, sus favoritas, estaba feliz de poder pasearse por los jardines en aquella estación. La señora Rose la evitaba a toda costa, y aunque vivían en la misma casa, habían días que no se encontraban ni por casualidad, Albert estaba trabajando mucho pero siempre llegaba a casa con una sonrisa, le encantaba poder abrazarla y sentir la vida que crecía en su interior, escucharla reír contándole su día, se había vuelto más constante en el cuidado de las flores y siempre hablaba con el jardinero. Gracias a Annie supo que se decía que la señora Andrew estaba esperando un hijo pero su salud era delicada, como siempre las verdades a medias de los chismes, hacia una tarde preciosa, y se sentó en el banco con cuidado sujetando su abultado vientre, pronto sería su cumpleaños y Albert le había prometido una sorpresa, lo acaricio con cariño, se estaba moviendo mucho, estaba segura que el bebé tenía una inquietud

- Por favor bebe, ¿que sucede por que estás así hoy? – le hablo dulcemente a su vientre – cariño, todo estará bien pero deja de hacer eso – compuso una pequeña mueca - serás difícil, ¿que tal si te canto una canción? ¿podrías dormir un rato mi amor chiquitito?

En ese momento de espaldas a ella estaba Rose, la miraba un tanto apartada para que no supiera que estaba cerca, eso había hecho los últimos dos meses, no tenía la intención de acercarse demasiado, al verla hablarle a su vientre pensó que un día ella también fue madre y espero a su pequeño con ilusión, pero que precisamente esa mujer que ahora era la esposa de su hermano y esperaba a su primer hijo o hija, también alguna vez fue la desgracia del suyo, se acercó lentamente con los sentimientos abrumándola y de pronto se detuvo, la escucho hablarle, y luego...

- Tal vez es intuición... Pero hay cosas que no se preguntan...Como en tus ojos, veo mi futuro en un instante...Y aquí va, Pienso que encontré a mi mejor amigo...Se que eso puede sonar ...Mas que un poco loco...Pero creo que… Sabia que te amaba antes de conocerte...Pienso que te traje a la vida desde un sueño...Sabia que te amaba antes de conocerte...He estado esperando toda mi vida...No hay rima o razón...Solo el sentido de que estoy completa...Y en tus ojos, yo veo...Las piezas perdidas que estoy buscando... Y pienso que he encontrado mi camino a casa...Se que puede sonar...Mas que un poco loco...Pero creo que... Sabia que te amaba antes de conocerte...Pienso que te traje a la vida desde un sueño...Sabia que te amaba antes de conocerte...He estado esperando toda mi vida

Esa canción le recordaba algo, algún tiempo atrás vio sus ojos brillar como nunca lo habían hecho, vio su sonrisa aún más radiante, él...su adoración estaba completamente enamorado, cantaba esa canción o la tarareaba siempre, y siempre que lo hacía tenía esa mirada y esa sonrisa que alegraba sus días

- ¿No es maravilloso el amor mamá?... Sabia que te amaba antes de conocerte...Pienso que te traje a la vida desde un sueño...Sabia que te amaba antes de conocerte..- la abrazo y dio varias vueltas con ella

- Con una sonrisa miro los brillantes ojos de su hijo – ¿así que estas enamorado Anthony?

- Si... Muy enamorado, ella.. Ella es un sueño.. Jamás pensé en sentirme de este modo, y ella me ama, me dijo que me ama – se tumbó en el sofá con emoción y se cubrió los ojos

- Acaricio su cabello Rubio – entonces esa chica especial te ama y tú a ella, pues si es maravilloso el amor hijo, ¿y se puede saber quién es?

- Candy... – dijo su nombre y la canción volvió a salir de sus labios - Tal vez es intuición... Pero hay cosas que no se preguntan...Como en tus ojos, veo mi futuro en un instante...- miro a su madre a los ojos – ella es mi presente y mi futuro

Escucharla cantarla le causaba más confusión, era como si Anthony de cierta forma viviera en su interior, le confundía pensar que tal vez ella si lo amó, la miro de lejos sin poder moverse por un rato, acariciaba su vientre en avanzado estado, confundida se alejó hacia la casa, todos le tenían cariño incluso su propio esposo, no podía ser la mala mujer de los rumores, pero aún tenía demasiado resentimiento en su corazón.

Los últimos días de mayo fueron difíciles, ya no podía moverse tanto y se veía muy cansada, durante el almuerzo ella no quiso comer nada, sonreía pero él sabía que algo le pasaba, que se sentía verdaderamente mal

- Acaricio su mano con preocupación - Mi vida si quieres llamó a Martín para que...

- No pasa nada, aún faltan unas semanas para que quiera llegar, solo.. Estoy cansada, es todo

- Hoy tengo una reunión importante pero puedo suspenderla, me quedaré contigo

- No, no te preocupes sé que esa reunión es importante estoy bien.. Además te veré esta noche – le sonrió

- Su sonrisa no llegaba hasta sus ojos que parecían opacos, pero había algo en su rostro que le hacía sentir que no estaba bien, a pesar de todo ella insistió en que estaba todo bien, lo acompañó hasta la puerta y beso su boca con cariño - quiero que descanses un poco princesa

- ¿Y que sueñe contigo?

- Le volvió a sonreír y le pareció más una mueca, no quería dejarla, aun así alejo su preocupación, todos los días le pasaba lo mismo quería permanecer a su lado. Acariciando su mejilla le devolvió la sonrisa – sí, por favor...te veré esta noche Candy, espero no se prolongue y pueda regresar temprano

Ella le sonrió y esta vez ampliamente alejando cualquier preocupación restante, esa hermosa sonrisa lo acompañó en sus pensamientos hasta su destino.


FELIZ INICIO DE SEMANA... ya leemos que no estuvo sola ni encerrada y su cuñada decidió simplemente alejarse...