Hola lectores, antes que nada quiero como siempre agradecer a quienes han estado desde el principio de esta historia hasta el extenso final. sus reviews han sido un aliciente para continuar y muchas veces me hicieron sonreír y pensar que al menos esta loca cabeza imaginativa que tengo pueda ser de distracción y un poco de alegría para otros.

Quiero agradecer a quienes siguen la historia, la han puesto como favorita y a quienes en cada capítulo se tomaron el tiempo para saludar, expresarse y comentar sobre sus especulaciones, enojos y esperanzas con los personajes.

jScarlet, (elizz sg), caesaragusta, Yorusoi, Eva, FongShihouin, RednightR2R1, Mariana Rosas, susurro Nocturno, paolacelestial, Aly, Elizabeth, hinata01,F-taicho, estefa94, anonimus….

Si yo escribiese todo lo que me motiva, por ahora solo escribiría cursilerías y lemon (jaja sorry)

Nunca creí que mis palabras pudiesen transmitir algo o en todo caso mostrar algo más que un poco de imaginación y una mente perversamente inquieta, no imagine que mis palabras pudieran llegar al cielo….a ese cielo que quiero, a mi cielo. Este capítulo final es para ti.


ADVERTENCIA…

Si a usted no le agrada el yuri, pero ha llegado hasta aca…creo que eso es bueno.

Si usted es muy pudorosa y cree que le pueden sangrar los ojos o en su defecto caer con infarto por los conceptos vertidos en este capítulo, le recomiendo abstenerse de leer este final, pero si le vale madres y quiere leer el final…pues disfrútelo.

Me disculpo de antemano si es demasiado información para sus mentes e imaginación, espero en verdad no ofender o dañar sensibilidades o virtudes intactas…espero mis lectoras no sean niñas menores de edad…y si lo son, pues no tomen ejemplo.

Después de joder tanto…les dejo a su consideración El FINAL.


CAPITULO 23 FINAL –C

La mañana había llegado y con eso un nuevo día, segundo día de "luna de miel" y las cosas parecían tornarse más crispadas entre la pareja, cada quien tratando la situación a su manera, pero parecía que el ambiente y las condiciones en las cuales se encontraban no ayudaban para nada, una muestra de eso había sido la noche anterior la escasa ropa de cada una y la poca brisa que circulaba en la habitación no ayudaban a bajar el calor que se sentía en el ambiente, sin contar el calor que emanaba de sus cuerpos eso había sido un poco molesto, incomodo y exasperante, les había costado conciliar el sueño y cuando cada una lo hizo al despertar la morena pudo sentir una leve frustración consigo misma pues estaba abrazada al cuerpo de Soi, dejando entrever que entre la noche ella había sido quien busco inconscientemente el contacto de su esposa, pero con lo sucedido la morena había tenido suerte al ser ella la primera en despertar y al hacerlo dejo rápidamente el contacto, luego de calmar la sorpresa de su despertar no pudo evitar mirar a Soi tenía pequeñas gotas de sudor en su frente y su cuello, la morena se mordió el labio su esposa parecía tan calma y tan inocentemente dormida que daban ganas de despertarla con un buen beso o en todo caso asaltándola sexualmente, pero el movimiento de la peli azul que anunciaba que pronto podía a despertar hizo que la morena volviera a recostarse en su lado de la cama y olvidara sus perversos pensamientos para hacerse la dormida mientras que Soi Fong despertaba con un maldito e incomodo calor en todo su cuerpo aun cuando hace unos minutos podía decir que el calor parecía cómodo y placentero hoy le causaba molestia e irritación.

Soi miro al otro lado de la cama, la morena parecía estar en la misma posición que había tomado la noche anterior, quizá molesta por la situación o por compartir la cama con ella, ante ese pensamiento la peli azul podía sentir un poco de molestia, realmente Yoruichi no quería tenerla cerca o solo estaba comportándose como una caprichosa berrinchuda, quizá Shiro tenía razón y necesitaba que le mostrara quien mandaba, suspiro y trato de calmarse eso no es lo que ella quería… o sí?

Soi se dispuso a levantarse, sí se quedaba ahí pensando o divagando capaz haría una tontería como tomar a la morena y hacerle el amor hasta que se le quitara lo caprichosa, se levanto y fue directamente al cuarto de baño para tomar su respectiva ducha fría pues a su parecer el calor parecía aumentar en vez de menguar y lo peor era que el aire acondicionado se encendería hasta mañana, solo esperaba no hacer combustión instantánea, ante esto solo esperaba tener a Rangiku de frente para decirle un par de cosas. Después de la ducha y cambiarse de ropa se fue directamente a preparar el desayuno, haría lo que sabía podía hacer y le quedaban muy bien Hot Cake y un poco de fruta, el respectivo café para ella y un poco de leche para la morena.

Por su parte Yoruichi levantada y duchada estaba decidiendo que atuendo podía causar una impresión muy importante para Soi, aunque en el fondo sabía muy bien que amaba a su esposa, ayer se había propuesto el mostrarle que ella podía llevar al límite del deseo y de nervios a cualquier persona, no por gusto le habían apodado la diosa de las pasarelas cuando era modelo y aunque no le agradaba usar esos trucos sucios o artimañas contra su esposa ahora le iba a enseñar que podía ser más apasionada y deseable que Tia Halibel, luego de escoger su escaso y provocador atuendo que consistía en un bikini se miro al espejo sintiéndose satisfecha- papa tiene razón- suspiro sonoramente y sonrió- te mostrare la tigresa que llevo dentro- dijo para sí misma y salió hacia la cocina a tomar su desayuno y a dar unas pequeñas lecciones a la peli azul.

Soi terminaba de preparar la mesa esperando que la morena ya estuviese despierta o en todo caso ella tendría que ir a llamarle para que tomara el desayuno caliente, estaba tan ensimismada que no había notado que la morena ya se encontraba parada en la puerta del comedor observándola, Soi cargaba un Short color blanco con y una camiseta color azul de tirantes, obviamente dejaba mucha de su piel nívea al descubierto pero con el intenso calor que estaba haciendo era lo más lógico aunque la morena sonrió pues su atuendo era más que revelador, suspiro y decidió que ya era hora de que los grises y tormentosos ojos de su esposa vieran lo que se estaba perdiendo.

Yoruichi entro en la cocina con paso seguro y sonriente- buenos días- saludo y vio que Soi levantaba su vista y en el instante mismo que la vio pareció quedarse inmutada al ver el caminar coqueto de su andar para llegar hasta la mesa- el desayuno se ve delicioso- dijo con alegría la morena.

Mientras tanto Soi se obligo a poner control y sobretodo que su cerebro se conectara con su boca- buenos días- contesto casi balbuceante e inmediatamente la peli azul tomo a siento y trato de concentrarse en su desayuno para no ver a la persona que tenía enfrente- provecho- exclamo y comenzó a comer, una parte de ella se preguntaba si Yoruichi realmente pensaba andar en ese atuendo todo el día, levanto su vista hacia la morena- espero el desayuno sea de tu agrado- dijo tratando de mirarla a los ojos pero no pudo evitar bajar su mirada a los hermosos pechos de su esposa que estaban completamente abrazados por el sostén de un bikini color naranja.

Si, esta delicioso- dijo la morena con un tono sugerente mientras se llevaba una fresa a su boca y la comía de forma sensual, mientras veía como Soi la observaba o más bien evitaba hacerlo.

Soi trago un poco de su comida y podía sentir como su cuerpo reaccionaba al muy descubierto y hermoso cuerpo de la morena, andar en ese bikini de dos piezas color naranja que daba contraste con su piel moka era una invitación a la vista y al tacto, pero lo más desbocado y fuera de control era su insana imaginación, obviamente este día iba ser muy caluroso pero no solo por el sol y la playa, si no por lo que la morena estaba provocando e incitando en el cuerpo de Soi.

Por su parte la morena no podía evitar pensar en la persona que estaba frente a ella, obviamente algo le había perturbado el verla así pero aun no parecía suficiente deseaba llevarla al borde y aun no sabía el porqué era como si quisiera romper con el autocontrol de su esposa y ver que sucedía, era un juego peligroso pero que mas daba la situación en la cual se encontraban no era la que deseaba y era tiempo de hacer algo drástico y fuera de lo común, que podía salir mal, cuál sería el resultado de todo ese juego de seducción, Yoruichi sonrió para sí misma de pronto se sentía deseosa y ansiosa de saberlo.

Después del desayuno Soi rápidamente fue por su libro, mientras la morena se había ofrecido a lavar los platos utilizados, jamás se había sentido tan alegre de ofrecerse a hacer una labor casera pero esta vez había sido tan diferente Soi estaba en el fregadero y ella se le había acercado por atrás e inclinándose un poco hasta que sus senos tocaran la espalda de su esposa y casi hablándole al oído se había ofrecido a hacerlo, la reacción de Soi había sido tan linda, sin poder evitarlo se había sonrojado desde la nuca hasta las orejas, aun así también ella no pudo evitar el sentirse afectada pues sus senos reaccionaron al sentir el roce de la espalda de Soi- diablos es un juego difícil- dijo para sí misma cuando lavaba los platos.

Soi paseaba por la estancia del segundo piso como león enjaulado, bufaba levemente y trataba de entender porque de pronto la morena parecía querer provocarla con su actuar, su cuerpo hermoso y delicioso color moka, con ese diminuto bikini que parecía decirle arráncame, movió su cabeza como negando darle cabida a sus pensamientos debía calmar su excitación y sus deseos su matrimonio no estaba en la mejor situación para dejarse llevar por el ímpetu y la pasión, ella amaba a Yoruichi no podía solo pensar en poseerla de manera tan posesiva y arrebatada como si fuera cualquier otra mujer, ella merecía su total respeto y adoración, se detuvo un momento cuando escucho que la morena le llamaba desde la estancia en la planta baja, suspiro largamente y tomo su pequeño libro dirigiendose a ver lo que la morena deseaba y a enfrentar ese cuerpo tentador que estaba haciéndole perder la sensatez.

Yoruichi estaba a los pies de las escaleras esperando a Soi, quería que le acompañara a la playa, así podrían regresar justo para que ella preparara el almuerzo y a su vez Soi estaría pendiente de la llamada que recibirían de Rangiku; según les había dicho el castaño hablaría a las doce en punto del medio día.

Unos minutos después Soi tomaba asiento en la orilla de la playa bajo una palmera e intento poner toda su atención a la lectura pero era por demás, sus ojos no podían evitar dirigirse de vez en cuando a su esposa, el cómo jugaba con las olas y parecía disfrutar del sol, el agua y del momento, por su parte Yoruichi estaba muy a gusto quería pasarla bien y lo estaba haciendo pues podía sentir la mirada de Soi posarse en ella a cada momento y cuando regresaba la miraba hacia donde ella estaba sentada rápidamente intentaba proseguir su lectura, pero en estos instantes la morena había decidido salir del agua y caminaba con paso decidió hacia la peli azul pues iba a sacarla de su lugar de confort, Soi no supo cómo pero de pronto Yoruichi venia hacia donde ella con su caminar hipnótico y no podía evitar mirar el vaivén de caderas, él como el agua resbalaba por toda la piel oscura era demasiado excitante a su parecer.

Soi, porque no vienes y tomas un pequeño baño- dijo la morena con una pequeña sonrisa y extendiéndole la mano para ayudar a levantarse.

Soi la miro casi embobada y con un poco de sorpresa pues no esperaba esa invitación, luego reacciono- sabes que no soy muy amante de la playa- dijo suavemente tratando de excusarse.

¡Ohh!, vamos afloja un poco- dijo la morena con una sonrisa coqueta- ven, relájate - tomo la mano de Soi haciendo que se levantara.

Soi se puso de pie y luego soltó la mano de la morena- déjame poner el libro en un lugar seco- dijo la peli azul y la morena comenzó su camino hacia la playa, Soi le siguió luego de colocar el libro en un lugar a salvo del agua y del viento- que afloje- bufo levemente- si sigues así no solo me relajare yo, si no que hare que te relajes tu de una manera poco ortodoxa- dijo para sí misma y fue tras la morena que ya había avanzado hacia el agua.


Eran las once con cuarenta minutos Yoruichi se había duchado luego de su rato en la playa junto a Soi, la verdad era que había sido un juego un poco peligroso, el sol, el mar y el cuerpo de su esposa cerca al de ella, como cuando eran más jóvenes había hecho una pequeña competencia de nado en el lado un poco más hondo del mar, luego las olas y los pequeños juegos de ahogamiento, las manos de Soi en su cintura realmente la estaban poniendo en un estado de excitación como nunca lo había estado, por lo que prefirió terminar la diversión y regresar a la casa, fue a la ducha y ahora estaba preparando el almuerzo, había decidido hacer salteado de verduras y de paso había preparado un coctel de camarones. Soi por su parte se encontraba cambiándose de ropa su piel se encontraba un poco bronceada por el pequeño juego tentador y peligroso que ella y la morena habían compartido, Yoruichi parecía querer estar tentándola o en todo caso provocarle, su atuendo, su actitud era como un estira y encoge y hasta este punto Soi no sabía si podía seguir controlándose, qué demonios debía de hacer o cual era la mejor manera de reaccionar, pero lo que si sabía era que estaba llegando al límite de su autocontrol.

La peli azul miro el reloj faltaban diez minutos para las doce, debía bajar a la estancia principal y esperar la dichosa llamada de Rangiku y ella no iba a desaprovechar la oportunidad para decirle un par de cosas, termino de cambiarse había elegido una camiseta blanca amplia pues no quería recibir el sol directamente y por supuesto un pequeño short color caqui, frunció el ceño ante su reflejo obviamente no era un atuendo tan provocador como el de la morena, pero era cómodo y fresco hoy en especial parecía que la actitud y el atuendo de su esposa era una invitación a rasgarlo, Soi puso los ojos y sonrió para sí misma…solo debía de respirar y controlarse, ella estaba acostumbrada a controlar sus más bajas pasiones, sentimientos y celos, pero extrañamente desde que comenzó ese viaje su control parecía tambalearse o querer salir de paseo, bajo las escaleras y fue cerca del dichoso aparato aun así no pudo evitar querer ir a la cocina para ver a su esposa ser una completa ama de casa.

Soi llego a la cocina y desde afuera el olor inundo sus fosas nasales del salteado que la morena preparaba, algo que a ella le encantaba en gran manera, al poner un pie en la puerta de la cocina se quedo ahí paralizada ante la visión que tenia justo enfrente, Yoruichi se encontraba frente a la cocina con cacerola en mano y una cuchara de madera en la otra, vestía un hermoso y diminuto vestido color blanco que le llegaba a los muslos, con el cual podía distinguir el color de su ropa interior y su sostén pues contrastaba con el vestido… negro algo que para la peli azul le parecía muy sexy , no supo cómo pero sus pies la llevaron de pronto cerca de la mesa, noto que casi estaba preparada para el almuerzo, vio que en el centro de la mesa una botella de vino enfriándose y dos copas, de pronto algo la sacos de sus pensamientos.

Quieres una copa- pregunto la morena casi cerca de ella.

Soi asintió y mientras la morena le servía de forma muy calificada el vino y le entregaba una copa, no pudo evitar mirarla de arriba a bajo – gracias, la comida huele deliciosa- dijo Soi y tomo un sorbo, mientras miraba que Yoruichi caminaba hacia la nevera.

Saco unos pequeños recipientes con el coctel que había preparado- bueno ser modelo hace que aprendas a comer de forma ligera y deliciosa- le extendió a Soi su parte del coctel- esto es como un pequeño entremés- dijo guiñándole el ojo- espero te guste.

Soi se tomo lo que la morena le ofrecía y miro el pequeño recipientes y enarco una de sus cejas, de pronto la morena estaba frente a ella y al levantar su vista, la morena metió una pequeña cuchara en el coctel de la peli azul, tomo un poco para ofrecerlo y que comiese.- que…- dijo Soi un poco nerviosa.

Vamos come- dijo la morena con coquetería y una amplia sonrisa al ver como Soi se sonrojaba inevitablemente, pero en unos instantes pudo ver que la peli azul sonreía con suficiencia y sus ojos parecía tan gris como el cielo nublado antes de la tormenta.

Soi fue tomada por sorpresa cuando la morena le ofrecía un bocado de forma provocativa, primero se sintió avergonzada y su rostro dio evidencia de eso pero de en unos instantes ella cambio su actitud pues parecía que la morena parecía jugar el juego del gato y el ratón con ella, pero ella no era ningún ratón y eso se lo iba a mostrar, decidió cambiar de actitud y sonrió levemente a la morena, con lentitud acerco su boca a la cuchara y antes de tomarla se relamió los labios y tomo el bocado de forma lenta mirando a la morena a los ojos dorados que parecía resplandecer, dejo el cubierto saboreo y luego lo trago el bocado y suspiro sonoramente- esta delicioso Yoruichi- dijo sacando a la morena de su aturdimiento.

Oh, sí mm…gracias- dijo la morena y se giro rápidamente para comer de su coctel, Soi había hecho algo totalmente inesperado y muy provocador a su vez le había afectado su cuerpo de una manera interesante.

Debo ir al teléfono- dijo y salió de la cocina con su copa de vino y su coctel, mientras la morena iba directamente a la refrigeradora y bebía un sorbo de agua muy fría.


Eran las 12 con dos minutos cuando el teléfono sonó la morena estaba llegando a la estancia cuando vio que Soi tomaba el teléfono de manera un poco arrebatadora y no pudo evitar sonreír, posiblemente comenzaría su diatriba contra Rangiku y ella solo podía pensar que era con justa razón pues las condiciones del viaje eran un poco precarias y sin contar que de luna de miel no había nada.

Rangiku- espeto rápidamente Soi, mientras el auricular era receptora de su agarre apretado.

Soi- respondió la pelirroja poniéndose un poco seria- hablo para informarte que Shiro se encuentra muy bien y recuperándose, Retsu dice que si sigue así volverá a la normalidad lo más pronto posible, espero que lo de ustedes marche bien.

Soi quedo descolocada por un momento- gracias, se lo diré a Yoruichi- luego reacciono a lo que deseaba decir- Rangiku que diablos es todo esto, como quieres que las cosas marchen bien- espeto algo molesta.

Cálmate o tendré que colgar- advirtió la pelirroja y al otro lado de la línea pudo escuchar que su amiga bufaba levemente- necesitan arreglar sus asuntos lejos, sin distracciones.

La peli azul cerró los ojos un instante- quiero que pongas el aire acondicionado y al menos hubiesen puesto un televisor- Yoruichi suspiraba y negaba con la cabeza Soi parecía una chiquilla poniendo quejas e inconformidades, por supuesto que ella estaba de acuerdo con algunas como de que un poco de televisión no le haría daño a nadie y el aire acondicionado era algo tan necesario con tanto calor, pero esa no era la mejor manera de pedirlo.

Tienes una mujer bella ahí mismo, no se para que quieres una televisión- espeto la pelirroja- ahora me pregunto, seguirás quejándote como una niña necia o tomaras acción para arreglar tu situación con Yoruichi- el silencio fue lo único que escucho porque Soi pensaba en que responder- bueno piénsalo, ahora pásame a Yoruichi.

Soi suspiro y miro hacia la morena- quiere hablar contigo- le dijo y le extendió el auricular a la morena que sonrió levemente, Soi por su parte fue a sentarse casi haciendo un puchero y se quedo meditando lo que la pelirroja le había dicho, no podía evitar mirar a Yoruichi ese diminuto vestido color blanco era una tentación en el cuerpo de la morena que desde ayer se le antojaba para poseerlo, recorrerlo y conocer cada curvatura, cada lunar, cada línea… sacudió sus pensamientos y odio a Rangiku por darle ideas.

Yoruichi preguntaba por su padre y por una parte podía sentirse aliviada, pero a la vez deseaba reclamar por su estancia poco cómoda en el lugar y sobretodo porque a su parecer Soi no estaba muy cómoda con ella y sobre todo con la situación- Rangiku, puedo preguntarte si- guardando un momento- crees que lo nuestro tenga arreglo.

Matsumoto Rangiku sonrió al otro lado del teléfono- quieres tu que se arregle- cuestiono a la morena y al no escuchar respuesta tomo para bien proseguir- si ella piensa que no la quieres cerca se mantendrá lejos porque te ama y porque es una tonta orgullosa, ahora respóndeme algo tu Yoruichi, acaso no se te antoja el romper ese orgullo tonto necio que ella posee- dijo como un reto para la morena.

Yoruichi en ese momento escuchaba atenta y miro hacia la peli azul que parecía pensativa, pero de pronto sus miradas se encontraron y fue como si las dos propusiesen el final de una guerra silenciosa- sí- respondió- me apetece romperlo- dijo con seriedad la morena y agrego- espero que el aire acondicionado funcione para mañana, adiós- la morena colgó rápidamente sin esperar la despedida de Rangiku.


Soi se quedo extrañada pues parecía que Yoruichi se había puesto demasiado seria de pronto, quería preguntar pero la morena caminaba hacia la cocina, al pasar a su lado pudo escuchar que hablaba con autoridad- el almuerzo está listo, será mejor comer antes de que se enfríe- dijo a Soi y prosiguió su camino.

Soi camino tras de ella y tomo asiento en el comedor mientras la morena parecía comenzar a servir la comida eran las doce con treinta minutos y el calor parecía más intenso Soi sentía gotas de sudor bajar por su espalda y vio que la morena estaba enrollándose el cabello en una cola alta, su piel brillaba con gotas de sudor la peli azul tomo su copa de vino de un trago, Yoruichi tomo los dos platos en sus manos y los llevo a la mesa puso en suyo en el asiento frente a Soi y luego camino para colocarse a la par de su esposa, se inclino levemente ante ella para poner el plato de comida frente a ella rozando levemente su pecho derecho en su brazo, era de las pocas veces que se acercaba de esa manera a Soi desde el problema con Tia, se separo un poco por acto reflejo y fue a su silla, mientras Soi había aferrado su brazo a la mesa para no tocar a Yoruichi, ella lo sabia hasta este punto lo que podía suceder si las cosas seguían así, de ahora en adelante seria como una carro en bajada y sin frenos.

Espero el almuerzo sea de tu gusto- dijo la morena con una sonrisa y vio que Soi asentía y tomaba un bocado con rapidez.

Soi tomo un bocado y lo saboreo, realmente era exquisito- esta delicioso Yoruichi- dijo con una pequeña sonrisa y vio que la morena sonreía complacida, por supuesto que debía de ser delicioso si ella lo había preparado pensó, Soi sonrió internamente pensando en el postre que desearía comer sonrió internamente y miro a su esposa que comía su almuerzo y reparaba en ese diminuto vestido blanco y el sostén que hacía que sus pechos se vieran demasiado provocadores.

Yoruichi por su parte se sentía complacida, a Soi le agradaba el almuerzo y de paso había visto esa mirada intensa en sus orbes grises y de vez en cuando la sentía sobre ella, pero aun así parecía no tener mayor reacción y algo de ella sintió unas ganas de provocarla aun mas era un desafío a sí misma, el mismo que Rangiku le había lanzado, quería ver a Soi deseosa, ansiosa y olvidando su orgullo para que por fin las cosas entre ellas se arreglaran, era cierto que ella tenía culpa pero ahora estaba decidida a enmendar su error y haría lo que fuera para arreglarlo.

El almuerzo estaba terminando había estado delicioso, Soi había tomado tres copas de vino la primera con el coctel, la segunda para acompañar la comida y ahora para por el simple placer de beber algo fuerte y como no hacerlo con un vino tinto de una buena cosecha, Yoruichi había terminado su comida y recogido la mesa, Soi entrecerraba sus ojos mirando a su esposa mientras estaba en el fregadero la comida había sido interesante pocas palabras entre ellas, muchas miradas disparadas de la una a la otra, los pequeños roces de sus piernas debajo de la mesa y la sonrisa coqueta que la morena tenía en su rostro, Soi parecía una roca inamovible y en cierta manera eso había frustrado un poco los coqueteos y provocaciones de la morena, pero lo cierto era que por dentro la peli azul parecía estar a punto de explotar o consumirse en deseos y excitación, era casi doloroso pero ya era suficiente de tanto pensar la peli azul frunció el ceño y se puso de pie, camino hasta el fregadero para llevar la copa vacía.

Yoruichi lavaba los trastes con un poco de frustración Soi parecía no reaccionar y si había un poco de reaccionar no era lo suficiente o lo que ella esperaba, realmente la peli azul era tan orgullosa suspiro para sí, estaba tan ensimismada que no se percato de que Soi estaba llegando casi a su lado.

Soi puso su mano derecha en la cadera de la morena con suavidad, pudo sentir como ella se contraía y con voz suave le hablo- deja que ponga la copa- dijo muy cerca del cuello color moka, desde su posición podía sentir el perfume de la morena, coloco la copa en el fregadero y como acto reflejo llevo su mano libre al otro lado de la cadera de la morena que al instante abrió sus ojos sorprendida- todo estuvo delicioso Yoruichi- dijo Soi y atrajo a la morena a su cuerpo presionándolo al de ella.

Yoruichi se tenso al contacto pero se dejo hacer, la actitud de Soi estaba confundiéndola pero aun así espero para ver que hacía, si en algún caso ella no hacía nada mas, vería la manera de provocarla o en todo caso convencerla- gracias- dijo casi en un susurro- deseas algo mas- pregunto con un poco de agitación en su voz.

Soi deslizo sus manos hacia los muslos de la morena y hundió su rostro entre en cabello liliáceo de la morena para aspirar su perfume- quiero mi postre- dijo Soi con una voz profunda y cargada de excitación.

Yoruichi parecía no reaccionar o que pensar, la verdad es que dese el momento en que había sentido el tacto de la peli azul su cuerpo parecía reaccionar de forma muy receptiva y sus pensamientos y razonamientos parecían nublados por las sensaciones placenteras que el tacto de Soi le transmitía, aun así pudo balbucear una respuesta- no hice…postre- dijo y por inercia recostó su cuerpo en el de Soi, podía sentir que sus palpitaciones aumentaban y su respiración comenzaba a agitarse, su cuerpo deseaba tanto las caricias de su esposa.

En un movimiento osado Soi no pudo evitar meter sus manos bajo el diminuto vestido y acariciar los muslos de la morena de manera más directa, podía sentir su ímpetu aumentar pero la respuesta de la morena fue un aliciente más y ahí mismo la peli azul no pudo evitar ser un poco arrebatada, de un movimiento rápido giro a la morena y como pudo la contramino contra la puerta de la refrigeradora el golpe fue leve pero la morena no pudo evitar que sus orbes dorados fueran tan intensos ante la sorpresa y la excitación que estaba sintiendo antes las acciones osadas y atrevidas, vio a Soi y sus ojos parecían más grises que de costumbre- Yoruichi- dijo la peli azul agitadamente- tu vestido, es tan tentador que quiero quitártelo- expreso con tono agitado, no hubo contestación o permiso de parte de la morena pues Soi ya estaba despojándola su vestido, para su esposa todo era nuevo y lo supo, ella no había fallado en sus provocaciones y coqueteos, la satisfacción por fin le llego, pero eso no era nada comparado para lo que estaba por venir.

Después de que Soi quitara de forma desesperada el precioso y provocativo vestido blanco de la morena, la visión de la mujer frente a ella fue como ser bendecida por los dioses, Yoruichi tenía un juego de sostén y pantis color negro Soi no pudo evitar sonrojarse ante lo hermosa que le quedaba ese conjunto a su esposa, sus pechos estaban sujetos de tal manera en el sostén que era hipnotizante el ver como subían y bajaban con las respiración acelerada era hermoso, por su parte Yoruichi no se quedo atrás estaba deseosa de que su esposa la tomara ahí mismo y le hiciera el amor, deseaba tocar esa piel de porcelana y seguir viendo ese lindo y sensual sonrojo en su fino y delicado rostro, por lo que enrollo una de sus piernas en la cadera de Soi y la apego mas a ella para hacer contacto con su intimidad que ya presentaba signos de humedad, Soi gimió levemente al sentir el calor emanando entre las piernas de sus esposa sonrió para sí y sus manos comenzaron a subir por los costados del cuerpo moka de Yoruichi las dos se miraban con anticipación, deseo y pasión, Soi no pudo evitar que sus manos fueran a los pechos de sus esposa los acaricio despacio por encima del sostén- eres tan hermosa Yoruichi- dijo con voz ronca y los apretó levemente, pudo sentir como la morena apretaba sus hombros pues de ahí se sostenía, la morena no pudo evitar hundir un poco sus dedos en los hombros de Soi, estaba muy caliente y solo deseaba que su esposa la tomara de una vez por todas, pero Soi por ahora había tomado para bien liberarla de esa prenda infractora que no dejaba disfrutar a cabalidad de los senos de su mujer, al momento de sentir que sus senos quedaban expuesto Yoruichi pudo sentir como Soi se abalanzaba sobre ellos de forma urgente, ello no pudo evitar un sonoro suspiro y llevo una de sus manos a la cabellera azulada de su esposa para acariciarla, mientras disfrutaba de la sensaciones que Soi le hacía sentir, como acto reflejo ella comenzó a frotar su intimidad contra la peli azul ya que las atención y caricia de Soi la estaban llevando al límite, la morena deseaba tocar a su esposa sentir su cuerpo, su piel nívea pero de pronto Soi detuvo sus caricias y la miro directamente con una expresión indescifrable para la morena- ven- dijo de forma un poco mandona y con sus manos tomo las piernas de la morena para que las enrollara en su cintura y cargándola camino hasta llevarla hacia la mesa donde la sentó al borde de la misma.

Soi- dijo la morena con la respiración muy agitada y con un poco de confusión pues esperaba que fueran directamente a la recamara, pero no hubo más palabras o reclamo, mucho menos alguna explicación pues Soi había tomado sus labios en un beso caliente urgente y apasionado, la morena correspondió con la misma intensidad y en ese momento aprovecho para deslizar su lengua en el interior de la de su esposa, Soi al instante gimió satisfecha por la acción de la morena, a su vez deslizo sus manos por las caderas de su esposa hasta llegar a la única prenda que le impedía tener el cuerpo de su diosa completamente desnudo, la morena aun con sus piernas enrolladas en la cintura de su esposa la aprisiono mas mientras la apegaba a ella lo mas que podía, por otro lado Soi deslizo sus manos hasta los glúteos de su esposa los cuales los apretó contra si haciendo que ella gimiera y terminara el beso, para tomar un poco de aire, Yoruichi sintió como Soi intentaba despojarla de su panti por lo cual se levanto levemente de la mesa para que Soi retirara esa última prenda, estaba muy caliente todas las acciones de la peli azul la estaban llevando al borde, su ímpetu, su arrebato y deseo, era como si toda la pasión contenida salía de pronto dejándola en una nebulosa de placer y excitación, de pronto ella estaba boca arriba con la espalda recostada en la mesa, a unos centímetros de su cabeza se encontraba la hielera con el vino, había sido bueno limpiar la mesa uno minutos antes.

Soi comenzaba el camino desde las piernas hasta su intimidad, besos sensuales y lentos, las manos pálidas deslizándose sobre las piernas esbeltas y tersas, llego hasta sus caderas y como si fuera cuestión de vida o muerte hundió su rostro en la intimidad de la morena que se arqueo al sentir el aliento y la lengua de sus esposa que comenzó por prodigarle un inmenso placer que le recorría desde la puntas de sus dedos, pasando su columna vertebrar, si seguía de esa manera urgente y desenfrenada muy pronto le haría explotar de placer.

Soi entre las piernas de su esposa no daba descanso al sexo de la morena, su aroma, su sabor, la humedad persistente, no podía creer lo que se había estado perdiendo todas esas sensaciones que le transmitía el cuerpo de la morena la tenían al borde del placer no solo por los constantes y sonoros gemidos de la morena o por el embriagante olor a sexo, si no porque era sabedora que era ella la causante del placer de la morena, sus manos aun en los muslos maduros fueron trasladadas al vientre plano de su esposa y comenzó a acariciarlo mientras sentía la urgente necesidad de devorar toda la intimidad de Yoruichi, no tardo mucho en saber que su esposa ya estaba cercana a su orgasmo, por lo que acelero el movimiento de su lengua y llevo sus manos a los pechos de la morena para sentirlos y de vez en cuando apretarlos de forma urgente, esta al instante gimió en voz alta, pocos instantes después la peli azul pudo sentir como el cuerpo de su esposa se agitaba con pequeños espasmos y gritaba su nombre, el orgasmo había llegado y de pronto el se sintió más que satisfecha.

Yoruichi no podía creer lo que acababa de suceder aun en su nube de placer y embriagada por el orgasmo, su respiración agitada y sus jadeos constantes, sus sentidos rebasados por el placer que la inundo, aun era consciente de lo que había pasado y ahora no podía creerlo y parecía casi inverosímil, Soi la pequeña niña retraída, amorosa, tímida, prudente, había mutado a una dominante, pasional, lujuriosa, sus ansias, la urgencia y la forma en que sabía que tocar o que hacer para llevar su cuerpo al borde del orgasmo el cual había sido sorprendente, agitada y sudorosa extendió su mano para tomar la botella de vino y dio un sorbo mientras sentía que Soi subía sobre su cuerpo desnudo y llegaba hasta su rostro, tenía una sonrisa satisfecha y su mirada destellaba pasión, como acto reflejo la tomo del cuello atrayéndola hacia su boca y la beso dándole un poco del vino que aun tenía en su boca, un beso donde el sabor del vino, el sabor de la intimidad de Yoruichi se mezclaron hasta dejarlas sin aliento.


Después de unos minutos, las respiraciones de cada una habían vuelto a su estado normal aunque aun persistía el sudor en sus cuerpos y el calor, recostadas en la mesa la morena boca arriba y Soi a su lado, el silencio reinaba en el comedor por unos momentos hasta que de pronto Soi se inclino sobre el cuerpo color moka y paso uno de sus brazos sobre su cuerpo para abrazarlo, coloco su cabeza en el cuello de la morena y cerró los ojos unos instantes- perdóname Yoruichi- su voz era ronca y un poco quebrada- te amo y eres la única mujer con la que deseo estar, la que hace que pierda el control, nunca antes y hasta hoy ha habido alguien que quiera a mi lado más que a ti.

Yoruichi no pudo evitar derramar unas lagrimas ante las palabras de su esposa y de manera más espontanea le abrazo con anhelo de no soltarle más, la excitación anterior y la satisfacción no eran nada comparado a lo que ahora sentía pues todo era maravilloso, no había dudas que Soi la amaba de una manera tan profunda, apasionada, tierna y también la deseaba como mujer, como esposa su amor era completo, cuerpo, alma y mente- Soi…- dijo suavemente y no hubo más palabras o explicaciones, porque la morena había tomado a su esposa en un beso apasionado y enternecedor, las lagrimas resbalaban por sus mejillas, pero aun así debieron dejar el contacto para tomar aire, luego las dos comenzaron a prodigar pequeños besos junto a perdón y disculpas de parte de la morena….. Así pasaron hasta que sintieron la incomodidad de donde se encontraban.

Luego de la ducha demasiado larga de parte de la pareja pues la morena había decidido que era su turno de satisfacer el deseo por su esposa, aprovecharon el lugar para volver a demostrar su amor y terminar sacar todo el deseo contenido que al parecer habían guardado después de tantos años, luego de tanta demostración de cariño, pasión y sobretodo potencia sexual Yoruichi se encontraba en la habitación mientras que Soi había bajado a limpiar la cocina, más específicamente la mesa y mientras lo hacía no podía evitar tener una sonrisa de satisfacción había hecho algo osado, a la vez algo que deseaba y la respuesta de Yoruichi fue más que placentera y en la ducha...no pudo evitar sonrojarse, su esposa era una diosa y ella la iba a adorar toda la vida.

La noche había llegado, la feliz y reconciliada pareja estaban comiendo las sobras del almuerzo y cosas ligeras como fruta, Soi estaba con su libro mientras la morena estaba recostada en sus piernas charlaban de vez en cuando y por fin pudieron aclarar las dudas o lo que cada una deseaba saber o arreglar, Yoruichi podía resentir un poco la actividad física de la tarde, pero no podía negar que su cuerpo ardía en deseo por el tacto de la peli azul, no entendía como de la noche a la mañana solo deseaba hacer el amor con Soi, quizás había sido su actitud en la cocina, sonrió para sí misma al recordar lo linda que reacciono y se vio en la ducha cuando ella tomo la iniciativa, no pudo evitar sonreír ampliamente.

Porque sonríes así- pregunto Soi.

La morena se sonrojo levemente- los días anteriores habían sido muy difíciles- dijo la morena y vio que Soi ponía su característico ceño- creo que a pesar de las incomodidades y todo la luna de miel ha sido la mejor idea de papa y Rangiku.

Soi sonrió y suspiro- lo sé, creo que deberé perdonarle la vida a Rangiku- sonrió y la morena comenzó a reír.

Si, debes perdonarle la vida- le dio un pequeño beso a los labios de su esposa- sería malo para Byakuchi no tener noche de bodas- dijo con una sonrisa.

Así pasaron su noche entre charlas, bromas, recuerdos, besos, caricias castas hasta que el cansancio las venció, al final ellas sabían que aun estaba el día de mañana para seguir con su luna de miel.


El tercer día de la luna de miel vario mucho considerablemente el despertar había sido un poco sexual entre la pareja ya que después de su respectivo descanso sus fuerzas renovadas, con su deseo intacto y en aumento habían hecho el amor y después de levantarse como una ocurrencia de la morena no tomaron ducha si no que fueron directamente a la playa. Soi podía decir que nunca había disfrutado tanto de la playa hasta ese día ya que su esposa se había encargado de hacerle pasar un buen momento y viceversa, todo entre ellas eran caricias, provocaciones, deseos, sus cuerpos parecían complementarse y fundirse, no cabía duda que hoy si era una luna de miel, no paraban de hacer el amor, parecían adolescentes controladas por sus hormonas.

Al regresar de la playa casi al medio día estaban un poco extenuadas, su actividad física parecía estarles pasando factura y no era demás Yoruichi ya había tomado el gusto por su esposa y cada vez deseaba mas de ella, mientras que Soi trataba de controlar su ímpetu y pasión cosas que con la morena le era difícil, al llegar a la casa pudieron sentir un alivio ya que el aire acondicionado había comenzado a trabajar, exactamente como el sujeto Shunsui les había dicho, extrañamente no tenían mucha hambre por lo que optaron por comer cosas ligeras, la morena se encargo de eso mientras Soi tomaba una ducha, luego ella fue y tomo la suya. Soi estaba en la cocina terminando de ver lo que comerían aunque casi todo estaba hecho ella opto por llevar todo a la sala pues ahí era más fresco y después de pasar una mañana en la playa, al momento en que la morena había bajado de la habitación la peli azul tenía todo listo para comer, al instante arrasaron con toda la comida pues no habían desayunado, fue romántico y lindo pues la uno se daba comida la una a la otra con besos, pequeñas caricias y charlas.

Deberíamos darles a Rangiku y Byakuya como una luna de miel parecida a la nuestra- dijo Soi con una sonrisa maliciosa.

Yoruichi sonrió- no, Ginrei ya les dio ese regalo según me dijo papa- le dio un pequeño beso a su esposa.- además no creo que Byakuya sea tan osado como tú.

Jajaja- la peli azul comenzó a reír de manera que la morena nunca había visto y no entendía el porqué de la risa- lo siento amor- dijo Soi cuando vio que esta hacia un lindo y hermoso puchero- dime algo, antes hubieses pensado que yo era tan….

Caliente, apasionada, dominante y osada- dijo la morena con una enorme sonrisa que hizo que la peli azul se sonrojara.

Bueno, eso- dijo más tímidamente- así que no puedes prever cómo puede ser Kuchiki.

Yoruichi le miro seria- que le sabes- pregunto con un poco de curiosidad, pero al instante vio que su esposa bostezaba y prefirió olvidar el tema- ven debemos descansar un poco- dijo la morena y levanto a su esposa para ir juntas de la mano hacia la habitación.

Estando en la habitación apenas charlaron, la fatiga les había llegado de pronto y el ambiente fresco que ya poseía la casa por el aire acondicionado fue propicio para que se relajaran rápidamente, no escucharon el teléfono que sonó y sonó en la planta baja, la pelirroja llamo un par de veces más y luego opto por no hacerlo con la esperanza de que por fin las dos ya hubieran limado asperezas pues mañana regresaban a casa, pasaron toda la tarde durmiendo en un principio Soi había puesto su cabeza en el cuello de la morena y así se había quedado, pero al despertar las cosas eran tan diferentes pues la morena estaba agarrada de la cintura de su esposa y su cabeza en su pecho, la peli azul sonrió ampliamente hasta hace unos días ni dormían juntas y ahora ella podía asegurar que haría todo lo posible porque el resto de sus despertares fuesen con ella.

Soi Fong sonrió al sentir unas pequeñas caricias en su estomago- que piensas- pregunto la morena con una voz somnolienta.

En que te amo y quiero hacerte feliz por el resto de tu vida- dijo Soi con total convicción, que al instante la morena se incorporo levemente para darle un amoroso beso en los labios.

La morena termino el beso y coloco su frente en la de su esposa que aun tenía los ojos cerrados- yo quiero hacerte feliz por lo que nos queda de vida amor- dijo una sonriente Yoruichi- ahora debo levantarme y ver que hare de cenar.

Soi sonrió y suspiro- bien ve…yo mmm me quedo un rato mas en cama y luego bajo- dijo con una sonrisa.


La cena fue ligera y para variar un poco romántica, la morena sabía que era su última noche de su luna de miel e hizo que la cena fuese un detalle especial pues preparo sushi que acompaño con vino, Soi por su parte había bajado casi cuando ella deseaba ir para cambiarse de ropa, Soi tenía un pantalón de tela y una blusa ligera con tirantes, todo de color blanco, la morena había optado por utilizar un vestido del mismo color era ligeramente elegante pero su tela era muy ligera, las dos parecía que se habían puesto de acuerdo ya que su vestimenta era un poco elegante y fresca, cenaron, charlaron y sonrieron.

Luego fueron al patio un rato caminaron a la orilla de la playa y se quedaron abrazadas bajo las estrellas que de apoco parecía que se apagaban pues el cielo se encaprichaba cubriendo todo de un gris que auguraba lluvia, después de un buen rato optaron por regresar a casa, Soi fue directamente a la recamara mientras las morena cerraba la puerta de la cocina y todas las ventanas de la planta baja, se imaginaba que Soi haría lo mismo en la recamara y la pequeña estancia, después de hacer todo eso apaga las luces y subió hacia la recamara, Soi Fong estaba parada frente a la puerta esperándola con una pequeña sonrisa.

La morena no pudo evitar sonreírle de regreso, miro la estancia y efectivamente todo estaba completamente cerrado y podía divisar que el cielo parecía inundando por el gris y a la distancia el cielo era surcado por relámpagos y truenos, pronto la lluvia llegaría donde ellas, suspiro y cuando volvió su camino a la habitación Soi ya estaba frente a ella, con una pequeña sonrisa entre tímida y nerviosa, cosa que hizo que se extrañara y a la vez ella se pusiese nerviosa, Soi parecía cambiante en la intimidad pues cuando la había tomado en la cocina había sido muy osada y dominante, pero en el baño había sido deliciosamente sumisa, ese contraste la ponía muy alerta y a la vez deseosa de saber cómo sería la próxima vez que intimaran, Soi suspiro y la tomo de su mano.

Tengo una sorpresa para ti- dijo con un tono suave pero muy seguro, la morena sonrió y sus nervios se acrecentaron ante la anticipación de lo que su esposa le tenía preparado para sorprenderla, Soi la guio hasta la puerta de la habitación y cuando estaba por abrir la puerta un estruendoso relámpago surco el cielo haciendo que fallara la electricidad en la casa, todo se apago quedando a oscuras, la morena apretó un poco la mano de su esposa y esta a su vez la abrazo y sonrió en la oscuridad, aun le temes a los truenos y rayos- dijo con un poco de diversión.

Yoruichi suspiro- no te burles- dijo casi haciendo un puchero.

No lo hago, me parece muy tierno de tu parte- dijo la peli azul.

Yoruichi le beso rápidamente- yo no quiero ser tierna- dijo con un dejo de malicia.

Soi suspiro- créeme eres mucho más que eso- dijo y abrió la puerta de la habitación, al hacerlo la morena sonrió ampliamente porque el hecho de que estaban en la oscuridad daba un realce a la habitación que Soi había decorado con las velas que habían encontrado el primer día que había llegado, estaban puestas estratégicamente por toda la habitación dando iluminación leve y a la vez rodeando su cama, de ellas emanaba un olor delicioso muy sensual a su parecer.

Soi…- dijo un poco sobrecogida por la sorpresa y sobretodo porque no imagino que Soi estaría haciendo eso cuando subió, pero su corazón parecía dar latidos muy intensos, su esposa no solo era una exquisitez en la cama, sino que también era complaciente, romántica, detallista y muy sobre protectora.

Soi se coloco tras de la morena y la abrazo- esta es la última noche de nuestra luna de miel, se que al principio no lo parecía pero para mí este viaje y todo lo que nos ha traído hasta acá lo atesoro, no cambiaría nada de lo que he vivido contigo y de ahora en adelante, prometo que te amare con toda mi alma, mi mente y cuerpo.

Yoruichi sintió una ganas enormes de abrazar a su esposa y no lo pensó tanto, se giro y tomo a la peli azul en una abrazo fuerte, apretado y lleno de tanto sentimiento- Soi te amo tanto- susurro en el oído de su esposa que al instante se tenso- muchas veces pensé que jamás podría estar contigo así como lo estoy ahora y sentir que nada importa más que tu y yo- no hubo más palabras porque la morena tomo a su esposa en un beso apasionado, amoroso y urgente, quería transmitirle todo lo que ella despertaba, el amor, el anhelo, la necesidad, la felicidad, la paz.

Soi correspondió el beso a su vez con sumo cuidado daba pasos hacia la cama, sin separarse del beso, al llegar cerca dejaron el beso por falta de aire, Yoruichi tenía una linda y hermosa sonrisa en su rostro y sus ojos parecían dos soles que al instante inundaron de calor y amor el corazón de Soi, que sonrió satisfecha de saber que las dos sentían lo mismo, las dos sin mediar palabras comenzaron de despojar de la ropa con lentitud la una a la otra, cada parte revelada y expuesta era besada y acariciada, quería reconocer sus cuerpos cada línea, cada curvatura, cada pequeño lunar, peca o simplemente memorizarse a través del tacto, los labios, los pequeños besos, luego de su pequeño ritual comenzaron a poner más atención de cosas en especifico como los senos, el cuello, las piernas, los muslos, el vientre, la espalda, el trasero, el calor las inundaba poco a poco y las caricias eran más urgidas y necesitadas, su tacto las estaba quemando, el deseo las estaba llenando y la necesidad de entregarse la una a la otra estaba desbordándolas, sus cuerpos se reconocían y se acoplaban de manera maravillosa, sus caricias eran las adecuadas y sus cuerpos reaccionaban de una forma tan normal como si siempre se habían pertenecido, como si su piel esperara el tacto especifico de la otra, los besos, las caricias, los roces, los gemidos todo era perfecto entre ellas, la entrega, el deseo y la necesidad de demostrar su amor de una manera más profunda, unieron su intimidad, y mirándose la uno a la otra se tomaron de la mano su unión en cuerpo y alma, termino con un beso que acallo los gemidos y jadeos por el placer que la una y la otra habían compartido.

Después de calmar sus respiraciones y tratar de calmar sus cuerpos extasiados, se prodigaban pequeños besos y caricias Sois suspiraba levemente con los ojos cerrados y la morena sonreía en el hueco del cuello de su esposa- eres mía- dijo en tono un poco posesivo la morena y le abrazo- al lado que sentía como latía el corazón de su esposa.

Lo soy- dijo Soi con una sonrisa- soy tuya y tu eres mía- dijo mirando a la morena que la tomo en un beso muy apasionado y caliente, fue así como pasaron parte de la noche amándose una y otra vez, era la última noche de su luna de miel y la iban a provechar, hace un momento habían hecho el amor como nunca, entregándose en cuerpo y alma, reconociendo sus cuerpos y lo que les gustaba en la intimidad, de ahora en adelante tendrían más noches para amarse, mas días para demostrarse su amor, las velas terminaron y ellas cayeron en el profundo sueño después de una noche en que se amaron como nunca.


La mañana fue un poco fría, para el gusto de Soi Fong pues la energía eléctrica había regresado y con ello el aire acondicionado, ellas estaban desnudas en la cama sin cubrirse por alguna sabana pues no parecían necesitarla, hasta que sintió la frescura de aire acondicionado, ella esbozo una enorme sonrisa al ver a su esposa como dios la trajo al mundo a su lado abrazándola, le beso la frente y tomo la sabana para cubrir sus cuerpos y seguir en esa cómoda posición.

Eran las 9 de la mañana cuando por fin estaban terminando de despertar y comenzaban las prisas de desayunar, arreglar las maletas y estar preparadas para cuando viniese el molesto y poco ortodoxo agente de viajes, Soi había hecho todo con paciencia y calma, luego de unos 25 minutos ya estaba todo listo por ahora solo esperaba a que su esposa terminase, estaba en la sala cuando de pronto sonó el teléfono, la morena venia con su maleta y al instante que Soi estaba por contestar ella opto por hablar- deja que yo conteste- dijo con una sonrisa que hizo que la peli azul se quedase sin deseos de negarle nada, el teléfono sonaba insistentemente tanto que Soi puso los ojos ya que a su parecer quien llamaba era poco paciente.

Yoruichi tomo el teléfono- hola- dijo suavemente.

Por fin- dijo una exaltada Rangiku- Yoruichi todo está bien, ayer les llame pero no hubo respuesta y según el canal del tiempo hubo una tormenta el día de ayer.

Rangiku- llamo la morena con una pequeña sonrisa al ver como su esposa rodaba los ojos al saber quien llamaba- ayer estábamos durmiendo.

Si pero…- hubo un leve silencio y luego- nooo- un pequeño grito- dime por favor que está todo bien entre ustedes.

Lo está- dijo la morena con una sonrisa y suspiro- como va la preparación de tu boda.

La boda- sonrió- lo de la boda hoy está perfecto ahora- suspiro- me alegro que ya estén bien, debes contarme todo.

Creo que será cuando podamos vernos, no tienes que ir a tu despedida de soltera- pregunto la morena.

Lo sabías- pregunto la pelirroja- si una reunión con familiares y pocos amigos de lo cual debo reclamar que no estén ustedes dos acá- suspiro- hasta esa pequeña amargada que tienes como esposa.

Yoruichi negó con la cabeza- también ella te extraña Rangiku- dijo la morena y su esposa puso cara de desagrado- que te parece si te quedas hoy en la noche en la mansión junto a nosotros.

No, en verdad no quiero interrumpir su reconciliación y todo eso- dijo Rangiku con seriedad.

No te preocupes por eso- dijo la morena- que descansemos y tomemos las cosas con calma nos viene muy bien, así que te esperamos en la noche.

Con lo que me acabas de decir fue suficiente para convencerme de que me quedare esta noche con ustedes, recuerda que Shiro sale hoy del hospital.

Lo sé, pasaremos por el al hospital- dijo sonriente- gracias por todo Rangiku.

Esta vez debo decir que no lo hubiese logrado sin ayuda, pero eso lo contare cuando estemos frente a frente- la pelirroja sonrió- hasta en la noche.

Hasta la noche- dijo la morena con una sonrisa y a la vez viendo que su esposa le miraba con una cara interrogante, colgó el teléfono y fue directamente hacia ella para darle un cálido y profundo beso.


A las doce en punto Kyōraku estaba tocando la puerta del lugar, Yoruichi y Soi ya estaban listas, antes de todo habían ido a dar un último paseo por la playa y habían almorzado, charlaban sobre sus esperanzas juntas y el futuro, sobre los amigos, familia y la empresa, de paso aclararon lo que había sucedido con Tia Halibel y con Kisuke y todos los problemas que ellos directamente les habían causado prometiendo que no dejarían que ellos le afectaran de una forma tan directa, obviamente Yoruichi no podía obviar su odio a Tia por mucho que las cosas ya estuviesen arregladas con su esposa.

El viaje fue rápido, Shunsui no necesito mucho para ver desde el primer momento que la pareja por fin había limado sus asperezas y que estabas más felices que nunca el viaje de regreso fue calmado y rápido.

Después de aterrizar y de esperar su transporte, Yoruichi y Soi habían tomado la decisión de ir directamente al hospital para después ir a casa, mañana seria la boda de Byakuya con Rangiku y las dos habían acordado en que la pelirroja pasara la noche en la mansión junto a ellas para informarse de primera mano de cómo se habían arreglado, la pareja llego al hospital saludaron a Shiro y a su vez le agradecieron por el viaje, Shiro pudo ver que todo había salido muy bien su hija sonreía de nuevo y Soi parecía más relajada aun con su manera controlada de ser

Luego de unos instantes la peli azul dejo a padre e hija juntos para charlar, mientras ella iba a tramitar el alta que al parecer ya estaba listo desde mucho antes que llegaran salieron del hospital con instrucciones muy especificas para las siguientes dos semanas, pues aunque Shiro había evolucionado mejor de lo que Unohana lo esperado y según había dicho después de esas dos semanas el podría si lo deseaba volver al trabajo y de paso volver a tener su vida normal, sin fatigas y sin muchos cuidados.

En la mansión todos los sirvientes esperaban la llegada de sus señores, todo fue revitalizante y diferente, luego de la llegada de Rangiku y su molesto sequito de maletas según lo había dicho Soi Fong para molestarla, la cena fue muy amena, Rangiku contaba como anécdota como habían planeado la luna de miel entre Lisa, Nanao y ella, para sorpresa de Soi y de Yoruichi que al final de todo pensó en que les daría un bono especial, sin que su esposa se diera cuenta, después de que Shiro fue a descansar las tres habían quedado solas y la historia de la luna miel comenzó, Yoruichi contaba con un poco de diversión las molestias de Soi y a la vez sus propias molestias, pero comenzó la narración mas privada de cómo las cosas habían sido llevadas hasta el momento crucial, Soi se sonrojaba profusamente cosa que daba pauta a las burlas de Rangiku, después de mucho molestar y hablar también sobre la dichosa boda estaban listas para descansar.

En la habitación Soi y Yoruichi estaban listas para dormir, había sido muchas emociones, vivencias y hasta ahora comenzaban a sentir que su matrimonio era lo mejor que les podía haber dado la vida, Soi tomo su lugar en la cama y sin perder tiempo la morena la abordo en un abrazo y un pequeño beso, que ella respondió con total naturalidad. Un beso amoroso sin nada de pretensiones delicado y lleno de sentimiento, ya estaban en casa y de ahora en adelante su vida juntas comenzaba de verdad y en buenos términos, sin miedos o cosas inconclusas, apagaron las luces y durmieron abrazadas, no bastaba nada más que el tenerse la una a la otra y escuchar la paz que traía el sentirse, el escuchar sus corazones latiendo al unisonó, como lo habían dicho en la luna de miel ya habrían mas noches de amor, de entrega y pasión.


La boda seria cerca del Santuario de Jishu el cual era dedicado al dios del amor que estaba muy cerca del templo de Kiyomizu, como era sabido para todos miembros de la familia Kuchiki las bodas deberían ser de manera tradicional, los invitados eran personas muy influyentes y tradicionales, la elegancia, seriedad y buenas costumbres parecían refulgir en ese lugar y en la ceremonia, todo el ambiente era solemne Soi y Yoruichi se encontraban muy cerca de ellos contrayendo las nupcias, Rangiku llevaba un hermoso kimono blanco adornado con un pequeño tocado en su cabello, Byakuya llevaba un Kimono negro muy elegante, la escena muy tradicional pero Soi y Yoruichi podían percibir el amor, el deseo y el anhelo en cada uno de ellos, sus miradas anhelantes de ser uno…Soi de pronto miro a la morena que al sentir la mirada de su esposa le miro de regreso y le sonrió, los votos comenzaron y ellas se tomaron de la mano discretamente, como si en sus corazones ellas hicieran un recuerdo de sus votos, no supieron cómo ni cuándo pues estaban en su mundo, perdidas en su mirada y el calor que provocaban sus manos unidas, cuando se escucho el final de la ceremonia con las últimas palabras del monje diciendo que ya eran marido y mujer.

Luego de uno minutos la pareja salía del lugar y eran felicitados discretamente, ahora todos subían a sus vehículos que los llevarían al Hotel Park Hyatt Tokyo, la recepción seria en su forma elegante y con poco escándalo aun así todos iban ansiosos, hasta Yoruichi y Soi que parecían más enamoradas que nunca, llegando al hotel y al dirigirse al salón la fiesta era como lo suponían, música con un volumen aceptable y muchas personas charlando y felicitando a la pareja, cuando todos estaban sentados en su mesa comenzó el espectáculo, el brindis de los novios, las palabras de familiares y amigos, el primer baile de los recién casados, Soi y Yoruichi divisaron a lo lejos a Nanao que extrañamente venia con el sujeto que les había llevado a la luna de miel, Lisa y su novia también estaban ahí y muy felices de que todo saliera bien, Soi parecía un poco ofuscada en el lugar y Yoruichi quería que ella estuviese cómoda, Rangiku saco a Soi para bailar con ella y Yoruichi bailo con Byakuya, cosa que aprovecharon para medio charlar y embromarse, los cambios de pareja en medio de la pieza de baile fue notorio y de pronto cada pareja estaba como debía ser.

La morena no pudo evitar inclinarse y hablar directamente al oído de sus esposa mientras bailaban- quieres relajarte un poco- dijo al morena en un tono del todo malicioso.

Soi se sonrojo levemente y como acto un poco atrevido, tomo a su esposa, para apegarla contra ella- quieres relajarme- pregunto de forma sugerente, a lo que no espero la reacción de la morena que en ese instante mordió levemente el lóbulo de su oreja.

De pronto Soi dejo de bailar dio un gran suspiro y tomo de la mano a su esposa sacándola a toda prisa de la pista de baile, nadie noto que ellas dejaban la pista de baile, con rumbo desconocido.

Unos veinte minutos más tarde Rangiku iba directo al baño de damas, al llegar pudo ver que había unas dos chicas en la puerta del cuarto de baño- que sucede- pregunto rápidamente.

No abre- dijo una de las chicas con una cara de frustración, pero de pronto la puerta se abrió dejando salir a la morena que al verlas se asusto un poco.

Que pasa- pregunto de forma rápida.

La puerta parecía estar con llave- dijo la pelirroja a su amiga.

Quizá agarro llave sola cuando entre, pero ya pueden pasar- dijo la moran y salió del lugar rápidamente.

Las dos chicas que estaban ahí no perdieron tiempo y entraron, Rangiku suspiro y entro al baño, mas tardo en entrar que en salir y al llegar a la pista de baile Byakuya la esperaba, Yoruichi platicaba con Ginrei, Shiro y Yamamoto, Rangiku no pudo evitar sonreír ya que le pareció que la morena se veía radiante, de pronto miro a todos lados y algo le extraño- has visto donde esta Soi- pregunto a Byakuya.

Yoruichi dijo que fue al baño- dijo de manera desinteresada, con un poco de confusión la pelirroja miro en dirección al lugar, y ahí estaba con una sonrisa suficiente en su rostro y con un rostro levemente sonrojado y relajado, su pervertida y caliente amiga…esos fueron los pensamientos de Rangiku cuando la vio llegar y dirigirse a la morena que al ver que llegaba dejo a los señores y se acerco a recibirla con un amoroso beso, cosa que hizo que Rangiku negara con la cabeza y sonriera.

Ya más relajada- pregunto la morena en el abrazo.

Si, lo estoy- dijo Soi con una pequeña sonrisa- tu estas satisfecha- pregunto y vio como la morena se sonrojaba levemente.

Lo estoy- dijo la morena- eso fue muy atrevido señora Fong.

Bueno, no es mi culpa que mí esposa sea tan deseable e inquietamente provocadora- respondió la peli azul, a lo que la morena se sonrojo.

Ojala estuviésemos solas.- hizo un puchero la morena- aun falta que termine la fiesta y regresar a casa.

Bueno, está el ascensor- dijo Soi con una sonrisa- camino a casa podemos ya sabes, perdernos en el camino y el auto tiene buenos amortiguadores.

La morena sonrió- cierto, hay miles de posibilidades.

Y tenemos toda una vida, para amarnos- dijo Soi.

Por supuesto, tienes una deuda que pagar aun- dijo la morena.

Una deuda muy conveniente- dijo Soi dándole un pequeño beso.

Claro siempre busco que mis tratos sean muy convenientes- dijo la morena sonriente- como esta relación.

Creo que esta relación fue muy conveniente, para las dos- beso a la morena- te amo Yoruichi Shihōin.

Yo te amo a ti Soi Fong- respondió la morena y se fundieron en un nuevo beso.

FIN


Mucha gracias por leer, esperar y pòr sus comentarios, mucho exitos para todos los que leen.