Jotaro había despertado
7 días, 7 putos días encerrado en ese maldito hospital y a Jojo se le ocurría despertarse ahora, enserio? Cuando estaba descansando después de cuidarlo tantos días seguido? Había agarrado su mochila cosas sin fijarse que llevaba dentro, tal vez solo tenía su billetera y algún que otro cargador pero al menos estaba seguro que las llaves y el celular los tenía encima, salió corriendo detrás de un taxi que vio apenas cerro la puerta de su edificio, para su suerte el taxista le paro y pudo comenzar su viaje hasta el hospital.
Bastante desesperado le mando un mensaje a Holly de que estaba en camino, de hecho, a los 5 minutos cuando estaban parados en un semáforo decidió llamarla, el teléfono se le caía de las manos, estas muy tonto Kakyoin no? Se impaciento todavía mas cuando la rubia no le contesto, que estaba pasando? Por que justo cuando estaba dormido le tenía que pasar esto? Acaso no podía descansar?
Ahora se sentía mal, se sentía horrible consigo mismo por pensar un poquito en el y no estar para cuando Jotaro despertaba, el quería ser la primera persona que Jojo viera por dios. Se sentía enojado de que aquel taxi fuera tan increíblemente lento, en realidad iba a una buena velocidad pero ya saben, estaba un poquito nervioso.
El estomago le dolía y no podía parar de temblar, como estaría? Se sentiría bien? Estaría enfadado con el? Un dolor en el pecho apareció en cuanto pensó en esto, era imposible que Jotaro se enfadara con el verdad?
No podía decir mas en su cabeza que el taxista era un incompetente o se volvería loco, a la hora de pagar el hombre se puso de lo mas tonto seguramente por ser alguien grande. No le alcanzaron las piernas para los brincos que pegaba camino a la habitación de Kujo, sabía que en los hospitales no podía correr pero era una emergencia y ninguna enfermera lo detendría, Jotaro había despertado, al fin después de tantos días de dolor e incertidumbre, esperaba que estuviera bien, los dedos le temblaban de los nervios y los labios no se le pegaban entre si.
Cuando salió del ascensor fue corriendo desesperado por el pasillo hasta la habitación de Jojo, la cual abrió totalmente desatado, comiéndose por su desesperación la luz del sol haciéndole doble efecto con el blanco de la habitación, al entrar, sin ningún tipo de vergüenza escucho una voz llamándolo.
-Kakyoin –era esa, la voz de Jotaro, sus ojos se abrieron al instante acostumbrándose a la luz, dejando ver al moreno sentado sobre la cama con la espalda sobre una almohada, aún tenía sus vendajes en el rostro pero que importaba, estaba bien, estaba despierto.
-Jotaro…
Antes de que inevitablemente se pusiera a llorar Kakyoin corrió hasta sus brazos y lo abrazo, ocultando su rostro en su cuello, seguramente lo debía sentir frió por las lagrimas pero no podía evitarlo al ver que estaba bien, que ya no tenía de que preocuparse, Jotaro le correspondió el abrazo tomándolo aún mas fuerte, había extrañado mucho aquellos brazos gigantes estrechándolo con fuerza contra su cuerpo, lo había necesitado.
La piel calida de Jotaro inundaba sus sentidos junto con su olor, extrañaba sus abrazos, lo extrañaba a el entero, incluso cuando la respiración caliente del moreno le hacía cosquillas.
-Ven? Se los dije Kakyoin también es mi papa
Ah
Jolyne
Lo que significaba…que los padres de Jotaro estaban ahí también…viéndolos así…
Mierda.
Osea el había entrado a la habitación y ni se había fijado, en cuanto vio a Jotaro se olvido de todo lo demás, ahora quizá pensaba en que debía ser un poco menos impulsivo y ridículamente emocional.
Se separo rápidamente, evadiendo a una Holly con una cara chistosa y a un Sadao curioso, no tenía idea de donde estaba Jolyne pero no importaba, no quería saber, intento recobrar la compostura para parecer un poco mas normal pero…nah, ya había quedado mal, se cruzo de brazos mirando el suelo.
-Estas mejor? Como te sientes? –pregunto, bastante preocupado por el estado de su rostro y su salud en general.
-Estoy bastante mareado, las enfermeras dicen que es por que estuve demasiado tiempo drormido, también tengo la mitad del rostro dormido, no se que decir, pero no me siento con sueño ni cansancio de momento –susurro Jotaro con un tono bastante bajo, sus manos se veían pálidas junto con la poca piel que podía ver, aún le faltaba descansar –supongo que estaré varios días más aquí dentro.
-Kakyoin que raro que tardaste –dijo Sadao, bastante inoportuno de su parte.
-Me quede dormido, cuando no duermo mucho al día siguiente suelo dormir por muchas horas y es muy difícil despertarme, lo siento Jotaro –susurro apenado, tapándose la cara con una mano.
-Mi madre me conto que estuviste una semana aquí esperando a que despertara, esta bien –Jotaro le había sonreído mientras que le extendía los brazos a Jolyne, quien se puso frente suyo para que la cargara.
-Y justo tenías que despertar cuando yo no estaba? Eso es cruel Jotaro –una risa se escucho del matrimonio detrás suyo –Jolyne también estuvo viniendo a cuidarte, felicítala también, no seas injusto.
-Ya lo hice, hasta que viniste le estaba contando como su padre el pirata se enfrento con un pez espada gigante y por eso resulto herido en batalla pero sus compañeros atraparon a la feroz criatura –wow, Jotaro como padre amoroso contando historias, estaba queriendo quedar bien con sus padres o de verdad había recibido un daño cerebral indetectable?.
-No te veo como un pirata –Jolyne se rió abrazándose a un pirata –ósea lo de criminal no te queda.
-Enserio Kakyoin? Yo creo que la palabra delincuente le queda mejor –menciono Holly con una sonrisa, haciendo que Jotaro le lanzara una mirada asesina, su padre sabía poco y nada de aquellos momentos de rebeldía juvenil de Jotaro, Holly no le había contado mucho por que…según Jojo le conto se ponía a llorar pensando en lo mal padre que fue.
-Por cierto Noriaki… -Kakyoin miro a Jotaro sorprendido, Noriaki? Por que le hablaba por su nombre? Faltaba que le dijera Tenmei como su segundo nombre…
-Noriaki? Que paso tan de repente? –muchas emociones estaban recorriendo su cuerpo, desde la sorpresa y la extrañes hasta la alegría de ver a Jotaro…bien? O no? Estaba demasiado extraño, tanto así que consideraba llamar una enfermera.
-Con Holly estábamos pensando que a pesar de que te conocemos hace tantos años nunca te llamamos por tu nombre, siempre te seguimos llamando por tu apellido –comento Sadao con una sonrisa.
El pelirojo se rasco la nuca extrañado –creo que es un poco que nunca nadie dejo de hacerlo, ya lo tome como un apodo o hasta como mi primer nombre, es extraño, de hecho que me digan Noriaki me…resulta ajeno? No se si es la palabra.
-Acostúmbrate –Jojo estaba sonriendo, definitivamente había algo mal, que paso en esas horas?
-Papa Noriaki me gusta mas –comento Jolyne y su padre le tapo la boca, visiblemente avergonzado…lógico ya que…estaban sus padres enfrente.
Pasaron las horas y fue turno de los Kujo irse a la mansión, Jolyne quería quedarse con su padre pero tenía escuela al día siguiente, a decir verdad a Kakyoin le pareció cruel después de estar con su padre en coma teniéndola preocupada pero eran un matrimonio a la antigua y…Jojo acepto por que estaba cansado, sabía que no le iba a poder dedicar mucha atención pero quería quedarse con el lo mas posible.
En cuanto los 3 Kujo salieron de la habitación Kakyoin se sentó al costado de Jotaro, veía como los ojos le pesaban e intentaba mantenerse despierto, enternecido por esto le acaricio la mejilla suavemente a lo que Jojo agarro su muñeca y la llevo hasta sus labios para darle un beso en la palma de la mano. No podía ver mucho del rostro de Jotaro, de hecho solo veía la mitad de su rostro, pero podía verlo sonreír y eso le provoco a Kakyoin abrazarlo siendo correspondido al instante.
Estaba pensando en cual de los 2 se quedaría primero dormido en los brazos del otro, los brazos de Jotaro eran cálidos y lo mantenían bien sujeto, los suyos a pesar de ser igual de musculosos que el moreno eran mas largos y parecían fideos, el moreno fue el primero en ceder cuando pego su frente a su cuello.
-Debería dejarte descansar? Estaré afuera hasta la mañana…-susurro el pelirojo acariciando su espalda con sus dedos.
-No, es que sentía que hace mucho que no sentía tu perfume Noriaki–definitivamente Jotaro se había despertado de su coma de una semana mas emocional que de costumbre.
-De nuevo Noriaki?
-Mi madre me dijo que estuviste una semana aquí…todo el tiempo todos los días, y que hasta que ellos llegaron incluso estuviste cuidándome con Jolyne –los brazos del moreno lo sujetaron con fuerza –Te quedaste esperando a ver si despertaba…eso es demasiado…no se…dudaba que alguien se fuera a preocupar así por mi alguna vez.
-Jotaro por favor Jolyne y tus padres estuvieron todavía mas preocupados que yo, ellos son tu familia y…-Kakyoin no quería desmerecer su propio sacrificio pero no quería que solamente pensara en el.
-No es eso, osea ellos son mi familia pero yo lo digo…de alguien como tu –oh, ahora entendía un poco más –desde lo de mi ex que no creí que nadie se fuera a preocupar por mi de nuevo de esta manera y tu…te quiero…debió ser horrible estar aquí tanto tiempo sin saber que me iba a pasar… -la voz de Jotaro se había quebrado al mencionar lo de su ex pero no estaba llorando, no lo ameritaba el momento.
-No podría dejarte, además tu harías lo mismo por mi no? Y…no paso tanto, solo fue por suerte una semana, y deseo que solo se quede así…-los dedos de Kakyoin se habían movido a su cabello, acariciándolo suavemente para tranquilizarlo.
-Claro que haría lo mismo por ti…te quiero Noriaki…
-Yo también Jotaro –una sonrisa se formo en los labios de Kakyoin, alegre por que aquellos malos pensamientos que había tenido aquella tortuosa semana no se habían cumplido.
-Gracias por cuidar a Jolyne…y ocuparte de mis padres también, lastima que cuando vuelva a casa va a estar hecha un desastre –los brazos del ojiazul se habían relajado alrededor suyo.
-De hecho creo que estará mas ordenada –el moreno le dio un golpecito, haciéndolo reír.
-No quiero que duermas afuera, no es justo.
-No puedo hacer nada, no me puedo quedar aquí contigo mientras duermes
-Entonces me quedaré despierto -dijo con seriedad, separándose de el para mirarlo a los ojos.
-Ni hablar, quiero que descanses –una de las manos del pelirojo se posó en su mentón, moviendo su rostro ligeramente –que tal esta esto?
-Arde, duele y me pica bastante la piel –el pelirojo le respondió con una mirada de malestar –no se como quedará después.
Kakyoin sabía que tenía que preguntarle por lo de su ojo pero no lo haría, recién era el primer día, no quería causarle otro coma producto de algún trauma y suponía que sus padres no le llegaron a decir nada, ni algún médico, esperaría un día más próximo a que le quitaran sus vendajes.
-No te preocupes, es solo el primer mes, luego nisiquiera sabes que te paso –Kakyoin le dedico una sonrisa segura, contagiándosela a Jotaro, quien se acercó para pegar su frente a la suya.
-Vaya manera de que mis padres se enteraran de lo nuestro no? –susurro el moreno con un sonrojo muy grande en las mejillas.
-Jolyne ya les dijo antes…cuando me preguntaron por que estaba con ella…pero en ese momento paso muy desapercibido…
-Lo tomaron bien, no me preguntaron ni dijeron nada pero si no hicieron nada cuando nos abrazamos es que lo tomaron bien.
-Te daba pánico? –pregunto Kakyoin con curiosidad, la verdad el no había pensado mucho en el asunto por sus propios padres.
-Un poco, no tenía muy en claro como se tomarían lo de que su hijo después de una hija y un matrimonio fallido se volviera homosexual pero…al parecer por ser tu lo tomaron bien.
-No se como se lo tomaría mi madre, no me lo imagino… -el moreno le dio un beso en la mejilla, sacándolo de sus pensamientos.
Aquello sorprendió a Kakyoin, cuando sus miradas se encontraron sus ojos se perdieron en los del otro, un calor empezó a formarse entre los 2, feliz se acerco a el y le dio un beso suave en los labios…o su labio-venda por que tenía media cara vendada, solo le pudo dar un beso pequeño y ligero pero fue suficiente para que Jotaro elevara su mano y se pusiera a acariciar su cabello, demasiado lindo, Jotaro era demasiado lindo, al cortar el beso el moreno le volvió a clavar la mirada, intentando volver a besarlo, al ver que no podía se retiro, simplemente dándole besos por el resto del rostro.
-Crees que esto será un problema? A largo plazo…-la mano de Jotaro se poso en su mitad vendada, quitándola al instante en cuanto esta le dolió, Kakyoin lo miro con tristeza, pensando bien sus palabras antes de responder puesto que no sabía si Jotaro sabía lo de su ojo o no.
-No se, depende de como evolucione…yo…cuando me paso lo de mis ojos tenía mucho miedo…por suerte mis padres trabajaban todo el tiempo para poder pagarme a los médicos mas caros y en cuestión de 2 semanas recupere la vista...lo del estomago fue lo peor, casi me muero y cuando perdí el riesgo de morirme casi me quedo invalido –la mano de Jotaro estaba acariciando su cuello delicadamente, tranquilizándolo, estaba temblando por que no le hacía bien hablar de esas cosas –de verdad no son recuerdos felices? Estaba muy solo y con mucho miedo todo el tiempo…estuve un año y medio haciendo la escuela a distancia y como me aburría todo el día solo podía pintar y estudiar…por eso logre entrar rápido a la universidad a pesar de mi condición…incluso a mitad de año.
-Tu por suerte estuviste conmigo todo el tiempo –le susurro Jojo dándole un beso en la nariz.
-Tus padres también, estoy seguro que si la fundación no hubiera pagado todo lo hubiéramos hecho nosotros para que estuvieras lo mejor posible –otro besito, Jojo le estaba sonriendo.
-El caso es que…tu eres alguien mas fuerte y grande que el yo de 17 años, y tu cuerpo estuvo bien en esta semana, estoy seguro que no pasara nada.
-Gracias Noriaki –el moreno le dio un beso en la mejilla.
-Estas un poco mas cariñoso de lo usual no crees? Das miedo –una risa salió de entre los labios de ambos.
-Estuviste cuidándome todo este tiempo, estaré así por un par de días, Jolyne tendrá que soportarlo también.
-Y tus padres?
-Ellos ya se hacen cariños solos no crees?
El pelirojo recostó su cabeza en su hombro, pese a tener el olor típico de hospital seguía siendo el aroma típico de Jotaro.
-Que paso exactamente? –pregunto entre dolido y curioso, imaginaba que no querría hablar de eso pero necesitaba saberlo, le preocupaba, el ojiazul no dejaría su trabajo ni mucho menos pero el necesitaba saber que paso, se preocupaba mucho por que era la primera vez que le pasaba algo así.
El moreno suspiro pesadamente –francamente no te puedo decir mucho por que no lo recuerdo, tendría que ver el reporte de aquel día, sin embargo estábamos buceando y…no fue un pez espada como le dije a Jolyne, fue otra cosa, algo así como un tiburón pero bastante mas pequeño…y muy agresivo…no solemos usar casco, solo los lentes y la mascara de oxigeno así que me agarro la cabeza, no se que lo puso así por que llevábamos días trabajando con aquellos animales y eran bastante neutrales con nosotros, los dientes se me enterraron muy profundo y luego empezó a agitar, estábamos en el agua así que perdí muchísima sangre…creo que la rapidez con la que me sacaron mis compañeros del agua fue lo que me salvo, no se si lo mataron o no, yo perdí la conciencia cuando empezó a arrancarme la piel, nisiquiera recuerdo si sentí mucho dolor…
Kakyoin lo miro con pena, sintiéndose mal de haberle traído aquellos recuerdos tan feos pero algo dentro suyo le decía que a Jotaro no le importaba demasiado, siempre era así.
-Ya veo –sus dedos empezaron a jugar con sus orejas, masajeándolas ligeramente.
-Me das cosquillas –Jotaro soltó un bostezo bastante sonoro, tapándose la boca.
-Cansado? Debería dejarte dormir –antes de que se pudiera levantar el moreno lo abrazo.
-No quiero que te vayas
-Estoy afuera, no pasa nada
-No te quieres esconder debajo de la cama de las enfermeras aunque sea? –Kakyoin le dio un golpe en la espalda, haciéndolo reir, de verdad estaba cariñoso esa noche. Sus labios se unieron en un torpe y vendado beso.
-Buenas noches Jojo –derrotado, el moreno lo miro molesto antes de acomodarse y recostarse en la cama, el pelirojo le dejo un suave beso en la frente –Te quiero.
-Yo igual –se volvieron a besar, esta vez presionando sus labios un poco mas de tiempo contra los del otro –Puedes quedarte a dormir aquí –El pelirojo riendose se levanto y salió por la puerta de la habitación tomando sus cosas, acomodase lo mas que podía en una de las sillas que estaban afuera, no estaba tan disconforme esta vez de dormir en el hospital, al menos esta vez Jotaro estaba bien, aquel pensamiento hizo que una sonrisa surcara sus labios, quedándose dormido al instante en cuanto cerro los ojos.
Cuando el doctor decidió darle la noticia a Jotaro de que se iba a quedar tuerto…este no lo tomo nada bien, al principio se quedo en silencio y sin decir nada preocupando bastante a su familia ya que…les parecía una reacción muy positiva y a la vez muy negativa pero cuando pudo estar a solas con Kakyoin se quebró, no se puso a llorar pero se deprimió bastante y no quiso comer por un par de días, el silencio era la manera en la que Jotaro se sentía mal, o romper cosas, pero ahora no podía romper nada por que estaba en el hospital.
Se quejaba de que sería un problema en su trabajo y en su propia vida diaria, de que habría muchas cosas que no podría hacer pero Kakyoin solo lo dejaba estar y ser, ya se le pasaría por que no era tan grave, solo podía estar con el acompañarlo y mimarlo.
Un día Kakyoin había salido de su casa luego de bañarse y compro un par de libros de la vida marina, el no tenía para nada idea de esas cosas, seguramente Jotaro ya los leyó o podría incluso haberlos escrito el, así de ignorante era en el tema, pero la cosa era que le había comprado un regalo, incluso aunque estuviera con el sabía que estar en un hospital era aburridísimo y seguramente le levantaría un poco el humor.
El pelirojo cruzo la puerta con una sonrisa, Sadao y Jojo estaban adentro con una cara de bastante mala hostia, desde hace unos 3 días estaban así, era normal que el mal humor del paciente se contagiara a sus alrededores, en también en un tiempo…
-Buenos días Noriaki –saludo el padre de Jotaro, siempre igual de amable con el.
-Buenos días a los 2 –poniendo su mejor sonrisa el chico de ojos azules se acerco a Jotaro –te traje un regalo, osea se que es demasiado aburrido estar en una cama todo el día contra tu voluntad –cuando el chico le extendió la mano con la bolsa Jojo la agarro curioso elevando una ceja –traje los libros mas grandes que encontré por que se que lees rápido y 200 paginas para ti son 2 horas nada mas, no estoy seguro si los conocías ya o…
-Y como se supone que lea con un solo ojo? Sería una molestia intentarlo, me dolería la cabeza, intentar acostumbrarme a esto es horrible –le interrumpió Jotaro bastante cortante, nisiquiera había abierto la bolsa, Kakyoin suspiro, poniendo la mejor sonrisa que podía, no se iba a enfadar con el por que era normal pero siempre le dolía que le rechazaran sus regalos, siempre.
Sadao miro a Jojo bastante molesto, evidentemente el hombre no entendía como se sentía Jotaro –Noriaki, vamos a tomar un café? –el músico lo miro fijamente y el pintor entendió que quería hablar con el a solas –en un rato volveremos, aprovecha a dormir o algo –en cuanto se levanto y salió de la habitación Kakyoin le dio un beso en la frente a Jotaro para luego salir también en, encontrándoselo cruzado de brazos afuera –ven, no era mentira lo del café, a decir verdad tengo hambre.
Los 2 fueron a una cafetería que estaba a un par de cuadras del hospital, tener negocios al lado de lugares tan concurridos y dependientes era una gran idea, siempre tenían clientes y clientes fijos, en este caso Sadao lo había descubierto con Holly un día que llevaron a Jolyne a distraerse un rato, por supuesto que no comía ahí todos los días por que…a la larga era caro. En cuanto los 2 hombres se sentaron en una mesa Kakyoin antes de que le dieran la carta pidió un vaso de jugo de naranja, mientras que Sadao miraba con atención el menú.
-No te preocupes, no estoy enfadado contigo, de hecho pago yo, pide lo que quieras.
-Aproveche a comer en casa, estoy bien –dijo el pelirojo viendo como el músico le señalaba unas líneas en el menú al camarero, quien se fue con la orden-Quería hablarte de Jotaro, estoy preocupado por el.
Esto extraño a Kakyoin, no era para tanto…-Si es por lo de su mal humor es totalmente normal…
-Eh? De verdad? –de verdad Sadao no sabía nada?
-Si…cuando yo estuve hospitalizado también era así de repelente y pesado con mis padres
-Quería hablar contigo por que justamente ya habías pasado por una situación similar.
-No similar, no me quede ciego ni invalido por suerte pero estuve demasiado cerca de la muerte, mucho mas que Jotaro, los días en los que mis ojos se estuvieron recuperando estaba de mucho peor humor que el, también yo era un chico de 17 años con…depresiones y problemas muy grandes, Jotaro ya es un hombre grande y bastante mas fuerte que yo ahora incluso, lo esta tomando bien, es solo hay que dejar pasar…
-Como crees que reaccionara al ver su rostro cuando le quiten las vendas? –pregunto con seriedad Sadao, se sujeto el rostro con las manos antes de responder, pensando bien en que decir.
-Yo creo…que estará enojado al principio y luego lo olvidara, o no lo notara, quizás no le guste pero no creo que se deprima por la cicatriz, Jotaro no es tan superficial como para que le importe eso pero lo de su ojo si puede que le importe…a mi me puso muy mal cuando vi como quedaron mis ojos todos rayados pero…me acostumbre y…ya no lo noto.
-Entiendo –el camarero había traído el vaso de jugo de Kakyoin, ya que era la orden mas sencilla.
-Cuando se vea su rostro no hay que comentarle cosas como que se ve bien o no importa, son comentarios pedantes y molestos, si importa, importa muchísimo –a este punto, Kakyoin se había agarrado de la tela de su camisa, recordando sus malas experiencias –lo mejor es ignorarlo, fingir que no esta ahí, es una cuestión de aceptarse uno mismo con su cuerpo y los comentarios ajenos sobran, no importa de quien sean…es algo personal…es como si estuvieran dando lastima.
-Si pregunta si se ve bien o si se nota mucho que le decimos?
-Que no se nota, que hay que esperar a que siga cicatrizando, suena mal eso de evadir las cosas pero es lo mejor créame –sin querer seguir recordando Kakyoin le dio un sorbo a su jugo, dulce, esperaba que fuera mas acido –al menos desde mi propia experiencia que ya le digo, era mas joven…
-Kakyoin que edad tenías? La misma que Jotaro no? Terminaste la universidad un par de años después, aunque Jotaro seguía yendo por mas títulos y eso.
-29, igual que Jotaro…ahora que lo pienso llego esto en un mal momento, la crisis de los 30 –el padre de Jotaro rió, el chico aprovecho a tomar de su jugo de nuevo –yo termine mas tarde por que me cambie de carrera y eso…
El resto del tiempo continuaron hablando de otro tipo de cosas, Sadao le pregunto como se organizaba con lo de Jotaro y el trabajo pero Kakyoin decía que sabía organizar sus tiempos lo cual era verdad, había entregado y terminado cada uno de los trabajos que le llevaban, después de todo el era un tipo muy responsable.
Cuando volvieron al hospital una sonrisa se posó en el rostro de ambos hombres al ver que Jotaro estaba leyendo, en ese momento el músico entendió que si, lo mejor era dejar que aceptara las cosas solo y las reflexionara por su cuenta.
Realmente no le quedaban muchos días en el hospital por suerte, las terapias para poder empezar a moverse sin caerse habían empezado y dentro de un par de días le quitarían los vendajes aunque era una exageración ya que solo estuvo una semana dormido pero de alguna manera Jojo no se podía mover muy bien, ya de ahí luego tendría que ir cada tanto a cambiárselos y que le den un chequeo de su situación general, pese a todo le recomendaban una semana de descanso mas antes de volver a trabajar, el moreno estaba bastante mas preocupado de lo que todos podrían esperar de como influiría su actual situación en su empleo, realmente no quería dejar de ir a las expediciones…
Una tarde los Kujo habían tenido una reunión que atender y Jolyne había ido a una excursión con su escuela, afortunadamente la niña con la recuperación de su padre estaba mucho mejor, tanto así con sus abuelos en la escuela o con la pareja pero ese no es el caso.
La cosa era que estaban solos.
Por alguna estúpida razón que Kakyoin no comprendía llevaban viéndose a los ojos desde hace unos 30 minutos como si fueran imbéciles, tocándose las manitas como enamorados retrasados mentales y dándose algún beso cada tanto, no le desagradaba la situación para nada pero se sentía tonto, en un momento de curiosidad su mano libre se metió bajo las sabanas, encontrando el miembro de Jojo erecto, el moreno se sonrojo separándose de Kakyoin al instante.
-Enserio? –pregunto el pelirojo, ligeramente hastiado riéndose.
-Estaba intentando distraerme y que se pasara solo pero…-la cara molesta de su novio lo puso nervioso –te ves muy bien sabes? No lo puedo evitar –el biólogo estaba avergonzado, a el no le solían pasar estas cosas.
-No tenemos para hacerlo y además tu estas mal aún y…-el moreno había agarrado su mano comenzándola a mover en su entrepierna, Kakyoin lo miro alarmado –estamos en un hospital sabes? Que tal si entra alguien de repente –Jojo había acomodado su mano aún mas sobre su erección, soltando un suspiro.
-Entonces date prisa… -la mano de Kakyoin se metió dentro de sus pantalones, bastante molesto a decir verdad, pero lógicamente hace rato que no tenían nada y aquello había despertado su curiosidad.
-Yo también voy a…si hacemos esto…-susurro Kakyoin observando el rostro del moreno, quien había cerrado los ojos, su mano había empezado a moverse plenamente de arriba abajo en su erección.
Los suspiros de Jotaro lo incentivaban a mover su mano y apretar aún mas, la piel caliente de su miembro contra su mano le encantaba, aparte de eso Jotaro estaba bastante duro y le encantaba sentirlo así.
Aunque solo podía ver la mitad de su rostro cuando sus parpados se entreabrían o temblaban por algún toque de placer Kakyoin se quedaba totalmente hipnotizado, veía como sus cejas y los músculos de su cara se movían cuando el le causaba algo, Jotaro tenía derecho a ser tan lindo? Se acerco a el, dándole besos en la oreja, causándole temblores en el cuerpo con su respiración, los suspiros de Jotaro se fueron transformando progresivamente en gemidos.
Kakyoin empezó a mover su mano mas rápido, haciendo que la boca del moreno se abriera ligeramente, ocasión que aprovecho para meter su lengua en su boca y moverla dentro, la boca cálida y húmeda de Jotaro era algo que no sentía desde hace tiempo y estaba bastante complacido por ello. Subiendo y bajando cada vez mas rápido notaba como la respiración se le aceleraba.
No pudo evitar excitarse, el cuerpo del hombre enfrente suyo retorciéndose lo había puesto así, además de eso se sentía caliente, era insoportable no poder desvestirse.
No paso mucho hasta que Jotaro busco su erección, sonriendo en cuanto lo encontró duro, Kakyoin no era el único que no se podía resistir, los 2 se necesitaban tanto…
La mano de Jojo sobre sus pantalones lo hizo sobresaltar, tocándolo a lo largo por encima de la tela suavemente con sus dedos, soltó un gemido apretando inconscientemente un poco mas fuerte la erección de Jotaro.
En cuanto el ojiazul saco su miembro de su pantalón ambos comenzaron a masturbarse furiosamente, juntando sus bocas suspirando y gimiendo en los labios del otro, mirándose a los ojos y estudiando sus expresiones, Kakyoin no podía con lo lindo que se veía Jotaro, incluso aunque lo hubiera empezado a tocar recién Jojo estaba mucho mas entusiasmado que el y eso estaba siendo mucho para el.
Jotaro mordió los labios de Kakyoin, aumentando la velocidad de su mano, los sonidos húmedos del chico eran otra cosa que lo excitaba mucho, haciendo que golpes de placer golpearan su estomago, no le faltaba demasiado, hilos de saliva comenzaban a caer de los costados de su boca, estaba tan cerca…
El chico de ojos violetas poso su atención en la cabeza del miembro del moreno, era su parte sensible, cada vez que su mano se posaba ahí se volvía loco, como ahora, que lo acababa de tocar y había echado la cabeza para atrás gimiendo bastante mas alto de lo que debería.
Jotaro ya no sentía la cabeza sobre su cuello ni su cuerpo en ningún lado, no pudo evitar correrse en la mano del pelirojo soltando un fuerte quejido, había extrañado eso, demasiado, pero no se podía desconcentrar, su mano había bajado de ritmo y no se lo podía permitir sabiendo por como su miembro temblaba en su mano que estaba tan cerca…verlo correrse había hecho que Kakyoin se estuviera por correr también…
Aún cansado y aturdido por aquel orgasmo su mano volvió a moverse haciendo el mayor esfuerzo posible, no podía dejarlo a medias, no al menos con esa cara tan tierna, no con los labios abiertos con algún gemido que no podía terminar de salir, le encantaba cuando hacía eso, lo hacía ver tan frágil y delicado…
Su mano empezó a moverse mas rápido, haciendo que su cuerpo se estremeciera como paso con el suyo antes, el miembro de Kakyoin sumamente duro vibraba en su mano, y las gotas de presemen en la punta lo hacían ver aún mas sexy, una de las cosas que querría hacer en cuanto tuviera su boca libre era chuparlo, volver a sentirlo llenar su boca totalmente.
Tapándose la boca con la mano que tenía libre Kakyoin se corrió en la mano de Jojo, ahogando lo mas posible el gemido que soltó mientras sus piernas se estremecían y una corriente le recorría la espalda, la mano de Jojo estaba húmeda y pegajosa pero le encantaba, después de todo era la semilla de Kakyoin y aquello había significado que lo hizo bien, cuando vio al chico tomando aire al lado suyo se permitió descansar, cerrando los ojos y suspirando, no se iba a quedar dormido pero necesitaba tomar un poco de aire.
En cuestión de segundos Kakyoin le estaba limpiando la mano con un pañuelo, tan absorto en su propia mente estaba que no noto cuando el se limpio las suyas, puesto que había un pañuelo al lado suyo, el chico saco una botellita de alcohol en gel y se puso un poco en sus manos y otro poco en las suyas, Jotaro agradecía tener un novio tan atento, el adictivo olor del gel lleno su nariz en cuando empezó a esparcirlo por sus manos a la par del pelirojo.
-No soy el único verdad? –dijo Jojo con una sonrisa apoyando su cabeza en al almohada.
-No puedo evitarlo, adoro verte así, tienes…unas caras muy lindas –el pelirojo se agacho para besar sus labios –no somos los primeros en hacerlo en un hospital no?
-Me pregunto cuanta gente lo habrá hecho sobre esta cama –Jotaro recibió un beso en la nariz de parte de el –te quiero Nori.
-Ahora soy Nori?
-Te dije que iba a estar unos días así, sopórtame, igualmente suena lindo
-No por favor -Jotaro apoyo sus labios contra los del pintor quien no podía parar de reírse con esa risita tan bajita y contagiosa que le gustaba tanto, era una risa muy interior y tontita pero le encajaba perfecto, lo hacía ver divino a sus ojos –no estarás pensando en algún Nori y yo me creo que estas hablando de mi?
-Tal vez, tiene el pelo de un brillante color rojo, siempre utiliza perfumes frutales, tiene unos ojos bastante particulares color violeta y un espetacular trasero, me viene a cuidar cuando tu no puedes, te apetece un trió? –con bastante brusquedad Noriaki le saco la almohada del cuello y lo golpeo con esta, haciendo reir a Jotaro.
-Jojo ahora que estas despierto…
-Si? –dijo aún con la almohada en la cara, al ver que necesitaba seriedad Kakyoin se la quito, aún molestamente gracioso por lo de antes.
-Como que nos defines? Osea si tuviéramos que decirle a alguien que somos… -se que es una tontera por que estuvimos mucho tiempo solo gustándonos pero a mi de verdad me parece importante tenerlo claro, al menos por que yo…nos estaba llamando novios en mi cabeza y…si lo pienso ahora suena demasiado intimo y atrevido…
Jojo lo miro encantado, una sonrisa se formo en su rostro mientras uno de sus dedos se puso a jugar con su mechon mientras los otros con el pelo detrás de su oreja, Kakyoin podía ser tan dulce sin proponérselo, por que estaba tan estúpido y feliz desde que despertó? Su alma se partió en 2 y el Jotaro frió e inexpresivo se fue o que? No le molestaba ni se sentía mal pero hasta el se sentía raro.
-No estamos casados y amigos solo amigos no somos…por lo tantos no somos amigos con derecho…y te quiero…novios me suena bien –el pintor le miro seguro, con una sonrisa complacida, no se esperaba esa respuesta pero lo lleno de determinación, ahora se sentía feliz.
-Literariamente no suena mal? Osea, novios, y nosotros tenemos casi 30, suena como una palabra para niñas de 15 años.
-Kakyoin no pienses en niñas de 15 años conmigo al lado por favor –un almohadazo, después de todo, Jojo si podía ser un poco idiota aprovechando su condición de paciente. –Te quiero
-Yo igual –contesto el pintor rodando los ojos y dándole otro almohadazo.
