Capítulo 24. Protocolo roto

UN DÍA DESPUÉS. 12 DE FEBRERO, AÑO 20XX + 2

Cuartel General del Ejército del Aire (CGEA), Madrid, España. 4:00 PM hora local

Hoy es uno de esos días que más le hubiese valido no levantarse de la cama. Quizás porque siendo del país que es, dice el tópico que cómo menos trabajo, mejor. Pero eso es un tópico. Y sobre todo... él es quizás, el máximo responsable de ese país del sudoeste de Europa, que desde hace varios meses, es uno de los integrantes de la Coalición de Liberación al otro lado de la puerta de Ginza: España. Y cómo máximo responsable, debe cargar con ese peso sobre sus espaldas. Pero lo que ha acontecido en su propio territorio en las últimas horas... es algo que le hace ver, que la decisión que tomó dos meses atrás, es más arriesgada de lo que parecía en un principio.

Y es que a él, el Presidente del gobierno español, Don Pedro Costa, se le está complicando la existencia de un tiempo para aquí. Y no sólo por los acontecimientos, digamos... externos o ajenos a él y su país. O... en realidad sí?

En ese momento, siendo de tarde, el Presidente español justo abandona la cámara baja del poder legislativo, el Congreso de los Diputados, entre una nube de periodistas que le preguntan lo que muchos parlamentarios y portavoces de la oposición... pero también de su propio partido, y obviamente, el pueblo, quieren saber: por qué sigue España en su misión al otro lado de la puerta de Ginza, cuando el objetivo prioritario ya está hecho. Pedro no obstante, no ha echado balones fuera o ha desviado la respuesta hacia otro lado cómo es lo normal en los políticos; sino que ha dado respuestas contundentes e incluso con tono agresivo, queriendo demostrar que la presencia de España en la Coalición fue una decisión firme y valiente por su parte. Y aun así... la oposición política, cómo no puede ser de otra manera, no deja de criticarle.

Él, acompañado de su ministro de defensa, Julio Trescantos, emprenden camino en el coche oficial negro y blindado Audi A8, escoltado a su vez por otro coche negro Citroën C5 con guardaespaldas de la seguridad presidencial detrás, y otros tres vehículos patrulla de la Guardia Civil, con dos motocicletas BMW R 1200 RT-P al frente y un todo-terreno Toyota Land Cruiser a la cola de la columna. Emprenden el camino desde el Congreso de los Diputados en la Plaza de las Cortes, en pleno centro de Madrid, hacia la sede o central del Ejército del Aire (Fuerza Aérea Española), en la Calle de la Princesa, en el distrito madrileño de Moncloa-Aravaca. Un edificio enorme e incluso megalómano, construido en los inicios de la Dictadura de Franco en los años '40.

La caravana de vehículos entra en su patio de armas, bajando el Presidente y su ministro, siendo guiados por un secretario o funcionario de Defensa hacia adentro del gran edificio, hasta una gran sala de reuniones con una enorme mesa rectangular con muchas personas de uniforme sentadas alrededor: altos mandos militares y policiales: de los tres ejércitos, y también de la Policía Nacional y la Guardia Civil, en sus diversos uniformes y graduaciones... así cómo el Director del CNI o Centro Nacional de Inteligencia, o mejor dicho... directora: Raquel Bosch, mujer madura de 60 años pero de aspecto muy serio, duro, con el cabello blanco muy corto y cara de facciones endurecidas de ojos azules.

En cuando el Presidente y el Ministro de Defensa entran, todos se ponen en pie, exclamando el Presidente español...

"Siéntense, por favor. Siéntense." y todos los militares y policías de uniforme se sientan en sus sillas, haciendo lo mismo el Presidente Costa y el Ministro de Defensa Trescantos, exclamando éste medio en broma "Yo de ustedes no sería demasiado duro. Hoy sus señorías han estado aun menos amables que de costumbre con él." exclamando entonces Pedro con tonta mala cara y sarcasmo...

"Gracias por recordármelo, Julio. Si hoy me hubiesen dado un euro cada vez que he recibido una crítica en el Congreso o en la prensa, ahora podría comprarle no una, sino tres o cuatro playstations nuevas a mi hijo." dice con sarcasmo el Presidente español, echándose todos unas risas en la sala, exclamando entonces el Ministro de Defensa más seriamente "Hablando de playstations. Pedro... lo que ocurrió anoche casi parece de videojuego. Pero desgraciadamente... fue real. Aunque por lo que dicen los informes... uno ya no sabe que pensar." dice seriamente el ministro de defensa mirando de reojo al Presidente Costa, que replica en el mismo tono "No te falta razón, Julio. Ni tú ni yo nos esperábamos que algún día nos veríamos metidos en algo así. Ni siquiera España cómo país. Pero ya que nos han puesto este reto delante... lo afrontaremos. No hay otra salida."

Se hace el silencio durante unos segundos en la sala de Reuniones del Cuartel General del Ejército del Aire. Los militares de alta graduación de los tres ejércitos y altos mandos policiales en sus variados uniformes de servicio, así cómo los dos políticos de traje y corbata, asumen que esa reunión... no es poca cosa, porque la gravedad de lo que ocurrió anoche, aun trae mucha cola. Estando ya todos atentos, el presidente español empieza a hablar...

"Señores... señora; gracias por estar todos aquí. Habrán notado que hay dos ausencias importantes. El ministro del Interior, que se encuentra en Bruselas por asistir a la reunión de Ministros de Interior de la Unión Europea... y la ministra de exteriores, quien ya está de camino hacia Japón, y de allí... a Falmart, para asistir mañana mismo en la gran recepción o gala, que su majestad Piña celebrará en el Palacio Imperial de la reconquistada capital. Dónde además... los militares habéis acordado algo... cómo decirlo... especial para la emperatriz. No?" dice el Presidente mirando sarcástico al Jefe de Estado Mayor, General Raúl Trillo, que con una mueca confiada, responde "Fue usted mismo quien nos dijo que presumiéramos de ejército ante nuestros aliados de la coalición. Así que... por qué no." dice echándose algunos de los militares unas risas de nuevo. Pero los policías y la Directora del CNI, permanecen serios. El presidente Costa sigue...

"Señores... antes de la sesión de Control del Congreso esta tarde... esta mañana he hablado con el Presidente Troffau por videoconferencia. Tanto él cómo yo... estamos de acuerdo en una cosa. … En no dejarnos llevar por el pánico. Ni él ni yo variaremos nuestro programa previsto ni nuestra agenda. Pero tampoco... nos acobardaremos ni nos echaremos para atrás sea lo que sea que quien ya sabemos... está tramando. Al menos por esa parte... desde el CNI me habéis dado una buena noticia en ese sentido. También espero que todos los presentes estén enterados del "incidente" de anoche por el informe del Ministerio del Interior que se les ha entregado hace unas horas." dice Pedro mirando con una tímida sonrisa a la seca y áspera directora de la Central Nacional de Inteligencia, que permanece seria sin decir nada, mientras los demás presentes chismorrean entre ellos, mostrándose de acuerdo con la idea del Presidente español... y por ende, de sus contrapartes francés, chileno y japonés, de no arrugarse ni bajar la guardia ante lo que sea que la CIA esté tramando. El Presidente le pregunta al General Trillo...

"General. ¿Están ya concluidas las investigaciones del incidente de anoche en que el Ejército del Aire se vio involucrado?" dice todo incisivo y serio el jefe del ejecutivo español, respondiendo el Jefe de Estado Mayor "Todavía no del todo, señor Presidente. No obstante... ya hay algunas conclusiones en claro. Sin ninguna duda, se trató de un ataque informático masivo sobre toda nuestra cadena de defensa antiaérea... y también en el sistema de control de tráfico aéreo civil, ya que ellos también vieron esos aviones fantasma en sus pantallas de radar. Dicho ataque fue simultáneo en nuestro sistema de defensa aérea y en el francés, pese a que el suyo es más reciente que el nuestro, y en consecuencia, más inmune a posibles ataques cibernéticos." explica el Jefe de Estado Mayor, siendo visto seriamente por los dos altos mandos del ejército del Aire, cuando el Presidente Costa pregunta...

"Pero... se ha podido determinar el punto de origen exacto de ese ataque cibernético?" pregunta Pedro un tanto intrigado, siendo respondido por el General Trillo "No, señor Presidente. Según consta en el informe, la cantidad de servidores por la que el ataque rebota por todo el mundo es tal, que es casi imposible determinarlo. Es más. No creen en absoluto, que esto sea obra de un hacker sólo o el típico cerebrito nerd que le gusta ningunear instituciones oficiales. Sin duda... cabe creer que hay una potencia extranjera detrás de esto. Incluso..." explica serio pero distendido el General Raúl Trillo, siendo cortada entonces por Raquel Bosch, que espeta seca y áspera...

"No es necesario que se haga el misterioso, General. Los militares pueden creer en las casualidades. En inteligencia... estas no existen. Es obvio que el incidente de anoche... y el triple asesinato en los aparcamientos del aeropuerto de Barcelona... no fue casual. En absoluto... casual. Las investigaciones policiales sobre los tres sujetos asesinados... y el misterio sobre quien es el asesino, lo corroboran. Y nuestros colegas del DGSI de Francia; la ANI de Chile; y especialmente... la PSIA de Japón, están de acuerdo conmigo. Que estos hechos forman parte de sus planes. … De unos planes de la CIA de Richard Stravinski que no sabemos en que terminarán. Bueno... sí un poco. … En el proyecto 2/71." advierte seriamente con mirada de halcón la jefa de los servicios de inteligencia españoles, haciéndose de nuevo el silencio sepulcral, incluso la intriga, entre todos los presentes en la gran sala de reuniones. Pero especialmente Pedro, sabe de algo con lo que ya hablado con sus contrapartes de la Coalición... y que temen y mucho, que acabe causando problemas a sus fuerzas en Alnus y Falmart.

Uno de los mandos presentes de la Guardia Civil, en uniforme de servicio verde con rango de Teniente General, pregunta "¿Hay que preparar medidas de seguridad excepcionales ante... esto, señor Presidente? Desde la Guardia Civil consideramos que debería aumentarse el nivel de alerta. Incluso de alerta antiterrorista." dice el alto mando de la benemérita, solicitando un permiso para poder actuar o estar preparado para poder actuar... contra no saben dónde y cuando, pero el Presidente, le responde...

"No, de ninguna manera. En esto tanto yo cómo mi colega francés, estamos totalmente de acuerdo. No hay que dar ninguna sensación de inseguridad a la ciudadanía. Ya sabemos que será inevitable que tarde o temprano se filtre a los medios; pero por el momento, el asunto debe mantenerse en secreto. Y por supuesto... toda acción e investigación de nuestras respectivas autoridades, debe llevarse a cabo con la máxima discreción." explica el Presidente español todo serio, cuando preguntando al mando superior de la Policía Nacional, el Director Adjunto Operativo, señor maduro de 60 años canoso pero alto y fuerte, a quien le pregunta...

"Director Adjunto López. ¿Han averiguado algo más del triple crimen de anoche en Barcelona? ¿Usted también cree, cómo el CNI y demás países de la Coalición... que son agentes de la CIA?" pregunta Pedro seriamente, endureciendo la mirada, al mando supremo del CNP, que le responde "Respondiendo a la primera pregunta, señor Presidente, lo he consultado personalmente con mi colega de los Mossos d'Esquadra, el Comisario en Jefe Pons, quienes han llevado a cabo la investigación del escenario del crimen, así cómo sus forenses, la autopsia de los cadáveres. Determinar la identidad de los tres sujetos llevará su tiempo, pese a tener sus huellas dactilares y muestras de ADN. Su documentación, sin duda es falsa, aunque dicen estar seguros... de ser las falsificaciones más perfectas que han visto nunca. Carnets de identidad y pasaportes, los tres de la zona euro. Uno irlandés, y otros dos daneses. Lo consultaron inmediatamente con los consulados de Irlanda y Dinamarca en Barcelona... y no les constaba que hubiesen llegado ciudadanos con esa identidad a la ciudad condal. Es mas. No existían ciudadanos con tal identidad en sus países." dice seriamente el Director Adjunto del CNP, haciéndose el chismorreo en la sala, mientras Pedro... y Raquel, endurecen sus miradas, porque cada vez les gusta menos lo que oyen. El Presidente vuelve a hablar al alto mando policial...

"Colabore con los Mossos en todo lo necesario. ¡Ah! Y no se preocupe por la consejería de Interior de la Generalitat catalana. Si preguntan, no les digan nada. Esto es un asunto de seguridad nacional, entendido?" le advierte seriamente el Presidente al comandante en jefe de la Policía, que responde "Sí, señor Presidente. También permanecemos en contacto con nuestros colegas de la Policía Nacional francesa y la Gendarmería. Cómo sostienen los servicios de inteligencia... ellos también creen que el crimen que se produjo en París contra tres agentes de la CIA hace dos días, sin ninguna duda está relacionado con el que aconteció anoche en Barcelona. En ambos crímenes, el arma empleada es la misma. Y en ambos crímenes... murieron lo que sospechamos o más bien se puede dar por seguro... que son agentes de la CIA. Y lo más desconcertante... es que se trate de un solo asesino."

Una vez más, se hace el silencio en la sala, mirándose entre dos incluso con cierto desconcierto. ¿Algo está pasando en las sombras, incluso en la oscuridad más oscura, que ni siquiera las autoridades de los Estados de la Coalición... y quien sabe si otros, no han sido conscientes hasta ahora... de las actuaciones de "El Sabio" en la sombra?

En ese momento, el General Raúl Trillo, alza la voz, exclamando...

"Lo que más desconcierta, y en eso debemos hacer caso a la Directora del CNI... es que ese asesino evitó algo que podría haber sido un serio problema para la Coalición. Sabrán por el informe... que precisamente anoche, en el aeropuerto de Barcelona, se encontraba un grupo de cuatro personas... muy importantes para la coalición. Porque dos de ellas, son militares presentes en Base Alnus... y otros dos son habitantes del otro lado de la puerta y miembros muy importantes del Imperio Reconstituido. Y que a pesar de encontrarse siempre bajo protección policial encubierta... la amenaza pudo haberse plasmado anoche... cómo SÍ le paso a otro militar de la coalición en Francia hace unos días. … En un secuestro. ¿Estoy en lo cierto... Directora Bosch?" pregunta seriamente el Jefe de Estado Mayor a la Directora del Centro Nacional de Inteligencia, quien permanece de brazos cruzados en su silla, con los ojos cerrados, en pose trascendental, hasta que los abre, respondiendo toda seria...

"Dudo que la señorita Hamilton y el señor Grey, fueran las víctimas potenciales de ese presunto secuestro. Pero no hace falta ser un genio para saber que pretendían hacer. Con ese caos aéreo sobre los cielos de Barcelona, éste acabaría por trasladarse en la terminal del aeropuerto, cuyos usuarios se enojarían y querrían reclamar en las taquillas de las compañías aéreas o en información. En ese momento... el teniente Xavier Roig y puede que su acompañante, la sargento Mari Kurokawa, hubiesen sido secuestrados de forma discreta y sin llamar la atención de las autoridades aeroportuarias por esos tres hombres de la CIA." explica la directora del CNI, preguntando uno de los militares, un Almirante de la Armada "¿? ¿Por qué está tan segura que sólo iban a por el teniente y la sargento? ¿No tenían mucha más importancia dos importantes personajes del Imperio Reconstituido?" dice extrañado el almirante, respondiendo Raquel endureciendo la mirada...

"Porque la información es poder, señores. Intentaron obtener el paradero de la madre del Capitán Youji Itami de labios del capitán Joël Lefevre en París. Puede que del teniente Xavier Roig y la sargento Mari Kurokawa, intentaran obtener lo mismo. ¿Por qué? Ese será trabajo de la PSIA de Japón y de la Coalición en Alnus el averiguarlo. Pero una cosa debe quedarnos clara de buen principio. … Deberíamos estar preparados para lo peor." dice muy en serio la jefa de la inteligencia española, quedándose todos serios, incluso... con cierto desconcierto. Especialmente el Presidente Costa, que se queda pensativo, dándole vueltas a los acontecimientos que esta vez, han tenido lugar en su país. Pero acaba por centrarse, cuando uno de los altos mandos presentes de la Guardia Civil, exclama...

"Em... pero... que hay del asesino de esos tres tipos? ¿No podemos obtener algún detalle o pista, por pequeña que sea?" dice extrañado el General de la Guardia Civil, replicando el Presidente Costa con incluso ironía "Es lo que tiene ser un asesino escurridizo, General. Aunque le enviásemos una amable y bonita invitación con papel perfumado y todo, dudo que se aprestara a aparecer voluntariamente ante nuestras autoridades, no cree?" dice con voz y cara sarcásticas el Presidente Español, echándose algunos de ellos unas tímidas risas... pero volviendo casi al instante todos a la seriedad del momento. Pedro, reflexivo, se lo piensa y más y más en su cabeza... pero debe consultar a los especialistas para encontrar soluciones, cuando Pedro Costa le pregunta al Director Adjunto Operativo del CNP, echando un suspiro con la mano en la barbilla "Aaaagghhh... … Director Adjunto López. ¿Alguna sugerencia?"

"Desde una perspectiva policial... para nosotros y nuestros colegas de los países de la Coalición, será terriblemente difícil dar con él. Más si no sabemos absolutamente nada del asesino... y lo que sabemos, parece muy poco fiable. Los agentes de inteligencia no han averiguado de momento nada de él, con lo que no tenemos una base sobre la que empezar. Los GEO's o Fuerzas Especiales, sean policiales o militares, no pueden eliminarle porque no saben a quien. La policía de aduanas en puertos y aeropuertos, e incluso la policía de tráfico, no pueden detenerle porque no saben que aspecto tiene. Los casi 77.500 Guardias Civiles no pueden perseguirle, no saben a quien perseguir. Y el Cuerpo Nacional de Policía, así cómo la Eirtzanta en el País Vasco y los Mossos d'Esquadra en Cataluña, no podemos arrestarlo, porque no sabemos a quien arrestar. Y lo mismo les ocurre a la Policía Nacional y Gendarmes en Francia; a los Carabineros en Chile; y a los diversos departamentos de Policía en Japón. Incluso en otros países. Sin una identidad o identificación del sujeto, todas nuestras suposiciones no sirven para nada. Lo primero que hay que hacer es identificarlo. Con una identidad, tenemos un rostro. Con un rostro, se podrá hacer un arresto. Y con el arresto, vendrá todo lo demás. Pero... en un caso cómo éste... más que la Policía, es cosa de los servicios de inteligencia el averiguarlo." acaba diciendo seriamente, mirando de reojo a la Directora del CNI, que ha escuchado reflexiva, de brazos cruzados y con los ojos cerrados la larga explicación del comandante del CNP. El Presidente Costa, sopesándolo por un instante tras escuchar tan larga explicación, dando una palmada sobre la grande e impoluta mesa de madera barnizada, va a decir algo, cuando Raquel exclama...

"Hay algo que hay que tener en cuenta, señores. Puede que sea un asesino. Y puede... por el testimonio del capitán Joël Lefevre... ser del otro lado de la puerta. … Un hombre-gato. Si es así... también cabe preguntarse de que lado está... y cómo o quien le ha traído hasta aquí." dice muy en serio la jefa de la inteligencia española, haciéndose de nuevo el silencio en la sala de reuniones de la sede del Ejército del Aire. Pero es el líder, el Presidente, quien acaba por alzar la voz, diciendo, o más bien ordenando...

"Sea quien sea ese... "hombre-gato"... en un Estado de derecho NADIE puede tomarse la justicia por su mano. Y cómo un asesino que ha actuado en nuestro país... debe ser encontrado y detenido. Luego... ya se decidirá. A los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, así cómo a la Central de Inteligencia... recuerden. Actúen con discreción y prudencia. Pongan todos los medios que crean necesarios para conseguirlo y colaboren con nuestros aliados de la Coalición. ¡Ah! Y sobre todo... que nada se haga público bajo ninguna circunstancia. Y aunque suene raro que un español diga esto... el fracaso no es una opción. Deben dar con ese asesino cueste lo que cueste." acaba diciendo Pedro endureciendo la mirada, cómo orden directa, para extrañeza del ministro de defensa Julio Trescantos, porque no suele nunca verle así. Todos los presentes responden con un contundente "¡Sí, señor Presidente!"

La decisión está tomada. Las autoridades de al menos dos países de la Coalición de Liberación... han decidido resolver el misterio de los asesinatos de agentes de la CIA en su propio suelo. ¿Por qué esto y no sólo el resolver de dónde ha procedido el ataque informático a su sistema de defensa antiaérea? Obviamente porque esto último ya se sospecha de buena tinta quien hay detrás. Sin embargo... las autoridades de los países de la coalición, ignoran el origen verdadero y real de todo. Algo que en parte, en el otro mundo, en Base Alnus... están a punto de descubrir.

EN EL MISMO INSTANTE

Base Alnus, Región Especial. 8:30 AM hora local

El viaje de regreso tras su misión en Europa fue mucho más tranquilo, y... cómo decirlo... con mejor ambiente entre ellos. Más bien... entre los dos capitanes de Fuerzas Especiales de la Coalición: Ren Schmidt y Joël Lefevre, quien ahora parece que trata con un poco más de amabilidad a Ren... y Ren, aunque con la boca muy pequeña, le corresponde esa amabilidad a Joël. Claro que las pataletas y peleas infantiles entre ellos, han seguido y seguirán durante mucho tiempo. Puede que sea... su manera de relacionarse, o... puede ser el principio de algo más? Todo ello, observado de reojo por su compañera de viaje y superior, la teniente-coronel Jilien Migasho. Un viaje del que regresaron ayer, y que han obtenido mucha información para sus superiores en Alnus.

A ellos... se suma otro que también ha pasado lo suyo estos días, pero a peor, cómo es el caso del capitán favorito de Base Alnus: Youji Itami. Ha vivido y quien sabe si en el fondo aun vive... una crisis personal por el tener que recordar y afrontar... los que fueron los peores momentos de su vida. Ignorando que desgraciadamente para él... lo peor aun está por llegar.

Todos ellos... y otros tantos pero, están convocados por el General Hazama en persona a la War Room de Base Alnus, desde ayer mismo. Y la convocatoria no es para menos. Incluso se puede decir... que es aun más importante de lo que muchos se creen. ¿Por qué? Por la expedición que Lelei y demás chicas... con Itami y el pelotón español del teniente Xavier Roig, hicieron en la cueva de Rondel dónde se toparon con mercenarios de la CIA. Una expedición de la que sacaron ciertos objetos con pruebas audiovisuales: cintas de cassette; cámaras fotográficas y de filmar... con sus correspondientes películas. Unas pruebas cuyo contenido en algún que otro caso... puede ser el principio del fin del misterio del 2/71.

Siendo las nueve y media de la mañana, Itami se encuentra sentado en el atril en dicha sala de operaciones estratégicas o war room de Base Alnus, con una nutrida compañía... pero dónde aun falta gente. Acompañado de su harem de chicas (Lelei, Tuka y Rory), en la sala también están los que fueron a ese viaje o misión en Europa: Ren Schmidt, Joël Lefevre y Jilien Migasho... lo que significa que los segundos de los Generales y estos, también están presentes: la General francesa, Annoid Jiuphre, con Migasho sentada a su lado; el General español Pedro Gutiérrez, acompañado del Comandante Antonio Ruiz; y el General chileno José Luís Ríos, acompañado del Capitán Felipe Andrés Cristiano. A estos, hay que sumarle la presencia de uno de los que acompañó a Itami y sus chicas en la expedición a la cueva de Rondel: el sargento Aitor Aiguren, por faltar aun el teniente Xavier Roig por no haber aun llegado a Alnus de regreso de su permiso en Barcelona. Faltando solamente... el comandante en jefe de Base Alnus: General Soichiro Hazama y su segundo, el teniente Akira Yanagida.

En el atril de asientos frente a los grandes monitores de la war room, un Itami que no puede ocultar en su rostro... cierta preocupación, incluso tensión, por lo que habrán sonsacado de la cueva de Rondel. O si "eso" que estaba ahí... puede tener relación con que su madre haya intentando ser asesinada ni más ni menos que por la CIA. Algo que no le entra en la cabeza de ninguna manera... y que aun le entrará menos, por lo que hoy aquí va a escuchar y sobre todo... ver.

En un momento dado, Hazama y Yanagida, en el uniforme de camuflaje pero de servicio habitual, entran en la sala poniéndose todos de pie.

"Siéntense, caballeros." dice Hazama andando hacia su correspondiente silla, en el centro de la mesa principal de la sala enfrente del atril de sillas para los asistentes, que se sientan al unísono en sus sitios... menos la elfa, la maga y la semidiosa, que en todo momento han permanecido sentadas... y en el caso de Tuka, que no puede evitar estar un poco nerviosa por estar rodeada de tanto pez gordo, se pregunta si está bien que ella esté allí, pero Lelei, dándose cuenta, le pone una mano en el hombro y le dice en voz baja "No tienes que temer por nada. Si estamos aquí es por qué nos necesitan."

"No... no es por eso. Yo..." dice Tuka mirando de reojo preocupada a Itami, que está sentado entre Rory y Ren, diciéndole de nuevo Lelei con una tímida sonrisa en sus labios "Le conoces tan bien cómo yo. No temas. Él es muy fuerte... a su manera. He dicho." dice incluso distendida la joven maga de cabello y ojos azules para tranquilizar a la elfa rubia de ojos azules, cuando sentado al lado de Tuka, el grandote sargento vasco, Aiguren, exclama en voz baja "Joer chicas, un poco de silencio, que esto no es el sálvame deluxe. Esto es serio joder. Estad atentas." dice tan campechano el grandote y fornido sargento español de peinado muy corto y espesa perilla en la barbilla, quedándose las dos chicas mirándose tontamente sin haber entendido qué ha dicho, porque devuelven la mirada a Aitor, espetando Lelei "¿Qué es el Sálvame Deluxe?"

Aitor se rasca la cabeza con estúpida expresión de no saber que decir, pensando Creo que debería haber dicho otro ejemplo, caguen sots. Pero el General Hazama... devuelve la situación a la seriedad... a mucha seriedad, porque los presentes están a punto de saber de dos cosas aparentemente separadas, pero que al final... llevan al mismo asunto. Un asunto que no sólo a la Coalición de Liberación les complicará y mucho la existencia de ahora en adelante. Sino... a ambos mundos. Hazama, ya sentado en el centro de la gran mesa rectangular ante el gran monitor que tiene detrás, empieza su exposición, con voz y cara serias y las manos juntadas...

"Ahora que estamos todos... podemos empezar. Al sentarse, habrán visto en sus respectivos asientos dos copias de los informes de los asuntos de lo que aquí tenemos que hablar. Dos en concreto. Y dos asuntos que aunque parezca que no tengan nada que ver... nos guste o no... tienen que ver. Decirles que cómo también han leído en el prólogo de dichos informes, este encuentro es de carácter confidencial. Nada de lo que se hable o escuchen entre estas cuatro paredes, podrán hablarlo o rebelarlo a nadie, salvo a sus superiores directos. Cosa que también va por ustedes, señoritas Rory, Lelei y Tuka. Y usted, sargento Aiguren, podrá informar al teniente Roig en cuando llegue de regreso a Base Alnus. ¿Entendido?" dice Hazama muy en serio, haciendo Aitor que sí con la cabeza al General también todo serio (cosa realmente extraña de ver), cuando Yanagida le dice al General en voz baja a la oreja...

"Señor, sabe que intentar mantener un secreto con ellas tres presentes, especialmente con la apóstol de Emroy, será imposible. En cuando vaya a la taberna de Delilah y se beba dos jarras de cerveza, lo charlará todo. ¿Sigue pensando que es buena idea que las chicas del capitán Itami, lo sepan?" le dice el teniente con gafas y pronunciado flequillo al General con bigote y mirada endurecida, que todo serio, mirando hacia Itami, responde "No es precisamente la apóstol de Emroy lo que más me preocupa, teniente. Sino lo que el capitán Itami va a ver. Algo que para él será un duro golpe."

Al decirle esto el General en voz baja, Yanagida desvía su mirada hacia Itami, quien está aparentemente tan tranquilo... pero inmiscuido en sus pensamientos, cuando Itami se da cuenta que Yanagida le está mirando. Produciéndose en ese instante, un cruce de miradas entre ambos hombres, militares de las JSDF... y amigos aunque muchas veces no lo parezca. Una mirada seria pero de cierta compasión del teniente hacia el capitán... y de cierta incomprensión el capitán hacia el teniente: cómo si quisiera descifrar que está intentando queriéndole decir solo con la mirada... y Lelei, dándose cuenta de ello, mirando toda seria de reojo hacia Itami, porque ella es plenamente consciente, que en el fondo... Itami no se lo ha dicho todo, o más bien... ha hecho comedia desde el principio para que ellas no se preocuparan por él: lo mismo que hizo con Risa y que fue un error.

Hazama, sin decir nada, mira de reojo a la General francesa, que reflexiva con los ojos cerrados y de brazos cruzados, espeta todo recta y seca "Teniente-Coronel. La exposición, por favor."

"Sí, señora." dice Migasho, levantándose de su silla, y siendo vista por los demás asistentes en la war room de Base Alnus, la teniente-coronel francesa de color, explica "En nuestro, digamos... viaje de placer entre comillas que una servidora, junto al capitán Joël Lefevre de las BFST de la Armée de Terre y la capitana Ren Schmidt del Special Forces Group de las JGSDF, y la señorita Mizari, quien hoy mismo ya ha regresado a Base Alnus en perfecto estado, y exceptuando el... pequeño percance que tuvo el capitán Lefevre con esos tres indeseables y su desconcertante liberación..." dice mirando estúpidamente de reojo al capitán Lefevre, que frunce el ceño tontamente, cómo diciendo con ironía gracias por recordármelo... y Ren riendo tímidamente entre dientes de la desdicha de su colega francés, Migasho devuelve la mirada seria al frente, y sigue explicando...

"Lo que hay que reseñar es lo principal que fuimos a obtener en esa misión: información. Algo en lo que mi superior y contacto, e incluso me atrevería a decir... maestro en el DGSI, el señor Lafonte, tiene un don para conseguirla. Y lo que nos reveló... es la confirmación de nuestras sospechas... y nuestros miedos. … La CIA no es la finalidad... sino el instrumento de alguien más en la sombra, que conspira para llevar a término algo de una oscuridad inimaginable y que de momento, nos es desconocido. O en otras palabras... debemos quitarnos de la cabeza la idea de que es una organización concreta la que está tras... del famoso proyecto 2/71." dice Migasho seriamente, dándose los demás por aludidos, incluso el bestia de Aitor, que intenta seguirlo cómo puede, cómo el típico estudiante de la última fila de la clase que no se entera de casi nada de lo que dice el profesor. Y lo mismo Tuka y Lelei, que se miran curiosas la una a la otra... pero dándose cuenta que Rory se ha quedado parada por un instante... porque la "voz" o espíritu que vive en su cuerpo y en su mente... le está diciendo algo. ¿Tal vez porque al oír lo del 2/71...

Migasho quiere seguir explicando toda seria, pero entonces el capitán chileno, Cristiano...

"Una pregunta, teniente-coronel. ¿Qué hay entonces de eso de "los hijos de Dios"? ¿Y de que las puertas que aparecieron en nuestros países..." dice serio el capitán chileno, cuando se suma dicharachero y fuera de lugar cómo siempre, el comandante español, Antonio Ruiz, que exclama en broma "Co-ño. Pues si lo que he leído es verdad... esto ya parece James Bond contra el Doctor No. ¡Y con chicas Bond y todo! ¡Jajajaja! Jaja... ja... lo... lo pilláis o que." dice estúpidamente, quedándose los demás mirándole con mala cara estúpida, cómo diciendo tú eres tonto o eres tonto?

"Buena pregunta, capitán Cristiano." responde Migasho toda segura, explicando a todos los presentes "Por lo que ahora sabemos, y esto da explicación a por qué la capitana Schmidt se topó con lo que se topó en la fortaleza de Kylystia... el Primer Ministro y el Ministro de defensa de Israel, son destacados miembros de dicho lobby secreto. Esto incluye una larga lista de personas en muchos países alrededor del mundo. Pero eso no significa que haya un país en concreto tras ellos. Cómo he dicho... es un lobby o secta. Allí dónde tienen el poder... lo utilizan para sus intereses. Y él, Richard Stravinski, tiene mucha relación con ellos. Y ellos... le dieron su apoyo para que haga realidad sus intereses. El problema, y esto resulta extraño... es que los Hijos de Dios, no tienen ni idea de cual es el propósito final de Richard Stravinski... y de quien esté por encima de él. Alguien que aun ignoramos por completo." termina de explicar muy seriamente la teniente-coronel francesa, preguntando su superior, la General Jiuphre...

"¿Lo dice por la coalición... o por los servicios de inteligencia, teniente-coronel?" y le responde enseguida Migasho, toda seria "Por ambas cosas, General. Y lo que descubran de ahora en adelante, sean ellos o nosotros... sin duda será algo que puede que sea muy duro el afrontarlo. Sólo pregúntele a la capitana Schmidt por la perdida de... alguien que conoció en Alemania y que ha perdido sin saber quien es el asesino." dice muy en serio la teniente-coronel francesa mirando de reojo a la capitana germanojaponesa, que baja la cabeza, apretando los dientes de rabia.

"¿Algo más, teniente-coronel?" le pregunta la General francesa a su segunda, que le responde "Nada que no hayan leído ya en nuestro informe de la misión, señora. Salvo una advertencia. … El tipo que la capitana Schmidt tenía orden de capturar por parte de Alemania... está metido de lleno en la conspiración. Karl Brugenau. Y por lo que ahora sabemos... lo más recomendable si nos lo volvemos a encontrar... es disparar primero y preguntar después." acaba diciendo Jilien Migasho muy en serio, cuando el General Hazama, que ha escuchado reflexivo y con los ojos cerrados, los abre y espeta igualmente serio...

"Somos soldados, teniente-coronel. No asesinos. Si Karl Brugenau es un miembro destacado de la conspiración del 2/71, es imprescindible capturarle con vida e interrogarle. Admito que por lo que han sabido de él por su misión en Europa, es un ser nada recomendable... y que maneja un poder incluso impropio de alguien que según nos ha filtrado la PSIA desde el otro lado de la Puerta, es un antiguo y extremadamente peligroso narcotraficante... originario de México. Y que incluso otras naciones en nuestro mundo cómo han indicado en su informe, van tras él. Así que... capitana Schmidt. Si el nuevo gobierno Alemán le ha pedido deshacerse de él... recuerde que es oficial de las JSDF y es a nosotros a quien sirve y obedece." dice el General japonés y mando supremo de Base Alnus y de la Coalición, mirando seriamente hacia la capitana germanojaponesa, que se queda mirando igualmente seria al General sin decir nada, cómo diciendo que ni sí... ni no a la petición de su máximo superior. Hazama quiere seguir, pero entonces la General Jiuphre exclama al capitán Lefevre...

"Capitán Lefevre... cómo su máxima superior lamento lo ocurrido, pero espero... que no se atormente y lo olvide lo antes posible. Tanto usted cómo demás unidades de fuerzas especiales de la coalición... tendrán mucho trabajo mañana. ¿Está claro?" acaba diciendo con una mueca confiada en los labios la bajita pero recta y estirada General gala al apuesto capitán de las BFST, que un tanto descolocado en un principio, acaba respondiendo "Eeee... sí... sí, señora. Por supuesto. Fui entrenado para eso también." dice el francés serio pero sin saber muy bien que decir, cuando a su lado, Ren con sonrisa gamberra en la cara, le da un codazo a las costillas y le dice en voz baja "Oooh, el frenchie ha recibido un alago de su General. Creí que ibas a preguntarle sobre sus braguitas sexis. Jijiji" dice con sonrisa gamberra y un punto de malicia la capitana Schmidt, espetando molesto su colega (y quien sabe si algo más) francés, que exclama "Agh, olvídame. Eres un incordio."

"¡Ejem!" exclama Hazama con el puño cerrado ante la boca y el ceño fruncido, bajando la mano y abriendo los ojos para decir "Bien... habiendo mencionado ya brevemente la misión de la teniente-coronel y los capitanes en Europa... y sabiendo los demás detalles por medio del informe de su misión del que todos ya lo han leído... podemos pasar al otro punto de esta reunión que cómo ya se ha dicho... es de carácter confidencial. Lo que ahora vamos a ver y escuchar, es algo que está en conocimiento de muy pocas personas. Y aunque no lo parezca... puede que nos afecte directamente y nos responda a algunas preguntas." explica Hazama con las manos cruzadas sobre la mesa, cuando el sargento Aiguren, levanta su pedazo musculoso brazo y pregunta "Emmm... puedo preguntar algo?"

"No, sargento." le responde el comandante Ruiz, que una vez más, exclama dicharachero "Que con lo bestias que sois en Bilbao... si cuando hiciste la instrucción, cada vez que gritaban presenten armas, a ti te tenían que gritar baje el tanque, coño! ¡Jajaja!" dice riendo el bromista del comandante español, quedándose Aitor mirándole con mala cara estúpida, pensando Joer macho. Es cómo tener a Arturo Valls en el ejército. Será cab...

Al lado del comandante, el General español, Gutiérrez, espeta a su segundo "Comandaaante. Controle sus chistes malos, haga el favor." dice el veterano militar español a su subalterno mirándole de reojo con una mueca en la cara, mientras el comandante Ruíz se ríe tontamente con la mano en el cogote. En el estrado, Joël le espeta en voz baja a Aitor...

"Desde luego el ayudante de vuestro General le encanta hacerse el graciosillo con sus inferiores, sargento Aiguren. Si no va con más cuidado en esta vida, cualquier día le partirán la cara." dice el francés de ojos azules con cabello y barba sin bigote rubios con cara sarcástica al grandote y fuerzudo vasco, que con el ceño fruncido y de brazos cruzados, replica "Sin comentarios."

"¡Ejem, ejem!" espeta de nuevo Hazama con el ceño fruncido para devolver la seriedad a la situación, consiguiendo la atención de todos, diciendo el General japonés "Teniente Yanagida... explíqueselo."

"Sí, señor." responde todo serio... sin poder evitar de mirar otra vez de reojo con preocupación a Itami por un leve instante, cómo si ya supiese algo... que a nuestro capitán favorito no le va a gustar nada. Yanagida se pone derecho... con un ordenador portátil encendido enfrente suyo, sobre la larga mesa rectangular en la que están sentados los mandos superiores de la coalición, empezando Yanagida su explicación...

"Lo que ahora vamos a ver y escuchar... es lo muy poco que se ha podido sonsacar y salvar... de lo que la expedición del tercer equipo especial de reconocimiento del capitán Itami y el 2º batallón de reconocimiento del teniente Xavier Roig, sacaron de la cueva de Rondel o cómo se la conoce allí... la cueva de Paul. Un nombre que ahora sabemos... que no es casual. Yo y el General Hazama, ya hemos visto y escuchado su contenido. Y si les soy sincero... aaagghhhh... es literalmente de locos. Pero al menos nos servirá para empezar a entender... el origen del proyecto de nuestro misterioso y desconocido enemigo. … Del proyecto 2/71." dice muy en serio en teniente japonés con gafas y pronunciado flequillo (y futuro marido de Delilah), alzando entonces la voz Lelei...

"Entonces... podremos ver el contenido de esas "cámaras"? Son distintas de las que he visto en vuestro mundo... y parecen funcionar con un mecanismo distinto." dice Lelei con su inconfundible voz aséptica, exclamando entonces Tuka "¿No es ese invento de vuestro mundo con el que capturáis imágenes de nosotras?" pregunta la elfa adolescente toda curiosa, sumándose Rory que haciéndose la presumida, espeta "Sí... es lo que tiene ser famosa. Y no me disgusta." cuando entonces, se suma Itami, que exclama con ironía...

"Sí, chicas. Eso con lo que Takeo siempre os está sacando fotos y vídeos para su colección personal de waifus, con esa cara de loco pervertido que te dan ganas ganas de arrancar a correr y no mirar atrás." dice Itami con ironía, quedándose las tres chicas con estúpida cara de muñeco... mientras Ren echa un suspiro de resignación con el ceño fruncido, diciendo "Aaaagghhhh... otakus..."

"¡EJEM, EJEM!" exclaman los cuatro Generales al unísono para que se termine la charla, diciendo entonces irónico el teniente Yanagida "Gracias, señores... y señora. La "clase" se estaba poniendo demasiado revoltosa." y volviendo a ponerse serio, vuelve a explicar el teniente japonés...

"Lamentablemente para nosotros... de todas las cintas de cassette, cámaras fotográficas y cámaras de filmar con sus correspondientes películas en su interior... casi todas... estaban inservibles. El mero paso del tiempo tras más de 45 años, la humedad y los hongos, han destruido buena parte de las películas y cintas magnéticas. Sólo se han podido salvar tres cintas de cassette... y una sola película de filmar. Y tras el proceso de análisis y estudio, restauración y posterior digitalización de las imágenes y audio obtenidos... dos de las cintas de cassette tampoco nos son de mucha ayuda, ya que son... de música de la época. Lo cierto es que en esto he tenido que consultarlo al teniente Koji Hiromoto de la 1ª brigada paracaidista, por su afición a la música de los '70." dice irónico, pero volviendo enseguida a la seriedad, siguiendo "En una se puede escuchar... In the summertime de un tal Mungo Jerry, una canción británica de 1970... y en la otra, todo un clásico a entender del teniente Hiromoto... o más bien... algo completamente extraño de encontrar de alguien que estuvo allí para hacer algo con unas intenciones muy dudosas. … Una cinta que contiene el álbum completo Songs of love and hate de Leonard Cohen. Quien sabe quien fue su antiguo propietario." acaba diciendo Yanagida serio pero reflexivo, cuando entonces exclama Ren...

"¿No han encontrado huellas dactilares en esos objetos a parte de las de Lelei o demás miembros del equipo que las recogió en la cueva?" pregunta la capitana de fuerzas especiales con cierta extrañeza, siendo respondida por Yanagida, que arreglándose las gafas sobre su nariz y cara, responde "Obviamente que debe de haber huellas, capitana Schmidt. Pero al pasar tanto tiempo, identificarlas es bastante difícil. A parte de que no tenemos acceso a bases de datos que nos permitieran establecer una identidad de esas huellas."

"Teniente... todos tenemos cosas que hacer. Y algunos deben partir para Sadera hoy mismo para el desfile de mañana. Vaya al grano, por favor." dice Hazama alzando su vista de halcón hacia el teniente, que lo capta a la primera, exclamando todo serio "Sí, señor. Ejem. Cómo iba a explicar... sólo se han podido sonsacar dos de los documentos audiovisuales de la cueva. Además... porque ninguna de las cámaras de fotos, contenían carretes. Pero a pesar de eso... lo que yo y el General ya hemos escuchado... aaagghhh... lo mejor será que lo escuchéis por vosotros mismos. Atentos, por favor."

Yanagida se sienta de nuevo, ante su ordenador portátil... buscando un archivo de audio en los ficheros: el del archivo de la digitalización de la única cinta de cassette. Clica y el archivo de audio empieza a reproducirse, con una calidad de sonido que aunque restaurada digitalmente, sigue oyéndose bastante mal, con un sonido de nieve acusado... pero oyéndose claramente la voz de alguien: de un hombre de mediana edad, entorno los 35 años. Una voz un tanto nerviosa, preocupada... pero que desprende un sentimiento de culpabilidad. Alguien que nada más escuchar... Rory, o más bien el "espíritu" que vive en su cuerpo y mente... reconoce inmediatamente. Pero Rory... casi también. Escuchándose por los altavoces de la sala...

"Diario de voz. Día... domingo 20 de junio de 1971, a las... 22:35 horas de la noche. … ¿Quien es el monstruo aquí? ¿Uno de nosotros? ¿O todos nosotros? ¿Ella? ¿Yo? No... Richard es aquí el único monstruo. ¿Monstruo? No. … El diablo en persona. Cómo puede existir semejante ser... en el otro mundo... y ahora en éste? … Ella ahora... por qué. … Me ha obligado a hacer eso y yo al final... me dejo llevar. Convertir dos seres en uno. Puedo hacerlo, SÍ, y lo he demostrado! ¡Pero una vez más, él me ha obligado a separar la ética de la ciencia! … Creando un ser... no... NO! ¡LO QUE ME HA HECHO HACER ES UNA TORTURA TERRIBLE! … Esa mirada... ese joven es la maldad pura. No es humano, estoy seguro, NO ES HUMANO! Pero entonces... quien es. No... QUÉ ES!? … Si existen Dioses en este nuevo mundo en el que nos encontramos... que no se lo encuentren jamás o conocerán entonces a su contraparte. … A su Diablo. … En conversaciones con Kafka de Gustav Janouch se puede leer "la vida sin verdad no es posible. Quizás la verdad sea la vida misma." ¿Es posible que lo que busque él... sea eliminar la verdad de este lugar? ¿De este mundo? ¿Incluso del nuestro? No consigo comprender ya no sólo cómo el gobierno ha autorizado nuestro proyecto. … El 2/71."

Todos acaban de escucharlo alto y claro (o no tanto por la mala calidad del sonido), cómo esa voz que refleja cierto nerviosismo, estrés, sufrimiento, incluso... agonía, acaba de pronunciar o mejor dicho... pronunció algo más de 45 años atrás: el proyecto 2/71. Todos lo escuchan con una atención inusitada, incluso el bestia de Aitor, incluso Tuka que no se entera la pobre ni de misa la mitad, o Lelei, que intenta descifrar y entender ese lenguaje y lo que significa. Pero Itami mira preocupado de verdad a Rory... quien literalmente, se ha quedado de piedra. Y no por ella. O... puede que también?

A través de los altavoces, el archivo MP4 en el ordenador de Yanagida sigue reproduciéndose... escuchándose la voz sufrida, angustiada, del hombre de unos 35 años, hablar, cuando...

"Ahora ella... esa pobre niña... qué he hecho con ella. … Lo he hecho yo y nadie más que yo, pero... … Me siento tan culpable por ello. Y esa niña... con casi mil años de vida! ¡Una semi-diosa! … Sé que son instrucciones directas suyas y estoy obligado a obedecerlas. … Pero... FUE ÉL. RICHARD! No me podré quitar de la cabeza el trauma que le causó a esa niña de Laos... el matar a sus padres ante ella con esa frialdad... DE VERDAD PUEDE EXISTIR SEMEJANTE MALDAD CONCENTRADA EN UN SÓLO SER EN EL MUNDO!? … Y aun así, yo me limito a obedecer sin más. En el fondo soy un cobarde despreciable. Pero algún día... algún día... me vengaré por esto. Lo haré. … Ojalá me perdones algún día por todo lo que te estoy haciendo. … Mi pequeña Rory... me aseguraré de no convertirte definitivamente en el monstruo que busca. … El tío Mercury os promete que os mantendrá con vida a ambas. … No dejaré que se salga con la suya. … Fin del diario de hoy. A las 10:47... de la noche. 20 de junio... de 1971. Desde... la cueva de Paul."

En ese momento, el archivo de audio se termina... y un silencio sepulcral se ha apoderado de la war room de Base Alnus. Hazama y Yanagida ya lo han escuchado antes y están más curados de espanto. Pero los demás: Tuka, Lelei, Joël, Ren, Aitor, pero sobre todo... Itami y Rory, se han quedado pasmados. Pero antes que nadie pueda o se atreva a preguntar nada, Yanagida dice "Después de escuchar esto... de seguro que tendréis muchas preguntas que hacernos. Pero guardároslas para después. Porque ahora... vamos a echarle una ojeada a... unas imágenes. Las de la única película que se ha podido salvar de la cueva de Rondel. ¡Ah! Y antes de que pregunte cómo y por qué, señorita Lelei... le diré que dichas imágenes fueron filmadas con una cámara de filmar de súper ocho. Más concretamente, una Canon Auto zoom 814, fabricada en Japón a principios de... 1971. La película no llega a los cuatro minutos de duración. Es a color y sin sonido, con lo que no se puede saber lo que los desconocidos personajes que salen... dicen. Bueno... quizás algunos de ellos no son... tan desconocidos. Observad, por favor."

El teniente Yanagida, le da un nuevo click a su ordenador... empezando a reproducirse el vídeo en cuestión en el grande monitor del muro de la sala de estrategia de Base Alnus. Un vídeo en color cuya calidad de imagen brilla por su ausencia, con ese color antiguo borroso y distorsionado en los tonos, con rallas y puntos que aparecen y desaparecen constantemente en la imagen. Un vídeo que se divide esencialmente en cuatro partes, una por minuto... pero que muchos en la sala reconocen la imagen. Porque lo que se observa... es un plano general de la ciudad de Rondel y el gran lago que preside su costa. Algunas gentes del lugar que miran con desconcierto y extrañeza hacia los extraños seres y su extraño artilugio con el que les apuntan. Nada especial a primera vista.

Una segunda parte... en el que una parte del misterio de por qué y quien dejó esos objetos allí, se resuelve entonces: tropas estadounidenses en uniformes de combate de la época (camuflaje más simple que el actual, casco de acero M1 helmet en vez del actual LWH de kevlar, o otros con gorra verde o boonie. Etc.)

La cámara enfoca a dos de ellos: dos soldados, marines, custodiando la entrada de la cueva de Paul, la misma por la que entraron y salieron Itami, su harem y el pelotón del teniente Roig apenas una semana antes. Unos soldados... con unas grandes gafas de sol en la cara y el cigarrillo humeante entre los labios (acaso... eran ellos los "fantasmas sin ojos con la boca humeante" que dijo Mimoza?). Y por supuesto... empuñando los fusiles M16A1, la versión primigenia del M16 empleada en Vietnam desde 1967 (y precedido por el desastroso y breve XM16E1). Uno de ellos saluda a la cámara efusivamente, sonriente, cómo si no le preocupara el estar allí y por qué. El otro en cambio... más serio e incluso tenso... llegando a tapar al final de la secuencia la lente de la cámara con su mano derecha.

La tercera parte de la filmación tampoco es nada del otro mundo... centrándose en uno de los seres humanoides que les acompañan... y que ellos desconocen pero... es un hombre-gato joven, muy joven, prácticamente un adolescente, que va con ellos, serio, sin atreverse a mirar a cámara. ¿Acaso... es un prisionero? ¿Y puede que este chico-gato sea...

Pero la parte realmente interesante... y que desconcierta de verdad a todos... menos a Yanagida y Hazama, que se miran muy seriamente el uno al otro temiéndose lo que puede pasar ahora... es la parte en la que aparece ella: la muerte, la parca, la que en ese mundo todos temen... o casi todos. La apóstol de Emroy, Rory Mercury, exactamente igual que en la actualidad, quedando patente y demostrado que ha estado en Falmart en el último milenio... se la ve con un hombre al lado, un hombre de unos 35 años, sin duda alto y atractivo... y de rasgos germánicos, de ojos azules impresionantes y cabello rubio claro algo largo y despeinado cómo era la moda de la época. Hablando con una cara afable con Rory... quien en la imagen parece cómo... hipnotizada, incluso cómo... anestesiada. ¿Es eso posible? Una imagen vale más que mil palabras reza el viejo dicho. A un lado de ambos... les mira con una sonrisa maliciosa y una mirada verdaderamente espeluznante que atemoriza hasta el alma, un joven, no debe llegar si siquiera a los veinte años. Un hombre con gafas que aparentemente parece demasiado joven para estar allí... pero por el hecho de ir vestido de civil aunque con casco, con camisa arremangada de cuello alto y pantalones tejanos acampanados. Pero desde luego... con mirada bajo sus lentes... que denota ya claramente quien es: el que no debe ser nombrado, ni siquiera pensado... estaba allí, en Falmart, en ese momento, con esos extraños. ¿Quizás... porque era él el que mandaba allí?

De su silla, en ese instante Rory se levanta... no tanto cómo boquiabierta... pero casi. Mirando fijamente la pantalla la imagen de ella misma... pero que en realidad... no es ella, Rory, quien está estupefacta por lo que ve. Sino... quien convive en su cuerpo. Alguien cuyo origen... sigue siendo un misterio. O... puede que no?

"Le recuerda. … Y yo también. Pero yo no consigo recordar su nombre." dice Rory mirando fijamente la pantalla, toda pasmada, desconcertada, algo normalmente imposible de ver en la apóstol de Emroy. Ante la mirada de los demás, Itami, también se levanta, mirando muy serio a Rory y preguntándole "Rory... dices que le recuerdas? ¿Al hombre... que sale contigo en la filmación?" y la respuesta que recibe de la impresionada Rory, ante el desconcierto de Tuka y la mirada fija de Lelei por querer entender qué está pasando, la semi-diosa responde " … El tío Mercury. Ella dice... que era el tío Mercury. … Dice que fue él quien... nos unió en un sólo cuerpo." exclama una desconcertada Rory que no aparta la mirada de la pantalla, cuando...

La cuarta y última parte de la filmación de época en súper 8... es básicamente, un plano general del paisaje, que sigue siendo exactamente igual a la actualidad pese a haber pasado casi medio siglo. Cuando... Itami, que mira muy preocupado a Rory... ve algo por el rabillo del ojo... que le hace desviar la mirada hacia la pantalla gigante de la war room de Base Alnus. Y es en ese momento...

"¿? Papá... qué has visto?" le pregunta Tuka a Itami, quedándose preocupada al ver a Itami con tal desconcierto en su cara cómo no lo había visto desde la batalla contra el dragón de fuego. A un lado de ellos, Ren, más seria pero igualmente extrañada, exclama "capitán... va todo bien?" mientras Lelei le mira seria, sin decir nada, de seguro pensando a mil por hora la causa de esa reacción de Itami, mientras Aitor no para de mirar de la pantalla a Itami y de Itami a la pantalla, sin entender nada de nada.

Y esta reacción de Itami... es por alguien que aparece a cierta distancia, en un rincón de la imagen, que por la calidad pésima de la imagen propia de una filmación hecha con súper 8, puede ver a un hombre... cuyos rasgos pueden recordar a Itami: y sólo por eso, le ha reconocido, quedándose el capitán otaku completamente parado y desconcertado a más no poder, exclamando éste " … Q... que... qué significa... … ¿Papá?"

Hazama y Yanagida se miran mutuamente más serios que nunca... pero terminan por devolver la mirada hacia nuestro capitán favorito. Con la cabeza más despejada y centrada que los demás presentes en esa reunión "confidencial"... porque ellos ya lo sabían de antemano que Itami iba a reaccionar así. Éste, un instante... en que la vida más pasada que presente del capitán de las JGSDF, puede cambiar por completo. Acaba de descubrir tal vez... que tuvo un pasado del que ignoró la verdad por completo. Tal vez... igual que su madre? Y que cuando ella lo descubrió...

Un descubrimiento que para cuando la cabeza de Itami vuelva a la lucidez y a pensar con claridad... le haga querer saber la verdad de ese pasado de su propia familia. Pero también... el querer proteger más si cabe aun a quienes le rodean: a sus compañeros de armas; a su harem; … a las personas que le importan y que ama. Algo que justo empiezan a darse cuenta él y todos allí... que será terriblemente difícil. Y todo... tras ver una filmación que esconde aun muchos secretos ocultos. Pero... cuales?

EN EL MISMO INSTANTE

Chicago, Illinois, Estados Unidos. 9:00 PM hora local

Han llegado hace cosa de dos horas, justo al caer la noche sobre la que se conoce cómo la ciudad del viento, y que en su día fue famosa en todo el mundo por sus gángsters que la encumbraron cómo la ciudad del crimen. Pero eso fue en los locos años '20. Hoy en día, tiene la mala fama de ser una de las ciudades más violentas del país de las barras y las estrellas, en según que barrios y a según que horas. Pero lo importante, es que han llegado y que siguen vivos y de una pieza, porque la gran amenaza que les persigue para acabar con su vida aun no ha hecho acto de presencia... aun.

Habiéndose quedado sin comida, sin haberse cambiado de ropa y lavado en dos días de "transporte ilegal", al llegar al final del recorrido, en un enorme intercambiador ferroviario a las afueras de Chicago, desde allí, se han desplazado al centro de la ciudad en tren a través de la red line en el céntrico distrito de Loop, el epicentro de la ciudad.

Y es que pese a toda su planificación, a su total sigilo para moverse en su camino hacia Washington, para que los dos testigos de la matanza de Blackforest Village den testimonio firme de lo sucedido... por iniciativa de la agente del MI6, Allice Gallahan, los cuatro han acabado en un sitio que su colega mexicano y agente del CISEN (y miembro de las FES de la Marina de México), Daniel Leopoldo, no le ha hecho mucho gracia que tenga que ser precisamente ahí a dónde estar: en un grande y concurrido centro comercial... dónde las cámaras de seguridad están por todas partes. Ya llevan allí más de una hora... habiendo aprovechado para comprar algo de ropa, comida para llevarse, etc. Y pese a que el viejo Sheriff y su nieta parecen más calmados e incluso cómo si estuviesen viviendo una situación normal... para sus dos guardaespaldas, la vigilancia y tensión es constante. Porque se la temen en cualquier momento... pero están preparados para afrontarlo. O... eso se creen.

Por un vestíbulo en el interior del centro comercial con muchas tiendas abiertas y gente alrededor, Daniel y Allice... con sus pistolas bajo sus chaquetas listas para usarse, andan tras el sheriff y su nieta (quienes, cómo ellos, ya van vestidos con ropa nueva y limpia), mirando en todo momento a su alrededor...

"¿Y dijiste que mi idea era problemática? ¿Y esto no lo es? En un centro comercial lleno de gente, con cámaras de seguridad en todos los rincones... es cómo una invitación directa para que vengan y nos llenen de plomo." dice Daniel irónico pero mirando a su alrededor con expresión seria, y Allice, también mirando a su alrededor, le responde "No si para ellos supone exponerse demasiado. En un lugar cómo éste, público y repleto de personas inocentes, si se arriesgan a actuar aquí, quienes pueden acabar identificados y detenidos, serán ellos... y darán motivos a las altas esferas para actuar contra quien ya sabemos." dice toda seria y mirando aquí y allá, exclamando el agente del CISEN con ironía y arqueando una ceja "Ah, muy bien, inglesita. Genial idea la tuya. Si nos llenan a balazos pero sirve para que el FBI y el gobierno actúen contra la CIA, ya estará bien, no? Espero que no todas las británicas sean tan raras cómo tú."

Allice echa un suspiro de hartazgo con el ceño fruncido, cómo diciendo este tipo no entiende nada. Cuando ante ellos, la pequeña Jennifer exclama "Abuelo. Tengo que ir al baño. ¿Puedo ir yo sola?" pregunta incluso despreocupada la pequeña a su abuelo, que con cara de pensárselo, no sabe que responder en un principio, pero Allice se adelanta, agachándose hacia la niña y diciéndole toda amable "Yo te acompañaré, Jennifer. Ya sé que ya eres mayor, pero también sabrás que las chicas siempre vamos juntas al baño, mh?" dice la británica guiñándole un ojo a la nieta del Sheriff, que le sonríe. Allice coge de la mano a Jennifer, y poniéndose derecha de nuevo, se gira para Kevin y Daniel, diciéndoles "Vigila la entrada, mexicano. Cualquier persona sospechosa que veas entrar... ya sabes."

Y ambas chicas, se van juntas hacia uno de los baños de mujeres del centro comercial, a unos 50 metros de allí a la derecha... quedándose el sheriff y el agente del CISEN esperando afuera, pero a cierta distancia.

En los baños, Jennifer entra solita en uno, quedándose Jennifer esperando afuera, cuando desde tras la puerta del WC, ella exclama "Oye, Allice. ¿Puedo preguntarte una cosa?"

"¿? El que, pequeña." pregunta la agente de inteligencia británica a la nieta del sheriff, que sin cortarse un pelo, exclama tras la puerta "¿Tú y Daniel sois novios? Es que ya se lo he preguntado a Daniel. Y creo que hacéis muy buena pareja." dice Jennifer toda despreocupada, y Allice, tomándoselo cómo se lo toma, siendo una mujer de pocas bromas y seria cómo es, echa un suspiro de hartzago, y exclama con el ceño fruncido "Aaaggghhh... por qué en Estados Unidos tenéis esa imagen tópica de los hombres latinos? Cómo puedes ver, soy británica y no estoy blanca cómo la leche, ni tengo dientes de conejo ni soy más fea que un pecado. Entonces, por qué debería enamorarme de un mexicano que... vale, sí, reconozco que es atractivo, fuerte, valiente y también gracioso. Y que incluso le gustan mucho los niños. Pero vamos que... no veo yo el motivo de..." va diciendo Allice con estúpido enfado de brazos cruzados, oyendo cómo Jennifer tira de la cadena tras la puerta de su WC, el último de la hilera de hay en ese aseo de mujeres, cuando entonces...

Alguien entra en el lavabo, poniéndose Allice al instante en guardia aunque con discreción, sin algarabías... viendo que entran dos mujeres, blancas, ambas de entorno los 30 años más o menos, de cabello rubio largo rizado y ojos azules, con pantalones marrones acampanados y jersey negro de cuello alto... y la otra, con una vestimenta muy similar, cambiando el jersey por una camisa de cuello alto. Pero Allice ve enseguida algo extraño en sus miradas: frías. Y algo, no sabe el que... no le cuadra del todo. Una de ellas se acerca a los lavabos metálicos para lavarse los manos, cruzándose las mirada con Allice... y sonriendo amablemente... y devolviendo Allice una sonrisa falsa, forzada, siguiéndole el juego. La mujer en cuestión mete mano dentro de su bolso... cuando se le cae algo al suelo, un pintalabios, exclamando "Ay. Que tonta soy. Se me ha caído." dice la mujer rubia tontamente, y cuando se agacha para recoger el pintalabios del suelo, en cuestión de dos segundos...

Allice puede ver de reojo, claramente, dentro de la obertura del bolso... la empuñadura de una pistola, cosa que sabe que no es tan extraña de ver en Estados Unidos, pero no le da ya tiempo a reaccionar, porque sin ni siquiera haberlo visto venir... oye a su izquierda un "click" metálico, que le hace dirigir la mirada instintivamente a la izquierda... viendo cómo la otra mujer, con una mirada fría que atemoriza, le apunta con una pistola SIG-Sauer P320. Sus perseguidores... han hecho acto de presencia, aunque sea de una forma o mejor dicho... género, que no se esperaban. Allice, está ahora acorralada y sin posibilidad de hacer el más mínimo movimiento sin que reciba un balazo. La que está más cerca, va directa al grano y mete mano bajo la chaqueta de Allice, quitándole su L131A1 (versión británica de la Glock 17), y apuntándole con ella, le pregunta con frialdad...

"Dónde está el viejo." le pregunta la rubia rizada con una voz y mirada frías, mientras Allice, en un principio con mirada rabiosa hacia ellas... baja la cabeza... empezando a reír cruelmente entre dientes, diciendo "Mfmfmf... sois tan previsibles. Nada más cruzar la puerta me he dado cuenta que tenías algo extraño. Mi instinto me lo decía. Y he acertado. Pero... no habéis cometido un pequeño error?" acaba diciendo la agente del MI6, levantando la cabeza con una mueca cruel en los labios hacia la que son a todas luces... dos matonas más de la CIA enviadas directamente por Roberth Talmer a las órdenes de Richard Stravinski. Enseguida, recibe respuesta de la que está más cerca... quien coge por la barbilla a Allice, quien la mira rabiosa, diciéndola la rubia con una mirada fría que denota a quien sirve...

"¿Vosotros nos habláis de errores? Sólo sois una pobre y mera interferencia que no podrá evitar lo inevitable. Y antes de que pase a métodos más expeditivos... dónde están la niña y el viejo." y Allice, sonriendo de nuevo con malicia, cómo muestra de resistencia, le responde "Tres palabras, guapa. Que... te... jodan."

La agente de la CIA le mete una fuerte y sonora bofetada hasta el punto de hacer caer a Allice al suelo. Se aleja dos pasos atrás de la espía británica sin dejarla de apuntarla con la pistola que le ha robado... cuando hace un movimiento con la cabeza a la otra para que se ocupe de Jennifer... y la otra agente, se acerca a la puerta del mismo váter en el que está la pequeña, abriendo de una patada y...

Aunque su cara no parece mostrar emociones, sus ojos si, porque se han quedado cómo naranjas... al ver que la niña que buscan para asesinarla no está allí... cuando ésta, que increíblemente, ha sido más lista que ellas, sale por abajo, por el suelo, desde el último WC de la hilera de los baños de señoras: se ha arrastrado por el suelo en silencio sin ser vista ni oída desde que esas dos han entrado. ¿Ha sabido oler el peligro desde el principio? La pequeña consigue salir por la puerta hacia afuera, siendo perseguida por una de las dos agentes de la CIA cuya identidad es desconocida, pero cuando abre la puerta para salir...

Recibe un fuerte y rapidísimo puñetazo seguido de un empujón que la hace caerse al suelo y salir despedida a unos cuantos metros... hasta dónde están Allice y la otra agente de la CIA. Porque sus dos compañeros de viaje... y salvadores, han hecho acto de presencia: Daniel y Kevin, empuñando y apuntando cada uno a una de ellas con sus respectivas armas, la SIG-Sauer M11 y Glock 17. La pequeña Jennifer, asustadiza, se agarra a la pierna derecha de su abuelo, nada más que atreviéndose a asomar un poco la cabeza para ver esas dos sin duda arpías con muy malas intenciones hacia ellos.

"Tirad las armas. Ahora. Si no queréis hinchar más la ya hinchada tasa de homicidios de Chicago, soltad las pistolas." dice muy en serio y con una mueca confiada en los labios el agente del CISEN, y la agente de la CIA, fría y desafiante... sin dejar de apuntar a Allice a la cabeza con su propia pistola, espeta "Oh... y qué va a pasar si no lo hacemos?"

"Que probaréis mi experiencia de cuarenta años cómo sheriff, cómo veterano de Vietnam y de mis prácticas de tiro todos los fines de semana. Mejor no tentad la suerte. Si queréis vivir y yo quiero ver vivir a mi nieta por encima de todas las cosas... ni lo intentéis o os vuelo la puta cabeza aquí y ahora." dice con una cara y mirada endurecidas que acojonan el viejo Sheriff Wackmyre, con tanta convicción, que a su lado, Daniel sonríe confiado, pensando al final me va a caer simpático y todo este gringo.

Al final, las dos agentes de la CIA, rodeadas... se ven obligadas a tirar las armas y levantar los brazos. Allice se levanta del suelo, recoge su arma y... se la mete bajo su chaqueta, andando hacia Daniel, el sheriff y su nieta.

"Qué... hacemos con ellas? ¿Las amordazamos? ¿Las dejamos inconscientes? Aun con eso, tarde o temprano, volveremos a tenerlas detrás. A ellas o a otros de los suyos. Es cómo si no se acabaran nunca." dice Daniel con cara rabiosa, sin dejar de apuntar su arma hacia las dos asesinas... que les siguen mirando con esa mirada fría que hiela, espetando Kevin con desprecio "Si fuera por mi les haría más que eso." y a su lado, el mexicano, con una mueca, le dice en broma "Cálmese, Sheriff. Que esto no es el viejo oeste."

Pero entonces, para sorpresa de los dos hombres... Allice, exclama...

"No. … Dejémoslas." dice la agente británica con mirada fría e indiferente hacia las dos agentes de la CIA aparentemente indefensas ante ellas, para sorpresa y para mal, de sus acompañantes masculinos, especialmente de Daniel, que no le gusta para nada la idea, exclamando con enfado "¿Qué? ¿Te has vuelto loca? ¡Son una amenaza para nosotros! ¡No podemos dejarlas sueltas cómo si nada! ¡SU MISIÓN ES MATAR AL SHERIFF Y SU ADORABLE NIETA, Y NO PARARÁN HASTA CONSEGUIRLO!" grita con enfado y contundencia el espía mexicano a su colega británica, haciendo que sí con la cabeza el viejo sheriff, pero para sorpresa de ellos, Allice replica con igual contundencia "¡DEJA DE GRITAR Y LARGUÉMONOS DE AQUÍ! ¡YA!"

Daniel, Allice y Kevin, meten de nuevo sus armas bajo sus chaquetas, y cogiendo el sheriff a su nieta de la mano... salen de allí en dirección a no se sabe dónde. No... en realidad no. Porque Allice sí que sabe a dónde va. No lo ha dicho, no lo ha confesado, Diego aun no se ha dado cuenta... pero Allice... tiene un plan. Uno... verdaderamente descabellado y aparentemente sin sentido. Pero en el fondo... lo tiene del todo.

En los baños de señoras, las dos agentes de la CIA, salen corriendo afuera... habiendo perdido de vista a sus presas, quienes...

Los cuatro fugitivos, han conseguido salir por fin del concurrido centro comercial, que da a una calle al centro con transeúntes en las aceras (no muchos, porque es pleno invierno y hace un frío que congela). La niña aun tiene el susto en el cuerpo, bien cogida de la mano de su abuelo, quien mira hacia atrás constantemente por ver si sus asesinas les siguen, al igual que Daniel. Pero Allice... sonríe tímidamente, con confianza... porque justo lo que necesita, lo tiene delante. ¿El que? Pues un vehículo para huir de allí a toda velocidad. ¿Dónde? En un gran concesionario de coches de lujo de una conocida y prestigiosa marca alemana, justo en la acera de enfrente: de Mercedes-Benz.

"¡Vamos, seguidme, no perdáis tiempo, rápido!" les grita Allice a sus acompañantes, para que, corriendo y con prisas, atraviesen la calle por dónde no toca, siendo pitados por otros coches que pasan por la calle... hasta entrar en el concesionario de la marca de la estrella, que es bastante grande, con una gran y enorme fachada de cristal que muestra todo el interior desde afuera claramente, habiendo varios modelos de la marca expuestos. Daniel y el Sheriff están desconcertados a más no poder, porque no entienden de ninguna manera que intenta hacer ahora la inglesa. Pero antes que puedan preguntar... un gerente del concesionario, un señor afroamericano de traje y corbata muy educado, se le acerca a Allice, quien mira entre todos los coches nuevos de exposición a su alrededor...

"Lo lamento, señorita, pero vamos a cerrar. Usted y sus acompañantes deberán regresar mañana u otro día que les vaya bien. Nuestro horario es..." dice el vendedor del concesionario intentando sacarse de encima a unos clientes fuera de horario, pero Allice, con una mirada endurecida que asusta, le corta, exclamando "Cual es el coche más potente que tienen aquí. ¡Cual!"

"Eeeeemm... puesss... si le interesa saberlo..." dice el vendedor descolocado a más no poder, ante la mirada incrédula de los demás trabajadores del concesionario... y de Kevin y Jennifer, que no entienden nada... pero no de Daniel, que aun sorprendido, empieza a ligar cabos en su cabeza: de creer... que su colega del MI6 tiene un plan.

El vendedor responde a la petición de Allice "Lo tiene justo detrás. Nos llegó ayer mismo importado desde Alemania. Lo último y mejor del mercado en sedanes deportivos de máximas prestaciones. El nuevo Clase E 63 AMG. Ocho cilindros, doble turbo, tracción a las cuatro ruedas, cambio secuencial de doble embrague de ocho velocidades, lo último y más moderno en equipamiento y 613 caballos de potencia. Toda una maravilla de ingeniería alemana, señorita."

Efectivamente, Allice puede contemplar ante ella el sedan super-deportivo de altas prestaciones, un Clase E AMG (AMG es el preparador deportivo de la propia Mercedes-Benz), en color blanco y un diseño agresivo pero discreto al mismo tiempo, diseño alemán en definitiva. Pero no hay tiempo que perder y...

"¡No os quedéis aquí, subid al coche, rápido, RÁPIDO! ¡Y sobre todo, ABROCHÁOS LOS CINTURONES!" grita con contundencia de verdad, porque les va la vida en ello, a los demás para que se suban enseguida al súper sedan deportivo alemán de último grito, subiéndose el sheriff y su nieta en las plazas traseras... y el agente del CISEN en el asiento del acompañante. Allice abre la puerta del conductor dispuesta a sentarse, cuando el vendedor, con estúpida cara de no entender nada de nada, exclama "Eeee... señorita... qué está haciendo? Le he dicho que vamos a cerrar. Vuelva mañana más temprano y podrá probarlo."

Pero Allice, ya subida en el asiento y abrochándose el cinturón de seguridad, comprueba que la tarjeta de arranque está puesta... y lo está, con lo que el coche está desbloqueado. Dándole al botón de arranque, empezando a rugir el potente motor del coche en el interior del concesionario e iluminándose el tablero de mandos completamente electrónico en una gran pantalla LED, exclama toda confiada...

"Gracias, muy amable. Pero... me lo llevo. Pase la factura al FBI." dice ella con una mueca confiada en la cara, cerrando la puerta del conductor, exclamando ya a los mandos "¿Estáis listos? Agarraos."

Y entonces... mete primera en el cambio secuencial... y pisa a fondo, saliendo de allí quemando rueda... hasta romper en mil añicos el enorme cristal del escaparate del concesionario. El gerente sale corriendo tras ellos, gritando despavorido con una cara estúpida de horror que no puede con ella el pobre, y en la calle, Allice casi provoca dos accidentes al tener que esquivar los coches que vienen y van por la calle. Todo... observado desde la acera, enfrente de la entrada principal del centro comercial por uno de las agentes o mercenarias de la CIA... que sin embargo, parece tan tranquila, con esa mirada fría que parece marca de la casa, viendo cómo el Mercedes-Benz deportivo se aleja a toda velocidad... cuando por fin llega su compañera: al volante de otro coche, que sorprendentemente... es de características similares al que usan nuestros amigos para huir: un sedan deportivo de altas prestaciones, aunque en este caso... norteamericano. Un Cadillac CTS-V negro, que es incluso más potente que el Mercedes de Allice: 643 caballos.

En las plazas traseras del Mercedes, el viejo sheriff, en una tensión que para su edad no es nada sana, gira la cabeza para atrás... viendo que otro vehículo negro, se les está aproximando a gran velocidad, exclamando Kevin "Mierda... son ellas! ¡Nos están siguiendo!" exclama el sheriff con desconcierto, ante la mirada preocupada de su nieta, que sin embargo... no parece que lo esté pasando tan mal, sino todo lo contrario. Daniel, mirando de reojo por el retrovisor el coche negro que se les acerca, exclama rabioso pero también... con estúpido desespero...

"¡Ya nos hemos dado cuenta aquí delante, Sheriff! … ¿? … Eyyy... un momento. ¡Tú tienes un plan, verdad!? ¡Serás pendeja! ¡Por qué no me lo has dicho desde el principio!? ¡No sé que planeas, pero esto ES DE LOCOS, TE ENTERAS, INGLESITA!? ¡Aaaahhh, cuidado con esa camioneta!" exclama el siempre aguerrido y confiado mexicano... que ahora más bien, lleva los cojones por corbata por la manera de conducir casi suicida de su colega británica, y de tener a las dos asesinas de la CIA detrás en un Cadillac negro deportivo. Allice, concentrada totalmente en conducir a toda velocidad por el centro de Chicago, le responde toda segura "Deja de quejarte y ten paciencia. Pronto lo entenderás."

En el mismo instante... y no muy lejos de allí, en un auto-servicio de un restaurante de comida rápida del cual no hace falta hacer publicidad, hay un coche patrulla Ford Taurus Interceptor del Chicago Police Department, todo blanco con una linea azul en el lateral y "Chicago Police" en letras rojas... parado ante la ventanilla, donde una pareja de oficiales de policía, un afroamericano joven de 25 años y otro al volante del coche patrulla, uno viejo y blanco, rechoncho pero fuerte y calvo, de entorno los 55 o más años, esperan para recoger... su cena; tendiéndoles una dependienta joven que aunque un tanto guapa, lleva pintas de oscura o gótica y masticando chicle con la boca abierta... y sonriendo tontamente al agente negro, que le devuelve una sonrisa aun más tonta, flirteando entre ellos, cuando suena una voz femenina por su transmisor en el salpicadero del coche...

"A todas las unidades. Hay un código 19 en curso. Sustraído un vehículo de un concesionario enfrente el centro comercial Southgate Market. Los sospechosos huyen en este momento por St Johnson street en un sedan Mercedes blanco deportivo sin matrícula, seguidos por un Cadillac negro a gran velocidad. Posible reyerta entre bandas." exclama la operadora de radio de la policía, respondiendo el agente blanco, viejo y calvo "Aquí patrulla nueve, recibido. Estamos en la misma calle. Vamos para allá..." y cortando la comunicación, exclama con estúpida mala cara "... en cuando terminemos de comer. Sólo me quedan unos pocos años para la jubilación. Estoy demasiado calvo, viejo y cansado, para perder el tiempo persiguiendo a un zumbado." dice el viejo agente de la ley, malhumorado, cogiendo su bolsita de papel con su comida dentro, mientras el otro agente joven afroamericano, sigue sonriendo tontamente, flirteando con la dependienta gótica, y sonriéndole ella tontamente, cuando le da los dos botes grandes de pepsi-cola con una pajita, y el jefe, cogiendo ambos botes de mala manera, exclama con mala leche "Pero sobre todo... TENGO MUCHA SED!"

Cuando entonces... sin ni siquiera haberlo visto venir, oyen el claxon de un coche se les acerca a toda velocidad por detrás... hasta que un coche les pasa rozando a toda velocidad, tan cerca, que se llevan el retrovisor izquierdo por delante. El viejo policía se lleva tal susto, que aprieta los botes de refresco... tirándoselo todo por encima, exclamando con estúpida cara de idiota "Co... ño!"

Alejándose del coche patrulla y con el Cadillac negro de los asesinos de la CIA detrás, en el Mercedes deportivo blanco, Daniel, que está incluso acojonado y excitado a más no poder por lo absurdo de la situación, vuelve la mirada al frente al ver lo que acaba de pasar, exclamando tontamente...

"Lo que nos faltaba. Ahora has hecho que la policía también nos vaya detrás. Aunque veo que aquí no son tan diferentes de México. Allí si no te persiguen al cabo de una milla, ya no te persiguen. Eso si, te saltas un stop y los tienes pegados a tu culo." dice el mexicano con estúpida mala cara, pero con tan mala fortuna... que ya tengan no uno... sino tres coches patrulla con las sirenas puestas y a todo trapo, no sólo tras ellos... sino también tras las asesinos de la CIA. Y el mismo agente de policía viejo, calvo y malhumorado, con su uniforme todo negro porque se ha puesto perdido de pepsi, conduce rabioso a más no poder por atrapar a los tipos que le han puesto el uniforme perdido. En los asientos traseros del Mercedes, el sheriff está más tenso que nunca y su nieta... pasándoselo pipa.

Daniel, viendo que ahora sí les persiguen, dice tontamente "Bueno... quizás eran dos."

Pero mientras Allice conduce a toda velocidad el Mercedes deportivo, esquivando los demás vehículos y más de una vez a punto de estamparse... en el Cadillac negro, sus dos asesinas a sueldo de la CIA... que pueden recordar y mucho a los que intentaban acabar con el inspector Bullit de la Policía de San Francisco en la película del mismo nombre, con la diferencia que son mujeres y no conducen un Dodge Charger del '67, sino un Cadillac CTS-V último modelo. La que conduce el coche toda seria y fría, mira de reojo cómo su colega, mete el cargador lleno de munición de 9mm en una metralleta o sub-fusil IMI Mini UZI. Acciona el elevalunas eléctrico bajando la ventanilla, asomando para apuntar el arma... y abriendo fuego contra el Mercedes cuyos ocupantes quieren muertos cueste lo que cueste.

"¡Mierda, JENNIFER, AGÁCHATE! ¡AGÁCHATE!" exclama el viejo Sheriff, cubriendo a su nieta y tumbándose ambos en el asiento trasero del coche, porque las balas de las asesinas les están lloviendo, impactando ya tres proyectiles en la ventanilla trasera, y otras tantas en la parte trasera y en uno de los pilotos. Sin embargo, la cadencia de tiro de las UZI es muy alta, y en un pestañeo se agota la munición y la asesina de la CIA tiene que recargar el arma. Allice, conduce entonces dando bandazos, exclamando Daniel estúpidamente en el asiento del copiloto...

"¡Te das cuenta de en que nos han metido, no!? ¡Tenemos a dos asesinas de la CIA pegados a nuestro culo! ¡Y encima, a la policía de Chicago detrás! ¡DÓNDE ESTARÁN LOS DEL FBI CUANDO SE LES NECESITA!? ¡Se supone que tienen que venir a salvarnos! ¡Y tú... SE PUEDE SABER QUE PENDEJADA DE PLAN ES ÉSTE!? ¡Dime que demonios pretendes, inglesita!" grita en estúpido enfado el agente del CISEN, replicando Allice al volante del Mercedes deportivo... y parece que disfrutando y mucho de la conducción, exclamando...

"¿Pero es que aun no te has dado cuenta? Te he dicho que uses el cerebro y lo verás claro, "mexicano". Mmmm... no está mal este Mercedes. Personalmente me gustan más los Jaguar. Entonces podría decir cómo Jeremy Clarkson aquello de "Estoy conduciendo en mi Jaaaaaag" ¡Jajajaja!" exclama la agente del MI6, pasándoselo, por increíble que parezca, bomba, mirándose el sheriff y su nieta con estúpida cara de sorpresa el uno al otro por ver la discusión casi casi de pareja entre los espías mexicano y británico. Daniel le replica con estúpido enfado, mas bien... desespero...

"¿Te parece gracioso, eh!? ¡TE PARECE GRACIOSO!? ¡Estás loca! ¡Y además, en mi país odiamos a Jeremy Clarkson! ¡Nos insultó a los mexicanos!" grita con los nervios a flor de piel y cara estúpida de acojone, cuando una de las balas que les están disparando desde atrás, vuela a su lado el retrovisor derecho del coche. Daniel, poniéndose en tensión y guardia al instante, echa mano bajo su chaqueta de la SIG-Sauer M11, dispuesto a contraatacar, pero Allice...

"¡NO! ¡No les devuelvas el fuego!" exclama Allice toda tensa sin apartar la mirada de la céntrica calle de Chicago por la que huyen, quedándose Daniel parado sin entender nada, pero sin responder... porque entiende y sabe que ella sabe por qué hace lo que hace, diciéndole Allice "Si devolvemos el fuego daremos motivos a la Policía de Chicago para que nos meta en el mismo saco que ese par de asesinas. Tenemos que hacerles ver quien es aquí el verdugo. Nos hará falta cuando lleguemos a dónde tenemos que llegar." acaba diciendo toda seria, absolutamente concentrada en conducir el coche a toda velocidad, esquivando los demás vehículos delante o en dirección contraria... cuando entonces...

Llegan al final de la calle, dando a otra calle en dirección a izquierda y derecha. Pero ella... sabe a dónde va. Y con una espectacular maniobra... gira hacia la derecha, derrapando hacia la izquierda, quemando rueda y causando una gran humareda, con lo que no pierde mucha velocidad y consigue seguir con su camino. Tras suyo, las asesinas de la CIA... hacen exactamente lo mismo al volante de su Cadillac CTS-V. Y tras suyo... los Ford Taurus de la Policía no tienen tanta suerte, porque el que va al frente, el del joven oficial afroamericano y el viejo y malhumorado oficial blanco y calvo, gritando cómo nenazas, acaban empotrándose contra el sitio favorito de los policías norteamericanos: contra una tienda de donuts. Quedándose con el morro y el parabrisas repleto a rebosar de donuts y más donuts de todos los sabores y colores... y ambos policías, mirándose estúpidamente el uno al otro, alucinados. Pero el más veterano, aun con el susto en el cuerpo, coge el transmisor, diciendo aun con desconcierto "Eeeeemmm... aquí coche nueve. Solicitamos refuerzos. Repito. Solicitamos refuerzos. Que llamen a una unidad aérea. Y sobre todo... al SWAT. Corto." corta la comunicación aun alucinado el agente de Policía, recibiendo respuesta por el transmisor "Coche nueve, recibido. Los refuerzos están ya en camino."

Pero la acción no ha terminado ni mucho menos. Enseguida... más y más coches de la policía se unen a la persecución. Incluyendo dos helicópteros: uno de la Policía... y otro de las noticias de la televisión, que cubren en directo la persecución policial.

A pesar de que las dos asesinas les disparan un cargador tras otro de la Mini UZI... y de sus pistolas SP-21 Barak... no consiguen darles a las partes vitales cómo a los neumáticos a los propios ocupantes. Si se da el caso... sería el fin para ellos. Allice pero, pisa entonces a fondo... al mismo tiempo que el Cadillac tiene que frenar bruscamente y hacer un giro muy cerrado para esquivar un coche Nissan Altima con el que casi se la pega... pero sí se la pega el coche patrulla que tiene inmediatamente detrás. En este momento, Allice aprovecha para coger distancia con sus perseguidores... pero viendo que ante ella, hay un problema... que la obliga a frenar en seco. ¿Por qué?

Porque en ese momento, circulan por la W Monroe Street, en pleno centro de la ciudad, rodeados de altos rascacielos y no muy lejos del más alto de ellos, la torre Sears. Una calle que cómo muchas otras en ese momento... justo está poniendo el semáforo en rojo y... bajando sus barreras, porque el puente de esa calle que pasa sobre lo que no es un río, sino un gran canal (el chicago Sanitary and Ship Canal), por debajo suyo, una embarcación de carga no demasiado grande, está a punto de pasar por debajo, y el pequeño puente, lentamente, mediante sus mecanismos hidráulicos... se va levantando y abriendo para que el barco pueda pasar por el canal.

Allice, con el Mercedes-Benz AMG detenido en seco, le da varias veces al gas, haciendo rugir el motor, mientras en los asientos traseros, el viejo Sheriff que arropa a su nieta, exclama con nerviosismo "¿Qué estáis haciendo!? ¡SE NOS ACERCAN, RÁPIDO!" Pero Daniel, desconcertado a más no poder, acojonado incluso, señalando con el dedo al frente...

"Eeeee... oye, no estarás pensando... AH, NO!" exclama el espía mexicano con estúpida cara de sorpresa... agarrándose dónde puede, y replicando su colega británica... con una mueca confiada en la cara y mirada segura "Oh, sí. ¡SUJETÁOS!"

Allice pise todo lo fuerte que puede el acelerador del Mercedes-Benz, rugiendo el motor de 8 cilindros y 613 caballos con toda su bravura... y saliendo el coche disparado, quemando rueda y acelerando a gran velocidad... con Allice cómo conductora suicida, el sheriff agarrando a su nieta con cara estúpida de angustia... y Daniel gritando con todas sus fuerzas, creyendo que esto no lo cuenta. Tienen la suerte que aun no había ningún coche esperando tras la barrera de seguridad, y pasan por encima, rompiéndola... y echando un tremendo chispazo metálico al rozar el parachoques y los bajos del coche por la inclinación de más de 35º entre el firme y el puente elevado, acelerando más y más, más y más... hasta que salen, literalmente, volando, durante un instante muy corto pero que especialmente al mexicano se le hace eterno, rezando lo que sabe a la Virgen de Guadalupe.

Pero al final... el Mercedes acaba cayendo sobre suelo firme, que aunque echando algunas chispas metálicas por el golpe, los amortiguadores y los neumáticos resisten sin más el envite, siguiendo el coche tan tranquilo hacia un destino que es aun una incógnita. Daniel se echa a reír casi cómo un loco al haberlo logrado, y Kevin, exclama muy preocupado a su nieta "¡Jennifer! ¡Jennifer, te has hecho daño!? ¿Estás bien!?" y la pequeña, más contenta e ilusionada que en el parque de atracciones, exclama "¡Pero que dices, abuelo! ¡Es una pasada! ¡Cómo mola!" E

El viejo sheriff, sorprendentemente, con estúpida cara de muñeco, sin entender nada. Allice, tomándoselo con humor, exclama "¡JAJA! ¡Tengo que comprarme uno de estos! ¡A la mierda los coches eléctricos!"

Pero la diversión no les dura mucho, porque los cuatro ven por el retrovisor... cómo las dos asesinas de la CIA, han repetido para sorpresa suya, la misma maniobra... y también lo han conseguido. Eso sí, más maltrechos, habiendo perdido los guardabarros y parachoques del Cadillac negro (quizás porque han caído de todavía mayor altura... o porque sencillamente, un auto alemán es de más calidad y solido que uno estadounidense). Los Ford de la policía... los dos de delante, se pegan de morros contra la estructura ya casi vertical del puente levadizo, y los demás frenan en seco... pidiendo los agentes todavía más refuerzos, y que los SWAT acudan YA.

Ahora... la persecución es uno contra uno. Y esta vez... las asesinas desconocidas y sin nombre ni identidad de la CIA, van a por todas con sus presas. Acercándose lo más que pueden al Mercedes-Benz. Intentando dispararles directamente a las ruedas sin éxito... o incluso golpeando coche contra coche para hacerles salir de la carretera, y provocando que Allice se vea obligada a subirse a la acera, llevándose la gente que se encuentran por delante, un susto de muerte, apartándose cómo pueden. Pero no consiguen detenerla. Tiene claro a dónde quiere ir... y le falta poco para conseguirlo.

La situación se está volviendo peligrosa y ahora sí, la pequeña está pasando miedo. Avanzan en dirección al norte por la N LaSalle Dr, esquivando el tráfico algo denso cómo pueden, provocando choques y accidentes a su paso, la mayoría sin menor importancia, pero alguno incluso un poco más serios, con heridos. Por fin, más coches de policía les vuelven a perseguir, incorporándose desde la Kenziee street.

Daniel, ya impacientándose de verdad, acaba por estallar, exclamando "¡Maldita sea, Allice, vas a decirlo o no!? ¡ALLICE!" y ella, con más contundencia si cabe, le replica "¡NO ME JODAS AHORA, DANIEL! ¡ES QUE NO PUEDES DEDUCIRLO POR TI SÓLO!? ¡NO PODEMOS SEGUIR SOLOS, NECESITAMOS PROTECCIÓN POLICIAL, ASÍ QUE IREMOS DIRECTAMENTE A LA CENTRAL DE LA POLICÍA, LO HAS ENTENDIDO YA!?" grita la agente del MI6 con mucha furia, casi cómo una loca, quedándose Daniel pasmado, con cara de idiota, sólo atreviéndose a decir "Ah. Vale. De acuerdo."

A los coches policiales... se les suman los camiones de las fuerzas especiales de la Policía, los SWAT, que se unen a la persecución. Allice y todo su séquito de locos, giran bruscamente a la izquierda al llegar a W Division St, hacia el oeste, porque es a no muchas manzanas de allí... dónde se encuentra la comisaría central del Chicago Police Department.

"¡No lo entiendo!" espeta de golpe y porrazo el sheriff mirando de reojo por el parabrisas trasero al Cadillac de sus perseguidoras, sin que su nieta diga nada porque ahora no lo pasa precisamente bien, espetando Daniel "¡No entiende el que, sheriff!? ¡Nada de lo que nos está pasando tiene sentido! ¡Qué quiere decir!" dice el mexicano con desconcierto evidente, respondiendo Kevin igualmente desconcertado, arropando a Jennifer entre sus brazos "¡Por qué nos persiguen tan ciegamente!? ¡Ignorando a la Policía que les persigue cómo si no estuvieran allí! ¡Es cómo si no fuesen humanos! ¿Acaso les han lavado el cerebro a esas agentes de la CIA!?"

"¡Eso delo por seguro, Sheriff! ¡Lo único que cuenta es cumplir su misión, lo demás, da igual! ¡Son cómo zombies! ¡O que cómo ha dicho... les hayan incluso lavado el cerebro, quien sabe!" le responde Allice sin desviar la mirada de la carretera nocturna por la que conducen, aunque bien iluminada por un helicóptero Bell 206 de la policía que les apunta con un potente foco. Cuando a punto están de llegar...

La asesina de la CIA, asomando por la ventanilla del Cadillac CTS-V negro, concentrada en apuntar bien su ST-21 Barak... consigue darle a la rueda trasera derecha del Mercedes-Benz E 63 AMG de nuestros amigos, perdiendo bruscamente el coche velocidad por tener una rueda pinchada, rozando con el asfalto y echando la llanta tremendos chispazos metálicos. La asesina intenta un nuevo disparo... pero el foco del helicóptero de la policía la ciega, no puede apuntar.

Allice y compañía pueden tocar la meta final, al girar a la izquierda de nuevo hacia N Larrabee St, teniendo ya delante, el edificio de la comisaría de Policía. Allice no se anda con chiquitas, y emulando la famosa secuencia de la primera película de Terminator... entran ella y sus acompañantes en el coche, tocando el claxon para que se quite de en medio quien lo esté, por la entrada principal a la comisaría, atravesando los cristales, pisando entonces el freno a fondo y derrapando, con el tremendo susto de los oficiales que trabajan dentro y esquivan el coche cómo pueden... terminando por detenerse contra la pared, con el coche abollado por todas partes y la rueda reventada humeante todavía. Abriendo súbitamente las puertas del coche del lado izquierdo...

"¿Estáis todos bien!? ¿Hay alguien herido!?" pregunta la británica al resto con evidente tensión, haciendo Kevin que si con la cabeza, con su nieta aun asustada entre brazos, y Daniel... tomándoselo con ironía, exclamando "Sí... mareado cómo una sopa, vivo de milagro y ahora, detenidos por la policía, pero a parte de estas minucias... sí, estoy bien... Allice." acaba diciendo con una tímida sonrisa cariñosa hacia su colega británica, quien se la devuelve, cuando entonces...

El Cadillac negro pega un frenazo ante la misma entrada de la comisaría... bajándose las dos asesinas, pistola en mano, andando con prisas... hacia el Mercedes empotrado con las puertas abiertas. En ese instante, sólo por unos segundos... Allice llega a sentir miedo. Porque la mirada de esas tipas sigue siendo tan fría y decidida... que no le cabe duda de que lo van a hacer. A no ser... que alguien las pare. Y estando ya dentro de la central de la Policía y con la mitad de ésta persiguiéndoles por toda la ciudad...

Las asesinas no han llegado aun ni a mitad de trayecto, cuando entonces... llega media Policía de Chicago, de golpe. Los agentes de patrulla, los propios oficiales de la comisaría, los SWAT, todos... rodean por completo a las dos asesinas, quienes se ven rodeadas de decenas de oficiales de policía muy y muy cabreados, quizás por el ridículo que les han hecho pasar y el orgullo herido del cuerpo. Pistolas Glock 17, rifles cortos Benelli M4, sub-fusiles MP5, e incluso fusiles de asalto M4. Una munión de agentes de la ley con cara de muy pocos amigos, dispuestos a devolverles el ridículo que les han hecho pasar a esas dos extrañas, muy extrañas mujeres. Pero unas asesinas, que pese a todo... parece que no son unas fanáticas sin cerebro, y en sus ojos de mirada fría... un tic nervioso se manifiesta... y sus labios, se aprietan de rabia.

"¡POLICÍA! ¡BAJEN LAS ARMAS! ¡AHORA!" exclama uno de los docenas de agentes con una cara absolutamente furiosa... y ambas mujeres, rodeadas por completo... acaban tirando las armas, poniéndose de rodillas y con las manos a la cabeza, siendo enseguida esposadas por dos de los agentes... pero manteniendo una mirada fría, incluso espeluznante, sobre Allice, quienes las mira fijamente, muy seria, con mirada desafiante. Otros agentes se les acercan para detenerles a ellos, pero entonces...

Ante la comisaría, se detiene lo que parece un coche oficial negro Lincoln Continental, bajándose de las plazas traseras... alguien muy importante: el Director del FBI, Peter Johnson, acompañado de otros dos hombres cómo él, de traje y corbata buenos. Siendo visto por los demás oficiales de Policía con cierta impresión, porque se han dado cuenta de quien es, hasta que Peter se acerca al Mercedes empotrado, en que un oficial de policía se dispone a esposar a Allice, exclamando Johnson...

"Déjelo, oficial. Yo personalmente me encargaré de ellos." dice el Director del FBI con una mueca confiada en la cara, echando mano bajo su chaqueta... y sacándose un papel oficial, diciendo "Aquí está la orden." dice todo seguro, quedándose muchos policías sin entender nada... y Allice y Daniel, mirándose confiados el uno al otro. Al lado de ellos, ya bajados del Mercedes, la pequeña Jennifer levanta la vista hacia su abuelo...

"Abuelo... estamos salvados?" pregunta toda inocente a su querido abuelo, y éste, con sonrisa cariñosa hacia su nieta, le responde "Sí, cariño. … Estamos salvados."

Puede que no sea el final del viaje. Y que incluso... aun hayan más peligros. Pero desde luego, y para sorpresa suya... el FBI, y ni más ni menos que su máximo responsable, se ha presentado ante ellos para tener bajo su custodia a alguien, al sheriff y su nieta venidos desde Blackforest Village... que tienen mucha más importancia de la que ellos mismos se creen. Porque cómo dijo Winston Churchill... éste no es el final, no es ni siquiera el principio del final. Puede ser, más bien... el final del principio. Y no sólo... en lo referente a ellos. Sino... a todo lo que acontece. Porque a más de 950 kilómetros de allí en línea recta...

UNOS INSTANTES DESPUÉS

Casa Blanca, Washington D.C., Estados Unidos. 0:15 AM hora local

Sabe que a estas horas de la noche, aun puede encontrarle en el despacho oval. Estaba a punto, a nada, de marcharse a casa, contra su propia voluntad, porque piensa y cree firmemente, que debería quedarse allí con su superior y comandante en jefe de la Nación, porque en unas horas, por fin se dará inicio a una acción encubierta y ordenada directamente desde la Casa Blanca, para dar caza a alguien sobre quien las sospechas ya pesan demasiado. Y sin embargo... no será una acción con toda la contundencia que debería. Él ha estado horas antes en el despacho oval con los altos mandos militares de la Junta de Jefes de Estado Mayor... incluyendo ese veterano General con bastón con una lengua bastante afilada y que no se corta ni ante su comandante en jefe. Una decisión que a esos militares... no les ha hecho gracia, porque quien tiene la responsabilidad de ordenarlo... sigue anteponiendo la política sobre el actuar. Y quizás también... porque el "enemigo", aun no ha puesto todas sus verdaderas cartas sobre la mesa.

Pero la cuestión... es que a punto de marcharse, ha recibido una notificación por su móvil de algo que esperaban desde hacía días y que incluso les tenía en vilo: dónde estaban los dos espías extranjeros y los dos únicos supervivientes de Blackforest Village, Nebraska. Ha dejado al coche o SUV oficial negro GMC Yukon XL con su conductor esperando, porque ha salido pitando, corriendo, de regreso para dentro.

Y es que él, el asesor y consejero del Presidente Dyrrell, John Andrews, un tipo que podría pasar perfectamente por el típico funcionario que quiere una vida tranquila y sin altibajos, quizás por su aspecto siempre serio y formal de rata de biblioteca con gafas, pero que de estúpido no tiene ni un pelo, anda, más bien corre, por los pasillos de la Casa Blanca, siendo observado por los guardaespaldas de traje y pinganillo en la oreja del Servicio Secreto, uno de los cuales, le abre la gruesa puerta blanca que da acceso al Despacho Oval. Tanta prisa no es para menos. El problema es que Dyrrell...

"¡Señor Presidente! ¡Señor! ¡Acaban de decirme que..." exclama John entrando con prisas en el despacho presidencial, con la puerta tras suyo siendo cerrada por el guardaespaldas del Servicio Secreto... y con su iPhone todavía en la mano derecha. Pero es cortado enseguida por Dyrrell, que sentado en su butaca de cuero tras la mesa Resolute, exclama concentrado en su papeleo...

"No te molestes, John. Ya me he enterado. Acaba de decírmelo personalmente." dice Dyrrell tan tranquilo, firmando papeles con una pluma sobre su mesa y metiéndolos en una carpeta. Andrews, con cierta sorpresa, responde "Oh... ya lo sabe, Presidente? ¿Cómo..." dice John un tanto despistado, cogido por sorpresa. Dyrrell, que termina su papeleo y cierra la carpeta con el escudo del SEAL of the PRESIDENT of the UNITED STATES con todos los papeles oficiales, se levanta de su butaca de cuero, diciendo con cansancio...

"Peter. Acaba de decírmelo con una satisfacción que no le cabe en el pecho." dice Dyrrell con voz y cara cansadas, poniéndose a mirar por el gran ventanal con vistas nocturnas al gran jardín de la Casa Blanca, y con mirada endurecida, espeta "Al menos quedáis algunos que todavía me sois completamente fieles. Ni los militares están de acuerdo conmigo en lo de esta noche. Quieren hacerme creer que ese judío desalmado es más poderoso que yo. ¡YO, EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS! ¡MIEMBRO DE UNA DE LAS FAMILIAS MÁS RENOMBRADAS Y PRESTIGIOSAS DE TEXAS! ¡EL PRIMERO QUE LOGRA LLEGAR A LA PRESIDENCIA DE LA UNIÓN! … Y ni aun así... ya consigo que nadie me respete. Por qué el destino me juega esta mala pasada cuando todo podría haber sido perfecto." exclama Dyrrell de espaldas a Andrews, con mala cara, incluso de indignación, más aun cuando el asesor, un tanto acojonado, exclama...

"Pero... señor Presidente. ¿No cree que... habría sido mejor seguir el asesoramiento de la Junta de Jefes de Estado Mayor y... emmm... ellos creen que la Guardia Nacional de Nebraska no podrá..." el asesor del Presidente no se atreve a seguir hablando, porque Dyrrell se gira, mirándole fijamente con una expresión seria y no precisamente de buena sintonía, cómo diciendo Tú también, Brutus? O en otras palabras... de veer que incluso quien cree que le es fiel, también le abandona, sin darse cuenta que es él (Dyrrell) y nadie más que él... quien lo está empeorando por lo que es: un político asquerosamente ambicioso. Andrews intenta desviar la tensión del momento cambiando de tema, diciendo más distendido pero tenso...

"Eeemmm... señor... supongo que también sabrá lo de Chicago. Lo que..." pero le corta enseguida Dyrrell, que aun con su habitual mala leche, pero con cara sarcástica, espeta "Oh, sí. Lo sé, lo sé. Un Mercedes valorado en más de 85.000 dólares robado y siniestrado; daños a propiedades privadas y mobiliario público por otros tantos 200.000 dólares; varios accidentes de tráfico por suerte leves, pero que provocarán una lluvia de peticiones de las compañías de seguros; y la policía de Chicago, con varios coches patrulla para el desguace y algunos agentes heridos. Habrá que pasarles la factura a Wellmington y al mexicano ese. ¿Cómo coño se llamaba?" dice Dyrrell tontamente, intentando recordar el nombre del dirigente del país vecino con el que tiene muy mala relación, ayudándole Andrews...

"Guerrero, señor. El Presidente de México José Guerrero. ¿Está diciendo de... pasarles la factura de los daños y prejuicios causados? Sabe que eso es en realidad responsabilidad de esas dos supuestas agentes de la CIA, que querían asesinar a toda costa a nuestros dos conciudadanos supervivientes de Blackforest Village. Esa agente del MI6 y su colega del CISEN, solamente cumplían con su obligación de protegerles a toda costa. Opino que deberían ser condecorados por ello y dar las gracias a sus países por la ayuda prestada." acaba diciendo el asesor presidencial sin poder ocultar cierta indignación por las palabras de su "jefe", quien responde todavía sarcástico...

"Sólo bromeaba, John. Además de un cuatro ojos repelente, en Boston tenéis la gracia en el culo." y del sarcasmo, pasa de nuevo a la seriedad e incluso a la tensión, siguiendo "Aaaaaggghhh... al menos es el único alivio que me queda por ahora. El saber que nuestros dos compatriotas, el sheriff y su nieta, están sanos y salvos." dice Dyrrell con expresión de preocupación evidente.

"Señor... se les va a traer a Washington para que sean interrogados por el FBI... y para testificar ante el Fiscal General? Esos dos supervivientes son la viva prueba de los crímenes cometidos por la CIA en nuestro propio país. Bueno... no por la CIA en sí. Sino por su Director General. Gracias a ellos..." dice visiblemente esperanzado el asesor del Presidente, quien le replica con más calma...

"Sí, mañana mismo estarán aquí. Se les llevará en un Jet privado escoltado por dos F-16 de las fuerzas aéreas. Aun así... Peter me ha recomendado que recemos al altísimo lo que haga falta para que el sheriff y su nieta lleguen a Washington sanos y salvos. Ese diablo sin cuernos podría intentar cualquier cosa." acaba diciendo Dyrrell endureciendo la mirada, temiendo, efectivamente, de que aunque el FBI ya tenga a Kevin y Jennifer Wackmyre... su vida aun puede estar en riesgo.

"Señor... y... los dos agentes extranjeros?" pregunta el asesor extrañado, respondiendo Dyrrell, cansado, suspirando y masajeándose el entrecejo "Aaaaaaggghhh... de eso se ocupa el Departamento de Estado. Si no te importa, John... necesito irme a descansar. Ya me enteraré de las novedades en cuando me levante a les siete y media en punto." dice aun masajeándose el entrecejo por la migraña, cuando Andrews, aun más extrañado... pero también... atreviéndose a decir lo que normalmente no se atreve a decir, por cómo es él y cómo es su jefe... lo suelta, exclamando...

"Emmm... esto... señor... con el debido respeto... creo que... em... debería hacer caso a los militares. Especialmente a ese General. Adams. Se lo ha pedido por activa y por pasiva, señor. Si autoriza lo de esta noche contra el nido de hormigas..." dice cómo clara advertencia, tragando saliva y angustiado, John Andrews al Presidente Dyrrell, que quitándose la mano de la cara, de nuevo... se le queda mirando con un aura muy perturbadora. Dyrrell, queriendo demostrar quien la tiene más grande, y no sólo metafóricamente, anda hasta plantarse ante Andrews, estando ambos cara a cara, notándose la respiración mutuamente, mirándose a los ojos. Y Dyrrell, se lo advierte sin medias tintas, diciéndole incluso con tono amenazante...

"Tú sólo eres un funcionario cualquiera, John. Un perfecto don nadie. Pero yo... soy la novena generación de los Dyrrell. Una de las familias más importantes y ricas de Texas. He nacido teniéndolo todo... pero quería llegar a la cima. Entrar en política... y llegar a ser el hombre más poderoso del mundo. No tienes ni idea de lo que tuve que trabajar, del dinero que tuve que invertir, de los culos que tuve que lamer y de la mierda que tuve que tragar para hacerme un nombre en política, primero en Texas y luego aquí, en Washington, en la Cámara de representantes. Hace tres años... por fin lo conseguí. Mi sueño... MI DESTINO... se hizo realidad. Pero desde entonces... todos me habéis fallado. Mis conciudadanos me consideran débil e inepto. Mi partido no quiere que me presente para la reelección el año próximo. Nuestros países aliados en el extranjero nos han perdido el respeto y los no aliados, se ríen de nosotros! ¡PERO LO QUE NO PIENSO TOLERAR JAMÁS, ES QUE ESE JODIDO JUDÍO A QUIEN YO LE DI EL CARGO, DESTRUYA LO QUE TANTO ME COSTÓ CONSEGUIR! … Y no te preocupes tanto por lo de esta noche en Nebraska, John. Que suframos algunas bajas es inevitable en cualquier guerra. En este país lo sabemos muy bien. Sólo es un puto agujero en el suelo con cuatro fanáticos con rifles. Así que lo haremos a mi manera, está claro? ¡A MI MANERA!" acaba gritando Dyrrell con la vena del cuello hinchada, casi fuera de sí, ante la mirada intimidada de Andrews, que traga saliva. Pero aun así... se arma de valor, y para sorpresa del Presidente, John le responde...

"Señor... lo único que va a conseguir... es mandar a muchos jóvenes de Nebraska, a compatriotas estadounidenses, hacia una muerte segura. ¿Es que no le importa? Señor... en momentos cómo éste, lo que determina la talla del líder de una nación, no es lo que hace para sí mismo. Sino lo que hace para sus compatriotas. Si no rectifica... las vidas de esos soldados de Nebraska le pesarán en la conciencia cómo una losa el resto de su vida. Por favor, señor Presidente." dice Andrews con una mirada sin duda de súplica, casi casi... de desesperación, por intentar convencer a Dyrrell de que deje el ataque contra la verdaderamente enigmática base de operaciones de la CIA en Blackforest Village, en manos militares, de los verdaderos profesionales. Pero Dyrrell, que ha escuchado reflexivo, todo serio... acaba por mirar con cierta empatía a su asesor, le da dos palmadas de ánimo en el hombro derecho... y se dispone a salir del Despacho Oval, cuando plantado ante la puerta abierta por el guardaespaldas del Servicio Secreto, se para, diciéndole de espaldas a Andrews...

"John... termine cómo termine... avisadme por teléfono en el Dormitorio presidencial. Yo y nadie más que yo... asumo toda la responsabilidad. … Vete a casa, John. Tu mujer y tus hijos también te necesitan." acaba diciendo serio pero compasivo el Presidente, marchándose definitivamente a descansar... ante el desconcierto evidente de su asesor, quien no para de pensarlo: en si al final, todo su esfuerzo para destapar la conspiración de la CIA... o quien realmente hay detrás, sea en vano.

Dyrrell tenía dos caminos por escoger: el de su carrera política o el actuar directamente contra la conspiración de la CIA. Y ha elegido la primera opción... de momento. Porque su carrera política y todo lo que ha tenido que hacer para conseguirla... es algo que quiere y piensa proteger a toda costa. Pero es obvio... que intenta salvar algo que no tiene salvación. Porque obviamente, Dyrrell ha subestimado por completo a su enemigo, cómo Lyndon B. Johnson subestimó al Vietcong, sobre sus verdaderas capacidades. Y es que Dyrrell aun no ha sido informado de que cierta gran potencia militar aliada... forma parte de la conspiración y ha prestado "juguetes" para que su nido de hormigas... sea defendido. Información que los militares parece que SÍ pueden conseguir de otra manera... gracias, precisamente, al ataque de la Guardia Nacional de Nebraska sobre... el Nido de Hormigas.

UNA HORA DESPUÉS

Hanazono Shrine, Parque Chuo, Shinjuku, Tokio, Japón. 11:30 AM hora local

Ha salido de la reunión confidencial o secreta en la War Room de Base Alnus, antes que nadie, sin tener que dar explicaciones a nadie más que a Hazama, a quien ya le había informado previamente de ello... con medias verdades. Una reunión que al contrario que los demás... le ha causado intriga y ganas de saber más... pero no desconcierto ni sobre todo... miedo. Algo que hace muchos y muchos años... que dejó de experimentar. Porque pese a su aspecto y comportamiento distendido e incluso de buen humor... hubo un tiempo, en que su carácter y manera de expresarse en público, eran muy diferentes. Tampoco ha sentido nada especial por lo que ha visto y oído. Quizás esto también se deba, simplemente... a lo que fue en una época pasada y lejana de su vida. Época... en que fue considerado uno de los mejores, sino el mejor... interrogador y torturador de la temida y brutal DINA o Dirección de Inteligencia Nacional, durante la dictadura del General Pinochet.

Y es que él, el General de Brigada del Ejército de Chile que comanda la expedición chilena al otro lado de la puerta de Ginza, José Luís Ríos, recibió el día antes el mensaje de un, se podría decir... viejo colega de profesión... o quizás no; de un colega a secas, que ni siquiera es chileno cómo él. Sino de otro país americano de habla hispana que de ahora en adelante... también tiene un papel en los acontecimientos. Un viejo colega... que ahora dirige los servicios de inteligencia de México, el CISEN, de una forma además, mucho más sólida que cualquiera de sus antecesores: César Menéndez. Quien más que un viejo colega... fue más bien... un maestro en el arte de obtener información y en cómo utilizarla. Él le propuso de verse en cierto lugar de Tokio al día siguiente a las once y media de la mañana. Y hoy, siendo ya esa hora...

El General chileno, obviamente no va vestido de uniforme, sino de civil, en traje negro con camisa blanca, corbata roja, que apenas se ve bajo la gabardina negra abrochada que lleva encima, ya que es aun pleno invierno en Tokio. Es una mañana soleada pero fría en el distrito tokiota de Shinjuku, con sus altos rascacielos, destacando el alto edificio del gobierno metropolitano, conocido popularmente por los propios tokiotas cómo la "torre de los impuestos". Y cerca de este edificio en el que por su parte alta parecen dos, en el parque que hay enfrente... Ríos contempla serio pero con indisimulada curiosidad, algo en que los japoneses son maestros: en mezclar lo moderno con lo antiguo. Ya que mientras a lo lejos puede ver los 243 metros del rascacielos del gobierno metropolitano, y otros rascacielos detrás y alrededor... ante él, en un parque que es un micro bosque en medio de la metrópolis, observa el Kumano Shirine, un templo sintuista de los que hay miles en Japón, desde los lugares más recónditos y aislados, hasta en las más modernas y transitadas urbes... cómo Tokio. Un lugar en que en fechas señalas, cómo el día de año nuevo, suele estar muy concurrido por gentes vestidos con ropa tradicional (kimono las mujeres, yukata los hombres)... o en época de exámenes, cuando muchos estudiantes van a rezar plegarias al templo para tener suerte en las pruebas, especialmente los que se examinan para las pruebas de acceso a la universidad. Observando todo esto... José Luís se hace una idea de la diferencia entre ese país oriental, de cultura e historia milenarias... y el suyo, que justamente hace 200 años que declararon la independencia del dominio español allá por 1818. Dos países, Japón y Chile, que tienen en común el hecho de tener una intensa actividad sísmica... y de que tuvieron épocas en su historia más o menos reciente, de regímenes totalitarios. En Japón en los años '30 y en la Segunda Guerra Mundial (siendo el General Toho su figura más representativa)... y en Chile, durante la Dictadura del General Pinochet, entre 1973 y 1990. Aparentemente no tienen nada que ver un caso con el otro... pero en la represión interior de cualquier disidencia, fueron regímenes muy parecidos. Y eso es algo de lo que él, José Luís Ríos... se arrepentirá y pesará en su conciencia cómo una losa el resto de su vida.

El General chileno, anda lentamente alrededor del templo, en un parque a esas horas vacío, por ser horario laboral para los trabajadores y funcionarios públicos, y lectivo para los estudiantes. Tan sólo de vez en cuando, pasa alguna persona mayor, jubilados, que pasean por el parque tranquilamente, amas de casa con niños, o deportistas que entrenan con ropa de deporte, haciendo footing con unos auriculares de botón en las orejas. José Luís mira su reloj de pulsera: son las once y media en punto. Quien espera... puede aparecer en cualquier momento. Sin alejarse demasiado del templo sintuista, se sienta sobre un banco de madera, al lado de una edición de hoy del periódico conservador Yomiuri Shimbun. Se sienta en el banco tan tranquilo, cómo si fuese un turista solitario cualquiera. Aunque obviamente... no está allí sólo, ya que le acompañan dos oficiales de la Policía Militar chilena también vestidos de civil que vigilan los alrededores. Y quien sabe si... las propias autoridades japonesas, le estén vigilando en la distancia, aunque sea un aliado de la Coalición en Alnus.

Hace ver que lee el periódico... sin entender ni papa de lo que dice, porque pese a hablar algo de japonés con fluidez, el leerlo aun le cuesta mucho más. Cuando entonces, y sin desviar la mirada del periódico...

Alguien que ha aparecido de repente desde el parque, andando tan tranquilo... se sienta sin inmutarse al lado del General chileno en el mismo banco. Un señor que cómo él... no es japonés, sino occidental... y que también habla la misma lengua: el español. Un tipo maduro, 45 años, bajo y rechoncho y un poco calvo... pero de mirada segura y seria, imperturbable. Vestido cómo el General, aunque sin Gabardina negra, sino con abrigo para traje beige, sobre traje azul marino con camisa blanca a rallas azules y corbata verde. Quien esperaba, César Menéndez, ha llegado... y quiere algo más que hablar de los "viejos tiempos".

"Cómo está tu hijo. Diego. El que te has llevado contigo al otro lado de la puerta. ¿Aun no se ha casado?" pregunta el Director del CISEN haciéndose el campechano, sin mirar a José Luís, que haciendo ver que lee el periódico, le pregunta todo serio "Por qué me llamas después de tres años. Hace ya mucho tiempo que nuestra relación dejó de ser profesional. Y ni siquiera fue de amistad."

"Mmmm... bueno... prefiero pensar que fue de... profesor y alumno. Un profesor... verdaderamente macabro." dice el mexicano con una mueca un tanto cruel en los labios, pero aun sin mirar al chileno, que no le responde, y Menéndez, mirando entonces... hacia los rascacielos de Shinjuku, exclama...

"¿Lo has visto, mh? Incluso en una ciudad rica y opulenta cómo ésta, hay pobreza y miseria. De camino hacia aquí, me he encontrado a varios sin techo. Incluso uno de ellos me ha pedido unas monedas para seguramente, comprar algo de comida, alcohol barato o... droga. Le he dado una moneda de 500 yenes que llevaba en el bolsillo. Pero si hubiese hecho caso a tus enseñanzas de entonces... mi respuesta habría estado muy diferente... verdad? … En aquel entonces me enseñaste que la escoria de la sociedad es un obstáculo para la nación, para la mayoría silenciosa que cree en el orden y la ley sin importarle mucho las libertades... e incluso para el orden natural de las cosas. Los vagabundos, cómo vagos, entraban en el mismo saco que comunistas, guerrillistas, sandinistas, peronistas, y una larga lista de acabados en ista. Mfmfmf. Y ahora... mírate. Todo un General de brigada de una nación democrática... que se hizo un nombre siendo alguien que la combatía con métodos extremos." acaba diciendo Menéndez a Ríos, quien ha escuchado imperturbable, sin decir nada, haciendo ver que lee un periódico que a penas puede leer... pero con mirada endurecida, mala cara en definitiva... porque no le gusta nada que le recuerden un momento de su vida... en que fue un verdadero monstruo humano.

César se saca una cajetilla de tabaco Delicados de debajo su chaqueta y un encendedor metálico, poniéndosela enfrente a José Luís, que levantando las manos, exclama "Oh... no, gracias. Lo dejé." Y el Director del CISEN, con una mueca burlona, espeta "¡Ja! Definitivamente ya no eres el mismo de antes. Te has ablandado." y en cuando termina de decirlo, se mete un cigarrillo entre los labios, se lo enciende y echa una primera calada, seguida de una espesa bocanada de humo. Cuando el General...

"Por qué me preguntas sobre mi hijo. Si tiene relación con lo que ya sabes... no quiero que lo vuelvas a preguntar." le advierte, esta vez sí, mirando a su "viejo amigo" mexicano, con mala cara, y César, echando una nueva calada a su cigarrillo, pregunta "¿Aun no le has dicho la verdad a Diego? Es un buen chico. Un poco... rarito parece ser. Pero que será un buen soldado cómo su padre." y José Luís, con mirada seria pero triste al frente, con la bocanada de humo alrededor, responde " … No. Aun no."

"Pero su madre sí lo sabe." dice el mexicano, mirando de reojo serio pero con cierta lástima hacia su "maestro", quien hace que sí con la cabeza, diciendo César de nuevo "Entiendo. Así que aun ignora por completo... que su padre fue uno de los más brutales y sanguinarios interrogadores y torturadores de la DINA. Sólo conoce... tú faceta cómo militar de carrera con prestigio y méritos. ¿Esperarás a que te llegue el retiro para decírselo?"

Pero el General chileno, mostrándose incómodo e incluso enfadado con una mirada endurecida, acaba exclamando, mirando mal de verdad al Director del CISEN "¡He dicho que no quiero hablar más de esto! … Es un asunto familiar. Y en mi familia debe quedar." dice ya incluso amenazante... con una mirada incluso... inquietante, que denota aunque sólo un poco... lo que fue en el pasado. El mexicano le suelta entonces... cómo recordatorio "¿De versas, Ríos? Piénsalo. Para los hijos; padres; hermanos; de... las víctimas mortales que provocaste, que no fueron pocos... aunque sea solo uno... algún día reclamarán justicia. Y entonces, el gobierno y la cúpula militar de Chile se puede ver en un aprieto. Los documentos oficiales sobre tu pasado, casi todos... desaparecieron cuando finalizó la dictadura en 1990. Muy casual, verdad? Pero si se destapa la verdad sobre tu pasado durante la Dictadura... no será Chile la que puede pasar vergüenza ante el resto de países de la Coalición y ante el mundo. Sino sobre todo... ante tu propio hijo. ¿Cómo reaccionará cuando sepa la verdad?"

"¡BASTA! … No hemos quedado para hablar de mi pasado. ¿Está claro? … Hablemos de lo que hemos venido a hablar. Si pierdo demasiado el tiempo contigo, en Alnus y en la embajada chilena se darán cuenta, así que dímelo de una jodida vez. … Para qué estamos aquí." dice el viejo General chileno... con unos ojos de una mirada verdaderamente perturbadora, mostrando aunque sea sólo por un instante... lo que fue. Pero que hoy... ya no quiere ser. Menéndez, dándose por enterado al sopesarlo, moviendo la cabeza, acaba por echar una última calada al cigarrillo y tira la colilla humeante en una papelera metálica al lado del banco de madera en el que ambos permanecen sentados. Entonces... se saca un sobre oscuro de debajo su chaqueta, dándosela al chileno. Sin inmutarse, el General de la expedición chilena (y padre del cabo segundo Diego Ríos), lo recoge, abriendo el sobre... y sacando un manojo de cuatro fotos en papel... que le dejan con los ojos abiertos a más no poder. ¿Por qué? Porque son cuatro fotografías... de alguien que ni siquiera a él, le puede caer bien... y quien sabe lo que habría hecho con él en sus manos en sus "otros tiempos". ¿De quien es la fotografía? De...

"Seguro que le reconoces. Y... en México, para desgracia nuestra, también. … Karl Brugenau. Los servicios de inteligencia de México le buscamos por todas partes. Por supuesto, cualquier pista o información que se encuentre, por pequeña que sea, será bienvenida para mi y mis hombres. Pero antes que nada... quisiera preguntarte sí... has sido tú quien nos ha mandado estas cuatro fotografías. ¿Mh?" pregunta César Menéndez a un José Luís Ríos, que le mira entre enfadado y extrañado, pero sin dejar un ápice su mirada endurecida y seria hacia su antiguo pupilo mexicano.

En la serie de cuatro fotografías en cuestión... se puede observar a quien ya sabéis: Karl Brugenau, en lo que parece un club de alterne o prostíbulo de muy alto standing, sentado en un sofá de piel rojo, con la camisa desabrochada y el torso al desnudo, rodeado de... cuatro prostitutas sin duda de lujo, con cuerpos verdaderamente explosivos y muy cortas de ropa que le acarician aquí y allá y una incluso... ya le mete la mano bajo el pantalón. Ante el grupo, una mesa de cristal con una botella de Whisky del más caro, con un vaso en la mano de la bebida con hielo... y la otra mano, entre las piernas de una de las prostitutas. Sin abandonar eso si... su sonrisa verdaderamente inquietante en su cara. Todo en un sillón de cuero rojo en un ambiente oscurecido y tenue... propio de un local de alterne. Tras las cuatro fotografías, hay la misma inscripción en rotulador: Madrid, 20 de noviembre de 20XX + 1. Algo que ya puede decirnos que...

"Seguro que ya te habrás fijado en dos pequeños detalles, "Maestro."" dice César mirando de reojo al General Ríos, con una mueca maquiavélica en los labios, explicando "El tipo es Karl Brugenau. No hay duda. Esa cara de cabrón hijo de la gran puta con esa sonrisita odiosa, es inconfundible. Y por otro lado... según lo que "alguien" ha escrito en la parte posterior de las fotografías impresas, la fotografía parece que fue tomada con cámara oculta... el mismo día antes que el tipo en cuestión, fuese capturado por el ejército imperial que atacó en Madrid... el pasado 21 de diciembre. ¿Acaso... disfrutaba a lo grande derrochando el dinero de los contribuyentes alemanes cómo agente del BND... antes de convertirse en prisionero de Zorzal? ¿Casualidad? O... puro teatro? Y sobre todo... quien..." dice verdaderamente intrigante el Director del CISEN, contestándole enseguida el General Ríos, todo serio, con la vista al frente...

"No. … No hemos sido nosotros quienes te hemos enviado estas fotografías. Si las tuviésemos, obviamente, no iríamos regalándolas por ahí cómo felicitaciones de navidad. Y aunque la Coalición también va tras él... no tenemos nada sobre su paradero. Y aunque lo tuviésemos..." pero le corta entonces César, que suelta irónico "¿Ni tan siquiera a un viejo amigo?"

El veterano General Ríos, se le queda mirando seriamente, con mala aura, sin decir nada por un instante, no ya por hacerle recordar cosas que prefiere olvidar. Sino también... por qué le viene ahora a él con eso, cuando le falta nada, un año, para retirarse. Pero César entonces... le hace entender a qué está allí, diciéndole el jefe de la inteligencia mexicana...

"No importa si no quieres decirlo. Vengo a ofrecerte... una especie de trato. … Si nosotros le encontramos primero... nos lo llevaremos para nuestro país, que es dónde debe estar. Y por supuesto... no le preguntaremos sobre lo que os afecte a vosotros. Pero si cae antes en vuestras manos... podéis dejar hacer a la capitana germanojaponesa de las JSDF cuyo nombre ignoro, pero... que de seguro querrá tomarse la justicia... por su mano. Y no precisamente por iniciativa propia. ¿Entiendes... verdad?" acaba preguntando enigmático el Director del CISEN al General de Brigada del Ejército de Chile, cuya respuesta, es contundente, mirando a los ojos a su antiguo "colega"... aunque no sepamos aun a colega de "que", "cómo" y "cuando", exclamando el General chileno...

"Yo no soy el mando supremo de la capitana Schmidt. Eso le corresponde a Hazama. Pero no insinúes... lo que no es. Ella nos es totalmente leal a nosotros. No te quepa la menor duda. … Podéis buscar lo que queráis. No es asunto mío ni de la Coalición. Nosotros cumplimos con nuestras obligaciones. Y si le encontramos... será única y exclusivamente asunto nuestro. Porque lo que sepa ese tipo... puede ser infinitamente más importante de lo que crees, César. No lo dudes." le advierte muy en serio el General de Brigada Ríos al Director del CISEN, que cerrando los ojos y con una sonrisa triste en los labios... acepta el hecho de que no le va a convencer sólo... con la amistad. Se levanta del banco de madera con intención de irse, y dándole dos palmadas en el hombro al veterano General chileno, le suelta con una mirada y voz más amistosas...

"De acuerdo, tú mandas, mfmfmf. Pero... mantengamos un canal abierto para hablar, de acuerdo? Si le encontramos nosotros primero, te prometo que te lo comunicaré enseguida. Y espero que tú... hagas lo mismo. … Adiós... José." se despide marchándose andando, de espaldas al General Ríos, cuando éste le exclama muy en serio, haciendo que César se detenga...

"No eres ningún ignorante, César. Ya lo vi cuando te conocí en Santiago en el '88. Ese tipo no es el peligro. A quien sirve... es el peligro. Uno que aun no ha mostrado su verdadero poder. … Ten mucho cuidado. No sea que luego te arrepientas. Tú... y tú país." le advierte muy seriamente el General Ríos a César Menéndez, quien reemprende la marcha andando hacia el interior del parque Yoyogi... despidiéndose con la mano derecha alzada, sin decir nada más.

Una conversación escueta entre quien ha hecho un largo viaje entre México y Japón sólo para hablar unos pocos minutos con un viejo "maestro"... en algo que ese "maestro" no quiere volver a recordar. Algo... que incluso le oculta aun ahora a su propio hijo, que lo ignora por completo. Pero una advertencia, la de Ríos... que es cierta. Él mismo, cómo uno de los altos mandos de la coalición... ignora y teme... que pueden encontrarse de ahora en adelante. Algo que verá... en cuestión de horas.

UN DÍA DESPUÉS. 13 DE FEBRERO.

Sadera, Imperio Reconstituido. 11:00 AM hora local

El día ha llegado. En no muchas horas, una gran recepción oficial, de Estado, va a tener lugar en el reconquistado palacio Imperial de Sadera. No importa que ya sea una mujer hecha y derecha, o de que ya se haya adaptado a ejercer el papel de mujer de poder con todo lo que eso conlleva. Quizás su juventud, a sus 20 años, haga que aun tenga inseguridades, miedos, y el no no estar siempre segura de haber acertado en cada paso que da, más que en la vida... en su papel cómo emperatriz del Imperio Reconstituido.

Hoy, ella, la emperatriz Piña Co Lada, tiene una jornada de mucha importancia para su reino y puede que incluso su mundo... y el otro. Puede que no sea en el fondo para tanto, pero... y si lo es? Buena muestra de ello, es el ajetreo que ha habido en los últimos días en el Palacio Imperial e incluso en la ciudad de Sadera, para tenerlo todo a punto. Las criadas de palacio han trabajado hasta casi volverse locas. La Guardia de Palacio Imperial se ha preparado para la ocasión, estrenando uniformes nuevos y entrenando más si cabe sus cambios de guardia con toda la parafernalia asociada. Tanto para la emperatriz cómo los hombres fuertes del Imperio (Los barones Casel y Martos)... y no tan fuertes pero igualmente influyentes, cómo Sherry, que sin ninguna duda, es la, podría decirse... Rasputina del Imperio reconstituido, pero una Rasputina muy buena (y loquilla) que se deja querer.

Nada más levantarse, su servicio de criadas de Palacio, lideradas por la siempre eficiente y protocolaria Kaine y sus serviciales y leales sirvientas del clan de Formal: Mamina, Aurea, Mohmu... y Persia (el sueño hecho realidad de Takeo Kurata), han hecho levantarse muy temprano a la emperatriz, darse un baño con las mejores aguas perfumadas, un buen desayuno... y ponerse un vestido acorde a la ocasión de hoy, una túnica oscura bastante elegante, pulseras, brazaletes y anillos de piedras preciosas y oro, cuya antigüedad es de siglos por haber sido transmitidos de generación en generación, y un peinado también bien arreglado. Todo... para estar presentable para un primer acto oficial del día... y que aun no será el plato fuerte.

En Sadera, se ha declarado día festivo. Desde el gobierno imperial y por ende, la emperatriz, quieren que los súbditos del Imperio, o quien esté de paso por la capital, contemple y reciba... a quienes no hace mucho tiempo, eran invasores de otro mundo... y hoy son amigos y aliados. Aunque también es cierto... que no todos opinan esto incluso en el seno del Imperio Reconstituido. Pero la cuestión es que tiene que recibir en Sadera, a una representación muy nutrida de la Coalición (con una parte muy importante de sus tropas, más de un tercio de ellas), que se han desplazado hasta la capital imperial... para desfilar ante la emperatriz. Acompañadas, cómo no puede ser de otra manera... de los comandantes en Jefe de cada expedición: los Generales. (habiendo dejado a cargo de todo en Alnus a sus segundos, o en otras palabras: que hoy en Alnus, el teniente Yanagida es el responsable.)

Desde Alnus, no sólo han venido tropas y vehículos a desfilar. Desde el otro lado de la puerta, se han traído... artistas. Más bien... músicos: representantes de las orquestas militares de la coalición, con sus llamativos uniformes de gala para la ocasión. Los cuales no sólo tocarán durante el desfile... sino que también amenizarán la velada con melodías desconocidas e incluso puede que... impactantes para Piña y los suyos.

A parte de esto... la seguridad se ha reforzado considerablemente. No sólo ya de la propia Guardia y tropas imperiales fieles a la emperatriz, que vigilan dentro y fuera la ciudad... sino también Policía Militar de los Países de la Coalición que vigilarán durante el desfile. La propia gran avenida dónde tiene lugar el desfile, curiosamente... está vigilada a lado y lado por parejas de a dos cada X metros, con un PM y un guardia imperial, uno con pistola, sub-fusil y porra, y el otro, con su espada al cinto. Y sobre todo, Fuerzas Especiales, que deberán estar en máxima alerta y completamente atentos durante la velada nocturna. Desplegadas por todos los rincones de la ciudad (sobre los tejados en uniforme de combate completo)... o mezclados entre el gentío entre la propia ciudad, vestidos de paisano o cubiertos para que no se vea su uniforme. Unas fuerzas especiales, de las cuales prácticamente la mitad de ellas intervendrán en el operativo de Seguridad... que puede que...

Ahora, siendo las once en punto de la mañana, bajando la larga y enorme escalinata que hay entre el Palacio Imperial en sí y la principal avenida de Sadera que atraviesa el centro y epicentro de poder de la capital imperial, hay situado una especie de palco de autoridades. Nada más que una tribuna elevada de madera, decorada con ornamentos florales... y cinco altos mástiles con las banderas del Imperio Reconstituido (la bandera blanca con el dragón rojo de fondo, y la cruz dorada formada por cuatro espadas unidas por un círculo al centro), junto a las de Japón, Francia, España y Chile. Frente al palco de autoridades (al otro lado de la ancha calle o avenida), otro palco... con parte de la orquesta militar, de los cuatro países de la coalición, denotándose por sus diferentes y vistosos uniformes y con sus correspondientes instrumentos musicales.

Poco a poco, todos van llegando. Excepto quien más espera Piña... y con más nerviosismo: los ministros de exteriores de la coalición, que llegarán para la recepción de gala al anochecer. Pero si van llegando los altos mandos de Alnus... y alguien que...

En un momento dado, cuando la orquesta militar aun permanece en silencio... y ya hay una munión de personas (humanos, seres medio animales, incluso algún que otro elfo)... y estando en el palco de autoridades Piña, Molt, Martos, Casel... y Sherry, quien va vestida tanto o más elegante que la emperatriz... y que ya se nota claramente que está dejando de ser una niña para ser una mujercita...

"¡Majestad Piña! ¿De verdad va a venir? ¿Mi amado Koji va a venir hoy? ¡Me hace tanta ilusión! ¡Estoy tan impaciente para reencontrarnos y estar juntos para siempre! ¡Koji!" exclama la ya no tan pequeña Sherry con las manos juntadas y los ojos más brillantes que un foco antiaéreo, quedándose todos a su alrededor riendo tontamente y cayéndoles una gota, cómo diciendo que obsesión lo de esta chica, siendo respondida por Bozes aun con cara tonta de circunstancias "No... no seas impaciente, mujer. Koji es el ministro de exteriores de Japón, está muy ocupado. No va a venir hasta el atardecer." y poniéndose entonces tonta ella, echándose las manos a las mejillas y cara sonrojada con los ojos cerrados, exclama "Lo que vamos a ver es a mi marido desfilar ante mi. Seguro que está tan varonil... Lástima que nuestra hija aun no haya nacido para verlo." exclama Bozes tontamente, cuando abre los ojos y se da cuenta que los demás le miran estúpidamente, dándose cuenta Bozes que hace el ridículo y riéndose tontamente, pensando Ya parezco Sherry, me he dejado llevar demasiado.

"Hija. ¿Lo has sopesado bien el permitir esto?" le dice Molt, serio, al lado de la emperatriz, respondiéndole ésta, sin mirarle y con cara seria "Es lo menos que podemos permitir a quien nos ha salvado el pellejo más de una vez, padre. Pero no te niego... que servirá para que los propios habitantes de esta ciudad, vean con sus propios ojos que la coalición no es sólo lo que han oído en rumores e historias. Que son de verdad... y que deben verlos con mejores ojos con los que muchos incluso aquí, aun les ven." acaba diciendo Piña devolviendo la mirada seria pero confiada hacia su padre, que con una mueca y cerrando los ojos, responde "Que Hardy te escuche, hija."

"Majestad, si incluso a mi han conseguido convencerme... Pero el pueblo es otra historia." dice el jefe del Senado Imperial con cara sarcástica, el barón Martos, siguiendo "Con esto la coalición se ganará respeto. Pero tengo mis dudas... de que se ganen su confianza. Al fin y al cabo, para el pueblo llano, siguen siendo extranjeros." dice Martos con cierta preocupación, cuando va a hablar el barón Casel... y no puede hacerlo, porque Sherry, poniéndose de golpe seria, exclama incluso toda trascendental "Pero ya no son unos extraños. Sino unos valientes que incluso les han salvado la vida más de una vez. Incluyendo... del Dragón de Fuego. Sólo por eso, tendrán más que respeto por ellos. Les deben incluso la vida."

"Cierto. Pero no deja de intrigarme... que opinarán cuando tendrán el pleno derecho a hacerlo. Porque hasta ahora, en el Imperio, lo único que la plebe podía hacer..." dice pensativo el barón Casel, intrigado... cuando quienes esperan, llegan.

En un vehículo ligero Toyota HMV conducido por un soldado de las JSDF, uno tras otro... van bajando por la puerta trasera del vehículo ligero japonés. Primero... el General Koichiro Hazama, con el uniforme verde oscuro de gala de las JGSDF, con epaulettes de hilo dorado en los hombros con los tres crisantemos que le identifican cómo General de Brigada, el cordón o Aiguillette dorado que le baja del hombro derecho a la solapa del uniforme, otro crisantemo imperial (de Japón) sobre el bolsillo de la chaqueta, y sobre el pecho a la izquierda, las muy numerosos gafetes de condecoración o service ribbon's.

Tras el General japonés... lo hace la General francesa, Annoid Jiuphre, con un uniforme bastante más modesto que el de sus colegas masculinos... pero igualmente llamativo: de falda larga oscura y zapatos de tacón, con chaqueta de uniforme gris muy claro, luciendo numerosos gafetes de condecoración... una medalla debajo (de la cual no le gusta hablar cómo o por qué la ganó), los epaulettes plateados en las hombreas y un signo distintivo de los uniformes franceses y de la unidad que dirige en particular: el fourragère bicolor (amarillo y verde) que luce sobre el pecho del uniforme. Las tres estrellas que la identifican cómo General de División tanto en las mangas del uniforme... y en la gorra de bombín propio de los oficiales de sexo femenino.

Tras la estirada y seria General francesa... lo hace el español, Pedro Gutiérrez, en uniforme entre marrón y verde oliva del ejército español, igualmente con el lado izquierdo del pecho del uniforme repleto de gafetes de condecoración, el escudo de armas de la Brigada Asturias 31 en el derecho, en las solapas del uniforme (en los hombros) y en la boina negra de la cabeza, la insignia que le identifica cómo General de Brigada (la espada y el mástil cruzados con dos estrellas de cuatro puntas a lado y lado, con la corona real encima), sumando a todo esto, el cinturón de cuero negro tipo Sam Browne sobre la chaqueta del uniforme. Un uniforme más formal que los demás en apariencia. Aunque el más chillón...

Es el General Chileno, José Luís Ríos, que lleva la tenida de salida del Ejército de Chile, que no es otro que el sobrio y clásico uniforme completamente gris, con los toques de color rojo de las chatarreras en los hombros y el cuello del uniforme, con las dos estrellas amarillas de cinco puntas sobre dichas chatarreras (o el escudo con hojas de laurel del Ejército de Chile en el cuello), sumando la gorra de plato en la cabeza igualmente vistosa, con hojas doradas en la visera y la estrella blanca de cinco puntas sobre fondo rojo rodeada de hojas de laurel doradas. Un uniforme sin duda muy prusiano... influencia que pronto verán desfilar ante ellos.

Pero... tras los generales... aun quedan dos personas más por bajar del vehículo. Alguien... que también va de uniforme. Aunque de uniforme... de caballero, con armadura y capa. Porque quien baja del Toyota HMV... son Hamilton Uno Law y Grey Co Aldo. Y la joven paje de la emperatriz, no puede evitar emocionarse y mucho... al reencontrarse con su majestad. Y saltándose a la torera todo el protocolo...

"¡MAJESTAD PIÑA!" grita Hamilton casi al borde de llorar de alegría, lanzándose a abrazar a Piña, que se alegra y mucho de reencontrarse con su paje tras tanto tiempo ausente, riendo, mientras Hamilton casi da brincos de alegría abrazada a la emperatriz. Cuando se separan, a Hamilton ni siquiera le salen las palabras, llorando tontamente, y Piña, con cara sarcástica, le dice "Aigh... Hamilton, que eres mi paje. Deberías ser tú quien me diera consejos de protocolo y no al revés" pero acaba sonriéndole con cariño, diciendo a su paje y consejera "Bienvenida de nuevo... Hamilton. … Y de ahora en adelante... puedes volver a despertarme por las mañanas cómo sólo tú sabes hacerlo. Kaine te lo agradecerá mucho." acaba diciendo Piña de nuevo sarcástica a su paje de ojos verdes y cabello castaño medio largo, quien le responde con firmeza "¡Sí, majestad!

Piña dirige entonces su atención a Grey... que se postra ante su emperatriz. Piña, sonriendo con tristeza, anda hasta plantarse hasta el viejo y rudo caballero... y se abraza a él sentidamente, diciéndole "Gracias por regresar, Grey. No sabría que hacer sin quien fue mi maestro cuando más le necesito. Me alegra tanto que hayas vuelto sanado y fuerte." dice Piña separándose de Grey, mirándole con cara afable a quien cómo ha dicho, fue para ella el maestro que le enseñó muchas cosas cómo caballero, cómo princesa y de la vida misma, respondiendo Grey, postrándose ante la emperatriz "Sólo cumplo con lo que le prometí a su majestad. … Permanecer a su lado y servirla hasta mi último aliento... su majestad Piña." acaba diciendo Grey levantando la mirada, casi cómo si un padre mirara a su hija, de cariño, porque para él, Piña fue casi una hija que nunca tuvo, y a quien le enseñó todo lo que sabe.

La emperatriz del Imperio Reconstituido, se dirige entonces hacia los cuatro Generales... que al unísono e incluso con precisión, se ponen firmes al mismo tiempo y saludan a Piña, serios cómo ceporros. Hazama alza la voz, diciendo todo firme y disciplinado "Su majestad. Cómo comandante en Jefe de la Coalición de Liberación, pido su permiso para poder empezar el desfile en la capital imperial. ¿Tengo su permiso?" le pregunta Hazama aun firme y saludando, cómo los otros Generales, siendo respondido por Piña, en tono serio y diplomático... pero con una agradable sonrisa...

"Por supuesto que sí, General Hazama. Cómo aliados y amigos del Imperio Reconstituido, tienen mi permiso. Ya que me han dicho que será entretenido... espero que así sea, Hazama." dice Piña... de nuevo sarcástica, para sorpresa de de su padre, Molt, mientras Sherry sonríe confiada al ver a Piña dominar la situación, y el General japonés, sonriendo con confianza... siendo visto por sus colegas con una mueca confiada en los labios, dice "Es una promesa, su majestad. Y una promesa que vamos a cumplir." y entonces... haciendo un gesto con la cabeza al otro lado de la ancha avenida de Sadera: hacia la orquesta militar... esta empieza a tocar: el desfile da inicio.

Un desfile que empieza... obligando a los habitantes de Sadera y las autoridades del palco, a alzar sus cabezas, porque empieza por el desfile aéreo, el cual no es nada del otro mundo, pero para los habitantes de Sadera y de Falmart en General, siempre impresiona ver los pájaros de hierro, y más... volando en formación. Pasan volando sobre ellos una primera escuadrilla en flecha o en delta (con dos más adelantados y los otros dos a lado y lado un poco más rezagados), de cuatro aparatos.

Uno de cada país de la coalición. Una escuadrilla al frente de la aviación de combate, con un Mitsubishi F-4EJ Phantom de la JASDF; un Dassault Super Etendard de la Aéronavale; un McDonnell Douglas AV-8B Harrier de la Armada; y un Northrop F-5E Tiger II de la FACH, de izquierda a derecha, por este orden. Tras ellos, otra escuadrilla de cuatro aviones de varios tipos: un Kawasaki C-1 de transporte japonés; un CASA C-295 de transporteespañol; y otros dos recién llegados a Alnus: un CASA C-212-300 de transporte ligero y patrulla marítima chileno... y un Transall C-160R de transporte francés; también de izquierda a derecha.

Y a estos, otra escuadrilla, más espectacular, de diez helicópteros de todos los tipos y tamaños desplegados por la coalición en Alnus, en formación de flecha (cinco en delta, y otros cinco en fila india tras la formación delta, formando el conjunto una forma de flecha): cuatro helicópteros japoneses: un Fuji AH-1S Cobra de combate, otro Fuji UH-1J Iroquois de transporte mediano o utilitario, otro pesado de doble hélice Kawasaki CH-47J Chinook y el Kawasaki OH-1 Ninja de reconocimiento. Otros tres franceses Eurocopter EC-665 HAP Tiger de combate, un Aerospatiale SA-330 Puma utilitario y un Aerospatiale SA-341F Gazelle de reconocimiento. Dos españoles Boeing CH-47D Chinook de transporte pesado y el muy maniobrable y utilitario CASA Bo 105ATH. Cerrando la formación en flecha de helicópteros, el único que tienen los chilenos en Alnus, el pequeño pero armado y maniobrable McDonnell Douglas MD-530F Defender, que curiosamente, aun no ha entrado en acción ni una sola vez.

La gente que presencia en pleno corazón de Sadera, a muchos les cogerá un mal de cuello de tanto que lo han levantado, y de lo boquiabiertos que se han quedado de ver tantos pájaros de hierro juntos, con un estruendo que casi se quedan sordos. Hasta Sherry y Hamilton se han tapado las orejas del ruido... mientras Molt y Casel se miran el uno al otro, muy serios, cómo diciéndose con la mirada que el poder de la coalición, es sencillamente, inabastable para ellos. Pero al menos... el Imperio Reconstituido, tiene la oportunidad de demostrar que ellos también pueden desfilar... ya que el desfile terrestre, empieza con las caballeros de la Rosa, montadas a caballo, y lideradas por Beefeater E Caty, que a grito de verdadero guerrero, hace girar la vista a todas hacia el palco de autoridades. Piña sonríe al verlas... pero lo hace con no demasiada confianza, porque se teme que lo que verá después... superará lo suyo. Pasan a continuación escuadras de legionarios, a pie y a caballo, armados con espadas, escudos, arcos y flechas. Algo que en Sadera están hartos de ver, que rezuma grandiosidad... para ellos. Pero nada comparado con...

Los representantes de las JGSDF, son las primeras tropas en desfilar de la coalición... yendo Itami al frente de la primera de dos escuadras de infantería (dos por cada nación), tocando la orquesta la Review March de Charles Lerou'x (la marcha propia de los desfiles de las JSDF), en uniforme de combate completo con los Howa Type 89 sobre el hombro derecho, desfilando en una formación sin duda perfectamente sincronizada... pero no especialmente llamativa. Aunque... con un Itami, que si bien concentrado en lo que hace... parece aun más serio de lo que cabría... y en el estrado, Hazama se ha fijado en ello, mirando serio pero comprensivo hacia su más famoso capitán en Alnus. Porque lo que ha sabido... ha sido y sigue siendo un golpe muy duro para él. Pero con todo... el "capitán Otaku" de las JGSDF, grita vista a la derecha a pleno pulmón, y toda la tropa japonesa (entre quienes a su lado, a primera fila, están Kuribayashi, Tomita, Kurata o Kuwahara, entre otros), giran su cabeza y saludan al mismo tiempo exacto hacia la emperatriz y su comandante en Jefe, postrando Piña su cabeza en señal de respeto y devolviendo los Generales el saludo. Tras ellos, otra escuadra japonesa, la de la 1st brigade parachute con el capitán Kamito Kuroishi, cuya diferencia radica en sus cascos oscuros negros con el gran escudo de su unidad (el paracaídas alado) en el casco, y sus fusiles Howa Type 89-F especiales para su unidad. Repitiéndose el grito de vista a la derecha y saludo a la emperatriz Piña. Para las gentes de Sadera, es la primera vez que ven desfilar ante ellos y para nadie más que para ellos, a quienes llegaron primero del otro lado de la puerta de Alnus. Ven por primera vez... a quien osaron atacar. Pero aun hay más, porque...

Tras los japoneses... y cambiando la orquesta de sinfonía, pasando a tocar la marche lorraine, desfilan dos escuadras francesas. La del 35 regimiento de Infantería de la Armée de Terre... luciendo sus uniformes de parada de camisa blanca de manga corta, pantalón beige ajustado, botas negras y relucientes, la gorra tipo Kepi (el clásico gorro cúbico francés), en negro con la parte superior en rojo, en la cabeza; las vistosas hombreras negras con la graduación... y el pañuelo amarillo en el cuello. Llevando sus armas, los fusiles FAMAS, no sobre el hombro cómo los demás... sino sobre el pecho, sujetado bajo el brazo derecho, cómo es normal llevar el FAMAS en los desfiles de la Armée de Terre. Con un paso también sincronizado, pero tranquilo y sin llamar excesivamente la atención. Al frente de la formación... con el banderín de su regimiento (en azul y rojo) en la bayoneta de su fusil, el teniente Phillipe Gabrion. Cómo antes los japoneses, ordena con un grito a pleno pulmón, con furia incluso, vista a la derecha, saludando al palco de autoridades él y todas las tropas francesas. Y una vez más... Gabrion causa impresión en general al público femenino, incluido a la emperatriz... y a Gabrion, que manteniéndose imperturbable, hiendo al frente de su escuadra, piensa con ironía Otra vez esa extraña sensación de sentirme observado. Desfila tras ellos, otra escuadra, la de tropas aerotransportadas de la 4ª brigada de aerocombate de la Armée de Terre, con el coronel Illion Flaviant al frente, luciendo el uniforme de parada de su unidad, cuya diferencia radica en llevar boina militar azul marino en la cabeza en vez del gorro Kepi, y en lucir el emblema de su brigada en la manga de la camisa, en lo demás, su uniforme es igual al de sus colegas de infantería terrestre y llevando igual los fusiles FAMAS.

Tras las tropas francesas... es el turno de las españolas, y una vez más, la orquesta militar cambia de sintonía, pasando a tocar los voluntarios, la marcha principal del Ejército de Tierra español. Una primera escuadra de tropas, las de la brigada de infantería Asturias 31, liderada cómo no... por el teniente Xavier Roig, con otro oficial dos pasos tras suyo, llevando el banderín de su brigada. Tropas en este caso, uniformadas con un uniforme de parada, que no es otro que un uniforme de camuflaje ajustado, con las mangas arremangadas, boina gris en la cabeza con el escudo de su regimiento, pañuelo rojo en el cuello y guantes blancos en las manos. Llevando el fusil H&K G-36E, sobre el hombro izquierdo. Uniforme que es el mismo para hombres y mujeres, ya que la cabo mayor Isabel Fuentes también lo lleva... y el sargento Aitor Aiguren, ya fuerte y grandote de por si, sacando pecho y desfilando con cara seria de pocos amigos, aun intimida más. Xavier... pese a que en el fondo aun tiene el susto en el cuerpo de lo que le pasó en el aeropuerto de Barcelona a penas 48 horas antes, echa el grito de visto a la derecha, y todas las tropas españolas giran la vista hacia su General y quienes le rodean, saludando. Unas tropas españolas, cuyo desfile está bien ejecutado y sincronizado, alzando el brazo derecho a cada paso, pero tampoco es el más llamativo del mundo. Tras ellos, otra escuadra española, la de tropas paracaidistas o BRIPAC de la brigada Almogávores VI, en un uniforme de parada... peculiar: verde claro, con cinturón verde oscuro, pañuelo amarillo al cuello y boina negra, con las mangas arremangadas y luciendo en dichas mangas, el escudo sobre fondo rojo de su unidad: el paracaídas sobre aspa de borgoña. Desfilando cómo sus colegas de infantería terrestre, alzando el brazo derecho y un tanto deprisa. Un desfile que para los habitantes de Sadera y para Piña y su séquito, no deja de ser impresionante (pese a que intentan aparentar que no se dejan impresionar). Pero todo pastel, tiene su guinda... y esta, la ponen los chilenos y...

La orquesta cambia otra vez de sintonía, sonando esta vez los viejos estandartes, el himno del Ejército de Chile... entrando en escena las tropas chilenas del regimiento de Infantería nº2 Maipo, con unos uniformes y una manera de desfilar nunca vista ni imaginada en Falmart: tropas con los uniformes de parada o tenidas de salida completamente grises, con cinturón con hebillas blancos, botones dorados y insignias rojas en el cuello del uniforme, y además... el clásico e inconfundible Stahlhelm, el casco de acero alemán, en el mismo gris que el uniforme, en la cabeza. Unos uniformes absolutamente extraños y desconcertantes para Piña y todos quienes lo miran. Aunque con un elemento que desentona un poco en el conjunto... cómo es el hecho de que no lleven los fusiles de época que corresponderían (los Mauser 1895), sino sus fusiles de asalto actuales, los FAMAE-Galil ACE, sobre el hombro izquierdo. Pero sabiendo para quien desfilan, han pensado evidentemente, que no se fijarán en este detalle. Porque lo que impresiona a las autoridades imperiales, especialmente a Molt, que se queda con unos ojos cómo platos, mudo... es el ver... y oír, y notar el suelo temblar... al ver estas tropas chilenas, desfilar al también inconfundible "paso de la oca" al más puro estilo prusiano, también conocido cómo "wehrmacht style", cosa que es errónea, porque es influencia alemana de finales del siglo XIX, muy anterior a los nazis (sería más bien, cómo desfilaban los alemanes en la 1ª GM por ejemplo). Pero un estilo de desfilar sin duda más llamativo y espectacular que los anteriores, y que para las gentes del otro mundo, les deja sencillamente, boquiabiertos y... cohibidos. Porque no solo a la hora de guerrear, sino también de desfilar... su estilo es claramente superior, y en este caso, las viejas reminiscencias prusianas del Ejército de Chile (un caso único en el mundo), se han llevado la palma. A Piña especialmente, le hacen ver lo que ya aprendió en el libro que le regaló Itami sobre la historia de nuestro mundo: nuestra larga, mucho más larga experiencia... en el arte de la guerra, con toda la parafernalia asociada.

El General chileno, José Luís Ríos, pero... en vez de estar satisfecho, sentir orgullo o sonreír confiado por el éxito de sus tropas... parece cómo ausente, mirando preocupado... a su hijo, el cabo segundo Diego Ríos, quien desfila en perfecta formación, obviamente, queriéndolo hacer lo mejor posible, más ante su comandante en jefe... quien es también su padre. Un padre que está preocupado por lo que habló el día antes en Shinjuku, Tokio con un "viejo colega" mexicano: revelarle un pasado oculto a su propio hijo.

Terminado el desfile de infantería... desfila una representación de los vehículos, de todas las clases y tamaños, aunque obviamente, lo que impresiona e impacta a Piña (y aun le impacta ahora)... es ver los "elefantes de hierro": los carros de combate o MBT, anticuados y casi obsoletos en nuestro mundo... pero en Falmart, máquinas de guerra y destrucción temibles: los Type 74 japoneses y los Leopard I chilenos... sin que haya (de momento) planes para que la coalición aumente su dotación de tanques o traiga máquinas más modernas (los japoneses con sus Type 90 o Type 10; los franceses con sus AMX-56 Leclerc; los españoles con sus Leopard 2E; o los chilenos con sus Leopard 2A4CHL). Cosa que evidentemente... dispararía los costes o sería por necesidad. Necesidad que puede que...

Un desfile que los gobiernos de la coalición han autorizado... y Piña ha tenido que pensarse mucho el permitirlo, porque aun no tiene claro que a muchos en el Imperio Reconstituido les haga mucha gracia esta imagen. Por no mencionar lo que el otro lado de la puerta, la reacción que pueda suponer por parte de la opinión pública (cámaras militares han tomado fotografías y vídeos del desfile que después serán distribuidas a las agencias de noticias o colgadas en las webs oficiales de los respectivos ejércitos.). Sea cómo sea... el desfile transcurre tranquilamente y sin incidentes de ninguna clase. Aunque no muy lejos de allí, sobre el alto tejado de un edificio de piedra, la capitana Ren Schmidt del Special Forces Group de las JGSDF, en uniforme de combate completo (incluyendo los cascos con micrófono y el gorro en la cabeza) y armada con su H&K 417 con mira elcan infrarroja (cómo el que se ve en el anime), quien está acompañada de otro oficial del primer equipo de su unidad, aunque en la otra punta del tejado. Ren, mirando con unos prismáticos portátiles hacia el desfile... le da por chinchar a su "amigo" francés, el capitán Joël Lefevre, quien está en otro punto de la ciudad, sin poder presenciar el desfile, diciéndole ella por radio en broma...

"¡Ja! No sabes lo que te estás perdiendo, frenchie. Me caen bien los chilenos por desfilar al antiguo estilo prusiano. Vosotros no desfiláis mal, pero... a la hora de luchar..." dice Ren al transmisor con cara sarcástica, soltando una puya inocente (o no tanto) a Joël, que le responde por el transmisor... en el mismo tono "¿Ah, sí, capitana? Los chilenos son chilenos, no alemanes. Y francamente... les quitas el casco y los confundes con un botones de hotel de lujo. Y tu querido Bundeswehr... ¡Ja! Pero si llevan unos uniformes que parecen sacados del día del orgullo gay. Nosotros al menos tenemos ELEGANCIA, cosa que tú, capitana, no sabes ni lo que es." oye Ren por su pinganillo... habiendo puesto mala cara estúpida que ha ido a más, por momentos, respondiéndole con un...

"Púdrete, frenchie. Definitivamente no os soporto. Y a ti, menos que a nadie. No creas que olvidaré fácilmente lo que pasó en Berlín." exclama con mala cara estúpida la guapa y en excelente forma capitana Germanojaponesa de cabello castaño recogido y ojos grises, en una relación de amor-odio que va a más con el atractivo capitán francés de ojos azules y cabello y barba rubias sin bigote, oyendo Ren las risas del "frenchie" por sus cascos, quien no se toma en serio lo que le ha dicho Ren... y ella, acaba también por sonreír tímidamente, al poder escuchar que él está perfectamente.

Una relación la suya... que cobrará mas importancia, en unas horas. Para ellos... y también para la emperatriz, los suyos... y sus invitados. Porque algo puede pasar. Y algo...

TRES HORAS DESPUÉS

Blackforest Village, Nebraska, Estados Unidos. 5:00 AM hora local

La orden de atacar se pospuso por 24 horas. El Presidente Dyrrell, quizás por las advertencias de su asesor y consejero, John Andrews, de que estaba cometiendo un error al dejar el ataque contra lo que ya tienen claro que es una base subterránea o "algo" desconocido usado por la CIA de Richard Stravinski... en manos de la Guardia Nacional de Nebraska. La indecisión, incluso los remordimientos le acecharon en plena madrugada... hasta que a penas una hora antes de que diera inicio... pospuso la orden de ataque otras 24 horas más, hasta que se aclarara las ideas. Una decisión que para los estrategas militares en el Pentágono... no hará otra cosa que empeorar más una batalla cuyo resultado... puede estar finiticado y sentenciado antes de que ni siquiera empiece la batalla. Pero eso... es lo que opinan los militares de las Fuerzas Armadas: del US Army y las USAF. Pero Dyrrell, aunque sea el líder de la nación más poderosa del mundo... no deja de ser un político con muchos más defectos que virtudes. Y entre ellos... está el tirar adelante con su propio criterio sin escuchar consejos de nadie más que de él mismo. En otras palabras... lo va a hacer a su manera, para intentar preservar su propia carrera política y no dejar la Presidencia siendo recordado cómo el "Jimmy Carter republicano". Confía en que incluso sus plegarias a Dios serán escuchadas y habrá un milagro. Pero... los milagros parece que sólo existen en la mitología y en el deporte. Y los militares en el Pentágono, lo saben muy bien... trabajando en el Plan B sin hacer mucho caso de lo que diga un Presidente a quien cómo decimos en España... le quedan dos telediarios.

Pero habiendo pasado esas 24 horas... la orden de ataque ha llegado, y debe ser ejecutada. Una orden... que quienes deben ejecutarla, a penas conocen los detalles, por no decir... ninguno. Ignorando el gobernador del Estado de Nebraska (de su mismo partido), Dyrrell, mediante el secretario de defensa, quien ha obedecido a regañadientes eso sí, ha dado la orden de actuar al comandante en Jefe de dicha Guardia Nacional (Un Mayor General, con uniforme de dos estrellas). Una incursión contra no saben quien ni cuantos: sólo dónde. O en otras palabras... contra un enemigo de quienes no están autorizados a saber quien es, porque es un asunto de alto secreto que manejan en Washington. La unidad desplegada, y sólo parte de ella... es el 134 regimiento de caballería.

Siendo plena madrugada; una madrugada gélida, nevada, cruda, de pleno invierno, con temperaturas bajo cero y nieve hasta dónde alcanza la vista, la caravana de vehículos de dicho regimiento de infantería motorizada, formada por ocho HMMWV (Humbee's armados), cuatro blindados de transporte de tropas M113, así cómo con cuatro camiones más M939, cargados de tropas (unas 35 por camión), formando cuatro pelotones de infantería... y una compañía entera de infantería de más de un centenar de hombres, a los que hay que sumar los tripulantes de los blindados... y de las aeronaves de apoyo aéreo de la misma unidad: con seis helicópteros (viejos) Bell UH-1H Iroquiois... junto a otros dos más modernos Bell OH-58D Kiowa, armados con cohetes Hydra 70, misiles anti-tanque AGM-114 Hellfire y ametralladoras cal. 50 M293... además de su sistema de reconocimiento óptico y térmico MMS sobre el rotor de la hélice con varias cámaras en una esfera. Con el problema que son sólo dos helicópteros... y llevan munición más bien escasa.

Las tropas de los camiones, cuyos uniformes son modernos, con el patrón pixelado grisáceo de los uniformes ACU (Army Combat Uniform), y con cascos más viejos PASGT o paz-get, con monoculares de visión nocturna incluidos, pero en cambio... armados con armas más bien descatalogadas de las unidades de primera línea del Ejército: fusiles M-16A3; pistolas M9; rifles cortos Mossberg 500; o ametralladoras ligeras M249... en sus versión más antigua, de hace 20 años o más. Con unas tropas además, que o bien son novatas y muy jóvenes... o son ya de la reserva, aunque con experiencia en combate: veteranos. Cómo es el caso de quien dirige dicha unidad que por el tipo de vehículos, es más bien de reconocimiento, que es un veterano de Iraq con más de 40 años, fuerte pero con algo de sobrepeso, blanco, mofletes sonrojados, pelirrojo y ojos verdes amarillentos: el capitán Dan Nelly.

Tras cortar ellos mismos por ambos extremos la carretera que da acceso al pueblo, quedándose dos pelotones de guardia ante la barrera y obligando a dar media vuelto a los muy pocos vehículos que van de paso... al pasar la columna de vehículos blindados por la carretera que atraviesa... Blackforest Village, todos los guardias nacionales se dan cuenta de algo: no se ve un alma en ninguna parte. Cómo si fuera... un pueblo fantasma, pese a que se supone que allí vive gente (porque ignoran por completo lo que aquí pasó). Al cabo de unos momentos, siendo aun plena madrugada... llegan a dónde se les ha ordenado: al bosque de da nombre el condado de su Estado, el bosque oscuro, que durante siglos estuvo habitado por los indígenas Kuix, hasta que fueron masacrados por el ejército allá por 1871. La columna de vehículos, detenidos uno tras otro ante el enorme y espeso bosque, esperan las instrucciones de quien dirige la operación... y la llegada de los refuerzos aéreos, que están de camino.

Por la trampilla superior de uno de los M113, asoma el capitán Nelly, mirando hacia el bosque con unos prismáticos de visión nocturna. Adentro del blindado, además del conductor de la tanqueta, está el segundo del capitán, un teniente primero, un latino joven de piel morena y ojos negros saltones, llamado Roberto Santos, un tanto chistoso... que ignora por completo lo que se les viene encima.

"¿Algo que valga la pena de ver, capitán? No sé... alguna vaca, un zorro, una tía buena en pelotas... algo." dice chistoso el teniente latino, desde dentro del blindado, y el capitán, subido a la trampilla, le responde irónico, mirando al bosque por sus prismáticos "Sí, teniente, ya te he oído. Si veo a Denise Milani en bikini ya te avisaré. Pero por el momento, no se ve nada." y bajando los prismáticos, sopesándolo por un instante, serio, suelta "Aaagghhh... no me gusta. Y además, ni siquiera nos han dicho contra quien y cuantos nos tenemos que enfrentar. Sólo que se se encuentran aquí. … En este bosque de Blackforest Village." y vuelve a meterse adentro del blindado, donde además del conductor del M113 y el teniente, hay cuatro soldados más.

Santos le pregunta sarcástico "¿? El que, no le gusta. ¿El frío que hace? Nha, apuesto que sólo nos vamos a enfrentar a granjeros fanáticos, indios radicales o vete tú a saber que coño. Aigh... y sí. Ojalá se nos apareciera Denise Milani en bikini. Sólo de pensarlo mi otra pistola se carga automáticamente, ya sabe, jejeje" dice el teniente con risa boba de pervertido, echando el capitán un suspiro de resignación con el ceño fruncido, dentro de la tanqueta con tenue luz anaranjada, cuando suena la radio...

"Unidad Romeo, aquí águila juno seis. Aproximándonos a vuestra posición, en menos dos minutos. Cambio." exclama uno de los copilotos y mando de la unidad aérea de la división de caballería, desde uno de los OH-58D, respondiendo el capitán Nelly al transmisor "Aquí unidad Romeo. Recibido, águila juno seis. ¿Podéis hacernos un favor sin importancia? Sobrevolad el bosque y escudriñad con vuestras cámaras infrarrojas y térmicas a ver si veis algo. Tiene que haberlo." exclama serio el capitán de la Guardia Nacional de Nebraska, recibiendo respuesta desde el helicóptero... que ya se oye venir en la distancia, por radio...

"Roger. Escudriñaremos el bosque en busca de vida inteligente. Y no me refiero a vosotros." dice en broma el copiloto del OH-58D, replicando Nelly con mala cara estúpida "Muy gracioso. Búscalo. Ya sé que la opinión general es que ahí no hay nada importante. Pero tanto secretismo... esto me huele raro. Llámalo paranoia o la voz de la experiencia ganada en la batalla de Faluya, pero sé que ahí hay algo. Lo noto. Y no quiero arriesgar la vida de mis hombres para saberlo. Así que avisa en cuando veas cualquier cosa, lo que sea. Cambio." le advierte seriamente el capitán al tripulante de uno de los helicópteros de reconocimiento y ataque. En el interior del M113, lo oyen claramente, saliendo de nuevo Nelly por la escotilla. Observa y oye cómo los hasta ocho helicópteros les sobrevuelan a no mucha altura, adentrándose sobre el espeso bosque... quien el propio Sheriff del condado, Kevin Wackmyre, sabe que los indios Kuik lo consideraban mágico. Pero lo que hay en sus profundidades... no es precisamente mágico. O... en el fondo, puede que sí?

A bordo de uno de los OH-58D, mientras el piloto dirige la aeronave, el co-piloto, otro capitán, quien antes ha hablado por radio con Dan Nelly, dirige el sistema de cámaras infrarrojas y térmicas montado sobre la hélice del aparato... y observando las imágenes tomadas en uno de los tres monitores, el de la izquierda, en el panel de mandos. Sin ver nada extraño de momento, cuando...

"¿? ¿Qué es eso?" pregunta realmente extrañado... porque le parece estar viendo algo blanco y... muy grande en la cámara infrarroja, pasando la imagen a la térmica... y quedándose alucinado, exclamando "Oh... Dios... mio..."

El motivo de tal impresión... no es otro que el ver la forma de algo que parece absolutamente imposible que esté ahí... pero lo está. Pero en cuando va a comunicarlo por radio al capitán Nelly...

Una ráfaga de ametralladora de una cadencia tremenda, muy alta, los agujerea... y los abate, en un abrir y cerrar de ojos, siendo el OH-58D, abatido en un instante, cayendo al bosque convertido en un montón de chatarra en llamas. Pocos segundos después... desde abajo, empiezan a ser disparados más y más misiles tierra-aire, pequeños, pero de efectividad tremenda. El OH-58 superviviente intenta escapar soltando bengalas térmicas para despistarlos... siendo alcanzados, uno tras otro, los viejos y obsoletos UH-1H. Porque con lo que les están disparando desde abajo, es con un cañón rotativo M61 Vulcan montado en un Machbet (versión israelí del M113)... y una de las muchas baterías desplegadas por el interior del bosque... de misiles tierra-aire de corto alcance Iron Dome o cúpula de hierro, diseñados para abatir cualquier cosa volante a corta distancia (cohetes, misiles, aviones, helicópteros, superman, lo que sea). En cuestión de segundos... la formación de helicópteros... y todos sus tripulantes, han resultado baja.

En el M113 del capitán Nelly, éste se ha quedado de piedra, literalmente: ha perdido todo contacto con la unidad aérea de apoyo... escuchando a lo lejos muchas explosiones y fogonazos, en el aire. Lo presentía, lo notaba, que adentro del bosque... hay algo no sólo extraño, sino... poderoso. Pero tiene unas órdenes que cumplir... pese a que sabe que lo más probable, es que no vuelva a casa vivo.

"Capitán. ¡Capitán Nelly! ¡CAPITÁN, QUE COÑO HACEMOS! ¡RESPONDA!" le grita desconcertado de verdad el teniente, y el capitán, con su cabeza a mil por hora, lo más rápido que puede, cuando decide: vuelve a asomar por la trampilla superior del M113... notando en la distancia, un ruido, una vibración... que no es la de sus propios carros. Empuña sus prismáticos de visión nocturna. Casi no se ve... pero ahí están: algo moviéndose hacia ellos a mucha distancia, en formación, unos junto a otros... hasta que puede notar que se detienen a unos 2800 metros de ellos. Pero Miller se queda parado, helado... porque sabe que son esas cosas bien adentro del bosque. Y cuando va a gritarlo... unos fogonazos se ven en la distancia, seguido de un zumbido in crescendo y...

A su alrededor, tres de las tanquetas M113 son desintegradas, literalmente, voladas en mil pedazos, con las cadenas de acero forjado volando cómo plumas por el aire. Y sus tripulantes... son muertos y también... desintegrados. De los camiones, bajan las tropas inmediatamente, entre los gritos de los oficiales que ordenan a la tropa ponerse en posición y prepararse para defender su posición. Nelly se da cuenta de que a más de 2000 metros de ellos... hay carros de combate... que no son de los suyos (M1 Abrams). Y... tiene razón. Porque a 2750 metros de ellos, una formación de tres carros de combate Merkava 4, la última y más moderna versión del MBT israelí, de más de 65 toneladas y con cañón de 120mm, 1 ametralladora del .50, otras dos del .30, motor diésel V12 de 1500cv, unido a esto su torrera de blindaje compuesto de última generación... y un sistema de protección activo único en el mundo, que le permite repeler cualquier proyectil enemigo antes de que se le acerque, el Trophy (que se denota por las cuatro antenas que hay a cada borde del chasis del tanque). Nelly... casi entra en pánico, porque es consciente que si hay "eso" ahí... qué más puede haber?

"¡TODO EL MUNDO ABAJO, ABAJO! ¡RÁPIDO RÁPIDO RÁPIDO! ¡PONÉOS A CUBIERTO, A CUBIERTO!" grita Dan Nelly a pleno pulmón, bajando todos de la tanqueta... al mismo tiempo que las tropas de los camiones van bajando... siendo cubiertos por las ametralladoras de los Humvee armados. Adams y sus hombres consiguen protegerse, poniéndose a cubierto tras los troncos de árboles. Las demás tropas, intentan avanzar hacia el interior... cuando a menos de 1000 metros de ellos, una lluvia de balas de ametralladoras IMI Negev de 7,62mm... y aun más lejos... de francotiradores con rifles de precisión Barret XM500 de cal.50...

Muchas de las tropas, decenas, ya caen muertas antes de poderse haber puesto a cubierto. Los operadores de teléfono satelital intentan contactar con sus superiores en las bases de dónde han salido, o bien para recibir apoyo aéreo inmediato (cosa que se ha visto que de poco serviría) o refuerzos que no podrían llegar a tiempo... pero es inútil: las comunicaciones no funcionan. El enemigo al que se enfrentan, les supera en cantidad, en calidad, en potencia, y en tecnología de las armas, haciendo también uso de contramedidas electrónicas que impiden toda comunicación en el área que no sea la suya.

No muy lejos uno del otro, cubiertos tras los árboles, el capitán Nelly, desconcertado a más no poder, observa cómo a su alrededor, esas tropas demasiado jóvenes y sin experiencia en combate, están más bien muertas de miedo. Él es un veterano con experiencia en Iraq, pero a su alrededor, todos son tropas de segunda fila.

"¡CAPITÁN! ¡LAS PUTAS RADIOS NO FUNCIONAN, NO PODEMOS LLAMAR A NADIE! ¡TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ O NOS MATARÁN A TO..." antes de que un soldado, un operador de radio, a la izquierda de Nelly y parapetado tras un árbol... asomando unos pocos centímetros la cabeza, pueda terminar lo que decía, una bala le vuela el cráneo, cayendo muerto. El desconcierto, el miedo, el terror incluso visceral, se ha apoderado de muchos de ellos. Pero los hay que resisten y devuelven el fuego con M-16 y ametralladoras ligeras, sin saber muy bien a quien disparan. Cuando...

Varias explosiones se suceden a su alrededor: fuego de mortero de 120mm les está cayendo encima, con explosiones tremendas alrededor de las tropas. Sin apoyo aéreo, sin blindados, con ametralladoras y francotiradores que les disparan en la distancia y en la oscuridad. Y aun así... dos de esos Guardias Nacionales, se atreven a responder, al llevar encima armamento antitanque: cohetes de un sólo uso AT4 (diseño sueco)... disparando a tientas sobre una de las posiciones de ametralladoras... y sin saber si acierta... y el otro, apunta más allá: hacia los supuestos tanques en la distancia. Nelly solo saca uno de las lentes de los prismáticos para mirar, observando cómo en cuestión de pocos segundos... el cohete va directo hacia uno de los Merkava 4 que avanza muy lentamente. Pero su sistema de protección Trophy entra en acción, interceptando el cohete cuando a punto está de alcanzarle, produciéndose una explosión en el aire ante el tanque. Explosión que deja mucho humo y que Nelly ve por sus prismáticos de visión nocturna... cómo el tanque traviesa majestuoso y tan campante, la nube de humo, sin haber sufrido el más mínimo daño, quedándose absolutamente de piedra. Toda resistencia ante una fuerza así... resulta inútil. Sus tropas van cayendo unas tras otras, algunos se asoman disparando a lo loco... siendo llenadas de plomo. Cuando... una potente explosión cae justo al lado suyo. Nelly queda aturdido por un instante... oyendo entonces gritar desesperado de dolor al teniente latino...

"¡AAAAAHHHH! ¡NOOOOOO! ¡JODER, MIERDA! ¡MIS PIERNAS! ¡MIS PIERNAAAS! ¡ME HAN VOLADO LA VERGA!" grita absolutamente desesperado el teniente Roberto Santos... quedándose el capitán horrorizado, de piedra, al ver que el latino ha perdido las dos piernas y lo que hay entre ellas, gritando con tal desesperación, hasta que poco a poco... su voz se apaga... y muere desangrado. Ahora quien experimenta el terror... ya es él. Algunas tropas intentan huir para atrás... siendo también abatidas. Tropas que se van cayendo, una tras otra, por un fuego que no cesa y que va a más. Nelly lo devuelve con el M16 pero sin apuntarlo, disparando a ciegas para no asomar la cabeza... hasta que le dan en la mano, volándosela. Grita de dolor con todas sus fuerzas, retorciéndose con un dolor indescriptible, saliendo la sangre disparada a chorro por la muñeca amputada. Ya habiendo perdido incluso la cordura... sale para atrás arrastrándose por el suelo. A su alrededor... todo son guardias nacionales muertos. En algunos casos... sólo hay pedazos de ellos. Dominado por el pánico... su vista se va nublando y su sus fuerzas van disminuyendo más y más: se está desangrando. Acaba tumbado en el suelo, boca arriba, agonizando... cuando...

Desde la penumbra del bosque, emergen... cómo fantasmas, las tropas que han estado combatiendo: con uniformes de combate completamente negros (para camuflarse de noche). Ni siquiera se les puede ver los ojos por llevar unos binoculares acoplados a sus cascos. Andando con parsimonia... y empuñando fusiles Tavor TAR-21 con silenciador y mira infrarroja. En sus últimos instantes de vida, el capitán Nelly sólo se pregunta... por qué... y quienes son esa gente desconocida. Antes de poder preguntarse que es lo que pasa en ese lugar al que les han mandado a una muerte segura... su vista se oscurece para siempre... y muere. Observado por unos soldados verdaderamente extraños, pero cuyo equipamiento más moderno y superior entrenamiento, da una cosa por segura: mandar tropas de segunda clase o de reserva a combatir contra tropas de primera sin el apoyo correcto... ha sido un grave error. Un error que tiene un responsable: Dyrrell.

Uno de los soldados, comunica por su micrófono incorporado en su casco, algo... en hebreo. Lo cual puede querer decir... pero también, que lo transmite al interior del nido de hormigas. Y de allí... a quien ya sabéis: al ser que es maldad pura y en esencia... y que que muy pronto... va incluso a tener objetivos... propios de deidades: literalmente.

Pero una primera consecuencia... se conoce inmediatamente, en la propia Casa Blanca, porque...

EN EL MISMO INSTANTE

El Pentágono, Arlington, Virginia, Estados Unidos. 6:00 AM hora local

El teléfono le ha despertado cuando aun no ha amanecido sobre la capital de Estados Unidos. Se acostó tomándose pastillas para dormir, porque hubiera sido incapaz de ni siquiera cerrar los ojos. Los remordimientos, la inquietud... el miedo a que su genial plan no saliese bien cómo TODOS a su alrededor le advirtieron hasta el último momento, le carcomía la poca conciencia que le queda. Porque es sabido que él, el Presidente Dyrrell, es de esa clase de hombres que prefiere comer cristales o ver de principio a fin una película porno gay, antes que reconocer que se ha equivocado. Y eso se debe a que su decisión... supone sacrificar las vidas de muchos hombres, en su mayoría muy jóvenes, por el mero hecho de creerse que puede derrotar a un enemigo que ha tildado de inferior.

Pero en cuando ha descolgado el teléfono y le han informado del resultado de su "genial idea", con una pequeña, casi insignificante, ofensiva con uno o dos batallones (poco más de un centenar de tropas) de la Guardia Nacional de Nebraska, sobre el Nido de hormigas de Richard Stravinski... se ha quedado completamente mudo, de piedra, paralizado. Todos se lo advirtieron y no hizo caso a las advertencias. No ya sólo por los remordimientos de conciencia... sino por, si algún día, dentro de muchos años, se destapa la verdad, Dyrrell puede quedar para los anales de la historia, cómo un presidente no sólo inepto o de sangre demasiado caliente... sino también cómo el Presidente que pudo evitar una conspiración de proporciones inimaginables... y por su propia egolatría, no lo hizo.

Sin ni siquiera responder a quien le ha llamado, con una cara que es un poema, de trauma incluso, ha colgado el teléfono, quedándose traumatizado, sin reaccionar. Cómo se quedó Stalin cuando le informaron de la invasión alemana el 22 de junio de 1941. Una vez más (cómo tantas otras), Dyrrell, ha fracasado estrepitosamente.

Pero... Dyrrell, acaba por reaccionar tras unos cinco eternos minutos en que se ha quedado con cara de muñeca hinchable, en su cama del dormitorio presidencial de la Casa Blanca. Vuelve a descolgar el teléfono... y por fin se atreve, por fin... a hacer lo que debería haber hecho de buen principio: mandar su carrera política a tomar por... donde termina la espalda, y coger el toro por los cuernos. Unos cuernos que son más bien... del diablo en persona: Richard Stravinski. Pero esto... será trabajo del FBI. Lo que debe hacer ahora... es acabar con una enorme, gigantesca, poderosa... molestia para él, pero amenaza para ambos mundos: el nido de hormigas. Y para eso... debe contar con una herramienta a su alcance, por la sencilla razón... que él es su comandante en Jefe: con las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de América, las más poderosas del mundo. Y llama a un sitio y a alguien... que no está muy lejos de él: al otro lado del río Potomac.

En el mismo instante exacto, en una de las incontables salas de uno de los edificios de poder más conocidos del mundo, el Pentágono, alguien ha descolgado su teléfono móvil que sonaba bajo su chaqueta. Una chaqueta de uniforme de Almirante de la Marina de los Estados Unidos... quien se encuentra en una sala un tanto grande, acompañado de otras dos personas... y viejos colegas entre sí, militares, también en uniforme de servicio: el General de la Fuerza Aérea, Klassius Helldt, un tipo de cerca de 60 años, de pecho palomo, fuerte, cabeza rapada y con cara de pocos amigos... pero en el fondo, simpático; y alguien quien a Dyrrel no le cae en gracia y Dyrrell no le cae en gracia a él... pero le tiene en cuenta porque es todo un veterano con más vidas que un gato y un excepcional estratega en combate: el General de la US Army (en su correspondiente uniforme de servicio marrón de cuatro estrellas), Miller Adams. Estos tres observan cómo el Almirante, de espaldas suyas, habla con quien para ellos... es su máximo superior.

"Sí, señor. … Lo entiendo. … Sí, señor. … Sí, señor Presidente. … Cuente con nosotros. Haremos limpieza a fondo, se lo garantizo. … Gracias, señor. …" y sin hablar más, el Almirante Klark Kingley cuelga el teléfono con expresión seria e incluso... de cierta empatía con el Presidente Dyrrel, con quien acaba de hablar. Se encuentran en una sala más bien austera, con relojes en las paredes con varias franjas horarias de Estados Unidos y el mundo, unas banderas (insignias militares y la bandera estadounidense), así cómo un monitor de plasma en una pared, pero nada más.

"Y bien. Ese cowboy descerebrado por fin ha visto la luz y va a permitir que hagamos algo? No quiero estar aquí de pie todo el día tocándome los huevos." dice con mala leche el General Adams, levantado de brazos cruzados... con su bastón dejado sobre la mesa de madera con butacas de cuero alrededor que preside un extremo de la sala... pero todos permanecen de pie ante los dos grandes monitores empotrados. A su lado, el General de las USAF, Helldt, le replica en el mismo tono "Adams, eres... es el comandante en jefe, muestra un poco, algo, de respeto. Ya sé que cuando asomaste la cabeza por la matriz de tu madre, ya le dijiste palabrotas de las gordas al médico. Y las dirás hasta al altísimo cuando te llegue la hora." le dice el General de las Fuerzas Aéreas con ironía y mala cara estúpida al del Ejército, Adams, que replica con sonrisa cómplice en la cara...

"¡Ja! En eso último, tienes razón. Habiendo vivido tantas veces infiernos en la Tierra, cuando me llegue la hora, aunque me manden de una patada al culo al infierno, allí me sentiré cómo en mi casa. ¡Jajaja!" exclama el General Adams riendo campechano, y los otros dos colegas... suspirando de resignación con el ceño fruncido.

Helldt pregunta al Almirante "Bueno... era el Presidente, y no te ha llamado para darte los buenos días. Suéltalo de una vez." dice con cierta mala cara el General de las USAF, y el Almirante Kingley, con expresión seria e incluso un tanto... derrotista, responde...

" … Tenemos autorización para actuar. Con todos los medios disponibles. Pero... también me ha dicho que..." dice bajando la mirada y apretando los dientes de rabia, quedándose Adams y Helldt mirándose seriamente, y devolviendo la mirada hacia el Almirante, Adams pregunta "Ya me puedo imaginar la respuesta, Klark. Pero cómo coño ha terminado esa mariconada de ataque de tres al cuarto que Dyrrell quería hacer sí o sí, sin importarle una mierda nuestra opinión. Al menos habrán luchado, no? Cuantas bajas han sufrido los de la Guardia Nacional de Nebraska en esa gilipollez de ataque?" pregunta Evans con mala cara, y Kingley, tragando saliva con mala cara, levanta la mirada, respondiendo seriamente "... Todos. Ni un superviviente. 138 hombres... muertos para nada. Sólo por la... voluntad del Presidente."

El silencio sepulcral se hace por un instante en la habitación o sala del Pentágono. Cuando de nuevo, Adams, alza la voz, diciendo serio... pero también con ánimo de devolver el golpe, diciendo "Puede ser verdad, Almirante. Pero por mis cojones esos hombres que han dado la vida por su país... habrán muerto en balde. Cobardes los ha habido siempre en todas partes. Pero también hay valientes, verdaderos soldados... que luchan hasta el final, tanto en la derrota cómo en la victoria. Y no pienso permitir que de esos hombres que hayan luchado hasta el final, hayan muerto inútilmente. Porque... lo que cuenta al final, es la victoria. Y me conocéis bien. Cuando empiezo... ya no puedo parar hasta obtenerla. Y la vamos a obtener." dice con una mueca confiada, incluso cruel, el viejo y aguerrido General de la US Army, sumándose entonces el General Helldt en el mismo tono "Pero todo eso es inútil sin los medios para hacerlo. Por suerte... nosotros los tenemos. Y juntos... harán que cómo un niño en el parque... aplastemos con nuestros pies a ese nido de hormigas."

"Salvo que ese "nido" es más bien de marabuntas africanas. Hará falta mucho por nuestra parte para acabar con lo que sea que estén haciendo ahí dentro. Claro que en nuestro caso..." acaba diciendo el Almirante... con mala cara estúpida, exclamando Adams con cruel sonrisa burlona "Ah, que mala suerte que en Nebraska no haya OCÉANO, jajaja."

"No lo digo por eso, Miller. … Sino qué será... lo que nos encontremos ahí dentro." dice muy en serio el Almirante Kingley, cuando... la puerta de la sala se abre, entrando entonces otro militar, mucho más joven que ellos. En uniforme azul de Servicio de las USAF con rango de teniente, alguien... que recuerda y mucho a Yanagida, salvo por ser pelirrojo, de ojos verdes y piel clara, pero igualmente perfeccionista al vestir y expresarse, con gafas perfectamente limpias y uniforme al guante: el teniente Dermont O'Reilly.

"Disculpen la espera, señores. Gracias por haber venido a la sala que se les ha indicado. Soy el teniente Dermont O'Reilly de las Fuerzas Aéreas, asociado a la Agencia de Inteligencia de Defensa. Cuando quieran... podemos empezar a preparar el contraataque." dice educadamente... pero con una sonrisilla maquiavélica en los labios, el joven oficial en uniforme de las USAF, que... les ha invitado a esa sala de reuniones del Pentágono. Para qué. La que detalla los preparativos para el ataque al... nido de hormigas. Un ataque que esta vez sí... será de verdad, pero antes... rebelará algunos detalles importantes, muy importantes, a quien debe dirigirla.

EN EL MISMO INSTANTE

Viena, Austria. 1:00 PM hora local

En el trayecto desde Londres (Heathrow) a Viena, Austria, a bordo de un Airbus A319-100 de British Airways, compartiendo trayecto y vuelo con otras muchas personas, mirando pensativo por su ventanilla, sobrevolando sobre las nubes de Europa central... no ha podido parar de pensar, cómo debe de ser; que aspecto tiene; que carácter; cómo vive; con quien vive. Algo que cómo periodista freelance, es normal que intente siempre averiguar de quien va a entrevistar por primera vez. Aunque esta vez... más que una entrevista, va a investigar, y a investigar a fondo... a alguien que tiene parentesco, lazos de sangre... con ese ser, esa persona entre comillas, que puede desencadenar... poco más que el apocalípsis, sin saber aun nadie, qué clase de apocalípsis. ¿Es posible que ese ser ser que es maldad pura, Richard Stravinski... de verdad tenga un hermano con quien compartió una vida en su infancia y adolescencia? Al menos... eso es lo que sus investigaciones y las pocas fuentes que ha encontrado y consultado por el momento, le indican. Un hermano de Richard Stravinski, pero... que esas mismas fuentes, le indican que abandonó a su hermano hace muchos años, e incluso abandonó Estados Unidos para largarse, según parece... de regreso a Europa, pero curiosamente, sin regresar a su Hungría natal, sino al país vecino: Austria.

Desde el aeropuerto, se dirige a dónde según su información, tiene que encontrarle, en el distrito Vienés de Josefstadt, conocido por su arquitectura de edificios de tres o cuatro plantas del siglo XIX, un barrio sin duda de clase popular o trabajadora en origen, que contrasta en una ciudad famosa por sus grandes monumentos neo-clásicos y grandilocuentes de los tiempos de los Áustrias, los Absburgo, o del maltrecho y efímero Imperio Austro-Húngaro. Viaja en un taxi Volkswagen Touran hacia el susodicho distrito de la capital austríaca y al llegar y bajarse del taxi... ya tiene una extraña sensación. La de estar visitando una calle, un barrio... que tiene un no sé que... extraño.

Y es que él, el afamado periodista independiente del periódico The Guardian, Roberth Evans, cómo siempre ha hecho y es para él, un lema personal, está allí en busca de la verdad... y la justicia. Sí, es cierto que en este caso, no parezca que tenga relación, pero él cree que averiguando cosas del pasado de Richard Stravinski a través de su hermano... podrá descubrir cosas que les ocurrieron o que expliquen porque ese hombre que ahora dirige la CIA, se volvió cómo se volvió. Pero Evans no sospecha que no es lo que él cree. Que sencillamente... puede haber nacido con la maldad marcada hasta en lo más profundo de su alma.

Sobre Viena, es pleno invierno, siendo un mediodía nublado. Evans va vestido con un traje azul oscuro con camisa blanca sin corbata, con una bufanda gris en el cuello... y una bandolera, dónde debe llevar todo lo necesario... para hacer la que puede ser una entrevista aparentemente sencilla... pero quien sabe si... peligrosa. Despistado por ir perdido en un sitio en el nunca ha estado antes, con su iPhone en la mano, se guía usando google maps para encontrar el sitio exacto que está buscando: Schönborngasse, nº 9, 2ª planta. El problema es que no tiene una imagen o fotografía del aspecto actual del sujeto que está buscando. Del hermano del diablo sin rabo ni cuernos, llamado... Richard Stravinski. Sólo sabe de él su edad y nombre. Tiene 66 años y se llama... Áron Stravinski. Aunque éste es su nombre auténtico. En Estados Unidos, cómo a su hermano... se lo cambiaron por Aaron. (que suena de hecho, casi igual). Buscando y buscando cada placa con el número en la calle, sin mirar por dónde anda, distraído... acaba tropezando con un niño de unos 12 años, que va acompañado de otros dos, en uniforme de escuela de pago, espetando el joven...

"Seien sie vorsichtig, herr." le dice el niño (el cual para Evans salta a primera vista que es de clase pudiente), con una sorprendente educación, disculpándose Evans con un torpe alemán, con la mano en el cogote "Oh... ja. Emmm... es tut mir leid... junger." y los chavales... que también llevan móviles de los caros, se van hablando entre ellos, quedándose Evans mirándoselos con cara de circunstancias, pensando tontamente Me recuerdan a mi hija. Ya no saben que hacer sin los dichosos móviles. Sólo de pensar que acabe liada con chicos así... bbbzzzz.

Entonces... Evans se alegra: ha encontrado la dirección que estaba buscando. Justo cuando una vecina del bloque sale por la puerta principal... Evans aprovecha la oportunidad y se cuela... subiendo por las escaleras, en un bloque de tres pisos sin ascensor, hasta el segundo, dónde hay dos apartamentos. Al mirar los letreros de las puertas... se confunde: el apellido de Stravinski no figura en ninguna de las dos puertas. ¿La fuente ha resultado ser errónea? ¿Y si ni siquiera vive aquí, en Viena? ¿Y si ni siquiera está vivo? Piensa enseguida el periodista británico en su cabeza. Pero los golpes de suerte... a veces, existen. La puerta de abajo, en el portal del edifico, se abre... entrando un señor ya mayor, de entorno los 65 años, vestido de forma humilde: con cazadora de nylon negra, pantalones azules, zapatos algo viejos... y una gorra plana gris en la cabeza. No muy alto ni corpulento, algo bajo, pero de ojos grises claros y muy penetrantes... cómo los de su hermano, pero con una diferencia clara: no paralizan de terror, sino que es una mirada... cómo la de cualquier otra persona.

El hombre en cuestión, a penas se asoma por la escalera... al ver que ese hombre desconocido con gafas de diseño, cabello oscuro corto un tanto informal, barbilla oscura bien arreglada y ojos verdes... espera ante la puerta de su casa y se disponía a tocar al timbre... pone mala cara, da media vuelta y se dispone a irse para abajo. Evans se da cuenta enseguida, echando unos pasos hacia la escalera por la que quien cree que es quien busca, va bajando, y estirando el brazo para que se espera, espeta...

"Em... warten! ¡Espere, por favor! ¿Es usted..." pero el intento de preguntar es abruptamente cortado por ese hombre, que de espaldas a Evans, responde de mala manera... en su mismo idioma "No sé quien es y no le he visto nunca. Váyase por dónde ha venido o llamaré a la policía." le dice... quien puede ser el hermano de Richard Stravinski a Evans, que sin dejarse amedrentar lo más mínimo, saca su carnet de periodista de debajo su chaqueta, enseñándoselo.

"Mire, lo ve? Soy periodista. Trabajo para The Guardian. Quisiera preguntarle... no... quisiera saber si..." dice Evans con el carnet en la mano, intentando convencer a quien está convencido, que es quien está buscando, pero el hombre, de espaldas a Evans, desconfiado, le responde "Ya le he dicho que no pienso hablar con usted. Y aun menos con extranjeros." dice de Espaldas a Evans, cómo un viejo avaro y solitario que odia a la gente, pero Evans no se deja embaucar, y con seguridad y decisión que le da su experiencia en su profesión, exclama...

"En realidad somos dos extranjeros aquí... señor Stravinski. Porque es usted... el hermano de Richard Stravinski? No... en realidad quería decir... es usted el hermano de ZIKARD Stravinski?" pregunta con seguridad y una mueca confiada en los labios el afamado periodista británico... y quien ha acertado su identidad, el hermano de Richard Stravinski... se queda entonces, quieto, parado, por un instante... hasta que se gira hacia Evans... mirándole con una expresión seria, sin decir nada, con sus ojos grises abiertos cómo naranjas, cómo diciendo... que le han descubierto.

Roberth Evans acaba de dar con el paradero de alguien que aunque no sepa nada del Richard Stravinski actual... puede ayudar a desenmascararlo para la opinión pública de todo el mundo. Alguien que conoció y convivió con ese que no puede ser nombrado, ni siquiera pensado o imaginado... cómo un hermano, porque así era. Llámalo encuentro, llámalo entrevista, o sencillamente... charla, en que el periodista que tiene una extraña y secreta amistad con un ser desconcertante y extraño originario del otro lado de la puerta de Ginza: "el sabio" (Kolum)... descubrirá cosas que no le dejarán en absoluto indiferente... y que darán fe del personaje al que ambos mundos... harán frente.

EN EL MISMO INSTANTE

Base Alnus, Región Especial. 8:30 PM hora local

Tras pasarse dos días en el hospital militar de Base Alnus, hoy le han dado el alta... pero tiene que ir con la pierna herida completamente escayolada e inmovilizada, teniendo que andar con muletas. Y su amada, que desde que le tiene allí con ella, ha recuperado los colores de la cara, y se la ve, sin ninguna duda... feliz, se lo recomendó de aquella manera... y él, sin pensárselo mucho... le hizo caso. Puede que por qué no tenga otra opción al estar de baja obligada durante prácticamente un mes... o porque es sabido, que es un genial cocinero.

Y ahora él, Furuta Hitoshi, trabaja desde hace unas pocas horas en la taberna de Delilah... cómo cocinero, cómo una simple sugerencia de Tyuule. Si bien sabe que precisamente hoy, falta mucha clientela por haber sido desplazada a Sadera para el desfile (y algunos también para la gran recepción oficial que en este instante está aconteciendo allí)... la taberna está llena cómo un huevo. Por la sencilla razón que el aroma que sale de la cocina de la taberna es tan delicioso que a quien pasa por delante, se le hace la boca agua.

En ese instante, ni hay nadie tocando el piano de cola que pusieron en un rincón de la taberna, y el gran televisor plano está apagado, tal vez porque tampoco nadie lo miraría. Todo el mundo pasa una noche entretenida... y derritiéndose de gusto por la comida aun más deliciosa de lo habitual que hoy les están sirviendo.

Furuta está asando costillas de carne y agregándoles una de sus salsas especiales, que le dan ese toque de chef profesional. El olor que desprende desde allí a más allá del local, sencillamente, le hace entrar hambre a cualquiera. Delilah entra en ese instante en la cocina, con el bloc de notas en la mano, diciéndole...

"¡Furuta! ¡Dos más de costillas asadas con salsa barbacoa especial! ¡Y otra con salsa mostaza! ¡Ah! ¡Y uno de pesca... cómo me lo ha dicho?" exclama Delilah rascándose la cabeza con cara despistada, respondiendo Furuta, sin apartar la mirada de la comida que prepara "Pescaito frito, no? Ya me puedo imaginar para quien es."

"Jajaja. Manolo acaba de llegar de estar de guardia y dice que tiene muuucha hambre, así que... ya sabes, jajaja. Oye, lo digo en serio, por qué no te quedas a trabajar aquí conmigo? ¡Gracias a ti, mi local tiene el éxito asegurado! ¡Eres un cocinero excepcional!" dice Delilah muy contenta con las manos juntadas, y Furuta, devolviendo la mirada hacia la antigua guerrera conejo, le responde con ironía "Bueno... no estaría nada mal, no lo niego. Pero sabes que si estoy aquí, es porque estoy de baja... y me lo ha pedido Tyuule. Es algo temporal." acaba diciendo más serio pero reconfortado el cabo japonés de ojos marrones de mirada fulminante, pero añade, riendo entre dientes y mirada afable …

"Mfmfmf. Pero sabes una cosa? Puede que más adelante... vuelva a cocinar cómo profesional. Y que lo haga acompañado de Tyuule. Con ella a mi lado, me siento capaz de hacer cualquier cosa. Sólo por verla sonreír de verdad cómo nunca antes la había visto... es algo que me hace sentir muy bien." dice Furuta afablemente, mirando la carne que prepara a la barbacoa. Delilah se le queda mirando igual, por entender de que le está hablando y sintiendo, exclamando también afable, incluso con cariño...

"Lo sé. Hasta que no he conocido a Akira, nunca antes había conocido a alguien con quien pudieras estar, hablar y compartir lo de mi vida y de la suya. El sentirse querida y protegida. Bueno, reconozco que en esto último no lo necesito para nada, pero... es una sensación tan agradable que nunca antes había experimentado. El querer a alguien y que ese alguien... fuese para mi la persona más importante de mi vida." dice Delilah sonriendo con tristeza, al hablar de quien ya no es sólo su pareja... sino también más que eso en no mucho tiempo. Furuta le responde más animado y burlón...

"Si, tanto tú cómo Tyuule, habéis tenido mucha suerte. Habéis encontrado dos japoneses estirados y repelentes, que con todo... os aman de verdad. Y a propósito... ya has cenado? No sé por qué... apuesto a que tienes hambre, mh?" dice Furuta sarcástico, echándose a reír Delilah tontamente con la mano en el cogote, diciendo "Jejeje. Es cierto. Tengo un hambre que me comería un wyvern con escamas y todo, jajaja."

"¿Y no será también... porque ahora tienes que comer para dos? Conociendo al teniente, apuesto a que casi se desmayó cuando se lo dijiste. Nunca me lo he imaginado a alguien precisamente cómo él ejerciendo de padre de familia." dice Furuta con cara tonta, respondiendo Delilah igualmente burlona "Jajaja. Es verdad. Pero... la verdad es que no puedo negar que todo esto me da un poquito de miedo. No me refiero al bebé, sino... cuando Akira me presente a sus padres dentro de unos días. Él intenta disimularlo lo mejor que puede, pero se lo noto que está inquieto por eso." dice Delilah mostrándose preocupada y un poco cabizbaja, quedándose Furuta mirándole con cara seria, pensando Además de sus padres, no le debe preocupar también lo del capitán Itami?

"¿? ¿Qué pasa? ¿He dicho algo?" pregunta Delilah despistada, y Furuta, haciéndose lo mismo, replica, centrándose en lo que cocina "Oh... nada, nada. Esto ya está listo." dice Furuta sacando la carne de la parrilla, emplatándola, y dándoselo a la antigua guerrera conejo, para que lo sirva. Delilah sale de la cocina bien cargada de platos y jarras de cerveza... yendo hacia un grupo de dos mesas juntas, dónde hay un numeroso grupo que acaba de llegar, esperando sus raciones: el cabo Manolo Buenaventura; la teniente-coronel Jilien Migasho; y el teniente Akira Yanagida... acompañados de Arpeggio (que está con estúpida cara de fastidio), Mizari, Myuute, Meia (aun vestida con el traje de dependienta del PX), Lobo, Kato el Altestan (con una inquietante y ridícula cara de viejo verde pervertido por estar rodeado de tanta chica joven y guapa)... y Tyuule (también en uniforme de dependienta del PX), quien mucho más feliz y tranquila que lo que ha estado en todos los días anteriores, quien sabe si incluso... en muchos y muchos años, habla tranquilamente con Meia, Lobo y Myuute.

Delilah, contenta de ver que su prometido la saluda a mano alzada con afable sonrisa en los labios, se deja los platos en su sitio y se acerca a darle un beso a Yanagida, exclamando...

"¿No llegas demasiado pronto? Deberíamos cenar más tarde. Los dos solos." le dice a su prometido... con voz sugerente, y Yanagida, sonriendo confiado con los ojos cerrados, se arregla los ojos y mira cariñoso a su prometida "De eso nada, Delilah. ¿Por qué no cenas ahora con nosotros? Apuesto a que estás muerta de hambre. Y sabes que ahora tienes que comer también para nuestro hijo." dice Yanagida divertido, pero Delilah, mirándole sarcástica, responde "Pero Akira. ¿Tú has mirado a tu alrededor? Tengo muchísima clientela para atender y faltan aun más de dos horas para cerrar. Me encantaría, pero no puedo." va diciendo la prometida del teniente japonés con gafas y pronunciado flequillo, exclamando entonces el cabo andaluz, Manolo Buenaventura...

"Pues quilla, contrata a más gente. Que se supone que ere tú ahora la ama y señora de este sitio. Y con lo lleno que está... de seguro que tenéis ganancias de sobra." dice Manolo empezando a comer su plato de pescado frito... y derritiéndose de gusto, exclamando dicharachero cómo siempre es el cabo español "Mmm... mmmmm! … Y ademá... ahora me siento casi casi cómo si estuviera en casa. Pescaíto frito, una cervecita bien fría y chicas guapas a mi alrededor. Qué más se puede pedir." exclama el andaluz con la boca llena y más contento que unas pascuas, cuando a su lado, la teniente-coronel Migasho, espeta con ironía...

"Hazle caso, Delilah. Te lo dice alguien que viene del país con más bares por habitante de nuestro mundo. Saben mucho de eso, créeme." dice señalando a Manolo con el dedo pulgar de la mano derecha a su lado, que se queda mirando tontamente a la francesa de color, cómo diciendo Muy graciosa. Entonces se suma el maestro mago, Kato, que exclama... con su inconfundible cara de viejo verde "En eso estoy de acuerdo con el hombre de verde español. En este sitio hay montones de chicas guapas. Es cómo estar en el cielo, jojojo... oh..." acaba quedándose con estúpida cara de susto... porque Lobo le está mirando con mirada asesina, para que tenga bajo control su mano excesivamente larga, mientras Myuute y Meia se ríen estúpidamente cayéndoles una gota.

"¡Delilah! ¡Perdón, quería decir... jefa! ¡Hay nuevos clientes en la mesa siete!" grita una de las compañeras de la taberna, una humana, respondiendo Delilah "¡Yo me ocupo! Lo siento, Akira. Ya nos veremos luego. Y... gracias por la sugerencia, Manolo. Puede que me lo piense." y dándole un nuevo beso a Yanagida, esta vez de despedida, se marcha a atender más clientela en otro rincón de la taberna. Manolo, tragándose la comida, exclama entonces todo divertido "Al principio estaba un poco fastidiao por haberme asignao esta semana al batallón de defensa conjunta del Perímetro de Base Alnu. El teniente y el bestia del sargento en Sadera haciendo vida social y yo aquí... mirando las musarañas to el día." dice el cabo Buenaventura, comiendo más pescado frito, y la francesa, Migasho, le vuelve a soltar cómo puya hacia el país vecino...

"Vaya, en serio, cabo? Los españoles sin vuestra siesta después de comer, no sois capaces de hacer nada, mh?" dice la teniente-coronel negra con cara sarcástica, respondiendo Manolo sin a penas molestarse "Mujé, e una forma de hablar. No lo decía en serio. Sólo digo que que casualidad que justamente esta semana me hayan asignado a la tropa de defensa del perímetro de la base, cuando yo también tenía ganas de ir a lo del desfile y recepción oficial de Sadera. Eso debe de ser de un glamour que decís los franceses... pero, agh. Aquí tampoco se está tan mal." acaba diciendo el cabo español de cabello castaño corto informal, cara pecosa y preciosos ojos azules claros, respondiendo Jilien cómo si nada "Sí tú lo dices, Cabo."

Entonces, Meia se da cuenta que Arpeggio, que lleva rato con cara de fastidio, le pregunta con curiosidad "¿? Oye, por qué haces esa cara, nya?" y a su lado, Lobo, le dice desconfiado a la oreja en voz baja "Ten cuidado, que ésta es un peligro." le dice Lobo a su novia cómo "precaución", quedándose Meia con tonta cara de no entender, cuando Arpeggio, cabizbaja y con la cabeza sobre la mesa, levanta la mirada... y empieza a soltar el rollo, con el ceño fruncido, hablando muy deprisa, histérica...

"Que por qué hago esta cara. ¡QUE POR QUÉ HAGO ESTA CARA!? ¡Oh, sí, claro, que feliz vives tú con tu apuesto hombre-lobo a tu lado, eh? ¡Y YO QUÉ!? ¡Yo también quería ir a Sadera a ver a mi soldado, A GERARD, desfilar ante la emperatriz! ¡Pero nooo! ¡CÓMO SIEMPRE, MI "QUERIDA" HERMANITA, SIEMPRE TIENE QUE PONERSE DE POR MEDIO CÓMO EL JUEVES! ¡Ella allí, con su anhelado Itami, codeándose con gente muy importante, creyéndose alguien de prestigio, y a su guapísima, inteligente y poderosa maga en minerales HERMANA, QUE LE DEN!" grita Arpeggio con estúpido enfado (más bien que la envidia hacia su hermana Lelei la corroe), cogiendo entonces su jarra de cerveza y bebiéndosela toda de un tirón, ante la mirada tonta de vergüenza ajena de los demás en la mesa, dejando la jarra ya vacía sobre la mesa con un golpe, y gritando "¡DELILAH O QUIEN SEA! ¡OTRA CERVEZA!"

Al lado de Meia, que está con estúpida cara de muñeco, Lobo le dice en voz baja con con cara igualmente estúpida de desconfianza "Lo que te decía. Es un peligro." Mientras a un lado de ellos... Tyuule, riendo entre dientes, tapándose la boca con la mano... acaba por reír contenta, con una sonrisa sin duda reconfortada y de felicidad: porque se siente arropada cómo nunca antes lo había estado.

Pero cuando una de las camareras de la taberna le trae otra jarra de cerveza a Arpeggio, Kato, metiendo la pata cómo siempre, y una cara de pervertido que espanta, espeta...

"Pero de que te quejas, mujer. Tu hermana será más famosa que tú, pero no tiene tu cuerpazo ni tu buen par de "trucos de magia", jo jo jo! ¡Ya me gustaría a mi estar en el lugar de tu novio francés y montarte todas las noches cómo él, JAJAJA!" exclama el viejo e indudablemente pervertido maestro mago, cuando al instante... se oye un contundente PAAAAF... y la cabeza de Kato acaba hundida en su plato de comida, con un chichón humeante sobresaliendo de su cabezón, llorando estúpidamente y pensando Odio ser viejo, porque Arpeggio, sin inmutarse, cómo dirían en Albacete, le ha cascado una tollina, pero bien dada, a Kato, porque ya ha avisado que no está de humor, y que aunque últimamente vive en una nube de algodón de azúcar, sus episodios de loquilla de vez en cuando también los tiene (¿O serán los nervios por conocer a los padres de Gerard en Francia?). Todos se quedan mirando con una ridícula cara de horror azul, menos Arpeggio, que bebe que bebe cómo si nada... y Migasho, sentada al lado del teniente Yanagida, que está más seria y serena, cuando la francesa de color suelta...

"Sabes disimular muy bien, teniente." dice Migasho con una tímida sonrisa y los ojos cerrados, en plan mujer interesante en definitiva, con un botellín de cerveza Kronenbourg 1664 en la mano, y Yanagida, haciéndose el despistado pero habiendo captado la indirecta a la primera, responde "¿Eh? El que."

"Mfmfmf. Deja ya de hacer teatro. Lo haces para que Delilah no se preocupe. No lo critico, pero... ahora tu preocupación, cómo la "nuestra", no está tanto en el embarazo de tu futura esposa o cuando se la presentes a tus padres dentro de pocos días. Sino... en Itami. Tengo razón?" acaba preguntándole seriamente a Yanagida, que también se pone de golpe serio y preocupado, responde...

"Tú lo viste igual que yo. La reacción de Itami... al ver en esa filmación de hace casi medio siglo... a quien estaba completamente seguro que era su padre... Es cómo si un día cualquiera te dicen Lo siento, pero toda tu vida y todo tu pasado, son una farsa, un invento. Todo aquello... fue una mentira. Aaaagghhhh... intento meterme en la piel del capitán y... soy incapaz. No me puedo ni imaginar lo que debe de ser eso. El tener a su madre aquí, enferma y con poco tiempo de vida, el estar siempre pendiente de sus chicas y de que no les pase nada; de Risa, con quien quiere volver a empezar; incluso de todos nosotros. Jajaja, es un idiota, verdad? Siempre haciéndose el insensible y que la cosa no va con él, pero de seguro que en el fondo, sigue pasándolo muy mal. Y cada vez será peor." acaba diciendo Yanagida visiblemente preocupado, exclamando entonces Migasho con sarcasmo...

"Mmm, vaya. Tenía entendido que para el capitán Itami sólo eras un superior repelente que siempre le estaba mandando papeleo. Pero parece que en el fondo, sois buenos amigos." dice la teniente-coronel mirando burlona de reojo a Yanagida, que mirando con sonrisa triste su jarra de cerveza, responde "Sí... la vida da muchas vueltas. Si no fuera por él, puede que ni siquiera estaría aquí... empezando una vida que jamás me habría imaginado. Y por eso te digo, que yo, al igual que el capitán... pienso luchar para defender este lugar y su gente. Y por supuesto... a Delilah y a nuestro hijo." acaba diciendo el teniente japonés con gafas y pronunciado flequillo, devolviendo la mirada segura y confiada que le caracteriza hacia Migasho, que se le queda mirando seria por un instante sin decir nada, pero aceptando de buen agrado lo que su colega nipón acaba de decir. Pero ella, más misteriosa, suelta...

"¿Crees que se lo preguntará?" se pregunta Migasho, pensativa, quedándose Yanagida con cara de no entender, explicándole la teniente-coronel "Itami. ¿Crees que le preguntará a Piña si Diabo le ha dicho algo? Algo de su padre. Piénsalo. Justo antes de partir para el viaje oficial por los países de la Coalición, visitó casi en secreto y de incógnito, a su hermano Diabo en una sala de interrogatorios de la PSIA. Itami, aunque no esté autorizado, de seguro que debe saberlo, y puede que le pregunte a Piña si Diabo le dijo algo... sobre el verdadero pasado de su padre." dice Migasho a Yanagida toda seria, y él, pensando serio por un instante, acaba respondiendo preocupado "Agh... no lo sé. La PSIA grabó en vídeo la conversación, así que sólo tenemos que pedírselo para saberlo. Pero si Piña sabe algo... puede que se resista a decírselo. Si hay alguien a quien la emperatriz aprecia y no quiere hacerle daño... es precisamente a Itami."

"Cierto." dice Migasho, echando un nuevo sorbo de su botellín de cerveza, añadiendo con una sonrisa cariñosa en la cara"Y eso es porque el capitán se hacer querer esté dónde esté y con quien esté. Hasta a una estirada repelente cómo yo me cae bien. De todas formas, nuestra principal preocupación ahora, será rezar para que ahora mismo, no pase nada en Sadera. Ojalá me equivoque, pero... con un enemigo así, lo menos esperado e imposible... acaba sucediendo."

Migasho ha lanzado una última advertencia a Yanagida muy en serio... dejando al teniente japonés igualmente serio, porque la teniente-coronel está en lo cierto, de que su nuevo enemigo, al que a duras penas le han visto sacar la patita hasta ahora, puede intentar algo en la recepción oficial en el Palacio Imperial de la capital. La preocupación por Itami entre ellos, y entre todos, va en aumento, pese a que nuestro capitán Otaku favorito sabe hacer teatro y del bueno cómo decía Mourinho, para ocultar muchas veces ante las personas que le importan, lo que en el fondo, está pasando. Pero no es exactamente tristeza o desconcierto lo que Itami pasa ahora mismo, sino más bien... el querer saber la verdad de quien tenía un recuerdo que puede que no fuese real, y que quiere confirmar si lo fue o no: conoció a su verdadero padre... o era alguien muy diferente a cómo él siempre creyó? Y... tiene eso relación con el hecho de que su madre lo asesinara?

Itami no dudará en intentar buscar una respuesta... a quien cómo bien ha deducido Migasho, cree que puede saber algo, por poco que sea, a quien esa noche es la protagonista y el centro de atención indiscutible en Sadera: a la emperatriz Piña Co Lada.

EN EL MISMO INSTANTE

Palacio Imperial, Sadera, Imperio Reconstituido. 9:00 PM hora local

Las gentes del lugar, en la mayoría de los casos, por no decir todos, no sabrán recordar cual fue la última vez que se vivió semejante acontecimiento en la capital del Imperio. Lo del mediodía, que ha sido más de cara al pueblo que para los propios gobernantes del Imperio, con la emperatriz a la cabeza, sin duda no han visto nunca nada igual, pese a que el desfile era vistoso, era pequeñito, pero para los habitantes de Sadera, ha sido prácticamente cómo ver el desfile del Ejército Ruso en la Plaza Roja de Moscú: una muestra de poder sin paliativos, una muestra fehaciente de que una imagen vale más que mil palabras.

Ahora, con la noche caída sobre Sadera... el momento fulminante para ella, la emperatriz Piña Co Lada, ha llegado. Hace sólo unos instantes, que esos cuatro importantes invitados llegados desde el otro lado de la Puerta de Alnus, han llegado en un helicóptero de la coalición (uno de los Chinook de doble hélice españoles), y escoltados y guiados por la guardia de Palacio, les llevan hacia dónde es el epicentro de la gran recepción oficial, la gran gala de etiqueta, de Estado, que tiene lugar en un espacio enorme, en la gran sala del trono del Palacio Imperial, dónde ahora, la insignia, la bandera de la dinastía de Piña, luce sobre el gran trono. Una sala llena a rebosar con los personajes principales de poder del Imperio, además de la nobleza, las caballeros de la Rosa (no en armadura sino en traje de estilo romano para la ocasión), así cómo muchos de los militares de la coalición que han sido invitados a la recepción (desde los Generales a todos los que han asistido al desfile), en sus relucientes y llamativos uniformes de gala (aunque los japoneses se han puesto más bien sus uniformes de servicio habituales). En la sala, han organizado una serie de pequeñas mesas redondas, sobre las cuales se han servido toda clase de manjares a modo de tentenpiés y canapés.

Itami particularmente... está acompañado de su harem, invitado también a la celebración: Tuka, Lelei, Rory y Yao. La maga y la semidiosa con su ropa de siempre, pero las dos elfas, cómo muchas de las mujeres allí presentes, en traje de noche, y especialmente la elfa oscura, está extremadamente atractiva. Todo amenizado con la misma orquesta militar conjunta de la coalición en uniforme de gala, que ameniza la velada en la gran sala imperial con música clásica, ligera, o luego se verá... un poco más animada.

El chismorreo en la gran sala es ensordecedor. En General, hay buen ambiente. Música agradable, excelente comida, y gente con quien hablar o a quien conocer. Aunque muchos... se juntan con quien ya conocen (Panache está con Gabrion; Tomita con Bozes; Xavier con Kurokawa, etc.). Molt y Piña (sentada ella en el trono principal) pero, están serios y hablando con mucha discreción entre ambos, ya que para ellos, esta velada es mucho más que para diversión. Cuando entonces, los dos guardias de Palacio que custodian a lado y lado la enorme puerta principal de la gran sala del trono, pican dos veces con sus largas varas de acero sobre el suelo, dirigiendo todos su mirada hacia ellos: los invitados más esperados, han llegado, exclamando los guardias imperiales...

"¡SUS EXCELENCIAS, LOS INVITADOS Y HUÉSPEDES DE SU MAJESTAD LA EMPERATRIZ PIÑA CO LADA, HAN LLEGADO!" grita uno de los dos guardias a pleno pulmón y completamente firme, haciendo entrar uno por uno a los "invitados", gritando de nuevo "¡SU EXCELENCIA, EL MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES DE LA REPÚBLICA DE CHILE, BENJAMIN SATRUSTI!" grita el guardia imperial, entrando el primero, el ministro de exteriores chileno, en traje y corbata de los más caros y elegantes, perfectamente a medida, con una sonrisa confiada en la cara. El chismorreo, especialmente entre la nobleza y militares imperiales, es incesante. Acto seguido, vuelve a a exclamar el guardia...

"¡SU EXCELENCIA, LA MINISTRA DE ASUNTOS EXTERIORES DEL REINO DE ESPAÑA, ANA LOBATO!" exclama de nuevo el guardia, entrando por la gran puerta la ministra de exteriores española, en su caso, con un muy elegante traje de noche largo de color morado y un peinado bien arreglado, y un pequeño bolso igualmente caro y elegante, todo acorde a la ocasión... ocasionando un chismorreo aun más fuerte, por el hecho para los imperiales extraño, de que haya mujeres metidas en política.

"¡SU EXCELENCIA, EL MINISTRO DE EXTERIORES DE LA REPÚBLICA DE FRANCIA, VALÉRY GARÇON!" exclama por tercera vez el guardia imperial gritando a pleno pulmón, firme cómo una estaca, entrando el ministro de exteriores francés, en su caso con un siempre resultante traje de smoking con pajarita, cuando el guardia grita por cuarta y última vez "Y SU EXCELENCIA, EL MINISTRO DE EXTERIORES DEL REINO DE JAPÓN, KOJI SUGAWARA!"

Sugawara es el último en pasar por la gran puerta, vestido en su caso cómo el ministro francés, con traje de smoking, aunque en su caso, de tipo Chaqué (con la chaqueta alargada por la parte de atrás). En la mesa reservada para las autoridades, la jovencita Sherry ya no puede alegrarse más de ver, por fin, a su casi obsesión y con quien está decidida, caiga quien caiga, a contraer matrimonio cuando cumpla los 16 años. Aunque puede que el propio Sugawara le haga ver...

Los cuatro ministros de exteriores de la Coalición, uno al lado del otro, se postran para saludar a la emperatriz. A su alrededor, muchos arrancan a aplaudir, por estar observando, lo que muchos allí, y especialmente para la propia Piña y su gobierno, consideran una noche histórica para el futuro del Imperio Reconstituido. Es en ese momento, cuando Piña, levantándose de su trono, siendo consciente que sus palabras y sus gestos quedarán gravados con letras mayúsculas en la historia del Imperio y de su mundo, quiere pronunciar un discurso sin duda, de grandes deseos y esperanzas en un futuro que puede ser diferente y espera que... mejor a todo lo pasado. Con una copa de cristal en la mano con algo traído allí por cortesía de los galos: champán francés, la emperatriz, ante un público muy atento a sus palabras, empieza su discurso.

"¡A todos los que esta noche habéis venido a acompañarme en tan importante acontecimiento para el Imperio! ¡Seáis de un lado o del otro de la puerta! ¡Seáis nobles, soldados, elfos, magos o... semi-diosas... sed bienvenidos al Palacio Imperial! ¡Hoy, por primera vez en mucho tiempo... este lugar vuelve a sus legítimas manos tras largo tiempo en manos de la oscuridad, la opresión y la violencia del Imperio Rebelde! ¡Hoy... la insignia de mi reinado, vuelve a ondear orgullosa sobre la verdadera capital del Imperio, SADERA!" grita Piña, resaltando el hecho de que la capital imperial vuelve a manos de la legítima heredera al trono, arrancando los aplausos de todos en la sala. Pero Piña, también quiere dejar bien claro a quien le debe esto, explicando...

"¡Pero ni yo, ni padre, ni mi gobierno ni todos mis súbditos y guerreros, estarían hoy aquí... de no ser por los hombres de verde! ¡De no ser, por estas cuatro naciones del otro lado de la puerta, que no sólo llegaron a Alnus para reclamar justicia por las víctimas que la locura e irresponsabilidad de mi hermano Zorzal, provocaron! ¡Sino que también están aquí cómo aliados... y para ayudarnos a mejorar! ¡Suena hipócrita lo que he dicho!? ¡Sí, es posible! ¡Pero cómo emperatriz, y ya lo he dejado claro en más de una ocasión... el Imperio ahora, es otra cosa! ¡Ya no se trata de conquistar, se trata de convencer! ¡Ya no se trata de aplastar, se trata de convivir! ¡Ya no se trata de usar la fuerza cómo única razón, sino... de usar la razón por encima de la fuerza! … Y para mi... se trata, simplemente... de hacer algo que mi difunta madre me enseñó de niña. … Nunca hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. … ¡Y por eso os aviso... que estad atentos! ¡Porque se aproxima una época de muchos cambios en el Imperio Reconstituido! ¡Y que incluso os puedo asegurar... que serán emocionantes! ¡Y no me refiero solamente a esta noche! … ¡Ahora alzad vuestra copa y brindad conmigo! ¡POR EL IMPERIO RECONSTITUIDO! ¡POR FALMART! ¡Y POR LA COALICIÓN DE LIBERACIÓN! ¡LARGA VIDA A TODOS ELLOS!" exclama Piña con gran seguridad, con su copa de champán alzada, logrando una estruendosa ovación o grito de todos los presentes y un largo aplauso de muchos de ellos. Al lado de la emperatriz, su padre, Molt, le dice en voz baja...

"Has aprendido muy rápido, hija. A la hora de hablar sin duda llevas mi misma sangre por tus venas, eso se nota. Y también la de tu madre. Eres tan apasionada cómo ella." le dice Molt de reojo a su hija con cara afable, y Piña, mirándole confiada y segura a más no poder, cosa que incluso sorprende a su padre, le suelta "Por supuesto. Y aun no has visto nada, padre."

La emperatriz, acompañada de su padre y sus dos hombres de poder: los barones Casel y Martos, se reúnen con los ministros de la Coalición alrededor de una de las numerosas mesas redondas con exquisitos manjares que hay por toda la sala. Pero... por un instante, Piña se fija en que a cierta distancia, Itami le mira seriamente y con un toque de tristeza en su mirada. Cómo si... quisiera que Piña se le acercara y le hablara. Y Piña siente que tiene que ir a hablar con Itami... pero tiene que atender sus obligaciones primero, y se queda dónde está.

En otro rincón, el "harem" de Itami, tiene su propio micro-ambiente. Y Tuka, que después del tremendo disgusto que pilló al ver a Itami a punto de besarse con Risa, y de que "papá" se lo explicará a su manera, ha recuperado del todo los ánimos... y el apetito: atiborrándose a más no poder de la comida del buffete libre que tienen en la mesa redonda de delante, y Yao, mirándosela con estúpida cara de vergüenza ajena, le dice "Aaaagghhh... Tuka, por favor, que no eres un orco. ¿Podrías comer... normal?" y Tuka, con la boca llena y tan contenta, le responde "¿Mh? Es que he comido muy poco estos últimos días. Y con tanta comida me ha entrado un hambre..."

La elfa oscura se echa la mano a la cara, echando un suspiro de resignación... cuando se da cuenta que a su alrededor... algunos hombres (tanto nobles del imperio, cómo militares), se la están comiendo con la mirada, y Yao, con cara mala aurora, piensa Tienen suerte de que estemos en público. Sino los iba a dejar tuertos de un guantazo.

Rory (a quien casi nadie del Imperio osa acercarse más que para venerarla cómo apóstol de Emroy que es), exclama toda presumida "Deja que coma tranquilamente, Yao. Un poco de grasa no le va a hacer ningún daño. Especialmente si va a las partes apropiadas del cuerpo, ya sabes a cuales me refiero, no?" dice la apóstol... con sonrisa de niña mala, poniendo sus manos por detrás sobre los grandes pechos de la elfa oscura tapados por el escote del traje de noche, y ésta, echa un grito, o más bien... un gemido casi sexual, sonrojada, con un "Ayyy... quita! ¡No me toques a un lugar tan sensible!" cuando se queda con cara de mema... cuando a su alrededor, muchos hombres se miran la "escena lésbica" con cara pervertida, exclamando Yao con cabreo "Que... QUÉ ESTÁIS MIRANDO!? ¡NO ES LO QUE PENSÁIS, MENTES SUCIAS!"

"¿? ¿Qué estás escuchando, Lelei?" le pregunta la joven elfa rubia a la maga adolescente de cabello y ojos azules, que no quita ojo y... oreja de la conversación que a pocos metros de ella, la emperatriz y su padre, mantiene con los ministros de exteriores de la coalición. Lelei, sin apartar su mirada del grupo de al lado, le responde "Estoy escuchando lo que dicen. Y me resulta interesante. Muy... interesante." dice Lelei con su inconfundible voz aséptica. Rory, indiferente, le pregunta cómo si nada "¿Qué puede ser más interesante que una fiesta con buen ambiente, buena música y buena comida?" y Lelei, les devuelve la mirada, seria y decidida, con una respuesta que hace las dos elfas se queden mirando la una a la otra sin entender nada, ya que la joven maestra maga, responde "El espacio."

En efecto, tras las salutaciones de protocolo y los mensajes que los diferentes gobernantes quisieran transmitir de su parte a la emperatriz por boca de sus ministros de exteriores, el tema de su conversación, en una conversación que se ha vuelto informal... aunque con Koji Sugawara en estúpida tensión por tener ya de buen comienzo a Sherry Tueri enganchada cómo una garrapata a su brazo derecho, más feliz que un tonto con un lápiz, y el ministro japonés, riendo con estúpida cara de circunstancias, aguantando el chaparrón cómo puede. Una conversación que cómo está escuchando Lelei, ha derivado en... el espacio, porque la coalición va a hacer algo muy pronto en base Alnus, y Piña, con curiosidad inusitada, quiere saber sobre ello.

"De... de verdad van a lanzar uno de esos cohetes desde Alnus? ¿Dentro de sólo cinco días?" pregunta Piña con sorpresa, habiéndose quedado su padre sin entender de que va la cosa, y el ministro francés, Garçon, le responde amablemente "Sí, majestad. Al final el Presidente Troffau no ha podido aguantar más las peticiones de la ESA y aprobó que pudieran enviar una pequeña sonda exploratoria al espacio, eso si, lanzada por nosotros desde la base aérea de Alnus. Mañana mismo desde Francia, despegarán dos A400M con las dos fases separadas del cohete... así cómo con nuestra sonda o satélite, camino hacia Japón." explica el ministro francés, ante una Piña muy atenta e interesada en el tema, cuando Sugawara... con Sherry bien abrazada a su brazo y cara tonta de aguantar el tipo, añade...

"Jejeje. Em... sepa, majestad, que ese antiguo misil nuclear francés reconvertido a cohete espacial, lanzará dos pequeños satélites al espacio. Uno francés, de observación... y otro japonés, cortesía de la JAXA, que recogerá muestras de polvo espacial alrededor de este mundo... y luego regresará a Falmart con dichas muestras, para su estudio en laboratorio." explica Sugawara con amabilidad a una emperatriz fascinada con lo que oye, pero se le adelanta Sherry, que toda ñoña y empalagosa, agarrada al brazo de su amado Koji, exclama...

"Ayyy, eres tan inteligente, Koji. Te explicas tan bien, y estás tan guapo cuando lo explicas y... y... Sugawara!" dice la jovencita (y loquilla) Sherry, ya incluso frotándose contra el brazo del ministro japonés cómo si fuera un gato ronroneando... y viendo Koji que sus colegas de los demás países e incluso Piña, le miran con una estúpida mirada inquisitorial, cómo diciéndole pederasta con la mirada, y Sugawara, con estúpida cara llorona, piensa Por qué me tiene que pasar esto a mi. No quiero transgredir la ley.

"Esto... quisiera preguntarles si..." dice Piña un tanto tímida, queriendo saber más y mejor, y Garçon le responde "Jajaja. No se preocupe, majestad. Puede asistir al lanzamiento si es lo que desea. Aunque no sea un cohete muy grande, le aseguro que la primera vez que se presencia un lanzamiento, es muy emocionante. Jajaja." acaba diciendo el ministro francés tímidamente, y Piña, ya incluso emocionada con las manos juntadas, exclama "¿De verdad!? ¡Muchas gracias! Estaré allí para presenciarlo, se lo prometo!"

Y mientras Piña y los ministros hablan distendidamente de la ya muy inminente puesta en marcha del programa espacial de la coalición, con el apoyo de las agencias espaciales europea (ESA) japonesa (JAXA) y chilena (ACE)... y sí, Chile también tiene una agencia especial propia, aunque muy modesta, y sólo con capacidad de desarrollar pequeños satélites... en otro rincón de la enorme sala del trono del Palacio Imperial, están el teniente Xavier Roig... acompañado de la sargento Mari Kurokawa, así cómo de Aitor Aiguren... y más atrás, el bestia y no precisamente educado del comandante Raúl Guzmán, también comiendo a base de bien de la mesa redonda que tienen cerca, y quien al mismo tiempo, está acompañado de los coroneles Naoki Kamo y Gabriel Agustín.

Un Xavier pero... que aun sigue preocupado por lo que ocurrió en Barcelona, y de lo que sus superiores... le han ordenado guardar silencio. Y a su lado... Mari se ha dado cuenta.

"¿Aun estás preocupado por eso, Xavier? Entiendo que fue desconcertante, y para mi también, pero... deberías pasar página. Seguro que la Policía ya está ocupándose de eso." le dice Mari a Xavier, mirándole con su mirada tierna e inocente que sólo ella sabe hacer cuando quiere, tratando de animar a su pareja ya declarada, y el apuesto teniente español de ojos azules y cabello y barba castañas, le devuelve la mirada y le sonríe con cariño... atreviéndose a darle un tímido beso a los labios, diciéndole "... Gracias. Eres muy amable."

"No hay de que. Lo único que te pido... es que dejes de obsesionarte con eso. Lo que cuenta es lo que conseguiste allí. El poder seguir viendo a tu hijo. Y el ver que él te quiere más que a nadie. Eso es lo que de verdad te debería importar. Lo otro... prefiero verlo sólo cómo un accidente. Nada más." le dice la guapa sargento japonesa de larga cabellera oscura y ojos azules a Xavier, que sonriéndole con cariño, sin decir nada por un instante, se pone más serio, diciendo "Ojalá tengas razón, Mari. Pero... ese tipo... cómo sabía eso? ¿Y cómo... podía decir que pretendía ayudarnos o protegernos... cuando puede ser un asesino? No sé. Incluso me da por pensar... que esto puede poner en peligro a nuestras familias al otro lado de la Puerta. Espero equivocarme." acaba diciendo el teniente Roig, cabizbajo y preocupado, mientras Mari le pone una mano en el hombro, sonriéndole cariñosa, y cómo no, consiguiendo animar al teniente.

Entonces... ambos se quedan con estúpida cara de muñeco, porque oyen claramente un fuerte y estruendoso... eructo, de boca del bestia y cantamañanas del comandante Raúl Guzmán, que de tanto comer y beber... ha emulado a Barnie de los Simpson. El gas le tenía que salir por algún lado, sin importarle si la nobleza del Imperio o sus propios superiores no están muy lejos, empezando el comandante de artillería español y el sargento Aitor Aiguren a discutir...

"¡Joder, Raúl, que te tengo dicho!? ¡Haz el favor de controlarte joder! ¿Podrías aunque fuese sólo un poco, UN POQUITO, comportarte!?" le grita el ancho y fuerzudo sargento vasco, y su colega toledano, no haciéndole caso y con la boca llena, le replica "¡Agh, no me toques los cojones, Aitor, que te conozco! ¡Pero si tú también eres más vasto que un puente! De seguro que eres de esos que en las bodas y comuniones, se mete la comida que sobra en una bolsa de plástico del Mercadona, jajaja! ¡Y aquí harás lo mismo, jajajaja! ¡Cuando el gas tiene que salir, tiene que salir, y punto! ¡Sino, no podría mantener mi tableta que tanto les gusta a las mujeres, jajaja!" dice el comandante español alto y fuerte, de cabello oscuro casi rapado e impresionantes ojos azul turquesa, riendo con la boca abierta y aun llena de comida, sin pudor alguno... con los nobles imperiales y otros militares chismorreando entre ellos con mala cara. Aitor, cabreándose, le espeta, señalándose con el dedo índice...

"¿Ah sí!? ¡Eso es lo que pasa! ¡Que cómo no está tú mujer aquí, haces lo que te da la gana, caguen sots! ¡Que si estuviera ella cerca, te cagarías en los calzones oye! ¡Que ella si que tiene unos ovarios que... joer, que mujer, y que carácter!" acaba exclamando el sargento Aiguren, hablando confiado con los ojos cerrados y sus musculosos brazos cruzados, consiguiendo que ese comentario le sienta a Raúl cómo una patada en los... 00, que con mala cara estúpida y un tic nervioso en una ceja, Raúl le suelta una buena puya a su antiguo colega en la Legión, diciéndole "Agh... mira, Aitor. ¿Sabes que te digo? Habla con mi abogado." y Aitor, quedándose con estúpida cara de no entender, soltando un "¿Qué? ¿Qué abogado?", y Raúl, echándose la mano derecha... a su entrepierna, le grita "¡EL QUE LLEVO AQUÍ COLGADO!"

Ambos ex legionarios y hombretones hechos y derechos, se quedan mirando con cara de besugo, mientras a un lado de ellos, Mari, con estúpida cara de muñeco, mira a Xavier, diciéndole ella "Xavier... hay muchos hombres así en vuestro país?" y él, que se ha echado la mano a la cara de la

vergüenza ajena, le responde "Sin comentarios. Son cómo críos de teta."

A otro rincón de la sala, un grupo de militares chilenos, con el capitán Miguen Ángel Valles, la sargento Antonella Gracia, el también sargento (y también bestia y cantamañanas) Bastian Armero... y el "cabo friki", Diego Ríos, charlan entre ellos en un pequeño grupo... estando Diego mirando en la distancia, un tanto preocupado, a su padre: al General de la expedición chilena, José Luís Ríos.

"¿Ocurre algo con tu padre, cabo? Llevas mucho rato mirándole. ¿Algún problema... familiar?" le pregunta el capitán Valles al joven cabo Ríos, que devolviendo la mirada hacia sus colegas y intentando mostrarse despreocupado, responde "¿Eh? ¡No! No... no es nada, de verdad. Nada... importante." dice intentando disimular... bastante mal el "cabo friki", echando un sorbo de su copa no de champán francés... sino de cava catalán, pero el capitán no se deja convencer, y riendo entre dientes, le dice "Mfmfmf. Vamos, a mi no me puedes engañar, cabo. Que es lo que te preocupa de tu padre. ¿Habéis discutido o hablado últimamente?" le pregunta el maduro y apuesto capitán chileno al joven y friki cabo, que volviendo a mirar hacia su padre, preocupado, responde, echando un suspiro...

"Aaaaggghhhh... es que... ya se lo he preguntado y me dice que no es nada, que no me preocupe. Pero se lo noto que algo le pasa. Y no tengo ni idea de que es. Pero estoy seguro... de que debe ser importante. Que incluso... siento que me está escondiendo algo y no quiere decírmelo." dice Diego con intriga más que con preocupación, devolviendo la vista al frente, hacia el capitán Valles, que se queda igualmente intrigado, aunque sin darle excesiva importancia, cuando una vez más, Armero mete la pata, exclamando todo faltón...

"¡Vagh! ¡Le das demasiada importancia, cabo friki! ¿Sabes lo que debe preocuparle a tu padre!? ¡Que seas eso, un FRIKI! ¡A tu edad mirando esas películas y cómics y videojuegos, cómo si fueras aun un chaval!" dice faltón y despectivo el sargento alto, musculado y de cara de expresión agresiva, cuando para su sorpresa, Diego, mirándole de reojo con mala cara estúpida, le contesta con una puya bien dada, un ZASCA en toda la boca, replicándole "Ah, mira quien fue a hablar, sargento. El que lleva cuatro años SIN ASCENDER y con una cantidad tal de faltas disciplinarias en su expediente por mala conducta que casi parece la guía telefónica de Valparaíso."

El capitán Valles se echa a reír porque le ha hecho gracia la puya de Diego... y Armero se queda con careto de forever alone, porque le han soltado una verdad en la cara, y las verdades, duelen. Vallés se interesa entonces por la atractiva (y belleza latina), la sargento Antonella Gracia... que mira a su alrededor... con envidia, o incluso con...

Miguel le pregunta a Antonella "¿Y tú, sargento? ¿No tienes nada que opinar al respecto? Que opinas." y Antonella... con voz y mirada seductoras, de mujer fatal, o cómo dirían en Cuenca... se le calienta el horcate, porque suelta, mirando hacia atrás: hacia los altos mandos imperiales o legionarios con sus uniformes de estilo romano, diciendo ella "Oh... discúlpeme, sargento, es que no os estaba escuchando. El estar rodeada de tantos guerreros... con esos cuerpos musculosos, sudados, con esos pectorales con bello; mmmmm... llevo tanto tiempo sin..." dice Antonella... haciendo comedia de ir más salida que un balcón, y Valles, que la tiene, cómo diría Josep Pedrerol, retratada, le dice con el ceño fruncido, cómo si regañara a una niña "Antoneeella. No vuelvas a jugar a eso ante Armero y Diego. ¿Es que quieres que luego sueñen contigo de noche, haciendo... ya sabes a que me refiero."

"Ay, no, capitán! Diego por lo menos es una monada, pero Armero... ugh, Dios me libre!" dice Antonella ruborizándose tontamente, mientras Diego y Armero, echan al mismo tiempo, un sonoro suspiro de resignación con cara de circunstancias, cómo diciendo Quien te entienda, que te compre, Antonella.

A muy poca distancia de ellos... la sargento segundo Shino Kuribayashi, acompañada de Akira Tomita, su esposa Bozes, Takeo Kurata, además del comandante Shunya Kengun con su chica, la caballero de la Rosa Beeefeter E Caty, tienen su propia charla. Kuribayashi, mirando para atrás con estúpida cara de asco, dice en voz baja "Ecs... ¿Cómo puede ir diciendo estas cosas en un sitio cómo este? Las hay que no tienen vergüenza."

"¿? ¿Decías algo, Shino? Haces cara cómo de... la misma de siempre?" dice Kurata con cara sarcástica hacia Shino (quien es obvio ya a estas alturas que Takeo le gusta), y Shino, haciéndose la enfadada pero con las mejillas sonrojadas, exclama "¿Eh? ¡No! No... no es nada, de verdad. Sólo... sólo pensaba en voz alta." le dice nerviosa y sonrojada Shino a Takeo, quien se la mira no del todo convencido... cuando entonces, su amada Persia, se les acerca, con una bandeja de copas de champán, diciendo "¿Queréis más champán francés, nya? Es delicioso y muy chispeante, nya."

Y Takeo, con cara y pose de maníatico, friki, pervertido admirador del furry y no sabría decir cuantos adjetivos de rarito más, responde tontamente a su chica "¡Ah, Persia! ¡Si me lo ofreces tú, me beberé toda las copas de la bandeja y aun pediré otra ración, mi querida Persia!" exclama el Mayor Otaku comportándose cómo eso, cómo un Otaku, y Persia, se ríe tapándose la boca con su mano libre, diciendo "Jajaja, que gracioso eres, Takeo, nya." A un lado Takeo y su chica-gato, Kuribayashi, con estúpida mala cara sonrojada, piensa Tse. Todos los hombres son iguales. Burro.

"Querida... te apetece que salgamos luego a pasear un poco? Recuerda que el médico del hospital te ha recomendado dar ligeros paseos todos los días." le dice Tomita todo amable y sensible a su esposa, que cariñosa y haciendo que no con la cabeza, responde "No, gracias, Akira. Llevo demasiado rato levantada y ya me están empezando a doler las rodillas. Que cosas, eh?" dice Bozes sensible, y la pareja, se sonríe mutuamente, y Shino, mirando a la abultada barriga embarazada de la caballero de la rosa rubia a tirabuzones (o cómo el propio Itami la llama, la "taladros"; o cómo también la llaman los españoles: "doña Black&Decker" XD), exclama "Vaya... estás ya enorme, Bozes. ¿De cuando estás ya? ¿Siete meses?"

Tomita le responde enseguida "No. siete y medio. Entre siete y ocho semanas... saldremos de cuentas. A nuestro regreso a Alnus Bozes se viene con nosotros. Tiene revisión en el hospital mañana mismo." dice Tomita con cara sonrojada y la mano en el cogote, exclamando Bozes con cierta sorpresa "Es verdad. Me volverán a poner esa máquina en la barriga y a ver a nuestro bebé en esa... pantalla. ¡Es muy emocionante!" exclama visiblemente emocionada la caballero rubia a tirabuzones de ojos azules.

A parte de ellos, Beefeater mira con preocupación a su vieja amiga de infancia y camarada de armas en la compañía de caballeros del Imperio. No por el hecho del embarazo de Bozes... sino tal vez, le preocupe que ese embarazo, también...

Kengun se da cuenta, y poniéndole una mano en el hombro, devolviéndola a ella del limbo, le pregunta "¿Te preocupa algo, Beefeater? ¿No... te lo estás pasando bien? Agh... aunque con alguien que podría ser tu padre, por qué pregunto." dice el normalmente duro y aguerrido coronel de fuerzas aerotransportadas japonés... en tono derrotista, pero ella, para su sorpresa, le acaricia la cara y le da un tierno beso... quedándose mirándole con ternura a los ojos, diciéndole "No digas más tonterías, Shunya. Claro que me lo paso bien contigo. Sólo es que... bueno... me he estado preguntando últimamente si... si yo seré la siguiente." acaba diciendo preocupada la guapa caballero de la rosa de cabello oscuro corto y ojos azules, mirando... hacia Bozes, quedándose Kengun con una estúpida cara de susto, preguntando...

"¿Eh? Que... qué quieres decir? Oye, no estarás diciendo que..." dice el comandante japonés asustándose, más bien, acojonándose por momentos, pero ella le responde un tanto tímida "No. Claro que no. Bueno... sólo tengo un retraso de unos días, ya sabes. Pero no creo que sea, jajaja" dice ella riendo tontamente, y Kengun, acaba echándose la mano en el pecho, suspirando de alivio.

A otro lado de ellos... están un grupo de franceses, encabezados por un teniente en uniforme de gala, pero que se ponga lo que se ponga... para las féminas que hay alrededor, siempre llama la atención. El teniente Phillipe Gabrion, acompañado del más feo (y narizón), pero últimamente muy, demasiado, afortunado, sargento Gerard Kuillon, así cómo el grandote y fuerte cabo de color Girou Loutrec, y la atractiva pero de apariencia engañosa cabo Anna Million. A ellos se les suma... quien es la envidia de sus demás compañeras de armas y solteras que hay allí: la bella e incluso elegante caballero de la Rosa Panache Fure Kalgi, quien es la reluciente pareja del teniente Gabrion... con quien su relación es también... madura.

Loutrec, hace más y más fotos de todo y de todos con su smartphone, y Anna, con una copa de champán en la mano, le dice toda interesante "¿Para tu muro de facebook?"

Loutrec, riendo afablemente, le responde "Jajaja. Más o menos. Pero sabes que cómo tropas de la coalición tenemos estrictamente prohibido colgar nada de este lado de la puerta en redes sociales y ni siquiera tener cuentas. Son para mi mujer y mi hijo. Para enseñárselas cuando regresemos a casa." le explica Loutrec a Million, que exclama con ironía "Síiii... que puede ser dentro de bastaaante tiempo. Tal cómo están yendo las cosas..."

Al lado de ellos, Gabrion y Panache, un tanto acaramelados y románticos también hay que decirlo... pero a su manera, junto a Kuillon, que está entre envidioso y fastidiado por ver a su amigo y teniente con su nueva conquista... y él, sin poder haberse traído a Arpeggio. La guapa y elegante caballero de la rosa de cabello corto rubio platino y ojos verdes claros, y en un elegante (y un poco transparente) vestido de estilo romano con brillantes, está aun más distinguida de por sí. Y pese a que tiene con él al que consideran cómo el más atractivo de todos los soldados de la coalición (y que las demás caballeros se mueran de envidia por eso), parece que se lo toma con mucha tranquilidad... y con mucha calma, en lo referente a su relación. O en otras palabras... que le gusta hacerse desear por Gabrion... y que él, la vea, aunque suene extraño... siempre inalcanzable.

El muy atractivo teniente francés en su al guante uniforme de gala, mira con sonrisa cariñosa a Panache, que echa un trago de su copa de champán... con elegancia, con los ojos cerrados, degustando la preciada bebida con burbujas, cuando se da cuenta de que el francés le mira... sugerente. Ella le sonríe igualmente sugerente, diciendo...

"Si sólo me miras y no dices nada, al final el tiempo va a pasar más lentamente." dice Panache mirando ya incluso enamoradiza a Gabrion, y él, con sonrisa cariñosa, le responde "Si es para admirarte a ti... será el tiempo mejor pasado de mi vida. … Te quiero, Panache." le dice Gabrion, cómo un verdadero caballero de épocas pasadas, besándola en la mano, mostrando una educación difícil de encontrar en alguien hoy en día. Panache mira al frente, cabizbaja, sonriendo con tristeza, sonrojada, diciendo con sensibilidad "Es extraño. Normalmente los hombres siempre sois tan directos... Pero tú... siento que eres diferente. Es algo que no puedo explicar con palabras, pero... que me hace sentir más viva que nunca."

"Jajaja. Gracias, Panache. Lo intento, de verdad que sí. Y tienes razón, ir demasiado deprisa en las relaciones... no es mi estilo. Al contrario que este narizotas de aquí." acaba diciendo Gabrion todo sarcástico, señalando con el dedo pulgar a Gerard a su lado derecho, quien mirándole con estúpida mala cara de reojo, le responde igualmente sarcástico "Muy gracioso, teniente. Pero mi relación con Arpeggio va estupendamente. Y no sólo en... ya sabe."

"¿? ¿A que se refiere, Phillipe? ¿No está teniendo una relación con la hermana de la maestra maga Lelei?" pregunta Arpeggio con curiosidad, y Gabrion, con cara tonta de circunstancias, le responde "Emmm... se refiere a..." y se lo dice muy bajito a la oreja... poniéndose Panache muy tímida y roja cómo un tomate maduro, casi saliéndole humo de la cabeza. Cuando el narizón sargento francés de ojos verdes, le suelta a su atractivo superior...

"Tu problema, teniente, es que siempre vas demasiado lentamente en las relaciones. Mientras que yo... soy más de ir al grano. Soy así, no puedo hacer más." exclama Kuillon un tanto chulo, de brazos cruzados, y Gabrion, con cara sarcástica, le responde "Ya. ¿Y no será por eso que hasta ahora todas las mujeres huían de ti?" le dice cómo la típica puya de un amigo a otro, y Kuillon echa un suspiro de hartazgo con el ceño fruncido, cuando entonces, digamos que... se le enciende la bombilla, exclamando "Aaaaahhh... ya sé. Teniente... me apuesto a que no serías capaz de salir a bailar aquí y ahora, ante todo el mundo, con Panache." dice Kuillon con una mueca confiada en los labios, a modo de desafío hacia su amigo y superior.

"Q... qu... qué? ¿Salir a bailar... nosotros dos? Pero... es que... eso es vergonzoso." exclama Panache nerviosa y sonrojada... hasta que Gabrion, girándole la cabeza con la punta del dedo en su barbilla... le da un beso, intenso, apasionado... quedándose al final ella mirándole completamente enamoradiza, rendida a sus pies. Gabrion le dice "Olvídate de la vergüenza. Y simplemente... vivamos el momento. Y no te preocupes, simplemente, sígueme los pasos." le dice el teniente a la caballero de la rosa, diciéndole entonces a su amigo "Y bien, sargento. De cuanto es la apuesta."

"Eeemmmm... 50 euros." dice Kuillon desafiante, y dándose ambos un apretón de manos a modo de desafío, le responde Gabrion "Hecho."

Gabrion sale entonces corriendo... hacia la orquesta militar que toca música clásica ligera para amenizar la velada, hablando en voz baja a la oreja del director de orquesta, un capitán francés en uniforme de gala oscuro... haciéndole éste a Gabrion el OK con la mano izquierda. Gabrion entonces regresa con Panache, quien está un tanto descolocada con que está tramando su atractivo chico francés... cuando esté regresa con ella. Gabrion, con su mano izquierda en la cintura y la derecha cogiéndole la mano, con sus miradas muy cerca la una de la otra... empiezan a bailar, siempre siguiendo ella los pasos de él... el antiguo y conocido tango Por una Cabeza de Luís Gardel, tocado por la orquesta militar de la sala. Un instante casi mágico, en que Gabrion y Panache son el centro de atención absoluto de todos. O... de casi todos.

En un baile y una música, hechos para que se desate la pasión y el sentimiento entre el hombre y la mujer, y con la vida misma y los vaivenes del amor. En un baile... en que Gabrion y Panache, con sus ojos unos sobre otros... se lo están diciendo todo sin palabras. Para envidia de Kuillon (que va a perder 50 euros); de muchos otros militares, que reconocen sin paliativos que Gabrion es un caballero con letras mayúsculas, o...

De las demás caballeros de la Rosa, que miran atolondradas a más no poder cómo Panache y Gabrion bailan y bailan bastante bien, mirándose directamente a los ojos, desatándose algo más incluso que amor primerizo entre ellos. Estando en un pequeño grupo con las demás caballeros de la Rosa, junto a su recuperado caballero y maestro, Grey Co Aldo, están Hamilton o Shandy Gaff Marea, quien exclama estúpidamente cómo una niña consentida...

"¡Aaaahhhh! ¡Panache, eres una ladrona! ¡Te has llevado el más guapo y apuesto de todos los hombres de verde! ¡Maldita seas! ¡Aaaaahh! ¡No lo soporto, NO LO SOPORTOOOO! ¡Todo lleno de hombres de verde, y hay muchos de guapos, Y NIGUNO SE ME ACERCA! ¡Por qué!" grita muy estúpidamente la más joven de los Caballeros de la Rosa, con su voz chillona y aspecto aun demasiado de niña más que de mujer, riendo las demás, incluyendo Hamilton, con estúpida cara de circunstancias, cuando...

Precisamente Hamilton se da cuenta que Grey, enfundado en su habitual armadura metálica sobre ropa negra y la enorme espada al cinto... mira muy seriamente hacia un grupo de tres altos mandos militares imperiales, que hablan con muy mala cara en voz baja entre ellos... mirando de reojo despectivamente hacia las autoridades: hacia la emperatriz, su gobierno, los Generales y ministros de exteriores de la coalición.

"¿? ¿Qué te ocurre, Grey? Todo el mundo está mirando a Panache bailar con Gabrion y tú... que has visto ahí?" le pregunta Hamilton sin entender de que va la cosa. Grey, con mirada muy seria hacia esa triada de Generales imperiales, le hace un gesto con la cabeza a Hamilton para que mira hacia allí, dándose ahora cuenta.

"¿Acaso... te parecen sospechosos, Grey? No sabemos de que están hablando." dice Hamilton aun sin darle mucha importante, y Grey, verdaderamente serio y en alerta, le responde "Les he leído los labios. Y desde luego no tienen precisamente buena opinión de su majestad Piña. Y aun menos... de lo que consideran extranjeros. Mfmfmf... Hamilton... puede que haya estado curándome de mi enfermedad durante un tiempo. Pero ese cáncer no ha podido acabar ni lo más mínimo con mi experiencia e intuición cómo caballero. … Esos tres están tramando algo. Lo presiento." dice muy en serio el veterano y fuerte caballero de cabello blanco y piel morena, quedándose Hamilton igualmente seria, mirando hacia esos tres altos mandos del Ejército Imperial, diciendo la paje de la emperatriz...

"Desde luego vuelves a ser el mismo de siempre, Grey. Pero lo que dices, tiene sentido. Aunque siempre hay honrosas excepciones cómo su majestad Piña y su círculo más próximo, el poder siempre acaba por corromper a muchos. Y eso es lo que deben querer esos. Más poder. Esa clase de gente me da asco." acaba diciendo Hamilton con repugnancia, pero volviendo a la seriedad, le advierte al viejo caballero "No les quites los ojos de encima. Si se acercan demasiado a la emperatriz o a sus acompañantes..." y Grey, sonriendo confiado, incluso con un punto de malicia, responde "Mfmfmf. Tranquila, Hamilton. Actuaré cómo siempre. Éste viejo caballero vuelve por fin a las andadas. Tú avisa a Itami y los demás con discreción para que estén al tanto."

En ese preciso momento, el tango termina de sonar, y con ello, Gabrion y Panache terminan su baile... quedándose mirando directamente a los ojos el uno al otro, con unas buenas sensaciones que puede que nunca hayan sentido... desatándose entonces los aplausos de muchos de los militares en la sala, pero también de la nobleza, que al contrario de lo que cabría pensar, les ha encantado ese extraño baile importado de nuestro mundo. Piña, sonriente, radiante incluso, se suma a los aplausos... cuando ve que a no mucha distancia de ellos... Itami le mira fijamente... con tristeza. Piña se queda de piedra, incluso helada en ese instante. ¿Por qué me está mirando así? ¿Le he hecho algo que le haya ofendido? Por qué. Se pregunta Piña con desconcierto en su cabeza. A su alrededor, Molt se extraña... y Hazama y demás Generales se miran serios entre ellos, por qué se temían que esto acabaría sucediendo, a pesar de que han ordenado al capitán Otaku de que guarde silencio en lo referente a la reunión confidencial del otro día en Alnus. Pero ninguno de ellos se imagina que algo, afuera...

Ante tal concentración de personalidades en un sólo espacio del Palacio Imperial, ahora mismo Sadera es cómo no, una ciudad fortificada, con unas medidas de seguridad disparadas. Unas que se ven, cómo algunas defensas antiaéreas en las afueras de la ciudad... y un avión AWAX Grumman E-2C Hawkeye de la JASDF que tiene completamente vigilado el espacio aéreo de Sadera, así cómo al menos una escuadrilla de aviones de combate desde la base aérea de Alnus, preparados para entrar en acción en cualquier momento en caso necesario. Pero sobre todo... las que la población de Sadera no ve, cómo es el amplio despliegue de fuerzas especiales por toda la ciudad. Por las propias calles de Sadera, con capas o ropas encima para pasar desapercibidos; por las propias alcantarillas; por las entradas y salidas principales a la ciudad. O sobre todo... en las azoteas alrededor del Palacio Imperial.

Entre ellos... la capitana Ren Schmidt, en uniforme de combate completo, armada con su H&K KH417 con mira infrarroja, observando desde lo alto de una azotea de las más altas del centro de la ciudad, no muy lejos del Palacio Imperial... o el capitán Joël Lefevre, abajo, en la calle, con su uniforme de combate completo y su H&K 416 A5 bajo su especie de capa (o burka más bien) que lleva encima, viendo pasar a las gentes, a los seres medio animales, o bestias extrañas directamente, pasar arriba y abajo ante él. Esas fuerzas especiales... tienen cuatro parejas de francotiradores (es decir, de un tirador que maneja el arma, y un observador con un monocular infrarrojo y/o térmico de gran alcance, que guía el tirador hacia su objetivo y determina el mejor momento para disparar), alrededor del Palacio Imperial, desde azoteas y en los cuatro puntos cardinales, apuntando hacia el interior de la gran sala del trono a través de sus grandes ventanales... con miras infrarrojas y térmicas de gran ángulo. El equipo de tiradores del JGSDF Special Forces Group apuntando por el ventanal norte con un Remington M24; en el ángulo sur, otro de las BFST, apuntando con un PGM Ultima Ratio; en el ángulo oeste, otro de la compañía de comandos nº1 Iquique, apuntando con el mismo fusil que los franceses, el PGM Ultima Ratio de calibre .338... y en el ángulo oeste, el equipo de tirador y observador españoles del Grupo de Operaciones Especiales o GOE, apuntando con un Accuracy International AW308 de 7.62mm.

Y Ren Schmidt... concentrada, sería, con sus ojos grises casi felinos, fríos, con la tenue luz de la luna reflejándose en sus ojos por no llevar el binocular de visión nocturna puesto, cómo todos los demás integrantes de fuerzas especiales, todos ellos, reciben en ese momento, notificación por radio de su comandancia central, desde el campamento base de la coalición, en el barrio rojo, escuchando todos por sus transmisores...

"Aquí unidad central centauro. Comprobación de rutina. A todas las patrullas del sector Alpha. Informe de la situación." y Ren, a través de sus cascos, puede escuchar claramente a Joël responder "Aquí Patrulla Alpha uno. No hay señal de posibles objetivos. La situación es normal en nuestra área.", seguido de uno de los chilenos, respondiendo "Aquí Alpha dos. Sin anomalías a la vista. Situación normal." y después... es el turno de la propia Ren, que sin apartar su mirada fría y concentrada del gran ventanal que tiene a 50 metros de ella, abajo, responde...

"Aquí Alpha tres. No hay señal de posibles objetivos ni ningún movimiento sospechoso en mi área. La situación es normal." y después de ella... se debería oír la respuesta de otro, un español, más exactamente del tirador del AW308, que... parece no estar por lo suyo, oyendo Ren por sus cascos "Alpha cuatro. No le recibo." y tras unos pocos segundos de silencio... éste responde... con una voz apagada, fría, incluso plana, respondiendo "Aquí Alpha cuatro. Todo... normal." y la voz de la central, comunica a todos al mismo tiempo "Roger. Mantened vuestras posiciones y la vigilancia de vuestra área asignada. Comunicad cualquier anomalía por insignificante que sea inmediatamente. Y sobre todo... tened paciencia y no sintáis mucha envidia de los que están en la fiesta. Antes de medianoche habrá terminado, así que sed buenos chicos y permaneced en alerta." respondiendo todos, al unísono... menos el francotirador español, con un "¡Roger!", pero al no escucharse, la central vuelve a insistir, exclamando "Alpha cuatro, de nuevo no le recibo. ¿Tiene problemas con su transmisor?" y de nuevo, con un leve retraso, el francotirador español, con voz apagada, fría, cómo si fuese... de una máquina, responde " … Roger".

Eso por sí sólo... a Ren ya la hace mosquear y hacerle pensar... que algo no va bien. Y lo verá pronto porque ese tirador español... esta en su mismo sector: frente a la parte oeste del Palacio Imperial y de su sala del trono. Dónde en el mismo instante...

Itami, muy serio, incluso tenso... siendo también observado por su "harem" con una Tuka y Yao que no entienden a que viene eso ahora, o una Lelei y Rory que se le quedan mirando seriamente... quizás porque intuyen que puede pasar, Itami anda entonces con esa expresión de profunda preocupación que no se le veía desde el cara a cara contra el dragón de fuego... yendo directamente hacia la emperatriz, que le ríe la gracia a algo divertido que le ha dicho el General español, Gutiérrez, hasta que Itami...

"Em... me disculpan un momento, por favor? Quisiera hablar con su majestad sólo un minuto. Un minuto de nada. Enseguida se la devuelvo." y Itami, cogiendo a Piña de la mano, y casi llevándosela a rastras, saltándose todo protocolo y ante la extrañeza de Molt y demás nobles del Imperio, así cómo de los Generales y ministros de la Coalición, mientras Piña se queja tontamente, exclamando "I... Itami! ¡Espera, por favor! Si es por el retraso del último doujinshi de Risa, no te preocupes, no se lo tengo en cuenta. Itami, me escuchas?" pregunta la emperatriz tontamente a nuestro capitán Otaku... quien se detiene, y mirando a Piña muy en serio, cara a cara, lo suelta de una vez por todas, exclamando...

"Has hablado con él, no es cierto? ¿Te dijo algo? ¡Respóndeme!" exclama un Itami fuera de sí, poniendo sus manos sobre los hombros de la emperatriz, para desconcierto de Piña, que no entiende de que va la cosa o más bien... hace ver que no lo entiende, cuando en un segundo, desvía ligeramente la vista hacia la derecha: señal que Piña miente. Pero ella exclama haciendo comedia...

"E... eh... eh? ¿Él? Hoy aquí hay mucha gente, Itami. Oh... oh quizás quieres también a mi invitarme a bailar? No creo que sea buena idea estando mi padre delante, jajaja" dice la emperatriz disimulando muy mal, con estúpida risa y la mano en el cogote, exclamando entonces Itami incluso con indignación "Hablo de tu hermano. Diabo."

En cuando pronuncia ese nombre, Piña da un sobresalto, quedándose sorprendida de que Itami sepa que efectivamente, justo antes del viaje por nuestro mundo... visitó a su hermano Diabo en la central de la PSIA y habló con él. Piña baja la cabeza, entristeciéndose, sin atreverse a responder, porque no quiere hablar de ello estando su padre detrás, a quien también se lo ha ocultado. Pero Itami va directo al grano, preguntando más serio que nunca...

"Sólo quiero que me respondas una cosa, Piña. No me importa que hizo o que dejó de hacer tu hermano en la CIA o que pintaba en la conspiración. … Sólo quiero saber... si te dijo algo de él. … De mi padre. ¡Por favor, Piña! ¡Dímelo!" le pide Itami incluso con desesperación, zarandeándole los hombros, ante una Piña que se ha alzado la vista de desconcierto ante Itami, por preguntarle algo que aunque parezca que no... es que sí: Diabo le contó algo.

Pero Piña vuelve a bajar la cabeza, entristecida, sin decir nada por un instante, ante un Itami que la mira fijamente, queriendo y decidido a obtener respuesta a algo que acaba de saber y que más que un shock, ha supuesto un misterio en su vida que quiere resolver cueste lo que cueste... porque teme que acabe afectándole más que a él... a quienes le rodean. Pero al final... Piña levanta la mirada, una mirada de compasión hacia Itami, cosa que a él le sorprende... y siendo observado de no muy lejos por su harem, y la emperatriz le contesta...

" … Sí. Me dijo algo. Pero... te lo pido por favor... te lo diré cuando estemos solos. No... no puedo decírtelo estando mi padre aquí. Él cree que Diabo está muerto y si lo sabe... por favor." le pide Piña... cogiéndole de las manos a Itami, con mirada compasiva de ojos brillantes, haciéndose el chismorreo alrededor suyo, porque nadie entiende a que viene eso o si es que entre Piña e Itami, hay rollo. Pero Itami, centrándose y tragando saliva, se calma y le responde más amablemente, incluso con una sonrisa reconfortante...

"Agh... está bien. Ya me lo dirás luego. Perdóname, Piña, si te... he asustado. Pero es que necesito saberlo. Es muy importante." dice Itami un tanto serio a una Piña preocupada de verdad por él, pero cómo sólo Itami sabe hacer (y cosa que demuestra que es un trozo de pan que se hace querer), al final dándole una nueva palmada en el hombro y con una bonita y agradable sonrisa que hace sonrojarse a la emperatriz, le suelta un "Gracias." y se marcha para su lado, de regreso con sus chicas. Piña, sonrojada por haber tenido a Itami tan cerca... acaba centrándose de nuevo, y regresa andando con los ministros y Generales de la Coalición, así cómo con su gobierno y algunos nobles. Al mismo tiempo que Grey... vigila a distancia prudencial a un grupo de tres Generales imperiales bastante sospechosos. Pero entonces...

Itami, aun intranquilo y sin parar de pensarlo, se acerca a su harem... cuando se da cuenta que Rory, se ha quedado parada, cómo si sintiera algo extraño. Pero esta vez... no es esa "voz interior" o "espíritu" o algo que vive en su cuerpo y su mente desde hace un tiempo... sino de lo que es ella misma: una semi-diosa. Y la sorpresa de Itami, y de las demás chicas, mientras alrededor, nadie parece darse cuenta de nada, viene porque los labios de Rory... se han puesto morados, señal inequívoco de que... algo grave ocurre muy cerca, y más aun cuando Rory, frotándose la lengua por sus labios morados, sonríe maliciosamente, exclamando "Mfmfmf. … Huele a sangre."

El capitán Otaku, se queda boquiabierto, al saber por "Rory la muerte" de que precisamente eso, la muerte, está muy cerca de ellos. Exactamente... a 490 metros. Justo dónde se sitúa... Alpha 4: el equipo de francotirador y observador de las fuerzas especiales españolas, los GOE. Un francotirador cuyos ojos, que es la única parte de su cara al descubierto bajo su pasamontañas, su casco con monocular de visión nocturna levantado y su comunicador con micrófono... muestran una mirada absolutamente, más que fría... vacía; cómo de alguien sin alma. O más bien... de un asesino sin piedad. Porque justo a su lado... su compañero, un teniente... yace muerto, apuñalado con un cuchillo de combate en la garganta, boca arriba, con el terror aun marcado en sus ojos en blanco... y un charco de sangre que se ha hecho grande alrededor del cadáver del soldado de fuerzas especiales español. ¿Quien le ha asesinado? Visto lo visto... no hace falta ser un genio para deducir... que ha sido su propio compañero. Pero... por qué. ¿Por qué ha hecho eso? ¿Por voluntad propia? ¿Por locura? ¿Por... quien ya sabemos? ¿O puede que...

Sea cómo sea... el tirador de élite español, quien es ya un asesino declarado sin saber por qué o por quien... empuñando su fusil de precisión de diseño británico, tira del cerrojo para recargar la recámara con un proyectil de 7,62mm, ajustando la mira telescópica electrónica en modo térmico... directamente sobre la cabeza... de ella; de la emperatriz... Piña Co Lada. Posicionando suavemente su dedo índice derecho sobre el gatillo, en posición para disparar... tiene el cráneo de la emperatriz, que se reúne de nuevo alrededor de los ministros de la coalición y los barones Casel y Martos a tiro... cuando, sin que el tirador lo vea...

Itami se echa a correr lo más rápido que puede, con cara rabiosa, para estupefacción de los demás, cómo si hubiese olido y presentido el peligro antes que nadie (o porque Rory ha olido a sangre muy cerca), se ha temido que lo peor que podría pasar... está a punto de pasar. Porque corre directamente hacia Piña, quien se gira estupefacta, sin entender nada de nada, hacia Itami, que grita con una cara de furia que acojona "¡PIÑAAAAA! ¡AL SUELOOOO!" y justo cuando se abalanza sobre ella, o más bien... la empuja con furia para tirarla al suelo...

El tirador jala de gatillo... y su fusil de precisión, se dispara, saliendo disparado el proyectil de 7,62 x 51 OTAN de la recámara a través del cañón a una velocidad de 850m/s. El ruido de un disparo que cuando llegue a oídos de Ren o Joël a cierta distancia... puede que ya sea demasiado tarde para que ellos puedan evitarlo. Nada pues... parece poder evitar que o Piña... o Itami... encuentren la muerte, y las consecuencias que esto puede tener para ellos, para los suyos, para el Imperio y la Coalición. Para incluso... ambos mundos. Pero ni tan siquiera así... las cosas pueden ni serán... tan sencillas. Porque puede que... incluso esto no sea lo único que está ya pasando. Y que muy pronto... afectará a quienes estén incluso por encima de emperadores, sino a...

Pero queda claro, que si nada lo evita... Itami puede que nunca llegue a descifrar el misterio... del pasado de su padre. Misterio que le llevará de rebote... a saber cómo fue en realidad el asesinato de su padre por parte de su madre... y de alguien que es amigo de la familia y que sabe mucho más de lo que nos ha hecho creer hasta ahora. Y también se puede perder el saber... que ocurrirá con el nuevo ataque del ejército estadounidense, contra el nido de hormigas en... Blackforest Village. Cuyo sheriff... tiene mucha más relación con la conspiración: el 2/71, de lo que él mismo sabe. O que el periodista Roberth Evans... sepa sobre el pasado espeluznante de Richard Stravinski de boca de su hermano en Viena. Nada parece evitar... que Itami o Piña, lleguen a saberlo nunca. Pero a ese lado de la puerta de Ginza... lo imposible, es posible. Y puede que...

Poco queda más que decir que... damas y caballeros, agárrense a sus asientos, porque lo bueno... empieza ahora.

Y hasta aquí el veinticuatro capítulo de "GATE: y la coalición de liberación fue a pelear allí": Bufff... por fin he llegado al final. Esta vez me ha costado más que nunca. (con tanta interrupción de por medio no me extraña), pero el nuevo capítulo ya está aquí! ¡Con dos cojones! XD Parece que he conseguido al menos no hacer más largo el capítulo respecto al anterior, con la misma extensión más o menos. Entre lo que he tardado y que os he dejado un final de ay ay ay que pasará... estaréis de seguro enfadados conmigo. O... puede que sean imaginaciones mías y estáis encantados? Porque en esta ocasión, habéis tenido de todo, y cuando digo TODO, es TODO. Acción, misterio, comedia, romance, e incluso parafernalia militar con desfile incluido, que... vale, admito que no es el desfile del ejército ruso en la plaza roja de Moscú, pero a que tiene su encanto, mh? Así que si tenéis quejas, por favor, a través del correo o mejor de los reviews, que de esto también quiero hablar y con ganas, porque me tenéis un poco... harto. La trama hasta ahora se ha ido complicando por momentos, pero a partir del siguiente capítulo... sí que nada más empezar, la cosa se va a poner fuerte, y terminará aun más fuerte, con el villano de esta historia en todo su esplendor y un personaje original de GATE (y no del anime, sino del manga) que hasta ahora no ha hecho acto de presencia... porque ha ejercido de mero espectador, pero que ni él podrá... En fin, que claro y en botella... el misterio y trama de esta historia sigue evolucionando y esperad, que aun queda muuuucha cosa por vislumbrarse.

Ahora es cuando debería hacer un pequeño resumen de todo lo acontecido en este capítulo... pero creo que me lo voy a ahorrar, y sed vosotros en vuestros reviews, QUE AUN LOS ESTOY ESPERANDO, quienes me lo hagáis. Y en esto, cómo ya he dicho, estoy sin duda, enfadado. Tengo muchas, muchísimas lecturas de muchos países... y al final, en el último capítulo... SÓLO HE RECIBIDO DOS REVIEWS! ¡DOS MÍSEROS REVIEWS! Sinceramente... realmente os da tanta "flojera" escribir unas pocas palabras de comentario, de lo que os gusta, o no os gusta, o o de lo sencillamente más os ha llamado la atención? De acuerdo que mis últimos capítulos son muy largos, pero precisamente por eso tardan lo que tardan en publicarse... y porque ya avisé desde el principio que esto es un fic, una historia, de gran alcance y larga extensión. Siempre habrá quien lo comente todo y en una extensión muy larga, y agradezco muchísimo esos reviews muy largos porque me demuestran que se lo han leído todo y que tienen interés en mi obra. Pero los demás... en serio, que os cuesta una, dos, tres frases cómo mucho? Junior VB, que tampoco me ha escrito en este último capítulo, en ese aspecto lo hacía muy bien: tres frases cortas con lo que más le ha llamado la atención y ya está, PERO CON ESO YA ME HACE UN MUY BUEN COMENTARIO. Así que... por favor, que os cuesta escribir aunque sean unas pocas frases, para que pueda ver si la cosa interesa o no, o que puedo mejorar o de que ideas me podéis dar. Tampoco me va a importar recibir reviews en otros idiomas (y no sólo en inglés). Así que ya sabéis... NENES, ESPAVILAD Y COMENTAD SI QUERÉIS MÁS Y MEJOR! Porque con tan poco review, sinceramente, me resta ánimos para seguir.

Otra cosa que quería decir referente a los reviews... "querido" Jawad Fan. Recibí tu último review, que se ajustaba un poco a review pasable. Pero esta vez no me eches la culpa a mi, sino de peticiones de otros usuarios que no les hizo ninguna gracia ver tu review puesto, ya que yo estaba liado en el trabajo y tuve mi cuenta de fanfiction abandonada por días. Cuando me quise dar cuenta, ya estaba tu comentario allí puesto y los correos de queja por ello. Lamento informarte... que no, lo siento, pero no podré cumplir con tu petición. Lo que me pedías si no lo entendí mal, era que haga un crossover de GATE con Juego de Tronos, la archiconocida serie de la HBO sobre poder, conspiraciones de poder y todo alrededor del poder en un mundo pseudomedieval. Primero, porque voy muy escaso de tiempo, y a duras penas tengo para escribir este fic, para liarme a escribir otras cosas. Segundo, porque pese a que soy de series y sigo algunas... Juego de tronos precisamente no la sigo, ni tampoco me interesa. Quizás porque soy historiador y lo que sale no tiene absolutamente nada que ver con lo que fue en realidad la edad media, o porque las clases de la universidad de medieval eran aburridas y soporíferas a matar, y acabé por odiar ese periodo histórico, y por eso, Juego de Tronos ni se me ocurre mirarlo. De series y de anime en concreto, ahora me he reenganchado a mirar la de Ghost in the Shell Stand Alone Complex, que si bien es un anime de hace casi 15 años, sigue siendo mejor hecho en la animación y la trama que muchos actuales: sencillamente una p*** obra maestra del anime. Así que, cómo ya le he dicho a otro fiel seguidor de mi fic... a ti "Jawad Fan", te digo lo mismo: cómo reza el dicho de mi tierra, "Si vols quedar ben servit, fes-te tu mateix el llit" (Si quieres quedar bien servido, hazte tu mismo la cama). O en otras palabras... si eso es lo que te gustaría leer... porque no pones a prueba tus dotes de escritor y te lo haces tú mismo? Yo no tengo ni ganas ni tiempo, es lo que hay.

Bien... y dicho toooodo lo anterior... es la hora de la excusa de mal pagador, de por qué esta vez, me he retrasado tanto, y tengo muchas esta vez. Y por lo que PIDO DE VERDAD DISCULPAS POR LA EXCESIVAMENTE LARGA ESPERA. Pero vamos por partes. Primero, justo cuando terminé de colgar el capítulo anterior... me vino una temporada fuerte en el trabajo, que unido a un asunto, digamos... personal que no viene a cuento explicar ahora, hicieron que me retrasara dos semanas en empezar a escribir este capítulo. A la semana de empezar a escribir un poquito al final del día entre semana... al llegar el fin de semana (de esto hace ya dos semanas), me pillé un catarro de los buenos y no adelanté nada. No estaba yo más que para meterme en la cama con un manta y coaldina, y así me pasé ese fin de semana. A la semana siguiente, adelanté mucho. Aunque hice un parón el miércoles, para vivir aquella noche... una experiencia multiorgásmica, cómo millones de culés por todo el mundo, tras ver el PARTIDAZO que hizo mi Barça contra el París Saint Germain en los octavos de la Champions, y que fue simplemente, de puro infarto. Esa noche me comí las uñas de las manos y de los pies, recé todo lo que sabía, pasé unos nervios que pa que, de ver que no pasábamos, que no pasábamos... y en el último minuto, en tiempo añadido, se marcó el último gol, el 6-1 que nos clasificaba para la siguiente fase (había que marcar seis goles tras meter uno los franceses). Fue una noche de aquellas (cómo la del Gol de Iniesta contra el Chelsie en Stanford Bridge en mayo de 2009, que nos llevó a la final de Roma) que me sentí orgulloso de mi equipo y de mis colores, y grité bien alto, en mi bar habitual con mis amigos, VISCA EL BARÇA, I VISCA CATALUNYA!

Ejem... lo que vino después... fue mi forzado incumplimiento de una promesa hecha a RedSS, que le prometí que el domingo pasado estaría listo y colgado y así iba a ser... hasta que el c***** de mi jefe, me comunicó que teníamos una baja y que debía ocuparme yo del trabajo de ese compañero en su ausencia: de archivos fotográficos y su digitalización, o sea, escaneado y clasificación. Todo esto... cuando ya tenía el capítulo casi finalizado, podía tocarlo con las yemas de los dedos... pero no. Otro compañero de curro me dijo hace poco que el jefe es del Madrid. Y yo entre mi pensé... será por eso? Será Cabr... ejem, no sigo, que no se entere de alguna manera que digo esto de él. Pero tras todos estos obstáculos... y de terminar hoy por fin con el trabajo, lo tenéis aquí para vuestra degustación, acabado de salir del horno y aun calentito. Sólo me resta por decir, que una vez más, la lista de personajes ha sido actualizada, y espero, rezo y deseo, que el próximo capítulo, no se me retrase tanto cómo éste, que repito... será un capítulo de principio a fin, de pura taquicardia, palabra. Sin más que decir, hasta la próxima!

P.D. Contestando al último review de "Alberto": Mil gracias en serio por tu fidelidad al comentar. Es de agradecer que haya quien se tome la molestia visto lo visto últimamente. Tu muy larga espera hoy por fin ha llegado a su fin, porque hoy has tenido una nueva y esperada entrega. Y saludos desde España con primavera adelantada y calorcito, o cómo dicen en Valencia, con "el caloret" XD. ¿Dices lo de escribir en inglés por el de la tortilla a la francesa en la cabeza? (Me refiero a mr Trump). Oye pues... lleva ya tres meses en el cargo y aun no he visto construir ningún muro, ni hacer nada. Ah, espera. Que la pasta de USA la tiene China? (posee buena parte de la descomunal deuda de Estados Unidos), y si los chinos dicen nanai de la china nunca mejor dicho, pues poco podrá hacer. Y sobre lo que me comentas de los tercios españoles... te hago una breve explicación cómo historiador, que un poquito sé del tema. Sencillamente, porque desde Felipe II, te hablo de allá por la segunda mitad del siglo XVI, España casi siempre tuvo monarcas simplemente desastrosos. Y que el propio Felipe II, pese a todas las abrumadoras riquezas que traía de América, y también de otros lugares de África o las Filipinas... llegó a dejar las arcas del Estado varias veces con telarañas, es decir, en la bancarrota, porque oro y riquezas que entraban... oro y riquezas que se gastaban en llenar los bolsillos de la Iglesia, para la nobleza, y para las campañas bélicas en Flandes, Italia y contra el Imperio Otomano en el mediterráneo o el Norte de África (sí, en esa época incluso parte de la península italiana y lo que hoy es Bélgica y Holanda, eran de España), pese a tener cómo bien dices, las mejores tropas del mundo por aquellos años. (Los tercios o la primera infantería de marina del mundo mucho antes que cualquier otra nación), las guerras también tienen mucho de económico y de recursos, y en eso, los franceses, los holandeses, y sobre todo los ingleses, fueron mucho más eficientes que nosotros... terminando en la acabose de 1898 contra los Estados Unidos (guerra que empezó con un engaño de los norteamericanos: el accidente simulado del Maine en la Habana) y en la que ninguna potencia europea, ninguna, quiso ayudar a España porque eramos ya un cero a la izquierda frente a las potencias europeas. Tuvimos magníficas tropas y armas, pero nuestros desastrosos monarcas lo arruinaron todo... cosa por lo que hoy, en España si no sabes inglés, lo tienes crudo para encontrar trabajo. Ellos (los ingleses) inventaron el capitalismo moderno y la revolución industrial, mientras nosotros seguíamos con la santa inquisición, no hace falta decir nada más. Espero y deseo de verdad que sigas comentando (y también algo del capítulo, aunque sea una sola cosa), para el siguiente. Saludos!

P.D. Contestando al último review de "RedSS": Muchas gracias una vez más por dejar review. Y agradecer que siempre dejes tu review, capítulo tras capítulo. Bien... dices que serás breve, pero tu review, es bastante largo, pero cómo no tengo más que uno más por contestar, te lo respondo con mucho gusto. Es cierto, la reunión de los mandatarios a bordo del portaaviones británico, fue corta y tensa, pero tampoco puedo alargar demasiado la cosa porque tengo muchas más que meter. Cómo siempre que me prestas personajes, me los mandas con manual de instrucciones incluido, así que lo tengo fácil para imaginármelos y adaptarlos. Dicho esto, en el siguiente capítulo harán su aparición los otros dos que me prestaste: el Mayor James Gordon y el Teniente Primero Charles Smith. (quiso ponerlos ya en este... pero ya no tenía espacio para meter más). Dyrrell la ha cagado hasta el fondo por intentar salvar su carrera política e incluso el nombre de su familia por ser el primero que llega a la Presidencia... y ahora, deberá dejarlo en manos de los verdaderos profesionales: la US Army, la USAF, y el FBI, en algo que será... sencillamente apoteósico. Sssshhhh! Ten cuidado con según que digas de las Malvinas, que si te oye un argentino se cabrea, que con eso son muy susceptibles.

Lo del encuentro entre el General del Heer y Ren... sé que no pensaste Ren de esa manera. Pero yo la he desarrollado e ideado para que aunque sea una guerrera implacable y osaría decir que roza la perfección, es humana y tiene sentimientos, y de vez en cuando, muy de vez en cuando, tiene sus, digamos... necesidades, no sé si me explico. El saber que quien fue un amor de verano, una relación corta pero quien sabe si intensa con otro soldado de élite alemán, la hizo entristecerse por un instante. Pero eso. Sólo por un instante. Ren tiene sentimientos pero su deber lo antepone siempre por encima de ellos con absoluta eficiencia germánica. Y sí, al final ella se confundió... y terminaron él y Joël con otra estúpida pelea de críos (y muchas más que van a tener).

Sobre Barcelona, el juicio, que era en realidad más bien una vista oral, acabó con sorpresa porque la ex del teniente Xavier Roig, vio por fin la luz y entendió que es mejor priorizar la felicidad de su hijo de cinco años que su propio egoísmo y manías, y por lo que el teniente está de mucho mejor humor... hasta que se topó con la voz ronca y profunda de "el sabio" por vía telefónica, que le advirtió que estaba allí... para salvarle a él y sus acompañantes. Espero que lo del ataque fantasma te gustara porque procuré que fuera realista.

Y en Tokio, Kamito consiguió pedirle la mano a su manera a su chica... y es verdad lo que dices: que lo hizo en modo militar, porque normalmente, es tan patán con las chicas que es una suerte que ella le quiera tanto (vamos, una excepción que rompe la norma).

En Alnus y en la taberna de Delilah, cómo en la canción de Julio Iglesias, la vida sigue igual. Y Itami consigue estar más calmado porque siempre puede contar con su harem que siempre está ahí para él (pero no cómo lo estáis imaginando, mentes calenturientas XD). Pero fue quizás... un espejismo, porque nuevos secretos que Itami desconocía por completo, se abren ante él y le van a desconcertar, y mucho, incluso más de lo que os pensáis.

Sobre la operación de rescate de Furuta Hitoshi, me costó lo suyo y conseguí que me quedará bien arreglada (aunque siempre se puede mejorar, pero mi inspiración ese día no dio más de sí). Cómo bien has dicho, el derribo del helicóptero, aunque fuese un viejo UH-1J de poco valor y su tripulación salvara la vida, tendrá una primera de muchas consecuencias. ¿Quizás... el que por fin dispongan de material más moderno y reciente, que lo tienen y bueno, para enfrentar a un enemigo con sus mismas armas? Y si puedes ayudarme en algo... en darme ideas para la batalla de verdad contra el nido de hormigas, porque esa si que va a ser compleja y elaborada. Tengo el concepto e ideas, pero cualquier sugerencia por tu parte, será bienvenida.

Sobre Chicago, agradecido que lo del tren de mercancías te pareciera acertado. Y cómo lo solucionarán allá... ya acabas de verlo, y cómo te dije... saqué ideas de la película de los Blues Brothers. Espero leer que te ha parecido el resultado.

Luego me sueltas una larga explicación, de la que sólo te respondo que estás en lo cierto: esos Deltas no son auténticos, sino que son de una empresa de seguridad privada tipo Blackwater (estoy buscando nombre para esa empresa de soldados o mercenarios de élite privados, así que si se te ocurre un nombre en inglés o en alemán, por qué no, por supuesto, no dudes en decírmelo), y en lo que más adelante, descubrirán que "los hijos de Dios" y cierto gobierno, están detrás de ella.

Y lo de que la información sobre el derribo del helicóptero, desde las JSDF y el gobierno japonés, intentan ocultarlo... pero no podrán por mucho tiempo: ya en el siguiente capítulo, la noticia se filtrará a la prensa y tendrá, cómo bien dices, repercusiones. Y cómo siempre, a los políticos les importan más los votos que la Seguridad Nacional, o en este caso, de la Coalición. En efecto: Días oscuros se acercan. Yo por mi parte, con tanto curro últimamente, cómo decía Blasa de Cruz y Raya: Ay, señor... llévame pronto. XD

Cómo no, espero que esta vez recuperes el podio cómo el primero en comentar mi nuevo capítulo que ya está aquí, con mucho retraso, pero está.

P.D. Contestando al último review de "Charly Meiou": Muchas gracias por tu review... del capítulo anterior, pero bueno, da igual. Tener que comentar sobre un capítulo que escribí hace dos meses tendrá su dificultad, pero lo intentaré. ¿Qué te dio flojera cómo Homer Simpson? Pues espero que cómo Homer, hayas escuchado a tu cerebro recomendarte que sí lo leyeras, pero es que tus esperas tan largas, y esto es recíproco, me están matando! Si no leo tu opinión, que en serio, son geniales, no sé... cómo que me falta algo. Encantado de que lo de París te haya gustado y mucho (y sí, conozco la saga de pelis de Jason Bourne, me gustan mucho), y espero de que no lo encontraras demasiado espeso o elaborado, pero es que soy así, cuando empiezo ya no paro y meto cosas a cascoporro. Y sobre lo de las "tres águilas"... aquí he aplicado, digamos... la ley de mercado. Si veo que el país de dónde estoy teniendo más lecturas y más seguidores, es México, pues... oye, por qué no meter personajes mexicanos o al país en sí en la trama? Todo me vino con la idea (que ya tenía de antes) de que Karl Brugenau fuera en realidad de un país latinoamericano aunque descendiente de nazis alemanes. Y sí, dale a tus teorías, porque cada vez más, os voy a dar para pensar, os lo aseguro. El verdadero "mago oscuro"... aun voy a mantener el misterio... y desvelaré algo, muy poco, al final del siguiente capítulo, que te aviso... será sencillamente genial.

Esta vez os he dejado sin una ración más de Karl Brugenau, que hará de nuevo acto de presencia en el siguiente capítulo... a su manera. Y por lo que leo, todos le consideráis un verdadero c... h... de la gran p... y aun me quedo corto. Y estáis en lo cierto: es un tipo verdaderamente retrogrado que aun no ha mostrado hasta que punto puede serlo, pero lo hará.

Piña efectivamente, tiene entre admiración y miedo hacia la coalición y hacia nuestro mundo, por nuestro poder para construir y destruir a la vez. Sabe ahora de la existencia de nuestras armas, y en especial de las nucleares, que reza con todas sus fuerzas para que la coalición (los franceses) nunca las lleguen a usar en su mundo... pero por desgracia para ella, llegará un punto en que se verán obligados a hacer uso de ellas, aquí te lo dejo. Y te preguntarás: tan chunga se pondrá la cosa? Y yo te respondo: que la temperatura va subiendo un grado más a cada capítulo, hasta que el calor será sofocante por el calor de la batalla. La acción de verdad aun está por llegar. Y... aigh... lo dicho: tienes una mente calenturienta. Ahora también vas detrás de las hermanas Kuribayashi? Si ya lo dice el viejo dicho: tiran más un buen par de tetas que dos metralletas XD

Ah! Y ahora que este fin de semana por fin estoy libre de nuevo, me pasaré a leer y comentar algo tuyo, palabra. Pero es que hasta ahora me ha sido imposible. Y por supuesto, sino de este o del anterior, o de los dos si te atreves, espero leer tus reviews. Nada más y hasta la próxima!