"Venganza"
Bella Pov
-¡Bella!-en ese momento los ojos de Edward pasaron de estar posados en mí a posarse en la Doctora.-Charlotte.-dijo completamente sorprendido, ahí todo se volvió aun más incomodo.
-Edward.-dijo ella y por alguna razón quise salir corriendo.
Edward Pov
En la mañana cuando deje a Bella en la consulta tuve que salir corriendo a una cirugía de emergencia, no era grave ni muy larga pero debía hacerse lo antes posible. En cuanto la termine fui por Bella ya que la cirugía no duro mucho supuse que habría salido hacía poco, fui con Katherine para ver si ella seguía ahí, pero ella dijo que había mandado a Bella con otra doctora, pregunte que tenía pero dijo que era algo confidencial entre paciente y médico, suspirando decidí ir a la dirección que me dio y al llegar la recepcionista me dijo que no podía entrar así que esperé a que se distrajera para entrar y lo logre.
-¡Bella!-casi grite, tanto la otra mujer como Bella se giraron a verme, Bella estaba muy pálida y se veía aterrada, fruncí el ceño y entonces me fije en la mujer tras ella, mi cara fue de total sorpresa.-Charlotte.-mi voz casi desapareció y en cuanto la nombre vi como Bella se giraba a mirarla y todo el aire se volvió incomodo.
-Edward.-dijo Charlotte al notar quien era yo, ver a la mujer que tanto amaba al lado de la mujer que había arruinado mi época en la Universidad definitivamente no era el mejor escenario, mucho menos sabiendo que ahora esa mujer sabía lo que sea que tuviera mi novia.
-Oh Dios mío.-dijo Bella completamente sonrojada, se levanto y salió corriendo de ahí, yo quise ir tras ella pero en ese momento estaba crispado por todo.
-¿Quién es ella?-pregunto Charlotte llamando mi atención, yo iba a decir algo pero en ese momento caí en cuenta de que mi Bella se había ido corriendo, la seguí corriendo sin importarme lo que sea qué pensará Charlotte, la encontré al lado de mi auto inclinada llorando y sollozando.
-Bella, amor.-la llame, ella se giro y vi el miedo en su rostro.-¿Qué tienes mi amor?
-Solo…llévame a casa.-dijo bajito, la tome en mis brazos y la acomode en mi pecho.
-Perdón nena. No sabía que…
-Lo sé, tranquilo.-dijo bajito, suspire y tome su mano llevándola a mis labios.
-No tienes que volver aquí.-dije mirándola a los ojos.
-No pienso hacerlo.-dijo seria.
-¿Qué salió en los análisis?-pregunte cuando recordé el punto de todo esto.
-¿Podemos ir a casa?-fruncí el ceño al darme cuenta que no quería decírmelo.
-Bella…
-Te lo contaré allá, no me siento cómoda hablando aquí.-dijo señalando el lugar, suspire y asentí, tenía razón este no era el momento ni el lugar, me acerque a ella y levante su rostro para robarle un casto beso.
-Te amo.-quise asegurárselo, podía ver en sus ojos un miedo que no entendía y no me gustaba, ella me sonrió y me abrazo.
-Jamás me abandones.-pidió con la voz rota, la abrace, sabía que esto era malo pero el hecho de que estuviera a punto de llorar me ponía en guardia, ¿Por qué estaba así?
-Nunca mi amor.-dije abrazándola fuertemente, ella suspiro y beso mi pecho.
-Te amo.-dijo bajito, bese su cabello y luego la ayude a subirse al auto, cuando di la vuelta para ir a mi lugar vi a una mujer parada en la entrada del edificio, no supe quien era pero una idea me daba y esperaba no volver a verla.
Llegamos al apartamento en tiempo record, gracias a Dios las avenidas estaban muy vacías, al llegar Bella seguía en total silencio, nos sentamos en el sofá y quise darle su tiempo para procesar lo que sea que estuviera pensando así que me senté a su lado solo ahí acompañándola, entonces de la nada ella rompió en llanto, rápidamente la tome en mis brazos.
-Tranquila, todo estará bien, no importa lo que sea-estaba empezando a preocuparme ¿Qué demonios tenía? ¿Era tan grave?
-Tengo tanto miedo.-lloró más fuerte, la abrace queriendo que ella sintiera que no debía temer, yo estaba a su lado.
-¿Qué es lo que pasa? ¿Qué decían los análisis?-pregunte lleno de ansiedad.
-Tengo miedo de decírtelo ¿Qué pasa si esto no entra en tus planes? ¿Sí tú no quieres esto en tu vida?-pregunto levantándose y comenzando a dar vueltas por la sala, me levante y la tome por la cintura haciendo que me mirara a los ojos.
-Bella, no importa que esté pasando, yo siempre, siempre voy a estar a tu lado. No temas, no de mí.-dije mirando sus ojos, ella derramaba lágrimas y su maquillaje comenzaba a correrse, yo moría por dentro, quería saber que estaba pasando.
-Estoy embarazada-esas simples dos palabras pusieron todo de cabeza, ahora entendía su miedo, yo siempre soñé con una familia en especial al lado de Bella, pero entendía su miedo.
-¿En serio?-pregunte mirándola a los ojos, ella asintió, sabía que esto se volvería una locura, ella en la escuela y yo en el trabajo, sería muy pesado pero podíamos con ello, una enorme sonrisa se formo en mis labios.-¡Vamos a ser papás!-grite levantándola en mis brazos y dándole vueltas, ella se sorprendió ante mi reacción pero yo solo pude sonreí aun más.
-¿No te molesta?-pregunto respirando agitadamente.
-Jamás podría molestarme por comenzar una familia a tu lado, mi amor.-dije mirando sus ojos, acaricie su mejilla con veneración y sonreí.-Dios, te amo, te amo.-dije besando su rostro. Pero de pronto me di cuenta que ella aunque se notaba más tranquila aun había miedo en sus ojos.-¿Qué sucede?
-No…yo….solo tengo miedo.-dijo nerviosa y se dejo caer en el sofá, me arrodille frente a ella para ver sus ojitos.
-Puedes decirme lo que sea.-dije acariciando sus rodillas.
-No quiero que pienses que no quiero a éste bebé, es nuestro hijo, lo amo.-escucharla llamarlo "nuestro hijo" alegro mi corazón y una gran sonrisa se instalo en mi rostro.-Solo tengo miedo, no sé qué pasará ahora, literalmente estoy temblando de miedo, Edward. Sé que quiero una familia contigo pero jamás pensé que sería tan pronto, tú estás en un momento en que puedes permitirte tener hijos, puedes cuidar de ellos económicamente, yo no tengo nada que ofrecerle.-dijo y vi sus manos temblar.
-Hey mírame.-la llame, ella levanto la vista y me miro a los ojos.-Yo tampoco pensé que tendríamos una familia tan pronto, aunque parece que estoy tranquilo, por dentro también tengo miedo. Jamás cuide de un bebé y ahora tendremos uno, que será solo nuestro, no sé por qué crees que no tienes nada para darle, estoy seguro que ese bebé se conforma con que lo ames tanto como él te ama a ti.-ella me regalo una tímida sonrisa y llevo su mano a su vientre yo entrelace mi mano con la suya sobre su casi inexistente vientre, era la mejor sensación del mundo, esta era mi familia.
Horas después mi Bella se quedo dormida en mis brazos, yo decidí pedir comida para los dos, así que pedí comida china mientras ella dormía, esperaba que esto aun le gustará, las embarazadas solían cambiar algunos gustos en la comida, una sonrisa adornaba mi rostro cada que me imaginaba a mi chica con su vientre hinchado, con nuestro hijo moviéndose y haciéndonos saber que ahí dentro estaba él, me imagine a una niña de ojos chocolate y cabello marrón, llamándome "Papi" era sin duda una niña hermosa, también me imaginaba a un niño idéntico a mí, llevándolo de mi mano por el hospital con una pequeña batita, sí, nuestro futuro sería hermoso.
El timbre sonó y tuve que bajar al primer piso rápidamente pues ahora había nuevas reglas en el edificio sobre quienes podían entrar y quienes no, mientras le pagaba al chico la maldita puerta se cerro y yo había dejado la llave dentro y el celular también así que comencé a tocar, buen momento para que el que cuidaba la puerta hubiera decidido tomarse un descanso, para terminar mi cuadro empezó a llover, vaya forma de terminar el día.
Bella Pov
Desperté confundida en la cama, ahora estaba un poco más tranquila, las palabras de Edward me habían dejado mil veces más en paz, sentí la cama vacía y me levante buscando a Edward pero no lo vi en ningún lado de la habitación, me levante y comencé a buscarlo por el apartamento.
-¿Edward?-lo llame pero no respondía, entonces empecé a alterarme, llame a su teléfono y sonó en la habitación, lo había dejado ahí, jadee enojada, entonces escuche ruido en la puerta, baje corriendo pero no había nadie-¿Edward?-volví a llamarlo, fui a su estudio y vi una sombra en el escritorio.-Edward.
-No, querida. No soy Edward.-esa voz, la reconocí de inmediato.
-Alice.-ella sonrió como el gato de Alicia y un relámpago la hizo ver mil veces más espeluznante.-¿Qué haces aquí?
-Bueno, vine a cobrarme un par de cosas.-vi un brillo en su mano y me sorprendí.
-El anillo.-dije bajito.
-Oh sí, resulta que no lo robaste.-dijo con una sonrisa.
-¿Qué se supone que quieres aquí?-pregunte intentando parecer fuerte aunque por dentro me moría de miedo.
-Ya te lo dije, vine a cobrarme algunas cosas.-dijo levantándose del escritorio y comenzó a avanzar, en ese momento algo que me dio más miedo fue ver una pistola, entre en pánico en ese momento.
-Alice, no hagas locuras.-dije alejándome poco a poco.
-Locura ha sido dejarte viva por tanto tiempo.-dijo meciendo la estúpida pistola en sus dedos.
-¿De qué estás hablando?
-Bueno, quise alejarte de él, Isabella. Creí que serías lista y lo harías, digo algunos animales aprenden de sus errores, ya sabes después de las dos veces que logre que él se alejara de ti debiste llegar a la conclusión de que no debían estar juntos, pero al parecer te gusta jugar con tu suerte.
-Edward y yo nos amamos, no porque tú pienses que debemos estar separados significa que debamos estarlo.-dije a la defensiva, por muy muerta de miedo que estuviera, nada me haría negar lo que sentía por él, mucho menos ahora.
-¿En serio crees que te ama? Yo lo dudo mucho, si yo le digo que tú estás con él solo por conveniencia él confiará en mí, siempre estaré sobre ti.-levante la cabeza no iba a dejarla hacerme desconfiar del amor de mi Edward.
-Eso fue en el pasado, en cuanto sepa la clase de mujer que eres no querrá volver a verte.-dije fría.
-¿Quién le dirá la verdad? ¿Tú? No me hagas reír, él no creerá ni una palabra, me pase la vida entera haciendo que él y Emmett me vieran como una dulce niña a la que debían cuidar. Jugué mis cartas Isabella y si tú llegas a decir cualquier cosa él te odiara, creerá que estás del lado de tu amiguita y su nueva conquista, él confía en mí.
-¡Estás loca!
-No, solo quiero lo que me corresponde. Por ejemplo este anillo, debió ser mío desde un principio pero la estúpida de mi abuela decidió que su adorado Edward lo merecía más-yo no sabía mucho sobre la historia de aquel anillo, solo sabía lo que Edward me había dicho, al parecer se lo regalo su abuela y le pidió se lo diera a la mujer con quien pensaba casarse.
-Eso jamás fue tuyo. Ella tenía todo el derecho de dejárselo a Edward.-Empecé a pensar una manera de distraerla mientras él llegaba.-¿Qué es lo que de verdad te tiene así? ¿Qué el único hombre que alguna vez amaste te cambio? Porque aunque no quieras aceptarlo sé que amaste a Jasper, sé que te duele que te dejara y que ahora esté perdidamente enamorado de Tanya.-dije con todo el desdén que podía.
-¡Cállate!-grito enojada y me propino una fuerte cachetada.
-¡Nunca en tu vida vuelvas a ponerle una mano encima a mi mujer!-la voz de Edward nos dejo tiesas a las dos, pero su cara reflejo miedo, yo sentí una paz por todo mi cuerpo hasta que caí en cuenta de que ella aun tenía una pistola.
-Edward.-su voz sonaba estrangulada.
-¿Creíste que jamás descubriría tus mentiras?-pregunto Edward, ambos peleaban con las miradas y yo tenía miedo, por él, por mí y más que nada por nuestro hijo, esa mujer haría cualquier cosa para obtener lo que sea que creía que era suyo.
-No, esto no es lo que parece. Tú la escuchaste estaba recordándome como Jasper me abandono por otra, solo me salí de mis cabales.
-No sigas mintiendo Alice. No importa lo que digas.-él comenzó a caminar a su alrededor hasta que llego a mí y me envolvió en sus brazos.-No volveré a caer en tus mentiras, no confió en ti. Cometí el error de confiar en ti ciegamente pero no volverá a pasar.
-Esa maldita zorra…
-¡Cállate! No te atrevas a hablar así de mi mujer porque no respondo ¿Me escuchaste?-grito Edward.
-Es que no vez que ella quiere ponerte en mi contra.-dijo ella desesperada, vi en sus ojos el miedo y al mismo tiempo la desesperación.
-No. Tú eres la que ha intentando separarme de ella de cualquier forma, y yo como un estúpido caí pero gracias al cielo Isabella fue más lista que yo y no dejo que esto nos hundiera porque sino yo seguiría creyendo en ti. Confiando en mi "hermanita" dándole todo lo que me pidiera.
-Edward…
-¡QUIERO QUE TE VAYAS!-grito enojado-¡SÍ TE VUELVO A VER CERCA DE MI MUJER SOY CAPAZ DE CUALQUIER COSA!
-¡No! Ella no es lo que aparenta.-dijo ella completamente desesperada, yo era una espectadora más en todo esto.
-Ella es mi mujer, mi amante, mi amiga, la madre de mis hijos, no hay nada que digas que me haga desconfiar de ella.-dijo y vi como la cara de Alice se descompuso.
-¿La madre de tus hijos?-vi como sus manos se hicieron puños.
-Sí. La madre de mis hijos.-dijo Edward firme, ella levanto la pistola y la apunto contra él.
-¡TÚ NO PUEDES…!-grito y vi la decisión en sus ojos, él me empujo detrás de él.
-¡No!-grite aterrada, saliendo de detrás de él-Yo me alejaré de él, solo por favor no lo lastimes.-la sonrisa en el rostro de esa maldita mujer me llenaba de furia y la cara de dolor de Edward me rompía el corazón pero no podía dejar que lo lastimaran, era demasiado doloroso para mí, sus ojos y los míos estaban llenos de lágrimas pero ¿Qué más podía hacer? No iba a dejar que lo lastimaran, prefería vivir lejos de él sabiendo que seguía aquí que vivir sin él en este mundo.
-Muy tarde, Isabella. Muy tarde.-las palabras de Alice fueron lo último que escuche seguido de un balazo antes de desmayarme entre el pánico y el estrés de hoy, luego todo era borroso, no sabía si era un sueño o era la realidad pero quería llorar, ella lo había lastimado, en mi interior lloraba, sentía como alguien me movía y una voz lejana pidiéndome despertara pero me negaba a levantarme y darme cuenta que él no estaría conmigo.
Bueno no pude subir el capítulo ayer porque mi pagina de FF no me dejaba subir documentos nuevos pero aquí está el capítulo que les debía, espero les guste y dejen sus Reviews.
Otra cosita, fue un comentario que sinceramente me esperaba hace unos 5 capítulos y que yo también considere cuando decidí hacer más larga esta historia...se perdió el tema de Profesor/Alumna y yo lo sé, créanme que es algo que me no estaba planeado, la historia terminaba poco después de que ella se iba a la universidad y ellos volvían a encontrarse y luego decidí alargarla ya que esta historia inicio en un grupo y muchas me pedían la alargara y termine convenciéndome de hacerlo así que termine con más de 40 capítulos. No sé si a ustedes les guste que ahora sea un tema completamente diferente al del inicio y que ahora ya no sean Profesor y Alumna pero sinceramente espero que les guste y no abandonen la historia por esta razón y les agradezco si siguen esta locura cada semana :3
