Una cucharada de esperanza y recuerdos.
Miah despertó en su cómoda cama. Miro todo a su al redor, si no está desorientada volvía a estar en Escorpio, en su Escorpio. Le llegaba el delicioso aroma a café y tostadas, alguien se atrevía a preparase un desayuno y no le había invitado. Se levanto de la cama, en ese momento noto que estaba con su pijama. Sentía que algo había cambiado aunque no podía decir que. Solo sabía que cuando fuera a la cocina hallaría un motivo para sonreír, aunque no sabía cuál era ese motivo, su mente daba vueltas. No se molesto en vestirse, a fin de cuentas era su casa. Entro a la cocina y se hallo con una mujer bebiendo café.
-¿Mama?-Shaina se dio vuelta y le sonrió, pero su sonrisa se esfumo cuando vio las lagrimas en los ojos de Miah.
-¿Miah porque lloras?-la más joven no respondió, solamente abrazo a su madre con fuerza.- ¿Miah qué pasa?
-Nada…-La turbación en su mente desaparecía, de pronto su mente le enviaba imágenes de su infancia. En todas estaba su madre, comenzó a llorar de emoción, tenía a su madre. Su madre estaba viva no había muerto antes que ella naciera. Poco a poco los recuerdos de que no tenia madre desaparecían y eran remplazados por los que si tenía.
-¿Entonces por qué lloras? Tú eres como tu padre y yo: no te gusta llorar.
-Cambie tu futuro…-logro decir en un susurro.
-Tengo una hija muy lista… y una gran artista…-Shaina salió de la habitación y se dirigió a la sala de estar. Sobre la chimenea, protegido por un marco y un vidrio, estaba el dibujo que Miah había realizado hace casi 27 atrás.-Gracias… por permitirme ser tu madre…
-Gracias a ti por querernos…-Le corrigió Miah. Ahí estaba su dibujo… le llamo la atención que la fecha siguiera igual… cuando ella había nacido después del 3 de noviembre.
-Tienes que ir a reportarte con Athena… Ve a cambiarte. -Shaina le sonrió- Yo te preparo el desayuno de mientras.
-Está bien… me daré un baño y luego me cuenta cómo es que termine en mi cama.
Miah se retiro, mientras Shaina continuo contemplando el dibujo, volvió hallar los números.
-3 de noviembre el día que quisieron matarme, 15 de noviembre… el día que naciste.-La mujer toco el dibujo…-teníamos miedo cuando llego ese día. Pero no se compara con lo que sentimos dos semanas después cuando naciste como debería ser.
Jardín de flores, Inframundo.
Minos se estaba mordiendo los nudillos, Pharaho se le acerco algo dudoso.
-¿Juez Minos que sucede?-El otro no respondió, por lo cual siguió la mira de juez, para luego imitarlo. No paso mucho hasta que un par de espectros curiosos llegaron y comenzaron a imitarlos. No sé exactamente cuánto tiempo paso hasta que Radamanthys y Pandora, que se encontraban haciendo la ronda de revisión de tropas, llegaron al lugar.
-¿Que miran tanto…?-Radamanthys se acerco algo molesto a los espectros que no paraban de mirar vete a saber qué. Pandora, encontró la causa y sonrió burlona.
-Dejen adivinar… Les pidieron salir o intentaron hablar y esas dos les dijeron que no o directamente les ignoraron.-La joven de 26 años miro a los espectros quienes asintieron.
-Debe ser penoso que les digan que no a ustedes y ahora se estén riendo con Zeros…-Radamanthys arqueo una ceja. La verdad que era una situación hilarante. Las dos guardianas mortales de Perséfone estaban riéndose por algún chiste o comentario de Zeros.
Vallamos a ver de que se ríe este trió.
-Tenias razón…-Lucia se tapa la boca ahogando la risa.
-Nunca vi algo tan gracioso…-Le confirmo la albina. Zeros sonreía. Esas dos se veían más hermosas cuando se reían y lo mejor de todo, se reían con él en vez de él...
-Puede ser más gracioso… ¿Quieren que se los muestre…?-Dijo este mas que risueño.
-Bueno… Demuéstranos algo mucho más gracioso…-Lucia de Luz, o Ángel de Luz, le sonrió cándidamente.
-Permítanme sentarme en medio de ustedes.- Vica entendió que tramaba y le dejo un espacio. El espectro se sentó entre las jóvenes. La reacción no se hiso esperar. Los comentarios como: "NO": "MALDITO SAPO DE ALBERCA"; "QUE GANADOR"; "ESTO DEBE SER UNA BROMA NO ME PUEDE GANAR ZEROS" no tardaron en aparecer. Las jóvenes no pudieron contenerse y estallaron en risas junto con el espectro.
-Les dije que sería divertido…
-¿Les damos un infarto a todos?-Lucia sonrió con picardía mientras le guiñaba el ojo a su camarada.
-¿Como haremos eso?-Zeros miro a las jóvenes que contenían la risa.
-Lo que importa es la belleza que está dentro de la persona.- Vica le sonrió mientras le guiñaba el ojo.- ¿Lista?
-Si.-Ambas le besaron al mismo tiempo las mejillas a Zeros de Rana. Quien se sintió derretir. Dos chicas lindas le acababan de besar al mismo tiempo y por voluntad propia.
-NOOOOOOOOOOOOOOOO…-Todos los demás espectros se cayeron de rodillas. Esperaban que lo que veían sus ojos fuera una broma o una ilusión.
-Ahora entiendo… Señoritas… Gracias por los lindos besos. -Zeros se sentía en el paraíso.
-Cuando quieras… cada vez que nos hagas reír de esta forma tendrás uno…-la albina le guiño el ojo.
-Zeros si ya te cansaste de hacer el dandi… ve hacer tu trabajo.-Ordeno Radamanthys que fue el único que no se puso de rodillas. ¿Para que mirar a las guardianas si podía mirar a Pandora?
-Sí, señor… Nos vemos señoritas.-El espectro beso delicadamente las manos de las joven y se retiro.
-Que simpático… Ven vamos a entrenar un poco.- Vica se levanto y se dirigió hacia donde estaban los guerreros. No se ahorraron las sonrisas burlonas hacia los espectros.
-No sé porque, pero sospecho que lo hicieron apropósito.-Murmuro Pandora, solo para que le escuche Radamanthys quien sonrió burlón. Sospechaba lo mismo era mucha suerte para Zeros.
Templo de Thanatos. Campos Elíseos.
-¿De donde te conozco…? ¿De dónde…?-El dios meditaba, algo no le encajaba estaba seguro que conocía de algún lugar a la guardiana del viento. La guerra santa no podría ser, fue 130 años después de la guerra que Athena tuvo con Ares. Y la joven pasaba desde el 348 D. C, sus días congelándose en el inframundo.
-¿Que pasa Thanatos?-Hypnos se acerco a su hermano, le llamo la atención verlo pensando.-Si sigues pensando se te sobrecalentara el cerebro…-Le dijo burlón. Pero Thanatos no le respondió, lo que resulto muy desconcertante para él-Debe ser grave para que no me respondas un insulto.
-Es que algo me intriga…-Informo calmado, tomo su taza de té y comenzó a beber de apoco. –Tenías programada una partida de ajedrez.
-Si, -el ajedrez se materializo en la mesa.-Veamos si podemos terminar una partida antes que Hades nos llame.
Su hermano sonrió y comenzaron la partida, no tardo mucho hasta que la partida pareciera interminable.
-Mmm no pareces el dios al que venció una mortal.-Comento burlón Hypnos tratando de desenfocar a su hermano de la partida.
-Eso es.-Thanatos abrió los ojos. ¿Por qué no se había dado cuenta? Solo existía una persona que le ganaba. Sonrió por que no la había reconocido, ahora lo sabía. Ella recordaba quien era cuando llegaba su último día en la tierra de los vivos. Cuando le esperaba sentada bajo el mismo árbol de laureles, con una taza de té y un tablero de ajedrez.
-¿Thanatos que sucede?-Hypnos le miro intrigado su hermano sonriendo sin una expresión burlona o cruel… eso era raro.
-Nada terminaremos la partida luego.-Thanatos se retiro a sus aposentos.
Habitación de Thanatos, Templo de Thanatos, Elíseos.
-Por eso me eras conocida. Mi estimada amiga, todavía recuerdo todas las veces que te fui a buscar, es extraño que te vea aquí. Cuando tú misma usaste tu poder para que nadie te halle, yo solo podía hallarte cuando tu tiempo como mortal terminara.-Thanatos se dejo caer sobre la cama.- A Zeus le dará un ataque cuando te vea…-Comenzó a reír.-Cuando se entere donde estas…-ya no era capaz de contenerse y estallo en risas. Todas las ninfas se alteraron al oír las risas del dios.
Templo de Enio, Olimpo.
-No hay rastro de Enio por ningún lado. -Deimos apareció algo turbado.-No hay rastro de ella.
-No puede ser que desaparezca.-Ares parecía muy molesto.-Primero me entero que tiene tropas y ahora desaparece.
-Te dije que no desconfiar-Hera le miro burlona.- Te dije que Enio debía de estar encerrada para que no molestara… Una mujer nunca olvida una traición…
-¿De qué hablas?-Ares le miro sin entender.
-Le dejaste abandonada en el campo de batalla a la merced y piedad de Athena…-Eris se acerco.-Una mujer no olvida eso…
-Me están diciendo que…
-Enio nos traiciono y se salió de la alianza.-Dijo con un tono triunfal Hera.
-Mi señora no traiciono a nadie. Ustedes nos traicionaron a nosotros.-Informo una voz masculina, que parecía provenir de todos lados.-Uno de sus guerreros hirió a una camarada mientras se dirigía al santuario para robar información…
-Quien eres date a conocer humano…-Ordeno Ares.
-Si la alianza continuara me haría presente y realizaría una respetuosa reverencia frente a ustedes, -respondió la calmada voz- pero Enio nos informo del acto cobarde de sus guerreros. Y muy, pero MUY molesta nos ordeno abandonar la lucha por sus ambiciones. Hagan el favor de salir de este templo…
-¿Donde está Enio…?-Pregunto muy "tranquilo" Ares.
-Pasando una lindas vacaciones con mis colegas en Hawái… y si me disculpan me estaba haciendo el guapo con una nativa que estaba "madre mía"... Hasta que Enio me mando a decirles que salgan de su templo, así que adiós.-La voz dejo de oírse.
-Maldito humano te mataremos…-rugió Eris, pero no hubo respuesta.
Casa de Campo de Enio.
-Mi señora, ya está todo hecho…-Informo Demian de Roc.
-Ares removerá cielo y tierra para saber cuál de sus guerreros fue el que cometió semejante estupidez. -Enio sonrió mientras hacía girar el vino en su copa.-Hay Ares como te conozco se que estarás muy ocupado buscando y no te darás cuenta de que pasa frente a tus narices.
-Mi señora. ¿Qué planea?-Tomas de Estirge miro a su señora fijamente. Sus demás camaradas miraron a la diosa fijamente. Los ocho guerreros de la diosa Enio, los devastadores aun con una rodilla en tierra tenían completa confianza en su señora.
-Díganos señora que quiere y nosotros lo haremos gustosos.-Informo Mateo de Manticora, su más leal guerrero y confidente.
Continuara…
