~Take a moment to think and act~
-¿"Hola"? ¿Es lo único que pudiste decir? ¿En serio?- le reclamaba Yamato.
Los chicos la habían arrastrado fuera de su habitación, el compañero de Yamato seguía en la suya así que no le quedó de otra más que guiar a la chica y seguir a los castaños a su cuarto.
-¿Qué querías que le dijera? También es su cuarto, sabía desde el principio que tendría que compartirlo, ¿por qué reaccionar así ahora?- contestó Yui.
-Pues en la mañana te veías bastante alterada por ello.- le dijo Van.
-Porque estaba sorprendida de verlo ahí. Ayer creí qu-
-¿"Ayer"?- la interrumpió Eiji.
-Agh.- gruñó frustrada y se dejó caer en una de las camas, estaba desarreglada, así que supuso que era la de Van.
-¿Nos dirás o no?- escuchó a Yamato.
Se levantó y los miró, los tres exigían una explicación.
-Después de decirles que trabajaría en mi canción estuve allí hasta tarde, no me pude arreglar con ella, por cierto, pero antes de irme a dormir, quise salir a tomar aire fresco. Lo encontré en el patio, pensé que era un fantasma o algo de ese tipo porque es muy pálido, lo vieron.- ellos no hablaron así que siguió.- Él dijo que estaba allí buscando el apoyo de las estrellas y yo le dije que era bueno tener a alguien en quien contar y pues, se podría decir que yo le ofrecí mi apoyo. La cosa es que no estaba pensando bien, tenía sueño, él era un fantasma, y ahora va a dormir en mi habitación. No hay nada de raro en eso.
-Te juro que es la cosa más extraña que he escuchado.- repuso el rubio apenas terminó de hablar.
-Aún no lo conozco, no podemos decir que tan mal o bien me irá.
-¿Estás segura de que quieres compartir habitación con un chico?- preguntó Eiji.
-¿Qué más puedo hacer? Además, ya les dije que lo he hecho antes. Estaré bien.
Ellos se tardaron en contestarle, volvió a tirarse en la cama, sonrió ligeramente, Quartet Night le había dicho que no se quedara a solas con un chico, ahora estaba a solas con tres chicos y compartiría habitación con uno.
-No hay nada que se pueda hacer.- escuchó suspirar a Van.- Entonces ve a arreglarte y vamos a desayunar, Yuitan.
-¡Alguien lo entendió, gracias!- exclamó ella. Ahora sí se levantó de la cama y salió del cuarto, dejando a los otros tres allí adentro.
Regresó a su cuarto, respiró hondo antes de abrir. ¿Cómo exactamente debía de iniciar esa conversación?
-Hola de nuevo, oye, lo siento por lo de hace rato, se que fue algo raro.- dijo apenas entró.
Buscó al chico con la mirada por el cuarto pero no estaba, la puerta del baño estaba abierta por lo que tampoco estaba allí. Eso era aún más raro.
Se alistó y salió para encontrar a los chicos, se dirigieron a desayunar, ellos al parecer habían dejado por la paz el tema de Shion pero ahora ella solo podía pensar en él.
-No estoy loca, ¿verdad? Ustedes también lo vieron.
-Te digo que no es un fantasma, Yuitan.- le respondió Van.
-Cuando regresé ya no estaba.
-Probablemente esté comiendo algo mejor que esto.- dijo Yamato.
-Hey, cocino de maravilla.- se defendió Van.
-Ojalá.- murmuró el rubio.
-¿Lo habías visto antes?- le preguntó a Eiji, en vista de que los otros dos iban a empezar a pelear. Él negó.
-Es extraño, porque lo tenían contado pero ni siquiera se había mudado, y no lo vi en ninguna de las pruebas.
-Exacto. ¿Por qué?
-No tengo la menor idea.
-Lo voy a descubrir. Te lo aseguro.- afirmó emocionada.
-¿Y eso será antes o después de empezar tu canción?- dijo Yamato.
-Ya empecé mi canción...un poco.- se defendió Yui.- Además, estaré compartiendo cuarto con él, tal vez no lo vea en el día pero algo podré averiguar.
-Pues más te vale concentrarte, Yuitan, vas algo atrasada a decir verdad.- le dijo Van. Eiji le dio una corta mirada de desaprobación.
-Solo debes terminarla pronto, pero no te presiones.- le dijo él.
-Lo haré. No puede ser tan difícil.
-Haru-chan, ¿qué haces cuando ya no tienes inspiración, estas atascada y no puedes seguir con tu trabajo?
No sabía ya cuánto tiempo llevaba metida en la sala de grabación, le estaba dando muchas vueltas a su canción y simplemente no encontraba como cambiarla para que se oyera perfecta con su voz. Estaba buscando alguna excusa para dejar de lado ese asunto, y nada mejor que su mejor amiga le llamara para mandar todo muy lejos.
-"¿Estás teniendo problemas en algo, Yui-chan?" -Le preguntó Haruka amablemente.
-¡No! Para nada, es solo curiosidad, puede que algún día me pase y mejor voy pidiendo consejos desde ahora que podemos hablar, ¿no?- escuchó la risa de su amiga del otro lado.
-"Cuando eso me sucede...pienso en los chicos, supongo, ellos son los que más me inspiran así que pensar en que llegamos a este punto desde que todo comenzó en la academia es algo que me ayuda a seguir."
-Sin duda es algo lindo, Haru-chan.- le contestó con una sonrisa triste. Pensar en sus tiempos de la academia no era algo que la animara mucho, los chicos por supuesto que lograban inspirarla para querer seguir adelante pero se quedaba en eso, sentía el anhelo de avanzar pero no tenía de quien impulsarse.
-"¿Aún tienes el número de los chicos?"
-Sí, claro...- la pregunta le había tomado por sorpresa.-¿Por qué?
-"Bueno, después de todo, soy compositora, tal vez si hablaras con alguno te darían una mejor respuesta o podrían ayudarte de una mejor forma."
-No es nada, Haru-chan. Estoy bien, además de que ellos aún están con las promociones de las canciones, ¿te imaginas lo incómodo que sería interrumpir a alguno en medio de una sesión de fotos o algo?
-"En eso tienes razón"-apoyó ella.
-Además de que la canción está casi terminada así que me las puedo arreglar sola.
-"No dudes en hablar si necesitas algo." -Yui sonrió, tal vez ya no tenía bastante capacidad de convencimiento.-"Tengo que colgar, Yui-chan, te hablo luego, ¿sí?"
-¡Claro! Hasta luego~- le dijo antes de colgar.
Y seguía en ceros.
-"Pensar que llegue a este punto", ¿cómo llegué aquí?- se preguntó en un susurro.
Leyó la letra de la canción de nuevo.
-Yo no llegué hasta aquí...Yuki lo hizo, Yui no estuvo durante la mitad del viaje.
Yuki.
-¡Hey, tú!
Shion quería ignorarlo, de verdad que estaba dispuesto a hacerlo, pero además de que eran los únicos dos en el pasillo, escuchaba los pasos del otro tras de él, y odiaría más el hecho de que invadiera su espacio personal que el hablarle. Giró para encararlo.
-¿Dónde está Yui?
-¿Cómo podría saberlo?- le respondió calmado.- Ni siquiera he hablado con ella.
-¿No está en su habitación?- respondió Yamato algo confundido.
-No he estado allí desde la mañana.
-¿Dónde rayos has estado entonces?
-¿Por qué te lo diría?
El rubio lo miró con detenimiento, ¿qué clase de chico era?
-Como sea.- murmuró.- Si la ves dile que...nada, olvídalo.- en realidad no tenía razones para buscarla, pero estaba aburrido y no le iría nada mal que la chica escuchara su canción, pero no tenía intenciones de hablar con ese chico. Metió las manos en los bolsillos y se dio la media vuelta, solo se iría a practicar, era lo único que necesitaba.
A Shion no le pudo parecer más extraño eso, pero en fin, no tenía mucho conocimiento sobre él...o las demás personas, así que todo le parecía extraño. Siguió su camino hasta la habitación. Se preguntó si debía tocar, porque compartía habitación con una chica pero después pensó que también era su cuarto así que no debía de hacerlo.
"Si con él estás mejor,
Él es mejor para ti,
Olvidé lo genial que era juntas estar,
Creo que me dejé llevar."
La chica estaba sentada frente al escritorio que tenía la habitación, sus audífonos puestos y enfrente su computadora.
Shion se quedó allí, en el marco de la puerta, porque sabía que si la interrumpía, jamás encontraría la misma inspiración que en ese momento.
"Tuve que usarte para ser aún más fuerte,
Y eso no me importa ya."
Ella suspiró y se quitó los audífonos. ¿Ya podía entrar normalmente?
Cerró la puerta tras de él. Yui lo miró.
-Hola.- sonrió, una sonrisa cansada, a decir verdad.
-¿Esa era tu canción?- preguntó él.
-Sí. Aún estoy trabajando en ella. Creo que me gusta es solo que...falta algo.
"Ringo giró sobre sí mismo para quedar frente a él.
-Heart~!-trató de poner una mano sobre su corazón pero él se apartó, bastante nervioso.- Yuki-chan, es lo único que te falta.- sonrió, una sonrisa segura y reconfortante como él sabía sonreír.- Siente la canción, busca en lo profundo de tu corazón y canta con esa emoción, identifícate con la música."
-¿Qué hay de tu canción?- le preguntó a él.
-Ya presenté la de hoy.
-¿'La de hoy'?- repitió ella.
-Era bastante monótona. No me gusta cantar canciones así de aburridas.
-Un minuto, espera.- pidió ella volteando la silla en la que estaba para poder verlo a él.-¿Te dieron entonces una canción para mañana?- él asintió.- ¿Lo hacen todos los días?
-¿No lo hacen con todos?- respondió él, tranquilo.
-Shion...esta canción me la asignaron hace casi una semana y la presento dentro de unos días.
-Pero yo he cantado desde que llegué, una canción cada uno o dos días.
Trató de atar todo: un chico que no había visto pero al parecer estaba contado desde las primeras presentaciones, le habían asignado dormitorio pero él no había ido, desapareciendo por todo el día y ahora resulta que a él lo evaluaban diariamente.
-Tu canción.- dijo Shion, sacándola de sus pensamientos y evitando que siguiera creando teorías locas en su mente.- Se oye bien, tu voz es buena, la letra también me gusta, es algo con lo que cualquiera debería poder identificarse. Si tú lo haces, quien te escucha lo hará.
-¿Te identificaste con algo de lo que escuchaste?- le preguntó ella.
-No, porque eso es lo que te falta hacer.
-¿Cómo debo hacerlo entonces?- le dijo cruzándose de brazos.
Shion se acercó a dónde estaba, ella giró la silla de nuevo para ver la computadora. Puso la letra de la canción en la pantalla y le dio play a la música. Él no cantó la primera parte pero creyó que era solo porque estaba escuchando la música, lo miró de reojo, él tenía los ojos cerrados. La segunda parte de la canción inició y él comenzó a cantar.
"Mis errores una torre han formado,
Y todo cayendo está..."
Ella se quedó completamente paralizada, escuchando su voz, era tan relajante y grato de escuchar, ¿cómo es que era tan bueno?
"Dime, ¿qué puedo hacer yo~?"
-¿Algo así?- la canción seguía pero él se interrumpió.
-Tú...ah...cantas hermoso.- murmuró Yui volteando la mirada.
-Gracias.
Escuchó sus pisadas tras de ella y volteó otra vez. Al parecer iba a irse de nuevo.
-Shion.- llamó ella.- ¿Tienes tiempo? Es decir, ¿podrías ayudarme con mi canción?
-'Es mejor contar con alguien cuando tienes problemas.'
-¿Eso es un sí?- le preguntó girando de nuevo en su silla para verlo.
-Sí.
Tuvo que interrumpir su práctica improvisada con Shion porque ya no soportaba el hambre. Le preguntó al chico si quería ir con ella pero prefirió quedarse, se preguntó cuándo comería entonces.
-Se supone que vivimos en el mismo lugar pero cada vez te veo menos.- habló Van una vez estuvo sentada a su lado con una taza de chocolate caliente en mano.
-Bueno~, es que estuve practicando mi canción con mi nuevo compañero de cuarto.
-Así que estuviste encerrada toda la tarde, que aburrido.- dijo Yamato.- ¿Hiciste algo al menos?
-¡Sí!- exclamó emocionada.- Estoy completa y absolutamente lista para presentarla.
-Me alegra.- dijo Eiji.- Además pudiste hablar con él un poco.
-Bueno...- se pasó una mano por el cabello.- En realidad, Shion no habla, yo hablo.
-Eres realmente mala con las personas, ¿cierto?- le dijo el rubio.
-Vamos, Yama, Yui-tan tampoco sabía cómo hablar contigo.
-Ya lo sé. Pero no creí que fuera así con todos.
-No socializo mucho, ¿Okay? Pero de alguna manera las cosas me resultan bien, mírenme ahora, entramos aquí y ya tengo cuatro amigos, es un récord personal.
Los otros se quedaron en silencio, observándola, Eiji comenzó a reír, una risa genuina que ninguno había escuchado, una vez se detuvo la miró.
-Podría decir lo mismo.- habló él.
-Pero tú no eres un desastre e imán de problemas como yo.
-Yui, soy un desastre y atraigo demasiados problemas.
-Ei, tiene razón. Ambos son un desastre.
-Mira quien lo dice.
-Te conté cómo llegué aquí, no puedes haberlo hecho peor.- habló ella algo divertida mientras tomaba de su taza.
-Es peor. Demasiados líos.- admitió él.-Yo-
-Eiji.- le llamó Van dándole una mirada seria. El menor le regresó la mirada se cohibió un poco pero después asintió levemente hacia él, suspiró.
-¿Qué?- susurró ella confundida.
-Yo tuve muchos problemas, mi hermano me lo advirtió pero yo quería hacerlo.
-¿Tienes un hermano?- murmuró el rubio y le dio una rápida mirada a Van quien sonrió burlonamente y negó.
-Eiichi me dijo que sería muy difícil entrar en esta agencia por nuestro apellido.- Eiji respiró. Dioses, su corazón latía al 2000% pero creía que era ya momento de decirles sobre ello a sus amigos.
-Un minuto, un minuto, ¿¡qué?!- exclamó.
-Yui.- le reclamó alterado tratando de que bajara la voz.
-¿¡Eiichi Otori es-?!- Van le tapó la boca justo a tiempo, ella se lo quitó de encima.
-¡Yui!- repitió el chico.
-Es decir, sí, sabía que era el mismo apellido pero me puedo apellidar igual que otra persona y no necesariamente tener alguna conexión sanguínea. ¿Cómo no me di cuenta? Ósea, los dos son castaños, ojos violeta; bueno podría ser una combinación común, ¿no?- la chica soltó su taza de repente, porque creía que la dejaría caer de estar temblando, parecía estar farfullando para ella misma en vez de decírselo a los chicos.
-Esto es lo que quería evitar.- dijo Eiji llevándose una mano al cabello desesperado. Miró a Yamato, él no dijo nada y se limitaba a mirar hacia la mesa con expresión neutra, Eiji sabía que debía estar enojado, no lo culpaba, sabía que pensaría que había llegado allí por su apellido a pesar de que había dicho que fue difícil.
-Bueno...pensé que Yui-tan se lo tomaría con más calma...- admitió Van.
-¡Dioses, no!- exclamó la pelinegra volviendo la mirada a los otros. Van la calló de nuevo antes de que dijera otra cosa.-¿Raging Otori es tu padre?- le dijo en la voz más baja y calmada que logró en ese momento.
Esta vez, en vez de callarla, Eiji la vio más serio.
-No lo es.- dijeron ambos, el menor con un tinte de enojo y Van haciendo una imitación de él.
-Tema delicado.- añadió Kiryuin en voz baja.
-Nunca se ha hecho cargo ni de mí ni de mi hermano, no me siento bien llamándolo mi padre, ¿sí?- Yui se calmó allí al ver su tono tan serio. Pero es que Eiji tendría que perdonarla, era mucha información de golpe.
Yamato se levantó de la mesa. Eiji lo vio desaparecer del lugar y suspiró. Yui aún estaba sin palabras pero lo vio tan apagado que se estiró para tomar una de sus manos.
-Yamato es raro, no te preocupes.- le sonrió ligeramente.
-Debe de creer que es injusto, ¿no? Todos piensan que mi hermano llegó a dónde está por ser un Otori, pero no es así, solo nos hacen la vida más difícil.- habló él.
-Para mí eres la misma persona de siempre.- dijo ella.- Lo siento, me sorprendió un poco y tal vez reaccioné de mala manera pero es que de verdad jamás lo había pensado.- se mordió el labio. Odiaba no ser buena hablando con las personas.- Me dijiste que te habían rechazado, ¿no? Sé que no fue fácil para ti, te creo cuando dices que lo hacen más difícil...solo por tu familia. No te preocupes por nada.
Eiji le sonrió tímidamente, aún temiendo, Yui y Van lo sabían y aceptaban y le encantaba eso, pero le preocupaba lo que Yamato pudiera pensar aún así.
-Te dije que estaría bien, Ei.
-Algo así.- murmuró él.
Le parecía algo extraño mirar hacia el otro lado de la habitación, ya estaba acostumbrada a estar sola y le parecía extraño de repente ver el cabello de Shion entre la oscuridad de la habitación. Decidió voltearse a ver el techo mejor.
-¿Estás dormido?
-Debería.
-¿También debería de dejar de molestarte?
-Tú presencia me es extraña, no te conozco aún, Yui. Y a pesar de ser algo inconstante, eres una incógnita que estoy dispuesto a desvelar.
-Creo que puedo decir lo mismo.- suspiró.- Todos siguen siendo un enigma para mí.- pensó en Eiji, Van y Yamato, tampoco sabía mucho de ellos, le alegraba que Eiji le hubiera confiado esa información y también le preocupaba el hecho de que los otros no le hubieran contado nada sobre sí mismos incluso cuando ella les había dicho algo de su pasado.- ¿No te molesta? Eso de que te evalúen diariamente, se escucha algo pesado.- no pudo oír nada más que conversaciones ajenas lejanas y ruidos menores, pensó qué tal vez Shion ya se había dormido y estaba dispuesta a dejarlo así.
-Es mejor que el otro lugar.- susurró él.- Puede que no lo sea, pero aquí tengo la ilusión de ser libre, al menos.
-¿No te dejaban ser libre en dónde-quiera que estuvieras antes?- preguntó algo preocupada. ¿En qué clase de sitio harían eso?
-No me dejaban cantar como yo quería, no es diferente el sistema que llevan aquí, pero por lo menos es mejor. Me exigen la perfección pero por primera vez siento que debo esforzarme para seguir.
Yui no entendía, le aturdía un poco todo. Sí, les pedían la perfección, y todos se esforzaban para hacer lo mejor. Pero Shion decía que desde antes su vida era así, y...¿no tenía que esforzarse para cumplir con los estándares del otro lugar?
-Debes de ser un genio. Comprendes la música muy bien, practicas una canción al día y te sale bien y según lo que dices, no te esforzabas antes y lo conseguías. Eres un genio.- dijo ella.
-No me llames así.- repuso el albino rápidamente. Yui se volteó para mirar a la otra cama, él le devolvía una fiera mirada, aún cuando solo podía ver sus ojos lilas y el cabello cayéndole delante de ellos, lo demás estaba cubierto con la cobija.- Ellos me llamaban así...y yo no les importaba a ellos.- su mirada se volvió algo afligida y sintió la necesidad de disculparse aunque no comprendía el motivo.- Quiero creer que eres diferente a ellos.- susurró.
-"¡Soy tan mala con las personas, demonios! ¡Los chicos seguramente tendrían una respuesta perfecta, cálida y reconfortante para esto!"- pero no era momento para apanicarse.- Mantengo mi mente abierta, ya me han dado bastantes sorpresas.- recordó a Eiji de nuevo, poniéndose más alterada al recordar que jamás se había dado cuenta.- No soy una persona que tenga el derecho de juzgar a las demás personas porque mi pasado tampoco es impecable. No sé cómo te fue antes, pero espero que estés mejor aquí, y que puedas confiar en mí, porque a mí sí me importas, Shion.
El chico la miró por un tiempo más antes de cubrirse completamente con las cobijas.
-Buenas noches.
-Buenas noches.- regresó ella algo divertido recordando esa vez en la que Ai la acababa de descubrir, ella había estado hecha un ovillo entre las sábanas, demasiado avergonzada para mirarlo.- "Todavía era Yuki ahí, ¿no? Me pregunto si Yuki lo hubiera hecho mejor."
-Esta vez no nos dejaste escuchar nada de tu canción, Yui-tan.-se quejó Van.- Me siento como en la audición.
-No es la gran cosa, la verdad, pero me asegura seguir aquí.- sonrió ella, los otros dos pudieron notar que no estaba sonriendo con ánimos. Yui se volteó, Yamato no se había juntado con ellos, lo buscó con la mirada. Supuso que él era el chico de la chaqueta gris con la capucha puesta pues era el más alto, pero no podía verle el rostro.
El murmullo regular cesó una vez que Kira y Nagi entraron al lugar.
-Deben de pensar que tenemos mucho tiempo libre, ¿cierto~?- exclamó Nagi con voz algo seria, sonrió recomponiéndose.- La verdad es que sí, además son bastante interesantes.
-Ya decidimos el orden.- habló Kira.
-Espero verlos~
-Primero.- Kira miró hacia las hojas que tenía en las manos.- Sarashina, Yui.
-Suerte.- le dijo Eiji. Ella no respondió ni con una sonrisa.
Pensó en lo que había ensayado con Shion antes de pensar. Si ella lograba identificarse con su canción, los demás lo harían y sería perfecto.
-"Mi primera audición fue un error. Yuki fue un error. Gravísimo error. ¿Qué enorme montaña de errores cometí para llegar aquí?"
"Mis errores una torre han formado y todo cayendo está"
"Dime, ¿qué puedo hacer yo~?
Dime, ¿qué puedo hacer yo?
Para compensártelo."
Los aplausos llenaron la sala, ella los miró. Le extrañaba que no podía sentirse alegre por su triunfo, es decir, sabía que lo había hecho impecable y había pensado sobre todas las cosas que decía la canción mientras cantaba, pero se sentía vacía.
Yuki.
Se retiró del lugar inmediatamente después de la presentación, había preguntado a Nagi y Kira si podía hacerlo y ellos no se habían negado, aunque si parecían bastante confundidos.
Jamás había subido más que hasta las salas de grabación así que probó su suerte intentando subir hasta la cima del edificio, pero al parecer le estaba restringido ya que llegó hasta el último piso y unos guardias le dijeron que no podía pasar, seguía en una especie de trance así que ni siquiera se avergonzó por ello y regresó a su habitación.
Había algo que no terminaba de comprender. Sentía como si hubiera olvidado algún detalle importante, era demasiado incómodo y no lograba entenderlo. Terminó tirada en su cama mirando hacia el techo.
Shion no estaba de nuevo. Le alegraba en cierta manera, no quería hablar, necesitaba entenderse a sí misma antes de hablar con alguien. Lo sabía por experiencia, no había podido hablar con Ai hasta que se dio cuenta de que lo culpaba de algo irracional. ¿A quién le echaría la culpa ahora?
Yuki.
La parte de ella que no podía liberar. Porque sabía que Yuki era una parte de ella pero de alguna manera se sentía como si de verdad fuera una persona distinta. Sentía que de alguna manera ella se había recluido en alguna parte de su mente el tiempo que todos la creían Yuki, con esa máscara podía ser alguien diferente, alguien que no le dio la espalda a su familia, huyó de sus problemas y tenía las ideas más tontas que extrañamente funcionaban. Ahora se sentía expuesta. No se arrepentía de sus decisiones, pero algunas le parecían ridículas o simplemente extrañas, se sentía incómoda con ellas. Pero no podía negar que Yuki había hecho un mejor trabajo que Yui, tenía más confianza, más carisma y era mejor en general, ¡no lo entendía!
-Soy yo.- le dijo al aire.- Se supone soy la misma persona, pero Yuki ya no existe. Yo soy Yui. Siempre he sido yo, ¿no? ¿Yo soy Yuki?
-Tú eres Yui.- sabía que era Shion por lo que ni siquiera se molestó en voltear a verlo, es más, se volteó hacia el lado opuesto.- Siempre serás tú mismo sin importar qué hiciste o cuánto lo odies.
-¿También te odias?- preguntó ella, haciéndose un ovillo en su cama.
-¿Tú te odias?
-Odio a Yuki.
-¿Quién es Yuki?
-Yo soy Yuki.- decretó ella, encogiéndose aún más si es que podía.
Escuchó a Shion tararear, jaló lo que pudo de la cobija sobre ella, no estaba de humor para tener un compañero de cuarto.
"¿Por qué estás aquí?
¿Qué hay aquí que no te haga sentir peor de lo que ya te sientes?
Y dime, ¿cuál es el punto de sentirte mal?"
Se aferró con más fuerza a la cobija. Escuchó la voz de Haruka en su mente: "Si hubiera mentido por algo importante, diría la verdad", Ai: "¿Por qué no simplemente le dices la verdad a todos?", y Cecil: "Creo que no es muy bueno mentir".
"Claro que cometimos errores.
Y siempre pensaremos en ello...
Pero no hay nada que podamos hacer ahora, así que
Dime, ¿cuál es el punto de sentirse mal?"
¿Se suponía que Shion la quería hacer sentir mejor? Porque se estaba sintiendo peor. Estaba llorando...y odiaba llorar, aún más cuando alguien podía verla.
"¿Cómo puedes estar aquí ahogándote en el arrepentimiento?
¿No prefieres olvidar?
¿No sería genial superar todo?
Dime, ¿cuál es el punto de sentirse mal?"
La voz de Shion se fue apagando. No tenía ganas de voltear. Se frotó las mejillas con la mano. Tampoco quería seguir llorando.
-¿Es tú canción de hoy?- preguntó con la voz quebrada.
-La cambié un poco para que tú pudieras sentirla.
-¡La cambiaste justo ahora!- exclamó aún más frustrada, ¿tanto talento tenía?
-No puedes calmar un río cuando se desborda, pero asombrosamente podemos poner en paz nuestra mente cuando nuestros problemas nos superan.- le dijo él.- Aunque tome tiempo. Cosa que tú necesitas.
-Necesito estar sola.- habló con apenas un hilo de voz.
-¿Debería de decirle a esos chicos que no vengan?- titubeó él.
-No les digas que estoy así.- respiró un poco antes de volver a hablar.- Si puedes, diles que los veré más tarde pero te costará mucho encontrar a Yamato porque ya no se junta con...olvídalo, no les digas nada.
-...Me voy, entonces.- Yui no podía decir nada, estaba muy bloqueada como para pensar en algo bueno. Escuchó la puerta abrirse y cerrarse, volteó a revisar que estuviera sola y se levantó con cuidado. Tenía que calmarse y poner todo en orden.
Ella era Yui Sarashina y ya había pasado por mucho. Debía recomponerse rápido y seguir, como siempre hacía. Aunque ya no tuviera de quien aferrarse para remontar el vuelo.
Regresé con este cap lleno de angst~
Bueno, pues no se si me pasé de dramática pero es que no de como describir este tema porque siento que en realidad es algo aplastante, es como si tuvieran un gemelo y se hicieran pasar el uno por el otro y resulta que a los demas les agrada mas el gemelo que el yo real y pues no está bien :'v
En fin, capítulo dedicado a Rebbeca Sugar y Steven Universe xD no es cierto (?) Pero es que ya me vi toda la serie y pues ahora tengo una leve obsesión, las canciones son muy buenas tambien así que aproveché para usarlas,la de Yui se llama "Torre de errores", la canta Amatista en el capítulo de "Pedida de ayuda" y la de Shion es "What's the point of feeling blue?" Y la canta diamante amarillo en el capítulo "It will be all" y pues~ el título también es una parte de la canción de Garnet sobre la fusión en el capítulo de "Educación consistente" :v
En cuanto al cap, tal vez es muy largo y lento pero es que ni encontré una mejor manera de hacer esto, además siento que sobrecargué de información esto (y a Yui xd) pero es aun mejor porque ayuda a que se estrese mas y esta ruptura emocional tenga mas sentido :v
Terie: Ya van dos meses y nada mas no supero el final pero la fecha de live está cada vez mas cerca y pues espero que tengamos nuevas noticias, ojalá disfrutes el capítulo, nos leemos :)
Y por último, yo sé que hay gente por aquí que lee así que no sean tímidos y dejen review :v
