NIGHT: Siendote sincera no me gusta poner tanto lemon en fics como este, la trama va a de algo distinto y siendo realistas no tienen mucho lugar en el cual hacerlo, la parte carnal esta un poco de por fuera. CAIESE, NO ME RECUERDES A MI TIGRA :'v aun duele su partida... Mila es feliz sin saberlo wn xD tiene a Beka, con ese yo me hago más pansexual aun. Viktuuri hay, pero es mas con gestos cariñosos que con actos explícitos bb :v
A08: Esos abundan en este fic xD Yuuri es madre naturaleza mas o menos :v JAJAJAJAJ OJALA SE HUBIERAN GANADO EL AMIGO XD Marica te volaste, como que guías espirituales xDDD Uno de los abrazos más sinceros que rendra Beka por los momentos)? Me daría mucha pena con esos pajaritos en realidad XDDD Ojala fuera Spiderman wn, asi no tuvieran que lanzar a todo el mundo en plan de Mi planeta me necesita. ¡HASTA YO TOMO FOTO DE ESO, NO TE HAGAS LA SANTA! XD son ronquidos de oso bb :v que se le hara
Gracias a: VoidDianaMRC por el Follow :3 bienvenida
Es increible como hay personas con la gran habilidad de describir de una manera tan sublime lo que es el dolor
A Bad Destination
—Cada auto esta en peores condiciones que el otro. —cierra la puerta del vehículo de un portazo. —Quizás si vamos al estacionamiento de un centro comercial encontremos algo.
—Como una moto. —acotó Otabek, ya sabían que no dejaría su manía hasta conseguir lo que desea.
—Las motos son señuelos excelentes —comenta Amvlýs y Otabek no tardó en hacerle una mueca —. Solo es un truco que no está de más saber —alza las manos en rendición —. Y usualmente es mejor visitar talleres mecánicos, suelen haber resistentes ahí.
— ¿Eres una guía de supervivencia o que coño? —bufa Yuri cruzado de brazos y el ceño fruncido.
—Solo digo lo que sé.
Viktor rasco su entrecejo, suspirando con cansancio por la situación que llevan desde temprano. Habían decidido buscar autos, seguir caminando cuenta como un completo despropósito a ojos de el peli plata, opinión que el resto compartió cabe destacar. Amvlýs se veía muy distraído, lo atribuían al pequeño espectáculo con Mila por la noche y nada más.
—Si tanta ayuda pretenden darnos al entregar armas y comida ¿Que tan difícil es poner ese armatoste a mitad de la vía y muchos rollos de cámaras? —Phichit estaba a poco de rogar al cielo porque estas dos cosas ocurrieran, la segunda por sobre todo.
—En realidad puede ser culpa nuestra por perderlos en primer lugar. —opina Yuuri distraído, apenas prestando suficiente atención a la conversación.
—Con lo resistentes que son tal vez tenga razón en ese punto. —ríe Mila, con un pequeño tic en su sonrisa. —En algún momento hallaremos un auto, pero detenernos a examinar cada uno es... exagerado.
—Estoy harto de caminar, exageremos más si es nece-
— Hay algo sonando y viene hacia acá. —interrumpe y para cuando se fijan un camión de gran proporción se acerca a altas velocidades. Se hacen a un lado esperando que pasen de largo, trayendo cierto pánico cuando en realidad se detienen frente a ellos.
—Salgamos huyendo. —sugiere Yuri en un susurro.
—No creo que-
—Hasta que aparecen, más de tres días han tardado en venir. —resopla el rubio para sorpresa del grupo. La puerta del camión se abre y de este salta su conductor.
—Que puedo decirte Amore, una persona es una aguja en un pajar en estos días —mofa el hombre con más que evidente italiano acento. Cabello castaño corto y ojos pardos, de innegable atractivo —. Lo importante es encontrar giusto? —no tardó en tomarlo de la cintura. Mila se aclaró la garganta —. Mi Scuso?
— ¿Estas personas quiénes son? —de lo que lleva el camión a modo de cabina trasera salen varias personas. De primero bajo una mujer de cabellos purpúreos y ojos verdes.
—Creo recordar quienes eran. —comenta el hombre de blancos cabellos y ojos púrpuras, con similar modo de hablar a Yuuri delatando procedencia.
—Uno está a morir de canas como tú. —ríe un pecoso de dientes torcidos.
—Y otro recibe tanto que está a punto de ser una hembra hecha y derech- Ay... —el que conocido acento francés lleva soba el golpe que el albino dio.
—No se ven peligrosos, nada importante han de ser. —sonríe pedante el que cabellos platinos posee.
—Alessio ya suéltame.
— ¿Por qué?
—Joder, que pesado eres. Ellos son los que me ayudaron a salir del edificio, gracias por preguntar si estoy bien y completo — bufa apartándose del italiano —. Estos son los que me acompañan. —señala sonriente.
Viktor los examinó de arriba a abajo, las ropas y sus armas son obviamente de misma procedencia valga la enorme desgracia. Guardo la pistola en su compartimento y acerco al italiano, asumiendo con asertiva suerte que es el líder del grupo. Amvlýs se nota más que aliviado por estar con su gente y si el rubio no fue una amenaza... Al menos debía intentar irse con la consciencia limpia de que ellos también lo son.
—Un gusto. —saluda dando la mano. —Soy Viktor.
—Alessio Vernoulli. —sonríe narciso mientras Amvlýs rueda los ojos. —Me alegra saber que mi pareja estuvo en buenas manos durante este tiempo.
—Podríamos decir que fue al revés —comentó Phichit sacando su cámara —. ¿Se apiadan de mí y me dejan tomar una foto? Son el primer grupo que no intenta matarnos y eso hay que fotografiarlo.
— ¡HAGÁMOSLO! —exclama el pecoso alzando un brazo, la única chica hace que lo baje. Yuuri sintió un escalofrío por toda la columna vertebral, no tenía mano... La sonrisa culpable de Amvlýs delataba que este era el amigo del que hablo.
—Los presento, ellos son Shun, Rollo, Holly, Thomas y Finn, todos salidos de la misma sala.
—Cual macabros y mutantes conejillos de indias. —juguetea el francés, Rollo.
—Un gusto conocerlos. —sonríe Yuuri.
—Lo mismo digo cara de cerdito recién nacido. Inglaterra no estará más cerca si nos quedamos aquí parados así que ya podemos irnos. —apresura el de cabello platino, Finn.
—Eres un amargado. Y donde... ¡Layla! —acaricia la cabeza de la perra Golden Retriever que sale del camión, quizás estaba dormida y por eso no salió antes.
— ¿Inglaterra?
—Tenemos unos amigos esperando allá. —responde Holly.
— ¿Saben que pueden estar muertos no? —interroga Otabek alzando una ceja.
—hay un centro de máxima seguridad donde eso no pasara. No dudo que lograron llegar hasta ahí.
— Mucha confianza. —bufa Yuri.
—No hay más. Por otro lado, sé que saben defenderse, estaban en Francia la última vez que hablamos con ellos. —dice Shun, el albino.
— Estuvimos en Francia.
—Tan destrozada como el resto del planeta y mi bella Italia, nada que me sorprenda—Alessio se encoge de hombros, restando importancia.
—Quizás los vieron, uno de ellos se llamaba Theo. —Yuuri abrió un poco los ojos. Amvlýs se endereza —Moreno, cabello castaño, ojos dorados... ¿Les suena?
—Nada que ver
—Respondiste muy rápido ¿Que hiciste?
—Yo no hice nada más que negar la pregunta que fue elegantemente hecha... Ay deja de joder, solo di que no tú también, al fin y al cabo, tú no has visto nada.
—Eeh... No...
—Ahí está, nada malo paso.
— ¿Ustedes a dónde van? Este camino conduce directo a Tailandia. — informa Shun y Phichit suda frío.
—Vamos a Japón, tengo Familia allá. —dice Yuuri y Alessio niega con la cabeza.
—No creo que encuentren nada allá, pero tampoco tengo interés en detenerlos. Amore, sube tus adorables posaderas al camión antes de que te pierdas de nuevo. —dio una fuerte palmada a la retaguardia americana. Amvlýs no tardó en colorarse y golpearlo en la cabeza.
—Fue bueno conocerte... supongo. —murmura incomodo.
—Para mi lo fue, espero nos veamos de nuevo alguna vez —sonríe —. Y Mila... —para asombro de esta y ardientes celos de su pareja, dio un pequeño beso a los labios de la chica que se sonrojan —. Lamento el malentendido, encontraras a alguna mujer de verdad en este mundo patas arriba. —asegura dando una pequeña palmadita a la mejilla de la rusa.
—Ya vámonos casanova. —incita Thomas con diversión. Amvlýs sube apenas al escalón del camión y saca algo del bolso en el asiento.
—Toma, perdí la espada hace mucho y no me sirve para nada. —entrega un pequeño libro a Yuuri, más Finn que entrega una tarjeta a Viktor.
—En Tailandia tengo algunos amigos, si quieren llegar a Japón ellos los puede ayudar. Muestren esto y digan que fui yo quien los mando.
—Wow... gracias... —murmura impresionado, Apenas pudo atajar lo que Alessio tiro desde la ventana.
—Hace un par de kilómetros dejamos uno igual a este en un taller, es suyo y los llevaríamos, pero... Me cayeron mal y Alessio no hace tantos favores. Arrivederci. —despidió y con un gesto de mano desde dentro Amvlýs se despide, sacando medio cuerpo después.
— ¡Tengan cuidado con los "Cormeum", no sé que son, pero tengan cuidado! —avisa y vuelve dentro del camión.
—Pues... Valió la pena haberlo ayudado. —acepta a Yuri con cierta sorpresa sobre el asunto.
—Ojalá se traguen a ese italiano. —murmura Mila a si misma.
—Son gente rara. —comenta Seung.
—Pero se parecen a nosotros... Excepto que Alessio no es calvo como el abuelo. —señala Milenka haciendo reír un poco.
—Que sera eso que dijo... —murmuraba Yuuri, único en preocuparse por el aviso —. Que significa eso siquiera.
—De momento no es de mi interes. A un par de kilómetros y tendremos un camión, vamos antes de que anochezca. —indica Viktor con relativa tranquilidad, pues sería que todos los elementos están cubiertos, admitirá que fue buena idea hacer lo que Yuuri dijo en un inicio.
—No hay forma de que yo aprenda esto... Es muy complicado. —pasa las páginas algo dobladas del libro que le fue dado, las posturas aparte de confundir por lo borroso que está, lo tenían preocupado ¿Que pasaba si la espada se rompía como advertía en el libro? No piensa usar una pistola y por, sobre todo, con la espada tiene la ventaja de la distancia y doble filo, cosa que con un cuchillo no se puede.
—No hace falta que lo hagas en realidad. —se ríe por la mueca que hace el japonés, girando el libro noventa grados.
Iban tranquilamente en la parte delantera del camión, que no es más que un tráiler gran tamaño. Mientras ellos dos van adelante el resto quedó en la parte de atrás, que siendo de esos que transportan casas, lo que llevan ahí es más que perfecto para viajar, buscar donde dormir o acampar ahora queda tachado de sus prioridades por primera vez.
Ya se hacía de noche y cuando pensó en parar se percató de algo puesto a un lado del camino, con un bastón de madera y cuchillo clavado llamó su atención. Tuvo la idea de ignorarlo, pero Yuuri lo vio y no dejaría de pensar en que era eso y que posiblemente es para ellos. Al bajar del camión y tomar la caja lee lo que hay escrito.
Encontraron cajas durante mi ausencia y venía esto dentro, para nosotros es inútil y creo que ustedes les hace falta. Que les vaya bien, deberías darle a Yuuri este bolígrafo para que salga de tanto agobio. ATTE. Amvlýs.
Su firma es curiosa, pues hace una especie de rayo bastante peculiar, al abrir dicha caja se encuentra un pequeño estuche de lentes y pensándolo seriamente, aun si esto tenía toda la mala impresión, debía aprovechar para mejorar el viaje de su pareja. Con resignación subió de nuevo al camión con la caja en manos, Yuuri la lee al momento de reanudar la marcha.
Al oscurecer por completo Viktor estaciono en una de las entradas que hay al bosque del costado derecho de la vía, para al menos disimular mínimamente el camión. La pareja pasó de adelante a atrás, donde los demás estaban hablando con calma y Minho dormía con las patas arriba, cómodo como hace mucho tiempo no lo está.
— ¿Y eso? —Phichit salto sobre Yuuri al verlo con la pequeña caja.
—Amvlýs lo dejo por el camino —abrió la caja y sacó el estuche con las gafas dentro —. Viktor no me dejo ponérmelos allá adelante.
—Todos debemos ver que tal te sienta tener lentes nuevos. —ríe nervioso como excusa, Phichit asiente exageradamente. Yuri lee lo que dice la caja y sacando el bolígrafo negro.
— ¿Escribir que?
—Hay gente que prefiere escribir lo que piensa en lugar de decírselo a alguien directamente, quizás pensó que Yuuri lo necesitaba. —comenta Mila, Yuuri se sentó y esta le cubrió los ojos. Viktor tiro los lentes dañados a un lado y sacando los nuevos de pasta azul oscura y negro las coloca, Yuuri abre los ojos.
— ¿Y que tal? —pregunta, la cara de espanto de Yuuri los asusto.
— ¿Mamá? ¿pasa algo malo?
—Oh por... dios... ¿Qué tanto les paso? —pregunta impactado de verlos sin razón alguna, se miran entre ellos —. Y tu... cara es tan... De verdad te pareces a mí —aprieta los mofletes de la niña, fijándose a detalle en Milenka —. Y Otabek esta... grande ¿Qué pasó?
— ¿Cómo que "Qué pasó"? —Yuri frunce el entrecejo y se cruza de brazos —. No ha pasado nada que extraño a aparte de lo que ya has vivido.
—Estas... más grande...—balbucea hasta asustado —. Es que... todo está demasiado claro ahora y es terrorífico. —admite perturbado.
Vamos que antes apenas veía siluetas borrosas, los ojos se distinguían a duras penas, para él, la cara de todos es una mancha redonda color piel con un par de círculos de cierto color, por no decir que se hizo muchas imágenes mentales de Milenka no se adaptaban en prácticamente nada, desde un inicio no la pudo ver claramente.
—Sus lentes estaban hechos trizas casi desde el inicio, no me sorprende que ni siquiera se haya dado cuenta de que por lógica hemos crecido. —comenta Otabek, Yuuri se estaba poniendo hasta pálido de ver detalladamente a cada uno.
—Lo siento... enserio, es que, de verdad no podía ver nada y ahora veo demasiado. —rasca sus ojos por debajo de las gafas.
—Siempre has sido un topo ¿Qué diferencia hay?
—No empieces por el amor de dios...
— ¿Entonces no eran así? —pregunta Milenka perdida, no piensa que pudieran haber cambiado tanto.
—Viktor tiene menos frente. —entrecerró los ojos viendo a su pareja que se aguantó la risa, Yuuri debió verlo más calvo que nunca entonces.
—Eso quiere decir que no viste bien a nadie en todo este tiempo. —se sonríe Phichit, Yuuri no reconocería a más nadie que no fuera ellos, aunque tampoco es que se hallan topado demasiada gente.
Solo un rumano que casi los mata al abrir la puerta de un avión en el aire, un trío de hermanos locos que los quisieron ver muertos en una fosa, que luego los persiguieron para secuestrarlo de nuevo y un americano con un peculiar grupo... Estos últimos son la única cosa que puede considerarse buena. Ah y si contaban a Milenka, Yuuri no sabría a quienes ayudaron hace tanto tiempo.
—Minho es más... bonito de lo que había en mi memoria. —acota viendo al can que recuesta su cabeza en la rodilla del japonés.
— ¿Te molesta ver claramente? —interroga Seung por la cantidad de detalles que nombra el asiático.
—Para nada, solo déjenme acostumbrarme a esto. —pide sintiéndose como un bebe demasiado grande.
— ¡Puedes ver los rollos! —Phichit se sienta de golpe a su lado —. Si los pones a la luz se distingue la imagen ¡Sabía que serían útiles!
—Muy útiles para topo, aja. —Phichit le saca la lengua y saca sus preciados tesoros, Seung se rasca el puente de la nariz. Milenka sentada al otro lado de Yuuri sostiene la pequeña linterna que tienen y así ver las imágenes.
Mientras hacían esto se acomodaban para cenar y se decidían quién vigilaría esa noche, quedando Otabek únicamente, esté de por sí es lo suficientemente bueno para defender y siendo de los que utiliza siempre armas de fuego, se enterarían si necesitaba ayuda. Yuuri estaba prácticamente anonadado por todo lo que habían pasado y lo que no pudo ver, incluso lo hacía sentir un tanto triste por eso.
—De verdad tenía una cara afeminada. Con razón a Mila le gust-
— ¡Mírate en un maldito espejo antes de criticar a ese hombre! —quisquillo aun avergonzada por el asunto —. De tanta gente que se murió ¿No podía ser ese italiano también? Joder... Me haría heterosexual por ese-
—EJEM. —carraspeo el kazajo.
— Hay algo aquí de lo que no me estoy enterando...—susurro Yuri notando la tensión que se montó entre la rusa y el kazajo, Yuuri ladeo la cabeza, con la vista más clara podía notar que Otabek estaba... ¿Molesto es la palabra? Es difícil especificar que es lo que está en la cabeza de ese hombre que finge indiferencia.
Porque tenía que estar con gente que finge no sentir nada como una piedra... Dudaba que fuera fácil o bueno para la salud ocultar tanto. Tras cenar todos se acomodaron para dormir, Viktor lo abraza de tal forma que escurrirse de su agarre es tanto complicado, más no imposible y haciendo cariñitos a Milenka y Minho los pudo evitar con éxito. Una vez logrado su objetivo salió de la parte trasera del tráiler, viendo arriba de este a Otabek mirando a través del rifle.
— ¿Pasa algo? —pregunta apenas lo escucha terminar de subir, Yuuri gateo hasta quedar cerca, demasiado temeroso de ponerse de pie ahí arriba. — ¿umm?
—N-no, no pasa nada. —asegura, Otabek rueda los ojos y deja el rifle.
— ¿Entonces? Deberías estar durmiendo con Viktor antes de que se despierte haciendo un escándalo pensando que... que...—detuvo el regaño, iba a decir que Sore esta por ahí, si se lo decía arruinaba todo. —Como sea, vuelve a dormir, que tengas lentes nuevos no quiere decir que puedas ver en la oscuridad.
—Estas raro desde hace unos días, es como si estuvieras dolido. —miro a otro lado indiferente como de costumbre. —Es muy obvio, al menos lo es para mí, puedes decirme qué es lo que te pasa.
—Estoy bien, solo poco sueño y dolor en una herida de puñalada. —sonríe burlón por el asunto.
—La herida es lo que menos te ha molestado hasta el momento... No le diré a ninguno si es lo que te preocupa, puedes confiar en mí. —asegura abrazando sus piernas y recostando la cara en las rodillas, Otabek apretó un poco los labios.
—Ya dije que estoy bien.
—No lo estas. Mientras más lo niegas más se nota —pensó en rebatirlo —. ¿Es por Mila? ¿Es por Yuri? Tú me ayudas mucho, yo también puedo hacerlo, solo déjame hacerlo ¿sí? —pide tomando la mano de Otabek, quién traga grueso y se aparta de inmediato —. Entonces...
—Son los dos... Son los tres... es algo que no puedes entender porque no te ha pasado y no te va a pasar.
—Explícamelo, quiero ayudarte. —insiste. — ¿los tres? ¿Quiénes tres?
—Yuri, Mila... Jean...—Yuuri parpadeo sorprendido por la inclusión de este, pues no sabía que tenía que ver. No sabía prácticamente nada de la vida de Otabek antes del desastre, mucho menos de Jean. —Tú tienes... Lo que yo quiero y, aun así, no puedo odiarte y aparte de todo encontré mi razón de seguir por ti. Es tan malditamente injusto.
— ¿Te duele Jean? Que este... muerto...
—Él me gustaba mucho, único amigo, compañía... Y apenas le dije lo que pensaba se cayó de culo al hielo. Me dijo que se casaría, incluso me pidió ser el padrino de la boca, estar ahí en su momento más importante...
—Oh... Ya veo...
—Me tenía asco desde entonces, era difícil no darme cuenta, se le notaba. Ya de nada sirve pensar en que, con todo esto, hubiera estado tan contento de ver a Isabella muerta y así tuviera que recurrir a mí. —ladeo la cabeza, viendo a un punto muerto. —Pero no paso... Yakov no me permitido agarrarlo, solo me jalo junto a Yuri para salir de la pista y murió sin que yo tuviera la oportunidad de al menos decirle algo más.
— ¿Enserio piensas hacer la boda con todo blanco? No creo que te luzca demasiado...—opina viendo al canadiense probándose el traje, apenas había llegado a la tienda.
—Isabella quiere que sea así y la idea me gusta, el JJ Style se nota majestuoso de esta forma —
dramatiza cómo es su ya consabida costumbre —. Pedi que te hicieran el traje a ti tambien, ve a probartelo y decirme que tal te queda.
—Pude comprarmelo yo —farfulla tomando la bola que le dieron, Jean comenzó a empujarlo dentro del probador.
— Pero eres el padrino así que yo quería encargarme de tu traje, entra ahi y pruebatelo. — término dentro del lugar y con un suspiro no tuvo más que hacer caso. El padrino... ni siquiera le preguntó si quería serlo, prácticamente lo dio por sentado. El traje estaba holgado, blanco con un pañuelo azul celeste en el bolsillo, el maldito problema es que no sabía atarse esa maldita corbata del demonio.
—Me recuerdas porque debo usar esta cosa que podría asfixiarme en cualquier segundo...— en si, tiene odio por las corbatas.
—Suenas como un niño haciendo berrinche. Ven acá. — Jean se acerca y toma la prenda, atandola con cierta calma sin notar que Otabek se lo queda mirando. Un impulso que salió de repente, tomó el rostro contrario y para sorpresa del mismo, plantando un beso.
— ¿Jean?— este se giró a ver a la entrada, Isabella veía con una ceja alzada. Con un empujón apartó al kazajo, viéndolo con el ceño fruncido —. Es-estaré fuera...
— ¿Por qué hiciste eso? — pregunta notoriamente molesto, Otabek baja la mirada—. Eres mi amigo y no te pienso juzgar al respecto pero sabes que es... Casi asqueroso para mi.
— ¿te soy asqueroso?
— ¡No tu! Solo digo que de igual manera... Ugh, solo dime si lo sientes bien o no para arreglarlo, hay que tener el tiempo suficiente para la boda y debes estar perfecto.
— He llegado a pensar que quien no está realmente bien eres tú... — murmuró dándose la vuelta para entrar al probador, Jean miró con cierta sorpresa ¿Mal él?
— ¿Por qué debe estar mal querer que mi mejor amigo esté en mi boda y sea mi padrino? Va a ser el mejor momento de mi vida, quiero vivirlo contigo y-
—Y solo importa lo que está bien para ti. — miro al techo para respirar profundo y calmarse — . Sabes que iré igual, no me prestes atención.— moquea sin hacer mucho ruido, Jean bufa un tanto molesto por el pequeño espectaculo que hacía su amigo. Debía... Ignorarlo, necesitaba un nuevo enfoque...
—No creo que hubiera sido tan sencillo, se notaba lo mucho que la amaba.
—Lo sé. Por eso me hice el desentendido con respecto a él y llegó Yuri. —a Yuuri casi se le truena el cuello por lo rápido y brusco que giró a mirarlo. —El poco tiempo en España, lo que pudimos hablar, cuando esto empezó y lloró por tener miedo... Lo quiero demasiado, pero él te quiere a ti.
—Bu-bueno yo no... sabía eso... siempre lo tratas como un amigo y... él a ti.
—No hay mundo, no hay a donde huir en caso de que se arruine. Si se lo digo va a ser incluso peor que a Jean porque él no tiene con que rechazarme más que... decirme que no siente nada de esa manera por estar enamorado de ti ¿De qué serviría siquiera decírselo?
—Quién sabe, al menos yo reaccioné bastante extraño a cuando Viktor me dijo que me quería. —se encogió de hombros, en realidad se desmayó y teniendo en cuenta como Viktor lo veía considero dar una oportunidad a ver cómo iba la situación.
Y ahora ya lo ven... Siendo el foco del Señor Paranoia.
—Es Yuri, pensara que estoy jugando o se enojara y por último esta Mila... Desde el almacén hace meses que estamos teniendo sexo. —Yuuri entrecerró los ojos, eso explicaba un poco mejor porque ellos pedían dormir solos, en su tiempo pensó que Yuri siendo tan inquieto los pateaba y siendo como es no era tan mala la excusa.
Mila es lesbiana... joder aun si es Otabek es raro que este teniendo sexo con un hombre si tanto le incomoda o dice que le incomoda. ¿Hay lógica en este grupo? Aparentemente no.
—Ella me usa, yo la use a ella... Era un círculo vicioso asqueroso en el que acabe queriéndola y a ella parece que le importo más que para hacer eso... Que para estar porque Sala no lo está. Jean me paso de lado, Yuri no lo sabe y aunque lo supiera no le importaría y Mila es igual...
¿Es empedernido masoquista?
— ¿le has dicho a Mila? —el kazajo asiente. — ¿Y...?
—me mandó a la mierda, sin decirme más nada que soy hombre... Es como si... no valgo para más nada que estar ahí, siendo algo no debe ser tomado en cuenta y... duele que piensen que no soy más que una persona desechable y sin sentimientos. —moquea, viendo a otro lado por negación a que Yuuri lo mire así de vulnerable.
En parte es culpa suya ser visto de esta forma, por no dejar ver este lado que, rogando por ser escuchado, espera que sus sentimientos sinceros sean tomados en cuenta al menos un poco. El peso repentino sobre su regazo lo asusto, más aún el abrazo y la pequeña caricia al cabello.
—Si te duele tanto debes decírselos, no tienes que sufrir por gusto y mucho menos sufrir por algo que no debería hacerlo. —Retuvo el aire un poco. —Si algo así te duele puedes decírmelo a mí, no te juzgare por nada y aun si no lo vivo entiendo que agonizas por ello... Se humano y llora libremente, no tiene nada de malo.
Un tanto tembloroso se abrazó al japonés, apretujándolo poco después y finalmente llorando en su hombro. No quería esto, sabiendo su capacidad empedernida de enamorarse de quién le tiende la mano, no quiere seguir sufriendo por sentimientos que no llevan a ningún lado y él que más lejano se encuentra es Yuuri, más lejos que cualquiera y... Sabe perfectamente que de tener que escoger, el asiático no lo tomaría a él.
Sin embargo, por ahora, disfrutaría del apoyo que le está brindando, como el único que parece percatarse de que no es de piedra y es capaz de sufrir.
—Joder, este es el lago más grande con el que nos hemos cruzado. —silva Yuri, viendo por la ventana.
—Creo que finalmente salimos de China. —comenta viendo la señalización en unos extraños garabatos que chinos no son, Yuuri alzo la mirada del libro, el cielo despejado en el atardecer hacia lucir el enorme lago como uno de los más bellos.
—Es un simple charco, nada que me sea realmente importante.
—No seas quejón, es muy lindo... ¿Bajaremos? —pregunta mirando a Viktor, tras casi dos semanas de ir rodando hacía falta un poco de estiramiento más allá de pasar a un lado a otro en el camión.
—Quiero bañarme, por supuesto que vamos a bajar. Tan solo déjame ver donde estacionar.
Una vez logrado el objetivo y con todos fuera comenzaron a desvestirse para susto de Seung, Phichit no le había explicado el mínimo detallito de tener baños en conjunto, por lo que acabo viendo a otro, considerando seriamente si realmente pertenecía con toda esta gente...
— ¡H̄māp̀ā no seas tímido! —lo abraza por la espalda, con solo los boxers puestos y Seung acabo poniéndose colorado hasta las orejas. —Es normal, además, no es nada que no hayas visto ya.
—No me fascina la idea de ver...—resopla, las manos en su pantalón lo sobresaltaron.
—No es tener sexo, solo es darnos un lindo baño, piensa con son como las aguas termales a las que nunca fuiste.
—E-el agua esta fría...—Yuuri se abraza a así mismo, teniendo el agua a mitad de pecho, Viktor se lanza sobre él, hundiéndolo en el agua. — ¡Viktor!
—Es que te ves tan adorable cuando tiemblas —su sonrisa boba al abrazarlo hizo a Yuri resoplar, sacando la mugre que hay en su cabello, tenerlo largo es cómo atraer más porquería a este y no es el único que se ha dado cuenta de ese detalle —. El cabello pesa en el agua. —comenta tomando uno de sus mechones.
— ¿Por qué no se los cortan? Hace un tiempo habían regañado a alguien por tenerlo largo. —Milenka intenta llegar hasta donde está Yuuri, es difícil por lo profundo del lago y nadar como un perro es complicado apresurarse. Minho está jugando en el agua y Phichit sigue en su proceso de convencer al coreano de entrar al agua.
—No sé, simplemente me gusta tenerlo largo de nuevo. —se encoge de hombros y Yuuri agarra a Milenka que logro llegar, limpiando los mofletes con suciedad.
—De igual forma no es tan largo, no veo que tenga nada de malo. —asegura Otabek viendo la herida ya cerrada en su abdomen, que dejaría una evidente cicatriz.
—De todos, tu eres quién lleva el corte más raro. —ríe Phichit, Seung está desvistiéndose finalmente.
—Es original, yo no le veo lo raro. —apoya Yuri haciéndose el cabello atrás por completo. Seung está casi mirando al cielo mientras entre, con una expresión de hastió única. Yuuri aun con los lentes mojados pudo fijarse en algo.
—Phichit, esa cosa en tu hombro... Seung también la tiene. —ambos se miran, preguntándose interiormente porque rayos no se había fijado que tenían esa mancha tan evidente ahí, aunque con las pocas veces que se han visto sin ropa es de noche, eso explicaría un poco a que viene la sorpresa.
—Antes no estaba así. —frunce un poco el entrecejo tocándola.
—Yo no recuerdo tener esto siquiera. —bufa Seung.
— ¿Por qué yo no tengo eso? Estoy con ustedes. —pregunta Milenka con cierta preocupación, Yuuri le da un pequeño beso en la frente.
—No es importante, y si es malo, puede que estés mejor que nosotros. —sonríe débilmente a la niña que se limita a asentir.
—Ve con Yuri un momento, tengo que hablar con Yuuri. —pide y Milenka rueda los ojos, resignada toma rumbo al rubio. — ¿te duele aun? —pregunta en un susurro.
—No, hace un tiempo dejó de- Ung... No toques eso... —pide cerrando un ojo.
—Debimos haber preguntado si sabían que es lo que pasa contigo ahí, es como si te hubieras vuelto hermafrodita de un segundo a otro. —Yuuri inflo los mofletes. —Es solo una forma de decirlo, no te molestes.
—cállate Nikiforov. —le salpica agua en la cara y Viktor da un pequeño beso a la mejilla del japonés.
...
— ¿No podemos simplemente buscar algún edificio en el que aún haya paso de agua la próxima vez? —pregunta con el cabello aun goteando, no le hacía gracia tener que ver a los demás tan... tan... Grandes, es decir... Siente que no se ha desarrollado una mierda viéndolos y es incluso mayor que Yuri ¿Qué lógica tiene eso?
—Eso es complicado y no seas mojigato H̄māp̀ā, somos una familia. —ronronea Phichit, que había disfrutado de molestar al coreano en el agua.
—Además, perderíamos más tiempo, cuando estemos en Japón lo haremos. —Viktor sacude la cabeza de un lado a otro para que el exceso de agua caiga. Yuri lo exprime con sus manos sin dificultad.
— La casa de allá es una tienda donde vendían globos de los deseos, de esos que lanzas al cielo y se caen después. —Otabek y Mila habían ido a investigar lo que parecía una pequeña cabaña.
—Nada útil en realidad. —bufa Mila, esperaba que hubiera golosinas dentro.
— ¿no podemos encender uno? Como en la película de Rapunzel. —pregunta Milenka a Yuuri que acabo pensativo.
— ¿Cuánto tiempo tenemos en esto? —Viktor niega con la cabeza, no tenía ni idea. — ¿Por qué no los tomamos y hacemos un... funeral? —ofrece mirando a Otabek, Yuri y Seung.
— ¿Funeral? ¿Con globos de los deseos? —pregunta confundido por lo que ofrece. Mila se rasca la cabeza, no está muy segura de que eso sea una buena idea.
—Cuando mi abuela murió, yo tenía ocho años le hicimos un funeral y un año después de eso hicimos una lámpara de papel para ponerla en un estanque que había en su casa. Es una manera de honrarlos y también se dice que sirve para hacer que sus almas vayan al paraíso. —explica, Viktor lo piensa un poco.
—Llamaríamos mucho la atención. —menciona Otabek.
—pero ninguno ha tenido un funeral, ni siquiera hemos hecho la más mínima cosa por ellos más que llorarlos. Eso impide su propia libertad espiritual. —Yuuri es japonés, era más que evidente que iba a pelear como terca mula el asunto, pues su respeto a lo espiritual no es nada disimulado.
—Apenas pude enterrar a Hye y nada más... Hacerlo no suena tan mal. —opina Seung.
—Sería muy bonito hacerlo, un funeral colorido. —Milenka da pequeños saltitos animada por la idea.
—El lago es grande, al pasar unas horas acabaran en el agua. Quizás... Despedirnos ya haga que pese menos.
Cada uno tomaba cuantos globos de papel pudiera, dependiendo de cuantas personas quisieran despedirse. Yuri tomo solo uno, pues Viktor tomó cuatro y sabía que escribiría en ellos. Yuuri tomo dos, Otabek tomo uno, Mila tres, Milenka dos y Seung tres. Phichit quedo dudoso de si hacerlo o no, que estuviera convencido de que no encontraría nada si realmente iban a Tailandia no quería decir que necesariamente sería así.
Acabo tomando varios y usando uno de los tantos marcadores que había en la tienda para anotar los nombres de sus familiares, incluyendo a Celestino, Guang y Leo. Yuuri sintió su corazón encogerse por ver tantos, jamás pensó que tendrían que vivir con el recuerdo de tantas amistades muertas... tanta familia.
—Jean... —murmuro Otabek lanzando el suyo.
—Abuelo. —Yuri dio un pequeño empujoncito al globo y este comenzó a volar junto al otro.
—mamá y papá. —Milenka soltó su par.
—Sala, Emil, Michelle...—Mila soltó último el de Sala, viendo cómo se alejaba lentamente.
—Minako-Sensei, Marie...—Yuuri moquea un poco.
—Yakov, Chris, Lilia, Georgi. —Yuuri lo ayudo a soltar los cuatro. El cielo ya estaba iluminado junto a la luna, el lago refleja la imagen de los globos en el cielo.
—Hye, mamá, Keyowo...—Seung menciono el último, cuyo globo tenía el dibujo de una pequeña huella de perro, Phichit pensó en preguntar después.
—Guang, Leo... Phailin, Celestino...—va murmurando los nombres escrito a medida que las lámparas se las dan encendidas. Yuuri aprieta el agarre en la mano de Milenka, que lo mira.
The moon lights the stage
Though the wood is near decay
Just for you I'll play symphonies on the parquet
These days I gaze
At the moon that's in full phase
Beautiful as it is?
Covered in clouds, smoke and haze
Su voz fina y quebrada daba un aire mucho más triste al que se tenía de por sí. Mila llevó una mano a su boca para evitar interrumpirlo con su llanto repentino. Seung y Phichit se sientan juntos, con el coreano apoyando su cabeza en el hombro de su pareja tan solo permitiendo que las lágrimas bajen por su rostro.
The sun dawns
Brightly bringing the heat as it sweeps
And melts the winter away
That old flame still the same
Frozen by winters name
But my love starts to melt the ice away
Let me hold you close, this storm's not gonna go
So I'll do the same
Its you I see
Secretively
Hiding your one true answer from me
My feelings won't change, I'll find words to convey and whisper them dear
My love will last
Though we're apart
So let me piece back your he
Otabek se sentó en la arena, viendo el que había soltado, que era de color rojo, restregó su rostro, fingiendo que es simple molestia aun cuando sabía que Yuuri lo estaba haciendo a propósito. Estaba usando esa conversación a su favor, como si quisiera que al escucharlo llorara y soltara un poco más de ese dolor
As time passes by, my feelings won't decline
But with each truth you keep
Buil walls between you and me
I'll writte it again
"Please don't change my only friend"
You reach your had to me and leave a mark on my cheek
But this storm withholds as it pours, As it roars
And washes away falses
Like a drop of blood, deep red colour, was it love?
The camilla lusts for water in the snow
Yuri también se sienta, respirando profundo mientras las lágrimas caen, la voz de Yuuri se encarga de hacer salir aquellas emociones que intentan ocultar para no parecer débiles
If I wake someday and you've faded away
Was it just a dream?
Its you I seek
So wait for me
No matter which path I'll have to take
I still hold you dear
My heart's wish is crystal clear
Selfish as it is
The sights I've seen
The scenery
Now seem so foreign to me
Far out from my reach you leave me again
All my memories are nothing but nightmares
The past will, future will
Forever I will
Trust in my heart whilst in the dark
Se detiene por un momento, Milenka suelta su mano y Viktor abraza a Yuuri por la espalda, para evitar que lo mire y sin saber cómo lo hizo, poder continuar junto a él. Este mismo impulso vino de Yuri y Otabek en sus respectivos lugares, sin una razón de ser clara.
Let me hold you close, this storm's not gonna go
So I'll do the same
Its you I see
Secretively
Hiding your one true answer from me
It is in the snow, camillas bloom and grow
The colour of love
It's in the night
I'm in your light
You know my heart is now yours
Dio un pequeño beso a la cabeza de Yuuri, que se recostó más de Viktor. Yuri volvió la vista al frente, no quería mirar eso. Phichit soltó un poco el aire retenido, pensando seriamente si es buena idea romper el silencio.
—Necesito ir a Tailandia...—voltearon a mirar al tailandés que abraza sus piernas, ya se había tardado en admitirlo.
Canción: Crescent Moon [English cover]
