Siento haber tardado con este capi! pero luego de escribirlo decidí cambiar un par de cosas así que me tomó mas tiempo del esperado.

Como siempre gracias por leer!


-¿Vas a pasar o no?-Kate salió de su imaginación y miró al adolescente que la miraba malhumorado con una mano en la puerta.

Su corazón latía de prisa por la adrenalina que lo que acababa de imaginar en su mente le había provocado.

Pero luego de ver la cara de él, no movió un musculo.

-Si te haces a un lado podría hacerlo-Fue lo que contestó.

Él apretó la mandíbula y se hizo a un lado cerrando luego con un portazo.

Kate se giró mirándolo de forma amenazante.

-Escúchame bien-Le susurró-Legalmente eres un adulto, así compórtate como un adulto aunque sea una vez en tu vida.

-Oh, ya veo cual es realmente el problema aquí: mi edad.

-Tu edad no es el problema, el problema es que te empeñas en comportarte como…

-Katherine-Rebecca apareció interrumpiéndolos-Te estamos esperando… como siempre-Agregó luego-Pasad por favor.

Kate le lanzó una última mirada a Castle quien la ignoró completamente acelerando el paso.

Cogió aire y entró en el comedor, sentándose en el asiento libre al lado de su sobrino.

Chuck le sonrió y ella intentó devolverle la sonrisa, aunque fue algo complicado al estar aun tan molesta.

-Por favor, Katherine, no te sientas tan alegre de vernos-Escuchó la voz de su madre y giró la vista.

-Oh, hola mamá…papá ¿Qué tal el viaje?

-Estupendo-Dijo Jim divertido, ignorando la ironía de Kate.

-Tu padre se la ha pasado muy bien probando cada cóctel existente en toda Europa.

-Oye, solo se vive una vez-Johanna puso los ojos en blanco.

-Kate, veo que sigues con el mismo espíritu de siempre…-Kate miró hacia donde estaba la madre de Casey.

-Julia-La saludó-Cuanto tiempo…

-Es lo que siempre le digo a Casey. He comenzado a sentirme poco importante…

-Mamá…

-Abuela eso no es verdad, eres importante para todos-Dijo Chuck alegre.

Kate miró hacia el otro lado de la mesa y se encontró con la mirada de Castle, que aun parecía bastante enfadado.

Quería colocar sus manos en el cuello de él y estrujarlo, luego quería besarlo y morderle los labios con fuerza y luego…

-Oh, Rebecca eso luce estupendo…-Kate resopló intentando calmarse cuando Rebecca entró finalmente con el pollo, como en su imaginación.

Desde que estaba con Castle había comenzado a controlarse más, estaba más relajada y no tan impulsiva, pero ahora mismo, se sentía sumamente impulsiva.

-Y Katherine, cuéntame, ¿hace mucho que estás en Nueva York?, Casey siempre me cuenta que estás en un país diferente- Le preguntó Julia mientras la cena era servida.

Kate se revolvió en el asiento.

Odiaba este tipo de cenas. Recordaba tenerlas también a menudo cuando Rebecca y Casey aun eran novios y sus padres eran muy amigos de los padres de Casey.

Debía sentarse por horas y aparentar que le interesaba lo que hablaban. Por supuesto no faltaban los comentarios de su madre sobre lo rebelde que era Kate y lo mucho que la preocupaba a veces.

Kate acababa levantándose de la silla y largándose.

Por supuesto que ahora que era una adulta no podía hacerlo. Aunque tampoco era que le interesara demasiado lo que sus padres aun pensaran de ella.

No, a ella en ese momento le interesaba más el adolescente malhumorado que estaba allí a pocos metros.

¿Quién se creía para venir a imponerle cosas?, era un niñato y ella estaba comenzando a pensar que quizás las cosas entre ellos no iban a funcionar porque a él le faltaba aun mucho por madurar. O más, bien por aprender.

Tenía que aprender que ella era quien era y que mas que ser terca, era un alma libre.

-Hace unos meses, si-Asintió ella llevándose un vaso con agua a los labios-Estoy trabajando ahora mismo para la comisaria 12.

La cara de Julia fue un poema.

-Había olvidado que te dedicabas a eso…-Soltó una risita-Una profesión inusual para una chica…

-De hecho, no es tan inusual-La miró Kate-Tengo muchas compañeras que son detectives.

-Claro, pero probablemente no sean de tu posición…

-De mi posición…

-Lo que Julia quiere decir, es que alguien con nuestro apellido no debería estar haciendo ese tipo de trabajos…-La apoyó Johanna.

Kate tuvo que controlarse para no levantarse y tirar la mesa.

-Claro-Murmuró-Seguramente debería haberme graduado de la universidad y ahora mismo estar como ama de casa. Sé que eso te haría más feliz.

-No tienes por qué ser sarcástica, Katherine, solo estamos opinando…

-Podéis guardaros vuestras opiniones en el…

-¡Vale!-Intervino Rebecca-Ya que la cena está servida, por favor, comamos-Dijo sentándose y dándole las gracias a Olga por ayudarle a servir-No quiero discusiones-Le susurró a Kate-Compórtate.

-No me digas que me comporte…-Comenzó a decir Kate.

Se calló cuando sintió la mano de su sobrino sobre la suya, tranquilizándola.

Ella cogió aire y se bebió el vino de un sorbo.

Esta definitivamente no sería su noche.

La cena transcurrió con Kate y Castle bastante callados. Incluso Chuck lo notó e imaginó que algo había pasado entre ellos. Sobre todo por las miradas que se lanzaban de vez en cuando.

No eran esas miradas de antes, de enamorados. Estas eran miradas más bien asesinas.

Kate notó que Castle miraba de tanto en cuanto a Julia, y se preguntaba por qué. Quizás le gustaban aun más mayores, pensó sarcástica.

Realmente había aceptado venir a esta cena porque quería hablar con Castle, pero al llegar y ver la actitud de él…todo se había ido a la mierda.

Comieron el postre y todos pasaron al salón en donde siguieron con la "entretenida" charla sobre viajes y cotilleos de gente que a Kate no le podía importar menos.

Se dio cuenta de que Chuck y Castle se escaquearon como siempre y se fue en busca de Rick.

Los buscó en el jardín por si habían ido a fumar pero no los vio. Se encontró luego a su sobrino saliendo de la habitación que usaban como "play room" en la planta baja.

-¿Has visto a Castle?-Le preguntó.

-Está en su habitación creo…-Kate asintió-Tía…-Ella se que estaba por irse a buscar a Rick lo miró-¿Está todo bien?

-Avísame si sube alguien, ¿podrías?-Le pidió esquivando su pregunta.

-Claro.

-Gracias.

Subió las escaleras y se asomó en la habitación, en donde vio a Castle recostado en la cama con el móvil en las manos.

Él giró la vista mirándola, apretó la mandíbula y volvió la vista al móvil.

Kate cogió aire entrando y recostándose en la puerta.

-¿Vas a hablarme?

-Igual soy tan niñato que aun no he aprendido a hablar.

-A estas cosas me refiero-Dijo ella señalándole-¿No podemos hablar como dos adultos, Castle?

Él tiró el móvil a un lado y se sentó en la cama.

-¿Qué quieres de mi, Kate?, acabo de convertirme en adulto, acabo de cumplir los dieciocho. Si, puede que me falte madurar, pero ya eso tu lo sabías cuando quisiste estar conmigo.

Ella lo miró fijamente cruzándose de brazos.

-Necesito que entiendas, que analices la situación.

-¿Qué situación?

-La nuestra.

-Nuestra situación…-Él miró fijamente el suelo y luego la miró de nuevo-Quieres decir, la situación en donde estoy enamorado de ti y en la que tu estas enamorada de mi…¿esa situación?

-Rick, escúchame bien-Ella ablandó un poco el gesto acercándose-Nuestra situación es complicada…

-Complicada-Rió él-Te gusta esa palabra ¿no?

-No, en realidad la odio. Pero es la verdad. Imagínate que se lo digamos a todos allí, en medio del salón, ¿Qué crees que pasaría?

-Lo que pasaría es que podríamos dejar de escondernos.

Kate resopló.

-¿Crees eso de verdad? ¿Crees que lo contaremos y todo irá bien?-Rió con cinismo-Rebecca me echará de su casa y probablemente te prohíban verme.

-Tengo dieciocho.

-Aun vives bajo el techo de ellos.

-Pues me mudo contigo.

-No es tan fácil.

-Lo es, pero tú lo haces complicado.

-Ah, ¿ahora si es complicado?

Él se puso de pie como un resorte.

-Lo que pasa es que tienes miedo de lo que van a decir de ti…

-Nunca me ha importado lo que digan de mi-Dijo ella con los dientes apretados-Pero esto es diferente porque una cosa es hacer lo que me da la gana y otra hacer lo que me da la gana y joder a una familia entera a propósito. Uno de los dos tiene que portarse como un adulto aquí.

Él se cruzó de brazos.

-Y esa eres tú, por supuesto…-Asintió-Queda claro lo que realmente soy para ti, un niñato.

-Nunca he dicho eso.

-¿Qué era lo que querías? ¿Qué yo me enamorara de ti para luego tratarme como a un pañuelo desechable?

-No te he tratado así nunca, no digas tonterías.

-¿Realmente me quieres, Kate? ¿O solo estás conmigo por diversión? Porque te gusta cómo te follo…porque…

Ella se acercó y lo cogió con fuerza de la camisa.

-Escúchame, gilipollas, te quiero, y lo sabes-Le dijo en un susurro lleno de frustración-Pero ahora mismo estoy preguntándome en donde tenía la cabeza al enamorarme de un adolescente que hace que todo parezca la tercera guerra mundial cuando no es más que una pelea de barrio-Lo soltó con brusquedad-No puedes tener todo cuando quieras, Rick. Tienes que aprender eso.

-No tengo que aprender nada. Supongo que todo lo que tenias que enseñarme ya me lo has enseñado. Porque eso era lo que querías, supongo. Alguien a quien enseñarle como tocarte, como besarte…para luego decirle que no puedes darle nada serio porque "es muy complicado".

Ella cogió aire dramáticamente.

-Pensé que de verdad podíamos hablarlo…-Negó con la cabeza-¿Sabes que, Rick?, aparentemente esto no va a funcionar.

-Aparentemente no.

-Bien. Pues nada, lo dejamos hasta aquí-Dijo caminando hacia atrás-Ah, y cuando me vaya, asegúrate de llamar a esa niñata que tienes por amiga y decirle que ha logrado lo que quería-Le dijo terminando por salir.

Rick cogió uno de los libros que estaban en su escritorio y lo tiró con fuerza contra la puerta.


Kate estaba intentando encontrar algo, sentía que solo le hacía falta una pista, por pequeña que fuese, para terminar de armar el rompecabezas.

Miró los papeles que tenía en sus manos y bebió un sorbo de cerveza.

Aunque las cosas con Castle estuviesen tan mal, ella estaba decidida a resolver el caso de Martha Rodgers.

Subió las piernas desnudas, enfundadas en unos pantaloncillos de pijama en el sofá y giró la vista cuando su móvil comenzó a vibrar.

-Javi-Saludó al ver que era su compañero.

-Hey chica, ¿recuerdas eso que me pediste?

-Si…

-No he podido ni siquiera acercarme al comisionado, pero he contactado con su ex secretario en esa época. Parece que no acabaron en buenos términos.

-¿Crees que es de confiar?

-Supongo que no lo sabremos hasta hablar con él.

-Gracias por ayudarme, Javi.

-Nada, para eso estamos-Dijo amigablemente-¿Ahora si vas a contarme porque tanto interés en el caso?

-Luego.

-Muy bien. Mañana nos reuniremos con él.

-Gracias de nuevo.

Colgó la llamada y miró al frente con la mente perdida. Perdida en Rick, y en lo mal que se sentía por lo ocurrido esa noche.

Pero probablemente era lo mejor.

Se puso de pie y se asomó en la ventana. La calle estaba algo desolada por la hora y estaba cayendo una llovizna, que poco a poco comenzó a ser mas y mas fuerte.

Kate suspiró pensando que quizás el sonido de la lluvia la ayudaría a dormir y a quitarle el cabreo que aun tenia.

Cogió el archivo de Martha y guardó todo, colocándolo debajo de un montón de revistas que tenia sobre la mesilla del salón.

Apagó las luces y comenzó a caminar hacia la habitación, pero dos golpes en la puerta hicieron que frunciera el ceño.

Se acercó a la puerta y abrió el cajón de la cómoda que tenia al lado de la puerta, cogiendo el arma que guardaba allí antes de asomarse en la mirilla.

Pero cuando vio quien era, dejó el arma en su lugar, quitando los cerrojos de la puerta.

-¿Qué haces aquí?-Castle se quitó la capucha y Kate notó que estaba empapado por la lluvia.

Él la miró intensamente y dio un paso adelante, cogiéndola por la nuca.

Kate se sobresalto y sintió como su cuerpo vibraba y ardía de inmediato ante la brusquedad de él. Se había excitado y ahora le costaba respirar.

-No quiero que lo dejemos hasta aquí-Susurró él muy cerca de su boca.

-Estás borracho-Afirmó ella al percibir el olor a alcohol en su boca.

-Estoy muchas cosas…estoy cabreado, estoy…ahora mismo estoy excitado…estoy…

-Estás borracho-Ella colocó las manos en el pecho de él intentando apartarlo.

-Kate…

Ambos se miraron en la oscuridad y Kate dejó que él la besara. Olía a lluvia y alcohol, pero por dios que sus labios se sentían estupendos. Se sentía excitada y cautivada como cada vez que Rick la besaba.

Castle la cogió con más fuerza e hizo que el beso se hiciera más y mas pasional y brusco. La arrastró hasta que la espalda de Kate estuvo contra la pared mientras los labios de él mordían los suyos sin piedad.

-¡Hey!-Se quejó ella dándole un manotazo en el brazo.

-Te necesito, Kate…-Ella sintió como él empapaba su ropa y como intentaba quitarle los pantaloncillos de pijama.

Besó su cuello con fuerza y pasión, casi de manera desesperada.

Kate sintió la excitación de él frotarse contra su muslo y se aferró a su sudadera mojada, sabiendo que debía pararlo. Aunque sus besos se sintieran tan ricos y su excitación contra su muslo se sentía tan grande…

-Rick, para…-Él volvió a besarla en los labios con fuerza y ella gimió bajo sus labios muy excitada, mientras las manos de él la cogían con brusquedad intentando desnudarla y ella seguía aferrada a su sudadera, debatiéndose entre dejar que él la desnudara o pararlo.

Pero el sabor a cerveza de su boca le hizo darse cuenta de que esto no podía pasar, no así.

Lo empujó con fuerza y él la miró con los ojos cristalinos por el alcohol, intentando volver a juntar su cuerpo con el de ella.

-No-Dijo ella alzando la voz.

-Kate… mi amor… te necesito…-Él estaba quitándose los vaqueros, intentando dejar salir su palpitante erección.

-Castle, basta-Ella se acercó y lo detuvo.

Rick entonces la abrazó con fuerza y ella estuvo a punto de decirle que la soltara pero percibió como sollozaba en su cuello.

Un enorme dolor se clavó en su pecho y lo abrazó.

-Shhh-Murmuró abrazándolo mas fuerte-Está bien, está bien-Suspiró-Venga, quítate toda esa ropa, estás empapado.

-Y borracho…-Dijo entre sollozos-Has dicho que estoy borracho…

-Lo estás.

-Lo siento yo… solo quería… aun estoy molesto pero necesitaba verte, te quiero tanto…

-Está bien-Lo tranquilizó. Se separó de él y su mirada de niño regañado hizo que ella sonriera-Venga, quítate la ropa-Lo miró en forma de reprimenda-Solo para que no te resfríes…no vamos a…-Él asintió y ella le secó las lagrimas.

-Si señora-Dijo con un saludo militar. De pronto parecía mas calmado-¿Sabes?, nunca te lo dije pero la primera vez que estuve aquí, te vi sin ropa…-Dijo y soltó una risilla mientras Kate encendía de nuevo las luces.

-Lo sé-Le dijo ella divertida.

-¿Lo sabes?

Él intentó sacarse los vaqueros pero se tropezó y cayó de espaldas en el sofá.

Kate lo miró con una mueca y se acercó terminando de sacarle los vaqueros.

-Sí, lo sé-Le repitió quitándole también la sudadera y la camiseta.

-¿Los calzoncillos también?

-Creo que eso te los puedes quedar.

Él sonrió revolviéndose en el sofá mirándola con los ojos velados.

-Creo que ya no estoy tan enojado.

-Es bueno saberlo.

-Te quiero.

Ella ablandó el gesto colocándose en cuclillas, a su lado.

Levantó la mano acariciando el pelo de él, quien cerró los ojos al sentir las caricias de Kate.

-Yo también te quiero-Le dijo, intentando luego ponerse de pie, pero él la cogió del brazo.

-Tú no te pareces a tu madre-Declaró Castle de repente haciéndola reír.

-Por suerte.

-Tú eres más guay…

Kate ladeó la cabeza sonriendo.

-¿Soy guay?

Él asintió solemne.

-¿Quieres saber quién mas era guay?, mi madre. Mi madre era muy guay…-Frunció el ceño-Oh ¿Sabes que recordé?, que la madre de Casey estuvo en el funeral de mi madre…

-¿En el funeral?

-Sí, estuvo allí y me dijo cosas, cosas que no recordaba pero ahora sí recuerdo…

-¿Estás seguro?

-Muy seguro. Me dijo que mi madre lo tenía merecido y no sé qué otras cosas, pero yo estaba muy triste y simplemente la ignoré-Movió la cabeza de un lado a otro-Creo que no me cae bien…

Kate frunció el ceño sin saber si él estaba inventando eso por la borrachera o si realmente seria cierto.

-A nadie le cae bien.

-Quédate conmigo, por favor…-Le pidió él sin soltarle el brazo.

-¿Saben en casa que estas aquí?

-No se han dado cuenta de que salí…-Negó-Soy un experto en eso-Sonrió luego como un pillo.

-Bueno señor experto, en este estado no te irás, así que puedes dormir aquí como en los viejos tiempos.

-¿Contigo?

-No, no conmigo.

-Quiero dormir contigo…

-Seguro que si-Ella se deshizo de su agarre-Voy a buscarte una manta y una almohada.

-Kate, quiero dormir contigo…-Siguió protestando él.

Pero para cuando Kate regresó él ya estaba dormido.

Kate le miró allí, con el pelo mojado y tan indefenso y de pronto todo el amor que sentía por él la cogió por sorpresa, haciendo que sintiera ganas de llorar.

Lo arropó asegurándose de que estuviera lo suficientemente cálido y cómodo. Castle era grande, pero en ese momento, parecía totalmente indefenso. Y Kate sabia que lo estaba.

Se quedó allí un rato simplemente mirándole dormir, pensando en lo que debía hacer, pensando en si realmente las cosas entre ellos podrían funcionar.

Porque el simple hecho de tenerlo allí la hacía feliz, pero sabía que esa felicidad no seria para siempre y que tarde o temprano tendrían que volver a enfrentar al futuro de su relación.

Se puso de pie y apagó de nuevo las luces caminando hacia su habitación.


Castle abrió los ojos sintiendo que le dolía un poco la cabeza, se dio cuenta enseguida que no estaba en su habitación, y los recuerdos de la noche anterior le invadieron.

Sacó los pies y se sentó en el sofá.

Fue hasta la cocina en busca de un vaso de agua y lo tragó a borbotones pues sentía la boca tan seca como un desierto.

Revisó los estantes preguntándose si Kate tendría algún antiácido y encontró una de esas pastillas efervescentes.

La echó en medio vaso de agua y caminó de nuevo hasta el sofá dejándose caer sobre él.

-Ah, estás despierto…-Kate se acercó estirándose.

Dios, adoraba como se veía por las mañanas. Tan natural…

-Si yo…he cogido una de estas…

Ella se cruzó de brazos.

-¿Te sientas mal?

-Un poco.

-Le he contado a Casey que estabas aquí. Le dije que te habías pasado un poco de tragos con unos amigos y viniste aquí porque te quedaba más cerca.

-Claro…-Dijo él irónico.

Ella ignoró su comentario y caminó hacia la cocina.

-Siento… siento haber venido así ayer…-Balbuceó él. Ella no le respondió-¿Estás molesta?

-No. Yo también me emborraché alguna vez.

Rick suspiró. No se refería a él borracho, se refería a todo. Pero no insistió y le dio un par de sorbos al vaso.

Miró unas revistas que estaban en la mesita que tenia Kate en el pequeño salón y rió divertido.

Las mujeres generalmente tenían revistas sobre el corazón o sobre ropa, pero Kate tenía revistas sobre autos.

Cogió una para curiosear y sin querer tiró las demás al suelo.

-Mierda-Murmuró recogiéndolas.

Pero cuando cogió la ultima, notó que debajo había un archivo. Frunció el ceño al leer el nombre de su madre en él.

Y cuando lo abrió, su corazón comenzó a latir de prisa.

-¿Quieres desayu…?-Kate regresó y se quedó callada cuando vio lo que él tenía en sus manos.