Bien, aquí está el último capítulo, para los que querían que publicara esto en navidad o antes incluso, pues déjenme decirles que yo también tengo una vida y además me hice prometer que no lo terminaría hasta tener mi juego de kingdom hearts 2.5 HD remix (el cual ya termine el birth by sleep 100%). Como bien se sabe la batalla terminó de lo más raro, y que ya no podría haber una batalla tan épica (en sentido sarcástico) como la que se publico durante Daraki, por lo que tuve que meterle ciertas puntos extras obre personajes entrañables, situaciones nuevas y tal vez una sorpresa que otra. En fin, no los distraigo más porque creo que no están leyendo esto y sólo vienen a leer el capítulo final de este fanfic que parece tener la misma cantidad de capítulos de una temporada, una coincidencia en realidad.

Por cierto si saben de que canción viene la letra que compartí en este capítulo, compartan con los demás en los comentarios.


XI

Decisión de Libertad

PARTE 2

Por las ventanas de los cuartos del hospital se podía ver con admiración como el invierno llegaba a esta parte del mundo, aunque no podía decirse lo mismo del suelo que cubría las nubes. A la mañana se ve en los canales de televisión a los reporteros que aún tenían sus cámaras y hablaban sobre la gran tormenta y el peligro que aterrorizo una vez más a la ciudad.

- Hoy es una nueva mañana en Tokio, como recordarán la noche de ayer fue una de las batallas más inolvidables de las Chicas Superpoderosas Z. Desde el enfrentamiento contra el monstruo el cual el profesor Utonium le puso el nombre de ÉL, la ciudad vivió en paz, pero ayer un nuevo monstruo igual de poderoso intento tomar el control de la ciudad haciéndose llamar: "Guerrero del Rayo". Aquí a mi lado hay expertos científicos y en mitologías que nos van a dar su opinión sobre lo que ocurrió ayer… Señores ¿qué opinan sobre la tormenta de ayer?

Un cuarentón calvo y con bata de trabajo, identificándolo como uno de los científicos es el primero en acercarse.

- Esta desgracia fue claramente culpa del trabajo del profesor Utonium, pensando que un poder tan grande pueda encerrarse en un cristal de cuarzo. Las consecuencias obviamente las pagó con su vida, y muchos de nosotros lamentamos su pérdida, pero me temo que nos veremos obligados a cerrar su laboratorio permanentemente, no puedo decir nada más.

Luego aparece otro señor, vestido con prendas simples como un pantalón de segunda y una casaca vieja y marrón, pero que en sus ojos se notaba esa chispa de conocimiento.

- Durante mis años de investigación tratando de buscar "nueva verdad", lo que pasó en la tormenta sobrepasó todas mis expectativas. La criatura que apareció la noche de ayer no se parece en nada a ninguna de las leyendas que está escrito en los libros antiguos. Sin embargo, presenta las características de un ser mitad demonio y mitad humano. Lo que podría asemejársele en lo que se refiere a su armadura sería con Tchang Zu, o por la velocidad que describía, al Byakko, o comparándolo con su poder, al mismo Raiju. En cualquier caso, que bueno que haya sido destruido.

La reportera entonces decide avanzar a investigar por otro lado, pero entonces se topa con un sujeto alto, de hombros anchos, cintura pequeña y cubierto con un sombrero.

- Disculpe, a mí me gustaría también dar mi opinión.

- Por supuesto, pero primero debería dejarse ver el rostro para poder entrevistarlo.

- Lo que pasa es que durante el desastre, mi rostro quedó desfigurado debido a múltiples cortes, y por ello –se quita el gorro y le muestra su estado-. Es que debo usar estas vendas durante una temporada.

- Vaya, usted si que tiene una cabeza muy grande, se debieron usar muchas vendas para cubrirlo. Bueno, entonces díganos su nombre y denos su opinión

- Mi nombre es Moj..., digo, el doctor Manky Coperman. Estamos todos de acuerdo que nadie podrá entender o explicar estos hechos que ocurrieron bajo circunstancias misteriosas. Todo parecería estar relatado en una escritura perdida, una escritura que en el peor de los casos quisiera prepararnos para la llegada de la oscuridad y que los monstruos dominaran al mundo.

- Bueno, muchas gracias. Bien, hace unos momentos hemos hecho contacto con el laboratorio del profesor Utonium, lo cual Ken, su hijo, nos contará más detallado sobre lo ocurrido. Estás al aire pequeño.

- Muchas gracias. Antes que nada quiero decir que descubrí el verdadero nombre del monstruo que enfrentaron las chicas, su nombre era Darakki. Su poder nunca volverá a aparecer en la ciudad; sin embargo, requirió mucho trabajo para lograrlo y las chicas están agotadas y descansando. Ahora me encuentro en la continuación de las investigaciones de mi padre sobre los rayos Z y espero en serio encontrar más respuestas sobre estos misterios que nos dejó Darakki...

- Disculpe que te interrumpa Ken, pero el consejo había decidido clausurar tus investigaciones debido a la muerte del profesor y la destrucción casi completa de la ciudad.

- Estoy al tanto de los hechos; sin embargo, ellos deben entender que ningún otro científico tan apasionado como mi padre había logrado proezas tan grandes con los rayos Z y haber revolucionado la vida de las personas de Tokio, y yo que participe en el inicio de todo esto, soy todo lo que queda, yo y mi fiel compañero, y nadie evitará que yo haga lo mismo por ellos –y cuelga la llamada en línea.

- Bien, esas fueron las palabras de Ken. Haremos una pausa, pero al volver daremos una vista sobre las partes de la ciudad que fueron afectadas por "La Tormenta" –grande decía esas dos palabras en la pantalla del televisor del hospital.

Del cuarto de cualquier paciente donde se observaba aquella noticia, nos leva rápidamente volando hasta el cuarto 704, un cuarto muy grande y amplio, donde descansaban dormidas nuestras heroínas. Muy tranquilas y apartadas de la prensa, sentían que sus heridas se curaban más rápido de lo normal, esto se nota porque una venda pegada a la mejilla de Momoko se cae y el espacio que ocupaba estaba completamente sana.

- Aquel baile… La tormenta… Esos Cuarzos…

Adentrándonos en el sueño de Miyako se observa que ella se imagina estando en el mismo lugar donde esperaba a su pareja en aquel baile, con su vestido puesto.

- ¿Por qué estoy aquí? –mira el reloj de la torre de la ciudad-. Otra vez ya es tarde.

De pronto, una sombra atrae su atención, estando este parado frente a ella.

- Ah, ¿Kento? –la sombra sale corriendo-. Espera.

Va corriendo por unos momentos, levantando su vestido y corriendo con tacones, pero luego ve que empieza a perderlo, por lo que usa su cinturón y se transforma. Lo persigue hasta llegar a un puente olvidado sobre un estanque olvidado cerca de una casa abandonada, una de las fronteras que separaba la ciudad del bosque. Allí la sombra encapuchada se para en medio y Miyako vuelve a presentarse con su vestido.

- Kento, si eres tú explícame que hacemos en este lugar.

- Porque aquí es donde quería bailar contigo.

- Es un lugar muy hermoso. Siento como si una parte de mí ya visitó este lugar –viéndolo vestido con la ropa que le compró.

- Supongo que eso es bueno –ella afirma con la cabeza y una sonrisa-. Entonces, ¿me permites esta pieza?

Tomándola de la cintura una música tocada por un piano y una voz que Momoko escuchaba siempre vuela por sus pasos llevándolos a un hermoso baile de giros y una bella vista de la luna.

Sonomama ni futari ayun de hitori
uso tsuku koe mo mou taedae ni.
Utsumuki ni futari kage ga hitotsu
boku mo hitori de iku n da ze?

Kimi ha awai koi ni ochi ta.
Takai takai gake ni saku hana.
' todoka nai na? '
wakatteru kuse ni.
kondo ha hitori de iku n da ze.

Tooi, tooi, warae nai hanashi.
Itsuka, boku ga i naku natta nara
fukai, fukai mori ni ochi ta
kimi ha hitori de iku n da ze.

Con un resplandor en los ojos de Miyako, Kento se entristece y suelta su mano.

- Lo siento. Ya me tengo que ir.

- ¿Qué quieres decir? No puedes irte, tienes una vida aquí con nosotros.

Miyako sabía que estaba soñando, pero luego de haber compartido una pieza con él, podía sentir su esencia cerca.

- No es fácil para mí, pero lo que hice como Darakki no será olvidado y mucho menos perdonado –sintiendo un nudo en la garganta-. Maté a un hombre con mis propias manos, y a muchos más con mis poderes. Cuando empezaba a recobrar la conciencia, escuché al alcalde planeando mi arresto luego de mi recuperación.

- Pero si no eres un criminal. Tampoco puede meterte si no eres mayor de edad.

- No se refería a la prisión de la ciudad –viéndola muy confusa-. Me llevaran a aquella isla donde una vez encerraron a Mojo. Supongo que harán estudios conmigo mientras cumplo la condena.

- ¡Pero tú ya no posees el aura negra de Darakki!

- Eso también pensé yo, pero...

Retrocediendo unos pasos, hace aparecer la armadura completa junto con los guantes eléctricos, dejando a Miyako sin palabras. Kento entonces vuelve a su estado anterior.

- Quieren encerrarme Miyako, por eso no puedo quedarme aquí, debo irme a buscar respuestas.

- No, por favor, estoy seguro que podemos convencerlos –alterándose Miyako un poco-. Todos lo entenderán, yo les diré que no fue tu culpa.

- ¡¿Entonces de quién?!

Miyako se queda en silencio, sabiendo que no podía responderle sin que su nombre fuera nombrado. Kento sabe que se sobrepasó y se le acerca una vez más

- Miyako, eres la única persona que ha podido entenderme pese a mis malas decisiones, por ello te pido que me apoyes. Tengo que hacer esto, eres mi mejor amiga –ve que ella empieza a llorar-. Oye, eso no significa que no nos volvamos a ver.

No podía soportarla verla llorar, así que saca algo de sus bolsillos y se lo coloca en sus manos. Ella parpadea lentamente con tal de limpiarse las lágrimas y observa que era la parte solar del Taitsu.

- Al parecer se te cayó cuando me salvaste.

- Muchas gracias.

- Oye recuerda –le sonríe-, que volveré para arreglarlo todo, cuando la ciudad haya vuelto a creer en vosotras, cuando todos vuelvan a tener fe en la esperanza. Y si la oscuridad regresa, te aseguro que allí estaré para luchar contigo.

Kento camina despacio hacia el otro extremo del puente, voltea a mirarla, sonríe por última vez y entonces un leve viento empieza a llevárselo como el polvo empezando por las piernas, y cuando estaba por los hombros él se despide.

- Miyako –ella lo mira-. Prometo con esto dedito que nos volveremos a ver.

- Sí –levanta su dedo meñique también-. Por el dedito.

Y de una vez por todas Kento desaparece. Miyako cierra los ojos un segundo y cuando los abre vuelve a aparecer en su cama donde descansa con sus amigas.

- Ay, mi cabeza. No pensé que en serio soné que él se iba a... –revisa su cuello-. ¡Mi collar! ¡¿Dónde está mi collar?!

En un segundo se da cuenta que lo tenía sostenida en la mano izquierda, resolviendo una duda, pero nacía otra.

- Dios mío, si no fue un simple sueño, eso significa…

Sale corriendo del cuarto dejando a sus hermanas aun durmiendo. Con vendas en su brazo izquierdo y alrededor de su espalda intenta tomar el ascensor, cuando este se abre se encuentra con la enfermera Nanako.

- ¡Ah, jovencita! ¿Qué hace usted fuera de…?

- Por favor, solo quiero asegurarme de algo. Sé que hay reglas, pero por favor déjeme ir a visitar el cuarto 306.

Viéndola con cara de desesperada, la enfermera decide comportarse amablemente y lo lleva hasta aquel cuarto. Bajan por el ascensor, Miyako sintiéndose incómoda se quita la venda del brazo y descubre que la marca había desparecido. Están frente al cuarto, la enfermera abre despacio la puerta y quedan sorprendidas.

- ¡¿Dónde está el paciente?! –sale la enfermera del cuarto avisando a sus demás compañeras-. El paciente de este cuarto no está, saben si se lo llevaron al cuarto de operaciones...

- Entonces… –estando ella sola en el 306-. No fue solo un sueño.

Con ella sola, no se percataba que Momoko y Kaoru se paraban y todas se habían recuperado de sus heridas. Al parecer, los rayos Z tuvieron algo que ver con la recuperación de las células y los tejidos, eso lo digo yo antes de que se le ocurra pensar lo mismo a algún científico más adelante. Momoko y Kaoru logran alcanzar a Miyako en el pasillo del hospital.

- Miyako, ¿por qué de pronto saliste corriendo? –Momoko ve el cuarto que está tras su espalda-. Allí no es donde descansa Kento, ¿cierto?

- Descansaba –le corrige Miyako-. Cuando llegué ya se había ido.

- ¿A dónde?

Miyako parecía saber la respuesta, pero el solo hecho de haberlo sabido en un sueño la hacía dudar de sí misma.

- Yo... estoy segura que lamenta todo lo que ha pasado. Probablemente este en busca de la verdad al igual que Ken.

- Supongo –la veía Momoko muy dudosa-, porque luego de aquella batalla él se mostraba muy culpable por lo sucedido. Pero por qué se fue si juntas pudimos haberlo ayudado.

Cerca de las escaleras habían unos niños que esperaban sentados en los banquillos del hospital, pero que jugaban soplando burbujas.

- Tal vez –viendo algunas de ellas escapar por la ventana-, pero uno no puede saber esas cosas, sólo sé que su decisión ya fue tomada –agacha la cabeza un poco triste-. Sólo espero que nos volvamos a encontrar.

- Descuida –y coloca su mano sobre su hombro-. Si tanto le importas, seguro que así será.

Con las palabras de Momoko, ella pudo al fin calmar todas sus dudas.

- Oigan chicas –las llama Kaoru-, vengan a ver esto.

Entre las tres se apoyan sobre la ventana que estaba al final del corredor y cuya vista mostraba hacia la ciudad, con el sol otorgándole una nueva mañana, viva y radiante, y que además se veía a personas de diferentes ciudades ayudar a restaurar una vez más las calles, junto con algunos ciudadanos de Tokio que ya no parecían tener ese sentimiento de "¿por qué las chicas destruyen todo?" o "¿por qué atacan nuestra ciudad?". Esta vez se sentía esa sensación de estar agradecidos por defenderlos y salvarlos del mal que supuestamente se originó hace varios años. No obstante, un taxi aparece de improvisto por una de las carreteras para ingresar a la ciudad, se detiene puesto que los oficiales de seguridad cerraron la vía por el desastre de "La Tormenta". La puerta del taxi se abre, sale una señora delgada llevando puesta un traje para la lluvia y un paraguas, se acerca y trata de conversar con el oficial que no lo dejaba pasar.

- Por favor oficial, he venido desde muy lejos. Hace mucho que no veo a mi familia –el sujeto sigue negándose-. Por favor, mi hijo Ken me está esperando.

Una semana después, 7 días, 168 horas y tal vez 10080 segundos después de aquel desastre, con el trabajo y la fe de los ciudadanos un tercio de las calles lucían de nuevo como antes, como si nada hubiera pasado. En cuanto a nuestras heroínas, le esperaban otro momento en el laboratorio, pero en este caso con un nuevo miembro de la familia.

- Bien, con todos totalmente reunidos vamos a hablar sobre este asunto de la oscuridad y los rayos Z blanco.

- Eh, no todos –dice Kaoru-. ¿Dónde está tu madre?

- Mamá está descansando, mucho tiempo en el espacio y un largo viaje a casa debieron cansarla mucho. Me alegra que haya vuelto.

Se la ve dormida en un cuarto oscuro, apartado de cualquier sonido o luz.

- ¿Hablaremos sobre Darakki? –pregunta Momoko.

- No solo sobre Darakki, sino también de ÉL. Está claro que hay más monstruos en el universo, y posiblemente también aquí en la Tierra, más de los que nosotros conocemos. No debemos darnos el lujo de descansar sabiendo que pronto nos enfrentaremos al regreso de un enemigo, y que además Mojo sigue libre.

- Al igual que Kento –todos miran a Miyako muy preocupada aún.

- Si pudiéramos encontrar las respuestas. Para ello deberíamos interrogar de nuevo a Kento o a otra criatura de los rayo Z negro.

- Entonces busquemos a Mojo, siempre ha estado en esa guarida suya –sugiere Momoko mirando por la enorme ventana.

- Cierto. Incluso es allí donde fabrica todos sus robots. Puede que aún siga allí, y la Liga Oscura Z también.

- ¡¿Y qué están esperando?! –interviene entusiasmado el alcalde-. Vayan a buscar las respuestas –y las tres se transforman.

Con la velocidad de un proyectil llegan volando y atravesando el techo de madera. Llegan preparadas con sus armas y trajes modificados, esperando una cálida bienvenida, en un sentido sarcástico.

- El lugar está vacío, no hay nadie aquí.

- Puede que se hayan buscado otro lugar –plantea Kaoru.

De pronto, la pared que está a su atrás se abre y aparece una pantalla con las palabras "Transmitiendo en vivo…", ellas aun mantenían su guardia.

- Hola chicas. La Liga Oscura Z les da la bienvenida.

- ¡Mojo Jojo!

- Ya sé que saben mi nombre, solo les voy a contarles lo que está pasando y lo que pasara. Como sabrán, estuvimos cerca de conseguir el primer cuarzo, fallamos cierto, pero eso no significa que volverá a suceder.

- Claro que así será cara de chimpancé –la insulta de nuevo Kaoru.

- No, no es así. Y para que así sea este lugar está programado para autodestruirse, acabando con ustedes.

La pantalla cambia a una cuenta regresiva. Tres, dos, uno… Ocurre la explosión y los que se encontraban alrededor del lugar quedan sorprendidos y asustados de nuevo. Desafortunadamente para Mojo se le olvido notar los nuevos poderes de las chicas, y Miyako que con una "Burbuja de poder" pudo cubrir a las tres como un escudo.

- Bien hecho Miyako –sale Momoko de la guarida y observa el desastre causado-. No puedo creer que haya sacrificado todo esto por un intento inútil de destruirnos.

- Pues está claro que somos su principal obstáculo en sus planes.

Regresan al laboratorio para contarles el fracaso de su misión, pero cuando llegan se encuentran con otra sorpresa. Ven a Peach llevando un casco de su tamaño y esté conectado con muchos cables hasta un procesador gigante.

- Acabamos de enterarnos, nos alegra que estén bien.

- Sí, pero no pudimos conseguir nada.

- No importa Miyako, sé que no pudieron atraparlo y es por eso que invente esto –les muestra una visión satelital del espacio a través de su telescopio-. Les presento al satélite Z.

Parecía ser un satélite normal, excepto que este llevaba los colores de nuestras heroínas y el símbolo Z bien marcado en la columna del aparato. Y siendo activado por el botón de encendido por Ken la antena empieza a mostrarse en funcionamiento moviendo su gran antena.

- Gracias al trabajo de mamá allá arriba, se pudo terminar a tiempo.

- Mi esposo me había pedido que le ayudara hace un año en navidad, puesto que presentía que algún día sería de mucha utilidad.

- Déjenme mostrarles lo que está pasando, los sensores de Peach normalmente detectan a monstruos que activan sus auras por toda la ciudad, pero para mayor seguridad decidí ampliar esa función por todo el mundo.

- Suena genial, pero no creo que haiga monstruos por todo el mundo –dudando Kaoru del nuevo proyecto.

La gigante pantalla muestra primero a los monstruos que hay en Tokio, apareciendo pequeños puntos representando nuevas criaturas causados ahora por las flechas de Darakki que encontraron nuevos dueños; y lentamente la imagen empieza a alejarse hasta mostrar un mapa del mundo y lo que vieron dejaron boquiabiertos a nuestros protagonistas.

- Esto no puede ser cierto –Momoko es la primera en reaccionar-. Hay más monstruos que no conocíamos y que ahora están allá afuera.

- Esto no puede ser bueno, ¿y si son más fuertes que Kento, digo Darakki?

- Los lectores muestran que están en estado inactivo –viendo los datos-, aunque no sabemos qué nivel de aura poseen. Lo sé porque según esto no se han movido en más de 200 años.

- Y… –saca de su bolsillo su collar-. ¿Puede detectar a Kento?

- Lo siento, pero debemos preocuparnos ahora de asuntos más importantes –la ve media preocupada-. Pero aunque pudiésemos localizarlo, sería muy difícil ya que podría movilizarse rápidamente sin que nos diéramos cuenta debido a los momentos en que estén activos sus poderes y tomaría tiempo que no podemos desperdiciar, ¿puedes entenderlo?

- Sí,… entiendo.

- Entonces ¿Qué haremos? –pregunta Kaoru.

- Primero lo primero ustedes deberán salvar a aquellas personas que han sido afectados por el poder oscuro de Darakki –sale a explicar la Srta. Bellum-. Luego veremos los avances de los trabajos que dejó el profesor sobre las respuestas a estas interrogantes.

- Recuerden también prepararse para derrotar una vez más a ÉL –sujetando el alcalde sus manos en la espalda.

- De acuerdo.

- Cuenten con nosotras.

- Estaremos listas. (Kento, por favor, cuídate… Algún día nuestros caminos volverán a encontrarse)

Más tarde cayó la noche y desde lo lejos de la ciudad, en lo más profundo del bosque, bajo el cielo estrellado se ve a un chico caminando con la ropa que la dueña de su corazón le obsequio, llevando esa mochila que siempre estuvo a su lado llega hasta a un lago donde supuestamente vivía Fuzzy, pero en este caso no se encontraba allí. Kento se pasa por los árboles encuentra una cabaña perteneciente a este monstruo con una nota escrita con garras en la puerta hecha de troncos.

"PARA TODOS LOS HUMANOS DISCULPEN LAS MOLESTIAS. AHORA ME ENCUENTRO EN UNAS VACACIONES MALVADAS. SI ME ENTERO QUE ESTUVISTE AQUÍ EN MIS TIERRAS TE MANDARÉ A VOLAR AL ESPACIO COMO EL BICHO INSIGNIFICANTE QUE ERES."

ATTE.

PELUDITO, INTEGRANTE DE LA LIGA OSCURA Z

Kento decide entrar y tomar su hogar como su refugio temporal, ¿o no? Deja su mochila y sale un rato para tomar un descanso en la cama colgante cerca del lago. Luego, mira el cielo con una cara de preocupado, como si supiera que a partir de mañana todo sería diferente y que tendría que comenzar su entrenamiento con el talento que le otorgo el cristal de cuarzo para lo que pronto sería otra prueba de su destino.

Desde lo lejos se ve un meteorito cuya trayectoria lo estaba llevando a la Tierra, y sin duda llevaría consigo un poder oscuro acumulado en un ser que pronto despertaría... su nombre... pronto lo descubrirán.


Bien, es el fin, gracias por sus comentarios y lecturas que dan cuando pasan por este fanfic. Me alegra haber servido de distracción en sus tiempos libres y ya veré si tendré otras ideas sobre más historias que compartir con ustedes. Eso es todo. HAST LUEGI.

Canción para los créditos: Last Kiss - Bonnie Pink