Primera Publicación: Octubre 2007

Resubida: Octubre 2017


Debido a que es el favorito de muchos, y que otros nunca terminaron de leerlo. Este fic será resubido o/


Era un día soleado muy bonito en los campos del laboratorio del Profesor Oak en Pueblo Paleta, los Pokémon disfrutaban también del día comiendo muy a gusto las raciones proporcionadas por dos humanos y un pokémon felino.…

Dentro del laboratorio, las investigaciones sobre la extraña sustancia que Dragonite tenía en la sangre mantenían al profesor Oak frente de su computadora junto a Delia Ketchum, investigaciones que estaban a punto de ser reveladas…

—¡Profesor! —tres voces sonaron tras él, una mujer de cabello bordo alargado, y un hombre de cabello celeste, junto a un Pokémon Gato se les acercaron con cara de agotamiento—. Los Pokémon ya fueron alimentados, ¿ahora?

— Ahora —dijo Delia acomodando tres tazas sobre la mesa—, es hora de descansar —ellos tres se miraron sin comprender mucho—. Vamos, deben estar cansados —les insistió con una sonrisa—. Siéntense.

Ante la orden de Delia, los tres se sentaron en el sillón cada uno frente a una taza.

—Muchas Gracias —dijo el profesor Oak acercándoseles y los tres se volvieron a mirar sorprendidos—, gracias a ustedes la tarea de los campos está completa. Pensé que sería todo muy difícil sin Tracey aquí —se miró con Delia— pero han sido de gran ayuda, muchas gracias.

—Pues —James apenado tomó su taza—, de nada…

—Hacemos lo mejor que podemos —contestó Jessie comiendo unas galletas.

— Bueno —comentó Delia abrazando la fuente que llevaba en las manos—, agradézcanle a Misty que estén aquí, comiendo bien, durmiendo bien, y teniendo una vida decente.

—¡Agradecemos a AMA! —exclamaron los dos con emoción. Delia miró al profesor y se alejaron un poco para seguir las investigaciones en la computadora.

— ¿Averiguaron algo? —preguntó Meowth.

—Creo que sí —respondió el profesor—, alguien experimento con este Pokémon, ya que de por sí, el legendario Dratini shiny, era conocido como el Pokémon destructor si caía en malas manos, al parecer, alguien quiso hacer más fuerte sus ataques y…

—Algo muy Giovanni —lo interrumpió James

— ¿Qué? —exclamaron Delia y el profesor sorprendidos.

—Hay un grupo de científicos en la organización Rocket que siempre buscan la forma de aumentar el poder de los Pokémon… —les explicó Jessie

—Vaya —el profesor volvió a mirar la pantalla de su computadora—, esto tiene sentido ahora…

—Bueno — Jessie se levantó—, ¿podemos ir a caminar un rato?

—Pues vayan —contestó Delia—, pero no se alejen mucho.

—No —respondió james con su mano en la nuca—, son muy amables…

Delia miró a Mr. Mime

— Mimey —éste asentó con su cabeza—, ve a mirarlos…

El profesor la miró extrañado por esa orden.

— ¿en qué piensas Delia? —le preguntó.

— Es que tengo un mal presentimiento —le indicó—, pero no por algo que hagan ellos —el profesor Oak frunció el ceño pero enseguida regresó a su computadora.

El Gran Desafío del Este

Capítulo 25

¡Batalla en el laboratorio Oak! Jessie y James contra… ¡¿Cassidy y Butch?!

Los tres salen del lugar algo misteriosos…

— ¿Creen lo mismo que yo? —preguntó Jessie adelantando a sus amigos y volteando a verlos.

— Esto es obra de Nambar —afirmó James— y de esos dos…

—Es mi oportunidad —rio Jessie emocionada—, mi posibilidad de vengarme de esa Cassidy —James chocó el puño con ella con el mismo entusiasmo que su compañera.

— Claro amiga, le venceremos en su juego, y compensaremos los trato que los bobos — se corrigió— es decir que Misty y sus amigos nos han dado pese a todo.

— Ni que lo hubiéramos llamado —comentó Meowth señalando con su garra.

Jessie y james miraron hacia el lugar, donde señalaba el Pokémon

— ¿Qué? —preguntaron y sus rostros se sorprendieron al ver a una mujer de cabello rubio, peinado como si llevara dos coletas y un hombre de cabello verde llegaban al lugar, disfrazados de reporteros.

— ¿Creen que nos engañan? —le susurró Jessie a James alzando la ceja derecha.

— Le seguimos el juego —le recomendó James con una sonrisa maliciosa en sus labios que también contagió al pokémon gato.

— A la acción —exclamó éste.

El trio se acercó a los dos "reporteros" que retrocedieron un par de pasos al verlos.

— ¿Desean algo? —preguntó Jessie, gentilmente.

—Pues… —dijo la rubia— buscamos al profesor Oak…

—Oímos —siguió el joven de cabello verde que traía una cámara— que tiene reportes del famoso Dragonair shiny.

—Ay si —respondió James mirándose las uñas—, pero el Pokémon evolucionó a Dragonite.

—Ah… pues —ambos se miraron sorprendidos y luego, la rubia volvió a tomar la palabra— ¿en verdad?

—Sí, su dueña es increíble…

— ¿Podrían decirnos quién es? —preguntó la reportera.

—Claro —respondió Jessie con su mejor sonrisa—, si primero nos responden —se miró con James y sonrió.

— ¿Qué hacen aquí? Cassidita y Buchecito —continúo James.

—Que no es Buchecito es Butch… —tras protestar, cayó en cuenta de su error al golpe de Cassidy y las risa de los tres— Ops…

—¡Hablen! —les ordenó Jessie.

—Y si no quiero, ¿Qué? —preguntó Cassidy de forma altanera.

—Uy que miedo que me das, bicho rubio —le retruco Jessie.

—¿Bicho rubia? Bah, que se puede esperar de un trio de traidores —comentó Cassidy.

—No somos traidores, el jefe nos echó… conseguimos un mejor trabajo —contestó Jessie sin perder el control.

Ante la batalla de las mujeres de cada bando, no tardaron en sacar a sus Pokémon. Por lo que James y Butch también lo hicieron…

Bulbasaur, un Pokémon celeste con un bulbo verde en la espalda, que observó lo que sucedía, se posó enfadado frente a Jessie y James.

— ¿Nos ayudarás? —preguntó Jessie sorprendida y el Pokémon asentó con la cabeza.

— Dijo que aquellos que atenten con la tranquilidad de los campos, merecen castigo —tradujo Meowth a las protestas del Pokémon del tipo Planta.

— Podré manejar a Bulbasaur —James festejó emocionado de aquel acto—, lianas y hojas navaja — el Pokémon de Butch, Raticate, recibió el ataque de Bulbasaur quedando preso por un par de ramas para luego ser azotado por las hojas, no tardo en caer debilitado— ¡Qué bien!

— ¡Ahora yo! —exclamó Jessie mirando para todos lados esperando a ver que pokémon se le aparecía a ella, quien lo hizo fue el Pokémon rufián— ¿Corphish? —la langosta movió su pinza señalándose— ¿Traducción? —le dijo a Meowth.

—Corphish dice que él quiere pelear.

— Por mí está bien —extendió su brazo hacia delante— ¡Rayo burbujas!

—¡Esquívalo Houndour, lanzallamas! Comeremos langosta —rio de forma burlesca.

—Coraza Corphish —pidió la mujer de cabello bordo— y Rayo burbuja —los ataques colisionaron y armaron una barrera de humo— Si algo nos sirvió de seguir a Ash, es que conocemos muy bien lo que pueden hacer sus pokémon ¡Martillazo! —el Pokémon apareció entre el humo, golpeando a Houndour.

—Houndour —se lamentó Cassidy.

—No puedo creerlo, nos ganaron los idiotas —comentó Butch con un deje de tristeza.

—Mejor huyamos —le sugirió la rubia.

—No lo harán —afirmó James, pero cuando iba a ordenar el ataque, Cassidy y Butch son alzados por un aura celeste.

Jessie y James se miraron, miraron a Meowth, éste respondió — Ni que fuera psíquico…

En eso ven a Mr. Mime, acercarse con los ojos celestes, para luego llevar a los agentes hacia la casa…

—¡Mr. mime! — exclamaron, el Pokémon de Delia solo asentó con su cabeza y se retiró.

—Gracias —dijo James dándole la mano a Bulbasaur, el Pokémon lo miró algo desconfiado pero terminó por extenderle una de sus lianas—, amo los Pokémon planta.

Corphish vio aquel gesto de Bulbasaur, y se acercó a Jessie con su Pinza, ésta con miedo solo chocó su puño con la pinza del Pokémon rojo— Gracias.

Los Pokémon se reincorporan a los campos, y Jessie con James seguidos por Meowth salieron tras Mr. Mime.

En la sala del laboratorio, Delia y el profesor miraban confuso a los recién llegados…

—Mire profesor —le sonrió Jessie—, justo encontramos a dos personas que conocen a Nambar

— ¿Quién es Nambar? — preguntó Delia.

—El profesor a cargo de los experimentos con Pokémon del equipo Rocket —respondió Jessie a la pregunta.

—¡Traidores! — le gritaron Cassidy y Butch.

—Ellos —le dijo James—, les dirán lo que necesiten saber…

—Por lo que sabemos —comentó Meowth— saben del Dratini.

— ¿Qué? —exclamó el profesor y rápidamente se acercó a los dos— Me dirán todo lo que sepan ahora.

—¡No lo haremos! —se negaron los dos.

—Meowth —comentó susurrando Jessie. Al instante, el Pokémon se puso entre Cassidy y Butch mostrando sus garras.

—Miren que me las acabo de afilar — los ojos de Cassidy y Butch se centraron en el brillo del filo de la garra de Meowth

—Está bien —declararon tras suspirar—, hablaremos.

—Bien —el profesor y Delia se sentaron frente a ellos—, hablen.

—Hace tres años, se creó la organización X, supuestamente eran aliados del equipo Rocket — comenzó Cassidy la narración—, en un viaje en conjunto se encontró la leyenda del Dratini shiny y su poder destructivo.

—Giovanni y Stephan, el líder del equipo X, pagaron una expedición a dúo para encontrar al Pokémon —continuó Butch—. Cuando lo hallaron, se armó una disputa entre ellos dos por quien se lo quedaba.

— ¿Quién gano? —preguntó Delia

—Obvio que nuestro jefe —respondió Cassidy—, él ganó y se quedó con el Pokémon. Allí se lo dio a Nambar para que pudiera canalizar el poder del Pokémon, y hacerlo monstruosamente poderoso y lo consiguió. Un día antes de llevar el Pokémon con el jefe, la policía encontró el laboratorio y nos confiscó todo, incluso a los Pokémon.

—Allí le perdimos el rastro al Pokémon, hasta que…

—Hasta que AMA hizo su aparición —completó Jessie.

—¡Sí! —les balbuceó molesto Butch— Esa era su misión, y terminaron trabajando para ella.

—Bueno —asentaron con la cabeza los tres—, gracias a eso, nos fue mejor.

—Ahora el jefe está cayendo por su culpa —los acusó Cassidy.

— ¿Qué? —se pararon los tres sorprendidos ante aquella acusación.

—La organización Rocket está en sus últimos latidos, la mayoría de los miembros abandonaron la organización para unirse a los X, porque hay mejor paga y de más…

—Pero nosotros no traicionaremos a Giovanni —afirmó Cassidy.

—Bueno —comentó Jessie con una sonrisa malvada—, lo acabas de hacer.

—La maldición del Dragonite —preguntó Delia preocupada— ¿Qué saben de ello?

—¿La maldición? —tanto Cassidy y Butch se miraron bastante confundidos hasta que encontraron en sus miradas las respuestas— ¿Será qué?

—Hablen ya —les ordenó Meowth con sus dos garras listas para atacar.

— Stephan tiene un extraño don, con el que puede maldecir las cosas que le caen al portador de dichos objetos. No son maldiciones normales, si no que se adaptan según la mala acción del portador.

— ¿La maldición se adapta al portador del Dragonite? —exclamaron todos poniéndose de pie, Delia por inercia llevó sus manos a su pecho y ahogó un grito en su garganta.

— Así es… —afirmaron.

— Y —preguntó Delia sintiendo que sus piernas empezaban a temblar—, si esa persona es buena…

— Atacara a sus seres queridos —afirmó Cassidy—, eso es obvio.

— Debemos decírselo a Ash —susurró Delia a Oak con un titubeo de su mandíbula.

— Si —afirmó éste—, Misty debe tener el Pokémon con ella.

— ¿Ash y Misty? — Cassidy y Butch se miraron entre ellos.

— ¿AMA es la mocosa de ciudad Celeste? —preguntó Cassidy parpadeando.

— Ahora saben la verdad — James tronó sus dedos con una divertida sonrisa macabra.

— Eso no es algo bueno para ustedes… —comentó Jessie contenta.

— ¿Qué harán? —preguntó Butch.

— Si Jessie y James se van para el Este —el profesor Oak sonrió—, necesitaré que alguien me ayude.

— ¿Y si no queremos cooperar? —Cassidy corrió su rostro ofendida por tener que trabajar para ellos.

— Si no cooperan —Delia con una tierna sonrisa, les señaló a su Mr. Mime— lo harán a través de la fuerza psíquica de Mimey.

— Además —el profesor se paseó por delante de los prisioneros—, si no mal recuerdo… Ustedes me tuvieron cautivo en isla Espuma. Así que no hay problema en que le regresé el favorcito —el profesor le sonrió dejando a los prisioneros asustados.

—Este… profesor —Jessie algo intimidada también.

— ¿se siente bien? —le preguntó James que estaba igual que su compañera.

— De maravilla —les informó—, me servirán para terminar de investigar a Dragonite… Creo que —le dio la pokébola buceo a Jessie— deberían ir con AMA y Ash. Decirle esto que nos enteramos, al parecer si o si, necesitan purificar al Pokémon y a Ash sobre todo para que nada le pase.

Jessie tomó la pokébola y la guardó

— Descuide profesor, cuente con nosotros.

— Llegaremos con ellos —James acercándose a Jessie junto a Meowth— y le informaremos de lo que pasa.

— Por favor —suplicó Delia con sus manos frente a ella—, pídanles que se cuiden mucho.

— Descuide señora Ketchum —Meowth con la garra sobre su pecho—, se lo recordaremos —en eso escuchan un sonido proveniente del bolso de Jessie.

—Disculpen — tomó el pokégear y contestó—. ¡Aquí Jessie!

«Jessie, soy Misty» la voz de la pelirroja sonó del otro lado «necesito que vengan»

—Pues en eso estábamos, tenemos noticias.

«¿eh?»

—Salíamos para allá AMA —respondió James—, espérennos

«Ok… aquí los esperamos» cortó la comunicación.

—¡Bien! Equipo AMA —dijo Jessie— en marcha.

—¡Si! — respondieron James y Meowth saliendo del laboratorio.

—Espero que —Delia miró al profesor— todo se arreglé.

—Yo también lo espero Delia…

Mientras tanto por la región del Este… Ash parecía sorprendido por lo que Misty les estaba comunicando.

— ¿En serio vienen para acá?

— Si Ash —Misty le afirmó con la cabeza—, dijeron que tenían novedades…

— Pues bueno habrá que esperar —comentó Dawn.

— ¡Si vamos a comer! —exclamó May alzando su tenedor.

— Siempre la comida… — comentó Max mirando a su hermana, con algo de vergüenza.

— ¡Pues sí! —respondió ella— Sin comida, uno no tiene fuerzas para caminar.

— En todo caso —asintió Brock a lo que May decía—, hare algo para comer.

— Eres el mejor — May levantó -de felicidad- su puño al aire.

— ¿En qué piensas Ash? —le preguntó Misty alejándose del lugar con Ash.

— En nada en especial —elevó su mirada al cielo— y en muchas cosas a la vez…

— Verás que todo pasara… —con su brazo sano se tomó del brazo de Ash.

Ash la miró, observó el brazo de Misty que aun de su cuello y le dijo

— Eso espero… porque —apoyó su mano en la mejilla de Misty— no quiero volver a tocarte, si no es para acariciarte… —y volvió a mirar el cielo.

—Ash… —Misty conmovida por las palabras de su novio, se separó de él, con los ojos llorosos — todo saldrá bien… Todo siempre sale bien al final y esta no será la excepción…

—Eso espero Misty —la abrazó— eso espero…