Hola a todos, antes de que empecéis a leer este fic quiero deciros que los personajes no me pertenecen a mí, sino a la gran Rumiko-sensei y que la historia tampoco me pertenece sino a la gran escritora Jesireth de cem(punto)zoo. Esto no es ningún plagio ya que yo estoy en total desacuerdo con eso. Yo, ladrona de almas, he pedido permiso para publicar esta historia aquí y Jesireth me lo ha concedido. Aclarados estos puntos que disfrutéis del fic: El ladrón Red Rose

Nota autora

muchísimas gracias por sus post, Bienvenidas las nuevas lectoras. Como todos saben las historias tienen un final, y lamentablemente hemos llegado al penúltimo capitulo de esta historia. Posiblemente el final se los traiga mañana o la próxima semana. Por favor no estén triste por este capitulo, no todo siempre puede tener un final feliz. Espero que disfruten este capitulo, por favor no me maten y que lo disfruten.

Capitulo 25: El secreto del beso

No me había dado cuenta de que lo había llamado por su nombre sin querer. La cara de Kouga y de Miroku se descompusieron por completo, mientras que la de Inuyasha permanecía tranquila.

– ¿Acabas de decir Seshomaru?- repitió Miroku con cara de shock.

– Se equivoca jovencita, no soy Seshomaru. Pero es un placer conocerla.- fingió su voz el caballero, actuando de modo gentil.

– Creo que te equivocas Kagome, Seshomaru no es tan gentil, tampoco habla de ese modo tan femenino.- comentó Inuyasha.

– Tiene razón señorita Kagome.- concordó Miroku un poco más tranquilo.

– Si, además Seshomaru esta desterrado, el no puede estar cerca del reino Taisho.- recordó Kouga.

– Mi padre lo ha perdonado antes de su muerte, sarnoso. Mi hermano puede regresar cuando le plazca. Lo único es que no podrá gobernar. Pero si regresar tranquilamente.- objetó Inuyasha.

– Muy bien, lo mejor será que me marche.- anunció el ladrón antes de desaparecer.

Ya habían transcurrido 3 días desde la muerte de el rey Inuno, ahora mismo estábamos en el cementerio del reino. Miroku, Sango, e Izayoi a mi derecha mientras que Kikyo, Inuyasha, Seshomaru y Rin a mi izquierda. Observando la lapida con su nombre. Junto a ella otras dos lapidas más, con los cuerpos de mis padres. No podía dejar de derramar lágrimas de dolor. La reina Izayoi se encontraba en la misma condición que yo, incluso peor. Había perdido a su alma gemela.

Inuyasha observaba las lapidas mientras que Kikyo se abrazaba de él…
Tal vez también lloraba por pena de ser tan falsa, de alegría al saber que ahora ella seria la reina de todo.

Yo también derramaba lágrimas con otras razones, había liberado a Kouga de su matrimonio al momento de recibir mi palacio nuevamente, ahora seguramente se encontraría feliz con Lady Ayame. Sin embargo no era esa la razón de mis lágrimas, sino el motivo de que Izayoi no era la única que había perdido al hombre que amaba.

Aun puedo recordar la charla con Izayoi día después de notificarle la muerte del rey.
Flash Back

Estábamos en el estudio real, Izayoi la actual reina de las tierras Taisho vestía de negro por luto a su esposo. Mi madre me había citado aquí para hablar con respecto al asunto de los reinos.

– ¿Qué ocurre reina Izayoi?- pregunté con cierta tristeza, yo también me sentía mal por la perdida de personas tan importantes para mi.

– Siéntate pequeña.- pidió con voz dulce intentando no derramar las lágrimas que yacían acumuladas en sus ojos.

Tomé asiento en el mueble rojo de terciopelo de aquel lugar. Izayoi se sentó junto a mi, tomó mi mano como si estuviera a punto de decirme algo muy serio y me miró con ojos infinitamente culpables.

– Sabes que siempre serás mi hija ¿verdad Kagome?- preguntó. Asentí.

– ¿Qué sucede? Izayoi.- inquirí con cierta preocupación, no era normal esa mirada en ella.

– Pequeña hija, Inuyasha me a notificado algo que no puede ser.- comenzó a explicar.

A lo lejos del estudio, se encontraba el salón de música, alguien estaba matando al piano en ese lugar. Tocando a Mozart sonata k 332. La única persona que podía tocar de esa manera era Inuyasha. por el modo de interactuar las teclas debía de estar realmente enojado.

– ¿Qué es Izayoi?- estaba nerviosa, acaso Inuyasha ¿le había contado lo que ocurrió en el río?

– Inuyasha me ha dicho que planea dejar a Kikyo, por otra mujer.- comentó preocupada.

– Entiendo. Pero es que Inuyasha no ama a Kikyo, Izayoi.- explique.

– Lo se, sin embargo, debido a la muerte de mi esposo, Inuyasha pasa a ser el rey automático del reino Taisho. Por lo tanto no puede quedar sin esposa, mucho menos ser partidario de un escándalo como ese. Además Kikyo jamás concedería esa anulación. Ella es muy feliz viviendo en todo este lujo, asimismo de estar esperando un bebe. La razón por la que te digo esto Kagome, es porque necesito que hables con Inuyasha…- pidió la reina.

¿Qué un hijo? Pero no era de Inuyasha, el jamás toco a Kikyo, yo fui testigo. Sin embargo Kikyo no concedería jamás una anulación mucho menos estando en estado, ya no se podía, Inuyasha tendría que aceptar a ese niño como suyo.

Izayoi tenía razón, Inuyasha no podía entrar en otro escándalo fuerte, mucho menos ahora siendo el rey. Nuestro amor siempre había tenido demasiados obstáculos. Lo mejor seria que Inuyasha y yo jamás estuviésemos juntos nuevamente. El destino no lo quería. Ahora tampoco podíamos huir debido a que mi reino necesitaba reyes, yo ascendería al trono en una semana he Inuyasha en dos semanas más.

– ¿Qué quiere que haga?- pronuncié con voz triste.

– Convéncelo que no lo haga, que no hay manera posible en la el pueda irse. Mucho menos dejar a su esposa embarazada. La anulación antes era posible, pero si no se consumía el matrimonio. Por favor Kagome, hazlo entrar en razón, el te escucha.- me rogó la reina.

– Lo haré.- prometí, sentí como mis lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos.

Al abandonar el estudió lo primero que hice fue llorar, liberar mi alma de tanto dolor que la embargaba.

End The Flash Back

– Elévalo a los cielos…- pronunciaba el padre.

Mas liquido salino corría por mi rostro. Inuyasha no se atrevía a mirarme, el estaba aun muy enojado conmigo, además de dolido.

Flash Back

Después de secar mis lágrimas entre al estudio de música, Inuyasha estaba sentado tocando el piano, mejor dicho "matando" el piano, tocaba la alegre melodía de Mozart como si la aniquilara.

– Inuyasha.- llamé, mientras cerraba la puerta tras de mi.

El se levantó rápidamente de la silla. Corrió a mi y me envolvió gentilmente entre sus brazos. Se separó un poco de mi, mientras acariciaba mi rostro con su mano derecha.

– Kagome ¿cómo sabías que Seshomaru era Red Rose?- preguntó intentando evadir un tema que sabía que debería enfrentar.

– Lo descubrí el día de su boda con Rin, aunque jamás me dijo porque me había besado, o bailado conmigo.- recordé.

Yo tampoco deseaba hablar de aquello, no deseaba darle la razón a Izayoi, no por ahora, no sin antes tener un último momento de alegría con el amor de mi existir.

– La verdad es que… ese fui yo.- rió un tanto nervioso.

– ¿Enserio?- no me sorprende. La verdad es que eso explicaría el amor que estaba naciendo por el ladrón. – Explícate.- pedí, mientras ponía una pose de incredulidad. Inuyasha sonrió.

– Verás Kagome esa noche, sabia que mi hermano robaría algo, lo conocía a la perfección, también estaba enterado de su estadía aquí, le juré no decir nada.

– Entonces no era una sorpresa que tu hermano estuviese aquí ¡me mentiste!.- regañe con falsa indignación.

– Perdón…- se disculpo jugando. – Cuando el perdió sus cosas en el salón yo me ofrecí voluntariamente a recuperarlas, ya que te había visto llevarlas a tu habitación. Mi plan inicial era simplemente recuperarlas cosas de Red Rose y verte dormida… sin embargo el verte de ese modo tan sensual.- recordó con una mirada pervertida en sus ojos.

Me separe de el, cuando el colocaba esa mirada significaba que me deseaba, sin embargo no se podía ya…

– ¿Qué paso luego?- pregunté, mientras observaba las teclas de piano que había estado tocando Inuyasha anteriormente.

– No soporte más, decidí besarte… luego de eso mi hermano me estaba espiando por el balcón. Después de todo, yo tenía su disfraz puesto y el mi ropa.- contestó con cierta alegría en su voz. – El del Vals también fui yo… Miroku no era el único que conocía "Étoile", la abuela también me las dio las partituras a mi, en su momento.- explicó.

Se acercó a mi por la espalda y roseó sus brazos por mi cintura. Comenzó a besar mi cuello con suma ternura. Había llegado el momento de tener esa charla, ya que su toqué me hacia perder la razón, no había opción. Debía acabar mi relación con Inuyasha por el bien del reino, de ambos en realidad.

– No Inuyasha, tenemos que hablar. – dije con voz seria.

Me separé de él con cierta brusquedad. Debía lograr fingir la voz más cruel, dura, molesta que jamás hubiese podido tener. No podía permitir que el se diera cuenta de que yo estaba fingiendo, que realmente no quería esto.

– ¿Qué te ocurre Kagome?- preguntó confundido ante mi rechazo.

– Tu y yo no podemos estar juntos, ya no.- comencé.

– Pero ¿Que dices?- ahora si iba a comenzar la ruptura. Inuyasha estaba indignado.

– He hablado con tu madre, tiene razón.- dije con voz seria.

El se quedó observando la pared condescendiente con el salón de música con cierto odio. Luego giró su mirada llena de dolor hacia mi.

– Así que mi madre es la causante de todo esto.- afirmo enojado. – ¿Qué fue lo que te dijo?- preguntó bastante enojado.

– Lo que me dijo carece de importancia Inuyasha, lo importante es que ella tiene la razón, tu yo no podemos estar juntos. Tu no puedes dejar a Kikyo mucho menos en embarazada.- expresé sin mirarlo.

– ¿Qué dices? Feh, por supuesto que si puedo dejarla, ese niño no es mío, sabes mejor que nadie que jamás he tocado a Kikyo. Además mi madre no tiene que involucrarse en mis asuntos personales, si le conté mis planes fue para que no se llevara una sorpresa, no para que interfiriese.- explicó.

– Sin embargo ella tiene la razón, tu eres el futuro rey de Taisho, y yo la futura reina Higurashi, aunque quisiéramos tampoco podríamos huir. Siempre a habido tantos problemas en este amor Inuyasha. Siempre algo que se interpone…- no soporte más, me dolía tanto decir aquello. El liquido cristalino comenzó a deslizar mi rostro.

Inuyasha se acercó a mi nuevamente, rodeó sus brazos por mi espalda y me estrujo contra su pecho.

– Abra una forma de solucionarlo, lo prometo.- musitó dulcemente junto a mi oído.

Me aparte de él, negando con mi cabeza. El me observaba realmente dolido, conocía esa mirada, estaba sufriendo tanto como yo.

– No la hay, no quiero saber más de ti Inuyasha, después de mañana, luego de enterrar a mis padres. No deseo volver a verte.- dije.

En ese instante escuche como mi corazón se rompía en 10.000.000 de pedazos, cada uno de los momentos en que estuve con Inuyasha pasaron por mi mente. Cada trozo lo sentí caer al vacío interno de mi pecho, cada uno más doloroso que el anterior, cientos de golpes en mi pecho .

– Si eso quieres. Entonces así será.- pronunció el, sus palabras fueron como dagas.

Salí de aquel lugar rápidamente, me encaminé hacia mi cuerpo y no deje de llorar en toda la noche.

End The Flash Back

El entierro termino, ya no había nadie en el cementerio a excepción de Sango y de mi. La lluvia mojaba mi rostro, mientras yo continuaba estática observando las lapidas de mis padres.

Sango se acercó a mi y cubrió mi cabeza con una sombrilla. Me levante de la tumba de mi padre, y me detuve frente a la del rey Inuno.

– A veces el destino no permite que los deseos se realicen, padre.- musite con la mirada perdida en el cielo.

Me agache frente a la tumba y deposité una rosa roja que llevaba en las manos. A continuación, me marche de allí. Hoy regresaría a mi palacio, a mi vida sin amor…

Continuara_
Espero que hayan disfrutado el capitulo
Nos vemos en el final
Muchas gracias por todo este tiempo

Nota ladrona de almas

Las imágenes las encontrareis en la siguiente página:

http:/foro(punto)cemzoo(punto)com/f85-fanfics-sobre-rumiko-takahashi/210628-el-ladron-red-rose-9(punto)html

Desearía recordar que la historia NO me pertenece a mí, sino a Jesireth de cem(punto)zoo.

Woow, volvemos a tener el anterior record de 5 reviews, (al parecer no lo superaremos ni siquiera al final) si senores y senoritas estamos llegando a la recta final de esta hermosa historia, pero hasta que llegemos debo darle las gracias a esas magnificas personas que se han molestado en comentar, empezemos:

inuykag4ever: siento la tardanza de verdad pero aqui esta el nuevo capitulo, espero que lo disfrutes

Rutabi de saotome: ese era exactamente el efecto que queria ocasionar jaja no te preocupes a todas nos hubiera dolido mas si fuese Inu, y si, todo lo que has dicho es la pura verdad jaja pos ya ves que este es el nuevo capi y no te preocupes que aun falta otro mas por lo menos espero encontrarte ahi mismo donde siempre jaja espero que hayas deborado el capi con gusto

setsuna17: gracias por tu comentario y espero que hayas disfrutado de este capitulo

sirena8118: " Padres... quien los entiende "eso mismo digo yo XP gracias por fijarte en ella y espero que disfrutes de la conti

.Higurashi.-: gracias por tu reviews y disfruta del capi PD yo tambien me alegre de que Inuyasha no haya muerto.

Bueno creo que eso es todo, hasta el proximo capitulo chicas y cuidaos mucho, bye.