Capitulo 25
El día era caluroso y soledado, el clima perfecto para que una pequeña niña desee salir a jugar con sus padres.
En medio del bosque Ahome, Naraku y Yumi, los tres se encontraban pasandola de maravilla. Yumi era lanzada al aire ligeramente por su padre, sin poder evitar dejar que su risita inundura todo el lugar.
-Naraku vas a marearla- Ahome se acercó a él para tomar a su hija en brazos.
-No es verdad ¿O sí Yumi?- Pego su frente a la de su pequeña.
-Mi cabeza gira- Yumi pataleo un poco.
-¿Vez?- Ahome alzó la mirada en señal de triunfo.
-Como digas- Naraku se sentó en el piso a modo de protesta.
-No seas infanti- Ahome se sentó al lado de él, dejando que Yumi caminara un rato.
-Vamos, no estas en posisción de hablar- Naraku la tumbo en el pasto quedando sobre ella, lentamente unió sus labios con los de ella, paso su mano a acariciar su muslo por debajo de la tela del kimono. Al percatarse de eso Ahome lo separó inmeditamente.
-¡No te atrevaz! ¡Aqui no!- Ahome dio un ligero golpe en el hombro de Naraku.
-Por favor- Volvió a atraerla hacia él para besarla.
-Aquí esta Yumi y además...-
-Silencio- Naraku la calló mientras miraba hacia su izquierda, como si buscara algo.
-¿Que ocurre?- Ahome se preocupo por el cambio tan repentino. Naraku simplemente no contestaba.
-¡Agachate!- Naraku la tiró al suelo, pues una onda expansiva arrazó con la mitad de los árboles.
-¡¿Donde esta Yumi?- En cuanto Ahome alzó la mirada busco a su hijita.
-¡Mamá!- El grito de la pequeña los hizo dirigir su mirada hacia donde se hallaba su hija. Yumi se encontraba atorada entre unas ramas y un árbol, el cual no cayó con esa onda de origen desconocido, estaba apunto de caerle encima.
-¡Yumi!- Naraku se levantó inmediatamente para ir por su pequeña, aun así el tronco llego antes que él.
-Vaya una grande que nos deben- Se mofó Byakuya quien ya tenía a Yumi en brazos. Ahome y Naraku sintieron un gran alivio al ver a su pequeñita sana y salva.
Desde un principio ni Byakuya ni Kanna los acompañaron, pero por alguna razón aparecieron en el lugar justo a tiempo.
-Que alivio ¿Que hacen aquí?- Naraku no podía evitar sentirse agradecido, pero queria saber el por que de la oportuna aparición.
-Si de nada. La verdad fue solo suerte, nos aburrimos y decidimos venir a ver que estaban haciendo- Byakuya le entregó a Yumi en brazos a Naraku.
-¿Que fue esa explosión?- Ahome se acercó a Naraku.
-No tengo idea, pero...- Dirigió su mirada hacia la copa de un árbol intacto y estiro su mano en forma de tentaculo hacia ella, partiendo el árbol por mitad e inmediatamente de este saltó lo que parecía ser un oni bastante fuerte y muy alto. -¿Cuál era el objetivo de ese ataque tan patetico?- Naraku se colocó paso a Yumi hacia los brazos de Ahome y se colocó frente a ellas a modo de protección.
-Se ha metido en mi bosque- Comenzó a hablar con una voz muy grave la cual parecia hacer eco en todo el lugar. -Es mi bosque, ahora sufriran las consecuensias y perderan sus vidas-
-Hmph No me hagas reir- Naraku se dio cuenta de que había algo extraño con ese oni, parecia como si su prescencia se estuviera en dos lugares. -Byakuya, Kanna llevense a Ahome y a Yumi- Optó por no arriegarse.
-Si- Byakuya se acercó a Ahome y a Yumi para llevarselas lejos de es oni.
-Toma- Ahome le entregó a Yumi -Llevate a Yumi, yo me quedare con Naraku- Lo que menos queria era dejarlo solo.
-¿Como? ¡No! ¡Si no me las llevo Naraku me hara pure!- Por la mente de Byakuya pasaron varias escenas nada lindas.
-Vayanse ustedes tres- Ahome no queria ceder; más bien, no iba a ceder.
-Como quieras- Byakuya sabía que eso no terminaria prescisamente muy feliz que digamos -¡Oye Naraku ella se queda!- Byakuya, Kanna y Yumi desaparecieron inmediatamente.
-Eres una imprudente- Naraku se molesto debido a que tendria que cuidar de Ahome.
-Así es. Pero no te voy a dejar- Ahome se alejo lo más que pudo del blanco de ese oni.
-Lo sé- Naraku sonrió para sus adentros, si bien era más terca que un mula, jamás lo dejaría solo.
De repente ese oni golpeo el suelo con sus puños, creando una especie de campo de energía encima de ellos.
-Ugh- Naraku inmediatamente se sintió debil ante ese campo de energía.
-¡Naraku!- Ahome por su parte se sentia bien. Intento acercarse a Naraku.
-¡No te acerques!- Naraku la detuvo. -No quiero que estes al alcanze de este mounstro de pacotilla-
-Pero...- Ahome no sabía que hacer, obedecer a Naraku y dejar que ese Oni hiciera lo que quisiera con él, esa era una opción y la otra era acercarse a él y quizas poder protegerlo y salir herida, ningun escenario era el más prometedor.
-Te sientes así por que este campo de energía sella los poders demoniacos- Explicó el oni a la vez que sacaba un inmenso garrote de su cinturón.
-¡No te le acerques!- Ahome le suplicó al oni mientras corria hacia Naraku abrazandolo.
-Ahome...- Naraku simplemente no entedía por que ese afán de protegerlo.
-Naraku...dame tus manos- Ahome colocó sus manos encima de las de Naraku, de las manos de Ahome comenzó a emanar una luz, la cuál los cubrió a ambos. Cuando esta luz desapareció, Naraku se sintió mejor.
-¿Que fue lo que..?- No entendía el por que de se sentirse mejor.
-Te he dado mi energía, esta te protege de este campo- Ahome jadeaba un poco pues se sentía muy debil.
-Gracias. Ahora alejate- Naraku se reincorporo nuevamente, por otro lado Ahome se alejo de lo que seria el campo de batalla.-Me las pagaras idiota- Naraku inmeditamente atravezó al oni, llenando de veneno el cuerpo de este, el oni al sentir ese dolor tan penetrante arrojó el maso hacia una piedra que se hallaba muy cerca del borde de un risco, a pesar de que el oni desapareció, el campo de energía no lo hizo.
La energía de Ahome se desprendió del cuerpo de Naraku regresando al de ella, dejando a Naraku debil nuevamente.
Ahome escuchó un extraño ruido proveniente del barranco, cuando dirigió su mirada hacia este, puedo ver que una enorme roca se balanceaba y por desgracia, debajo de ella se hallaba Naraku, aun muy debil para moverse.
-¡Naraku quitate!- Ahome lo empujó lejos del esa roca.
Por otro lado para Naraku todo fue en cuestión de segundos. Esuchó gitar a Ahome que se quitara, sintió como esta lo empujaba, esuchó un gran estruendo y después.
-¡Ahome!- Girto Naraku. Ella también se pudo quitar del blanco de la roca, pero no del todo, pues sus piernas qudaron debajo de la roca. -Ahome- Naraku se acercó hacia ella.
-¿Estas bien?- Pregunto Ahome. ¡¿Se había vuelto loca?
-¿Como me preguntas eso?- Tenía que encontrar un modo de quitar esa cosa de encima, pero sus poderes estaban tardando en regresar.-¿Porque?- Preguntó con la voz algo quebrada.
-No me gustaría que nada te pasara...Naraku...te amo- Ahome le sonrío con ternura.
-Aguanta un poco más- Naraku pudo sentir como sus poderes habían regresado. Retiró la roca de las piernas de Ahome, cuando lo hizo el kimono blanco que ella llevaba ese día, se encontraba cubierto de sangre.
-No siento mis piernas- Ahome comenzó a asustarse. No queria quedarse invalida. -¡Naraku no siento mis piernas!- Comenzó a llorar, no queria quedarse así.
-Tranquila, todo estara bien- La levantó con sumo cuidado en brazos.
-Naraku...- Ahome se regargo en el pecho de Naraku y con su puño arrugo la tela del kimono de este. Ahome no podía dejar de llorar.
-No llores- Naraku sabía muy bien que era lo que le podía pasar a Ahome, pero...¡No le importaba! ¡La amaba a ella no a sus piernas!
Llegaron al castillo e inmediatamente Naraku la llevo hacia su habitación, la colocó con suavidad en la cama, retiro el kimono de sus piernas para encontrarse con que en efecto había sangre y mucha, pero sus piernas estaban completas y no daban señales de que no hubiera remedio.
-Ojala esto no se haga un hábito- Naraku maldijo por lo bajo, pero no por lo de Ahome; sino, por lo que iba a hacer -¡Byakuya!- En cuanto le llamó, este entro a la habitación.
-¿Esto se va a hacer un hábito?- Preguntó Byakuya, sin percatarse aun de la condición de Ahome.
-Espero que no, ahora trae algunas vendas y alcohol- Naraku no apartaba la vista de Ahome y no dejaba de acariciar su rostro.
-Te dije que no te quedaras Ahome- Byakuya salió por las vendas y el alcohol.
-Naraku...no quiero quedarme sin...- Ahome no parecia querer dejar de llorar.
-No te preocupes...- Se acosto junto a ella abrazandola a su pecho -Si eso pasara, a mi no me importaria, aunque no se que pienses tú- Se acercó a besar su mejilla, y no separó sus labios de esta.
-Lo odiaria. Para mí...caminar es el modo de poder andar por los lugares que tanto amo- Naraku escuchaba con tristeza a su amada, jamás la había escuchado tan nostalgica.
-Entonces...te aseguró que podrás caminar, no importa lo que pase, pero ten en cuenta que esto es por tí. A mí no me importa si caminas o no. Te amo- Aun ahora Ahome seguía llorando, no obstante el motivo era otro, se encontaba tan féliz de que tuviera el apoyo de Naraku. Definitivamente era el único apoyo que quería y necesitaba.
-Gracias- Ahome hecho su cuello hacia atrás y como si de algo ensayado se tratara, inmeditamente Naraku enterro su rostro en el cuello de Ahome, inahlando profundamente su aroma y rozando la hermosa piel de esta con sus labios.
-De nada. Aquí estan tus vendas- Byakuya entró a la habitación. Naraku se levantó para poder tratar a Ahome, aunque se peguntaba por que Byakuya siempre entraba al momento de poder contestar algo que no le correspondía.
-Byakuya ven aquí- Naraku lo llamó. Este se sentó al lado de Naraku para ver que era lo que quería.-¿Sabes si sus heridas le impediran caminar?- Como Byakuya solía leer bastante y por no decir que era bastante metiche, probablemente sabría algo de eso.
-Bueno...si no cayo cerca de su columna...lo más probable es que sus piernas esten dormidas por semejante golpe- Explicó mientras que Ahome sentía como su alma volvía su cuerpo -Por cierto ¿Que le cayo encima?- La herida lucia algo más que peor y no sabía que la había ocasionado.
-Una roca- Ahome explicó.
-¿Una roca? ¿No pudiste quitarte? O ¿Como es que te cayo de ese modo?- Conforme Byakuya hacia las preguntas, Naraku sentía como si le fueran clavando varias dagas frías y afiladas.
-Bueno Byakuya...yo me descuide- Naraku no entendía que caso tenía cubrirlo o quizas sí, pues si estaba así era por haberlo salvado.
-No se descuido- Naraku intervino antes de que Byakuya le hicera un comentario despectivo. -Ella me empujo para que esa cosa no me cayera encima, me encontraba debil en ese momento- Bajó la mirada y tomo la mano de Ahome entre las suyas.
-Tonto. Como sea, no te preocupes ella caminara, aunque tomaran unos días y de tu ayuda para sostenerse cuando camine los primeros días, y por tu hija no te preocupes, Kanna y yo la cuidaremos- Byakuya iba salir de la habitación.
-No puede ser Byakuya...eres el paquete completo de niñera- Ahome estaba infinitamente agradecida con él, pero...¿Cada cuando se presentaba la ocasión de molestarlo?
-Que linda- Dijo con desgana cerrando la puerta detrás de él, dejandolos solos.
-Es una buena persona- Dijo Ahome, quien ya se encontraba más tranquila.
-Hmph- Se mofó mientras vendaba y limpiaba sus heridas.
-Vamos no vas a negarlo- Ahome sabía que Naraku realmente lo consideraba su amigo.
-Si pero no cambia el hecho de que adore burlarse de tí y de mí- Se recostó nuevamente a su lado abrazandola como si quisiera volverse uno con ella.
-Supongo- Ahome dio un gran bostezo -Estoy cansada ¿Y tú?- Cuando subió su mirada para ver a Naraku se encontro con este ya se encontraba dormido, Ahome sonrió mientras se estiró la más que pudo para cubrirlos a ambos con las sábanas -Descansa...hoy estuviste fantástico- Se acurrucó junto a él para quedarse igualmente dormida.
Dos días después
Naraku se encontraba con Ahome caminando por el jardín del castillo. Este la sostenía con una mano por la cintura y otra en su brazo, para que tuviera el mayor equilibrio posible.
-Espera- Ahome le detuvo, pues comenzó a tambalearse un poco.
-Cuidado...- La levató en brazos -Y te dije que me avisras si te cansabas- Le regaño, pues no era la primera vez que pasaba.
-Lo siento, pero...cada vez me siento mejor y mis piernas me duelen menos- Dijo Ahome con un tono reconfortante.
-De acuerdo- La bajo nuevamente. Pero antes de que volvieran a caminarAhome giró su cabeza y besó fugazmente los labios de Naraku, este inmeditamente la giró hacia él para besarla con más fácilidad.
Pasaron dos semanas en las cuales Ahome ya se había recuperado por completo y como una pequeña celebración por eso, Naraku pidió que no se les moletara en toda la noche.(N/A: Grrrr)
Un mes más transcurrió, el amanecer comenzaba asomarse por el horizonte y en cierta habitación del castillo, Ahome quien ya se había despertado desde hacia un buen rato, únicamente se dedicaba a ver dormir a su amado, le encantaba ver su expresión al momento de dormir, lucia tan tranquilo, tan en paz. De repente pudo ver como se desprtaba poco a poco. -Buenos días- Ahome besó sus labios con suavidad.
-¿Me prometes que siempre despertare así? Contigo sobre mí- Aun no se despertaba del todo, pero amaba despertar y que ella fuera lo primero con lo que sus ojos se deleitaran.
-Lo prometo...oye- Ahome no dejaba de jugar con el cabello de Naraku.
-Dime- La incitó a continuar.
-Tengo una sorpresa para tí- Le sonrió ampliamente.
-Sabes que no tengo mucha paciencia- Le acusó de modo divertido.
Ahome se acercó al oido de Naraku, al punto de que sus labios rozaban el lobulo de la oreja -Estoy embarazada- Le susurró para después separarse lentamente y verlo cara a cara, se veia entre sorprendido y féliz. Cualquier respuesta fue más que inncesesaria, pues Naraku la atrajo hacia él besandola con pasión y sensualidad.
-Te amo, a tí, a Yumi y nuestro nuevo bebé- Mantenía su frente pegada a la de Ahome.
-Lo sé- Ahome no pudo evitar reír un poco. -Y...¿Quieres que sea niño o niña?- Preguntó en los instantes en los cuales separaban sus labios.
-Niña- Contestó sin haberlo pensado tan siquiera 2 segundos.
-Pues...que suerte para tí- Ahome se levantó para comenzar a preparar la comida de Yumi.
Naraku entendió la respuesta de Ahome, pues antes de decirle que estaba embarazada, se había tomado la molestia de saber el sexo del bebé.
De repente escucharon unas sabanitas revolverse, Naraku se levantó para cargar a su pequeñita. -Hola mi pequeña- Los ojitos de Yumi aun eran como los de un borreguito a medio morir, la pequeña dio un gran bostezo.
-Hoa papá- Aun no se acostumbraba a la luz.
-Yumi ¿Quisieras una hermanita?- Ahome se acercó a ella.
-¿Hemanita?- Ladeo su cabezita -Si- Aplaudio varias veces con sus manitas.
Ya todos se encontraban arreglados y desayunando lo que sea que Ahome hubiera preparado, pues solía combinar algunos ingredientes para hacer lo más parecido a la comida de su época.
-Oigan Byakuya, Kanna ¿Que creen?- Ahome queria darles la noticia.
-¿Que?- Preguntaron ambos al unísono.
- A veces dan miedo- Dijo Naraku con desgana mientras limpiaba la boquita de Yumi.
-Bueno chicos...- Ahome decidió continuar -¿Quien creen que esta embarazada?- Preguntó Ahome con entusiasmo.
-Naraku- Contestó Byakuya a la vez que Naraku le lanzaba un plato a la cabeza, el cual terminó roto por el choque contra esta.
-Muy gracioso- Naraku queria lanzarle otra cosa, pero seguramente se iba a meter en problemas con Ahome.
-A mi si me dio risa- Ahome no había podido evitar reirse. Naraku le mandó una mirada ascesina a esta. -Ya esta bien...no fue gracioso- Dijo sin terminar de reirse.
-Ustedes dos me las pagaran- Gruño Naraku.
-Ya no te enojes- Ahome se recargó en el hombro derecho de Naraku.
-Si Naraku. No te enojes- Para desgracia de Naraku, Byakuya imitó la acción de Ahome, recargandose en su hombro izquierdo.
-Tú...- Naraku le dio un peñetazo a Byakuya, el cual lo sacó volando al otro lado de la habitación.
-Eso le va a doler mañana- A Ahome no le encantaba que Naraku lo tratara así, pero Byakuya se lo buscaba, y con mucha insistencia.
-No. Desde hoy- Naraku sacudio un poco la mano con la cual lo había golpeado.
-Byakuya ¿Estas bien?- Kanna se acercó a él.
-Si...no te preocupes- Se levantó sobandose la mejilla que le fue golpeada.
Ahome miraba divertida la escena. Adoraba reír con las discusiones que se armaban por simples pequeñeses, además el problema nunca pasaba de Byakuya con un golpe bien merecido.
Naraku notó a Ahome algo pensativa, se imaginó que talvez se sentia mal, ya que en el primer embarazo había tenido bastantes problemas. Se acercó a ella, y comenzó a acariciar su mejilla. -¿Te sientes mal?- Preguntó con su siempre tono de seriedad.
-¿Sentirme mal?- ¿Y ahora? Pensó -No, solamente los observaba pelear como niños chiquitos- Contestó con naturalidad.
-¿Niños chiquitos?- Naraku levantó una ceja -¿Así como Bykuya y tú?- Si no mal recordaba eran ellos quienes discutian así, aunque ahora que lo pensaba ultimamente se ponía a la altura de ellos.
-Si- Ahome contestó a la vez que se recargaba en el hombro de Naraku, quien la rodeo con su brazo.
Naraku sintió como Yumi tiraba de su cabello para llamar su atención. -¿Que pasa mi pequeña?- Naraku la sentó en sus piernas.
-¿Cuando nazca mi hemanita me seguiran queriendo?- Ante la pregunta Ahome y Naraku sintieron sus corazones dar un vuelco.
-Jamás te djare de querer Yumi- Ahome se acercó a besar la frente de su hijita.
-A ambas las amaremos por igual- Naraku revolvió un poco la cabellera de Yumi.
-¿Ya oiste hemanita? Que suerte tienes de que mamá y papá sean tus papás- Yumi se acercó a hablar al vientre de Ahome. Esto causo una inexplicble alegría y cálidez en Naraku y Ahome.
-Yumi- Naraku la llamo. La pequeña dirigió su mirada hacia su padre -Pero debes prometer que tú también cuidaras de tu hermanita- Le dijo en tono dulce.
-¡Si!- Yumi puso una mirada seria, llevo su mano hacia su frente e hizo un puchero con la boca. Ninguno de los presentes pudo evitar reír.
-Debo admitir que es una niña muy especial- Dijo Byakuya, quien como siempre tenía a Kanna sentada en sus piernas.
-Lo es- Ahome sonrió con gentileza -Por eso vayan pensando el nombre de sus hijos- Ahome hizo una sonrisa entre entusiasta y macabra.
-¡Ya te dije que nos dejes en paz!- Tanto Byakuya como Kanna se sonrojaron bastante.
-Ya Ahome dejalos- Naraku intervino -Dudo mucho que Byakuya sea capaz de "eso"- Hizo una mueca sínica y burlona.
-Dejen de molestarme- Dijo Byakuya con los ojos cerrados y el ceño fruncido. Una cosa era Ahome, quien solo comentaba de una familia a futuro, pero Naraku era una muy diferente, pues se ponía insinuar cosas de un tema un tanto más serio.
-Naraku no los molestes con eso...oye ahora que lo pienso- Ahome dirigió su mirada hacia Byakuya y Kanna, obviamente la reacción de ambos fue asustarse un poco -¿Que saben ustedes dos de "ese tema"?- Ahome los miro perspicazmente. Tanto Byakuya como Kanna hicieron cara de susto, por otro lado Naraku no pudo evitar reír, era verdad ¿Que podían saber ellos a fondo del tema?
-Mira Ahome, antes de que quieras hablar con nosotros..- Byakuya no pudo terminar su frase, pues Ahome se los llevo arrastrando a ambos a una habitación cerrando la puerta detrás de ella. Naraku miraba la escena divertido, no se imaginaba a Ahome hablandoles del tema y por sobretodo las caras que ellos dos pondrian, repentinamente sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando sintió como tiraban de su cabello y no había que ser un genio para saber de quien se trataba.
-¿Que ocurre?- Naraku dirigió su mirada hacia su hija.
-¿Como llegó mi hemanita a la panza de mamá?- Seguramente eso era lo que llamaban karma.
-Preguntale a tu mamá en unos años- Respondió sin inmutarse.
2 HORAS DESPUÉS
-Ya par de idiotas quiten sus caras de susto- Dijo Naraku con molestia.
-Bueno...talvez debi sensurar mis explicaciones- Dijo Ahome quien se encontraba recostada en el regazo de Naraku.
-¡¿Talvez?- Byakuya se reincorporo del trance en que ambos se hallaban.
-Ya no grites, despertaras a Yumi- Ahome pidió con desgana.
Kanna simplemente se dejo caer en el regazo de Byakuya, soltando un gran suspiro, Byakuya se limitó a dejar escapar una ligera sonrisa y jugar un poco con el flequillo de Kanna entre sus dedos.
-La verdad pensé que no saldrian vivos de ahí- Se burló Naraku antes de unir sus labios con los de Ahome y con su mano acariciar con delicadeza su vientre.Ahome sonrió tímidamnte a la vez que se sentaba nuevamente.
-¿Saben? Aunque algunos se vayan a enojar...no saben como me alegro de que seamos una familia tan unida y tan buenos amigos- Su voz sonó más sincera que nunca. Ninguno pudo evitar sonreír ante tal comentario.
-Solo gracias a tí Ahome- Naraku volvió a besarla, aunque esta vez con mayor pasión. Se separaron lentamente.-Esto no lo voy a volver a repetir- Dijo Naraku desconcertando un poco a todos. -Ahome: Te amo, y espero estar contigo lo que me reste de vida. Byakuya y Kanna: No tengo como agradecerles todo lo que han hecho y...gracias por ser mis amigos- Bajó un poco al mirada.
Todos esbozaron una sonrisa más que sincera, pues Naraku no se estaba forzando a decir eso.
-¡Bueno! ¡Adoro que todo termine bien!- Sonrió Ahome con el valor y entusiasmo tan caracteristicos de ella.
NOOOOOOOOO ESTE FUE EL PENULTIMO CAPITULO ¿LES GUSTO? A MI SI...PERO OHS BUENO ESO ES LO DIFICIL DE VIVIR...SABER QUE TODO TIENE UN FIN...ME CHOCA ME CHOCA...BUENO HASTA EL EPÍLOGO.
MIZUKI-CHAN 24: NENA! APLAUSO PARA TÍ
YOUKAI DE LA LUNA CRECIENTE: MIL GRACIAS!
CAMI-INSOUL: ME ENCANTA SABER QUE SEGISTE LA HISTORIA DE CERCA.
