Capítulo 25: Xilófono

Lo primero que Ichigo vio al tocar la puerta fue a Orihime pidiéndole que guardara silencio. Ella lo tomó de la mano y él se dejó llevar. Su esposa lo condujo hasta la habitación de Kazui y con un gesto de mano volvió a pedirle que guardara silencio.

Ichigo le dedicó una mirada interrogante a su esposa pero ella se limitó a responder señalando la puerta que daba a la habitación de Kazui. Ambos se acercaron silenciosamente, Orihime abrió la puerta sin hacer ningún ruido.

Kazui tocaba el xilófono. La concentración era notable en su infantil rostro. El xilófono había sido un regalo de Ichigo en su último cumpleaños y también el juguete favorito del más pequeño de los Kurosaki.

Orihime cerró la puerta dándole a su hijo algo de privacidad para que pudiera seguir practicando. En su rostro se notaba lo orgullosa que estaba.

—Dice que quiere poder tocar una canción completa cuando vuelva a ver a Ichika. Es tan lindo que se hallan vuelto amigos tan rápido —susurró Orihime, no quería interrumpir al pequeño músico.