Historia: "The boy who sneakes in my bedroom windows".
Personajes: Son de Masashi Kishimoto.
El chico que se escabulle por mi ventana.
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Capítulo 25.
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Hice mí camino hasta la clase de inglés, y tomé mi sitio normal, al lado de Ino. Unos minutos después él entró. Supe que era él sin ni siquiera mirarlo, lo podía decir por la forma en la que Ino agarró mi brazo demasiado fuerte. Levanté la mirada y lo vi. Él, era totalmente caliente; podía ver de lo que ella estaba hablando. Él no era tan alto como Naruto o tan musculoso. De hecho, era un poco desgarbado, pero aprobaba totalmente. Usaba unos vaqueros desgastados y una camiseta negra con una sudadera negra encima. Tenía los ojos negros, su pelo negro era más largo que el de Naruto, estaba desecho y un poco revuelto. Parecía un poco tímido, con los hombros encorvados como si estuviera nervioso. Definitivamente podía ver el atractivo que tenía y también como cada chica de la clase lo estaba mirando con lujuria. Me reí; pobre chico no sabía lo que le esperaba. Una vez Sakura pusiera sus garras en él estaría acabado.
Ino me dio un codazo para que la mirara. Vocalizo la palabra "caliente" y se abanicó el rostro, asintiendo con entusiasmo y me hizo reír más fuerte. El chico realmente estaba en algunos problemas.
- Clase, este es el nuevo estudiante. Sasuke Uchiha —dijo la Sra. Kurenai, sonriendo hacia él cálidamente. Se giró hacia la clase y sonrió incómodo.
- ¡Te lo dije! Verdaderamente caliente —susurró Ino.
Claro que era caliente, pero no tenía nada que hacer con mi Naruto.
- Es lindo —confirmé, asintiendo de acuerdo.
- Sasuke, dinos algo sobre ti —sugirió la Sra. Kurenai.
Él se movió incómodo sobre sus pies, mirando nervioso a la clase.
- Er…. Bueno, me acabo de mudar a Timberfield con mi madre y mi padrastro. Y tengo un hermano pequeño. ¿Y me gusta patinar? -dijo, haciendo que sonara más como una pregunta.
- Vale, estoy segura de que serás muy feliz aquí. ¿Qué te parece si te emparejo con alguien de mi clase así te puede mostrar tu próxima clase? —ofreció la Sra. Kurenai.
Gruñí. No había forma de que ella me eligiera, esa era la clase de cosas que pasaban en las historias cursis. Me hundí en mi silla, mirando mi libro, rezando por un escape.
- ¿Sakura te ofreces voluntaria? —preguntó la Sra. Kurenai. Levanté mi cabeza y di un suspiro de alivio. Ino maldijo bajo su respiración y bajo su cabeza, obviamente quería ser voluntaria, también.
Sasuke hizo su camino a través de clase para sentarse cerca de Sakura, quien estaba ocupada desabrochando otro botón de su ya camisa de zorra. Él sonrió hacia mí cuando pasó al lado de mi escritorio.
— Hola, Hinata —dijo tranquilamente.
— Hola, Sasuke —contesté un poco sorprendida.
¿Cómo demonios sabia mi nombre? Lo observé sentando al lado de Sakura, ella inmediatamente empezó a flirtear con él, mientras solo estaba asintiendo cortésmente, pareciendo incómodo.
Ino me miró con los ojos ampliamente abiertos.
- Pensé que no lo conocías -susurró, frunciéndome el ceño, mirándome un poco confusa.
Sacudí mi cabeza.
- No lo hago, ¿cómo demonios sabía quién era yo? Nunca lo había visto antes -contesté.
La profesora se aclaró la garganta.
- Bien entonces, si lo tenemos todo claro. ¿Por qué no empezamos con la lección? -preguntó sarcásticamente. Cogí mi libro y me hundí furtivamente en mi asiento, intentando no mirar en su dirección.
Tan pronto como sonó la campana salté de mi silla y prácticamente corrí hacia la puerta, sin querer otra oportunidad para encontrármelo. Rezaba en silencio una y otra vez sobre mí cabeza que él no estuviera en otra de mis clases. Gracias a Dios, el resto de la mañana pasó sin más encuentros con mi nuevo hermanastro.
La gente estaba hablando mucho conmigo hoy, preguntándome si Naruto y yo éramos pareja, querían saber cuánto tiempo habíamos estado juntos. Bla, bla, bla, era lo mismo una y otra vez y yo ya estaba aburrida.
- Hola Ángel -ronroneó Naruto, cogiéndome por detrás cuando estaba parada en la cola del almuerzo con Sari y Gaara.
- Hola -sonreí, sintiéndome instantáneamente feliz, ahora que él estaba cerca de mí.
- ¿Cómo va tu día? -preguntó, besándome el cuello, haciendo que me estremeciera.
Suspiré.
-Bueno, he estado respondiendo las mismas preguntas una y otra vez. Es tan malo que estoy pensando en tatuarme a través de la frente "Sí, estoy saliendo con Naruto. Sí, gané la apuesta. Sí, él es un buen novio. No, mi hermano no enloqueció." Así no tendré que repetirme todo el tiempo -bromeé encogiéndome de hombros. Él rió y me sujetó más fuerte-. A parte de la repetición, tuve clase con mi hermanastro. Él me conocía, oh sí, y va ahora mismo con esa zorra de Sakura, quien por cierto, luce como si me quisiera matar. Así que mí día no está yendo muy bien, novio -dije, asintiendo discretamente hacia Sasuke.
- ¿Él sabía quién eras? - Naruto preguntó, girándome ligeramente así me escondería de la vista de Sasuke.
- Sí. Él me saludó cuando pasó por mi lado -contesté, frunciendo, aun no entendía como me reconoció.
Naruto se rió y me miró como si hubiera dicho algo estúpido.
- Él probablemente no sabía quién eras, Ángel, seguramente pensó que eras caliente. No lo puedo culpar —ronroneó, sonriendo mientras su mano se movía hacia mi trasero.
Puse mis ojos en blanco.
- Naruto él pasó a mi lado y dijo "Hola, Hinata" así que creo que sabía quién era —contesté sarcásticamente.
Él frunció y miró sobre su hombro antes de reírse con maldad.
- Él no se ve muy cómodo con Sasuke.
- Bueno, ¿quién demonios se encuentra cómodo cerca de Sakura? Oh, sí, tú no te veías muy estresado cuando ibas con ella a todas partes -me burlé, sonriendo hacia él.
Él levantó su nariz, fingiendo un temblor.
- No me recuerdes mi estilo de vida antes de ti, Ángel. Voy a tener pesadillas -dijo con una mueca de horror, haciéndome reír.
Cogí un par de sándwiches y bebidas. Naruto insistió en pagar y llevar la bandeja como siempre. Me dirigí hacia su mesa y me senté a su lado. Neji ya estaba allí con alguno de los miembros del equipo, mis amigos se sentaron, también, tomando los últimos asientos. Desgarré la envoltura de mi sándwich y estaba a punto de morderlo cuando una sombra cayó sobre mí.
- Hola -dijo Sasuke sonriendo, estaba ligeramente ruborizado.
Tragué, sintiendo que mi estómago se hundía un poco.
- Er… hola.
- ¿Te importa si me siento contigo? -me preguntó mirándome de manera esperanzadora.
Vi a Neji tensarse desde la esquina de mi ojo. Miré alrededor de la mesa completa.
- Um…. -me callé, mordiéndome el labio.
- No importa, no te preocupes. Sólo pensé que debería presentarme. -Se encogió de hombros, ruborizándose con más fuerza, cambiando de un pie a otro incómodamente.
Ino me pateó por debajo de la mesa.
- ¡Ay! ¿Por qué demonios fue eso? -pregunté, frotándome la pierna. Me miró ferozmente. Sabía exactamente por qué era, tenía que pedirle que se sentara con nosotros por ella o no escucharía el final de esto esta tarde. ¡Oh Dios, mátame ahora!-. Está bien, Sasuke. Agarra una silla, puedes sentarte en el extremo de aquí -sugerí, moviendo mi bandeja para que él pudiera poner su plato y su bebida.
Él sonrió y se relajó.
- Gracias, Hinata -dijo, sonriendo agradecidamente mientras se alejaba para agarrar una silla a un par de mesas de distancia.
Volteé hacia Ino, frunciendo el ceño.
-¡Eso dolió endemoniadamente, Ino! En serio, ¡no es tan ardiente! -le dije en un susurro gritado.
- Sí lo es. -Asintió con entusiasmo, riendo y terminé riendo con ella. Maldita chica cachonda.
Sasuke se sentó en el extremo de la mesa.
- Así que, esto es raro, ¿eh? -afirmó, sonriendo tímidamente.
Reí incómodamente.
- Vaya, eso es un eufemismo y medio. Si piensas que es raro, prueba con desconcertante y embarazoso -bromeé, haciéndolo reír.
- No soy tan malo -se quejó, fingiendo dolor.
Decidí simplemente salir de ahí y preguntar lo que me había estado molestando toda la mañana.
- ¿Cómo sabes quién soy? -pregunté en voz baja.
Él sonrió.
- Hiashi me mostró una foto tuya. Sin embargo no he visto una de tu hermano, así que no tengo idea de quién es -explicó, encogiéndose de hombros.
¿Mi papá tenía una foto mía? En realidad no estaba muy segura de cómo sentirme al respecto. ¿Por qué demonios tendría una foto mía, y no una de Jake? Ni siquiera quería pensar demasiado en esa pregunta en caso de que se me ocurriera una respuesta que no me gustara.
Apunté a Neji.
- Él está justo ahí. Neji, Sasuke. Sasuke, Neji -dije, ondeando una mano entre ellos en presentación.
- Eh, ¿cómo te va? -gruñó Neji, su rostro era severo y para nada amigable. Sasuke se retorció un poco en su asiento… Neji podía ser bastante intimidante si quería serlo.
- Sí, bien gracias. Es bueno conocerte -respondió nerviosamente.
Ino me pateó de nuevo bajo la mesa en el lugar exacto de la vez anterior, haciéndome contraerme de dolor. La miré ferozmente en advertencia; ella obviamente quería que la presentara también.
- Sasuke, estos son mis amigos, Gaara, Sari e Ino. Este es mi novio, Naruto—afirmé, presentando a cada uno de los que estaban en nuestro extremo de la mesa.
Sasuke sonrió cálidamente.
- Oigan, lo siento, soy malo con los nombres. Probablemente los olvide en media hora -admitió, haciendo una mueca ligeramente.
Ino encendió su modo coqueteo, lanzando su cabello sobre el hombro, sonriendo seductoramente.
- Yo también soy terrible con los nombres. Tenemos algo en común -ronroneó, examinándolo lentamente. Él se echó a reír, luciendo incómodo. No parecía que estuviese acostumbrado en absoluto a la atención de las féminas.
- Entonces, ¿a qué escuela ibas antes de esta? -pregunté, tratando de ayudarlo un poco.
Me sonrió agradecidamente.
- En realidad iba a una escuela para chicos en Mersey -respondió, encogiéndose de hombros. OK, eso explica el sonrojo y el estar incómodo. Casi podía ver el cerebro de Ino funcionando con la idea de enseñarle nuevos trucos y entrenarlo. No pude evitarlo pero sentí lástima por el pobre chico.
- ¿Una escuela para chicos? Bueno eso no es divertido. -Ino sonrió, comiendo una patata frita, obviamente tratando de lucir sexy.
Naruto estalló en carcajadas a mi lado.
- Ino, deja al pobre chico en paz, es su primer día -se burló.
Neji miró a Ino con una expresión ligeramente molesta en su rostro. De repente me di cuenta de lo que estaba sucediendo. ¡Neji estaba totalmente flechado por Ino!
- Vi eso, Neji—declaré, sonriéndole con complicidad. Él se estremeció y trató de parecer inocente. Sip, ¡totalmente celoso!-. Entonces, ¿qué clases tienes esta tarde? —pregunté, volteando de nuevo hacia Sasuke, tratando de mantener la conversación.
Me sentía un poco mal por él; obviamente estaba como pez fuera del agua aquí. Sacó su horario y me lo tendió. Le di un vistazo y casi me ahogo con mi sándwich… tenía todas y cada una de las clases de la tarde conmigo.
- Tengo las mismas -dije en voz baja, tendiéndoselo de vuelta. Naruto frotó su mano en mi pierna tiernamente y me incliné hacia él en busca de apoyo. Sasuke parecía un buen chico pero no lo quería cerca de mí todo el tiempo. Probablemente podría lidiar con la conversación ocasional, pero ¿y si iba a casa y mi padre le preguntaba por mí? Él sabría demasiadas cosas sobre mí para mi gusto.
- ¿Sí? ¡Impresionante! ¿Crees que podrías enseñarme el camino y esas cosas? -preguntó esperanzadamente. Asentí lentamente, no podía decir exactamente no.
Sakura se acercó pavoneándose; ahora sólo tenía dos botones abrochados en su camisa.
- Hola, Sasuke. ¿Quieres venir y sentarte conmigo? -preguntó, enroscando su cabello alrededor de un dedo.
- Sakura, te faltan unos cuantos botones ahí, cariño -dije inocentemente.
Me miró ferozmente.
- Se supone que luce así, fenómeno Emo —espetó repugnantemente.
- En realidad, sí creo que tienes razón. Vi que esa camisa la usaba exactamente así una prostituta en una esquina ayer por la noche -respondí, sonriendo amablemente.
- ¿Pasas el rato en las esquinas de las calles? -preguntó ella, sonriendo, obviamente pensando que había ganado.
- Cuando me encuentro con tu mamá lo hago. -Me encogí de hombros.
Naruto y Sasuke estallaron en carcajadas.
- Perra -murmuró ella mientras salía echando pestes. Ino y Sari chocaron los cinco en alto, soltando risitas tontas como chicas locas bajo los efectos de las drogas.
- Eres graciosa -dijo Sasuke, sonriéndome.
- Sí, creo que tal vez sólo arruiné tus posibilidades de cogértela hoy. Sin embargo te dará otra oportunidad mañana así que no te preocupes -me burlé mientras empezaba a comer de nuevo.
Él volteó la nariz hacia arriba.
- Ella ha estado volviéndome loco toda la mañana; está quejándose sobre una chica que le robó a su novio. ¿Qué clase de sujeto saldría con alguien como ella de todos modos? Debe ser un total idiota -se burló, encogiéndose de hombros.
La mesa entera, excepto por Naruto, se echó a reír.
- Er, ese idiota sería yo. Pero nosotros no estábamos saliendo —declaró Naruto, sacudiendo la cabeza.
Johnny se sonrojó como loco.
- Oh lo siento -murmuró, encogiéndose ligeramente de dolor.
Envolví el brazo alrededor de Naruto.
- No te preocupes, chico amante, tu gusto ha mejorado desde entonces -dije en un arrullo, halándolo más cerca de mí.
- Ángel, mi gusto siempre ha sido el mismo. La fruta prohibida. -Se inclinó rápidamente, mordiendo mi cuello, haciéndome reír tontamente. Neji se aclaró la garganta y Naruto se alejó con un suspiro y puso los ojos en blanco.
Dejé que Ino hablara con Sasuke por el resto del almuerzo, añadiendo preguntas o respuestas ocasionales cuando necesitaba hacerlo. En realidad era un chico agradable. Habría sido más sencillo si fuese un cretino, entonces de esa forma yo habría sido capaz de apartarlo y no sentirme como un pedazo de mierda después. Le mostré sus clases y se sentaba junto a mí cuando podía. Cuando el timbre sonó para el final del día suspiré de alivio.
- ¿Entonces te diriges directamente a casa? -preguntó Sasuke, sonriendo, mientras caminábamos hacia mi casillero.
Sacudí la cabeza.
- No. Tengo que esperar que Neji y Naruto terminen su práctica.
- Sí, ¿qué juega Neji? -preguntó curiosamente.
- Hockey sobre hielo.
- Genial. Sabes, podría darte un aventón si quieres -ofreció-. Mi mamá y Hiashi me compraron un auto impresionante por mi cumpleaños -añadió, sonriendo de oreja a oreja. Sentí mi corazón hundirse ante el sonido de su nombre de nuevo, la forma en que lo usaba en una conversación casual me asustaba a muerte.
- Um, gracias por la oferta, pero los voy a esperar. Por lo general es Naruto el que viene después porque Nejise va a trabajar -dije rápidamente.
- ¿Dónde trabaja Jake? -preguntó, apoyándose contra los casilleros.
- En el gimnasio Benny. -Metí los libros en mi bolso con demasiada fuerza doblando todas las páginas, porque me estaba poniendo incómoda.
- Parece que no le caigo bien a Neji —murmuró Sasuke, luciendo un poco triste.
Sonreí tranquilizadoramente.
- No te conoce. Es sólo que esto es raro para nosotros, eso es todo. No hemos visto a nuestro padre en tres años, entonces de repente se aparece aquí y ¡bang!, tenemos otro hermano y un hermanastro. A Neji no le gusta el cambio -expliqué, tratando de rodear el problema un poco.
Él asintió, luciendo pensativo.
- Sí, supongo que es difícil. Entonces, ¿crees que podría esperar contigo hasta que su práctica termine y nosotros podamos llegar a conocernos el uno al otro un poco más? Quiero decir, no quiero que esto siga siendo incómodo para ninguno de nosotros, estoy aquí ahora así que creo que tenemos que hacerlo lo mejor posible -preguntó, mirándome esperanzadoramente.
¡Sagrados cubos de mierda! No sabía qué decir, así que no dije nada, asentí y cerré mi casillero.
- ¿Quieres que nos sentemos afuera en el frente? Por lo general me siento bajo el árbol y espero -dije mientras salíamos del edificio.
- Suena bien -acordó, siguiéndome con una pequeña sonrisa.
Caminé hacia el gran roble donde usualmente me sentaba y hacía mi tarea y me senté apoyándome contra éste. Él se dejó caer frente a mí, agarrando un par de hojas de hierba, jugando con ellas nerviosamente. Había una pequeña margarita al lado de mi pie, así que la recogí y la metí en la parte trasera de mi cola de caballo porque me recordaba a la que Naruto había recogido para mí antes de la práctica de baile después de esa primera noche en que nos besamos.
Estaba tan incómoda que me retorcía en el lugar, tratando de pensar en algo que decir.
- Así que, tú hermano menor, Itachi… Bueno, supongo que ahora también es mi hermano, de todas formas lo que iba a decir es, ¿cómo es él? -pregunté curiosamente.
Él sonrió.
- Es lindo. Es un dolor en el trasero, especialmente cuando llora en la noche, pero es lindo. Tengo una foto si quieres verla -ofreció, sacando su billetera y tendiéndomela.
Sonreí e impacientemente la abrí, queriendo ver al pequeño bebé. Mi aliento quedó atrapado en mi garganta cuando vi la foto, no era sólo el bebé, era una foto familiar. Miré a mi padre; él estaba sonriendo orgullosamente con un brazo alrededor de su nueva esposa y el otro alrededor de Johnny quien estaba sosteniendo a un niñito de pelo negro. Mi padre parecía más viejo, su cabello había cambiado y se había vuelto un poco más grisáceo, pero sus ojos eran lo que más me llamó la atención. Recordaba esos ojos siendo duros y fríos y siempre furiosos, pero estaba diferente aquí, sonriente y cálido, lucía amable y bondadoso.
- Lindo, ¿eh? -dijo Johnny.
Aparté mis ojos de mi padre y miré al pequeño bebé; era lindo, regordete, cabello negro, ojos negrosy una gran sonrisa. Miré a la señora en la fotografía; ella tenía cabello negro y ojos claros igual que mi mamá y yo. Se veía agradable.
- ¿Esta es tu mamá? -pregunté, señalándola.
Él sonrió y asintió.
Sí. Su nombre es Mikoto —dijo, recuperando su billetera cuando terminé.
No podría sacar de mi cabeza la imagen de mi padre sonriendo. ¿Él había cambiado? Inspeccioné a Sasuke, parecía feliz, sin raspones o cortes, ni cojera delatora ni mueca de dolor ni nada.
- Así que, ¿te la llevas bien con él? -pregunté con curiosidad, observando su rostro por su reacción.
- ¿Con Itachi? Sí él está bien. Será mejor cuando sea más grande y pueda hacer más cosas -respondió, encogiéndose de hombros.
Tragué.
- No, me refiero a mi padre -aclaré, tratando de no retroceder ante la idea de él. Sasuke se encogió de hombros y asintió, pero no dijo nada-. Debe ser difícil tener a un tipo viniendo después de años de ser sólo tú y tu mamá —declaré, tratando de empujar por una respuesta.
¿Mi padre estaba lastimándolo a él también, o tal vez al bebé, o a su mamá? Inmediatamente estuve agradecida de que no hubiera otra chica viviendo con él. El abuso físico era malo; Neji se llevó la peor parte de eso, pero el abuso sexual, eso dejaba cicatrices mentales que sabía que todavía no habían terminado. Los recuerdos de esos domingos destellaron en mi mente y me mordí el interior de la mejilla para evitar llorar.
Él asintió y miró al suelo.
- Fue un poco difícil, pero ellos han estado juntos por más de dos años ahora, así que… -Su voz se desvaneció, y se encogió de hombros. Abrí la boca para empujar el asunto más allá pero él me interrumpió-. Así que, ¿por cuánto tiempo han estado juntos Naruto y tú? -preguntó, arrancando un poco más de hierba y rodándola en sus manos para hacer una bola.
Sonreí ante el pensamiento de Naruto.
- Una semana y media.
- Él es amigo de tu hermano, ¿cierto? —preguntó.
- Sí. Lo he conocido desde que tenía cuatro años -confirmé, amando hablar de Naruto. Incluso estaba extrañándolo en realidad. Me quedé acostumbrada a verlo todo el día el fin de semana así que era difícil volver a verlo sólo durante el almuerzo-. Así que, cuéntame más acerca de ti -sugerí, acostándome sobre mi vientre y apoyando mi cabeza en mis manos, mirándolo.
Él se acostó también y habló sobre su vida, lo que le gustaba y lo que no. Era un patinador aficionado y entraba en competiciones y otras cosas los fines de semana, hacía acrobacias y piruetas. Extrañaba a sus amigos. Nunca ha tenido una novia. Su comida favorita era el pollo al curry. Acababa de comenzar a decirle la mía cuando divisé a Naruto trotando hacia mí a través del estacionamiento, tan apuesto que era casi doloroso mirarlo. Me puse de pie de un salto y sonreí cuando él envolvió sus brazos alrededor de mí, levantándome y estrellando sus labios contra los míos. Le devolví el beso hambrientamente.
Él se apartó después de unos segundos.
- Necesito tener algo de tiempo a solas contigo -susurró mientras me besaba de nuevo, más tierno esta vez.
Sonreí.
- ¿Qué, justo ahora? ¿No puedes esperar hasta que lleguemos a casa? -bromeé.
Él sacudió la cabeza.
- No, pero puedo esperar hasta el estacionamiento en la parte de atrás del gimnasio después de que dejemos a Neji —sugirió, sonriendo perversamente.
- En tus sueños, Naruto —dije, riendo y poniendo los ojos en blanco.
- Probablemente -acordó mientras me bajaba, sosteniéndome cerca de su lado, riendo ante mi expresión horrorizada. Sasuke se empujó hacia arriba y estaba allí parado torpemente-. Gracias por cuidar de mi chica por mí -dijo Naruto, sonriendo amigablemente.
- Sí, no hay problema -murmuró nerviosamente Sasuke, pateando su zapato contra la hierba.
Neji caminó hacia nosotros, mirando entre Sasuke y yo con una expresión confundida. Bueno, supongo que los veré mañana chicos. Gracias por dejarme pasar el tiempo contigo, Hinata -dijo Sasuke, sonriendo.
- Sí, fue divertido. Oye, vamos a ver ese auto tuyo antes de que te vayas -sugerí, asintiendo hacia atrás al estacionamiento. Él sonrió orgullosamente.
- ¿Qué auto tienes? —preguntó Neji curiosamente y comenzamos a caminar.
Sabía que eso atraparía el interés de Neji. Sonreí y tiré de Naruto un poco hacia atrás, dejando que Neji y Sasuke fueran al frente, dándoles un pequeño momento. Neji necesitaba ver por sí mismo que Sasuke estaba bien antes de que dejara de fruncirle el ceño. Para el momento en que los alcanzamos, Neji estaba sentado detrás del volante de un BMW Z4 azul medianoche, frotando sus manos por el tablero cariñosamente.
-Oh mierda, este es un bonito auto -ronroneó Naruto, deslizando la mano por el techo con los ojos ensanchados. Agarró mi mano y me acercó a él-. Cuando sea un jugador de hockey multimillonario, te compraré uno de estos -declaró, enredando su mano en mi cabello, mirándome a los ojos y haciéndome sentir ligeramente ingrávida.
Me presioné contra él y mordí ligeramente su barbilla.
- Prefiero tener un Ferrari -bromeé.
Él suspiró dramáticamente.
- Vaya, OK, espero firmar con un buen equipo si vas a ser así de exigente -respondió, mientras me besaba, haciéndome anhelar que deslizara sus manos por mi cuerpo.
Después de otros diez minutos de babear sobre el auto de Sasuke finalmente salimos y fuimos a dejar a Neji en el trabajo. Salté al asiento delantero y sostuve la mano de Naruto durante todo el camino a casa, emocionada por un momento de intimidad. No es que fuese a ser fácil con mi mamá en casa durante la semana, pero estoy segura de que nos las arreglaremos. Incluso sólo abrazarse en el sofá sonaba como el cielo justo ahora.
Continuara...!
Inner: Buuuu, conti, conti xd.
Espera hasta el viernes .-.
Bueno, acá les traje la actualización:) Espero que la hayan disfrutado.
La verdad no pensé en publicar hoy, ya que tengo un montón de cosas que hacer xd, entre ellas terminar una maqueta para mañana T-T
Inner: Ni compraste la pintura todavía xd.
TODAVÍA xd. Como sea, los dejo que sigan su vida normal:)
Inner: Ay, quiero a un Naruto conmigo :cc
¿Quien no? D:
Inner: Nos vemos en la próxima
Sayonaraaaa! ^^
