Recuerda que en "Los Castigaré en Nombre de los Pokémon de Agua" mi página de Facebook, podemos conversar sobre dudas, sugerencias y criticas que tengas con respecto a mi fics. :) Me encuentran en cualquier momento ahí ;)
Primera Publicación: 20 de Septiembre 2015
Resubida: 5 de Septiembre de 2017
30 Días Contigo
Día 24
Cuando regresaron a la cabaña después de la feria del pueblo, Ash observó cómo su esposa seguía con la mirada en la nada. Los malos presentimientos de la chica le asustaban. Pero, ¿Qué pasaría ahora? A tan solo un par de días de terminar este viaje y esta aventura.
Misty se dejó caer en el sillón del living y Ash no tuvo mejor idea de ir a revisar su maleta, entre toda la ropa y el Pikachu de cristal encontró el regalo que le había hecho el papá de Noah, sonrió al abrir la bolsa de papel y encontrar ahí pequeñas botellitas de licores de bayas. Quizás un brindis antes de dormir, relajara un poco a su señora esposa.
Fue con una de las botellitas a la cocina, abrió el refrigerador y sacó el queso que Misty había comprado, lo pico y llegó a la sala con una bandeja
—¡Misty! —la llamó dejando las cosas en la mesa de centro— ¿Quieres?
—¿Eh? —exclamó volviendo en sí, ver la vela encendida, el plato con el queso y las dos copas de vidrio hizo que mirara a Ash— ¿De dónde salió todo esto?
—¿Te conté que soy mago? —le preguntó Ash con una sonrisa ladeada, a lo que la chica sonrió.
—Creo que payaso sería un término más aceptable —comentó pinchando uno de los cuadraditos de queso.
—No sé puede ser buena onda contigo, ¿no? —protestó el campeón frunciendo los labios.
—Ya sirve —le pidió señalando las copas—, ¿eso es lo que nos dio el papá de Noah?
—Así es —abrió la botella y sirvió un poco en cada copa—, toma.
—No buscas ponerme cariñosa, ¿verdad? —preguntó desconfiada a lo que Ash llevó la mano a su pecho fingiendo ofensa. Misty simplemente sonrió, pero terminó riéndose por las muecas de Ash.
—Buscaba que te rieras —le respondió tomando un poco de su copa—, y lo logré sin necesidad del alcohol, soy genial.
—Modestia, aparte contigo, ¿no? —susurró cortando abruptamente su risa.
—Es lo que hay, esposa mía —le indicó con un movimiento de ambas manos.
Estuvieron un par de minutos en silencio, ninguno dijo nada hasta que el plato con el queso y la botella, estaban vacíos.
—Curioso lo que les pasó a Pikachu y a Gyarados en la batalla —comentó Misty recostándose atrás en el sillón— Pikachu parecía enojado conmigo.
—Como no estarlo —Ash movió su mano como si estuviera cortando el aire—, si le coqueteaste a Emiliano todo el día —protestó dejando salir todo el malestar que había sentido por ella.
—¿Yo coqueteando? —se señaló sorprendida.
—Ah —Ash se levantó del piso y se sentó al lado de ella— ¿Me vas a decir que no te sonrojaste cuando él te besó la mano en el centro Pokémon?
—No era un sonrojo de halago, Ash —protestó la chica acercando su rostro al de él—, fue por la rabia que me da que haga eso delante de ti. ¿Sabe que buscaba armar esto, no? —le hizo hincapié moviendo el dedo índice en señal de ambos.
—¡Ya, ¿y lo del estadio?! —le reclamó en verdad enfurecido, Misty no sabía si reír, enojarse o simplemente agarrarlo del rostro y acallarlo con un beso— ¡Pikachu se enojó cuando te vio chocando puños con Emiliano!
—Primero —la chica movió sus manos delante de ella para generar algo de distancia entre ambos—, Emiliano estaba destruido por como Charizard acabó con él, cuando le estaba dando la palmada en la espalda le estaba diciendo —se acomodó para poner su mano en el hombro de Ash y repetirle la escena— ¡Te dije que ibas a necesitar mucha suerte, Charizard es de los mejores Pokémon de Ash, eso te pasa por subestimarlo una vez más! ¡Así nunca vencerás a Ash! —al ver como Ash se sorprendía, lo vio con una mirada que éste se sintió maldecido— Y lo de la chocada de puños fue porque, Emiliano me dijo que yo hiciera justicia por los tres, pero le dije que no la iba a necesitar porque era mejor que ellos, por eso nos reímos antes de iniciar nuestra batalla.
—Bueno… —Ash corrió la mirada sin saber qué hacer.
—Si estabas celoso, debiste decirme —la risa de la chica lo incomodó.
—¿Celoso, yo?
—Si tú
—¡Yo no estaba celoso!
—Ay Ash, tú y tus celos —volvió a burlarse la pelirroja.
—¡Yo no! —pero cuando la líder lo miró, ya no pudo evitar su frustración— ¡Ok, está bien, estaba celoso, estaba ardiendo por dentro al verte junto a Emiliano! —confesó sumamente rojo de la ira contenida— ¿Estás feliz ahora?
—Si —afirmó causando que Ash la mirara sin poder creer lo que había respondido—, es bueno saber que no soy la única que siente frustración y rabia cuando Janice se te acerca con esas locuras y te toquetea todo —el movimiento de las mano de Misty hicieron que ahora fuera el turno de reírse de Ash— ¿Qué?
—Somos un par de celosos —sin poder contenerse más ambos terminaron riéndose en el sillón. Cuando quedaron en silencio, no sabían bien que hacer, terminaron poniéndose de pie y yendo a la habitación a dormir. Eran más de los dos de la mañana y la prueba en la isla Aislada era a las diez. Se dieron las buenas noches tras cambiarse y cada uno se durmió mirando hacia su lado.
…
El sol brillaba con furia sobre isla Exta, tanto era el calor que ni la brisa del mar que producía el ferry podía refrescar a nuestra joven pareja. Misty iba con una camisa celeste sin mangas atada bajo el busto y un short de jean, lentes oscuros y sostenía con la mano derecha la capelina que Ash le había comprado antes de subir; mientras que el entrenador iba con una polera sin mangas blanca y una bermuda tres cuarto, también llevaba lentes oscuros y la gorra roja había vuelto a su cabeza, ambos observaban con envidia como Pikachu y Marill se refrescaban jugando con el ataque burbujas del roedor acuático.
Pero no estaban solos, Janice y Emiliano también estaban en el ferry de la alcaldía que los llevaba a isla Aislada. La Asistente de Lance llevaba un vestido floreado y Emiliano un look muy parecido a Ash salvo por los colores, estaban ansioso de llegar y de poder pasar ese tiempo que le quedaba en la isla a la siga de la pareja. En cuanto ellos se fueran de isla Exta, ambos debían volver a sus trabajos en Kanto y ya no podían saber en que terminaba esto.
—¿Y si no conseguimos saber la verdad? —le preguntó Janice levantando un poco sus lentes para ver al rubio.
—Supongo que me confortara saber que al menos él si la ama —dijo con una mueca.
…
Después de una hora en el ferry llegaron a isla Aislada, una pequeña isla al norte de isla Exta, el alcalde ya esperaba por ellas, aún más entusiasmado que en la noche.
—Gracias por venir jovencitas —dijo extendiéndole la mano a ambas—, anoche no me presenté correctamente, soy Tom, alcalde de Isla Exta, gracias por participar.
—De nada —exclamó Misty con una sonrisa— ¿Dónde está el desafío?
—Bueno verán —les indicó un camino mientras se ponía a caminar—, esta isla cuenta con una cueva llamada Cambiante, ¿Por qué se llama así? Porque puedes entrar a ella y automáticamente pasaras como a otra dimensión, las puertas te llevan de un lugar a otro y tienes que tener mucha suerte de salir rápido de ella.
—¿Cuál es el chiste de esto? —preguntó Janice un tanto intrigada por el porqué del desafío.
—En el centro de la cueva se encuentra el Mineral Arco Iris, fue muy usado por nuestros ancestros pero por la codicia y la desesperación por venderlo, fue oculto en esta cueva. Por lo general, pedíamos que las personas entraran a tratar de conseguir una muestra, pero nadie la ha conseguido, empezamos a creer que no existe realmente, pero la esperanza de un pueblo que pide un año más por la Paz y la Armonía en la isla, es lo mínimo que podemos hacer… ¿Qué me dicen?
—¡Encontraremos ese cristal si es que existe! —afirmó Misty decidida con su puño frente a ella— ¿Verdad, Marill? —le preguntó a su Pokémon que afirmó al igual que ella.
—No si lo encontramos primero —la desafío Janice con su Pika en el hombro derecho.
—Bien chicas —El alcalde paró en la entrada de la cueva—, aquí estamos, pueden entrar cuando gusten, aquí las esperaremos.
—¡Yo entro primero! —exclamó Janice corriendo hacia la entrada— ¡Prepárate para ser mi rey, Ash! —fue lo último que dijo antes de ser tragada por la distorsión del espacio.
—¡Entonces ahora voy yo! —dijo Misty tomando a Marill en sus brazos, pero antes de entrar, Ash la detuvo— ¿Qué?
—Toma —le ofreció una pequeña bolsita de género— y cuídate —le pidió con la mirada seria, más la chica sonrió.
—Estaré bien… —tomó la bolsa y sin más ingresó a la cueva.
Habían pasado cerca de una hora, Misty estaba cansada de caminar y de enfrentar a cuanto Pokémon se le cruzaba en el camino, Marill también estaba un tanto cansada.
—¡Realmente no estoy bien! —exclamó exhausta cayendo al piso— ¡Llevo como dos horas caminando y no encuentro ni la salida ni el maldito cristal! —protestó juntando los puños frente a ella, luego dobló las piernas y apoyó ambos brazos sobre las rodillas— ¿Por qué terminé aquí? ¿Perdida en una cueva de la cual me es imposible salir? —suspiró abrumada por todos los sucesos que venían a su mente— ¿Cómo pudo mi vida cambiar tanto en veinticuatro días? ¡Rayos! —protestó pegándole al piso con ambos puños— ¡Todo empezó mal desde el día de mi cumpleaños, cuando las tontas de mis hermanas me engañaron! Luego la ida a Ciudad Neón, encontrarme con Ash e incitarlo a hacer cosas estúpidas, y paff, amanecer casados sin siquiera saber por qué demonios pasó, y lo peor de todo esto, es que terminé enamorándome de él otra vez —volvió a golpear el piso— ¡Si no hubiera aceptado este estúpido viaje estaría oculta en el gimnasio Pokémon, segura y sin tener que estar peleando con gente tan odiosa como Janice, que me desespera esa mujer! ¡Por su culpa estoy aquí pérdida! —gruñó y estaba a punto de armar un berrinche a lo niña chica cuando Marill se paró delante de ella y le empapó la cara con un potente chorro de agua— ¡Marill, ¿qué rayos haces?!
Enojada, la ratona acuática empezó a hablarle a su entrenadora. Misty no era una mujer que se dejara derrotar por la adversidad, aunque fuera más insegura de lo que demostraba, siempre podía superar las dificultades y salir airosa de ellas.
—Tienes razón —buscó en su bolsillo un pañuelo para secarse el rostro cuando encontró la bolsa que Ash le había pasado antes de entrar, la tomó, la abrió y se encontró ahí con tres bayas Oran—. ¡Justo lo que necesitábamos! —le dio una a Marill y se comió una, dejando la otra en caso de emergencia— ¡Gracias Ash! —exclamó poniéndose de pie, se sacudió y miró hacia la abertura de la cueva en donde estaba— No me voy a dejar derrotar, vamos Marill.
Marill saltó feliz y siguió a su entrenadora por los pasajes de la cueva Cambiante.
…
Fuera de la cueva, había bastante expectación de quien saldría primero, Ash iba y venía delante de la puerta, los nervios lo tenían al límite.
—¡Alguien viene ahí! —exclamó Emiliano, Ash se detuvo esperando ver a Misty, pero para sorpresa de todos, Janice se acercaba abrazando a Pikachu con la mirada en la nada.
—¡Janice! —exclamó Ash, pero la asistente de Lance siguió delante hasta pararse ante el alcalde de la isla con una reverencia— ¿Qué pasa?
—Señor alcalde, he logrado salir de la cueva —le informó con un tono de voz que era casi un susurro.
—¿Estás bien? —le preguntó Emiliano, pero ella solo le negó con la cabeza.
—Sin preguntas por favor —le pidió.
—De acuerdo —dijo con una mueca.
—¡Vamos Misty! —exclamó Ash mirando a la entrada de la cueva— ¡Sal por favor! —el tono de preocupación hizo que Janice lo mirara, sus ojos marrones expresaban un tanto de tristeza y desilusión. Suspiró y se fue hacia la orilla de la isla a tratar de limpiar sus pensamientos antes de lo que fuera a suceder.
Había paso cerca de dos horas más, eran casi las cuatro de la tarde y Misty aún no aparecía por la entrada de la puerta y Ash estaba desesperado.
—¡Ash cálmate! —le pidió el Alcalde cubriéndole el paso al Campeón— Ya saldrá, aguarda.
—¡Es que no puedo dejarla ahí, debo ir por ella! —exclamó tratando de abrirse paso para entrar, pero el alcalde recurrió a Emiliano para que lo ayude a que Ash no se metiera en la cueva.
—¡Escucha Ketchum! —le dijo Emiliano, si bien él estaba también preocupado por la líder de gimnasio se oía un tanto más relajado— Conoces a Misty, ella no se dará por vencida y saldrá de esa cueva —Ash dejó de intentar entrar y lo miró—. Si entras y te pierdes tú, estaremos en un círculo vicioso porque en cuanto ella salga va a querer irte a buscar. Así que espera por favor que…
Pero Emiliano no pudo terminar de hablar, un par de risas provenientes de la cueva lo interrumpieron, segundos después la silueta de la pelirroja se observaba frente a los tres hombres que esperaban por ella.
—¡Hola a Todos! —exclamó con una sonrisa que no desapareció hasta que los brazos de su marido la rodearon sorpresivamente— ¿Ash?
—Estaba muy preocupado por ti —le susurró aferrándose más a ella.
—Tranquilo —Misty cerró los ojos y también lo abrazó—, estoy bien, estoy bien y ¿adivina qué? —dijo separándose de Ash, Marill se paró frente al alcalde y le mostró un trozo de un cristal con siete colores.
—Esto es —dijo el señor alcalde observando el mineral que Marill le había entregado, sus ojos se abrieron por la impresión y la sorpresa— ¡Es el Mineral Arco Iris!
—¡Si! —festejó Misty muy emocionada— ¡Encontramos unos enorme y muy bonitos, hay un lago en el centro de la isla, ahí el agua se ve maravillosa gracias a los colores del mineral! —sacó su celular del bolsillo y les mostró la foto que tomó, el alcalde, Ash y Emiliano estaban sumamente sorprendidos— Me dio pena romper ese ecosistema, así que le pedí a Marill que tomara un trocito con su cola de Acero —tras terminar de hablar movió su rostro en varias direcciones— ¿Y Janice salió?
—Si —le explicó el alcalde aun emocionado mientras miraba el mineral—, ella hubiera ganado si no hubieras salido con el cristal.
—Supongo que tengo mucha suerte —dijo con las manos detrás de ella y miró a Ash con una sonrisa. Éste le respondió igual.
—Bueno, volvamos a la Isla principal —les informó el alcalde para que subieran al Ferry que los llevaría de nuevo a Isla Exta.
…
Cuando llegaron a isla Exta, un gran alboroto había en el puerto, a la espera del resultado de quien sería coronada Reina del festival esa noche; el alcalde se paró al inicio de la escalera del ferry y alzó sus brazos para que el pueblo le prestara atención.
—Queridos ciudadanos y ciudadanas, si bien la primera en salir de la cueva ha sido la competidora Janice, Misty ha salido con esto —bajó la mano derecha para luego subirla y mostrar el Mineral Arco Iris. Inmediatamente se formó una ola de susurros y chismeríos entre los presentes— Por eso he llegado a una conclusión para que no sea deshonesto para ninguna de las dos. Misty, Janice —las llamó y ambas aparecieron al lado del Alcalde, Misty a la derecha y Janice a la izquierda— Para decidir quién es nuestra Reina este año, quien será la que posea esta noche nuestro título más apreciado tendrán que… —las miró a ambas antes de bajar ambos brazos — tener una batalla Pokémon —ante el pedido el pueblo se enardeció de la emoción, mientras que las competidoras solamente se miraron desafiantes. Ninguna iba a perder contra la otra.
Janice fue la primera en retirarse hasta las ocho de la noche, hora en que tendrían la competencia, Misty optó por ir sola al centro Pokémon y luego a la playa, pero no solamente para disfrutar del mar en tan caluroso día, sino para aprovechar de entrenar con ellos después de tanto tiempo sin actividad en serio.
…
En el hotel de isla Exta, una joven tenía su cabello atado en una coleta alta, estaba pegada a su computador mientras abría ventanas y distintos programas, su investigación la estaba haciendo transpirar, pero tenía que llegar al fondo de ella si quería poder seguir mirando a Ash a la cara; él era su orgullo, su inspiración y su ejemplo a seguir. ¿Cómo pudo mentirle tan descaradamente?
—¡Bien, lo tengo! —se acomodó contra el respaldo de la silla cruzada de brazos, mientras observaba como varios datos iban acomodándose en una ventana negra. Cuando una nueva ventana emergente le informó que el proceso estaba terminado, volvió a acercarse al computador— Veamos que tenemos aquí… Viaje a Sinnoh durante dos meses, charlas y entrevistas —con la ruedita del mouse empezó a bajar, buscando más información—… No hay nada raro… Esperen —se detuvo mirando confundida la pantalla— ¿Y estas charlas en ciudad Neón? —rápidamente tomó su celular y marcó hacia el Hotel de Ciudad Neón— Hola buenas tardes, habla la asistente de Lance, Soy Janice, puede tomar mi número de identificación de la Liga Pokémon para corroborar mis datos —luego de dar sus datos personales y que la Gerente del Hotel la atendiera, continuó su indagatoria— Quería confirmar las charlas que Ash Ketchum tendrá en su hotel…
«Oh si» La interrumpió la mujer del otro lado de la línea muy emocionada «Creo que fue un buen intercambio por el pequeño secreto que tuvimos que ocultar» La risa de la trabajadora desconcertó a Janice, pero decidió hacer de cuenta que estaba al tanto.
—Y es bueno que lo tengan bajo estricto cuidado, ¿saben las consecuencias de que se sepa?
«Descuide Señorita Janice, dígale a Lance que no se preocupe, que Ash se casó en nuestro hotel en estado de ebriedad será un secreto de estado en este lugar» Y cuando conmocionada Janice iba a bajar el celular, otra bomba explotó en el auricular de éste «Y ni hablar de lo del divorcio, se está desarrollando con toda discreción por parte de nuestro Juez»
El celular que Janice tenía en su mano cayó hasta desarmarse en el piso del golpe, ¿qué había escuchado? ¡Tenía que ser una broma! ¡Ash no podía ser tan frío y perverso para estar fingiendo tan bien que está enamorado de su esposa cuando está por divorciarse de ella!
—¿Qué está pasando aquí? —susurró en un evidente estado de shock— ¿Qué?
…
Poco importaba que el sol estuviera ocultándose en la playa, el estadio de isla Exta una vez más estaba repleto para una emocionante batalla. La gente estaba sumamente ansiosa de saber quién sería su reina en esta ocasión.
«Bienvenidos sean a este desafío que le dará a Isla Exta una nueva reina para su festival que provee un año de prosperidad para cada uno de nosotros» La voz del estadio enardeció al público «¡Así que no perdamos más tiempo, presentemos a las candidatas que se enfrentaran en esta ocasión» En la pantalla del estadio apareció una foto de Misty «Del lado verde tenemos a una mujer de veintidós años oriunda de Ciudad Celeste, pero no se confíen, tras su apariencia se esconde la feroz líder del gimnasio de dicha ciudad. La sirena de Kanto, ella es Misty» Ante el aplauso de todo el estadio, Misty salió moviendo ambos brazos en alto, se sentía como en casa; típico show que hacían sus hermanas cuando estaban aburridas y querían ganar dinero a costa de ella. «Y del lado Rojo tenemos a una jovencilla de veinte años que nos llega desde ciudad Carmín, así joven como la ven, es la mano derecha de nada más ni nada menos que Lance, ella es Janice» A diferencia de su rival, Janice entró con una sonrisa, fingiendo una alegría que no llegaba a sus ojos, miró a la gente del estadio y movió la mano derecha con algo de pena.
—No Janice —se dijo a ella misma mientras caminaba a su puesto—, no puedes mezclar lo que sabes con una batalla, son dos aspectos diferentes… —se detuvo en su lugar y observó a Misty quien con su típica pose de altanería y prepotencia esperaba por el reto— No voy a perder contra ella —se dijo antes de mirar al juez.
—Bien, esta es una batalla doble por el título de Reina de Exta —el juez levantó ambas banderas—, sin límite de tiempo. La primera que derrote a los Pokémon de la otra, gana —bajó las banderillas de golpe— ¡Comiencen!
—Bien Janice —Misty tomó sus dos esferas capturadoras— ¡Acabemos rápido con esto! —gritó al tiempo que lanzaba las esferas dejando salir a dos Pokémon, uno de ellos era verde brilloso con aspecto a rana que bailaba aplaudiendo con una sonrisa, el otro era de color azul que sólo bostezó estirando sus brazos preparándose para luchar.
—¿Quagsire? — Ash desde la zona privada de las gradas, la cual ocupaba junto al alcalde, parecía sorprendido, no recordaba que su amiga tuviera a ese Pokémon.
—Como quieras —Janice imitó a la pelirroja lanzando sus Pokébolas mientras soltaba un profundo suspiro, de una de ellas, salió su Pokémon roedor eléctrico soltando chispas, lista para atacar, de la otra salió un Pokémon con aspecto de zorro, su pelaje se intercalaba entre colores naranja, blanco y rojo, el cual se rodeó con un círculo de fuego moviendo la vara que llevaba en su mano derecha— No te tenemos miedo.
—Delphox —Ash ahora observaba al Pokémon de Janice—. Creo que esto será interesante —dijo acomodándose para observar la batalla.
—Comencemos, ¡Rayo hielo, Quagsire! —Misty fue la primera en ordenar atacar.
—¡Lanzallamas! —Janice ordenó viendo como su Pokémon zorro contraatacaba con su lanzallamas provocando una pequeña explosión.
—¡Politoed! —La voz de la pelirroja advirtió el movimiento rápido de su Pokémon rana, el cual se acercó sin problemas a Pikachu golpeándolo con sus manos hasta aventarla contra el suelo.
—Doble bofetón — Janice presionó sus puños—. Es bastante rápida —susurró viendo como su Pokémon se levantaba— Ya concentrémonos —se dijo para sí, cerrando sus ojos— Puedo ser más veloz.
—Si te distraes puede ser tu fin niña —Misty sonrío burlona notando el nerviosismo de su oponente— ¡Hidrobomba Quagsire!
—Pruébanos, ¡Bola sombra!
Ambos ataques volvieron a chocar provocando una nueva explosión levantando un poco de polvo.
—Muy bien —Misty volvió a hablar— ¡Hidrobomba una vez más!
—¡Lanzallamas! —Janice también habló moviendo su brazo derecho.
—Genial —susurró la pelirroja viendo como los ataques volvían a provocar una explosión— ¡Excavar Politoed!
Inmediatamente su Pokémon rana se escondió excavando la tierra.
—Pika —Janice sólo observó a su Pokémon que con gran rapidez movió sus orejas— ¡Golpe roca al suelo! —Pikachu obedeció golpeando con fuerza debajo de sus pies provocando que la tierra se moviera con brusquedad haciendo que Politoed salga volando— ¡Rápido, cola de hierro!
—¿Un ataque nuevo? —Misty se sorprendió, seguro Janice había cambiado sus ataques— ¡¿Cuándo los cambió?! —seguía sorprendida pensando que quizás y había obtenido ayuda de Emiliano, aunque no pudo evitar presionar sus puños al ver como Politoed caía con fuerza frente a ella— Si así lo quieres Janice, ¡Usa ventisca Politoed! —su Pokémon comenzó a preparar el ataque.
—¡No te dejaré, Pika usa tu trueno frente a ellos! —Pikachu acató la orden de Janice de inmediato provocando que, por el golpe del ataque eléctrico frente a los Pokémon de Misty, Politoed no pueda usar su ataque.
—¡Quagsire terremoto!
—¡De nuevo trueno!
Pikachu volvió a prohibir el ataque de Quagsire gracias a trueno, aunque eso no era todo.
—¡Delphox! —Janice llamó a su Pokémon zorro quien se adelantó con velocidad— ¡Brillo Mágico ya! —la orden fue acatada por Delphox golpeando a ambos Pokémon de Misty con fuerza— ¡Golpe roca Pika, Delphox poder oculto! —demostrando su velocidad y sin que Misty pudiera ordenar atacar, Pikachu golpeó el suelo provocando que ambos Pokémon acuáticos salieran volando recibiendo el ataque del Pokémon zorro, para caer nuevamente al suelo— ¿Dolió?
—Uy, ¿Cómo se atreve? —la pelirroja presionaba sus puños viendo como sus Pokémon lograban levantarse un tanto lastimados— ¡Quagsire usa danza lluvia, Politoed prepara tu ventisca!
—No lo permitiré —Janice movió su brazo izquierdo— ¡Brillo mágico, Delphox! —su Pokémon acató la orden golpeando rápidamente a ambos Pokémon antes que pudieran siquiera moverse.
—No puede ser —Misty seguía presionando sus puños, sus Pokémon se debilitaban con cada golpe.
—¿Ya te rindes? —la castaña sonreía al tiempo que sus dos Pokémon se preparaban para seguir luchando.
—¡Nunca! —la pelirroja movió ambas manos hacía adelante— ¡Quagsire rayo hielo, Politoed doble bofetón! —ambos Pokémon se levantaron como pudieron de inmediato preparando sus ataques, mientras Quagsire preparaba el rayo hielo para lanzarlo contra Pikachu, Politoed corría hacía Delphox con sus manos cubiertas por un brillo color café.
—Estás lenta Misty —Janice sonrío— ¡Muévanse! —la orden de Janice sorprendió a la pelirroja que veía como ahora Pikachu estaba frente a Politoed y Delphox frente a Quagsire.
—No, ¡Politoed, Quagsire deténganse!
—Es tarde —Janice seguía sonriendo— ¡Pika golpe roca! —su Pokémon eléctrico fue el primero en moverse golpeando al Pokémon rana con fuerza tirándolo contra el suelo— Genial y ahora —observó a Quagsire— ¡Delphox lanzallamas! —su Pokémon zorro atacó de inmediato repeliendo el rayo hielo— ¡Bola sombra! —el segundo ataque golpeó sorpresivamente a Quagsire lanzándolo junto con Politoed.
—Demonios —Misty se encontraba sumamente sorprendida, Janice demostraba ser mucho más fuerte de lo que creía— ¿No podré ganarle? ¿De verdad? —sus nervios eran evidentes, quizás debió haber tomado más en serio a Janice.
—Mejor termino con esto —la castaña sonrío moviendo nuevamente su brazo izquierdo— ¡Usen…!
—¡Misty! —Janice se encontraba a punto de ordenar un nuevo ataque, pero el grito de Ash, provocó silencio en el lugar— ¡Tú puedes derrotar a Janice, yo confío en ti así que no te rindas!
—Pero —Misty lo observó pensante— ¿Qué debo hacer primero? ¿Atacar o recuperarme?
—¡No dudes y actúa! —de nueva cuenta la voz de Ash llamó la atención de todos— ¡Demuéstrales a todos, porqué eres mi esposa!
—¿Qué? —Janice se sorprendió sin poder concentrarse— ¿Cómo puede actuar así si piensa en divorciarse de ella? —se dijo para sí misma. El recuerdo de haberse enterado de su pronto divorcio, sólo le permitió susurrar con sorpresa— ¿Por qué si…?
—¡Tienes razón! ¡Puedo hacer ambas cosas! —el grito feliz de Misty sorprendió a Janice haciendo que sus palabras y pensamientos murieran de inmediato— ¡Politoed usa surf!
—¿Qué? — Janice no reaccionaba, sólo cuando vio que la gran ola de agua se acercaba se percató de lo que estaba pasando— ¡Pika, Delphox combinen trueno con brillo mágico! —pero sus intentos por repeler el ataque de Misty fueron en vano, Surf había golpeado a ambos Pokémon sorprendiendo a la chica, aunque su sorpresa creció al ver como Quagsire bailaba totalmente recuperado— ¿Cómo se recuperó si también fue golpeado?
—¿Sorprendida? Quagsire posee la habilidad absorbe agua, que le permite recuperarse al estar en contacto con el agua —la sonrisa de Misty crecía, al ver la sorpresa en el rostro de Janice que observaba aún como su Pokémon se había recuperado por completo— Acabemos con esto mejor —la pelirroja podía ver como los Pokémon de su oponente se levantaban un tanto confundidos por el actuar de su entrenadora— ¡Politoed ventisca! —el Pokémon rana actuó de inmediato cubriendo el lugar con un gran viento helado, el cual al golpear a ambos Pokémon, y ayudado por sus cuerpos aún mojados, logró congelarlos sin problemas.
—No — Janice no podía reaccionar, la sorpresa, no sólo a causa de la noticia del divorcio que aún rondaba su cabeza, sino también a causa del ataque sorpresivo de Misty, no le permitía pensar en cómo atacar.
—Adiós Janice —Misty observó a Janice levantando su brazo derecho— ¡Terremoto Quagsire!— Su Pokémon rápidamente golpeó el suelo provocando un gran terremoto que con fuerza golpeó a ambos Pokémon aún congelados, los cuales fueron liberados del hielo sumamente heridos— ¡Termina con Hidrobomba! —Y así sin esperar ningún tipo de reacción por parte de su oponente, Quagsire volvió a atacar liberando un potente torrente de agua dejando a Pikachu y Delphox fuera de combate luego de que, a causa de la presión del ataque, golpearan la pared del estadio que se encontraba detrás de Janice.
—Y los Pokémon de Janice no pueden continuar —declaró el juez, indicando el lado de Misty—, la ganadora es Misty.
«Y Ahí lo tienen querido público, después de las palabras de apoyo de su marido, Misty se ha reivindicado y tomado la batalla en su favor»
—Regresen —Janice regresó a sus Pokémon a la pokébola con un suspiro, miró a Misty quien se había agachado a felicitar a sus Pokémon, iba a acercarse cuando Ash saltó de las gradas hacia el campo de batalla sumamente emocionado.
—¡Lo hiciste Misty! —exclamó y en cuanto la chica de cabellos naranjas se puso de pie, él la abrazó. Fue suficiente para que Janice saliera de ahí. Su derrota, pensamientos y sentimientos eran una bomba de tiempo a punto de estallar. Y tenía que hacer algo para calmarse.
Entró al pasillo que la llevaba fuera del estadio cuando se cruzó con Emiliano, el joven nieto de Norbert Johnson la miró con una sonrisa.
—Oye Janice, bue… —iba a comenzar a hablar pero la joven pasó de largo deteniéndose unos pasos más adelante.
—Mejor cállate y sígueme, quiero tomar algo y mientras más alcohol tenga mejor —y sin decir otra palabra siguió caminando hacia fuera del estadio seguida por Emiliano.
…
La noche llegó y el festival continuó con toda la energía de los isleños; mientras en el escenario central unas cinco jovencitas bailaban con coronas de flores entre giros y movimientos de brazos, Ash y Misty recorrían los puestos por comida.
En cuanto Ash terminó de comer, Misty cambió su puesto frente a él para sentarse al lado, éste la miró.
—¿Qué sucede? —la intriga en los ojos de su esposa lo preocupó. Misty miró hacia ambos lados, como buscando a alguien— ¿A quién buscas?
—Janice desapareció —le explicó.
—¿No deberías estar alegre de eso? —preguntó con una sonrisa que murió en cuestión de segundos.
—¡Estaba muy rara en la batalla! —la pelirroja apoyó ambos codos sobre la mesa para luego acomodar el mentón sobre los puños cerrados— Sino fuera porque algo la distrajo del encuentro, no sé si hubiera ganado yo —Ash se cruzó de brazos y se apoyó contra el respaldo de la silla pensante. Ahora que Misty se lo comentaba, sí se podía decir que la Janice que él conocía, con la actual era muy distintas, como si algo le hubiera quitado la chispa de su personalidad—. Por eso la estaba buscando, pensé que, si vendría, pero…
—Déjame ver si puedo —iba a sacar su celular para llamar a Janice justo cuando el Alcalde se les acerca para indicar que iban a iniciar con la coronación.
…
Sobre el escenario, el alcalde le entregó a Ash un velón azul y a Misty uno de color celeste, ambos lo sostuvieron con sus manos extendidas frente a ellos, mientras, el alcalde procedía ahora en colocarle una corona de flores azules y celestes a Misty y una corona de hilos trenzados de ambos colores a Ash.
—Los reyes de este año —el alcalde habló hacia su gente—, dan inicio al ritual por un año de prosperidad y felicidad —junto con los aplausos, los reyes del año pasado subieron para prender las velas que sostenía la pareja— Ahora, mis queridos isleños, cerremos nuestros ojos y pidamos por lo que vendrá este año.
Un tanto alejados del escenario, Emiliano miraba la ceremonia con una mueca en sus labios, su atención estaba dividida entre ese espectáculo y la mujer que, a su lado, no dejaba de beber.
—Te hará mal —le susurró, y señaló el escenario— ¿Por qué no vemos la coronación?
—¡Silencio! —Janice movió su mano derecha como si cortara el aire en mil pedazos— No quiero escucharte ¡Señora otra botella! —exclamó, pero vio que la dependiente estaba con los ojos cerrados, sin prestarle atención— ¡Rayos! —dio un leve golpe con el vaso en la mesa de madera— ¡Necesito salir de esta isla! ¡Mañana me regreso a Kanto a Primera hora! —sentenció indignada— ¡Mientras más lejos este de ellos, mejor me sentiré!
—¿Pasó algo? —Emiliano rápidamente se sentó a su lado.
—Duele —susurró Janice golpeándose el pecho—, duele aquí porque soy tan tonta que no sé diferenciar entre la realidad, la falsedad o la actuación.
—¿Qué?
—Nada —elevó el dedo índice derecho a sus labios—, silencio. Mi cabeza se parte en mil pedacitos…
—El ritual ha terminado —el alcalde sonrió y miró a Misty y Ash—. Un aplauso para nuestros reyes de este año —ante el aplauso, la pareja de esposos se miraron con una sonrisa y apagaron las velas— ¡Muchas Gracias!
…
Misty y Ash siguieron recorriendo lo que quedaba de feria hasta que fueron alcanzados una vez más por el alcalde.
—Se me olvidó contarles —buscó en su pantalón y le entregó un sobre a Ash—, son dos ticket para que mañana vayan a recorrer el sur de la isla, hay un lago muy bonito donde pueden distraerse y descansar —un aldeano llegó tras él—. Y también queríamos darles esto —le extendió una canasta con varias cosas—, contiene bebidas y comida típica de la isla, podría serles útil mañana.
—Muchas Gracias —dijo Ash con una pequeña reverencia mientras tomaba la canasta.
—Ah y para ti, Misty —el alcalde buscó en sus bolsillos una vez más y sacó un hilo trenzado color azul y celeste del que colgaba un botón del mineral Arco Iris—. Del cristal que tomaste de la Cueva Cambiante, uno de nuestros artesanos quiso hacerte un obsequio. Espero que te guste.
—¡Es precioso! —la líder de gimnasio lo tomó sin vacilar— ¡Me encanta! —exclamó observando como aquel circulo tenía todos los colores del arco iris en él— ¡Muchas Gracias! —volvió a hacer una reverencia.
—Gracias a ustedes por el grandioso día que le han dado a la isla —el alcalde también les hizo una reverencia antes de dejar a la pareja sola.
—Bueno —Ash miró a Misty y le preguntó— ¿Qué haremos ahora?
—¡Ahora tengo una cita con la almohada! —exclamó la pelirroja elevando los brazos— Realmente estoy cansada, ha sido un día exhausto.
—De acuerdo —Ash tomó su mano, sorprendiéndola totalmente—, vamos a la cabaña a descansar —y con un suave jalón, hizo que ambos se pusieran de camino al lugar que habitarían hasta mañana.
Donde partirían hacia isla Setima, al último lugar de las islas Sevii antes de volver a enfrentarse con su realidad en Kanto.
