Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer yo soy dueña del resto de la trama y me divierto haciéndolos sufrir como villana de telenovela barata, separándolos, juntándolos, haciendo que se insulten, que se reconcilien…en fin, haciendo que hagan lo que a mi se me de la gana xD

.

Epilogue: And After All… A Wonderwall.

.

Especial para mi Tamy (Te quiero mejor amiga virtual!) Diianiz (que algún día llegará a este cap… espero…), jennyteamedward, Robmy, marzze, Naie Masen Cullen (awww bonita, ¡haz estado desde que empecé! aquí tienes el epílogo :D), Perl Rose Swan y a mi Leslie (aunque ya no nos vemos, yo se que sigues aquí). A todas ustedes, gracias por estar conmigo en el capítulo final :D

.

"No puedes creer que los sueños son solo sueños, si no, ¿quién los va a hacer realidad?"

.

Dos meses después.

Edward

-Yo, Jasper Hale, te prometo a ti, Alice Cullen, amarte y respetarte todos los días de mi vida, en la salud y en la enfermedad, en lo próspero y en lo adverso, hasta que la muerte nos separe.

-Y yo, Alice Cullen, te prometo a ti, Jasper Hale, amarte y respetarte por siempre y para siempre cuando estés enfermo y cuando no y cuando nos vaya bien y sobre todo cuando nos vaya mal. Prometo darte muchos hijos y hacerte increíblemente feliz aunque a veces te saque muchas canas porque vaya mucho de compras, pero debes estar seguro de que te voy a amar con todo mi corazón y el resto de mi existencia… eh… se que esos no eran los votos que había hecho para nosotros… pero sentí la necesidad de decírselo a Jasper. Era ahora a nunca.

Todos los presentes reímos. Mi hermana era única.

-Muy bien, ahora los declaro marido y mujer. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. Puedes besar a la novia.

Mientras Alice y Jasper se daban su primer beso de casados, todos los presentes aplaudimos como locos. En especial Emmett, que silbaba y gritaba como niño pequeño.

Bella y yo estábamos junto a los novios, porque éramos los padrinos. No pude sacarle los ojos de encima ni diez segundos, y todo se lo debía a mi hermana; para las damas de honor había escogido un vestido color azul lapislázuli que resaltaba su piel de porcelana, sus ojos y cabello chocolate y como si eso no fuera suficiente, marcaba de manera sugerente todas y cada una de las curvas que ella tenía.

Alice me quería matar… pero tenía que agradecerle por ello.

Cuando se separaron, Alice corrió hacia mí.

-¡Edward!

La atrapé en mis brazos, levantándola ligeramente.

-Felicidades hermanita—rió en mi cuello.

-Ya no soy una niña pequeña Eddie, me he casado, con la mejor persona del mundo.

Nos separamos solo un poco. Su cara brillaba con la felicidad del día. Jamás se había visto más hermosa.

-Para mí siempre vas a ser mi pequeña hermana, no hay manera de que eso cambie. Luces tan feliz…

-Lo soy, ¡Oh, Edward! Es como si de un momento a otro fuera a explotar con este sentimiento. Lo mejor de todo es que se que Jasper es la persona correcta, que no me sentiría así si fuera cualquier otro chico del planeta. Me ama de verdad.

-Y más le vale.

-¡Ah! Así que tenemos al hermano protector por aquí, ¿eh?

Ella me picó en las costillas, igual que cuando éramos niños.

-Claro que si. Te amo demasiado pequeña Allie.

Su rostro se llenó de ternura.

-Y yo también te amo demasiado, pequeño Eddie. Gracias por estar conmigo en el día más feliz de mi vida.

-Siempre que quieras.

Nos abrazamos otra vez. De verdad esperaba que fuera muy feliz.

-Por cierto, Bella se ve asombrosa.

Me pegó en el hombro.

-¡Edward Cullen! ¡Es mi día, se supone que tienes que verme a mí!—era un falso enojo, ella seguía sonriendo.

-¿De qué hablas hermanita? ¡Lo hiciste a propósito! Sabías que me traería babeando todo el tiempo.

-Ah si, eso es verdad. Soy brillante, ¿a que sí?

Besé su frente.

-Por supuesto que sí. Gracias.

-No hay de que, tómalo como un regalo por haberla secuestrado tantos días antes de la boda y por robártela ayer.

-Si… eso no me gustó.

-¡Ni a ella! Cielos, debiste oírla: "Oh Edward", "Te extraño, Edward", "¿Dónde estás Edward?", "Alice, te odio por no dejarme con Edward"… ¡Agh! Tuve que esconderle el celular para que no te llamara.

Me reí.

-¿Qué quieres que te diga? Soy extrañable.

-¡Ni siquiera se si esa palabra existe!

Ambos nos reímos de nuevo, hasta que alguien nos interrumpió.

-¡Edward Anthony Cullen! ¡No acapares a la novia!

-¡Mamá!—Alice salió de mis brazos para correr a los de mi madre.

Era un caos, todo el mundo quería felicitar a los novios. Jasper estaba abrazando a Rosalie y tenía larga fila por detrás. Bella y Emmett charlaban con su madre.

Ah si, Reneé. Decidió que tenía que hacer las paces con su hijo mayor después de tanto tiempo. No digo que haya sido bonito. Se gritaron unas tres horas antes de que todo lo que se oyera fueran los sollozos de felicidad y arrepentimiento. Bella me dijo que Emmett le contó que su madre le había aventado un florero, pero no creo.

El jardín de mi casa nunca se había visto tan lleno de vida. Aunque en realidad, esta era la casa de mis padres, en Forks. Alice la escogió como lugar para su boda.

Hubo muchas discusiones con respecto a dónde sería, pero ella se fue por lo sencillo, quiso que fuera aquí y Jasper quiso complacerla.

Por mi parte, creo que fue una maravillosa elección.

-¿En qué estás pensando?—la voz de Bella vino de detrás de mí.

Me giré y me quitó el aliento una vez más. Se veía tan hermosa…

-En que el jardín luce muy bien, pero ahora mismo, solo puedo pensar en que quiero llevarte aparte. Te ves más que hermosa.

Ella se sonrojó.

-¿Te gusta? Todas las damas lo estamos usando…-dijo como si nada.

-¿En serio? Pues creo que eres la única que se ve como una diosa en él.

-Que Emmett no te oiga decir eso. Rosalie también se ve muy bien.

-Pero no puedes comparar "muy bien" con "como una diosa"

Ella se acercó a abrazarme y yo hice lo propio poniendo las manos en su cintura.

-Usted también se ve guapísimo.

-Gracias amor.

Un silencio cómodo se instaló entre nosotros.

-¿Crees que así será nuestra boda?—susurró.

-No.

-¿No?

-No. Será mejor, y Alice se caerá de envidia cuando vea que tu boda será la mejor del mundo, porque será conmigo.

-Por supuesto que sí.

Sus labios rozaron los míos juguetonamente y yo los atrapé, subiendo la temperatura del beso.

Ella era perfecta y jamás me cansaría de decirlo. Vivíamos en Londres, en su apartamento. Ella seguía trabajando y yo estaba estudiando en el colegio de música que siempre soñé. Siempre la recogía al salir de su oficina y de ahí, íbamos al supermercado a comprar la cena o íbamos a algún restaurante.

Los fines de semana, eran mi parte favorita. Hacíamos turismo por Londres. Bella conocía los lugres más asombrosos de toda la ciudad y siempre me sorprendía por completo.

Antes de venir a la boda, decidí darle la sorpresa más grande, justo cuando fuimos a Vauxhall Park a un picnic nocturno…

….

-Edward, había visitado antes Vauxhall Park, pero jamás me había parecido tan asombroso como esta noche.

La iluminación había sido guiada por Alice, lo demás, era todo mío; la manta a cuadros en el pasto, la comida encargada de su restaurante favorito (no quería que se indigestara con mis intentos…) vino tinto y lo mejor, estaba en mi bolsillo derecho…

-Me alegra mucho que te guste. Desde que me instalé en Londres haz sido tú quien me ha mostrado lo mejor de la ciudad, y creí que era mi turno.

-¿Lo buscaste en Google?

-¿Qué? ¡Pfff! ¡Claro que no!—me llevaría ese secreto a la tumba…

Ella me miró sonriente, como si supiera justo lo que estuviera pensando.

-¿Entonces cómo te enteraste de este lugar?

-Eh… todo el mundo lo conoce Bella. Siempre quise visitarlo.

-De acuerdo, confiaré en ti.

Era cierto lo que decían. Dentro de Vauxhall no se oía ni un solo ruido de las calles de Londres. Era tranquilo al extremo, como un mundo aparte. Un mundo en el que solo podía pensar y ver a mi hermosa Isabella Swan.

Inesperadamente, la tensión se apoderó de mí, y supe que era hora.

Jamás había hecho una propuesta de matrimonio y estaba nervioso como nunca antes. Este era un gran momento en mi vida, y en la de Bella también, así que quería que fuera perfecto.

-¿Bella?

-¿Si?

-Quiero preguntarte algo.

-Claro, pregunta lo que quieras.

Se acomodó mejor a mi lado, para que me pudiera ver directo al rostro, pero yo tenía otros planes.

-¿Por qué no nos ponemos de pie, cariño?—ella enarcó una ceja curiosa, pero seguía sonriendo.

-De acuerdo…

La incorporé conmigo y quedamos frente a frente. Bien, era ahora o nunca.

En el momento en que puse una rodilla en el suelo y dirigí mi mano al bolsillo, ella palideció.

-Oh Dios, oh Dios, oh Dios…

-Isabella Marie Swan. Jamás creí que podía ser posible que existiera en el mundo una mujer que me hiciera perder la cabeza, que estuviera en mi mente todo el día. Pero gracias al cielo, estaba terriblemente equivocado. Eres tú lo único que quiero para siempre, tu rostro lo que quiero ver cuando me duerma y cuando me despierte, tu sonrisa para alegrarme el día, tu calidez la que esté en mi cama todas las noches, tus besos los que me dejen sin sentido, tu corazón el que me pertenezca, que solo tengas ojos para mí. Te prometo, que te voy a proteger de cualquier mal que intente amenazarte y que yo jamás voy a herirte de ningún modo. Tendremos una larga y preciosa vida juntos, envejeceremos, veremos a nuestros hijos y nietos. Son tantas cosas las que quiero proponerte pero estoy tan nervioso… así que simplemente diré que te amo, y te ofrezco mi vida y mi corazón… para siempre.

Para ese instante, ella estaba llorando… y me hubiera preocupado si ella no hubiera estado sonriendo.

-Edward…-susurró.

-Espera Bella, no seas tan impaciente, todavía falta lo más importante—sonrió aún más—Isabella Marie Swan, ¿Me harías el enorme honor de ser mi esposa?

Saqué la cajita y la abrí mostrando el anillo. Era de oro blanco, con tres diamantes a cada lado de un lapislázuli, que relucía esperando la respuesta.

-Oh Edward. ¿Cómo es posible que aún lo dudes? ¡Si! Mi respuesta hoy y siempre va a ser si.

Me puse de pie y me apresuré a sacar la joya. Tomé la mano de Bella y sentí un alivio inmenso al ver que encajaba correctamente.

-Gracias Bella. Gracias por aceptarme.

Las lágrimas seguían corriendo por sus mejillas, yo las limpié con varios besos.

-Te amo Edward Anthony Cullen. Gracias a ti por todo esto.

-Ni lo menciones. Haría cualquier cosa por ti mi amor.

Decidimos que estaríamos más cómodos en la manta, así que ella se recostó en mi pecho.

-¿Cuándo les daremos la noticia a los demás?

Gemí.

-Quiero disfrutar este momento solo contigo cariño. Ya mañana lo decidiremos.

-De acuerdo, pero yo creo que la boda de Alice sería un momento estupendo.

¿Qué?

-¿Qué acabas de decir?

Se rió contra mi pecho.

-¿No te lo había dicho? Esta mañana llegó la invitación a la boda de tu hermana y Jasper. Será en Forks.

-¡Claro que no me lo habías contado! ¡No olvidaría algo tan importante!

-Ahora ya lo sabes, tu hermana se casa en un mes.

-¿Un mes? Cielos, es tan poco tiempo…

-Yo tengo entendido que para ella, es mucho tiempo. No ve la hora en que sea oficialmente la señora de Hale.

-¿Cómo sabes eso?

-Cuando hablé por la mañana por Skype.

-Ah, Bella Swan, eres malvada, debiste haberlo mencionado. Pero tienes razón. Será un buen momento.

-Lamento no habértelo dicho.

-Un "lo lamento" no la salvará esta vez, señorita Swan…

-¡Edward! ¡No!

Ella sabía lo que venía…

-Oh si, cariño… por supuesto que sí…

¡Un ataque de besos!

Su carcajada se esparció por todo el lugar.

Y el ataque se extendió… y se extendió… hasta el amanecer…

.

Lo que Bella no sabía, era que yo ya había planeado aún más nuestro futuro. Acababa de comprar una casa preciosa en West London. Más explícitamente, en Kensington.

Sabía que la iba a amar. Me basé en sus gustos para escogerla y tuve que faltar a varias clases pero no me importaba.

-¡Bella! ¡Edward! Es hora de las fotos, ¡Andando!—el grito de mi madre me despertó de mi ensoñación.

Bella me jaló y me condujo a la parte indicada, y mientras lo hacía, pensé en lo bien que congeniaba ella con mis padres. Sin duda, estarían muy felices con la noticia de otra boda.

.

El banquete acababa de terminar. Emmett me codeó, porque ambos queríamos decir unas palabras a los novios.

Antes de pararme, besé a Bella en los labios y Emmett hizo lo propio con Rose.

Había algo raro en ellos… no podía identificarlo pero lo sabía…

-Bueno Edward—me dijo Emmett ya al micrófono—He decidido que tú hablas primero.

-Vaya, que amable—respondí sarcásticamente—De acuerdo… aquí vamos—Prendí el micrófono-¿Hola? Quisiera tener su atención unos momentos. Quiero decirle algo a los novios.

La gente inmediatamente puso sus ojos en mí. Pude ver a Bella, que se perdió un poco de color antes de comprender que era lo que iba a hacer.

Si bueno. Ya era hora.

-Eh… antes que nada, hola a todos. Uhm… yo quiero agradecerles por estar aquí, haciendo feliz a mi hermana. Alice, te ves hermosa. Justo como me dijiste, estás opacando a todas las demás chicas de este jardín. Excepto a mi novia, claro…-ella gritó "¡Edward!" mientras la gente se reía-¿Qué quieres que diga? Tú te encargaste de hacerla resplandecer hoy. Muy bien, muy bien. Ese no es el punto. Mi querida hermana. Todavía me acuerdo cuando éramos pequeños y jugábamos en este mismo jardín a las princesas y a los dragones. Jamás dejaste que nadie que no fuera Jasper, ocupara el papel de tu príncipe, y estoy casi seguro de que Jasper, no hubiera permitido que nadie más fuera su princesa. Cuando se hicieron novios, no fue una sorpresa para nadie. Dios… creo que han estado juntos desde siempre. ¿Están pegados por la cadera o algo?—las risas otra vez—De acuerdo. Solo quiero que sean increíblemente felices, que se amen y que se apoyen. Jasper, si alguna vez hieres a mi hermanita, tú y mi puño tendrán una reunión interesante. Ni siquiera voy a oír explicaciones, así que piénsalo bien—Jasper se aflojó el cuello y sonreí—No los asusto más. Felicidades, los quiero.

La gente comenzó a aplaudir y me regresé de golpe, tenía algo más de decir, claro.

-¡Ah! Pero antes de cederle el micrófono a Emmett, quiero hacerles un gran anuncio. ¿Isabella? ¿Puedes venir aquí por favor, amor?

Bella se paró con dificultad. Ahora estaba roja y caminó apresuradamente hacia la mano que le ofrecía.

-Hoy, Bella y yo queremos darles una gran noticia—continué. El sollozo de mi mamá se oyó por todos lados, ¡Y aún no decía nada! Decidí soltarlo sin más. —Amo esta linda señorita, le he propuesto matrimonio ¡y ella ha aceptado!

Alice y mi madre gritaron de alegría y sin importarles nada, corrieron hacia nosotros. Las demás personas aplaudieron con entusiasmo.

-¿Por qué no me lo dijiste?—me regañaron al mismo tiempo.

-¡Perdón!—les respondí riendo.

Ellas abrazaron a mi novia, que intentaba escuchar las palabras de las dos.

-Vamos a tener que hablar mucho Bella—dijo mamá-¡Hay tanto que planear!

-Claro que si, señora Cullen—le respondió.

-¡Esme, Bella! Ya habíamos quedado en eso.

-Perdón, la costumbre…

Se llevaron arrastrando a Bella entre mil consejos más y no me quedó más que seguirlas.

-Es tu turno Emmett.

Emmett me veía con los ojos como platos y boquiabierto. Eh… creo que era el hermano celoso…

Antes de que pudiera decirme o hacerme algo, le puse el micrófono en la mano, corrí detrás de mi madre. Ella me defendería, sin duda…

El carraspeo de Emmett se oyó por el micrófono.

-Eh… hola a todos. Yo… yo… perdón por perderme un poco, pero… Me acabo de enterar que mi hermanita se va a casar y… ¡Wow! Cullen, si algo malo le pasa, ¡eres hombre muerto!

Maldición… otra amenaza de muerte,

-Pero ese es tema para otro día—siguió—Aunque de hecho… Edward me dejó sin muchas palabras. Ustedes son como mis hermanos, Alice es el duende que adoro y Jasper es uno de mis compañeros en todas mis aventuras. No tengo ninguna duda de que van a ser la pareja más feliz del planeta, claro, exceptuando a mi Rose y a mi, que ¡por cierto! Edward no es el único que va a dar grandes noticias hoy. Bella, serás tía muy pronto. ¡Vamos a tener un bebé!

Los gritos se hicieron presentes otra vez, y mi Bella abrazó a Rosalie con fuerza.

-¡Felicidades chicos! Quiero salvar a mi esposa de las garras de mi hermana.

La gente aplaudió otra vez, y llamaron a Alice y a Jasper a su primer baile, que resultó ser Fix You, de Coldplay.

Los invitados prestaron por completo su atención a la miel que derramaban los novios y yo me giré a Bella.

-¿Cómo lo hice?

-De maravilla. Alice, Rose y tus padres están muy felices.

-¡Genial! Pero a tu hermano no le cayó bien la noticia…

-Lo superará, ya no tengo doce.

Me besó.

.

-¿Papá? ¿Te molesto si te robo a mi novia?

Mi padre me sonrió.

-Oh, por supuesto que no. De todos modos ya me había cansado—le guiñó un ojo a Bella—Nos vemos después Bella.

-Hasta luego Carlisle—Bella me miró, sus mejillas estaban sonrojadas de tanto bailar y el peinado tan elaborado que Alice ordenó para ella. Recogí un rizo entre mis dedos

-Hola mi amor, ¿Te estás divirtiendo?

-¡Claro! Tu padre es un excelente bailarín. No me lo dijiste.

-No, no sabía que tenías interés en ello—bromeé. Me golpeó ligeramente el hombro.

-No es eso. Solo pudo haber surgido.

-Por supuesto. ¿Quieres ir a mi lugar favorito en la casa?

-¿Tú habitación?

Mis ojos se abrieron con sincera sorpresa.

-¡Bella Swan! ¡No puedo creer que hayas dicho eso!—se puso increíblemente roja y agachó la cabeza.

-Yo… eh…-le di un abrazo de oso.

-No pasa nada cariño, pero no. No es mi habitación. Esa ocupa el segundo lugar. Te la voy a mostrar a fondo en breve, pero antes, quiero enseñarte este lugar. Andando.

Le tomé de la mano y pasamos entre todas las parejas. La boda era un éxito, todos se estaban divirtiendo mucho. Bella había capturado el ramo (aunque estoy seguro de que eso fue obra de Alice) estaba más que contenta con sus dos padres aquí y yo también. Charlie Swan me conocía, me confió a su pequeña.

Rodeé la casa y la llevé justo al frente, al columpio del porche.

-Llegamos.

-¿El columpio?—me preguntó.

-Claro, tomé muchas decisiones aquí, es un lugar de paz, aquí en Forks… eh… básicamente el pueblo es un lugar de paz…-me interrumpió poniendo dos dedos en mis labios.

-Es perfecto, me encanta. ¿A qué estamos esperando?

Esta vez ella tiró de mí hasta que llegamos al columpio y nos sentamos.

-Es muy cómodo y la vista al bosque es preciosa. Entiendo porqué es un buen lugar.

Se acurrucó contra mí y yo abrí mis brazos con gusto. Se sentía tan en paz…

-¿Sabes en qué estaba pensando?—dije.

-¿En qué?—susurró.

-En que estamos en una boda…

-¿En serio, Edward? ¿Estás hablando en serio?—respondió bromeando.

-¡Espera pequeña impaciente! Iba a decir que estamos en una boda. Fue justo en una boda en donde nos conocimos. La boda de tu hermano. Y aquí estamos, en la siguiente boda, juntos, planeando la nuestra.

-¿Quieres que te de un dato curioso? Emmett me confesó que solamente se iba a fugar a Las Vegas con Rosalie, que no iba a hacer gran cosa, y planeaba llevarla a Londres para que me conociera. No nos hubiéramos conocido… hubieras seguido con Tanya y quizá, estuvieras haciendo planes de boda con ella en este mismo instante.

-Yo también tengo un dato curioso para dar. No iba a asistir a la boda. Tanya no quería que viniéramos. Supongo que intuyó el peligro o simplemente era porque a ella no le caía bien nadie. Solo la invitaron por mí, estoy consiente. Como sea que se dieron las cosas, no me importa, pasaría mil veces lo mismo si supiera que voy a terminar así con la chica más maravillosa del mundo en mis brazos en mi lugar favorito en el mundo.

-Siento lo mismo. ¡Ah! ¿Te dije que tengo noticias de Jason?

-No, ¿es en serio?

-Si, claro. Me llegó una carta. Muy breve, pero me escribió, al fin y al cabo. Está en Marruecos, haciendo una nueva vida. Creo que se cambió el nombre y todo. Como era rico, inventó su muerte para todos los demás.

-Interesante…

En cuanto a la muerte de Tanya, se había declarado accidental porque nadie había conseguido encontrar a Jason. Cuando los padres de Tanya llegaron, pidieron a la policía que se me interrogara. No lo podía creer, pero lo dejé pasar porque era inocente. Los chicos comprobaron mi coartada.

Al final de cuentas, los padres de Tanya se llevaron el cuerpo de su hija de Londres y no hemos sabido nada más de ellos.

-Estoy tan tranquila aquí…-dijo Bella.

-Te comprendo perfectamente.

-¿Estás consiente que durante el tiempo que estemos aquí seré secuestrada por Esme para planear nuestra boda, verdad?

-Ah maldición. No, no pensé en eso.

-Si, se ve en tu cara.

-No te burles, ambos vamos a sufrir. Pero debes saber que soy muy hábil para secuestrar a la gente.

-¿Ah, sí? Eso parece prometedor, señor Cullen. Y aunque tus planes fallen, tendremos el resto de nuestras vidas para estar juntos.

-Esa es la mejor noticia que he oído jamás. Te amo.

-También te amo.

Si ella me decía eso todos los días. Nada podría salir mal.

…..

¡Mis chicas! Awwws, estoy nostálgica. Ya, esto se termina por fin. Es triste dejar a mi bebé, pero por otra parte, me voy a dedicar al 100 a mis otras historias, así que no las dejo y las invito a seguirme por allá, ¿vale?

Espero que les guste y de verdad, las amo por estar aquí, ponerme en favoritos, en alertas y más que nada, que me dejaran su opinión, porque me alegraron el día a lo máximo y si yo les pude devolver un poquito, me doy por bien servida.

Emm… ya no se que más decir… hehehehehe. Cuídense nenas, saben que nos vemos por los otros. No las dejo solas xD

.

..

.

..

¡Pero les tengo un regalo final! ¿Se acuerdan de que les dije que había un Bonus de la noche de Alice y Jasper? ¡Está más que listo! Si son lindas (ustedes siempre lo son!) se los subo muy muy prontito, ¿vale? :D (L)