Después de leer esta viñeta... tu glucosa estará al 1000.


Promesas

— ¿Qué pensaste cuándo me viste por primera vez? —susurró Alfred estrechando con fuerza la mano de Arthur.

Arthur guardó silencio por unos segundos.

—Que eras un idiota —contestó. Alfred rió por la respuesta.

—Vale, yo también pensé eso —dijo—. Y también de que te iba a amar por siempre —agregó con una sonrisa acercándose lentamente al rostro sonrojado de Arthur.

—Y henos aquí después de 50 años.

—Siempre cumplo mis promesas, Arthur.

—Lo sé —murmuró antes de unir sus labios con los de Alfred.