Despertó al sentir los rayos de sol que entraban por la ventana, no pudo evitar reír en voz baja al abrir los ojos y darse cuenta que en verdad estaba en el ático de la cabaña, en su cuarto, en su casa.
Se paro de un brinco completamente emocionada y motivada, empezó a estirarse para despertar a su cuerpo, miro donde la cama de su hermano seguía intacta, el se negó a compartir el cuarto cosa que le molesto, ella tenia la idea de desvelarse hablando con el y poniéndose al día, soltó un suspiro cansado y bajo a la cocina dispuesta a desayunar algo deliciosos y nada de bichos rastreros.
Al entrar a la cocina se decepciono bastante al encontrarla vacía y sin señales de vida, la idea de desayunar sola le desagradaba bastante, bufo fastidiada y sin nada mas que hacer que esperar a que alguien apareciera se empezó a servir algo de cereal.
No pasaron más de cinco minutos que empezó a comer que de la puerta de la cocina apareció el autor.
Vaya, hasta que te dejas ver-dijo apenas entendible por tener la boca llena de cereal.
El autor al verla sintió una sensación de alivio, estar tanto tiempo separado de ella le hacia sentirse extraño, como si algo le faltara.
No hables con la boca llena-la regaño mientras tomaba asiento y se servía algo de cereal.
Lo siento-dijo después de tragar risueña aunque luego puso cara de estar enojada-¿se puede saber donde has estado? Ya me estabas preocupando.
Por ahí-dijo encogiéndose de hombros. Ella frunció el seño.
En el sótano ¿verdad?-el solo se volvió a encoger de hombros mientras se servía la leche-no lo puedo creer, después de treinta años regresas a casa y te la pasas encerrado en el sótano-dijo algo molesta, por no decir indignada, Ford no pudo hacer otra cosa que reír por su regaño.
Tengo cosas que hacer-dijo entre risas mientras probaba después de treinta años algo de cereal, Mabel solo rodo los ojos fastidiada.
Anoche al volver al sótano el autor se la dedico a revisar sus diarios, solo para sentirse más preocupado al descubrir que al diario 2 le faltaban varias páginas incluyendo esa página. Cada vez estaba mas seguro que algo podrido se estaba cocinando y que el hermano de la chica estaba involucrado.
¿Qué pasa?-pregunto ella al ver el rostro serio que había puesto su tío-¿no sabe a murciélago?-dijo entre risas.
El autor solo le sonrió, estaba inseguro si contarle las sospechas que tenía a su sobrina pero tal vez esta seria de las pocas oportunidades de hablar a solas con ella así que…
Mabel…-dijo dudando pensando bien en las palabras que usaría-prométeme que estarás atenta…
La chica que de nuevo tenia la boca llena de cereal se le quedo viendo sin entenderle.
Prométeme que tendrás cuidado…-dijo mirándola a los ojos.
¿De que hablas?-dijo después de tragar-¿cuidado con que?
El autor volvió a dudar.
Solo… no te fíes de nadie-dijo serio.
Mabel no entendió de inmediato, pero al hacerlo no pudo evitar sentirse indignada.
¿Hablas de Dipper?-dijo en tono molesto.
Ford no dijo nada, solo siguió mirándola a los ojos.
¡No puedo creerlo!-se puso de pie molesta por la petición de su tío-en serio que eres un paranoico, ¿Por qué desconfías de el?
Algo anda mal…-no quería hablar de mas-solo prométeme que no bajaras la guardia…
La molestia de Mabel se estaba convirtiendo en enojo.
Lo dices como si Dipper fuera un tipo de villano o algo así-dijo aumentando el volumen de su voz.
No digo eso… es que… algo no anda bien ¿entiendes?-el autor hablaba en un tono mas tranquilo esperando que así la chica se calmara, sabia que lo que le pedía era algo difícil para ella.
¡Pero es Dipper! ¡Es mi hermano! El jamás haría algo peligroso o malo-estaba decidida a defender a su hermano-yo confió en el.
Solo mantén lo ojos abiertos, solo te pido eso…-le dijo casi rogando.
¿Es que no puedes confiar en nadie?-Mabel no quería ceder, dudar de su hermano era algo impensable para ella.
Solo en ti…-fue la respuesta del autor, Mabel sintió un golpe en el corazón y se quedo sin replica-por favor, prométemelo.
Mabel finalmente se calmo y volvió a tomar asiento con un aire de haber sido derrotada.
Esta bien…-dijo en voz baja y sin atreverse a ver a su tío, sentía que traicionaba a su hermano.
Gracias…-el autor se sentía algo mas seguro ahora.
Pero… prométeme que trataras de confiar en el… en Dipper-dijo ella levantando la mirada con los ojos algo cristalizados.
El autor dudo pero al final soltó un suspiro cansado.
No prometo nada… pero lo intentare-dijo desviando la mirada, Mabel se conformo con eso.
Al termina el amargo desayuno el autor volvió a bajar al sótano mientras la chica se paso casi toda la mañana buscando por toda la cabaña a su hermano sin mucho éxito, incluso llego a pensar en bajar al sótano pero la idea no le agradaba para nada pero luego recordó que le falto un lugar que revisar.
¡Ahí estas!-dijo al sacar la cabeza de la puerta que daba a la terraza y encontrarlo sentado a la orilla dándole la espalda viendo hacia el bosque-te e estado buscando toda la mañana.
El chico que fue tomado por sorpresa se giro y al ver a su hermana acercándose le sonrió y volvió a mirar hacia el bosque.
¿Qué haces aquí tonto?-le pregunto ella mientras se sentaba a su lado.
Nada… pensando…-contesto.
¿No piensas bajar a desayunar algo?-dijo algo preocupada.
Estaba apunto de hacerlo-mintió.
Hubo un rato de silencio, ella lo tomo del brazo y se recargo en su hombro.
Este lugar siempre me pareció genial, se ve todo desde aquí-dijo ella nostálgica.
El solo le sonrió en respuesta, ese lugar era donde el solía pasar las noches de desvelo.
Hubo otro rato de silencio.
¿No tienes frio?-pregunto el de repente tomándola por sorpresa.
No, ¿Por qué preguntas?-dijo ella enderezándose pero sin soltarlo.
Bueno… hace frio y solo llevas la playera que te di-dijo mirándola con cierta preocupación.
Oh, eso… supongo que ya estoy acostumbrada-dijo riendo-creme cuando te digo que e estado en lugares mucho mas fríos.
Dipper se le quedo viendo un rato, después se soltó de su agarre y se empezó a quitar la gabardina, Mabel fue tomada por sorpresa y mas aun cuando el la cubrió con su abrigo.
No viaje a otra dimensión solo para que al llegar te enfermaras-dijo algo burlón.
Mabel estaba algo sonrojada bastante apenada por el gesto de su hermano e incluso agacho la mirada para que no le viera el rostro enrojecido, fue ahí donde al ver los brazos de su hermano sintió algo de preocupación.
El chico llevaba una playera negra y se le notaba en muy buena forma pero sus brazos estaban llenos de cicatrices, algunas simples cortes y otras parecían ser hechas por rasguños.
Mabel se quedo viendo algo horrorizada las marcas y luego el rostro de su hermano que de nuevo miraba distraído hacia el horizonte, en un primer pensamiento quiso preguntarle el porque de esas marcas pero por alguna razón no se atrevió.
Permanecieron otro rato en silencio ella todavía algo pensativa.
En ese lugar… si que hacia frio-dijo el rascándose la cabeza, tanto silencio lo empezaba a poner incomodo.
Mabel tardo un rato reaccionar pero al hacerlo bufo divertida.
Ni que lo digas, cuando llegue ahí por primera vez casi muero congelada-dijo riendo pero se arrepintió de inmediato al ver la cara que puso su hermano-no te preocupes, solo estoy exagerando-mintió riendo de forma nerviosa-además, fue cuando conocí a Ford y desde entonces hemos estado juntos, el se la pasa cuidándome pero a veces exagera-dijo rodando los ojos.
Pues parece que no lo hizo bien-dijo bastante molesto.
¿Por qué dices eso?-pregunto frunciendo el seño.
No creas que no e notado la cicatriz en tu brazo-dijo apuntando el brazo izquierdo de la chica.
Oh, eso…-ella de nuevo se sonrojo-fue mi culpa… fui muy imprudente… Ford termino salvándome-nuevamente rio de forma nerviosa-nunca le robes los huevos a una lagartija mas grande y rápida que tu.
Dipper frunció el seño, una por la actitud despreocupada de ella y dos por no entender muy bien lo que le dijo.
Yo jamás les perdonare lo que te hicieron… a los iditas de Stan y el autor… nunca se los voy a perdonar-dijo con rencor.
Mabel puso cara de enojada, lo que acababa de oír le molesto bastante.
Yo ya perdone a Stan-dijo seria-y Ford yo nunca lo culpe… así que tú no debes de estar enojado con ellos.
Dipper bufo molesto desviando la mirada.
Prométeme que les darás una oportunidad-dijo ella tomándolo del brazo, el en automático volvió a verla, ella tenia mirada de estar muy decidida, no le quedo de otra, soltó un suspiro cansado y volvió a mirar hacia el bosque.
No prometo nada… pero lo intentare-dijo de mala gana, Mabel no pudo evitar reír satisfecha y con la idea de que su hermano y su tío si que se parecían.
Gracias-dijo recargando de nuevo su cabeza en el hombro de su hermano.
Cosa que no duro mucho, ella recordó que quería mostrarle algo.
Dipper, préstame tu mano-dijo ella mientras se empezaba a quitar su preciada pulsera.
¿Para que?-por alguna razón la idea no le agrado.
Ya veras-dijo picara, el no muy convencido obedeció.
¿Qué haces?-pregunto al ver como su hermana le empezaba a poner la pulsera con la gema naranja, el ya la había notado pero la consideraba una simple chuchería.
Te la regalo-dijo ella distraída abrochando la pulsera plateada-es algo muy especial.
¿Especial?-el chico miro la gema aun sin entender.
¡Ya esta!-dijo ella satisfecha soltando el brazo de su hermano.
De inmediato la gema empezó a cambiar de colores sorprendiendo y maravillando al chico, Mabel veía satisfecha su reacción.
Pero que…-dijo viendo embobado la gema multicolor.
Es una gema de personalidad-dijo ella distraída también viendo la gema-me la regalo Ford, toma el color de la personalidad de la persona que la usa.
¿Personalidad?-dijo aun distraído.
La gema finalmente detuvo su ruleta de colores manteniendo una tonalidad morada.
Oh, igual que Ford-dijo emocionada-eso demuestra que ustedes se llevarían muy bien.
Dipper miro un rato atontado la gema morada pero luego al reaccionar empezó a quitársela.
¿Qué haces?-pregunto algo alterada.
Es tuya-dijo mientras batallaba para quitársela.
Yo te la regale… ahora es tuya-dijo tomándolo de las manos para evitar que se la quitara.
Ambos se quedaron viendo algo sonrojados, tenían un momento incomodo entre hermanos.
Gracias-dijo soltándose del agarre de su hermana desviando la mirada algo apenado hacia el bosque.
No me tienes que agradecer-dijo ella mientras volvió a tomarlo del brazo-después de todo lo que has hecho por mi tenia que darte algo.
Tu no me tienes que dar nada-contesto de inmediato-ya te dije que daría todo por ti.
Ella se acurruco en su hombro tratando de que no la viera sonrojarse.
No digas eso… suena a que te sacrificarías por mi-dijo apenada.
Estoy dispuesto hacerlo-dijo seguro, ella solo apretó más su agarre.
Dipper dudo un momento pero tal vez esa era la oportunidad para contarle sobre el.
Mabel...-empezó dudoso-yo…
¡Oigan ustedes dos!-la cabeza malhumorada de Stan apareció por la puerta de la terraza-llevo un buen rato buscándolos.
Dipper cerro los ojos y soltó un suspiro cansado, seria en otro momento. Mabel se giro donde su tío.
¿Qué pasa?-pregunto ella.
La rubia te trajo algo de ropa-dijo mientras volvió a entrar a la cabaña-tal vez quieras verla.
De inmediato Mabel se puso de pie y empezó a caminar con paso apresurado, la idea de finalmente usar ropa femenina y colorida la motivaba mucho.
¿No vienes?-dijo al notar que su hermano seguía sentado.
Ya voy…-
A la hora del almuerzo todos los habitantes y empleados, o al menos casi todos, estaban sentados a la mesa. Stan estaba distraído leyendo el periódico del día, Pacifica estaba igualmente distraída en su celular ignorando a todos, o al menos a casi todos… Soos estaba sentado a su lado hablando animadamente pero a murmullos con Mabel, ella vestía un nuevo pantalón de mezclilla azul y una playera rosa con una estrella estampada además usaba unos zapatos muy coloridos y por encima traía la gabardina negra que su hermano le dio mientras este solo tomaba en silencio su café.
Oye Dipper…-dijo en voz baja inclinándose donde su hermano, el se limito a mirarla mientras daba un sorbo a su café-creo que le gustas a Pacifica…
Dipper empezó a ahogarse por el mal trago que dio llamando la atención de todos y al notar que todos los presentes lo veía, incluida la rubia, empezó a reír de forma nerviosa, tomo del hombro a su hermana y se giraron dándole la espalda a la mesa.
¿De donde sacas eso?-dijo en voz baja aunque las ganas de gritar le sobraban.
Mabel reia picara.
Soos y yo estuvimos hablando-Dipper volteo donde el hombre, este le sonrió e hizo una señal positiva con el pulgar, frunció el seño y volvió a concentrarse en su hermana-y creemos que le gustas-dijo sin parar de reír.
Los dos mellizos voltearon donde la rubia estaba distraída en su celular para luego otra vez darle la espalda.
¿Es en serio?-dijo el aun sin creérsela.
Si-dijo ella emocionada-no vemos otra razón para que trabaje aquí… además e notado que debes en cuando voltea a mirarte.
Ahora solo el chico se giro donde la rubia y por cosas del destino fue justo cuando ella lo estaba mirando de forma disimulada, al cruzar miradas de inmediato se giraron sonrojados.
No puede ser…-susurro para si mismo.
¿En serio no te habías dado cuenta?-dijo su hermana rodando los ojos-que seria de ti sin mi.
Dipper solo pudo sonreír al oír eso ultimo.
No pudieron seguir hablando por que en la puerta de la cocina apareció el autor, Mabel al verlo se sintió aliviada pensando que al menos no pasaría todo el día encerrado en el sótano, Dipper puso cara seria al verlo.
Oooh, es el autor-dijo Soos en voz baja muy emocionado al verlo inclinándose done la rubia, ella frunció el seño por no entender.
¿El autor de que?-pregunto.
Ford miro el escenario no muy seguro de tomar asiento, para el era mucha gente en un solo lugar, pero al ver a su sobrina sonriente junto valor y tomo asiento al lado de su hermano que seguía leyendo el periódico, justo al frente donde estaba Dipper.
Pensé que no subirías-dijo su sobrina, noto la incomodidad de su tío y quiso hacerlo sentirse cómodo.
El autor solo pudo sonreírle.
Bueno… tengo hambre-dijo rascándose la cabeza-además no puedo hacer mucho… creo que necesitare algo de ayuda…-dijo sin pensar.
Al oír eso a Mabel se le iluminaron los ojos, se le ocurrió una gran idea. Con los ojos empezó hacerle señas al autor apuntando donde Dipper tomaba distraído su café.
El autor frunció el ceño al entenderle, la idea no le agrado, pero cuando ella puso cara de reproche no le quedo de otra, soltó un suspiro cansado y forzó una sonrisa.
Oye chico-dijo no muy seguro, Dipper fue tomado por sorpresa-me preguntaba si podrías ayudarme…
Dipper frunció el ceño y de inmediato pensó en decir que no, pero cuando sintió el pellizco que le dio su hermana y luego verla con cara de reproche no le quedo de otra, soltó un suspiro cansado y forzó una sonrisa.
Si claro-dijo algo forzado-¿en que?
El autor dudo, no podía decirlo tan abiertamente con tanta gente ahí.
Hay que desarmarla-dijo simple.
Al entenderle el chico puso cara de pocos amigos.
¿Porque?-pregunto molesto.
Al autor no le agrado su tono y frunció el seño.
Es muy peligrosa-
Lo se, pero ya nadie la va a usar, así que no veo porque desarmarla-
Mabel que al inicio estaba muy sonriente de apoco fue preocupándose al oír el tono que estaban teniendo los dos hombres.
El autor estaba cada vez mas seguro que el chico ocultaba algo.
Dime muchacho… ¿Cómo lo lograste?-pregunto mirándolo a los ojos, Dipper le sostuvo la mirada desafiante.
Ya todos en la mesa escuchaban su conversación, incluso Stan dejo de lado su periódico al notar el tono de la conversación que estaban teniendo, sabia que tarde o temprano pasaría eso.
¡Ford!-dijo Mabel en tono molesto, pero el autor la ignoro.
Es algo muy complicado para un chico como tu, no entiendo como lo hiciste-
Dipper apretó los puños, el autor lo sabía.
Tal vez soy muy listo-fue su respuesta.
Lo dudo-
Todos en la mesa se movieron incomodos en su asiento, esto se estaba poniendo feo.
A Mabel le latía muy rápido el corazón, se daba cuenta que las dos personas mas importantes en su vida estaban al borde de una fea discusión.
Dipper sentía que el empezaba a interesarse, bufo fastidiado y decidió salir de ahí.
No necesito esto-dijo poniéndose de pie y tomando rumbo a la puerta.
No tan rápido-dijo el autor también poniéndose de pie y poniéndose enfrente de la puerta bloqueándole el paso.
Los dos se quedaron viendo a los ojos estando de frente, Mabel estaba petrificada sin saber que hacer.
¿Cómo lo hiciste?-volvió a cuestionarlo pero el no planeaba contestarle-¡dímelo!
No te incumbe-dijo tratando de salir pero el autor lo impidió.
¿Crees que no me e dado cuenta?-dijo en tono severo-¿Qué trato hiciste?
Al oír eso Dipper sintió su sangre hervir, no por estar enojado, el quería salir.
No se de que hablas-dijo tratando de salir de ahí antes que fuera tarde pero el autor esta vez lo tomo de la ropa y lo estrello contra la pared.
¡Ford!-Mabel se pudo de pie con los ojos humedecidos por lo que veía, también Stan se puso de pie algo alarmado, una cosa era que discutieran y otra que se agredieran.
Dime lo que te pidió a cambio-Ford ignoro a su sobrina, era ahora o nunca saber lo que estaba pasando.
El chico agacho la mirada incapaz de verlo a los ojos.
DIMELO-el autor estaba perdiendo los estribos.
Hubo un rato de silencio pero finalmente el chico parecía reaccionar, levanto las manos como en señal de rendición y al hacerlo la gema de su nueva pulsera quedo visible para todos, esta estaba cambiando de colores.
Ya calma, que yo les explico-dijo con una voz que no era la suya-el pino es algo cobarde así que yo me encargo-empezó a reír.
El autor al reconocer la voz y sobretodo la risa soltó al muchacho y empezó a retroceder.
T-tú-dijo con voz temblorosa.
¿Ford que pasa?-pregunto algo alterada Mabel.
Seis dedos, mi amigo-el chico levanto la mirada revelando una gran y siniestra sonrisa y con los ojos tan abiertos que se le notaba la tonalidad amarilla que habían tomado-tiempo sin verte, te has puesto viejo-dijo entre risas mientras extendía los brazos como si fuera a abrazarlo.
B-Bill-dijo el autor algo asustado.
El chico reía a carcajadas. La gema de su pulsera era de color rojo.
