Domingo - 05/03/2017 -
Muy buenas a todos!
Aquí les dejo la continuación de esta humilde historia. Espero sea de su agrado y les guste al final la vuelta que tuvo (ni yo me lo esperaba pero bueno, cuando se les ocurre algo hay que dejarlo fluir). Es algo corto pero quería publicarlo ya.
También quería decirles que tengo un canal de Youtube -nada de ser youtuber ni nada por el estilo, solo diversión- donde subo vídeos de MMD de Naruto. Básicamente son de tipo vines -humor- y me divierto mucho haciéndolos por si se quieren pasar a echarles un vistazo. Allí estoy más conectada por si quieren estar en contacto conmigo y preguntar lo que sea.
Mi canal es: Naori Uchiha. Acá les dejo el Link: youtube channel / UCPDz8NLELzM5S6e2o1uLsLA (solo junten todo).
Lamento la tardanza!
Sin más, dejo que lean!
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Disclaimer: Los personajes y ambientes de Naruto no me pertenecen, son propiedad del gran Masashi Kishimoto. La trama de la historia sí me pertenece.
Referencias de lectura:
- (Pensamientos) - (Sakura Interna) - (Sakura Oscura)
- Flash back - Sueños.
- 0-0-0-0-0 Cambio de escena.
Ojos en la espalda
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Parte XXIII
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Flash back.
Al llegar a la oficina particular de Hiruzen, golpeó suavemente dos veces la madera sencillamente labrada.
—Adelante —desde el otro lado de la puerta resonó la desgastada, aunque imponente, voz del Tercero.
—¿Me mandó a llamar, Hokage-sama? —pronunció el de cabellos color plata luego de cerrar la puerta tras de sí e hincarse frente la mesita baja donde leía la máxima autoridad de la Villa, a una distancia prudente.
—Ah. Kakashi, eres tú —el viejo quitó la vista de los pergaminos que debía analizar para poner toda su atención sobre el aún joven ninja—. Sí. Le encargué a Sakura-chan que te enviara. Creo que ya sabes el motivo; de más está decir que entendí perfectamente tus señales —el aludido asintió—. De acuerdo, ¿qué te inquieta?
—Es sobre Sakura —comenzó a relatarle—. Hay algunas cosas que quisiera saber y que sospecho usted omitió cuando me entregó su ficha al formar los equipos.
—…—dio un suspiro pesado, preparándose mentalmente para decir lo que había meditado desde hacía un tiempo, al margen de la charla que había tenido con la peli-rosa. Ya había tomado una decisión y estaba completamente seguro que sería lo mejor para ella.
Fin flash back.
—La pequeña Sakura es la discípula del maestro Hokage, no interrumpan sus lecciones niños.
—¡¿Qué?! —exclamó con sorpresa el rubio, Sasuke lo acompañó en expresión más se quedó en silencio, atónito—. ¿Eso es cierto?
—Um... Sí, es… cierto. Tenía pensado decírselos algún día de estos —se justificó apenada de que el sensei del equipo soltara aquello así sin más, tal vez eso fue lo que el Hokage le había dicho; suspiró aliviada internamente, aunque rezaba para que sus compañeros no la odiasen por ello.
—Oh. Eso…—musitó Naruto con voz ausente luego de superar el shock y la chica se alarmó al notarlo, inconscientemente tomándose el pecho con preocupación—. Eso… ¡Eso es genial, Sakura-chan! Discípula del viejo, ¿quién lo hubiera imaginado? ¡Hahaha! ¿No es fabuloso, Sasuke?
La peli-rosa suspiró aliviada al presenciar nuevamente la alegría característica de su amigo, poniéndola muy feliz que la apoyara; por otro lado, la reacción del Uchiha la inquietaba un poco, su aura se había vuelto sombría.
Sasuke se mantuvo en silencio desde que su maestro reveló tal información de su compañera, con los ojos cubiertos por sus cabellos; ese sentimiento de inferioridad ante Sakura que estaba sintiendo en ese momento lo obligó a morderse el labio con rabia. En su mente solo retumbaba como un eco aquella voz en su cabeza diciéndole que era el único que se estaba quedando atrás de sus compañeros, que era débil. La culpa que sintió hace unos minutos desvaneciéndose completamente, sustituida por la envidia y enojo.
—Baja la voz, Naruto —respondió Kakashi al notar el semblante pensativo y distante de su otro alumno—. No es bueno que lo digas tan alto, tal información puede ir de boca en boca y caer en oídos equivocados. Y no queremos que la pequeña Sakura corra peligro al ser la discípula del Tercer Hokage, ¿verdad?
—¡Por supuesto que no! ¡Cómo se le ocurre! —respondió de inmediato, ofendido de que su maestro creyera que él haría algo para perjudicar a alguno de sus amigos alguna vez en su vida—. De todas maneras… Estaré ansioso de poder enfrentarme a ti algún día, Sakura-chan. ¡Sólo mírame mientras me vuelvo más fuerte! ¡Entrenaré muy duro y luego deberás poner a prueba todo lo que sabes conmigo! ¡De esa forma, avanzaré un paso más para convertirme en Hokage, dattebayo!
—Hn. Da tu mejor esfuerzo —fue lo único que pudo responder ante tanta efusividad y emoción, en cambio ella no se imaginaba enfrentándose en una lucha contra el Uzumaki y no porque no lo considerase un digno rival, sino que jamás se permitiría hacerle daño físicamente; por lo que debería comenzar a buscar otro método para acompañar a su amigo en su camino ninja—. Eh. Debo irme, nos vemos luego —se despidió luego de dejar el dinero suficiente de la cuenta sobre la mesa.
—Sakura —la llamó Hatake antes de que se alejara más de la cuenta. Ella se tensó ante ese tono tan misterioso nunca antes escuchado de él; se giró lentamente dándole a entender que tenía toda su atención—. No es necesario que te presentes mañana al entrenamiento. Hokage-sama me lo explicó todo.
—Bien. Pero no se preocupe, sensei. Daré mi mayor esfuerzo para que mis estudios no interfieran con las misiones de nuestro equipo. No abandonaré a mis camaradas —terminó con determinación y una pequeña sonrisa de lado para enfatizar más sus palabras.
—Eso suena bien.
Ella asintió y con una leve inclinación a modo de saludo, comenzó a saltar los tejados para asistir a su reunión lo antes posible. Aún estaba un poco turbada ante los sentimientos que le generaron las reacciones de sus compañeros al enterarse de esa mentira a medias, ya que ella realmente estaba tomando "clases" con el Sandaime desde que llegó a esa aldea. Además, quería olvidarse de ese dolor en el pecho que sentía desde que Sasuke había adoptado esa actitud hostil hacia ella, nuevamente. Y nuevamente, ella no comprendía qué había hecho mal.
Kakashi sonrió desde su posición.
—(Después de todo alguien sí se convertirá en Hokage) —pensó sin perder la sonrisa, recordando la misión de las Olas, donde había soltado que aquella niña sería quien se convertiría en Hokage para motivar a sus alumnos en el entrenamiento de escalar árboles—. (Serás una buena líder. También creo eso) —sonrió con orgullo rememorando las últimas palabras que ella le soltó.
Con la mirada siguió lo más que pudo a su alumna hasta que ésta se perdió de vista entre los edificios de la aldea. Feliz de que el último mensaje de su mejor amigo se legara correctamente a la nueva generación.
Flash back.
—Tus sospechas están bien fundadas, Kakashi. Efectivamente, Sakura-chan es mucho más de lo que dice esa ficha. Ella posee habilidades e inteligencia inigualables, es un prodigio. Pero me he visto en la obligación de ocultar dicha información por su propia seguridad. Es algo parecido al asunto de Naruto. Podría decirse que estamos en una especie de paz ahora mismo, pero tú sabes que eso no es así. Ese sería el punto de vista de un civil, pero no el de ninjas como nosotros que hemos vivido la guerra y luchamos día a día para evitarla. Es por eso que era necesario resguardar las capacidades de Sakura-chan… Para que no cayera en manos equivocadas… Kakashi —nombró al ninja Copia que escuchaba atentamente cada palabra pronunciada por su superior—. Confío plenamente en ti, es por eso que he dejado a tu cargo a Naruto, el jinchuuriki del Kyuubi, y a Sasuke, el sobreviviente de la masacre Uchiha. Por lo que quiero confiarte también a Sakura-chan. Ella… es mi discípula —soltó con suma seriedad esperando por la reacción del otro que no tardó en aparecer en forma de ojos agrandados en señal de asombro.
—¿Discípula?
—Así es. Cuando conocí a Sakura-chan tuve la corazonada de que podía llegar a reunir todos los requisitos para ser Hokage —dio una profunda calada a su pipa antes de continuar—: Ya estoy viejo, y qué mejor opción para suplirme que alguien que no está manchado por la oscuridad de las guerras. Desde entonces la he instruido para que pueda ocupar el puesto en un futuro y hasta el momento no me ha defraudado. Es más, cada vez estoy más convencido de que es la indicada para liderar a las nuevas generaciones hacia una nueva era.
—¿Esa es la razón por la que debió ocultar sus habilidades en la ficha ninja? Para proteger a su sucesora de las demás aldeas —cuestionó atando todos los cabos con respecto al elevado conocimiento que su alumna había dejado entrever en algunas ocasiones; ahora todo tenía un poco más de sentido para él, sólo quedaban ciertas cuestiones que resolver: el origen de la niña ya que no todos los días nacían genios de ese calibre y su herencia genética debía tener mucho que ver en ello.
—Aa —afirmó con un movimiento de cabeza, entrelazó las manos frente a su rostro y observó con más seriedad que la habitual al Hatake—. También quería que experimentara todas las etapas del proceso de convertirse en ninja y se relacionara con sus pares. Pero eso no es todo. Ya te dije que confío en ti y te diré parte de la historia.
—Lo escucho con atención.
—Bien. ¿Por dónde empiezo? Ah, sí —meditó un momento, acariciando su barba—. No entraré en muchos detalles de momento, espero que me comprendas por la confidencialidad del asunto —Kakashi asintió—. Sakura-chan es la nieta de un viejo amigo e hija de un buen camarada shinobi. Ambos regidos por la voluntad de fuego en su camino ninja; eran personas excepcionales —rememoró con nostalgia—. Todo comenzó cuando el hijo menor de mi amigo solicitó mi permiso para vivir fuera de la aldea para formar su familia y al ver la determinación en su mirada no pude negarme. No podía permitir que un shinobi tan bueno y devoto a la aldea se convirtiera en un renegado por incumplir las órdenes y eso es lo que iba a suceder; ese muchacho estaba muy enamorado y se marcharía con o sin mi permiso. Por lo que no tuve otra opción —el Hokage no pudo evitar sonreír al recordar el parecido entre el padre de la pequeña Sakura y Sakura misma; más sin embargo, luego soltó un suspiro de pesadez ante lo que diría a continuación—: Lamentablemente él y su esposa murieron a manos de ninjas renegados unos años después, dejando a sus dos hijos solos. Pero la desgracia de este mundo parecía querer consumirlos por completo y cuando el hijo mayor estaba por morir por la misma causa que sus padres, acudió a mí para que cuidara de su hermana pequeña como pago a la lealtad de su padre y abuelo hacia mí y Konoha. Por supuesto acepté darle cobijo a una niña que se quedó sola por culpa de las consecuencias del mundo ninja. Esa niña es Sakura, a quien he cuidado desde los siete años como si fuera mi propia nieta.
—Sakura ha cargado con un pasado como ese. Nunca lo hubiera imaginado —comentó mientras digería la historia de su alumna; tan normal y feliz que ella aparentaba ser, sin estar tocada por la oscuridad que el mundo ninja le profería a algunos, pero la realidad era otra.
Kakashi pensó que Sakura era una excelente mentirosa para ocultar una historia de vida como aquella durante todo ese tiempo en el que se formó el equipo siete y no dar atisbo de ello. Se dijo internamente que de ahora en adelante le prestaría más atención a su única alumna.
—Tantas tragedias a tan corta edad. Lamentablemente, así es la vida de los shinobi —suspiró, luego acercó la charola donde había una tetera y dos tazas, sirviendo el humeante té en cada una—. Acércate Kakashi. Aquí tienes.
—Gracias —recibió la taza mientras se arrodillaba al otro lado de la mesa.
El Sandaime retomó nuevamente su lectura para confusión del Jounin ya que éste no le había dado la orden de retirarse, entonces supuso que la conversación no había concluido. Sus especulaciones fueron acertadas al ver cómo el viejo ninja le entregaba un libro de pasta gris con una considerable cantidad de hojas. Lo aceptó percatándose al segundo que en la portada aparecían unos símbolos desconocidos para él; de inmediato dedujo que las páginas de éste debían tener información de alta confidencialidad al poseer un jutsu donde sólo el dueño podría abrirlo con su código.
—¿Qué es esto?
—Es un diario; mi diario de Sakura-chan. En él he escrito su desempeño desde que llegó a la aldea. No puedo entregártelo por cuestiones que entenderás a medida que leas su contenido, así que espero te hagas un tiempo libre entre tus compromisos en los próximos días porque quiero que comiences a leerlo aquí. Te daré la clave para abrirlo, presta atención.
—Sí —respondió mientras le devolvía el libro, sumamente intrigado por lo que podría descubrir de su brillante alumna—. Puedo comenzar en este momento.
—De acuerdo. Sólo te pido que no le menciones nada de esto a Sakura-chan, ella no sabe de su existencia. Pero soy el único que sabe esta información y si llegara a morir, no me gustaría llevármela a la tumba. Sería muy triste que Sakura-chan se quedara sin nadie en quien confiar su pasado —el más joven asintió con determinación; internamente estaba emocionado de poder ser un pilar para la peli-rosa, aún si ella no tenía conocimiento de ello, se aseguraría de estar ahí para ella.
A Kakashi no le tomó mucho tiempo aprender la serie de complejos sellos de manos que el jutsu requería para abrir y cerrar aquél libro; demostrando una vez más sus capacidades como uno de los mejores ninjas de la aldea. Una vez aprendido, sus dedos hormigueaban de ansiedad por tocar las páginas y leer lo que el Hokage guardaba con tanto recelo. Abrió los ojos como platos al abrirlo en la primera hoja y ver un pequeño papel con una nota, congelándose por un momento al leerla.
—¿Eh? —musitó a media voz, luego de salir de tal impresión; posó los ojos en los de su superior para buscar una respuesta a lo que acababa de leer en aquellas palabras que lo dejaron en estado de confusión.
—Has leído bien, Kakashi —escuchó la respuesta para volver su mirada al inicio del escrito; en cambio, Hiruzen desvió la mirada a la ventana a su derecha, una sombra desapareciendo velozmente casi de forma imperceptible.
—Hmm —frunció el ceño al percatarse de ello, tenía un mal presentimiento.
"Las raíces se extienden por las paredes, acechando en la oscuridad.
Utiliza el pergamino y protege al cerezo."
¿Por qué el Hokage hablaba en códigos? ¿Tan confidencial era tal información respecto a su alumna? ¿Quién era Sakura en realidad? Releyó un par de veces aquella frase escrita claramente por su superior, intentando descifrar el mensaje. Sabía que se refería a Sakura en la última parte, pero ¿de qué pergamino hablaba? Dejó eso un momento, de seguro el Hokage le entregaría dicho pergamino luego, para centrarse en la primera oración.
—("Las raíces se extienden por las paredes"Raíces… Raíz…) —abrió los ojos con entendimiento—. (Danzou) —pronunció en su mente el nombre del líder de Raíz, la rama de los ANBU que trabajaba en la oscuridad haciendo lo que según él consideraba proteger a la aldea—. (Era de suponerse. Ese hombre siempre ha estado en contra de las decisiones del Hokage y ésta no iba a ser la excepción. De seguro tramará algo en contra de Sakura al saber que está siendo entrenada para ser la líder de la aldea algún día. Si Hokage-sama sabe de esto, debe ser la razón del por qué ocultó las habilidades de Sakura. Tal vez son más serias de lo que pensé en un principio).
—Oh. Pero qué despiste el mío —llamó la atención el líder de la villa, el peli-plata le prestó atención de inmediato—. Toma. Aquí está tu siguiente misión —dijo entregándole un pergamino escarlata, que aceptó al instante, abriéndolo; tenía la ligera sospecha que no era tal cosa que le dijo, quizás estaban siendo vigilados por el líder de Raíz.
En su interior había otra nota como la anterior, pero en ésta decía que el libro que le había entregado el Hokage era un señuelo para los posibles espías y que el diario real se encontraba sellado en ese pergamino, cuya clave era la enseñada pero al inverso. Al terminar de leer, la nota desapareció en una imperceptible llamarada al igual que la del diario falso. De esa manera, Kakashi invocó, muy discretamente, el verdadero diario que contenía las respuestas que buscaba con respecto a su alumna mujer. Nuevamente quedó impactado al leer los caracteres que conformaban el nombre de aquella pequeña peli-rosa, pero esta vez no pudo despagar sus ojos de allí por unos cuantos minutos.
Uchiha Sakura
La verdadera identidad de su alumna.
Fin flash back.
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Ja ne!
-Editado: 12/05/17-
