Capítulo 25

Si te quiero es porque sos

mi amor mi cómplice y todo…

y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos

Mario Benedetti. Te quiero

Kristen

-Puedo cuidar a Bear mientras le muestras la casa -, ofreció Madd con dudosa amabilidad…

No era que quisiera especialmente a nuestro perro, y la verdad, nunca le habían fascinado mucho los animales. Lo aguantaba en su casa durante mi estadía porque sabía lo importante que era para mí, pero verlo dormir sobre la cama, o que lo seque con sus toallas blancas y fragantes cuando lo bañaba, no le hacía la menor gracia.

Sin embargo, se había ofrecido a cuidarlo esa tarde sin que se lo pidiésemos, y sinceramente, iba a ser mejor eso a que se quedara solo aullando y ladrando mientras nosotros salíamos.

Yo quería que Rob me acompañe a ver una propiedad que estaba a la venta en Los Feliz…Tenía intenciones de comprarla, ya que él no había vuelto a hablar de volver a nuestra casa anterior…

Desde mi vuelta de París, habíamos compartido "habitación" en lo de Maddy y en la casa en la que estaba quedándose por ahora, pero en realidad, no me había hablado de vivir juntos nuevamente, y eso era algo que me tenía bastante inquieta…

Era una buena idea que Madd se quedara con Bear…Sin embargo, Rob la observó con una mirada desconfiada…

-¿Y a qué se debe tanta amabilidad de tu parte hacia mi perro?-, preguntó inquieto, - No creo que sea buena idea -

Carraspeé…"Mi perro"…¡El perro también era mío!. Rob se dio por aludido.

- ¡"Nuestro perro", querrás decir! -, observé disgustada…

Me miró unos segundos y sonrió…- Está bien, "nuestro perro"-, dijo abrazándome y besándome la cabeza.

- Y no veo nada de malo en que lo cuide Madd esta tarde…- agregué defendiendo a mi amiga.

- Bueno, no empiecen a pelear por esto…-, Maddy nos miró a ambos casi suplicante y entonces, confesó la verdadera razón de su "generoso ofrecimiento"

- La verdad es que tengo que cuidar a mi sobrino Phill esta tarde…Ser con el que no tengo la mejor de las relaciones, y no precisamente por mi culpa…Entonces pensé que sacar a pasear a Bear al parque, sería una entretenida actividad para ambos…- Madd nos miró con una sonrisa entusiasta.

- Es verdad…Podrían compartir un buen momento, unirse más. Al fin y al cabo es el hijo de tu hermano…-, contesté aprobando la idea,

- Yo hablaba de un momento entretenido entre el perro y el crío…Lo único que yo quiero es sentarme a leer el último libro que me prestaste…- concluyó mi amiga sin el menor rastro de culpa.

Yo sabía que sabía que para ella Philippe era un "desafío no logrado"…Era un niño malcriado, que nunca había hecho nada para agraciar a su tía en los escasos 11 años de vida que llevaba en este mundo, y más bien la miraba con desagrado, despreciando todo esfuerzo que hacía Madd para acercarse a él.

- ¡Viste!-, vociferó Rob convencido de que las últimas palabras de mi amiga eran una perfecta justificación a su negativa…-¡Lo quiere para que entretenga al niño!…Cómprate un hámster que de vueltas en una rueda. Bear no está para hacer de "Baby sitter" de ese niño "poseído"- concluyó, y luego de decir esto, se dio vuelta para salir de la habitación, dejando claro que esa era su última palabra…

Di a Maddy una mirada de disculpa y me acerqué a Rob abrazándolo por detrás…

- No quieres entregarle a Bear porque se trata de Madd, ¿verdad...?- pregunté apretándome en su cuerpo,

- No, no es por eso -, dijo justificándose, - pero creo que no tiene sentido que lo lleve y…¡Ni siquiera sabemos si a ese niño le gustan los perros...!-

- Es por Madd… -, mi voz sonó a reproche, pero mi boca se torció en una media sonrisa…

-¡No me mires así!, ¡Sabes que no es justo usar sonrisitas ni movimientos sensuales cuando discutimos…!-

Me mordí el labio y acerqué mi boca a su oído para decirle:

- Deja que Madd lleve a Bear y hornearé galletas para ti…-

-¡Tampoco vale usar la artimaña de la cocina!...- vociferó, cada vez menos convencido de su negativa, mientras yo seguía mirándolo con ojos inocentes…

Luego, acercando sus labios a mi oreja, y después de darme una suave mordida, susurró:

- Solo si son de chocolate y luces solo el delantal cuando las prepares…-

No supe si después de esta sucia jugada, estaba más excitado él…o yo, pero no era momento para averiguarlo, así que buscamos a Madd, que había huído a la cocina a esperar el veredicto, y Rob le pasó el collar azul de Bear con la correa de paseo.

Maddy trató de disimular la sonrisa de triunfo…Rob todavía no estaba muy convencido, y esta vez, ella "necesitaba" agradarle.

- No vuelvas tarde…-, le advirtió,

- ¿Saben algo?…¡No pienso cuidar a sus hijos cuando los tengan!…Son capaces de ponerme un brazalete que me de un choque eléctrico si llegan a llorar mientras están a mi cargo…-

Madd no podía con su genio. Imaginarla cuidando nuestros hijos me hizo reír…A Rob no tanto; pero decidió no seguir con la pelea. Ya eran las tres y debíamos apurarnos si queríamos llegar a "hornear", así que salimos dejando a Bear y a Maddy felices, anticipándose a su paseo.

- ¿Quieres manejar?-, me preguntó,

- Nunca me privaría de tan buen conductor…-, contesté irónica. Rob me respondió con una palmada en el trasero…

-¡Ay!-, me quejé exagerando, - Si me maltratas así me pondré un sweater de cuello alto para cocinar – respondí, pero si esto seguía así, la "segunda vuelta" que había quedado pendiente, sería en el ascensor...

Rob sonrió imaginando mi pensamiento, acercó sus labios lentamente a los míos, apenas rozándolos y allí se detuvo…Me puse de puntillas para asaltarlos con un beso que se "agitaba desesperadamente en mi boca por salir", pero en ese momento, se abrió la puerta…

- ¡Qué pena!, llegamos…-, dijo sin separar su boca de la mía, provocándome cosquillas con cada una de sus palabras…Sabía a qué estaba jugando.

-¡Eres cruel!...Pagarás más tarde -, lo amenacé. Él soltó una sonora carcajada…Ver sus ojos sonreír nuevamente era algo que me llenaba.

Subimos al auto y tomamos el camino hacia Los Feliz. Prendí la radio y sonó fuerte en mis oídos Plain White T´s cantando "Serious mistake"…Inmediatamente bajé el volumen con furia…No era lo que quería escuchar. Estaba harta de hablar de errores, y solo faltaba que la radio me los recordara.

Rob me miró y volvió a subirlo. Giré hacia la ventana contrariada.

- No es cosa de bajar el volumen...Y lo sabes…-, dijo tomándome del cuello con la mano que tenía libre del volante y tratando de girar mi cabeza para que lo mire.

- ¿No podrás olvidarlo nunca?- pregunté con una mezcla de cansancio y dolor…

- Lo olvidaremos cuando ya no podamos aprender nada más de ello -, contestó serio, - y no hablo solo de ti…- concluyó.

- ¡Esto solo causó dolor!, ¡destruyó todo lo que quería!...- las palabras se me atragantaban y empezaba a sentir que los ojos me ardían…-¿Qué pudiste aprender tú de esto…?-, lo miré sintiendo como se abría por centésima vez la cicatriz de mi alma.

Rob siguió con los ojos en el camino, mirando un horizonte soleado, tan distinto a como veía yo la vida en ese momento, y con voz calma y firme contestó

- Aprendí que debía cambiar el "verte" por "mirarte"…Últimamente los había confundido, y dejé de entender lo que de verdad necesitabas… Aprendí que "hablar" no era "hablarte", y que si de amor se trataba, debía esforzarme en que entendieras lo que era importante para mí…-

No dije nada…En un nuevo e inesperado movimiento, las piezas del puzzle en que se habían convertido nuestras vidas, iban reacomodándose otra vez, dejando por fin dilucidar la imagen que quedaría al finalizarlo…La imagen de nosotros nuevamente juntos.

Rob puso su mano sobre la mía, detuvo el auto y señaló la calle con la mirada. Levanté la vista y observé frente a nosotros nuestra antigua casa de Los Feliz…

Mi cuerpo se endureció. No había vuelto a verla desde que me fui de ella hacía poco y tanto tiempo a la vez…

- ¿Bajemos…?-, me preguntó. Miedo, incertidumbre, deseo, nostalgia, dolor. Si fueran colores, un arcoíris se hubiese formado alrededor nuestro…

Dio la vuelta y abrió mi puerta.

- Vamos -, me ofreció su mano y me ayudó a bajar.

- ¡Tenías la llave!, ¿planeaste esto?-, le pregunté intrigada,

Rob mostró una sonrisa tímida…Para él esto también era difícil, pero los dos sabíamos que era necesario, y que el "momento justo" nunca llegaría.

Abrimos la puerta y ese perfume que tanto amaba me atravesó...Recuerdos salían de los rincones y nos buscaban como reclamando nuestro abandono, sonidos sacudían mi memoria, tratando de despertar todas las mañanas que quedaron dormidas desde nuestra partida…

Caminé pasando la mano sobre los muebles, intentando que se peguen en mí las huellas de nuestro amor, guardadas bajo el polvo de estos tres meses…

Rob soltó mi mano y abrió una ventana…La claridad del sol entibió el lugar. Me acerqué a la luz cerrando los ojos, respirando las partículas de nuestra historia que revoloteaban a nuestro alrededor, y de pronto, el sonido del piano llegó a mis oídos despertándome de mi ensueño…

Rob tocaba…Me acerqué despacio, él también pactaba con su memoria una tregua que le permitiese recuperar los recuerdos que no le dolían tanto…

Sentada a su lado en la banqueta, observaba como sus dedos largos se movían ágilmente, despertando en esas teclas sonidos que despabilan imágenes nuestras tan queridas…Coloqué mi mano sobre la suya, acompañando su movimiento, queriendo entrar en su alma a través de la música…

Dejó de tocar y me miró...Con un dedo recorrió en mi mejilla el camino de una lágrima, que se había escapado entre tantas emociones encontradas…

- ¿Te duele recordar?- me preguntó conmovido,

- Es un dolor dulce, un dolor que necesito…Pero solo puedo atravesarlo porque estás a mi lado…-, contesté sincera…

Esta vez besó el recorrido de otra lágrima perdida en mi cara antes de decirme en un susurro

- Y voy a estarlo siempre, llenando tu vida de nuevos recuerdos…-

- Hay muchos que no quiero olvidar-, dije entrelazando mis dedos en su cabello, que había crecido y me recordaba tanto nuestro primer encuentro.

Rob se levantó y caminó hacia la puerta

- ¿Vamos a ver la casa nueva? -, propuso…- Quizás sea hora de ver que hay más allá de la memoria-

Le sonreí y salimos de la mano…Un nuevo hogar me esperaba…Y quizás pronto nos esperaría a ambos.

El guardia nos dejó pasar avisándonos que la representante de la agencia estaba atrasada. Ella lo había previsto, así que me había dado la clave de la puerta de entrada, que se abría con un teclado, así que pudimos entrar sin problemas…

Empezamos a recorrer los ambientes hasta que al llegar a la cocina, Rob me preguntó…

- ¿Te acuerdas cuando nos mudamos?-

Entorné los ojos evocando el momento.

-¿El día en que casi te mato?...- pregunté irónica…

Claro que lo recordaba…¡Era imposible olvidarlo!

Rob

Me sonreí casi viendo aquella escena...

-¿Dónde quieres que pongan ese sillón?-, le pregunté a Kristen,

- ¡No sé!...Decide tú, es "tú casa"-, su gritó llegó desde detrás de una enorme pila de cajas que la ocultaban, mientras las traía haciendo equilibrio hacia el comedor. Noté que ya había perdido la paciencia…Estaba cansada, lo sabía. Al contrario de mí, era muy eficiente en esto de organizar y dar órdenes, y nunca creí que las cajas que había acumulado en bodegas a lo largo de estos años, serían tantas…

- Pero tú vas a vivir en ella, así que decide…-, le dije sabiendo que pagaría muy caro este momento…

-Te enojaste tanto…-Recordé riendo

- ¡Yo debería haber llegado cuando estaba todo acomodado!-, dijo mirándome a los ojos; volvía a enfurecerse al recordar el momento y a mí comenzaba a divertirme la situación…

-"No…no voy a hacer la mudanza hasta que llegues de Londres…Así decidimos juntos dónde poner cada cosa…Es nuestro primer hogar"-, dijo imitando mi voz, - ¡Me engatusaste!, ¡lo que querías era que te organice ese desastre!-, siguió…

- Pero te pagué muy bien -, le contesté tomándola de la cintura…Me fascinaba cuando se enojaba así…Los ojos se le ponían más verdes, casi encendidos, y todo su cuerpo emanaba calor y energía.

- Y por otra parte, dar órdenes es lo que más te gusta en el mundo…- dije burlándome de su ira por algo que ya había pasado hacía un tiempo y seguía irritándola…Ella forcejeaba para soltarse, y yo la apretaba cada vez más contra mi cuerpo...

- ¡Suéltame!-, me increpó…-Te encanta hacerme enojar…-

No la solté, por el contrario, la abracé más fuerte, agregando ahora un beso que calló sus palabras. Primero se resistió, pero cuando mi lengua se enredó en la suya, y mis labios se amoldaron a su boca, decidió relajarse en mi abrazo.

-No podemos seguir con esto aquí-, me dijo entre beso y beso…- la corredora de propiedades llegará en cualquier momento y yo no quiero salir mañana en Pop Sugar, con la primicia de que nos encontraron besuqueándonos en una casa en venta…-

Mis ojos buscaban desesperados algún lugar dónde ocultarnos…De pronto observé una pequeña puerta que había en la cocina…Nos dirigimos a ella y al abrirla vimos que se trataba de un closet para guardar elementos de limpieza…De hecho, una vieja escoba reposaba apoyada en el fondo.

-¡Ni lo sueñes!-, dijo horrorizada adivinando mi idea, pero entre besos y bromas, en diez segundos estábamos adentro…El espacio era estrecho pero podíamos movernos…Cerré la puerta.

-Esto no es buena idea…- afirmó con la respiración agitada…Es como hacerlo en el baño del avión…Nunca termina bien…-

- No le contesté. Estaba ocupado tratando de sacarle la camisa mientras mi boca bajaba buscando sus pechos.

- ¡Explícame cómo vas a hacer esto!¡Aquí no podemos!…Mmmm, sigue, sigue…- Así era Kristen, contradictoria hasta morir…

Al oírla, me detuve un momento…-Si quieres olvidamos la idea…-, le dije sabiendo que provocarla era peligroso, pero hacerlo me encendía aún más.

- ¡Cállate!...-, me ordenó mordiéndome el labio hasta hacerme gemir,

Bajé sus shorts mientras ella hacía lo mismo con los míos, liberándome por fin de la presión que me provocaban…Me urgía entrar en ella.

La tomé de las piernas y se enredó en mi cintura…Era cierto, no había mucho espacio, pero ese armario estrecho, oscuro y de aire viciado, se había convertido en el más excitante de los lugares para amarla...

La levanté hasta entrar en ella, chocando contra la pared, lo que le provocó un gemido de placer. Aumenté la velocidad de mis movimientos, golpeando su cuerpo rítmicamente contra el tabique del fondo. Mis manos sostenían su trasero acomodándolo a mi pelvis, y lo comprimían a medida que aumentaba mi tensión. Su boca en la mía se sentía sugerente, urgente, abismal…

-No puedo más, Rob-, dijo con un hilo de voz. La miré mientras profundizaba aún más mis embestidas, para finalmente liberarme, dejándonos llevar por un placer que nos trasladaba a otro mundo…

- Esto fue…-

-Increíblemente bueno…-, dije interrumpiéndola y besando su cuello húmedo

- Esto fue una locura digna de ti…-, dijo con sus labios sobre mis oídos, estremeciéndome,

- Que te gustó mucho, realmente mucho…Vamos,¡dilo!- Comencé a hacerle cosquillas…

- ¡No!, basta, ¡shhh!, cállate, acabo de oír a alguien -, dijo zafándose de mis manos…

- Debe ser Marie, la representante de la inmobiliaria…Espera a que se vaya y salimos -

Coloqué mi oído sobre la puerta del closet…- No oigo nada – afirmé cuando de pronto, sonó el teléfono de Kristen…

- Hola…Sí Marie…soy yo…- contestó nerviosa, tratando de no gritar por si la mujer estaba cerca…

"-…Y estoy en el armario de la cocina de tu casa dónde he tenido una sesión de sexo increíble!..-", agregué en voz baja, molestándola. Kris me fulminó con la mirada y colocó su mano sobre mi boca.

- ¡Ya estás aquí!…¡Digo allí!...No, nosotros no llegamos aún…¿Ese auto de la entrada?...¡No!, ¡no es nuestro!-, mintió desesperada…

- Mira, yo creo que mejor lo dejamos para otro día…¿Que el vigilante de la entrada te dijo que nos dejó pasar hace una hora?- Me miró con los ojos como platos, pidiéndome auxilio…Solo me tapé la boca para esconder la risa…

- Sí, llegamos y nos fuimos, porque surgió un imprevisto…Disculpa…Por supuesto, te llamo mañana para coordinar…Adiós - Cortó con los dientes apretados…

-¡Voy a matarte!...- me amenazó, pero al acercar sus manos a mi cuello, solo me abrazó y me dio un húmedo beso…-Ya está afuera de la casa, salgamos que estoy asfixiándome,-

- "Ese auto de la entrada no es nuestro"-, la imité riendo, - ¡Espero que no lo reporten como sospechoso de robo y llamen a la policía!- bromeé tanteando en la oscuridad el picaporte de la puerta…

- ¿Dónde está?-, dije empezando a preocuparme…

- ¿Dónde está qué…?-, contestó Kris con voz alerta

- El picaporte para abrir…-, mis manos buscaban urgidas alguna forma de abrir la puerta desde adentro, pero no lo lograban

- Rob, esta vez sí puedo matarte. Y el lugar es pequeño, no me va a costar mucho- …Bueno, al menos parecía conservar aún el sentido del humor, eso era algo positivo.

- Parece que no se puede desde aquí… Llama a la corredora, ella puede abrirnos desde afuera…-, le dije preocupado, viendo que no había otra forma de salir.

- ¡Estás loco!, No voy a pedirle que me saque del armario de la casa que aún no compro en el que me quedé encerrada… y que al abrir, no solo salga yo, sino también mi novio, ¡ambos sudados y oliendo a sexo!...Olvídalo, me quedaré aquí para siempre…Encontrarán mis huesos y los tuyos, y será una bonita historia de amor…- y diciendo esto, se sentó en el suelo, acomodándose en el estrecho lugar.

La miré, y a pesar de la situación, una oleada de placer me invadió…La vida era maravillosa, y ella era la vida para mí.

- Debes comprar esta casa…- dije sentándome detrás de ella, acomodando su espalda en mi pecho y rodeándola con mis brazos, - ya tiene un hermoso recuerdo, no podemos abandonarlo aquí…-

Se acurrucó en mi abrazo y adiviné su sonrisa en esa oscuridad luminosa, cálida y enamorada…Si de algo estaba seguro, era de cuánto la amaba.

Pero lamentablemente, no podíamos quedarnos allí por siempre y empezaba a hacer calor, así que saqué mi teléfono del bolsillo y marqué el número de Andy…¡Me negaba a que nuevamente Maddy llegara a salvarnos!

Mi amigo me contestó enseguida,

- Rob, ¿a qué hora llegan?, Madd quiere saber si cenarán con nosotros…-

- Hemos tenido un pequeño problema en la casa que vinimos a ver…Hay una cerradura mala y estamos encerrados…¿Podrías venir?-, le pregunté tratando de prolongar la eterna burla que me traería este percance.

-¿Encerrado?...Y la vendedora ¿no pudo sacarte?...¿Llevo un cerrajero?-, preguntó Andrew intrigado..

- ¡Nooooo!, contigo alcanza…Ni siquiera le avises a Madd, ¿para qué alarmarla?-, contesté deseando que venga solo…Maddy continuaría riéndose de mí más allá de mi muerte…

- Vaticino que si no la quieres allí, es porque hay algo de lo que vas a avergonzarte…-, dijo Andrew y supe que gozaba el momento…-¿Qué hicieron esta vez?-, preguntó curioso,

-Andy, ven y apúrate, por favor…La dirección está en un papel pegado en la puerta del refrigerador, tiene un mapa…- Ya estaba muriendo de calor en el encierro,

- ¡Madd!, ¡Llévame a liberar a nuestros protegidos, que están atrapados quién sabe dónde esta vez!- gritó mi amigo, e inmediatamente se justificó – Lamento decirte que no tengo auto, así que, es con ella o nada…-

- Apúrate…-, contesté tratando de resignarme a la vergonzosa liberación que me esperaba…

- ¿Viene Madd, no?-, dijo Kristen divertida, y jugando con mis dedos agregó

- ¿Te has dado cuenta que últimamente hacer el amor se ha convertido en una aventura…?-, Cuando logremos volver a lo tradicional, creo que voy a aburrirme…-

- Bueno, viene la promoción de Breaking Down en unos días, puedo asegurarte que encontraremos lugares totalmente novedosos para "entretenernos"- , le dije enderezándome lo mejor que pude…De solo imaginar una nueva contractura con Maddy cerca, se me paraban los pelos.

Madd y Andy entraron en la casa gritando nuestros nombres…Habían abierto la puerta según mi indicación y por suerte, sin problemas.

Obviamente no nos encontraron espontáneamente…Llamé a Andy por teléfono…

- En la cocina…- lo orienté, y enseguida escuché pasos que se acercaban,

- Aquí estamos…Solo veo un aparador y un armario…¿Estoy en la casa correcta?-, preguntó preocupado, oía como Maddy abría y cerraba los compartimentos de aparador…¡¿Por qué estaba justo allí?!

- Abre la puerta del "armario"-, dije sintiendo hervir mi cara mientras Kristen se reía sin parar…

Cuando Andrew lo hizo, la luz nos encandiló unos segundos, pero no los suficientes para que evitar ver la cara de Maddy descostillándose de risa…

- ¡No puedo creerlo!, ¿A qué idiota se le ocurre encerrarse en un closet sin comprobar que se abre desde adentro?...-, preguntó a las carcajadas, sabiendo perfectamente de quién había sido la idea…

- ¡Vamos!, quiero una ducha y no voy a probar la de esta casa hasta que no esté seguro de que nada "desopilante" va a sucederme nuevamente…- contesté saliendo con la mayor dignidad posible…Sin embargo, no controlé mi genio y mirándola le dije:

- Y… Madd, tienes cara de haber tenido una buena sesión de sexo antes de venir…¡Tu carácter está excelente!-

Los tres se quedaron helados ante mis palabras, sobre todo Kristen... Sin embargo, Maddy rápidamente reaccionó,

- Al igual que tú…¿O estabas midiendo cuantos traperos entraban en el armario?...¡Lo malo es que a ti no te mejoró el humor!-, y diciendo esto, tomó a Andy de la mano y salió caminando hacia el auto.

Quedé con la boca abierta…¿Por qué era tan rápida?...¡Era odiosa!...Y lo peor era que por lo visto, la aguantaría siempre como "la mejor amiga de mi novia" o "la novia de m mejor amigo"!

Kristen había quedado muda con la confesión…Lo sospechaba, pero era tanto por lo que había pasado en el último tiempo, que no había logrado ver nada más allá de sus problemas…Se adelantó y tomó a Madd del brazo, Andy soltó su mano y las dejó caminar solas

Kristen

Maddy y Andrew salían…No era una noticia que me sorprendiera tanto, pero un sentimiento mezclado de culpa y pena me apretaba la garganta…Esto era importante para mi amiga y yo nunca había encontrado el momento para hablarlo…Pero ella tampoco lo había compartido conmigo…¿Acaso no teníamos confianza?, ¿Era yo una buena amiga?...

- Maddy, perdóname. No te lo pregunté…Varias veces vi cosas que me llamaron la atención, pero no sé, estaba tan metida en mis problemas…Quizás lo que no quise fue compartirte…¡Te necesitaba tanto!-, dije sincera. Me sentía en falta…Mi amiga había estado más que nadie a mi lado todo este tiempo, y yo ¡ni había notado que salía con alguien viviendo en la misma casa!

Maddy paró su paso en seco y puso sus manos sobre mis hombros,

- Kristen Stewart…Eres y serás, a pesar de Pattinson, mi mejor amiga siempre…

No te lo conté porque sabía que tus neuronas no soportaban un solo conflicto más o estallarías como una granada…Andrew y yo podíamos arreglarnos, por ahora, sin la ayuda de ustedes, y la verdad es que te debo a ti…y lamentablemente a él,- dijo señalando a Rob, - haber conocido a Andy y estar a su lado…Deja de preocuparte, quieres…Esa arruga que está permanentemente en tu frente hace tres meses, te hará ver más vieja que yo…¡Y no pienso decir que soy tres meses mayor que tú!-

Abracé a Madd con fuerza. Mi amiga era increíble…Se merecía a alguien como Andy…En realidad, ambos se merecían. Eran opuestos como polos, sin embargo eran capaces de acercarse contra lo esperado y congeniar como lo hacían…

Me di vuelta y lo esperé…Venía riendo con Rob…Lo había acompañado noblemente, y nunca me había sentido juzgada por él. Sabía que sin su apoyo, probablemente, las cosas hubiesen sido diferentes…O no…Pero ese había sido mi destino, nuestro destino…Esta vez tan alejado de mi control, tan fortuito como terrible, tan doloroso y maravilloso a la vez…Porque estábamos juntos, juntos y fuertes de nuevo en el camino.

Andy se detuvo ante mí

- ¿Me das permiso para salir con ella?-, dijo desplegando esa sonrisa dulce que tanto lo identificaba,

- Solo sacudí la cabeza con un sí…Estaba sensible esos días y si lloraba, volvería la atención a mí. Se acercó y me abrazó con brazos cálidos y francos…¡Qué bien se sentía!

Sonó mi teléfono interrumpiendo el momento. Era la corredora de propiedades…

- Me dice el cuidador de la entrada que estás en la propiedad…-, dijo con voz chillona e increpante,

- Sí -, le contesté tratando de parecer relajada,

- Me trajeron unos amigos…Aprovecho a decirte que a mi novio le gustó la casa, así que…Quiero comprarla -

Como sospeché, esta noticia borró todo interés de investigar el tema del auto y nuestra entrada al barrio horas antes…La comisión que recibiría le permitiría pensar en cosas mucho más atractivas que una camioneta abandonada en la puerta.

- Estupendo…¿Te parece que mañana concretemos la compra?-, su voz inquisidora había cambiado por una melosa y amable.

Al día siguiente tenía una entrevista "on line" para Balenciaga y su perfume, pero sería al mediodía…En la tarde estaría lista.

- Le dejaré los detalles a Ruth-, dije para terminar la conversación…No fuera cosa que volviese a recordar la misteriosa visita de la tarde.

- ¡Felicitaciones por su compra, señorita Stewart…-, dijo Rob abrazándome, -¿Cuándo nos mudamos…? -

Lo miré incrédula…¿Estaba pidiéndome que volviéramos a vivir juntos?

- ¿Lo dices en serio?-, pregunté esperanzada

- Bueno, puedo seguir viviendo en mi casa y visitarte, si lo prefieres…-, me dijo comprensivo…

- Nada me haría más feliz que torturarte con la mudanza...-, le contesté devolviéndole el abrazo, - Bienvenido a nuestra casa…- agregué señalando el sendero en el que se iban prendiendo las luces programadas, el que pronto se convertiría en el camino de entrada a nuestro nuevo hogar.

Cenamos los cuatro en un pub del camino, dónde nos encontramos con otros amigos. Pasamos una buen rato hasta que al salir a despedirnos sentí disparos de máquina fotográfica...Los papzz otra vez…Otra vez escarbando mi vida para buscar su dinero. Me puse tensa y busqué a Rob con la mirada…

Al notarlos, vino inmediatamente a mi encuentro. Quería abrazarlo, pero sentía como se disparaban las fotos una tras otra, y no quería compartir ni un poco de mi felicidad con ellos…

- Relájate…-, me dijo mirándome a los ojos. - No podemos con ellos amor, debes convivir pacíficamente u olvidar esta profesión…- Sus palabras fueron claras y firmes…Tenía razón, pero igual a mí me temblaba todo el cuerpo...Siempre les había tenido rabia, pero ahora les tenía miedo…Mi mano acariciaba su pecho una y otra vez, como autómata…Era cierto. Luchar contra ellos era una batalla perdida. ¿Por qué?, ¿por qué conmigo otra vez?...

Subimos al auto nerviosos, pero Rob sabía como calmarme y en unos momentos mejoró nuevamente nuestro humor…Yo revisaba internet, apostando en cuanto tiempo saldrían nuestras fotos juntos y las fans "Robsten" saltarían de alegría…

Llegamos agotados a su casa, dónde pasaríamos la noche.

- Voy a darme una ducha, te veo arriba…¿Bear está adentro?-, preguntó Rob mientras subía…

-Sí, allí lo dejé-, dijo Madd que había llegado minutos antes que nosotros, y se dirigía, por fin en libertad, a la habitación de Andy.

- Por cierto…¿Cómo te fue con Phill?-, le pregunté recordando el paseo de la tarde…

- ¡Muy bien!...Llegué a la página 112 de "Cincuenta sombras de Grey"…¿De verdad no quieres hacer esa película…Te juro que te divertirías muuucho -, dijo entusiasmada,

Me reí imaginando a Rob poniéndome esposas en el set mientras caminaba hacia la cocina a saludar a mi bebé…Cuando entré, sentí mi corazón paralizarse…

Un perro de pelaje muy parecido a Bear jugaba feliz en su almohadón…Me ladró al verme entrar…

- ¡Maddy!, llamé tratando de que mi voz no transparentara el pánico que sentía.

- ¿Qué?…Si se hizo pis adentro, yo no tengo la culpa…Lo ha hecho desde que llegó…No sé que le pasa…¡Tan bien educado que era antes!- comentó mientras entraba a la cocina,

- Madd, este no es Bear…-, no podía creer lo que estaba pasando…

-¿Cómo no va a ser Bear?...No lo ves…¡Tiene su collar!-, Maddy había empezado a ponerse pálida…

Era cierto, tenía su collar…Pero no era nuestro perro…

¡Hola a todos!

Me alargué y me atrasé…Disculpas por 25 vez…

Esta vez las dejé en suspenso…Nunca había dejado un capítulo así, pero tenía pensada la historia de Bear y con las fotos y noticias, cambié en el camino, así que esta queda para el próximo domingo…

Imagino que todos somos igual de felices con las novedades, y deseamos que esta promoción que comienza, nos deje más que llenos de fotos y PDA de nuestros queridos Rob y Kristen reales…

Como siempre, agradezco a todos los que leen, y en forma muy especial a los que comentan…Los review me ayudan a escribir…Así que, sin vergüenza esta vez, les pido hagan un esfuerzo y comenten…

Un beso especial a mis amigas Twitter, a Alexandra, Aroa, Bea, Dora,Vero, Nati y Natalia, Marta con y sin "H", Alexander, Alejandra, Claudia, Yokito, Malena, Solange, Nachi, Cristi,Cami y todas la demás que me escriben y me dan su aliento en cada capítulo…

A mi sobri y mi hermana que me leen y comentan…

Y un GRACIAS con mayúsculas a todos los que me acompañan en el camino de "escribir", que me hace tan feliz.

Abrazos y hasta el domingo

Los quiero

Maite